III. Capitulo

Cosas realmente inesperadas

Una luz cegadora había emanado todo el lugar. Era tan intensa que había sacado a las tres personas ahí golpeándolas contra la pared. El poder que provenía de la luz era más poderoso de lo que habían pensado. Tanto que era probable que nadie pudiera acercársele sin sufrir daño alguno o sin ser repelido con mucha fuerza.

-Mamá te encuentras bien- le pregunto aun consternada y preocupada la mujer.

-Hija no es de mí de quien te tienes que preocupar…- contesto la anciana con algo de esfuerzo, pues el golpe que se había dado había sido demasiado fuerte para que su cuerpo lo resistiera.

-Jamás le tuviste que haber hecho ver dentro del agua- le reprocho la mujer.

-No sabia que reaccionaria así…- se defendió la anciana- Pero ahora hay que sacarla de ahí, antes de que algo malo pase.

-Yo la sacare- contesto una voz onda y poderosa, proveniente de la forma bestial de el guardia de las Sakura cards.

-Yo te acompañare…- le dijo Amaya por fin levantándose, no sin nada de esfuerzo por supuesto- Pero no será nada fácil, aun con tu forma de bestia.

-Lo se, la fuerza que emana es demasiado poderosa… Pero hay que sacarla antes de que algo más pase.

-Madre ¿Qué podría pasar si esperáramos a que pase?

-No estoy segura hija. Pero lo peor que podría pasar, es que su propia fuerza la absorba.- le contesto algo preocupara la sacerdotisa Asaka.

-Hay que sacarla lo más rápido posible- aseguro Amaya- no dejare que nada le pase, nunca me lo perdonaría.

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-Así que ese es el poder de las estrellas en la tierra- se regocijo un hombre de ojos grises como la ceniza- Si logro terminar esto con éxito, por fin nos desarenos del fastidio del Clan Li

Y con estos pensamientos, el heredero de la familia Long, Taisei Long apresuro el paso a su marcha, hacia la luz que emanaba tal poder mágico, que posiblemente hasta los mortales lo habrían podido sentir.

-debo apresurarme, no se que sea lo que transmite tal cantidad de poder, pero no dejare que ningún miembro del Clan Li me gane.

El joven Long, había decidido ir a pie actuando lo más rápido posible. No sabia que esperar pero estaba alerta a cualquier cosa, y cuando esa luz rosada se había extendido asta el cielo, el supo que tenia que actuar rápido, por lo cual decidió mejor ir a pie, que tardarse en el trafico con un auto.

En las casas se podía observar en los techos una silueta de un hombre saltando a de una casa a otra con gran agilidad.

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-Rayos, maldición- se quejaba un joven de pelo castaño- fue una mala decisión el tomar un auto.

El tráfico, era pésimo, especialmente ese día que era sábado. Pero eso no le paso por la cabeza al joven Li, quien actuando casi a reflejo había ido por su auto y había salido disparado.

Estaba esperando cualquier cosa, cualquier cosa que delatara alguna actividad prohibida departe de los Long. Pero jamás espero a que lo que esperaba se manifestara con tal claridad y fuerza.

Una luz rosada que había iluminado el cielo desde la tierra, era la clave de todo. Lo que le sorprendió era el saber que la fuerza que emanaba esa luz se había sentido con tal claridad.

Todos en la casa Li, por supuesto, estaban consternados y algo temerosos, ya que esa fuerza era muy poderosa tanto que posiblemente habría podido paralizar a todos los hechiceros en Hong Kong. Si lo que fuera que fuera, provenía de algún acto vengativo de los Long, posiblemente funcionaria. Así que si quería interceptarlo antes de que terminaran cualquier hechizo que estuvieran probando o haciendo, antes de que este terminara y ellos poseyeran aquel poder tan asombroso que se había expandido.

-No lograre llegar a tiempo si sigo aquí- se reprocho Shaoran a si mismo- lo mejor va ser seguir a pie.

Y con esto, busco una abertura en las calles y estaciono el lujoso auto, para luego salir dispuesto a alcanzar de cualquier manera a ese resplandor.

Llegaría rápido, especialmente porque la mitad del camino lo había recorrido en auto. Llegaría en aproximadamente 15 minutos lo máximo si se apresuraba y corría como nunca antes lo había hecho.

Así que se alisto para la carrera de su vida y se quito el saco que llevaba puesto, se remango las mangas de los brazos y se desbotono algunos botones de su camisa.

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La imagen era realmente aterradora. Todo volvía a ser gris, pero lo que le preocupaba era que en medio de la nada catorce pares de ojos rojos la observaban, con sed, con hambre. Y si no salía de ahí rápido, estaba segura de que la alcanzarían y la devoraría.

Pero a donde quiera que fuera encontraba pares de ojos, rojos o blancos. Los blancos denotaban tristeza y desilusión, y parresia que le estuvieran pidiendo ayuda. Como si realmente ella les pudiera ayudar huyendo como lo estaba haciendo ahora.

No podía evitarlo, aunque los de ojos blancos, no le hicieran daño, huía de ellos con terror. Porque también- por alguna razón- tenía miedo de que ellos la atraparan, como si lo que le fueran a pedir, fuera la pena de muerte.

-¿Por qué huyes?- le pregunto una voz onda y profunda.

-¿Quién eres?

-¿Por qué huyes?

-Porque tengo miedo

-¿Por qué le temes a tu destino?

-¿Mi destino?

-¿Por qué huyes de tu pasado?

-Porque me hace daño

-Pero al tratar de olvidarlo, te estas negando a ti misma, y estas negando tu destino

-Ellos no son mi destino- le contesto la de orbes verdes, ya cansada- ¿Por qué no me dejan en paz?

-Ayúdanos-le suplicaron el grupo de ojos blancos frente a ella- ayúdanos.

Y cuando se voltio para irse los ojos rojos la interceptaron por detrás

-Sírvenos o morirás-le aseguraron los de ojos carmesí- morirás

-Déjenme, déjenme. No les he hecho nada…

-Morirás

-No quiero morir. No quiero morir

-Ayúdanos, no niegues quien eres.

-yo… Yo… Yo no niego nada. Solo déjenme sola, yo no quiero ayudarles y no quiero morir- estallo en sollozos la joven de pelo castaña.- no quiero morir, aun no… No quiero dejarlos… no quiero, ¡no quiero!

Con esto, todo desapareció, ya no había más ojos que la persiguieran, pero había una oscuridad eminente. No se escuchaba nada más que los sollozos de la joven maestra de cartas. No había nada más que el vacio.

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-¡Listo!

-¡Siempre!- le aseguro en un rugido

Y la joven Asaka se monto en el lomo de la bestia. Ambos sabían que hacer, Keberus volaría lo más alto que pudiera del campo que había formado el poder expandido de la joven Kinomoto, luego Amaya saltaría al centro mismo del poder y trataría de hacer reaccionar a Sakura para poder detener aquel resplandor.

Para lograr hacer una abertura en el campo de protección, que rodeaba a la joven de cabellos castaño, debían de usar el bastón que la que la anciana Asaka les dio y Amaya tendría que usar la mayor fuerza posible, que pudiera poner en abrir siquiera un pequeño corte y mantenerlo abierto para que el guardián de las cartas.

-¡Estas segura de esto!

-¡Completamente!- gritaban ambos, ya que el campo de fuerza había hecho que todo afuera de él girara en una ráfaga de viento.

-¡Salta!... ¡Ahora!- le ordeno la bestia de pelaje amarillo como el sol.

Al oír lo que le ordenaba el guardián, Amaya salto de su lomo y con el bastón golpeo la superficie del campo de fuerza. Con todas sus fuerzas trato de siquiera, no salir volando por los aires y chocar de nuevo con la pared, pero podía sentir como el campo mismo la repelía. No duraría mucho y era posible que ni siquiera lograra un pequeño corte antes de caer.

Pero cuando pensó que ya no podía soportarlo sintió algo a sus espaldas, algo que la empujaba.

-¡Sino te esfuerzas por mantenerte cerca!, ¡entonces podrás concentrarte en abrir una fisura!- le aseguro Keberus empujándola hacia adelante para que se le hiciera más fácil concentrarse.

Con mucho esfuerzo, comenzó a canalizar todas sus energías en transmitirle su poder al objeto en sus manos.

-Cuanto poder ¿Qué habrá pasado para que explotara tal fuerza de ella?- se preguntaba Amaya, mientras que del esfuerzo, sudaba a mares tratando de entrar por alguna parte- En los entrenamientos, no sentí tal poder.

-¿Qué piensas hacer después de que entres?

-Todavía no lo tengo claro… Pero tratare de que reaccione de cualquier forma.

-No creo que sea así de fácil.

-Nunca lo es ¿o si?

-Lo mejor va ser, que trates de despertarla con magia.

-Un poco más… Aguarda un poco más Sakura, ya vamos por ti

§ ξ § ξ § ξ § ξ

-Un poco más y lo lograra… Si me adelanto tal vez pueda entrar y sorprenderla y así lo soltara antes de poder hacer algo contra mí- Taisei inventaba en su mente la maniobra para entrar en el enorme escudo que seguramente tendría lo que buscaba adentro de el- Pero debo de ser rápido… ¿Pero que are ya adentro?... Sea lo que sea que haya ahí adentro es muy poderoso y posiblemente tenga que utilizar toda mi fuerza para poder llevármelo y ya en la mansión puedo hacer que hagan un escudo para que ni los, Li, ni nadie pueda traspasarlo mientras hacemos lo que tenemos que hacer… Si, ese es el plan perfecto.

-¡Kero, ya se esta abriendo!- el grito de Amaya hiso que el joven heredero del Clan Long poner en macha su plan.

-¡¿Quién de los dos entrara?!- pregunto el gran león amarillo

-¡Supongo que tendré que ser yo! ... ¡Solo empújame un poco más hacia adentro! ... ¡Ya casi! - sudaba la joven Asaka abriendo una pequeña abertura y tratando de hacerla más grande.- ¡Ya casi!... ¡Ya!

Pero cuando esta fue empujada con más fuerza, por el guardián, una sombra se adelanto y traspaso el escudo por la abertura. Esto hiso que la concentración de Amaya se fuera, y enseguida fuera repelida junto al gran guardián, golpeándolos en la pared.

-¡Kero! ¡¿Te encuentras bien?!- pregunto preocupada la joven Asaka, ya que esta resulto sin ningún rasguño por caer encima del ahora pequeño guardián.

-¡Si! ¡Solo fue un pequeño rasguño, nada porque preocuparse!- y este volvió a su forma original - ¿Qué fue eso?

-No se, pero sea lo que sea, no es nada bueno… Y supongo que estaba esperando a que abriéramos una entrada para que pudiera pasar.

-Maldito...

-¿Cómo sabes que es un hombre?

-Su olor.

-¿Quien habrá sido?- pregunto más para si que para su acompañante bestial.

Ambos, bestia y mujer, se quedaron observando hacia adentro, esperando que lo que fuese no le hiciera daño a la persona dentro de ese campo de energía

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Las sombras no se compadecían de sus sollozos, la oscuridad lo usaba en su contra, y el dolor lo hacia mucho más difícil de resistir.

-Dolor ¿Por qué?

-Porque, estoy sola… Es de esto de lo que se trata todo…. De demostrarme que estoy sola… Eso ya lo sabia, siempre lo he estado, siempre lo estaré… Ya lo entendí.- contesto entre sollozos la joven de ojos verdes.

-La oscuridad se presenta cuando eres débil… La oscuridad te devora cuando dudas. A ti no te duele el que te hayan olvidado… Te duele que hayan seguido sin ti, que lo hayan podido hacer… Y tú sigues estancada en el pasado.

-No, no… no sigas… Eso no es cierto.- incrementaban sus sollozos a tal punto de ser un llanto entrecortado por las lagrimas.

-Entonces ¿Por qué te duele tanto?… Nadie te ayudara siempre… Tienes que aprender que todos siempre estamos solos… siempre, no eres la única Sakura… La gente sufre todos lo días por las perdidas, se lamentan por todo… tu no as perdido a nadie, porque nadie que tu ames a muerto. A acepción de tu madre, claro.

-No… también hay alguien más… Alguien que…

-¿Cómo estas segura de que ella te dejo?

-¿Cómo no estarlo?... Me abandono porque era lo suficientemente fuerte… No pudo soportar mi debilidad y por ello no abandono.

-¿Te atreves a pensar así de esa persona?... No te abandono, y menos por ser débil… No crees que tenía sus razones… Te amaba y te seguirá amando

-No lo sabes ¿Cómo puedes estar tan segura?

-¿Quieres recuperarla?

-Si- contesto sin vacilación.

-¿Cómo la protegerás, si las dudas te invaden?

-¿Protegerla?... ¿De qué?

-De lo que viene detrás de ti… ¿Cómo la protegerás de eso, si tienes tantas dudas?

-Me hare más fuerte…

-No, tú ya eres fuerte. Solo necesitas alimentar esa fuerza y resolver tus dudas.

-Y ¿Cómo lo hago?

-Busca lo que quieras y lo encontraras. Búscalo, búscalo, busca y encontraras, solo busca.- En cada palabra la voz iba desvaneciéndose más y más. Asta que al final desapareció escuchándose en el fondo, solo un pequeño eco.

-Espera ¡¿Dónde lo buscare?! ¡¿Qué es lo que tengo que buscar?!- Pero Sakura no tuvo respuesta, solo el silencio- Tal vez es esa mi repuesta, el silencio.

Se mantuvo parada bastante tiempo en la nada, pensando en lo que la voz le dejo dicho. Era muy cierto que ella tenia muchas dudas, dudas que la devoraban por dentro. Pero ¿Cómo no tenerlas? Si a cada instante perdía a los que amaba. Era duro confiar en que alguien se quedara junto a ella para siempre, que injusta era la vida.

"Busca lo que quieres y lo encontraras"

-¿Qué significa eso?- Pensaba la joven Kinomoto.

Pero lo que interrumpió todos sus pensamientos la hiso temblar. Un movimiento brusco que la agitaba

-¿Qué sucede?- se preguntaba la de ojos verdes

Y este movimiento tan brusco, hiso que toda la negrura se fuese desvaneciendo. Pero no era algo bueno, en lo absoluto, porque pronto comenzó a ver la escena que hacia tal vez horas había "vivido"- porque si que la había vivido- volviera, pero peor.

Ciudades en ruinas 7 contrincantes- bueno si contamos a los de el otro bando eran 14-, 7 asesinos, 7 mártires.

Aunque ninguno se movía, se sentía en el aire la tensión de la batalla. Todos ensangrentados, todos con la mirada acechante oculta en sus ojos, casi ininteligible. No parecían dispuestos a luchar, solo se observaban los unos a los otros. Pero lo que capto su atención rápido, fue la imagen de dos pequeñas siluetas atrás de ambas filas. Era sorprendente, sus rostros fueron lo único que pudo ver claramente, tan hermosos y delicados, tan parecidos y diferentes, tan agraciados.

Diferentes, porque los ojos no se parecían en nada, ya que uno mostraba sed y otro mostraba tristeza. Hermosos, porque ambos eran rostros de ángel, exactamente esculpidos por algún maravilloso artista. Agraciados, porque de alguna forma daban esa impresión.

Era inconcebible que ellas estuvieran ahí. Pero parecía que su presencia era de gran importancia para ambos bandos, como si ellas fueran el motivo por el cual ellos estuvieran ahí. Lo que vio fueron dos niñas, pequeñas, de piel tan blanca que parecía porcelana- frágil y rompible- sus labios eran pequeños, como los de una muñeca, sus ojos eran grandes y brillosos, y su cuerpo era de contextura pequeña y delicada.

Ambas se observaban entre si, no miraban a nadie más, y los otros las miraban a ellas, como esperando a una señal para empezar la batalla. Sangre corría en las manos de los de la fila de ojos rojos y ropajes negros. Y suciedad se plomaba por los ropajes y los rostros de los otros.

Los únicos presentes inmaculados, eran esas dos pequeñas muñecas de porcelana.

-¿Qué es lo que pasa?, son muy pequeñas para estar aquí- se dijo la joven única observadora de esa escena lejana.

Pero lo que vino la sorprendió más de lo que tuvo que a verlo hecho.

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Una niña!… Mi padre me hiso venir por una ¡niña!- se dijo el joven Taisei- debe de estar bromeando, ¡Una niña! Exploto tal poder en todas partes. Por favor, debe de ser un truco…Aunque viéndolo bien, todo el poder se concentra en ella.

Lo cierto era que el joven del Clan Long, aun no creía que una chica tan joven y frágil como la joven flotando, como dormida, en el aire tuviera esa cantidad de magia en si.

"Es un buen día, para ofrecerle sangre a los astros"

Recordó la afirmación de su padre horas antes. Tal vez a lo que se refería no era a la sangre de algún Li, sino a la sangre de aquella chiquilla. Y lo que quería decir eso era que esa joven poseía el poder de las estrellas en la tierra.

-Que lastima, es una chica realmente bonita… Tal vez mi padre me deje divertirme un poco con ella…

La verdad para el esa joven podía ser una chiquilla y todo lo que quisieran, pero algo que era cierto era que ella era muy hermosa. Probablemente demasiado para su propia seguridad- en serio, porque por las calles solo hay estúpidos y asquerosos pervertidos, para una inocente jovencita- La verdad quería tener la oportunidad de "jugar" un rato con ella antes de que la mataran- depravado.

Ir con ella en brazos era realmente difícil y terriblemente lento. Ya que la joven todavía emanaba aquella luz inconfundible, así que seria fácil para el clan Li el identificarlos. También lo hacia más difícil el que ese campo de protección aun estuviera alrededor de ello, y no podía ver casi nada atreves de él.

Pero valdría la pena si su clan se salvaba y por fin lograban destruir al clan Li. Seria una gran satisfacción, y si obtenían el poder de aquella chica no tendrían que doblegarse a ninguna regla del Consejo.

Pero cuando pensó que todo había salido tan bien y fácil, su horda en el zapato apareció de la nada, lanzándole un poderoso rayo por detrás haciéndolo, a él y a la joven en manos, caer golpeándose ambos y esto hiso que la chica se librara de sus brazos, solo para golpearse en la pared.

-Pero ¿Qué rayos…?- y dejo la frase a medias cuando pudo observar a su atacante- Así que el Clan Li se que do corto de peladores y mando a un chiquillo para el trabajo de un hombre.

-Para tu información no tú eres mucho más inmaduro que yo. Así que eso me hace demasiado contrincante para ti.

-¿A si? Eso lo veremos ahora, cuando asesine al único heredero de lo Li… Confieso que se me hacia aburrido no tener con quien descargar algo de furia y miren quien esta aquí, justo a quien necesitaba ver.

A Shaoran esas palabras no hicieron, más que alentar su deseo de pelea. Ahora les demostraría a todos que él no era un chiquillo insignificante. Solo necesitaba vencer al grandulón frente a él y eso seria todo.

Pero fue mientras observaba a su contrincante solo para esperar el ataque perfecto, cuando por primera vez vio a lo que había causado aquel resplandor en el cielo. Una chica en el suelo con pelo castaño, con algunos mechones de cabello tapándole sus ojos abiertos completamente, con la mirada ida y los ojos grises sin pupilas.

-¿Qué es lo que le hiciste?- pregunto horror rizado, lo que quiera que le hicieron a aquella chica, había sido horrible. Pues su ropa se miraba algo desgarrada con suciedad en toda su ropa, con la mirada completamente en otra parte, y su cuerpo estaba completamente inmóvil, como un muñeco sin vida.

-Yo a ella, nada… Ella es la que me hiso difícil el atraparla.

-¿Atraparla? ¿Para qué la necesitan?

-Eso nos concierne solo a nosotros y a ti no te concierne.

-Si es algo que amenaza la vida de mi Clan, no me puede concernir más.- contesto seriamente el joven de ojos chocolate.

-Un bonito discurso, pero quieras o no esa chica se ira con migo… Y lo que hagamos con ella será solo problema de nosotros y no suyo, aunque sea para matarlos al fin.

-Entonces me temo decirte que esa chica al final de esta pela se ira con migo.

-Sigue soñando niño bonito- le contesto atacándolo cansado de tanta charla y nada de acción.

El joven Long ataco por un salto a Shaoran, pero esta pudo esquivarlo fácilmente y con rapidez golpeo de una patada la espalda del otro…

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-Los planes han cambiado- le informo la voz áspera y desesperada de la mujer frente a él

-No los planes siguen como antes- le contesto la voz ronca y algo macabra del hombre que observaba como la oscuridad se apoderaba del agua del mar.

-Pero señor…

-No hay peros con migo… Si ella ya lo sabe, dejen lo así. Estoy seguro que ella ya lo sabia desde hace mucho y esta jugando con nosotros, si es así ¿Por qué no seguir el juego?- le contesto sombríamente el hombre.

-Al parecer a nuestro amigo le gustan los juegos- dijo otra voz onda y masculina.

-Déjanos solos ¿quieres?- aunque lo pregunto amablemente la mujer sabia que era una orden para ella. Así que se alejo silenciosamente- que gusto el verte amigo mío

-El gusto es todo mío… ¿Sabias que si juegas con fuego te quemas?

-No si estas preparado para las llamas.

-Sabes que si no te preparas bien ella te matara y nadie nunca sabrá que exististe.

-Tengo una ventaja.

-Ellas no te ayudaran cuando ella te atrape, y lo peor de todo es que te están usando para que ella juegue con tigo.

-Seria fácil jugar.

-Ella sabe jugar muy bien, y jamás dejara que te le acerques demasiado.

-La matare a ella y a los otros, que se interpongan en mi camino.

-Y crees que tendrás oportunidad contra ellas, digo, porque son a ambas a las que amenazas. Pero solo necesitan a una para que te maten.

-Pero no crees que ella quiere que la mate, porque si no fuera así ¿Por qué deja que me le acerque demasiado?

-Porque te atrapara con las manos en la masa. Ella jamás dejara que le hagas daño, solo deja que te le acerques para tener motivos para matarte.

-Eso ya lo veremos.

-Te quemaras antes de que te des cuenta… Es más creo que ya lo estas comenzando hacer.

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-No creo que sea necesario, el hacer una guerra familiar no lo cree

-Por favor. Te preocupas demasiado… Escucha yo no hice que se pelearan, es más ni siquiera moví un solo dedo. Ellos tienen que resolver por si solos sus diferencias.

-Iniciando una guerra de hechicero- le contesto sarcásticamente el joven enfrente de ella.

-No es una guerra hasta que pase a mayores… Y no dejare que eso pase- le contesto ella muy calmadamente.

-Pero los del Consejo no están haciendo mucho que digamos… ¿Qué pasara si…?

-Y. Shh… ¿quieres calmarte?, que acaso a todos ustedes les dio por cuestionar lo que hago… ¿Acaso e hecho algo para que piensen de esa manera?

-Nosotros, confiamos entera y ciegamente en ti… En lo que no confiamos es en lo desconocido.

-Increíble, le tienen miedo a lo que no conocen… ¿Qué acaso yo no los cree con bases en lo desconocido?

-Lo sabemos, y lo agradecemos. Pero no es por ello que vamos a dejar de estar preocupados por ti todos el tiempo. Creo que seria mejor que te acompañáramos- le dijo el hombre a la chica que mantenía a espaldas viendo al atardecer.

-Esta bien- le contesto la joven sin abandonar su visión

Todos en la habitación se quedaron estáticos y sin habla. Todos esperaban a que ella les diera una negativa, después de todo ella siempre hacia las cosas sola.

-Si eso es lo que quieren. Por mi todo bien- les aseguro la chica- solo no dejare que se metan en mi objetivo y todo estará bien.

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La batalla estaba muy reñida. Ambos jóvenes tenían un poder sorprendente. Y ambos eran muy avilés con la espada.

-El mundo será condenado… La sangre de la humanidad será derramada… Llanto será escuchado como la sirena de la destrucción…- repetía una y otra vez la joven de mirada perdida en el suelo- Los siete puntos brillaran y los guardianes esperaran, la muerte…

-Creo que se volvió loca la pobre niña…- se rio el de contextura más robusta

-¿Qué le hiciste?- le pregunto indignado el de ojos avellanados. Ciertamente no le gustaba que insultaran a ninguna joven.

-Te lo dije, nada… Ella ya estaba así cuando yo fui por ella

-¿Fuiste por ella? ¿Quiere decir que ella sola soltó todo ese poder?

-Así es… Sorprendente ¿no? Yo tampoco lo creía.

-¿Ella no es nada tuyo?

-No, en lo absoluto… Pero tal vez lo sea cuando te venza.

- ¿Qué le harás?

-Depende de si sigue despierta o no, cuando llegue a mi hogar. Pero eso seria muy personal para contártelo- le contesto con algo de picardía en su tono.

-¡Depravado!… Como te atreves a hablar así de una joven tan inocente.- era obvio que le irritaba mucho el que se expresara así de alguien y más si ese alguien estaba tan inofensiva como aquella joven. Ganaría ese encuentro para salvarla.

Pero estos pensamientos le enfurecieron tanto, que se desconcentro de la pelea y esto hiso que su contrincante lograra botar su espada y callera al suelo. Mientras una sonrisa sínica se dibujaba en el rostro del joven Long.

-Te tengo… No se porque a mi clan se le hiso tan difícil el destruir el tuyo si tan solo mira a su líder, caído como un árbol cortado- se burlo Taisei.

Y cuando levanto la espada para darle impulso y poder cortar en una sola mirada al joven jefe del Clan Li.

-El mundo será condenado…- y ambos jóvenes le observaron atónicos al ver como la joven detenía el ataque de Long, agarrando con fuerza la espada- La sangre de la humanidad será derramada.

Y cuando dijo esto sangre comenzó a resbalar de la mano izquierda- la cual sostenía la espada- y salía más conforme ella iba apretando su mano contra la espada.

-Oye, no quiero acabar con tigo antes de lo acordado… Así que aléjate y no te metas.

-Llanto será escuchado como la sirena de la destrucción…- Dijo la joven aun inocente de lo que hacia. Pero siguió apretando la mano izquierda y de repente se hoyo un sonido, de algo rompiéndose.

Y cuando ambos chicos vieron lo que se había roto, observaron más atónicos, como la parte de la espada que haba sostenido la chica se desasía como polvo en sus manos.

-Los siete puntos brillaran y los guardianes esperaran, la muerte…- repetía la joven, para luego voltear a ver directamente la cara del joven Long (con la mirada perdida todavía).

Y le regalo una sonrisa, casi infantil. Para luego patearlo en el pecho, tan fuerte que salió disparado a un arbusto cerca de donde ellos estaban, y dejarlo totalmente inconsciente.

-Gracias, realmente lo aprecio- le agradeció el joven de ojos avellanados.

Y luego de verse ambos a la cara la joven de ojos grises idos, se desmallo siendo sostenida por el otro joven algo preocupado por el estado de la chica.

-Oye… Oye ¿Estas bien?

-¡SAKURA!... ¡SAKURA!- gritaba una mujer a lo lejos, montada en una bestia majestuosa de pelaje amarillo.

Y cuando ambos llegaron a tierra firma, la mujer se bajo del lomo del animal, para ir corriendo hacia ambos jóvenes.

-¡SAKURA!... ¿Esta ella bien?

-¿Acaso la conoce?

-Si ¿Quién es usted?

-¡SAKURA!- comenzó a llamar también el guardián- ¿Qué le hiciste?- le amenazo, poniendo al descubierto sus afilados dientes.

-Yo no le hice nada… Ella se desmayo después de salvarme.

-Entonces ¿Quién la trajo asta aquí?

-Fue un miembro del un Clan enemigo.

-¿Qué clan?

El joven vio algo desconfiado a la mujer frente a él. Se supone que no debería de dar más información de lo necesario y lo mejor seria el no decirle con exactitud que es lo que pasaba.

-Nosotros no tenemos ningún enemigo del Clan Long- eso lo dejo algo atónico ¿Cómo logro averiguar quienes eran?

-¿Cómo es que…?- comenzó a preguntar el joven

-¿Lo supe? Por el tipo de magia que utilizo ese chico para llevarse a Sakura de nuestra casa.

-¿Significa que ustedes saben de magia?

-Así es… Es más yo doy maestra de magia de esta jovencita.

¡Ho! Cierto la joven en sus brazos tenia que ser llevada a sanar rápido.

-Lo mejor va a ser llevarla a mi casa- les recomendó el chico ya poniéndose de pie, con la joven en sus brazos.

-¿Cómo? ¿Y por qué?- le pregunto conmocionada la joven Asaka- o por favor que no le pase nada malo.- Pensaba con pesar la joven de cabellera larga- Mejor llevémosla a un hospital y rápido

-No.- contesto simplemente el joven.

-¿Por qué no?- pregunto ahora la bestia.

-Porque el nivel de magia que recorre su cuerpo ahora mismo, dará preguntas inexplicables para los simples doctores…

-¿Y por qué tiene que ser en tu casa?

-Porque tenemos médicos expertos y también seguridad, si los del clan Long quieren volver a atacarla.

-Pero ¿Por qué?- pregunto la joven Asaka con sollozos reprimidos apenas.

Realmente no le gustaba ver a las mujeres llorar, era algo que siempre había detestado. Y aquella mujer, de cabellos largos de color grises- si así es, la familia Asaka tiene cabellera gris- con piel blanca y espumosa, y sus ojos negros con atisbos de llanto, no era la excepción.

-Se los explicare, cuando me asegure de que ella esta bien- les aseguro el joven algo incomodo

-¿Cómo sabemos que podemos confiar en ti?

-Eres ¿Keberus, el guardián de las cartas, no es así?

-¿Cómo lo sabes?- pregunto desconfiado Kero

-Y tu dueña a de ser esta chica, y su nombre es Kinomoto Sakura ¿no es así?- pregunto ignorando la pregunta del guardián

-¿Cómo sabes eso?- le pregunto ahora la joven de ojos negros.

-Porque yo soy…

-¡Tu! ¡Tu! Tu eres aquel mocoso que nos dio tantos problemas- aseguro compelido el majestuoso guardián.

Mientras a Shaoran le salía una enorme gota en la cabeza, por lo dicho por el guardián- algunas cosas no cambien- y entre esas cosas estaban los prejuicios del Guardián.

-¿Acaso lo conoces?- pregunto algo desconfiada por las palabras del guardián, la joven Asaka.

-Si, yo fui compañero de primaria de la joven Kinomoto… Mi nombre es Li Shaoran. Un placer.

-¿Cómo te atreves ha…?- comenzó a alegar el guardián.

-Un placer, soy Asaka Amaya.

-¡ESCUCHENME!- grito el guardián para sorpresa de los otros dos- escucha niño, dejare mis ganas de tirarme encima de ti, solo porque salvaste a Sakura. Pero te advierto que si ella no se recompone será a ti a quien yo cace en vez de aquel chico de haya. Lo oyes

A Shaoran le había salido el atisbo de una venita en la frente por la palabra "niño" utilizada por el guardián- ¿Quién se creía?- pero luego lo reprimió para poner su atención en la preocupación que tenia por la joven chica.

Si mal no recordaba, ella tenía los ojos verdes- brillantes en su rostro tan puro- y aunque era una chica muy hermosa aun toda desarreglada, y sus facciones se miraban muy atractivas y…

-Concéntrate Shaoran, ahora eso no es muy importante. Lo importante es que hay que salir de aquí para salvarla… No seria justo que después de que ella te salvo muera- Se recordó el joven- Bien ¿Podrías llevarla en tu lomo Keberus? ¿Junto con usted, señorita Asaka?

-Si- contestaron ambos a unisón.

-Yo los guiare, a pie.- y con esto el joven salto al tejar de una casa y comenzó a ir y saltar por todas partes, como una sombra que en la oscuridad se mueve- así como los ninjas- y tras de el venían Amaya y Kero, sosteniendo a Sakura, muy preocupados por lo que le había pasado.

Su mano, no dejaba de sangrar y su mirada seguía perdida, a pesar que su magia ya no seguía mostrándose abiertamente.

-¡SHAORAN! ¿Estas bien? ¿Qué paso? ¿Quién fue?- fueron las constantes preguntas que se dispararon de una joven de ojos violetas cuando Shaoran abrió la puerta para ingresa.

-Kasumi, no tengo tiempo ahora.- le contesto fríamente cuando se voltio su progenitora- Madre, alguien resulto herido y necesito que tengan una habitación preparada y especialistas, para curarla.

-¿Curarla? ¿Quién?- presunto todavía Kasumi.

-Luego doy explicaciones primero hay que salvarla, se mira muy mal. Madre- dijo de nuevo el chico

-Tráela. Daré el aviso ahora mismo- y con esto la joven Dama se retiro y tomo el teléfono y maraco un número.

-Tráela adentro, ahora mismo tendrán lista una habitación para ella- dijo Shaoran, en el porche en donde se encontraban la bestia y las dos chicas.

-Espero que sea rápido, su mano no deja de sangrar.- respondió enojado Kero.

-Kero, no sea mal educado, el joven Li nos esta ayudando.- le regaño la joven Asaka

-De acuerdo- respondió el guardián de mala gana.

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Las dos niñas se acercaron al fin, después de observarse la una a la otra por largo tiempo. Ambas parecían tan serias –demasiado para su edad- pero aun así un atisbo de diversión se reflejaba en una de ellas y la otra solo preocupación.

Fue cuando comenzó una charla, pero lastimosamente no Sakura no podía oír lo que se murmuraban la una a la otra, podía ver como discutían de brazos cruzados en voz alta. Pero como si alguien pusiera en "mude" la televisión, no podía oír palabra.

Pero fuero lo que fuera, era muy cerio, pues ambos bandos- a excepción de las chicas claro- mantenía su seño fruncidos. Los de blanco observaban bien a su joven líder- porque eso parecía- y los del otro bando observaban a sus contrincantes muy fijamente.

-¿Qué estará pasando aquí? ¿Quiénes son ellos?- se pregunto la joven de ojos verdes.

Fue cuando por primera vez vio más haya de la pequeña escena. Y se dio cuenta en el lugar donde estaba. "La torre de Tokio".

- ¿Qué estamos haciendo aquí?- se pregunto una vez más la joven.

No se había dado de que la ciudad estaba completamente destrozada, como la escena en la que aquel ser de ojos rojos la habían perseguido. Sangre, llanto, todo multiplicado por cuatro veces peor.

Voltio a ver a su alrededor, para ver si podría reconocer algún cuerpo, como el de la ultima vez, que había sido su y su hermano. Y también aquel extraño que nunca había visto antes.

Pero no vio nada, no reconoció a nadie a su alrededor. Y de pronto, todo se volvió negro de nuevo, pero la escena de las niñas y sus seguidores seguía. Y ahora parecía que estaban peleando.

-Tú nunca entenderás ¿no es así?

-No. Nunca entenderé tu aberración a estos inútiles seres que no sirven más que para destruir este mundo.

-Y tú ¿eres mejor que ellos?

-Ciertamente. Desciendo de una raza superior

-Sigues teniendo rasgo humanos, y lo sabes mejor de lo que crees

-Pero no lo soy en su totalidad.

-¿Por qué te aferras a dar las destrucción?

-Porque me place.

-Nuestros padres eran humanos.

-Por ellos los mate. Por ello es que ya no están vivos, al igual que millones de personas en el mundo que yo desaparecí.

-Y ¿Por qué no te matas si también eres humana?

-Lo are, después de matarte. Por su puesto.

-Solo eres maldad.

-Y tu solo eres bondad. Es por ello que nacimos ¿no lo recuerdas? Es por ellos que estamos aquí. Porque ambas fuimos creadas para pelear continuamente… Además estoy haciéndoles un favor.

-¿Qué favor es ese?

-Muchos humanos, siempre están en continuas riñas, siempre tiene preocupaciones y dudas, porque no acabar con ellas solo así.

-Vine a resolver esto de forma pacifica pero contigo no se puede.

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-¿Estará bien?- le pregunto algo acongojada la de ojos negros.

-Si, los doctores dicen, que entro en una especie de Shock temporal. Con las medicinas que le aplicaron descansara sin problemas el resto de la noche y supongo que mañana estará mejor, lo suficiente para irse con ustedes.

-Muchas gracias. Realmente apreciamos lo que haces, solo que algunos no lo demuestran por testarudos- dijo dirigiéndose a Kero quien había vuelto a su forma de muñeco y había ingresado a la bolsa de la joven Asaka para comer los dulces ahí adentro.

-Algunas cosas nunca cambian- pensó Shaoran cuando vio al pequeño peluche con la boca llena de dulces- No hay de que, es más prácticamente me sentí en deber de hacerlo. Después de todo ella fue una gran ayuda para capturar a Long Taisei.

-¿Acaso los del consejo ya lo saben?

-Si, y al parecer el golpe que le dio Kinomoto lo dejo inconsciente por mucho tiempo, pues cuando los del Consejo fueron a verificar si el todavía se hallaba en ese lugar, él todavía permanecía en el mismo lugar en donde lo dejamos.

-Que raro, Sakura detesta las peleas. Jamás aprendió a hacer ninguna maniobra ¿Me pregunto cómo es que le dio un golpe tan fuerte siendo inexperta?- se pregunto la única hija de los Asaka.

Y recordando las escenas de su niñez, Shaoran también se lo preguntaba, pues varias veces el había capturado varias cartas en las que la niña de ojos verdes había decidido no usar la violencia.

-Supongo, que fue su trance- murmuro.

-Supongo que es eso lo que tenia que ser- confirmo la mujer.

Después de un largo silencio- ya que ninguno de los dos daba con algún tema para hablar- Shaoran opto por dejar a la mujer con la Sakura- ya que mostraba una gran preocupación- en ir a su habitación a descansar.

-Sera mejor que me retire a mi habitación, si necesitan alguna cosa no duden en pedirlo… con permiso.

-Propio- respondió la joven Asaka.

Mientras el joven de cabellos castaños se aleja, la heredera de la fortuna Asaka, regresa a la habitación en donde su "protegida"- se podría decir- descansaba.

Sakura estaba recostada en la cama con un sinfín de cables conectados en todo su cuerpo. Su tez era demasiado pálida y frágil, tanto que daba pena verlo. La verdad el estado de Sakura, no era culpa de la joven de cabellos grises, pero ello lo sintió a si, después de todo ella le pudo haber dicho a su madre que no hiciera a Sakura ver algo en aquel lugar- no es que se esperase una reacción así, más bien esperaba a que no pudiese ver nada- y también se hubiera percatado de la presencia de aquel chico, si no hubiera estado tan distraída.

Y ahora, tendría que llamar a Touya y a Fujitaka, pera darles las pésimas noticias. Y ¿Cómo se los diría?: Ho, lo siento tanto, pero Sakura fue secuestrada en mi presencia, por un tipo muy peligroso y ahora esta en recuperación en un hospital porque no reacciona y si lo hace solo para decir cosas ilógicas que saber ni que quieren decir. Aparte de eso el viaje ha sido el mejor.

Si claro, después de eso que es lo que repondría: No te preocupes, sabemos que no es tu culpa, sabemos que hiciste lo que pudiste.

No repuesta equivocada, porque lo que harán va ha ser lo siguiente: tomaran el siguiente vuelo para Hong Kong, querrán saber en que hospital están, y como no es un hospital querrán llevarla a uno de verdad, luego le preguntaran porque la secuestraron y ello no podrá contestar, porque ni siquiera ella sabe porque la secuestraron y menos podrá contestar la preguntas que seguirán después del porque lo exámenes de Sakura salen con cosas extrañas en las pruebas de lo hospitales no autorizados por el consejo de magia.

Por todos lo dioses, que al día siguiente Sakura se despierte y se encuentre en buenas condiciones para decirles a su familia que todo esta bien.

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Después de un relajante baño con agua caliente, se había dirigido, a donde algunos meses atrás nombraron su "oficina", a buscar en todos los registros algo que lo pudiera ayudar a descifrar del repentino ataque hacia la joven Kinomoto.

Digamos, era ilógico, porque ella. Era cierto que había desatado tremendo poder mágico ese día, pero es que era estúpido que la secuestraban, porque, bueno no es que la conociera tan bien, pero sabía que nadie con conciencia no le ayudaría a los Long.

Había 2 posibles teorías; primer: que la secuestraran para obligarla a que les ayudara en sus siniestros planes por destruir ha los Li- porque era obvio que si podía, porque la expansión de sus poderes habían traspasado el campo de protección que los Li habían puesto en su morada- y la segunda teoría: seria que la quisieran para algo más, pues era claro que no la dejaría con vida.

Y aun así ambas no tenia mucho sentido: porque si los Li, contactaran a los del consejo o peor aun a la Michiko, podrían perder ante eso. Y se meterían en un gran problema, pues su ejecución se adelantaría o podrían tener un destino más horrible que la muerte, y eso ellos lo sabían, entonces ¿Por qué? Todas las opciones daban a que al final ello perderían.

Significaba que podía haber otra teoría: que tuvieran más aliados junto a ellos, y necesitaran a la chica para algo en específico.

Y si fuera así ¿Quiénes estaban junto a ellos? ¿Por qué lo estaban? Y aun así ¿Por qué querrían a la chica? No ¿Para qué la querrían? Y más importante ¿Qué tiene ella que ver con ello? ¿Por qué ella precisamente ella?

Tal vez la única que podría responder la mayoría de las preguntas, aunque no era seguro pues, según lo dicho por la muchacha con ella, la heredera de los Asaka, Sakura acababa de llegar a Hong Kong, no tenia ni idea de lo clanes, y si, si jamás se involucraría con ellos. Entonces eso lo dejaba de nuevo en el principio, con dudas y suposiciones exenticas.

Era cierto que no había visto desde hacia mucho tiempo a la joven Kinomoto, es más estaba seguro de que jamás la vería de nuevo. Pero estaba preocupado- al igual que estaría preocupado por cualquier otra persona involucrada- de que le pasara algo muy malo, y era casi imposible el no pensar en lo que hubiera pasado si él no hubiera estado ahí. No solo ella posiblemente estuviera muerta, sino que todos estarían en peligro, si sus suposiciones eran ciertas, claro.

Noc, Noc, Noc.

Tocaron tres veces en la puerta.

-Adelante- contesto Shaoran, un poco sobresaltado, pues estaba demasiado ensimismado en sus pensamientos.

Después de la afirmación para entrar, se abrió la puerta, dejando ver a la figura ya anciana del viejo Wei- el muy fiel mayordomo- con una bandeja en la cual, sostenía una taza de café y algunas galletas de chocolate (para variar, Shaoran sigue teniendo sus gustos de niño)

-¿Se le ofrece algo más Joven Shaoran?- pregunto la voz tranquila y apacible aunque algo temblorosa, del anciano.

-No por ahora, gracias Wei- respondió algo cansado el susodicho- Pero…

-¿Si, señorito?- le incito a continuar Wei, después de unos minutos de silencio departe del joven.

-¿Qué crees que planean los Long?- pregunto el chico

-Creo que seria más apropiado que le pregunte al señor Ryota, estoy seguro que el podrá ayudarle más de lo que yo puedo.

-Vamos Wei. Tú eres en el que más confió y estoy seguro que me puedes contestar de igual o mayor forma que viejo Ryota.

-Estoy seguro que el Clan Long, se proponen matar a la señorita Kinomoto.

-¿la reconociste?- le pregunto algo desconcertado el chico, pues el solo la reconoció por du guardián, de lo contrario jamás se hubiera imaginado que era ella.

-Por supuesto, Recuerdo muy bien a la Señorita Sakura. Supongo que ha cambiado mucho pero sigue teniendo rasgos iguales de los que tenía cuando era niña.

-Espera, dijiste matarla ¿Por qué deberían de hacer eso?

-Bueno joven Shaoran. Se que Usted supone que los Long la querrían para algo más que solo para atacar a su clan- afirmo el anciano- Es fácil suponer que la querían para algo más grande que solo atacar, porque perderían de cualquier manera…

-Y ¿Qué a rían con ella ya muerta?

-Bueno, cada 5 años, dos noches los astros se alinean en una posición perfecta para matar o al menos eso dice en los escritos. Y esta noche la luna se tinta de un color carmesí provocado por algún reflejo de uno de estos astros que posee luz propia. A esta luna se le llama "luna ensangrentada" y la primera noche de estas lunas es justamente dentro de 3 días.

-Y ¿Qué tiene que ver con la chica?- pregunto un poco más intrigado el joven Li.

-Bien, si mal no recuerdo lo que dicen estos escritos. Estas noches es cuando se puede abrir la puerta "mística", y según una leyenda adentro de esta puerta se encuentra el "dios" de la destrucción encerrado por castigo de la primer Michiko. La leyenda dice que quien habrá la puerta y venza a este "dios" tendrá control total del mundo mágico. Y la puerta solo se abre con dos tipos de sangre. La primera por supuesto: con la sangre real de la Michiko. Y la segunda con la sangre especial de una persona con el poder de los astros en la tierra.

-Espera, me estas diciendo que, Kinomoto, tiene una especie de poder especial y muy poderosa que es el poder de los astro en la tierra.

-Es solo una suposición. Pero si lo mira de esta manera tendría mucho sentido. Ya que la joven Kinomoto, acaba de demostrar una impresiónate cantidad de magia, tanta que ilumino el cielo desde la tierra, y después la secuestran y según lo que me dijo usted el joven Long dijo que no la mantendrían con vida y también esta el hecho de que dentro de 3 días es la luna ensangrentada.

-Y ¿Dónde esta este portal o puerta o lo que sea que sea?- pregunto algo escéptico el chico.

-En Roma.

-¿Roma?-repitió el joven.

-Si, en una caverna albergada debajo de la ciudad, claro esto solo es una suposición no estoy seguro que sea verdad.-aclaro el anciano Wei.

-Pero lo que dices tiene mucho sentido. O al menos me da una explicación, pues si ellos se quedan y la secuestran, no importa porque de todos modos perderían por más grande que su ejercito sea. Pero si tiene una ayuda que sobre pasa lo sobre natural, es posible que ganen…- y luego agrego pensativamente- Wei me has dado la solución de mi encrucijada, y mañana a primera hora tendré que convocar una junta para proponer algo.

-Me alegra a verle ayudado joven Shaoran

-Hiciste más que eso… Estoy seguro que el viejo Ryota hubiera ignorado muchas cosas que tu no, me alegra haberte preguntado a ti, en vez que a otro.

-Es un placer servirle amo Li.

-No es un placer haberte preguntado.

Shaoran esta prácticamente iluminado, tal vez era cierto que lo que le decía Wei era solo una vieja leyenda, pero vamos en el mundo mágico todo era posible. Y si lo mirábamos desde el punto de vista de Wei, era muy probable que eso es lo que querían de la joven Kinomoto, y si sabían que era eso podrían tener un paso sobre ellos, sabiendo lo que se proponían. Aunque esto involucraba a la chica claro esta, y estaba tan seguro que después de la junta de la mañana todos votarían por proteger a la chica.

Pues en realidad ella no tenía nada que ver con eso, porque eso era una venganza de parte del otro clan. Y ella no debería de estar metida en todo eso, era un poco injusto en para, por supuesto.

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¡Hola! Chicos espero que todo este capitulo se les haiga hecho comprensible, porque sinceramente, ni yo misma sabia lo que los Long querían con Sakura, asta que me dio un atisbo de imaginación y ahí esta.

Bueno los Long son horribles es cierto. Pero en realidad no son ellos los que quieren a Sakura si no otras personitas, que muchísimo más adelante sabrán. Se que este capitulo pareció algo así como ¿Ha? Porque Sakura se quedo inconsciente en toda la trayectoria de la historia, y casi todo fue de Shaoran y parte del chico Long. Y solo para aclarar la Michiko, es alguien muy pero muy importante en la magia, muy respetada por cierto. Se que muchos estarán pensando que tiene que ver esta mujer en esta historia. Pues tiene mucho que ver pues ella es la que se podría decir que ella controla todo lo que esta pasando, no todo pero la mayoría.

Bueno, ahí termine con mi comen, así que escríbanme ustedes Reviews para poder contestar sus dudas, comentarios y sugerencias.

Los adoro chicos, son lo mejor… XoXo: FeR

P.S: lo siento tanto por no haber colocado lo de Ieran en este capitulo, pero era tan grande y cargado que no lo pude poner, pero en el próximo juro que si lo voy a poner.

AGRADECIMIENTOS:

-A mi eterno gusto por la Tv Porque de ahí saco mis ideítas

-A mi Fanfi-amiga Gladis, porque hable con ella esta semana y me ayudo en muchos aspectos a poder escribir más.

-A las canciones con significados importantes, porque me dieron ideas para diálogos.

-A los Fanfi compañeros que me escriben y me ayudan en muchos aspectos de esta historia.

-A mis perros, por darme compañía cuando me siento solita en mi casa y escucho la voz del viento acariciándome- me por cierto me hace sentir más sola- y también porque son tan divertidos y tonto y me hacen reír cuando lo necesito.

-Y a los dos monstros que tengo en casa, que me hacen desear tener una hermanita y por eso adopte a Saku como mi hermana adoptiva.

EN EL SIGUIENTE CAPITULO:

Ahora si lo prometo, la muy serena y honrada Dama Ieran, dice cosas que deja a todos sorprendidos. Shaoran no tiene tiempo para su compromiso. Mey Ling esta más que feliz y esto le provoca a Sakura pequeñas ampollas en los pies. Suposiciones raras son hechas por todos.

Sakura se pone más atenta en todo a su alrededor. Una dama enmascarada se presenta con un pasado que la asusta. Medidas drásticas son hechas.

Bueno adiós.