II. Capitulo

Un viaje para Locos

Que cansancio el que tenia después de esa semana de perritos falderos. Avía terminado con éxito todos los exámenes de sus asignaturas, y ese viernes por fin se había librado de las noches en vela por el estudio. La rutina esa semana en específico, fue realmente agotadora. De levantarse a desayunar, de desayunar a esquivar los comentarios de su hermano, de los comentarios a la escuela, de la escuela al examen, del examen al trabajo, del trabajo a las practicas mágicas, de las practicas al estudio y del estudio a quedarse dormida a madrugada y luego otra ves a la misma rutina.

Era cierto que agradecía el que esa semana hubiera terminado, pero no agradecía el que terminara así su último año de preparatoria. Estaba aliviada y al mismo tiempo entristecida por la situación, quien diría que las despedidas eran tan difíciles. Tonto aquel que invento la palabra "Adiós" y todos sus derivados.

-Vamos Saku. Tú misma lo dijiste: "no hay porque entristecerse", "no quiere decir que no podamos seguir siendo amigas", "es un nuevo comienzo". Esas fueron tus palabras y yo creo en ellas. Todavía podemos seguir siendo amigas, no hay razón para el cual nos alejemos- le trato de animar Akira, a una muy deprimida Sakura.

-El problema Akira, es que no es totalmente cierto- le explico la dueña de las Sakura´s cards- ¿Qué pasaría si alguna se va al extranjero a estudiar y ya no nos volvemos a hablar?... ¿Qué pasa si alguna se aleja lo suficiente para olvidarse de las otras?

-Sakura eso no va a pasar. Nosotras te hemos enseñado nuestra lealtad ¿acaso ya no confías en nosotras?- le recrimino Nanase quien también se encontraba consolando a la joven Kinomoto- La gente se aleja cuando el pasado les aterra. Nosotras hemos vivido muy bien asta ahora y podría apostar que esta es una de las mejores épocas de nuestras vidas. Entonces ¿Por qué olvidarla?

-Nani tiene razón, Sakura. Nuestra vida es increíble y no hay motivo por el cual abandonarnos. Además la distancia en la amistad o en el amor no corta lasos los fortalece- le dijo Mokoma un poco más atrás del grupo ya que no quería ver a su amiga en esa posición- Si no somos amigas nos separaremos y si lo somos más bien no mantendremos muy bien informadas las unas a las otras.

-Podríamos hacer visitas, preparadas. Y así sabríamos de las otras y nos veríamos frecuentemente- Les recomendó Yoko.

-Lo oyes Sakura. No hay porque temer a la distancia, sino a las dudas. Y tú tienes muchas, lo desconocido lo puedes dominar pero si tienes dudas no podrás resistir y caerás- filosofía Akira

-Supongo, que tienen razón- se animo Sakura, con un atisbo de esperanza en su rostro.

-Por supuesto que las tenemos. Somos un equipo, trabajamos juntas, pensamos juntas y cinco cabezas son mejor que una o dos, en tal caso, tres- bromeo Mokoma pero una broma muy seria para ser una burlona.

-Ahora vamos. Hay que celebrar la culminación de nuestras lágrimas esta semana- recalco Nanase

-Si, tengo ganas de ir por un helado al parque pingüino- puntualizo Mokoma.

-Si, esta vez estoy de acuerdo- anuncio Yoko.

-Wau, eso es raro de ti Yoko. Ya que siempre estas en desacuerdo con Mokoma- recordó Akira

-Que acaso una chica no puede cambiar de opinión- contesto con fastidio Yoko, girando los ojos.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Que día tan hermoso ¿no lo crees, querido?- pregunto una joven te matiz amigable

-Si, tienes razón. Pero no se puede comparar cuando te tengo junto a mi – contesto el hombre a la par de ella.

Lo cierto es que el día en si estaba precioso. El cielo estaba despejado, la noche anterior había llovido y eso hiso que el roció que había quedado brillara como chispitas, ante la luz del sol, las aves cantaban apasionadamente su hermosa melodía.

La mujer contemplaba la hermosa vista desde el balcón de la biblioteca de su prometido. Y este contemplaba a su prometida, con una enorme sonrisa. Ambos se querían mucho y por ello se disponían a pasar el resto de sus vidas juntos.

El hombre se levanto de su escritorio y tomo a su futura esposa por las caderas, cuando este lo hiso ella voltio sonriente y lo abrazo. Y se hundieron en un profundo y cariñoso beso.

El todavía no podía creer todavía que al fin había encontrado a la chica ideal. Su nombre era Kasumi Hariu, era muy bien conocida por ser heredera de uno de los clanes más grandes y su belleza también era bien conocida entre los hijos de los clanes más poderosos. Sus ojos eran de un morado vivaz y reluciente, su piel era blanca y brillante, sus labios eran pintados de un rosado pálido y su cabello era liso y sedoso de color negro azabache. Su conocimiento en magia era limitado pues no poseía la mágica tan poderosa de su familia- y por esa razón Kasumi era tan codiciada para tomar nupcias con los siguientes líderes de Clanes.

Realmente esto no le importaba a su prometido, quien tenia diez veces más de lo que ella poseía- por esa razón era el matrimonio "perfecto"- Lo cierto es que el encuentro de ambos enamorados no había sido casual. Pues los padres de ambos habían planeado el encuentro. Pero nadie callo en la cuanta, de que realmente se enamorarían.

Pero eso lo hacia mas interesante. Pues se notaba que ambos jóvenes estaban muy enamorados el uno por el otro. Nada ni nadie los podría separa, de eso es algo de lo que todos podrían apostar y posiblemente podrían ganar.

-Lo siento, si interrumpo- les sorprendió a ambos tortolitos una voz femenina por detrás, justamente entrando por la puerta y con una expresión incomoda

La verdad a Kasumi no le importaba si la miraban o no con su prometido, después de todo era su prometido ¿o no? Podían andar donde quisieran besuqueándose y nadie podría decir nado, estaban comprometidos y no hacían nada malo. Pero la joven del clan Hariu detestaba que todos los interrumpieran a cada instante ¿Qué acaso nadie tenia nada que hacer, y se la pasaban molestándolos?

Ajeno a los pensamientos de su novia, el joven de ojos avellanados, no podía más que atinar a esconder algo de su vergüenza con la mirada hacia abajo disimuladamente- por supuesto- y tratando de respirar correctamente. Probablemente a su Prometida le encantaba que todos supieran que ellos dos se querían, pero- el gran "Pero" de su vida- a él no le gustaba que todos anduvieran viendo como se desarrollaba su vida intima, no le gustaba que todos hablaran de su vida privada y prefería tener un perfil mas bajo.

-No hay problema ¿Qué es lo que pasa?- al fin atino a decir el joven "hombre".

-Bueno. Mi tía pidió verte, dice que es urgente- contesto totalmente seria la joven de cabellos largos y negros, con ojos de color rojo, y su piel blanca y suave.

Era obvio que por su ceño fruncido, no le gustaba ver a esos dos tortolitos muy pegaditos. Es que no lo conciliaba, por alguna extraña razón a ella le caía mal la tal Kasumi, desde que la había conocido por primera vez. Y desde entonces había renegado- en secreto- acerca del matrimonio próximo. Tal vez eran celos- era muy posible- pero eso no explicaba el porque la detestara con tanto fervor, asta llegar al punto de ser algo cortante hacia ella. Nunca había sido así con nadie. Ni siquiera con las antiguas novias de él. Bueno posiblemente era porque ella no había estado cerca de obtener ese anillo que colgaba de la mano de la joven Hariu.

-Bien dile que ahora voy. Solo despediré a Kasumi- respondió al fin el joven.

-Dijo que era demasiado importante- reprocho fríamente la de ojos rojos como el fuego.

-Estoy seguro que ella lo entenderá. Después de todo soy la prometida de su hijo ¿o no?- respondió airada la de ojos violeta.

Ciertamente ella también sentía algo desprecio por la joven de ojos rojos, ya que estaba bien enterada por su actitud y sus comentarios que no le agradaba la idea de su boda con aquel chico tan perfecto.

-No lo creo ella…- comenzó a renegar la otra joven

-No creo que se molesto si acompaño a mi futura esposa a la puerta- le cortó el joven.

-Bien si tú lo dices- le respondió con un gruñido la chica.

Como detestaba que él se pusiera departe de esa chica. ¡ASH! Como la detestaba por tener lo a él comiendo de la mano.

Y con estos pensamientos abrió la puerta para salir. No quería ver la melosa escena de esos dos. Si no posiblemente se iba a poner a gritarles a ambos cosas incoherentes que no ayudarían en nada para ella.

Así que con paso ya más tranquilo se dispuso a ir al gran salón donde su tía debía de estar esperando.

Sea lo que sea que su tía le iba a contar a su hijo debía de ser muy importante para convocar a todos los miembros del Clan Li, el Clan más poderoso en oriente- por supuesto.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Ellos no saben a lo que se enfrentan.

-Posiblemente no. Pero se involucraran de todos modos- le contesto la joven sentada tras el escritorio en la habitación principal de aquel lugar- Algo que no soportan es rechazar un reto, y menos un reto que les ayudara mucho.

-Pero los otros son más poderosos- le reprocho el hombre parado enfrente de la joven.

-Tu no sabes eso ¿o si? ¿Sabes algo que yo no se?- le contesto con una sonrisa inocente en su rostro

-Por supuesto que no. Siempre as sabido más que yo. Incluso sabes más de mí de lo que yo jamás sabré- le contesto el hombre.

-Cierto. Entonces ¿Por qué dudas de mi decisión?- le recrimino la joven, con algo de dulzura- pronto su hermana también se unirá a la pelea. Y ara que los pares, sean más parejos.

-Pero ella no sabe nada de magia. O al menos eso es lo que parece.

-A veces las personas no necesitan magia para ayudar. Escucha, todo saldrá bien. Ellos no la tocaran ni un solo centímetro. Y ella podrá vencerlos- le trato de calmar la joven- se que te preocupa que me afecte a mi. Pero nunca he hecho algo de lo que no estoy segura... Además, los hilos del destino se están acomodando. Todavía falta mucho para que la rueda comience a girar y el huego comience. Pero todavía tengo que descubrir muchas cosas antes de poderle dar más información de la que necesita ahora.

-Lo se, lo se. Pero no puedo evitarlo. No sabes mucho, o al menos yo no se lo suficiente para calmarme. Y estoy seguro que tu sabes mucha más de lo que nos as dejado ver.

-Es por su seguridad. Créeme, lo sabrás conforme pase el tiempo. No te lo pido como tu líder sino como tu amiga- le recomendó la joven, con voz más suave y una sonrisa iluminante dibujada en su rostro- son muchos los que se ven involucrados. Pero entiende, para que ella pueda volverse más fuerte, todos tiene que estar juntos, no puede faltar nadie. Y por supuesto tiene que estar más ligada a su pasado de lo que ella quisiera. Todos se presentaran con el tiempo y al final ella lo lograra. Lo se y también lo siento.

Y con esto la joven voltio su escritorio para poder observar por la gigantesca ventana, como la naturaleza le daba un hermoso día de inspiración.

-Se que ella puede. Y tal vez él tenga razón y su hermana quiera más estar con ellos de lo que quiere ayudar- Pensaba la joven mientras observaba- Pero hace mucho que no siente ese sentimiento y tal vez se envuelva demasiado con su familia. Pero al fin y al cabo, no sabe lo suficiente solo lo necesario para ayudarlos. Y confió en que todo saldrá como yo quiero.

-Espero que tenga razón. No quisiera que sufriera por esa decisión- analizaba el hombre- No es que no confió. Es que no puedo esperar nada, es totalmente desconocido y eso me preocupa.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Uhm… que delicioso helado

-Lo ven les dije que un helado en el parque era lo mejor- les recordó Mokoma, mientras saboreaba su helado.

-Tenias razón- le concedió Nanase.

-Siempre la tengo- contesto Mokoma

Mientras Mokoma se jactaba de mil y un maravillas a su persona, Nanase ponía sus ojos en blanco al igual que Yoko. Solo Sakura Y Akira reían ante tales cosas.

-Como que el parque esta muy solitario hoy ¿no creen?- pregunto Yoko

-Si, ahora que lo mencionas debería de estar lleno, ya que hoy es el último día del año escolar- noto Mokoma por fin callando sus ocurrencias- Pero creo que es mejor, después de todo tenemos todo el parque para nosotras solitas

-Si, un parque, que divertido Mokoma- puntualizo Yoko

-Amargada- contesto la otra joven.

El parque era un lugar muy calmado en ese momento, con la suave brisa pasando por los alrededores, el sonido de los arboles moviéndose al compas de la armoniosa melodía del viento y la tarde era tan fresca.

Lo cierto era que era muy extraño que nadie estuviera en el parque pingüino en ese momento.

-Supongo que estarán en las fiestas de la ciudad- rompió el silencio la voz armoniosa de Akira.

-¿Qué fiestas? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Qué me perdí?'- pregunto Mokoma.

-¿Acaso no lo vieron en la televisión?- pregunto la joven Shirai (Akira)

Y la repuesta fue una negativa de parte de todas excepto una.

-Acerca del anuncio que estuvieron pasando toda esta semana -pregunto la joven Kinomoto, con un dedo en su mentón tratando de recordar el anuncio de la televisión que había observado tantas veces en la TV de su trabajo.

Los ojos de las demás se abrieron como platos. Sakura la muy ocupada para siquiera prender la TV, la que prefiere hacer quehaceres que sentarse a ver un programa, esa misma Sakura la gran y distraída Sakura ¿Había visto un comercial en semana de examen, antes que las otras?

-Si ese- sonrió Akira, por la regocijándose de que la joven Kinomoto les había demostrado a las demás que no era tan distraída como ellas pensaban

-¿Todos están ahí?- Pregunto la joven maestra de cartas.

-Si, recuerda que decía que eran tres fiestas diferentes, la de los niños, la de los chicos y la de los jóvenes. Supongo que todos vieron el anuncio y se tiraron a la oferta.

-Pero a de estar la mayoría de Japón ahí- volvió a decir Sakura.

-¿Cómo que todo Japón?- pregunto Mokoma después de volver a la realidad- ¿Cómo es que no lo llegue a saber? Que yo sepa nadie en la escuela estaba hablando de una fiesta o algo así.

-Si, yo tampoco recuerdo el haber escuchado que hubieran dicho algo de una fiesta- le dio la razón Nanase.

Rin, Rin, Rin.

Sonó el teléfono móvil de Sakura. Cuando la joven Kinomoto reconoció el número le salió una gotita en la nuca y su expresión denotaba la resignación de la situación.

-Ho… Hola habla Sakura- contesto algo dubitativo la dueña de las Sakura Cards.

-Pensé que habíamos quedado que vendrías después de clases. Ya que no tienes trabajo ¿o si?- le pregunto con tono de reproche una joven al otro lado de la línea.

-Yo… yo lo siento… es que estoy tomando un helado con mis amigas- respondió apenada la antigua card captor.

-¿Por qué no lo dijiste antes? Seria bueno que hubiera ido con ustedes- le contesto la mujer algo enfadada porque no la invito a ir con ella- Podemos dejar el entrenamiento para otro día, después de todo hoy es tu ultimo día como chica de preparatoria... Ahora voy en camino para haya, solo dame un segundo adiós.

-Pero yo no…- Le corto antes de que pudiera decir palabra.

Suspiro algo resignada a todo lo que tenía que ver con Amaya. Esa chica no aceptaba un no por respuesta.

-De seguro fue Amaya. Lo podría apostar por su expresión- dijo Mokoma

-No, yo creo que fue su hermano- le contesto Nanase

-No, creo que Mokoma tiene razón. Tan solo mira su expresión resignada, y ni siquiera le dejo terminar una sola oración. Típico de Amaya y te apuesto lo que quieras a que viene para acá.- les aseguro Akira.

-Na… no creo que sea ella, tan solo mírala, esta abrumada. De seguro fue el sobre protector de su hermano, y le a de ver preguntado millones de cosas antes de que ella le contestara ninguna- les dijo Yoko- Lo apuesto a lo que quieran

-Bien 10, 10. ¿Esta bien?- les pregunto Mokoma

Mientras las apuestas se incrementaban, ha Sakura le salía una enorme gota por la cabeza. Al parecer sus amigas conocían bien el carácter de Amaya y Touya. Tal vez esos dos no eran tan distintos el una al otro, aunque por supuesto Amaya era mucho más dulce y agradable, pero era igual de sobre protectora que Touya- ya que siempre quería saber en donde, porque, cuando, y con quien estaba- pero también respetaba los limites.

Volvió a suspirar, esta vez un poco más hondo cuando escucho el sonido de las llantas prácticamente quemando a su paso el camino. Y la gota que Sakura tenia en la cabeza se hiso todavía más grande.

Si no era uno era el otro, que complicada era la vida y también injusta, ella ya tenia 18 años según todos ella ya era mayor de edad, ella se podía cuidar solita.

-¡¡¡SAKURA!!!- Ese grito fue mucho más fuerte que el de noche del lunes pasado. Y ahora podía asegurar que lo pudo escuchar la galaxia entera.

-Lo vez, te lo dije. Gane- el grito de jubilo de Mokoma fue nada comparado con los gritos que todavía Amaya daba desde el auto.

-Ganamos, querrás decir- le corrigió Akira

-Esta bien, esta bien. Tomen su dichoso dinero- les contesto Nanase.

-Su sucio y horroroso dinero- Agrego Yoko

-Sakura necesito que vengas. Por favor- Suplico la voz melodiosa de Amaya.

-Ahora voy-respondió la maestra de cartas

-No, mejor que vengan todas- dijo Amaya

-¿todas?- pregunto en un Susurro Sakura.

-¿Qué es lo que tendrá en mente?- pregunto Akira.

-De seguro es algo divertido. Siempre es divertido con Amaya- aseguro Mokoma.

-Si, en eso tiene razón- dio la razón Yoko.

Y con eso el grupo de chicas se encamino hacia donde Amaya se encontraba con su auto- un hermoso auto por cierto. Un Jaguar gris, ultimo modelo.

Cuando distinguió la silueta de las 5 chicas, encendió el motor del auto solo para arrancar cuando ellas estuvieran ya dentro. Realmente tenia prisa, con eso de que el gusta la acción y las fiestas, quería que las cinco la acompañaran para tener una despedida de preparatoria, como Dios manda.

-Suban,- les ordeno poniéndose los lentes de sol.

-Pero seguimos en uniforme- le recordó Akira, un poco nerviosa. Le encantaba pasar tiempo con Amaya, pero lo cierto era que le aterraba el sentido de la palabra "diversión" para la chica.

-Ya me había encargado de eso. Pase a sus casas para tomar una mudada de ropa- les dijo a las chicas.

Realmente Amaya era para dar miedo cuando se empeñaba en hacer algo para Sakura. Apenas se había tardado un minuto desde que avía llamado a Sakura, y ahora les decía que había pasado por la casa de las cinco para ir por ropa. Pero bueno era algo a lo que todas las amigas de la joven Kinomoto estaban acostumbradas.

El sentido de diversión para jóvenes de Amaya- eran cosas sanas por supuesto, nada loco- un parque de diversiones, una fiesta en la ciudad, salir a bailar, o un viaje a la playa. Pero a la joven Shirai, le daba algo de temor, porque en su lista estaba:

No le gustaban los parques de diversiones, porque la hacían vomitar

No le gustaban las fiestas, porque eran muy ruidosas

No le gustaba bailar, porque no se sentía cómoda.

Y sobre todo no le gustaba ir a la playa, porque ella sentía que se iba a poner más morena de lo que ya era

Tal vez suene como si ella fuera una reprimida. Pero en realidad no era así. Solo no le gustaba hacer las cosas tan publicas como las hacia Amaya.

-Y ¿En donde nos cambiaremos?- pregunto rompiendo el hilo de pensamientos de Akira, Nanase- digo porque habrá lugar para cambiarnos ¿no es así?

-Por supuesto. Adonde vayamos lo habrá.

-Y ¿A dónde vamos?- pregunto Mokoma, con los ojos llenos de estrellas. A ella si le encantaba las expediciones de la joven mujer Asaka.

-Eso solo yo lo se y ustedes lo sabrán después- le respondió enigmáticamente la mujer

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Pero eso no puede ser posible- renegó el joven de ojos chocolate, somatando la mesa de la sala de reuniones.

-Te recomiendo que te calmes Shaoran- le advirtió una Señora, que apenas denotaba su edad.

-Pero madre…- comenzó a alegar el mencionado

-Pero nada. Ya las decisiones fueros tomadas. No hay nada que discutir- respondió sin inmutarse la joven Señora

-Creo que el joven Xao Lang, tiene razón Dama Ieran- le contesto uno de los consejeros de la familia.

-Señor Souta. Aprecio el que de su voto en esta discusión. Pero estoy total y inmensamente segura de mi decisión- le respondió fríamente la Señora del Clan Li.

-Madre tan solo escúchame- le suplico el más joven de la sala.

-Ya he escuchado suficiente Xao Lang. Y no encuentro razón por la cual seguir escuchando más- le respondió la Dama con un tono de dureza en su voz- así que esta sesión se levanta. Pueden retirarse.

Y con esto todos los presentes se levantaron de donde hacia un minuto tomaban lugar y se dirigieron a la salida, con calma y serenidad en su semblante. Era obvio que todos confiaban en la gran Dama del Clan- no por nada se había ganado ese titulo.

Cuando al fin todos se vieron fuera de la sala, Ieran Li también abandono su asiento- en el centro de la mesa de reuniones (por supuesto)- y abandono a su hijo, que aun se encontraba sentado pensativamente.

Cuando esta última se vio ida también. La joven Mey Ling entro sigilosamente en la sala, para recibir la información dada, de su primo.

-Hey… psh- le llamo la joven de ojos rojos- ¿Qué es lo que paso?

-Mey, déjame. No estoy de humor ahora- le contesto con rudeza el joven Li.

-Ho. Vamos Shaoran, me muero de curiosidad por saber que paso- le insistió la joven- Por favor… Sabes que no voy a dejarte en paz asta que me cuentes.

El aludido suspiro con cansancio. Sabia que ella tenía razón, lo mejor seria ceder.

-Las cosas se han empeorado...- comenzó el joven restregándose las sienes

-¿Hablas de el problema con los Long?- pregunto Mey Ling con incredulidad.

-Si. Al parecer el consejo ha decidido revocarlos como Clan en los círculos mágicos.

-Pero ¿Qué hay de malo con eso?

-Bueno. Al a verlo hecho estos nos acusaron con la Michiko* para que rebajaran de puesto a nuestro Clan, pues ellos aseguraron que nosotros teníamos poder de voto en el consejo, aunque ninguno de nuestros miembros esta involucrado directamente con ellos.

-¿Y? no encontraran nada raro sobre nosotros- le aseguro la joven sin entender el enfado de su primo.

-El problema es que la Michiko los rechazo, diciendo que ella sabría bien si nuestro Clan estuviera maniobrando corruptamente. Como consecuencia de su falsa acusación, el Consejo se sintió ofendido por tal ridiculez hacia su autoridad. Y ordenaron que todo el Clan fuera mutilado.

-Y ¿Te preocupa demasiado eso?- pregunto aun consternada la joven del Clan Li

-Ellos informaron que ya que fue directamente a nosotros a quienes ofendió, se nos daría el "honor"- hiso énfasis en la palabra- de ser quienes fueran sus mutiladores

-¿Y?

-El problema es que, el que los mutile tiene que ser el jefe de Clan.

-Pero no creo que Dama Ieran quiera hacerlo

-Tienes razón, pero ella no es jefe de clan. No desde que yo cumplí la mayoría de edad.

-Quiere decir ¿Qué tu harás la mutilación?- pregunto con horro la chica. Apenas si su primo tenia cumplidos los 19 y ellos querían que el se manchara de sangre las manos, tan joven.

-Si. Y no lo quiero hacer. Así que objete, pero mi madre dice que seria una deshonra de mi parte si no acepto.

-¡Ho! Shaoran eso es horrible- exclamo todavía horrorizada Mey Ling- Pero eso no tendría que ser así, todavía puedes decirle que el jefe de clan se manche las manos de sangre tan joven quedaría como un ultraje ante otros clanes.

-Eso fue lo que le dije. Le objete que seria un descaro que alguien tan joven haga tal barbaridad.

-¿Y?- lo alentó a seguir

-Dijo que eso seria una ridiculez. Que todos tendrán más respeto al Clan después de esto y eso les mostrara que no pueden desacreditarnos…Pero lo peor de todo, es que tendré que retrasar mi matrimonio con Kasumi, porque seria muy "satánico" el que mutile gente un día y al siguiente me case.

-¿Qué? ¿Cuándo será la mutilación?- pregunto un poco conmocionada la joven de orbes rojos, pero en el fondo de verdad le gustaba eso del retraso de la boda.

-Un día antes de la boda. Por que la fecha de mi matrimonio es un día sagrado lleno de paz y pureza y el anterior es el día de algo catalogado este año como un día de desgracia.

-Bueno, al menos salió algo bueno.- dijo Mey Ling con una pequeña sonrisa.

Shaoran levanto una ceja con algo de curiosidad por lo que fuera a decir su prima. Pero estaba seguro que eso no le iba a alegrar realmente.

-Van a retrasar la boda un año más, no es tan malo.

-Mey, todavía no encuentro tu desagrado hacia Kasumi. Ella nunca te ha hecho nada y pareciera que la odias

-¿Qué te asegura que no me ha hecho nada?- Le pregunto la otra algo enojada

-Bueno ella seria incapaz de meterse con tigo. Estoy seguro de que nadie con medio cerebro se metería con tigo- se rio Shaoran

-Ja, ja, ja, que gracioso Shaoran- le recalco la pelinegra- No es que realmente me haiga hecho algo, es solo que no me agrada.

-Bueno tendrás que vivir con eso el resto de tu vida, porque me casare con ella y eso es todo- le recordó el joven- ella me hace feliz y nos casaremos quieras o no queras que yo sea feliz.

-Uff…- resoplo la joven de ojos rojos- Con tigo no se puede razonar. Me voy

La verdad la actitud de su prima no le agradaba, pero le hacia gracia. Lo cierto era que quería casarse lo más rápido posible para terminar con todo eso, pero al parecer el destino estaba en contra de ese deseo. Si tan solo pudiera hablar con la Michiko y pudiera hacer que le quitara esa responsabilidad estaría bien.

Que complicado era ser Jefe de Clan y más cuando estaba lanzando su –se podría decir- candidatura para tomar el poder en el Consejo de Lideres Mágicos de Oriente. Nada era fácil para él. De seguro era el único con tantas responsabilidades a tan poca edad y posiblemente era el único joven de 18 años al que presionaban demasiado duro.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Vamos, muévanse, no tengo todo el día por si no se dieron cuenta- les reprocho a todos la voz suave pero amarga de una joven- que acaso en este país no saben el significado de "apúrense". Tengo demasiadas cosas que hacer y ustedes vienen aquí a hacer tonterías y estupideces

Realmente esa chica posiblemente era hermosa, inteligente y creativa. Pero tenía un carácter de hombre lobo. Como es que podían soportarla su familia, si es que todavía la tenía y todos se preguntaban: ¿alguna vez tuvo alguna amistad con alguien? Y si, si ¿Cómo la soportaban?

-De donde viene esta chica. Del país de donde la sacaron a de ser totalmente horrible.- comentaba una joven con una cámara en sus manos, esperando las órdenes de la joven.

-Al parecer es proveniente de Japón. Pero vino a extender las tiendas de su familia aquí en América, porque al parecer ya tiene asegurado todo oriente- le respondió otro con un reflector.

-¡ustedes dos! ¿Qué creen que hacen ahí sentados? Deberían de estar aquí haciendo algo productivo con su vida- les grito la joven

-Ha de ser un país sin modales- le volvió a decir el de la cámara en la mano.

-que acaso nadie pude hacer nada bien. O lo haces tú o no lo hace nadie- Pensaba la joven empresaria- Uff… en Japón todo era mucho más fácil.- Resoplo con algo de melancolía- Como esperan que alguien vea este comercial si no ponen el suficiente empeño, acaso me enviaron tontos para este trabajo… Escucha la cámara tiene que llevar este Angulo- le mostro la joven al que tenia la cámara- para que se pueda ver en otra perspectiva. Novato.

-Señorita Sasaki, los actores ya están listos.

Y así la joven Rika Sasaki comenzaba un día más, con la misma rutina todos los días.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Bien chicas ¿Les gusta?- les pregunto la mayor a las cinco chicas tras de ella.

-Pe… Pero esta es la fiesta que anunciaron en la Tv- dijo Akira.

-Si. Sakura ¿Te gusta?- pregunto Amaya con entusiasmo.

-Como no gustarme… Pero Amaya no tenías que hacer todo esto por mí- le reprocho la joven Kinomoto.

-No seas tonta. Es tu último año de preparatoria y había que celebrarlo en grande- le contesto la joven Asaka.

-Creo que esta vez Amaya se paso- dijo Mokoma con los ojos bien abierto- esta fiesta es increíble. Te quiero tanto Amaya ¿no querrás adoptarme?

-Todavía soy muy joven. Pero tal vez en un futuro "no muy cercano"- lo último lo dijo en voz tan baja que solo ella lo pudo escuchar.

La verdad era poco decir que Amaya se había pasado con la fiesta. Era una absoluta e increíble celebración. Música, Dj´s, comida a montón, adornos espectaculares y probablemente –como dijo Sakura- todo Japón estaba ahí.

En realidad esta vez Amaya había demostrado lo mucho que quería a Sakura y lo mucho que no le importaba el votar su dinero. En los adornos habían letras que decía: Feliz Graduación Sakura. Así que todos sabrían que Sakura era la de la fiesta.

-Amaya, realmente no debiste de hacer todo esto por mí. No se como pagarte…

-No, tontita. Este es mi regalo, jamás aceptaría que me lo regresaras. Ahora ve y baila con tus amigas. Yo tengo que hacer otras cosas.

Y con esto Amaya se había retirado del lado de Sakura y esta misma había seguido el consejo y se había juntado con sus amigas para bailar.

Se la estaban pasando de lo mejor. Avían hecho un círculo para bailar, y como la música era muy movida, no tuvieron necesidad de tener un acompañante de otro sexo con ella. Era divertido estar con tus amigas sin distracción alguna.

Las luces parecían las de una discoteca, pues iban y venían con distintos colores y diferentes enfoques en las personas. Podía ser que giraran tanto que asta mareaba. Pero aun así, si no te preocupabas por observarlas por mucho tiempo no te hacían efecto.

La ropa que llevaban era justo para esa ocasiona, unas llevaba Jeans, con blusas tops, y otras llevaban falda (no muy corta) con blusas tops.

El ambiente que giraba en el lugar, era sin lugar a duda, Alegre y divertido. Mucha gente de la preparatoria Seijo, se habían acercado a Sakura para felicitarla por el gran éxito de la fiesta y también para agradecerle. Muchos otros chicos se habían acercado para invitar a las 5 amigas a baila, pero ellas preferían quedarse juntas. Incluso habían rechazado la invitación de sus propios novios, por miedo a dejar a Sakura sola.

Así es, en ese momento Sakura era la única que no gozaba de la compañía de un chico en su vida y en momentos como ese, realmente que lo necesitaba.

Después de bailar varias piezas, el Dj había parado la música, para descontento de todos.

-Hola. Hola. Japón- comenzó a decir una voz femenina, ya conocida por Sakura- Solo quisiera decirles lo mucho que aprecio que se presentaran. Pero bueno se que como podrán leer en las decoraciones, hoy es el ultimo día de preparatoria de mi queridísima Sakura Kinomoto, la jovencita más increíble del mundo y por ello yo decidí hacerle esta fiesta… Sakura podrías venir al escenario por favor.

¡Ho! ¡Ho!. Eso si que no ¿Subir a un escenario? ¿Enfrente de tanta gente? Ahora si se paso Amaya. Con el miedo que a Sakura le provocaban los escenarios. Buenos cuando era niña era fácil el hacerlo, porque no importaba mucho. Pero ahora era diferente.

-Sakura, podrías subir por favor- volvió a decir Amaya atabes del micrófono.

-Vamos Sakura, te están llamando- le alentaron sus amigas.

-Pe… pero… yo…yo no quiero subir ahí arriba- tartamudeaba la pobre Sakura con el miedo pintado en la cara.- ¿Por qué me hace esto?

-Vamos Sakura, no seas miedosa. Te esta llamando, es lo menos que puedes hacer después de que te hiso esta fiesta tan grandiosa- le recrimino la pelirroja.

-Mokoma tiene razón, Amaya hiso esto por mi- se reprocho a si misma-lo menos que puedo hacer es hacer lo que me pida.

Y con esto Sakura tomó valentía y se dispuso a subir. Se abrió paso entre los invitados y con mucha lentitud subió el escenario y tomó lugar junto a Amaya.

-Aquí estas mi querida hermanita- le dijo Amaya con voz cariñosa, todavía con el micrófono en la mano- Sakura solo quiero decirte lo mucho que te quiero y te admiro. Eres la persona más especial que he conocido y quisiera decirte que no soy la única que lo piensa. Pues estoy muy segura que todos los que te conocen lo creen… Te ganas los corazones muy rápido y eso solo lo hace una persona tan singular como tú y regalo de graduación: te invito a un viaje a mi natal China, para que conozcas a mi familia y te ganes sus corazones también.

-Pero… pensé que este era tu regalo Amaya.

-Si, este es mi regalo, porque sales de preparatoria. Pero el viaje es el regalo de tu graduación. Y lo aceptaras quieras o no, porque no dejare que me digas que es mucho. Yo lo hago por ti y no seria justo que rompas las ilusiones de una hermanita.

-Yo… Yo… Yo no se que decir, de verdad que no.

-Solo acepta y no reniegues- le sonrió la mujer con pelo azulado (algo igual al de Tomoyo pero el color era mucho más fuerte).

-Gracias- le dijo la joven de ojos verdes, con una sonrisa que hacia que sus facciones se suavizaran y se dulcificaran pareciendo así angelicalmente hermosa.

-De nada- dijo la mujer, devolviéndole la sonrisa.

Valla que adoraba a esa chica. No sabia el porque exactamente, pero desde que conoció a Touya había sido más feliz que nunca y eso se debía a su hermanita. Por alguna razón sabia que era su destino el estar a la par de Sakura siempre, es por ello que había conocido al joven Kinomoto, porque tenía que llegar de alguna manera a la pequeña Sakurita.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Lo siento tanto Yukito. Realmente quería estar cuando regresaras…

-No te preocupes Sakura, se que si querías esta ahí. Ahora no te preocupes por mí, disfruta tu viaje- le aseguro el muy afable y agradable joven Tsukishiro- Por cierto, no había tenido oportunidad de felicitarte. As crecido mucho Sakura y espero que sigas siendo la persona luminosa que eres.

-Gracias. Pero creo que ni Amaya ni Touya creen lo mismo- le comento, la dueña de las Sakura cards, con una gotita en la nuca- hay cosas que nunca cambian

-Estoy seguro que Touya y Amaya saben eso, solo no lo quieren admitir, porque te quieren demasiado y eres una persona muy especial para ellos, tanto que no quieren que los dejes.

-Supongo que tienes razón. Pero desearía que me dejaran un poco de libertad. Y con mi hermano todo se volvió todavía peor cuando te fuiste. Te extraño tanto Yukito. Deseo que conozcas al fin a Amaya, es tan buena. Estoy segura que se llevaran muy bien.

-De eso estoy seguro Sakura.

-Y me siento tan mal por no poder verte el día que regreses, que te prometo traerte un recuerdo.

-Gracias. Pero no lo tienes que hacerlo solo por sentirte mal. Ya te lo dije, estoy muy feliz de que puedas celebrar tu graduación yéndote a China. Sera un viaje muy interesante. Ya que tengo entendido que la familia de la joven Asaka es una de las familias más antiguas y podrá enseñarte muchas cosas.

-Si, estoy muy emocionada. Va a ser increíble por fin conocer a la familia de Amaya, me a contado maravillas de ellos y según ella este viaje también va a servirme para incrementar mi poder, ya que ella les conto acerca de mi y ellos están dispuestos a enseñarme.

-Eso es generoso de su parte. Enseñarle a una extraña sus secretos mágicos. De seguro ella te a de querer mucho para convencer a su familia para ello.

-Diría que me quiere más de lo que merezco. Y estoy algo nerviosa de conocerlo, tengo algo de miedo de que no les agrade.

-Eso es por lo que menos te debes preocupar. Eres fácil de querer Sakura. Nadie podría decirte que "no" después de conocerte.

-Gracias de nuevo Yukito… Creo que debo decirte Adiós, mi hermano esta impaciente por hablar con tigo, supongo que a de ser algo muy importante.

-No te preocupes, cuentas con migo para cualquier cosa Sakura. Que tengas suerte en tu viaje. Te veré en cuando regreses.

-Suerte a ti también con tu viaje. Adiós- una exhalación fuerte salió desde el interior de Sakura- ¡Hermano ya puedes tomar el auricular, ya termine de hablar con Yukito!

-¡Asta que por fin!, ¡no sabia que los monstros hablaran por teléfono, ya que dudo que alguien les entienda!- se burlo Touya

-Muy gracioso- y con esto colgó el auricular cuando escucho que su hermano lo tomó.

La verdad le hacia bien hablar con Yukito. Él la hacia sentir mucho mejor, sus consejos eran oro. Por nada había tomado psicología. Cuando entro a la universidad, rápidamente eligió la carrera de psicología como carrera principal, pero también había tomado otra carrera y esta era: Doctorado en pediatría. Sakura estaba segura que esas carreras le venían muy bien a él.

Con los consejos de Yukito en la mente, tomó una maleta color Rosado y otra de color Morado, que Amaya le había dado para que empacara esa misma noche, pues partían al próximo día temprano.

-Que extraño eligió mi color favorito, pero también eligió el color favorito de…- la joven se interrumpió a si misma para no dejar que sus pensamientos se guiaran a esa parte de su subconsciente- Bueno, eso no importa, son bonitos colores y combinan perfectamente… porque no me sorprende.

Y así comenzó a empacar todo lo que podía para el día próximo.

-Así que nos vamos a Hong Kong ¡Yupi!- exclamo el pequeño guardián con la felicidad pintada en sus pequeñas facciones.

-¿Qué? ¿Cómo sabes que es Hong Kong? Podría ser cualquier parte de China- le dijo la maestra de cartas algo asustada por la mención de ese lugar.

-¿Acaso no le preguntaste alguna ves a ella de donde provenía su familia?- le reprocho el guardián de las cartas Sakura.- Provienen de Hong Kong, China.

La verdad nunca le había preguntado a Amaya en donde era que su familia vivía. Pero no supuso que seria en el mismísimo Hong Kong. Le aterraba el pensar el estar ahí otra vez, porque representaba parte de su pasado y que pasaría si se volvía a encontrar con… con… no era casi imposible, la ciudad era demasiado grande como pensar que se podía topar con alguien conocido, y por lo que sabia del hogar de Amaya la casa estaba algo alejada de todo lo relacionado con el ruido (ósea casi todo).

-Si es casi imposible el que me los encuentre. Prácticamente impensable- se aseguro a si misma- y de todos modos, si nos topáramos es casi seguro que no nos reconoceríamos, así que no hay porque preocuparse.

-Sakura… ¡Sakura!- le grito Sakura.

-Shh…- le tomo Sakura por la boca a Kero para que se callara.

-Sakura, hija. ¿Te pasa algo?

-No, solo estaba tratando de hacer… de… de practicar una técnica que aprendimos en nuestro retiro, para calmar los nervios del viaje. Lo siento papá.

-No te preocupes por el viaje, estoy seguro que todo saldrá bien.

-Gracias.

-Entonces porque no vuelves a dormir, mañana tienes un gran día.

-Si papa, gracias de nuevo. Y lo siento por haberte despertado.

-No te preocupes. Buenas noches.

-Buenas noches- después de escuchar los pasos de su padre, alejándose Sakura soltó al pequeño peluchito.

Y este atino a inhalar profundamente.

-Casi me asfixias Sakura- se quejo el pequeño guardián.

-Te lo mereces, despertaste a mi papá.

-Porque tú no me hacías caso cuando te llamaba.

-Lo siento, pero la próxima vez preferiría que me golpearas ha que me gritaras.

-No creo que eso te guste, probablemente me devolverías el golpe como a tu hermano. Además la próxima vez estaremos en China en la casa de Amaya y podre andar libremente por toda la casa, entonces no tendrás que preocuparte porque nadie me oiga.

-Cierto. Ahora duerme, tu también tedas un gran día mañana- el peluche le hiso caso y se fue a dormir, mientras Sakura seguía empacando- Uff… La próxima vez estaremos en Hong Kong… otra vez

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Eso no es justo Xao… nos arruinan la vida haciendo todas las elecciones ellos- le reprocho Kasumi con el seño fruncido completamente y con rabia profesada en sus palabras- ¿Por qué no les dijiste algo?, realmente me quiero casar ese día.- y con tono picaron agrego- Para ser la Señora Li.

-Eso suena muy bien en ti. Pero tienes que entender que la que tomo la decisión fue mi madre y por lo tanto no puedo decir nada más- Se defendió el jefe del clan Li- Lo siento mucho- Se disculpo- pero estoy seguro que con más tiempo, puedes hacer que la boda sea todavía más increíble.

Y después de pensarlo bien, a Kasumi no le pareció tan mala idea, después de todo, podría hacer que el día más feliz de su vida seria más especial de lo que ya había planeado. Tendría más tiempo para organizar todo otra vez y hacer que cada detalle fuera perfecto.

-Tienes razón… ¿Como haces para verle el lado positivo a todo?

-Es mi deber como jefe de Clan. Pero realmente no me importa como, solo quiero casarme con tigo, es lo único que me importa.

-Buen punto. Que lastima que lo tengamos que posponer todo… Uff… Pero al final valdrá la pena todo el tiempo. Me encantara ser tu Esposa Xao. Porque realmente te amo.

-Y yo te amo a ti también.

Y con esto ambos jóvenes se volvieron a envolver en un beso tranquilo y apasionado. La verdad de Li Shaoran, era esa hermosa chica de cabellos largos y lacios. La amaba y quería pasar cada segundo de su vida con ella. Era totalmente perfecta para él, era hermosa, provenía de una familia importante, era inteligente y ella también estaba involucrada en cada uno de los aspectos de su vida laboral así que siempre le recordaba lo que tenia y debía hacer. Contrastaba con su vida social y mágica.

Nunca había sido tan feliz de estar con alguien desde los 10 años, cuando se enamoro de aquella niña Japonesa. Pero había dejado eso en el pasado y ya no significaba nada para él. Y aunque aquella niña de ojos verdes ilusionado res había sido su primer "amor", también estaba seguro que no se comparaba con el amor que le tenia a su futura esposa.

-¿En que piensas?- le pregunto la joven de ojos violetas al de ojos chocolate, cuando ambos se dieron un descanso del profundo beso

-En nada de importancia.

-¿Todavía te preocupa el tener que mutilar a esas persona?- realmente el estaba tratando el no pensar en ello- Ellos se lo ganaron al acusarlos de esa forma. No te preocupes por eso, después de todo es tu deber como jefe de Clan y futuro Jefe de los Líderes mágicos ¿Quién diría que mi futuro esposo seria el hombre más joven en tomar jefatura del consejo?

Ella tenia razón, era su deber como jefe y no podía hacer algo más esa vez. Además ellos se lo había buscado, el tratar de deshonrar a su Familia era una precio que ellos tenia que pagar.

Pero esos, pensamientos sonaban demasiado fríos para él.

-Los jefes de clan deben de pensar con la cabeza fría- Se recordó de lo que su madre le había mencionado aquella vez- un Li debe de ser fuerte e impenetrable.

Tal vez era algo cruel el que matara a todo un Clan en un solo día, pero no podía evitarlo. Amenos que la Michiko* diera la orden de que desertaran esa intensión, sino era así, él quedaría como un niño tonto que no se atreve a cumplir con sus obligaciones por un capricho.

Pero viéndolo del lado positivo: por fin respiraría en paz, sabiendo al Clan Long desaparecido del mapa. Muchos problemas le habían causado ya.

En realidad no entendía el odio del Clan Long al Clan Li. Que se supiera en la historia ellos no les habían hecho nada malo. A menos si llamas malo, el desplazarlos al segundo lugar siempre. Ya que el Clan Li era mejor en todo sentido y siempre quedaba en primer lugar de cualquier categoría de poder.

Pero había sido desde una Era distante que ellos buscaban pelea con los Li desde siempre y en cualquier cosa. Si no fuera por su protector (Wei) en su infancia hubiera sido hecho papilla por algún miembro mayor del Clan Long. Pero su odio se había incrementado cuando se anuncio el gran poder y agilidad del joven Xao Lang Li. Y se enfurecieron cuando Shaoran había decidido postularse para el puesto de Jefe del consejo de Lideres Mágicos de Oriente. Y todos los líderes mágicos aprobaron su postulación aun sabiendo que era muy joven. Era casi obvio que él iba a ganar ese titulo, pues la mayoría de los Clanes más importantes, lo consideraban lo suficientemente apto como para tomar ese puesto.

Cosas muy raras pasarían ese día, especialmente sabiendo los Long que seria el mismísimo Shaoran Li quien fuera a ser su verdugo. Probablemente estaría pensando estrategias para matarlo. Pero había algo raro en ese día, no era algo realmente malo pero tampoco profesaba algo bueno, el cielo lo decía y la naturaleza lo advertía –porque aunque era un día muy bonito- no había viento ni siquiera brisa y el sol se veía opacado por nubes que aunque no eran grises eran de lluvia. Pero tal vez lo más raro era que no había escuchado ningún solo animal en todo el día. Algo raro pasaba y tenía que estar preparado por cualquier cosa que fuese.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-¡Padre!..- grito con furia un joven de contextura grande y musculosa.

La habitación estaba a oscuras- en realidad esa habitación siempre estaba a oscuras- pero se podía observar la silueta roja, de la pequeña lámpara pegada a la pares.

Una ráfaga de viento había entrado por la puerta, pues cuando el joven de traje de Karate negro- con el pecho descubierto debido a su entrenamiento- había entrado, había azotado las puertas que daban la pequeña biblioteca personal de su padre- aunque no parecía buen lugar para leer por la iluminación- tan fuerte que asta los peses de la enorme pecera, que se veía atrás del escritorio en el cual su padre siempre se sentaba, habían saltado con miedo.

-Ya veo que la noticia a llegado a tus oído ya- le contesto el padre sin siquiera inmutarse. No se había tomado siquiera la molestia de voltear a ver a su hijo, para confirmar su enojo. Simplemente seguía contemplando inexpresivamente un punto inexistente en la pared.

-¿Cómo puede ser posible? ¿Un Li?- le dijo el joven todavía alterado por la noticia que interrumpió su entrenamiento.

-Lo se, prácticamente una deshonra para nosotros. Un niño caprichoso será quien nos quite la vida- le contesto con serenidad.

-¿Cómo se atreven? Después de tantos años de nuestros servicios al consejo, deciden tan a la ligera el futuro de nuestra vida.

-Hijo mío. Todo esto fue por el inmiscuido de mi hermano.

-¿Qué hiso esta ves ese viejo barrigón?

-Decidió el tomar cartas en el asunto y acuso al consejo y a los Li con la Michiko*. Esta no le hiso caso a sus acusaciones pues ella sabría bien si los Li o el consejo hicieran algo corrupto.

-Ese estúpido viejo me las va a pagar. Por él pagaremos todos nosotros, que idiota ¿Por qué no lo mutilan a el solo?- estallo al fin el joven de ojos negros y destrozo un estante de libros.

-No te preocupes hijo mío- le aseguro el padre

-¿Qué no me preocupe? ¿Qué no me preocupe? ¿Cómo puedo no preocuparme cuando lo único que quiero es destruir? Gracias al estúpido del viejo Ho ahora será el Clan Li quienes cobren nuestras vidas y no nosotros las de ellos, como tuvo que haber sido hace años… Todavía no entiendo como es que hemos sido tan inútiles como para no haberlos matado ya. Ese hombre el que nos dijo que ganaríamos al final no es más que un viejo psicópata y parlanchín…

-¡Cállate ya! Deja de desacreditarnos y también a nuestro informante. Escucha y escucha con cuidado hoy mismo habrá un gran acontecimiento y este nos dará la ultima oportunidad de cobrar nuestra venganza.

-Y ¿Qué es?

-Literalmente Las estrellas están alineadas a nuestro favor. Cuando el poder de las estrellas se despliegue aquí en la tierra e ilumine el cielo, cuando el proceso de la iluminación mágica se vea al revés, aremos que ese poder nos sirva y así seremos invencibles ante nadie aquí en la tierra.

-Pero ¿Cómo sabes eso?

-Como dije antes, el poder de las estrellas se alineo a nuestro favor y en este momento se esta inclinando en el camino que lleva este poder hacia nosotros. Las estrellas del cinturón de orión se alinearon junto con las otras…

-Eso significa que…

-Es una esplendida noche para matar y ofrecer la sangre a los astros

-¿Cómo sabremos cuando actuar?

-Lo sabrás cuando lo sientas. Porque esta misión será dada a ti mi queridísimo hijo.

-¿Cómo sabré como actuar?

-Lo sabrás. Pero tendrás que ser rápido, los del Clan Li han de estar alerta, ya que sabrán que planearíamos algo cuando la noticia se nos diera.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Y… ¡corte!- anuncio el director- Terminamos, pueden irse chicos- volvió a gritar- ¿Qué le pareció señorita Sasaki?

-Supongo que se puede decir que bien. Pero de donde vengo esto seria llamado basura. Supongo aquí será todo un éxito pues no notan la diferencia entre una morsa y una ballena. Me conformo aunque tenga por seguro que la próxima vez espero un poco más que esto.

-Si, si téngalo por seguro- contesto el joven director sudando por todas partes.

-¿Qué clase de ineptos son los americanos?- se preguntaba la joven Sasaki

La verdad el tiempo había convertido a Rika Sasaki en toda una mujer. Su clase era innegable y su rostro aunque era hermoso y angelical no ocultaba la amargura que debajo se expandía. Sus ojos cafés ya no tenían más ese brillo encantador y pacifico que antes. Con la muerte de su madre en aquel terremoto tan terrible, todos sus pensamientos e incluso sus sentimientos cambiaron, porque el dolor era más que inmenso, era como sentirse incompleta totalmente, como si hubiera un hueco que espera ser llenado y en esta etapa de su vida, la amargura había llenado ese vacio interno.

Sus tíos tomaron su custodia cuando –dolía el solo pensarlo- se vio huérfana y sola en el mundo.

Y no se podía quejar, le dieron todo lo que le podían darle monetariamente e incluso lo inimaginable para otros. Pero jamás le dieron un hogar, le enseñaron todo lo que pudieron pagar, pero nunca le pudieron enseñar lo que los libros no dicen, y tocar temas que los maestros no te podían decir o aconsejar.

Su amargura constituía a todas las noches de pesar y llanto que había tenido. Ya no podía haber amor en ella, porque ese sentimiento daba debilidad y a ella el tiempo y los que la rodearon le habían enseñado que para poder sobrevivir en esta nueva vida debías de ser dura, fría y des plantica sino te comían y te devoraban completa. Así que aquella niña tan hermosamente dulce, madura, cariñosa y alegre, había desaparecido y se atrevería a decir que había muerto junto a sus padres, junto a su niñez. Por que desde aquel terremoto, su niñez se vio aplastada y olvidada en un rincón de la oscuridad.

Era cierto que extrañaba aquel tiempo en donde todo era fácil. En donde podía salir libre con sus amigas, en donde tenía apoyo departe de todos, y extrañaba mucho a sus padres, a ambos, a su padre que años antes de que su madre la abandonara también la había dejado. Le habría gustado siquiera decirles adiós a sus amigas y aquel hermoso lugar que compartió su hermosa infancia- Tomoeda- Tal vez si regresaba alguien de su pasado feliz la reconocería y podría… podría… podría revivir aquella época con sus antiguos compañeros y amigos.

-No seas tonta, ellos ya se olvidaron de ti, ya han rehecho su vida- se reprocho la joven dueña de las tiendas de manualidades "lucky bear"- ellos ya no te necesitan, ¿Por qué deberían de acordarse de ti?

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Wau… que hermosa es esta casa- se sorprendió Sakura

La verdad esa casa era enorme y muy hermosa. Tenia un toque antiguo y moderno, los dos al mismo tiempo.

-Y eso que solo es la entrada, todavía están las casa familiares y la casa principal, más los jardines y los templos menores, pero el mas hermoso es el templo mayor. ¡Ha! y también esta las bodegas y todos los garajes para los autos. Aquí entre nos a mi familia le encanta coleccionar carros, es su afición- le informo la mujer

Era asombrosa la descripción de la casa pero era obvio que merecía un calificativo más como "Palacio" o "castillo". Ni siquiera los reyes tenían una propiedad tan grande como esa. Era evidente el porque a Amaya no le importaba el derrochar tanto dinero, con solo contemplar su "casa-Palacio" se notaba que a su familia no le importaba realmente la cifra. Podría decirse que eran multimillonarios. No podía imaginarse a alguien con más dinero que ellos.

-Amayi, mi queridísima hija ¿Cómo estas?- dijo una anciana parada frente a uno de los jardines.

La anciana llevaba ropajes chinos, y su pelo color gris recogido- tradicionalmente- en una coleta. Sus facciones denotaban lo mayor que era, pero a pesar de eso las facciones de su cara eran dulces y enternecedoras. Y en su rostro mostraba una gran sonrisa que parecía que se quedaría ahí siempre. Ya estaba encogida por los años y se sostenía por medio de un bastón.

-Mamá como te he extrañado- se arrojo la joven mujer a la anciana frente si, fue tal el salto que posiblemente alguien normal se hubiera caído y más con la edad que denotaba la señora (suponía que ya estaba acostumbrada)- Mami te presento a mi hermanita adoptiva Sakura Kinomoto.

-Veamos- y la anciana se acerco más hacia Sakura para observarla más de cerca- ¡Ho! que hermosa jovencita has traído con tigo, mucho gusto jovencita Kinomoto. Mi hija me había contado lo hermosa y talentosa que era, me supongo que hermosa queda en claro que si, y en lo talentosa me imagino que a de ser igual de buena.

-Gracias Señora. Es un gusto- y se inclino con respeto hacia la anciana- Gracias por aceptarme en su hogar.

-ho. No, será un placer para nosotros que nos acompañes. Hace mucho que no gozamos de compañía y la tuya nos ara muy bien.

-Muchas gracias- Sonrió con el agradecimiento en sus ojos.

Pero la anciana se le quedo viendo, observándola con mucha atención.

-Tenías tanta razón Amayi, esta chica destila pureza por donde pasa.

-Te los dije

-Pero pensé que hablabas de una niña cuando me contaste de ella. Después de todo tal pureza solo sale de los niños.

-Mamá, Sakura sigue siendo una niña- refunfuño Amaya.

-Por supuesto que no. Ya es toda una mujercita- le contesto la anciana

-Por favor mamá, mírala bien la inocencia se pinta en cada una de sus facciones- le contesto un poco molesta Amaya.

Sakura no atino más que a una gotita le saliera por la cabeza. Era obvio en que se parecían Touya y Amaya.

Después de una pequeña riña entre ambas Asaka, la llevaron a conocer los alrededores de la inmensa casona. Si la entrada y el camino le habían hecho abrir la boca incontrolablemente a la maestra de cartas, toda la casa principal más el jardín habían hecho que abriera los ojos sin poder cerrarlos y también la hicieron babear. Es que toda la casa era más que hermosa, y eso que solo era la casa principal todavía hacían falta las otras "propiedades" unidas en una solo.

-Esta será tu habitación, ponte cómoda y después de tomar un snack podremos ir a ver el templo Mayor ¿de acuerdo?

-Sip. Gracias de nuevo.

-No hay de que Saku. Pero creo que deberías de sacar a Kero antes de que ya no pueda respirar.

-Tienes razón.

-Bien, iré a instalarme yo misma y ordenar un poco mi habitación. Te veré en exactamente 35 minutos y más bale que no salgas de tu habitación si no quieres perderte.

-Gracias por la advertencia.

Y así la joven Asaka abandono el cuarto que por el momento le pertenecía a la menor de los Kinomoto.

-Muy bien según lo que se, Kero a de venir en… en… aquí- dijo con un pequeño grito triunfal.

Y cuando lo saco, este comenzó a respirar aceleradamente e inspirar grandes bocados de aire.

-¡¿Como se te ocurre dejarme ahí todo ese tiempo?! Casi me ahogo- le reprocho el pequeño guardián.

-Solo deberías de estar agradecido de que no fuéramos al recorrido de toda la casa, sino solo a lo principal.

-Y para un pequeño recorrido me dejaste ahí sin aire ¡se me acabaron los dulces! en cuanto no subimos en el avión.

-Eso te pasa por glotón. Y no, no te deje ahí adentro como por tres horas desde que vinimos, por un pequeño recorridito. Tan solo mira por la ventana y veras de lo que hablo.

El pequeño guardián se acerco a hacer lo que su dueña le decía y no encontró nada fuera de lo normal. Tal vez la casa era grande pero había otras que estaban cerca de esta.

-Solo miro un montón de casita.

-Bueno, todo ese montón de casitas que ves, son parte de la casa.

-¿Qué? ¿Todas las casitas?

-Si, y más de millones de otras cosas y no sabes lo que es esta casa. Esta es la "casa principal" por lo tanto la más grande y cansa el dar el recorrido completo. Para darte una idea tan solo mira esta habitación. Y eso que solo es la de huéspedes.

Y por primera vez desde que había salido, el pequeño guardián observo con atención toda la habitación.

-Wau, se nota que la familia Asaka es muy adinerada. En el tiempo de Clow, no se les daba tanta importancia a los sacerdotes ni a las sacerdotisas.

-Recuerda que no viven de eso. Trabajan también en otras cosas.

-Los negocios que tienen, son gracias a la posición mágica que tiene. Nadie puede, en el círculo mágico, puede tener algún negocio sin aprobación de alguien superior a ellos, que los pueda supervisar. Y según su posición mágica, esta persona superior a ellos les da opciones de trabajo.

-Que complicados son los círculos mágicos. Pero eso quiere decir ¿Qué no podre elegir lo que quiero desarrollar profesionalmente?

-Esta regla no se aplica a ti. Ya que no perteneces a ningún Clan, usualmente los que no pertenecen directamente de un Clan no llegan a desarrollar enormemente sus poderes, por lo tanto a los Líderes mágicos no les importan. Pero al parecer hay una excepción con tigo y el joven Hirawizagua.

-Como dije, que complicado es el mundo mágico.

Después de eso, Sakura comenzó a ordenar la ropa en el armario que había en la habitación que le habían dado.

Después de ordenar su ropa, la joven maestra de cartas se retiro al baño para poder arreglarse un poco, ya que se había dormido en el camino y estaba casi segura que su peinado debía de estar desecho. Mientras tanto, el Guardián amarillo revoloteaba por todos lados de la amplia habitación comiendo chocolates que encontró en una de las maletas.

Frente al espejo Sakura comenzó a cepillar su cabellera. La verdad casi no había dormido la noche anterior. El sueño que se le había asomado al principio de la semana volvió otra vez. Y no podía olvidar esos ojos tan azules y profundos que parecía que si te quedabas observando tanto tiempo te ahogarías dentro de ellos.

Se había estado cepillando distraídamente el pelo una y otra vez, que cuando levanto la mirada y vio su rostro no eran sus ojos los que miraban, no eran el color de sus ojos, esos eran el color de ojos de otra persona, esos eran los ojos de otra. Eran azules.

Y tanto le pego la impresión que comenzó a temblar y boto el cepillo de pelo, haciendo un tremendo eco por toda la habitación.

-¿Sakura? ¿Qué pasa? ¿Estas bien?- le pregunto el guardián de las Sakura cards con algo de preocupación.

Y cuando no tuvo respuesta este entro ha ver que es lo que le pasaba a su dueña.

-¿Sakura qué pasa?- le dijo viéndola parada frente al espejo contemplando su refuljo.

-Yo… Ella… Ella no, Yo no, Ella- dijo señalando a su reflejo todavía en Shock- ella no… ella no existe, yo… ella no… Ella ya no existe, no puede estar aquí… Ella no es yo y yo no soy ella… ¡ELLA NO EXISTE!- Se grito mentalmente

-¿Sakura qué te pasa? Ya me estas asustando- le reprocho el pequeño muñeco.

-No… no pasa nada Kero, simplemente me sumí demasiado en mis pensamientos. Como siempre- aseguro Sakura agachándose para recoger el cepillo para pelo que había votado

-Y ¿en qué pensabas?- le pregunto Kero no muy convencido.

-Pensaba en… en algo que me dijo Akira antes de irme, algo relacionado con ella. Ya sabes cosas de mujeres – le mintió la joven Kinomoto, no lo quería hacer, pero si no lo hacia iba a tener que darle muchas explicaciones y eso es lo que quería evitar.

-Esta bien- asintió el muñeco- hay algo más y a de ser grande para que me lo oculte. Y lo descubriré quiera o no. Si Sakura esta en problemas o pero aun en peligro es mi deber protegerla.

-¿Sakura? ¿Kero? Es hora de ir por el Snack que les prometí.

-Ahora vamos Amaya- contesto la ojiverde y con el pelo recogido en una cola de caballos se retiro hacia afuera del baño.

Sakura salió con el rostro nuevamente iluminado con alegría. Pero Kero no se convencía con aquella respuesta que su ama le había dado. Estaba preocupado por ella, era raro que Sakura le ocultara cosas después de apegarse tanto a él, tanto que prácticamente le decía completamente todo acerca de lo que pasaba a ella.

-Así que este es el poderoso guardián del sello-Comento la anciana Asaka, cuando tuvo la oportunidad de ver al pequeño muñequito entrar.

Al parecer, la anciana Asaka y Kero se iban a llevar muy, pero muy bien.

-Así es. Soy el gran guardián Keberus, un placer.

-Baya que si eres increíble. Todas las historias relatan tus increíbles hazañas junto al mago de todos los tiempos.

Toda la merienda se había pasado en halagos departe de la señora Asaka y las afirmaciones y aclaraciones de Kero, más las grandes y gruesas gotas de Sakura y Amaya.

Luego del Snack Kero y Sakura se dirigieron al templo mayor guiados por las Asaka. El camino fue más largo de lo que pensaban, pues este templo aunque estaba cerca de la casa principal, todavía era de seguir un gran sendero y luego escalar un poco una leve elevación del suelo- muy pequeña para ser llamada "montaña"-.

Mientras pasaban por el sendero Kero pudo observar maravillado el gran terreno que ocupaba toda la propiedad. Pero lo que le sorprendió fue la gran vegetación que poseía todo el lugar, flores y algunos estanques, más los arboles y el césped bien cortado, daba una vista estupenda y relajante.

Desde lo lejos se podía observar que el atardecer ya acechaba en el cielo, con sus diferentes tonalidades. La tarde era fresca, la brisa movía las plantas y refrescaba a los que pasaban. Todo el camino estaba rodeado de arboles grandes y frondosos, que proporcionaban una fresca y agradable sombra.

-Llegamos- anuncio la mayor de las Asaka- Les presento el templo mayor de los Sacerdotes y Sacerdotisa Asaka- les dijo la anciana señalando con un bastón con el cual se había sostenido todo el camino la Señora.

El templo posiblemente era más impresionante que la casa mayor.

Al llegar a la entrada debías de pasar por otro pequeño sendero de piedra y alrededor se hallaban todo tipo de colores de flor de loto. Para llegar directamente al templo debías de pasar un puente de madera rojo, en el cual pasaba sobre un pequeño y hermoso rio, en el cual se miraba el agua pura y clara. Y el templo era también de madera en un contraste de color rojo y banco y enfrente de él- al final del puente- se encontraba una fuente de las que los pájaros usaban para bañarse, pero conforme se acercaban esta dejo de parecer una fuente, ya que estaba cubierta por un vidrio casi intangible a la vista, pues no emitía reflejo alguno, y con este vidrio sobre ella, más bien se parecía a un recipiente inmenso de piedra, que poseía pequeños detalles tallados en el, adentro el agua era de infinitos colores y aunque parecía tranquila, estaba en constante movimiento, confinando color con color.

Al finalizar el puente la anciana Asaka se paro junto al recipiente de piedra y quito el cristal que lo tapaba.

-Mamá ¿Qué haces?

-Quiero saber que es lo que mira la jovencita Kinomoto dentro de la fuente.

-No entiendo. Después de todo, tu misma dijiste que solo los Asaka y los médium pueden ver algo dentro de ella.

-No solo ellos, sino que la fuente también le muestra cosas a los que poseen una pureza y un poder dignos de respeto por parte del futuro. Quisiera sabes si la pequeña Sakura puede ver algo…

-Mamá no creo que su poder alcance ese nivel.

-Veámoslo, estoy segura de que nos impresionara- le reto la Señora- Sakura, mi niña, podrías acercarte y tratar de ver dentro del agua.

-¿tratar de ver dentro del agua?

-Si, solo tienes que acercar tu rostro lo suficiente como para ver algo adentro.

-Esta bien. Lo intentare- le contesto algo dubitativa la joven de ojos verdes.

Y con esto la joven de cabellos castaños se acerco a la fuente. Y puso su rostro dentro del recipiente a tal punto que prácticamente casi mete su cabeza en ella, pero no miro nada.

-¿Qué vez pequeña?- le ínsito la anciana Asaka

-No veo nada- respondió Sakura, no muy segura de lo que realmente debía ver.

-Lo ves madre te lo dije…

-Shh… deja de intentar, solo observa dentro del agua.

Y como le pidió vio los colores que emanaban de la extraña agua y observo el movimiento rítmico de las pequeñas olas. Pero pronto se le nublo la vista, ya no miraba nada más que gris, solo gris…

Luego de unos segundos de ceguera comenzó a obtener una imagen más perceptible a su visión. Pero aunque pudo ver de nuevo, hubiera deseado seguir viendo Gris.

Gente en el suelo, edificios destruidos, y sangre, y más sangre por todos lados escurriéndose por las rocas caídas de los edificios, gritos y llantos por todos lados. Y en el cielo pudo observar que dos luces volaban por todos lados chocando constantemente, y sus pasos en tierra firme eran latidos de ritmo intricado, que no mostraba ninguna vacilación. Pero pronto los armoniosos paso comenzaron a verse desequilibrados, uno parecía seguro y el otro parecía más al latido de un corazón que apenas si se podía mantener palpitando.

Lo siguiente fue peor todavía, pues el paso que había caído en un desequilibrio, callo al fin, y pudo observar que este tenía sus ropajes llenos de sangre y polvo. Y el otro tenía los ropajes igualmente llenos de sangre, pero se notaba menos porque sus ropas eran negras a diferencia del otro que tenia ropas blancas.

Cuando el de ropajes oscuros se acerco a su compañero en aquella danza tan rítmica- que sin saberlo, era una danza demoniaca- lo vio a los ojos y se rio macabramente y lo que paso después fue tan rápido que Sakura no tuvo la oportunidad de tomar precaución y cerrar los ojos.

El de ropaje negro había comenzado a mutilar pedazo por pedazo al de ropajes blancos, y el otro había gritado a todo pulmón hasta el último segundo. Sakura no había tenido oportunidad de verle la cara a ninguno de los dos, pero pudo observar del sombrío rostro del mutilador, sus ojos rojos, que parecían sedientos de Sangre y aberración a la muerte.

Luego de reír sínicamente el de ojos de sangre comenzó a mutilar a los sobreviviente que se encontraban mal heridos, tirados en el suelo, llorando. Y más gritos de piedad se escuchaban, pero lo que realmente quebraba el corazón de oír, eran los sonidos de los llantos de los niños y bebes, pidiendo piedad y misericordia.

Cuando hubo terminado, no satisfecho, observo cara a cara a la aun en Shock Sakura. Cundo este volvió a reír macabramente y corrió hacia aquella chica, esta reacciono al fin y comenzó a correr, correr de eso que la estaba tratando de cazar, porque de algo estaba segura: no era un alguien, sino que era un algo. Pero entre más corría más cerca oía la risa sínica de aquel ser.

Corría y corría lo que sus piernas le dejaban. Pero después de mucho corre se tropezó con algo y este algo la hiso caer al suelo, y ella se dio por vencida ya no quería corre estaba exhausta. Pero fue cuando después de no haber llorado por todas esas escenas horrorosas estallo en llanto cuando observo el "algo" que la había hecho caer y se dio cuenta que era el cuerpo inmóvil de su padre y a la par se encontraban dos cuerpos más, reconoció el de su hermano, pero no había podido reconoce el tercero que se encontraba cerca de ellos.

Y lloraba, lloraba desde lo más profundo de su ser, su padre estaba completo, parte por parte, al igual que su hermano y aquel extraño, pero era obvio que estaban muertos. Estaban muertos y ensangrentados.

Pero luego el hermoso y sereno rostro de su padre comenzó a partirse en pedacito, en Pedacitos, al igual que su cuerpo que lo tenía sostenido en sus brazos.

Y se dio cuenta que detrás de ella estaba aquel hombre o más bien demonio. Y levanto la espada con su sonrisa demoniaca apuntando hacia Sakura. Y lo único que la joven vio después de eso fueron siete puntos rojos y siete puntos blancos. Y después llanto y más llanto…

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Wola!!! Mis queridos amigos. Bueno estoy segura que es te Cap. Se les hiso demasiado largo ¿verdad? A mi también. Pero creo que me salió bien, supongo. Pero espero que les guste. Créanme si les digo que me fue súper difícil el tener que escribir las partes de Shaoran. Porque aunque Kasumi es una chica que realmente buena, estaba con las ganas de matar en ese momento a Shaoran y estaba va de pensando algo así como: Fer no podes ponerte enojada es tu historia y no puedes matarlo ahora, porque seria como decepcionar a todos. Tal vez lo haga en un futuro y obtenga mi venganza- na broma- Pero bueno, espero que me dejen Reviews, de si les gusto o no. Lo siento si no les gusto lo de Rika- se que es difícil de imaginar-. Pero solo para que tengan una idea, Sakura no es la única que quiere olvidar su pasado, la mayoría lo ha querido hacer también. Al igual que todos, por supuesto.

Bueno acerca de lo de la Michiko significa= Niña de belleza sabia. Ella no aparecerá directamente asta posiblemente el penúltimo Cap. No es por nada, es solo que la historia de ella es bien complicada y también es complicado de explicar el como se envuelve con nuestros personajes favoritos, pero ella les ayudara indirecta y directamente hablando, así que esperen a oír más de ella…

EN EL SIGUIENTE CAPITULO: la joven Kinomoto comienza a ser codiciada por dos familias, Todos se preocupan por la joven de ojos verdes, quien al parecer tiene que ser vigilada las 24hr del día. Los sueños raros siguen y más intensos que nunca. Un presentimiento despierta la preocupación y la necesidad del regreso de alguien. Las disputas en la familia Li son más constantes y más fuertes que antes. Una llamada corta los lasos entre dos tortolitos. Deseos extraños proviene de Dama Ieran. Y Sakura esta apunto de averiguar que este es solo el comienzo de la aventura más grande de su vida

AGRADECIMIENTO:

-A mi otro mentor Mikki Chan, quien me dio la idea de hacer un Fanfic. SOS la reina del Fanfic Mikki. Léanlos son increíbles

-A mis hermanos, porque aunque son un fastidio, los cuatro me han dado ideas para este Finc.

-A mis amigas, que me han alentado a ser mejor escritora

-A mi maestra de lenguaje, porque me alentó a escribir y me aseguro que tenia talento- que aun no creo mucho.

-Y a mis constantes viajes al espacio, porque he sacado varias ideas de ahí y me ha motivado a escribir las cosas para que no se acumulen en mi cabeza y me hagan estallar.

-y a mi BF Gladis, porque me indicio en esto de los Finc, sin ella yo no podría haber sabido ni siquiera que existía la palabra Finc. TKM Gladis y estoy esperando a que vos a gas tu Finc para poderlo leer.

Adiós