VIII. Capitulo

Punto de partida II

La lluvia resonaba en el suelo, las gotas caían una por una, dando un efecto melancólico. Y era así, justamente, como se sentía, melancólica.

Solo hacia algunos días que se sentía así, como si algo le hiciera sentirse triste… No había motivo por el cual sentirse así, pero de cualquier manera, así es como se mostraba el panorama para ella.

Siento que estoy a kilómetros de distancia

De mí, mas y más estos días

He estado debajo de muchos caminos

Pero nunca me conducen a casa

Y ahora tan sólo no lo sé

-"¿Qué te sucede Sakura?"- le pregunto una voz infantil, tras de ella.

-"No lo se, solo me siento…"- pero su boca no podía expresar en palabras lo que sentía.

-"Lo entiendo"- le sonrió la niña- "Es como si algo te impidiera ser feliz ¿algo te advierte que las cosas no están del todo bien?"- le pregunto. Pero más que una pregunta, parecía una afirmación

-"Si, así me siento"- le respondió la ojiverde sorprendida de que la otra niña lo supiera- "¿Cómo lo supiste?".

Quién realmente soy

Como esto va a ser

¿Hay algo que no puedo ver?

Quiero entender

-"Solo, lo se"- le respondió la niña de ojos azulados.

-"¿También te sientes así?"

-"Algo así, pero yo se porque me siento así"- le respondió.

Tal vez nunca seré

Quien era antes

Tal vez ya no la conozco

O tal vez quien soy ahora

No está tan lejos de ayer

¿Puedo encontrar una manera de ser cada parte de mí?

-"¿Por qué?"- le pregunto la pequeña Sakura.

-"Porque, las cosas ya no serán iguales, a partir de ahora, Sakura"

-"¿Qué quieres decir Sakary?"

Entonces intentaré...intentaré de hacer las cosas mas lento

Y encontrarme...poner mis pies de vuelta en la tierra

Tomará tiempo pero sé que estaré bien

Porque nada ha cambiado mucho...en el interior

-"Que ya no seremos iguales, cambiaremos…. Seremos diferentes de ahora en adelante, Sakura"- le respondió la niña, filosofando un poco

-"No te entiendo"

-"No hace falta que lo hagas, ya lo sabrás cuando lo veas".

Es difícil de entender

Como esto va a ser

Porque no se realmente ahora

Quiero entender

El sonido de la lluvia fue lo ultimo que se escucho después de esa ultima frase… parecía que las gotas que caían del cielo le dieran una afirmación al razonamiento de la pequeña niña de ojos azulados.

-"¿desde Cuándo tomas descansos?"- le reprocho el chico en la habitación.

-"¿quieres dejarme en paz?- le respondió cortante la joven- "Si me quiero tomar un día de descanso, tengo derechos, no soy un robot".

-"Rika ¿te encuentras bien?"- le dijo mas serio el joven, pero sin abandonar su tono burlón- "Usualmente no actúas así".

La chica se debatía en si decirle, o no, lo que pasaba dentro de ella. Realmente necesitaba desahogarse, se sentía confundida y devastada.

Volteo a ver su amigo, Hoshiro Minuka, quien le había acompañado a Tokio, aun con su fría actitud de por medio. El era el único verdadero amigo que le quedaba, no sabia que haría sin el algún día; porque, aun no queriendo involucrarse con él lo hiso y ese dolor era demasiado grande, tendría que decírselo, debía, y lo sabia.

Lagrimas comenzaron a resbalarse de sus enormes ojos cafés y sus manos fueron directamente a taparle su rostro. Hoshiro se quedo pasmado de la impresión y rápidamente la abrazo en consolación.

-"Hoy… me tope… con mis antiguas amigas…"- sus palabras se entrecortaban por el llanto-"Y las trate muy mal…. Pero… yo no sabía…. No quería"- lloriqueaba la joven-"Es que…. ¡Soy un monstro!

Y terminando sus oraciones cortadas, se recostó en el hombro de su querido amigo y lloro todo lo que pudo.

-"Eso no es verdad-"- le dijo Hoshiro, acariciando cariñosamente el lacio cabello de la joven Sasaki.

Jamás había visto a Rika en esa posición, usualmente siempre tenia todo fríamente calculado- incluso sus sentimientos-. Y realmente le aterraba pensar que alguien podía afectarle de esa manera.

Muchas personas, le preguntaban la razón por la cual se quedaba siempre al lado de esa joven, con reputación de mujer de hielo y una persona deshumanizada. Pero él sabia que las cosas con ella no eran así, siempre creyó que había algo especial dentro de ella; desde aquella vez, en que la conoció en su cena de presentación – algo que lo tíos de la misma, le obligaron a dar. Una tontería para su gusto-, y no podía evitar recordar como la habitación se esfumo cuando ella entro… No es como si la quisiera o algo por el estilo, solamente le hacia recordar a su pequeña hermana- la cual se encontraba hospitalizada por una enfermedad mortal- y eso le daba un sentido de protección hacia ella; claro, solo eso podría ser. La chica era tan fría, que era obvio que el no intentaría nada con ella, además estar con ella era una forma de pasar tiempo con su querida hermana menor.

Solo eso podía haber entre ellos, ambos eran tan diferentes que jamás podrían tener nada mas que un cariño profundo, el uno por el otro.

(Sakura)

Nunca me había sentido más confundida en mi vida- sin contar la vez en que supe que tenía magia- los sentimientos parecían llover y mezclarse. Los hechos se volvieron irrealidades, y las irrealidades se volvieron hechos. Y tal vez eso era lo que realmente parecía, tal vez eso era lo real o al menos, lo más real que había vivido en años.

Ya no había una línea divisora entre los sueños y las razones…. Y en realidad esa era mi verdad, de pie, justo enfrente de mí.

No puedo pensar con claridad, y no creo que lo pueda hacer asta mucho después de esto. Todavía me preguntaba en mi interior ¿Cómo es que llegamos a esto? Habían pasado años y aun así, sentía que eran horas. Creo que había perdido el sentido del tiempo y con él se llevo a la realidad, a lo seguro.

Si recuerdo bien, el decano de mi universidad me había llamado, yo me encontraba tan nerviosa que no podía evitar sentirme exaltada. Mi hermano y mi padre, se encontraban a mi lado; según mi prejuicio, cuidándome. Luego, el decano hablaba- y yo le ponía toda la atención que podía brindarle- pero fue algo que dijo lo que me hiso confundirme, que quería decir: que era un asunto que nos concernía como familia.

Pero, estoy casi segura que toda duda se disipo cuando la vi. Cuando escuche su voz, tan conocida y al mismo tiempo desconocida…. Después de todo, Kero tenia razón, debía de estar mas preparada para cualquier cosa.

También recuerdo que algo calló al suelo, haciendo un ruido leve, pero con el silencio extremo que dominaba la habitación, se escuchaba como un edificio desmoronándose. Más tarde había descubierto, que habían sido los lentes de mi padre, que cayeron de la impresión- y no era por nada su reacción, yo estaba en la misma situación.

-"Hola familia"- Esa palabras se repetían una y otra vez en mi cabeza, sin encontrarle un sentido de verdad.

Y solo por descuido su nombre se escapo de mis labios "Sakary".

Sentía algo tocar mi mejía resbalándose por mi rostro. No sabia que es lo que era, y tampoco me esforcé por averiguarlo, pues mi mete estaba demasiado ocupada tratando de entender lo que sucedía fuera de mi subconsciente.

Mi cuerpo se irguió, me entumes totalmente. Ella se estaba acercando a mí, con paso lento y seguro- como siempre lo había hecho- se detuvo cuando encontró lugar enfrente de mí, y sonrió. No pude evitar entonces dejar salir tantas lágrimas que empañaron mi vista, tenerla a ella ahí presente: me confundía, no sabia como sentirme, feliz o angustiada.

Y fue cuando hiso la pregunta que me hiso regresar al pasado.

-"Porque lloras, hermanita"- su voz fue como miles de ángeles cantando, tan tierno y tan dulce. Me reconfortaba escuchar su voz, y su presencia me hacia sentir una gran seguridad.

En ese momento, había tantas cosas que descubrir tantas que resolver, y muchas por encontrar…. Nunca se había sentido tan interesado en buscar algo, y pueden apostar a que jamás se sintió tan regocijante de ser un juguete utilizado por otros.

-"Las cosas se ponen interesantes. Me pregunto ¿Qué es lo que será esto que me hace sentirme así?- Los ojos azul marino, del Joven Hirawizagua, miraban con curiosidad el vacio de su gran biblioteca.

No entraba mucha luz en ese lugar, y la verdad a él no le importaba. No le gustaba que su espacio privado tuviera toda esa energía. Porque la verdad, pensaba mucho más con un ambiente sombrío. Y es que en su antigua vida- como Lead Clow- el estilo de las casas era de esa manera, sobrio.

-"¡Erioool!"- entro gritando una mujer, somatando la puerta en su camino.

-"¿Qué sucede Nakuru?"- le pregunto el joven, con una sonrisa, de esa que solía dar, enigmáticas.

-"Me alegro tanto de que me trajeras aquí contigo"- le conto la mujer, con millones de bolsas en sus manos-"Es tan refrescante cambiar de ambiente. Ya me estaba cansando la aburrida vida de Inglaterra".

-"Me alegra que encuentres satisfactoria tu decisión en acompañarme"- le dijo propiamente el de ojos azules.

-"Tontito ¿no pensabas realmente que te dejaría irte a uno de tus viajes sin mi?"- con respuesta a su pregunta retorica, Eriol solo sonrió mas ampliamente-"Hablando de eso ¿ya descubriste lo que querías?"

-"Todavía no, pero presiento que pronto lo sabré"- sus palabras se perdían en millones de interpretaciones-"Y algo me dice que esta vez será muy interesante".

Ya no estaba, ya no había nada de ella. Como si se hubiera esfumado de la faz de la tierra. Como si nunca hubiera existido.

Ya habían pasado dos días desde la desaparición de la pequeña niña, y aunque muchos- los cuales la conocían- seguían buscando, era seguro que las autoridades no les ayudarían.

Y no lo podía creer, hace dos días Touya se encontraba en sus clases de las tardes, Sakura en el parque pingüino con sus amigas, y por supuesto Fujitaka estaba dando clases en la Universidad. Y lo más confuso, fue cuando cada uno regreso a su hogar y no encontraron a la pequeña niña, de ojos azulado con tonos oscuros; y no pudieron encontrar después de eso. Tampoco estaban sus cosas: no ropa, no juguetes, no recuerdos, ni siquiera pudieron encontrar las fotos familiares en las que ella se encontraba, y lo que más les perturbo, a la hora de ir a la jefatura y reportarla como desaparecida; los oficiales pidieron alguna forma de identificarla. Pero como no se encontraban las fotos ni las cosas que ella utilizaba, los oficiales no les creyeron y por ello fueron a sacar los records médicos y demás papelería de la pequeña, y no encontraron nada; ni siquiera en los registros civiles.

Parecía como si toda prueba de la existencia de Sakary Kinomoto, se hubieran esfumado con el aire.

Dos días después, ahí se encontraban, buscando por alguien que no parecía existir. Y lo peor que podía pasar en ese momento, era que la lluvia seguía sin parar, bloqueándoles la salida de la pequeña ciudad de Tomoeda.

Ahora fue cuando la pequeña Sakura, entendió lo que su hermana le había dicho hacia algunos días, era muy cierto.

¿Quería decir que Sakary ya sabía que eso pasaría?

No, eso era imposible. Era una niña, si supiera que la iban a secuestrar, seguramente lo habría dicho.

¿O no?

10 años después ahí estaba, enfrente de sus ojos, con una sonrisa que parecía decirles que el tiempo no había pasado, que todos esos terribles años nunca fueron reales. Pero lo eran, y eso es lo que lo hacia tan doloroso.

Era correcto apuntar, que nadie sabia que hacer. La única persona que parecía actuar normal era la joven de ojos azules.

Reconocer a Sakary, era tan fácil para cualquiera que conociera a Sakura; porque ambas jóvenes eran exactamente iguales- ya que ambas eran gemelas-aun pasado todos ese tiempo seguían siendo idénticas; claro que para diferenciarlas solo bastaba con ver sus ojos, puesto que mientras Sakura lucia sus hermosos ojos esmeraldas, Sakary lucia sus profundos ojos zafiro.

¿Qué es lo que pasaría después de eso?

Muy pocas personas sabían esa trágica historia parte de la familia Kinomoto. A nadie le gustaba recordar ese momento tan doloroso…. Era obvio que después de eso ninguno de los Kinomoto podría dejar de hablar de eso.

Ya habían pasado 2 días desde su re nombramiento como Jefe del consejo de líderes mágicos de Oriente. Y se sentía preocupado, le había dado sus razones al consejo, para irse a Japón y encontrar a los Long…. Pero los ancianos seguían consultándolo, y eso le hacia desesperarse a cada segundo.

No es como si no le gustara su nuevo puesto como jefe, de una de las organizaciones más poderosas, místicas y antiguas. Era solo que sentía la necesidad de chequear si la joven Kinomoto estaba bien… Y era una preocupación muy razonable, no era el único que sentía que los Long estaba vigilando bien a esa chica; pues sus primos e incluso su prometida, se sentían preocupados por la seguridad de la joven de ojos verdes.

Se sentía desesperado en esos momentos. Le había mostrados sus planes e ideas al consejo, mas sin embargo ellos decidieron considerarlo… Y eso lo hacia sentirse impaciente, no quería que nada malo le pasara a Sakura, estando el al mando del consejo.

-"Mi primo preferido"- entro estruendosamente Saske, riendo por la cómica pose en la que había encontrado a Shaoran-"Creo que deberías de dejar de preocuparte tanto, Si sigues así te saldrán arrugas y canas, en menos tiempo de lo que imaginas… Y eso que tan solo han pasado 2 días en tu puesto, imagínate en unos años…"

El rostro del joven de ojos grisáceos cambio a una pose mas pensativa, dándole a entender al otro joven, que estaba imaginándose a un Shaoran más anciano. Su risa era divertida y juguetona.

-"A este paso, Kasumi ya no querrá casarse con tigo; y no la culparía, digo, no creo que este lo suficientemente enamorada como para casarse con un viejo"- siguió jugando el de ojos grisáceos

-"¿Podrías dejarme en paz?"- le pregunto retóricamente Shaoran-"Creo que tengo suficiente con que lidiar como para que vengas a molestarme".

-"Oh, vamos Shaoran. Estos dos días has estado encerrado en esta oficina, que aunque debo de decir que es muy grande y me imagino miles de cosas que podría hacer en ella…"- se imaginaba que podría hacer ahí adentro con algunas de sus conquistas-"no he podido verte, ni siquiera cuando llegas a casa…. ¿es tan malo extrañar a mi primo favorito?"- le pregunto con una sonrisa de diversión.

Ante la expresión de Saske, a Shaoran se le deslizo una gruesa gota por la nuca.

-"¿Por qué estas aquí?"- pregunto cambiando de tema.

-"Esa es una de las cosas que mas me gustan de ti, siempre al grano"-dijo con un tono burlón.

-"Saske si solo viniste a fastidiarme, olvídalo, no tengo el tiempo suficiente como para tus juegos"- le dijo cortante el de ojos color chocolate.

-"Bien, bien… Veo que no tenemos un bueno humor hoy, así que iré directo al grano acerca de mi presencia aquí….….. Estuve investigando y…"- Shaoran lo vio incrédulo-"Para su información señor biblioteca, también investigo cuando me da la regalada gana, y no necesito de su aprobación para ello".

-"Continua"- le dijo a medio reír, imaginándose a Saske investigando en una biblioteca de verdad.

-"De acuerdo…- Saco algunos papeles que contenían estadísticas- Descubrí que, aparentemente las cuentas de todos los miembros del Clan Long, fueron trasladadas a una sola, que es la cuenta del hijo mayor y heredero del Clan Long, Taisei…."

-"Bien, y ¿eso qué?"- pregunto confundido.

-"Bueno, esta cuenta desapareció exactamente una semana antes del ataque hacia Sakura…"- cuando Saske llamo a la joven por su nombre, Shaoran levanto una ceja en señal de sorpresa-"Quiere decir que este plan se estaban llevando acabo desde hace varios años, porque el dinero del Clan, fue trasladado desde hace ya 5 años…. Y actualmente todos los negocios del clan, quedaron en quiebra".

-"¿Por qué hicieron eso? Digo ¿Por qué entregarle el dinero a Taisei y llevar a la quiebra a sus negociosos?"- pregunto el joven Jefe del Consejo.

-"Y no es lo único que averigüe"- Señalo el otro joven-"Los registro dicen que el anciano Long, el padre de Taisei, esta muerto… Según dicen, murió de un infarto. Mas sin embargo no hay registros en el hospital de que haya ingresado y tampoco de que su cuerpo fuera embalsado para enterrarlo…"

-"Tal vez lo ensenaron"-dio otra opción Shaoran.

-"Eso seria extraño, ya que según dice en la papelería, los Long enterraron al anciano. Fui al panteón familiar y hay una lapita con su nombre… Lo mas raro que encontré, es que murió hace ya 3 años, cosa que es imposible."

-"Cierto, porque hace tres años que el fue nombrado el anciano mas poderoso en Oriente; yo estaba en su nombramiento"- razono el joven líder Li.

-"Exacto"- le concedió el otro.

-"¿Qué es lo que crees que sucede?"- le pregunto Shaoran, tratando de razonar el mismo.

-"Mi mejor acierto, es que están utilizando ese dinero para algo mas grande de lo que pensamos. Algo que tiene que ver con Sakura… Si lo miramos de este modo, ellos sabían que los estaríamos buscando luego de lo del ataque a Sakura…."- saco algunos papeles del portafolios que llevaba-"Según esto, cada uno de los Long han ido desapareciendo con el tiempo; y lo del dinero lo han estado haciendo desde que Taisei nació, hicieron una cuenta con su nombre y han estado poniendo cada uno, dinero poco a poco. Sacándolo de su propia cuenta".

-"Pero eso ha sido desde hace mucho tiempo"- se asombro el joven Li.

-"Pero no creo que esto sea idea de ellos"

-"¿Qué quieres decir?".

-"Dime algo, crees que los Long desafiarían al consejo e incluso a la Michiko, sin estar seguros de que ganaran… Han estado planeando esto desde hace ya varios años y no creo que hayan estado recibiendo ordenes así como así. Ellos sabían que esto pasaría. Están demasiado confiados en que ganaran, y eso solo puede ser si alguien los esta ayudando. El día en que Sakura manifestó su poder, el legendario escudo de la familia Asaka, no funciono a la hora en que Taisei entro a al templo…"

-"Porque Sakura misma lo desvaneció con su poder"- razono confiado Shaoran.

-"Es una opción, pero fui al templo, en donde Sakura se encontraba. Y encontré residuos de ese escudo"

-"Pero eso es imposible, el escudo se debió de haber roto por completo. No pudo dejar pedazos".

-"Exacto, creo que alguien lo deshizo pero no lo destrozo, para no levantar sospechas…. Cuando Sakura expandió su poder, el escudo se ato a su aura. Porque cuando Taisei se la llevo, el escudo se disperso ¿no es así?".

-"Si, así es"

-"Era porque ya estaba predeterminado a que él se la llevara, y con el escudo pegado a ella, Sakura no podría irse a ninguna parte porque el escudo se lo impediría, mi opinión es que Taisei llevaba alguna clase de artefacto mágico que le ayudo a capturarla…"- finalizo Saske.

-"Maldición, ellos ya tenían todo planeado…. Quiere decir que saben en donde esta y esta vez ella esta sola"- se ponía furioso a cada palabra-"La podrían matar".

-"Se que no sabemos mucho, pero creo que deberías de hablar con el consejo, otra vez y explicarles que la situación es mas peligrosa de lo que creen…. Si no nos equivocamos, los Long tiene a alguien de su lado y con eso basta como para levantar una guerra de hechiceros".

-"Gracias por la información"- dijo el joven Jefe, tomando algunas cosas de su escritorio, llamando por el teléfono a su asistente y diciéndole que mandara a llamar a una reunión de Lideres mágicos.- "Hare todo lo posible".

-"Seguiré investigando un poco mas"- le dijo el otro, como despedida-"Suerte".

Shaoran salió disparado de su oficina.

Ahora si que se hallaba desesperado, cada segundo perdido para él, los Long lo utilizaban para planear la muerte de la joven Kinomoto. Si no actuaban con rapidez, era probable que lograran su cometido.

Era una total molestia ser Jefe del consejo, en ese momento… ¿Cómo podría lograr su cometido y seguir liderando en Hong Kong, desde Japón?

Ser tan joven y tener tantas responsabilidades era realmente agotador. Ojala y la autoridad más grande de la magia no estuviera en otra misión más importante como para atenderlo a él.

-"Me siento algo decepcionada de que ninguno de ustedes haiga dicho palabra alguna"- su mira azulada parecía divertida ante la imagen congelada de su familia.

El silencio volvió a la sala, al término de sus palabras. Incluso se podía oír el golpe ligero, del viene en la ventana. Los pensamientos eran lo único que llenaba la sala. Ninguno de ellos se había recuperado de la supresa que era tener a la joven Kinomoto de los ojos azules, de vuelta.

Las imágenes eran borrosas y parecía que sus cerebros no captaban la información que se les era dada.

El señor Kinomoto confiado, se agacho a recoger sus lentes- que minutos antes se habían caído- y una sonrisa se cruzo en su, renovado, rostro apacible.

-"Hija mía, tu presencia entre nosotros nos alegra tanto que nos has quitado las palabras de la boca"-dijo al fin el señor Kinomoto.

La sonrisa, de Sakary, se engrandeció al igual que la de su padre. Mientras que Touya, sorprendido, volteo a ver a su padre con su rostro lleno de escepticismo….

La vida esta llena de sorpresas y no hay que dudar en la fuerza de estas.

-"Papá, no sabes cuanto me alegro de volverte a ver"- le abrazo la recién integrada Kinomoto.

-"No tanto como me alegra tenerte de vuelta"-abrazo devuelta Fujitaka

La escena era totalmente familiar para los ojos de los otros dos hermanos Kinomoto… En el pasado-antes de que Sakary desapareciese- las muestras de amor entre padre e hija eran muy comunes. Volverlo a ver solo hacia que él tiempo se detuviese a su alrededor.

-"! Sakary!"- sonrió Sakura, aun con las lagrimas recorriendo su hermoso rostro.

-"También me alegra verte Sakura"- le volvió a sonreír la joven-"Y a ti también hermano"- Touya la miro aun sin creer que eso fuera real-"¿No dirás nada Touya?"

-"No creo que haya nada que pueda decir"- le contesto el mayor de los hermanos Kinomoto, sorprendido que las palabras salieran de su boca.

La alegría que sentía la familia en ese momento era demasiado grande como para que más palabras la interrumpieran.

-"Crees ¿Qué estará bien?"- le pregunto la mujer de ojos dorados, con preocupación.

-"No podría contestar ha eso… Es demasiado impredecible como para intentar descifrarla"- le contesto su hermano, con el mismo color de ojos.

-"¿Qué pasara si no podemos protegerla de esto?"- continuo la mujer- "Me preocupa el no poder salvarla de lo que sea que le venga encima".

-"Ella es lo suficientemente grande como para poder salvarse a ella misma… ¿lo recuerdas? Es mucho mas inteligente que cualquiera que he conocido y sabrá como arreglárselas si algo malo pasa"- le contesto el hombre, confiado de su respuesta.

Las cosas podrían ponerse dramáticas si los planes no iban como querían. Solo podrían esperar a que las cosas mejoraran.

Ninguna táctica funcionaria sino tenían la situación bajo control.

Muchas veces sientes que el mundo gira a un ritmo diferente al cual tú giras… Muchas veces sientes que no encajas, pero no porque no puedas, de hecho encajas tan bien que te asustas, pero son esas especificas veces en las cuales quieres encajar en otra parte del rompecabezas.

Tal vez era por eso que le dieron ese nombre- "rompecabezas"- porque se supone que te rompas la cabeza pensando en donde encaja cada pieza de tu vida.

Esos eran los profundos pensamientos que invadían la mente de Yamazaki en esos momentos… Y que lo habían estado siguiendo desde hacia ya una semana atrás. Luego de aquel fisgo de la semana pasada- en la cual debía de recoger a Chijaru del aeropuerto y nunca apareció- había tratado de localizarla, mas sin embargo no aprecia en el mapa.

Había llamado a su casa y le habían dicho que ella ya se encontraba instalada en su departamento cerca del campus. Trato de llamarla a su celular y nadie contestaba, siempre sonaba como ocupado.

Y algo en su interior le decía que había hecho algo malo como para alejarla así, pero la pregunta de un millón era ¿Qué había hecho?... si ni siquiera la había podido ir a recoger ¿había sido por algo que dijo? ¿Acaso ya no lo quería volver a ver?

Jamás en toda su existencia se había sentido tan confundido por algo que se supone hiso… Tal vez era tan complicado averiguar lo que pasaba en la cabeza de Chijaru, porque ella siempre había sido tan predeciblemente impredecible en muchas de sus decisiones.

-"¡Hey! Takashi, no quieres ir con nosotros al bar. Esta vez le toca a Takeda invitar".

-"Tengo cosas que hacer. Tal vez a la próxima"- le contesto el joven Takashi, con libros alrededor de su cama.

-"Como quieras, pero a la próxima tu invitas"- y con esto el inquilino corrió por los pasillos para encontrarse con los demás.

-"¿noche de conquistas, Takashi?"- le pregunto un pelirrojo, quien era su compañero de clases.

-"Eso deseara, tengo que estudiar"- se rio el otro.

-"Para ser uno de los mejores mentirosos de todo el campus, eso ni siquiera tu mismo te lo creíste"- le dijo el pelirrojo con una sonrisa algo peculiar.

-"¡Atrapado!"- levanto las manos en señal de juego.

Ambos se rieron, y por un momento a Yamazaki se le había olvidado todas esas ideas tontas que se le habían metido en la cabeza.

-"¡Vamos!, no le digas a nadie pero me das lastima (quedándote solo un viernes por la noche) tengo una cita con un bombón de nena, si la llamo tal vez podamos arreglar que traiga a una de sus amigas y ya sabes…"- le sugirió el otro, enfatizando en las ultimas palabras.

-"Aunque me suena bastante tentador, deberás, que tengo pasar esta vez. Tengo cosas importantes en que pesar en este momento, aun si no lo crees"- lo rechazo Yamazaki.

-"Acaso se trata de esa chica ¿Cuál era su nombre?... ¿Chizato? No ese no es…"- levanto su dedo hasta su mentón demostrando su concentración-"¿Chijaru? ¡Si! Era Chijaru".

-"¿Cómo es que sabes acerca de eso?"- le pregunto el otro sorprendido.

-"Por favor, para ser aspirante ha abogado, eres muy malo cuando se trata de hechos"- le dijo el otro- "Habas con ella cada día, incluso cuando estoy presente".

-"Procurare ser mas cuidadoso la próxima vez."- le dijo riendo el otro.

-"Si, claro. Te olvidaras de lo que dices ahora, cuando esa chica te vuelva a llamar".

Ambos jóvenes rieron, sabían que era cierto lo que el pelirrojo decía. Después de todo cuando sabes que una persona especial llama, no miras a quien pisas en el camino por llegar al teléfono.

-"Que interesante selección de carrera, has hecho"- sonrió su hermana- "De todas las opciones que tuviste, admito que me sorprende un poco tu decisión."

-"Yo también lo estoy"- le contesto la ojiverde.

-"Y ¿Por qué decidiste Economía?"- le pregunto interesada Sakary-" No es que, no confié en que podrías terminar exitosamente tus estudios… Pero siempre pensé, que tu decisión se desviaría por algo mas activo".

-"Supongo que no eres la única que se sorprendió cuando dije lo que había decidido"- le contesto algo pensativa la joven de ojos verdes.

-"Lamento si me meto en tus decisiones"- se disculpo con una sonrisa Sakary.

Sakura no pudo evitar verla detenidamente. No ignoraba que Sakary era parecida a ella en todo sentido, y cuando la vio sonreír, no pudo pensar en otra cosa más que '¿Así me veo yo?'.

-"Supongo que si, así es como te ves tu"- rio la de ojos azules viendo hacia el frente.

Una mirada confusa cruzo por el rostro de la joven Sakura; pero luego no se sorprendió sabiendo que desde muy pequeñas Sakary siempre había podido leer sus pensamientos, aunque esa cualidad no era compartida por las dos, solo por ella.

-"¿Qué estas pensando?"- rompió el silencio la joven de ojos azulados.

-"Solo me alegro de que este aquí"- le sonrió la ojiverde-"Sabes, las cosas han cambiado mucho desde que no estabas, y volverte a ver me causa una gran felicidad".

-"Y a mi me gusta estar aquí"- le sonrió de vuelta-"Estoy segura de que todo ha cambiado en estos diez años, seria muy decepcionante el que no fuera de esa manera… Aunque pensándolo bien, tu no has cambiado demasiado en todos estos años".

-"Supongo que no"- respondió algo apagada la ojiverde.

-"No es algo malo. Tu, eres ya especial, no tienes porque cambiar en nada"- le dijo consoladoramente Sakary.

-"Gracias"- le correspondió con una sonrisa.

Las preguntas se apegaban a sus pensamientos y las respuestas perecían escasear, como agua en el desierto. No sabía como sentirse. Se había excusado con su familia, diciendo que debía regresar a su trabajo, y se había excusado en el trabajo diciendo que se sentía realmente mal.

Necesitaba tiempo para pensar, usualmente él no era de esas personas que se sientan ha analizar su "yo" interior. Siempre había creído que eran puras patrañas creadas por personas que no tenían nada bueno que hacer más que sentarse ha auto compadecerse de si mismas. Pero ahora, no sabia que pensar realmente…. La situación se salía de la jurisdicción de su razonamiento.

¿Cómo poder volver a ser el mismo, después de que tu hermana perdida se ve hallada?

Una respuesta dura que responder para un hombre como Touya Kinomoto, por ello opto por una idea mas conveniente, que seria dejar eso de analizar al que nació para hacerlo y ¿Qué mejor persona que su mejor amigo, quien lo conocía desde hacia años atrás y el cual había vivido cada fase de la acomodación, luego de que su hermana había desaparecido?

-"Hola Touya, me alegra mucho que me llamaras"- le saludo muy apaciblemente Yukito.

Touya no pudo más que verlo y simplemente limitarse asentir con el seño algo fruncido.

-"¿Qué es lo que te sucede? No luces nada bien"- le pregunto el hombre de lentes con algo de preocupación.

-"Y ¿Cómo rayos esperas a que este, luego de lo que paso?"- le respondió el otro, tratando el tema como si su mejor amigo ya lo supiera.

-"¿Acaso le sucedió algo a Sakura?"-le pregunto el otro, evitando el tono de mal humor que ese día en particular se apoderaba de su amigo.

-"No. No creo que le haya pasado mas de lo que me ha pasado a mi"- le contesto el abogado.

-"Entonces ¿Qué es lo que te preocupa tanto?".

Touya trago saliva notoriamente siguiendo en shock, y después de una pausa muy larga, miro a Yukito de frente, y pensó dejar que sus palabras salieran fluidamente. Parecía que estaba pensando en recitar un gran discurso, pero solo podía pensar en una frase que transmitiría todo en su más extrema simpleza.

-"Sakary… Regreso"-le dijo, con tono algo raro; como si todavía se tratara de convencer de esa misma noticia.

No se podría decir que la noticia hiso que Yukito se callera de la silla, en la que se encontraba sentado, de la impresión. Pero no paso desapercibido el sentimiento de impresión que le causo.

-"¿ha regresado?"- pregunto aun sin creerlo, a lo cual el abogado solo asintió con la cabeza.

Claro que Yukito sabía acerca de Sakary, si había sido por ella que el psicólogo Tsukishiro había pasado a ser tomado como un familiar mas entre los Kinomoto.

¿Cómo tomar esa noticia ahora, que sabia que ni la persona mas calmada que conocía, podía borrar la impresión de su rostro?

Definitivo estaba perdido, en un mar de pensamiento.

-"Vamos, no puedes hacerme esto"- alego la joven.

-"Ralamente, no tengo otra opción. Si no voy las cosas se verán mucho más peligrosas de lo que pensábamos."- le contesto el joven de mirada ambarina.

-"Pero, aun no entiendo el porque no quieres que valla contigo".

-"¿Acaso no entiendes la gravedad de la situación? No es tan fácil, no podría protegerte si algo te llegara a pasar"- le dijo algo atareado de repetirle lo mismo.

-"Xao, te recuerdo que ya estoy lo suficientemente grande como para cuidarme por mi misma."- le dijo con algo de enfado.

-"Eso lo sabemos, Kasumi"- entro con una sonrisa el muy siempre bromista Saske.

-"Saske"- le dijo con advertencia Shaoran.

-"¿Qué? Solamente le daba la razón a tu novia"- se rio el joven ya mencionado.

-"Gracias Saske, pero no creo necesitar tu ayuda en estos momentos…. Es una discusión entre Xao Lang y yo"- le dijo la joven mujer de ojos violetas.

-"Lamento informarte querida, casi prima, que me concierne en todo sentido"- los rostros de los presentes lo voltearon a ver con una gran interrogante-"Si, desde luego. No me miren así… después de todo soy yo el que tendrá que ir después contigo Kasumi"

-"¿Cómo dices?"-Pregunto la mencionada.

-"No creías realmente, que te dejaríamos sin nada de diversión ¿no es así?"- se rio un poco al ver la sonrisa de esperanza que le lanzaba su casi prima política-"Tu iras con migo unos días después de que Shaoran y Mey Ling se vallan".

-"Quieres decir ¿Qué los acompañare?"- le dijo sonriente la joven Hariu.

-"Saske, yo no veo la razón por la cual ustedes deban de estar en Japón"- gruño Shaoran.

-"Shaoran, si dejas a Kasumi aquí, no solo se vera mal ante el consejo, que su líder deje desprotegida de su propio cuidado a su prometida; sino que también Seri un error muy grande el que otros clanes sepan que no te encuentras con ella… Es por ello, que después de que te establezcas con Mey Ling en Japón, yo me encargare de llevar a Kasumi contigo. Estoy seguro de que aceptaras pues es lo mas inteligente que podemos hacer.

-"De acuerdo, pero será bajo tu cuidado que ella vaya"-le contesto irritado el otro joven.

-"Lo se, y no te preocupes, yo cuidare de las chicas y tu de lo demás, ¿no es así Mey Ling?"- y diciendo esto, abrió la puerta del closet de Shaoran, dejando ver a una muy sonrojada Mey Ling.

Shaoran estaba atónito… ¿desde cuando su prima se escondía en todos lados?

-"Yo… yo…"- Mey Ling se levanto rápidamente limpiándose su regazo con ambas manos y con la vista hacia abajo-"Yo… yo estaba buscando mi maleta".

-"Si, claro ¿sueles guardar tus maletas en la habitación de nuestro primo Shaoran?"- se burlo el joven de ojos grisáceos.

-"Tal vez Wei se confundió y los coloco aquí, no tienes derecho ha juzgarme"- contesto enojada la otra-"Ahora, si me disculpan. Tengo que ir a empacar para el vuelo mañana, y todavía me hacen falta un millón de cosas".

Y con esta aclaración la joven perteneciente al clan Li, salió con la frente en alto y con una indignación notable. Mientras que los otros tres jóvenes solamente la miraban salir y al ver su actitud una gota gigante aprecio en sus nucas.

Definitivo, hay gente muy rara en este mundo.

-Y ¿Qué harás ahora?- le pregunto su hermana.

-"¿Ah qué te refieres?"- re-pregunto la otra chica.

-"Piensas quedarte ¿no es así?".

-"Por supuesto… Y si preguntas por lo de la Universidad, seguiré la misma carrera que tú llevas"- le respondió al fin la joven de ojos azulados-"Tal vez nos ayudemos mutuamente si estamos juntas. Además, a pasado tanto tiempo, que quisiera saber mas acerca de ustedes".

Sakura sonrió de alegría, hacia unos pocos minutos atrás, habían regresado (con su hermana) al departamento que compartía con su padre. Se sentía feliz, pues habían hablado bastante con su recién encontrada hermana, en el camino de regreso; los temas fueron más acerca de la vida de la ojiverde que la de Sakary. Pero todo tendría que recurrir poco a poco, no quería bombardear a su hermana con preguntas y asustarla de esa manera.

-"Así que es aquí, en donde viven papá y tu"- dijo con una sonrisa la hermana gemela de Sakura.

-"Es bastante grande, se lo dieron a mi padre cuando lo aceptaron como profesor de la universidad a la que asisto"- respondió la otra, a manera de explicación.

-"¿Quieres que te ayude con la cena?"- le dijo Sakary, observando como Sakura se dirigía a la cocina. Viendo que la ojiverde iba a, amablemente rechazar su ayuda, ella actuó rápido y le dijo-"Sabes que me encanta hacer la cena junto a ti, me hace sentir más en casa".

Sakura ya no pudo negarle la ayuda que su hermana le proporcionaba; pues sabía que tenía que hacer todo lo posible porque ella se volviera a sentir como en casa.

Sakary prendió el radio que se encontraba en la cocina y siendo las 6:30PM. Se encontraba en la programación de esas canciones alegres y movidas que le gustaban a Sakura. Con alegría Sakary comenzó cantar, incitando a Sakura a seguirla.

Ambas se encontraban haciendo cosas diferentes; Sakura hacia: la sopa. Y Sakary: el plato fuerte de la noche. Parecían divertirse, y en todo el tiempo que ambas estuvieron ahí metidas en la cocina, a Sakura le dio la impresión de que Sakary jamás se había ido. Pues seguía teniendo esa vivacidad y esa energía la cual contagiaba a los demás y hacia el ambiente mas alegre.

Habían pasado una hora desde que se habían visto en la tarea de hacer la cena. Durante ese tiempo Touya había llamando, informando que llevaría en compañía a Yukito.

-"Hermano ¿crees que a Yukito le gustaría tener como postre un pastel de fresas con chocolate?"- pregunto la joven hermana de ambos Kinomoto, pidiéndole a Sakura el teléfono antes de que Touya cortara la comunicación.

Del otro lado de la línea, un muy rígido Touya se quedaba sin palabras. Cerró los ojos y luego de varios segundos volteo a ver a su mejor amigo, quien se veía sorprendido de la actitud del abogado. Pero luego comprendió de quien se trataba.

-"Sabes hermano ¿Por qué no lo pones al teléfono?"- sonrió la joven atravez de la línea.

Touya mecánicamente le paso el teléfono a Yukito, quien lo recibió sin palabra alguna.

-"Hola Yukito"- saludo Sakary. Cortes pero vivaz mente atravez del teléfono.

-"Hola"- contesto Yukito, con aparente control, pero se sentí extraño de hablar con la joven-"Sakary".

-"Espero que te sigan gustando los postres tanto como antes, porque estoy pensando en hacer un pastel de fresas con chocolate ¿te parece bien?"- pregunto Sakary, con la sonrisa aun latente en la conversación.

-"Por supuesto, mi apetito no ha cambiado en absoluto. Me muero por probar tu deliciosa comida, dulce Sakary"- el psicólogo sonrió de vuelta por fin.

-"En realidad, Sakura me esta ayudando en la cocina, oh mas bien diría, yo la estoy ayudando a ella"- le contesto la joven del otro lado-"Pero me emociona verte de nuevo y me alegra saber que el sentimiento es reciproco".

-"Por supuesto que si".

-"Bien, nos vemos aquí… Todavía tenemos muchas cosas que hacer, dile a Touya que se retrase un poco mas, si no es que el trafico ya lo hiso, asta pronto"- se despidió la joven de ojos celeste colgando.

Se sentía muy feliz, feliz y completa. No podría desear estar en otro lugar. Veía como todo se acomodaba en su respectivo lugar, el lugar que jamás se le fue arrebatado como la mediana de sus hermanos.

En efecto, ese había sido un buen día para ella. Parecía como si el tiempo jamás hubiera pasado alrededor de su familia, a excepción del cambio físico, esta claro resaltar.

-"Y ¿Cómo te fue en tu viaje a China?"- pregunto de repente la joven recién llegada, exaltando un poco a su hermana.

-"¿Cómo?"- pregunto la otra como no entendiendo de donde venia tal pregunta, si ella no recordaba a verle mencionado a su hermana que había hecho un viaje a China.

-"Supe que fuiste a un viaje a China, con la novia de Touya… ¿no es así?"- pregunto, como si fuera la cosa mas normal del mundo. Y tal vez si ella no se hubiera ido, si hubiera sido la más norma… Pero no era así, entonces ¿Cómo es que ella supo acerca del viaje?

-"Fue muy…. Especial"- contesto no muy segura de sus palabras.

-"Te divertiste ¿no es así?"- siguió preguntando Sakary.

-"Si, me gusto mucho el viaje. Pasaron cosas…. Cosas inesperadas y hermosas"- contesto nuevamente la ojiverde.

-"Me alegra saber que tu viaje fue placentero"- sonrió Sakary- "Tal vez, podamos viajar juntas algún día".

Había pasado 2 horas y luego de arduo trabajo en la cocina, las jóvenes Kinomoto por fin terminaron de preparar todos alimentos que servirían esa noche tan especial.

Sakary se encontraba dándole los últimos toques a su pastel de Fresas con Chocolate. Mientras tanto Sakura ponía los cubiertos, minutos mas tarde Touya y Yukito llegaron al departamento.

-"Yukito"- sonrió Sakura a manera de saludo.

-"Hola Sakura"- le sonrió de vuelta el hombre de lentes.

-"Huele delicioso"- dijo Touya sorprendiendo a Sakura, a quien luego le dirigió su atención-"Espero que no te lo haigas a cavado ya monstro, con el apetito que ustedes los monstros tienen me sorprendería que haigas dejado algo a tu paso".

-"Uff… Hermano, siempre me molestas"- una venita apareció en su frente.

-"Estoy segura que en mi guardia nadie se ha comido nada, hermano"- entro diciendo Sakary, para la sorpresa de los presentes-"Hola Yukito".

Los lentes de Yukito se resbalaron, quedando en la punta de su nariz. No es como si no supiera que Sakary se encontraba en el departamento que Sakura compartía con su padre, pero era muy distinto saberlo que vivirlo. Ahora entendía perfectamente como su mejor amigo se sintió cuando vio nuevamente a su hermana menor.

-"Hola Sakary"- dijo al fin, subiendo sus lentes.

Una figura diminuta vislumbraba todo lo que estaba pasando en el comedor. Su rostro se torno serio, no entendía lo que pasaba. Se acababa de despertar de su siesta por las tardes… Y no entendía nada de lo que pasaba en ese lugar.

Pero no dudo en desconfiar de la situación, cuando Sakura terminara su cena, a bombardearía de preguntas. Pero la mas importante ¿Quién es la tal Sakary? Y ¿Por qué rayos se parece a Sakura?

-"Ya llegue"- sonó la voz del señor Kinomoto acercándose al comedor-"Lamento llegar tan tarde, pero me hacia falta mucha papelería que terminar".

-"Hola papá"- saludaron los tres hermanos, las gemelas al mismo tiempo haciéndolas reír.

-"Muy buenas tarde, señor Kinomoto"- saludo Yukito.

-"Muy buenas tarde hijas, joven Tsukishiro, es un gusto recibirlo en nuestro hogar nuevamente"- saludo el señor Kinomoto.

La cena pasó sin percances, al principio nadie (a excepción de Sakary) sabia de que hablar y se sentía un poco incómodos por lo que pasaba. Mas sin embargo la joven de ojos únicamente celestes, hacia que la situación fuera menos forzada, abordando temas fácil de llevar para todos… Incluso hiso reír a Sakura y sonreír a los demás.

Los temas iban desde: los viajes que había hecho su papá, hasta la beca académica de Yukito y el ambiente de trabajo de Touya. Todos los temas eran increíblemente fáciles de sobrellevar y opinar acerca de… Pero como era de esperarse, Sakary no soltó ninguna palabra que la delatar- es decir que la hicieran hablar de ella- y ya era conocido para los demás que jamás pasaría.

Sakary era una chica especial, en un modo diferente a Sakura. Era una chica inteligente (demasiado para su edad), dulce, amigable, calculadora, intuitiva, divertida, con un carisma impresionante, observadora (en extremo) y lo mas importante una gran persona. A pesar de los 8 años que habían pasado desde que la joven no se relacionaba con ninguno de ellos, pudieron saber que Sakary no había cambiado sus en todos esos años.

Tal vez el que mejor lo podría explicar, era Yukito. Pues fue por intersección de Sakary, que el joven Tsukishiro conoció a la familia Kinomoto y pasó a ser uno de ellos.

El todavía lo recordaba, como si por mas que quisiera, ese recuerdo jamás se esfumaría.

Las gotas de lluvia caían y chocaban ruidosamente contra el piso. Personas iban y venían con paragua o carpas para la lluvia.

Se sentía como el aire pegaba, de vez en cuando, fuerte y sus ráfagas se deslizaban torpemente alrededor de la gente. La silueta de las personas pasaba desapercibidas para ella, estaba ocupada observando fascinada las gotas de lluvia caer del cielo, con su mente hacia que estas cayeran mas lentamente- no por medio de magia o algo parecido, solamente las observaba- le gustaba sentir la presencia de la lluvia a su alrededor; siempre le había gustado el invierno, los interminables días de frio con algo de viento… Para ella cada cosa tenia su presencia, y la que mas le gustaba sentir era la presencia de su querido amigo el viento.

Tan viejo como el tiempo, tan sabio como un espejo que te refleja como era, tan honesto como las palabras de un sabio. Era una conexión que, a pesar que ella sabia que no podría confirmar, tendía con facilidad a dejarse llevar por ella.

Un joven de no mas de 11 años, se le acerco, diría que bruscamente porque solamente se interpuso entre ella y su vista a la lluvia. Mas sin embargo no le sorprendió, el joven la había estado observando ya hacia mucho rato- no de una forma inapropiada- y sabia que tarde o temprano se acercaría para hablar.

-"Hola"- le dijo sonriente el chico- "¿Estas sola?"

-"Hola"- sonrió de vuelta la niña, sin voltearlo a ver a los ojos-"Si".

-"¿Por qué te no te vas a tu casa? ¿Acaso estas perdida?"- le pregunto nuevamente el niño.

-"No, no estoy perdida… Solo no puedo regresar por la lluvia"- le dijo la niña por fin volteándolo a ver.

-"Pero te he visto otras veces correr por la lluvia"- apunto el otro niño-"Y si no me equivoco, parece como si te gustar".

-"Adoro la lluvia, es mi mejor amiga"- la niña parecía muy tranquila-"Pero me compraron este vestido, es nuevo, y no lo quiero arruinar".

-"Y, ¿Dónde vives?".

-….

La niña no contesto nada después de su último comentario, y regreso su atención a la lluvia. Lo hiso tratando de no ser muy grosera con el chico, quería darle a entender que no seguiría hablando, y menos de cosas como esas.

-"No te dejan hablar con desconocidos ¿no es así?"- dijo el chico, tratando de hacerla hablar otra vez, y parecía haber logrado su cometido.

-"¿Cómo te llamas?"- le pregunto la niñita.

-"Yukito Tsukishiro"- contesto el niño de ojos plateado al igual que su cabello-"¿Y tú?".

-"Sakary Kinomoto".

-"¿eres hermana de Touya Kinomoto?".

-"Si, él es mi hermano mayor"- contesto neutralmente la niña. Era un tono de voz algo raro de apreciar en una niña de la edad de 4 años.

Hubo otra pausa larga después de eso, como si al niño se le acabaran los temas que conversar con la niña.

-"Bien ¿te puedo llamar Yukito?"- pregunto nuevamente la niña.

-"claro, y ¿Yo puedo llamarte Sakary?"- pregunto el otro, a lo que la niña asintió con la cabeza.

-"Entonces ya no eres un extraño, ahora era Yukito, mi amigo Yukito"- sonrió tiernamente la niña.

-"Ya que somos amigos, ahora ¿quieres que te lleve a tu casa? Tengo un paraguas muy grande y prometo que no te mojaras"- le dijo el chico.

-"Esta bien"- contesto contenta la niña.

-"¿quieres que te cargue? Para que no te mojes tus zapatos"-le ofreció amigablemente el niño.

-"No gracias. Ves"- le enseño sus diminutas botitas. La niña apenas le llegaba a las caderas al niño-"Son mis botas rojas, son especiales".

-"Esta bien".

La niña era encantadora, le hablaba y lo hacia hablar. Yukito se había sorprendido al principio, ya que una niña con tan pocos años de edad no se supone que pueda sostener una conversación analítica y razonable con una persona mayor. Le conto acerca de las presencias de las cosas a su alrededor, le dijo lo mucho que le gustaba cantar y tocar en el piano (o si, agárrense de sus asiento, porque Sakary podía hacer eso a su tan corta edad, como podía hacer otras cosas sorprendentes).

-"¿No crees que tus padres se molestaran si te ven llegar con un extraño?"- le pregunto el niño Tsukishiro.

-"No creo que ha papá le importe"- dijo la niña-"El es muy amable con todos, y si conoces a mi hermano, es seguro que no se opondrá".

-"Y ¿tu mamá?"- pregunto distraído el niño.

-"Te diré esto, porque se que no se lo dirás a nadie, y se que eres una buena persona"- le dijo la niña, algo misteriosa-"En realidad no se que es lo que pensaría… Ella murió el año pasado"- respondió la niña con un toque extraño en su voz.

-"Lo siento, yo no quise….

-"Esta bien, su recuerdo es grato para mi y no me importa que los demás la mencionen, mientras que sea bueno".

¿Qué clase de madurez es esa, en una niña de 4 años? Ni siquiera él se había podido recuperarse todavía del recuerdo de sus padres fallecidos, y eso había pasado ya hacia más de 5 años

-"Y ¿Cómo estabas tan segura de que no te aria daño?"- le dijo el niño tratando de aprender mas acerca de la actitud de la niña hacia él, ya que parecían mas amigos de lo que realmente eran, o tal vez si lo eran-"No me malinterpretes, no te hare daño…. Pero parecías tan segura de eso cundo hable".

-"Lo se, por tus ojos"- le respondió la niña simplemente-"Eres una buena persona y has sufrido mucho, tus ojos me lo dice…. ¿acaso no sabes leer los ojos?"

-"No, no los se leer"- se sorprendió antes la pregunta y contestación de la niña.

¿Cómo alguien tan pequeño, podía tener un repertorio de palabras tan sabias? Y mas importante ¿Cómo pudo haber visto en sus ojos todo eso?

-"Pensé que los podías leer por tu comprensión hacia las personas. Pero ya veo que me equivoque"- dijo algo cabizbaja la niña.

-"Supongo que solo las personas muy especiales puedes hacerlo… Así como tu"- le respondió el niño tratando de que la niña se alegrara de nuevo, en vez de tener una cara de pensativa.

-"No, no es así…"- contesto la niña con una sonrisa de paz-"Mi hermana y mi hermano, son muy especiales, y de ellos no pueden leer las miradas de los demás".

La sonrisa de la niña, solo le hacia saber que ella adoraba a sus hermanos.

-"Y ¿Quién te enseño a leer miradas?"- pregunto Yukito, muy interesado en la respuesta.

La niña se torno nuevamente pensativa, y su silencio alarma al niño Tsukishiro.

-"Es un secreto, nadie lo sabe"- respondió la niña muy seria-"Y nadie lo sabrá hasta que sea el momento".

Esas palabras hicieron que le diera un escalofrió al niño de ojos grisáceos.

-"¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?- grito la criatura.

La joven avanzo rápidamente tapándole la boca al muñeco volador.

-"Kero ya cállate o alguien te escuchara y estaremos en problemas"- le reprocho susurrando la joven castaña.

-"¿Cómo esperas a que lo tomara?"- le dijo el muñeco con su seño fruncido-"Nunca mencionaste tener una hermana gemela…. Y además, la historia es muy poco creíble".

-"Kero, no te lo mencione porque era una parte de mi vida que trate de olvidar, porque le causo un dolor muy grande a mi familia y también a mi"- respondió la chica-"Por mucho tiempo me convencí de que yo jamás había tenido una hermana, fue muy difícil la vida después de eso… Pero debes de entender que era doloroso su recuerdo, y era mejor para todos fingir como si nada hubiera pasado"- la melancolía de las palabras de la joven Kinomoto, no pasaron desapercibidas por el guardián de las cartas Sakura

-"Lo entiendo"- dijo al fin el muñeco, comprendiendo perfectamente por lo que ella pasaba. Pues le había pasado lo mismo con su creador, mas sin embargo a Kero le gustaba mas hablar de él que ocultarlo. Pero comprendía que no era la misma situación.

-"Me hace muy feliz saber que esta devuelta"- ahora sonreía la joven.

-"Sakurita, se que te alegra que tu… que tu hermana regrese"- dijo no muy convencido el guardián. Toda la historia era una telenovela, es decir: hermana gemela desaparece y luego de muchos años regresa sin explicación alguna y actúa como si nada pasara realmente. Parecía sacado de la novela de la TV que el se encontraba viendo "Miedo al pasado" y estaba justo en el punto donde la protagonista descubría que su prometido en realidad estaba enamorado de su hermana gemela, la cual era malvada y había planeado todo desde su desaparición…. Agito su cabeza tratando de concentrarse en su conversación con su joven ama-"Pero, no te parece un poquito raro que después de que, el clan enemigo del clan del mocoso, te atacara. Tú hermana regrese y no sabes porque".

-"Kero, Sakary jamás haría tal cosa. Por simplemente ser ella"- le respondió despreocupada la castaña.

-"Sakurita, no quiero verte herida y menos por alguien a quien quieres tanto…. Pero es solo que todo esto me parece muy extraño, y me parece muy sospechoso que ni siquiera te haiga dicho sus razones para dejarlos"- analizo en voz alta el pequeño muñeco.

-"Kero tu no lo entiendes, porque ella no es tu hermana, pero yo la conozco y se que ella jamás haría algo como eso… Confió en ella"- su voz sonaba decidida al decir lo ultimo.

-"Tengo que saber quien es ella en realidad"- dijo mentalmente el pequeño guardián.

Kero sabía que no debía confiarse, especialmente después del conflicto en el cual se había metido Sakura al arribar en Hong Kong. Estaba seguro que ese tal Clan Long no los dejaría en paz solo porque si.

-"Se me había olvidado darte un pedazo del pastel que Sakary hiso"- diciendo esto Sakura le mostro a Kero el delicioso pedazo del postre que Sakary había horneado.

El pequeño guardián podía oler el delicioso aroma del postre. Parecía sacado de esos programas de cocina para profesionales, tal vez tendría que estar un poco desconfiado de comer algo que aquella joven, hermana gemela de su ama, cocinara… Pero no podía evitarlo, se miraba delicioso y olía exquisito. Así que en grandes bochadas se lo comió y no satisfecho quiso mas.

¿Debería de desconfiar de alguien que cocina tan bien?

Lo siento tanto….. Soy una irresponsable total, he estado tan ensimismada en mi propio mundo que no deje algo de mi imaginación o energía como para terminar esta Cap. La verdad llevaba meses con solamente la mitad de la mitad. Pero luego de mucho tiempo aquí esta lo que prometí, espero que les haiga gustado tanto como mi.

Aunque estoy segura de que es algo inesperado eso de la hermana gemela. Pero créanme cuando les digo que luego de analizarlo bien, verán lo mucho que les agradara Sakary como una Kinomoto.

Hay varios secretos ocultos en esta familia, y la llave para descifrarlos todos son Sakura y Sakary. Toda la historia gira alrededor de ellas… Así que traten de relacionar todo lo que pase con ellas.

Acerca de la vida de los demás personajes, estoy segura que es algo extraño que alguien como Saske sea tan intuitivo en esas cosas. Pero es solamente por sus traumas infantiles que mas adelante sabrán.

Bien, prometo por mi vida que el próximo capitulo será mas entretenido, y lo publicare lo antes posible.

Avances:

Shaoran y Mey Ling se encuentran con una gran sorpresa al llegar a su destino. El clan Long sigue con sus planes malignos y una sombra oscura los ayuda.

Sakura conoce a dos personas muy especiales, y Touya junto con Kero se ven un poco desconfiados por los sucesos.

ATT: su querida escritora Fer-Kim.