VIII. Capitulo

Los lazos del destino.

Prefacio I:

El tiempo todo lo dice: nada puede desafiar los azares del tiempo y nunca nadie podrá elegir el destino. Se por experiencia, que cuando varios sucesos se presentan- no importa si parecen incoherentes a las demás escenas vividas- todos van entrelazados y se convierten en uno…. Y todo esto es manejado por el destino.

Las cosas que menos esperamos que ocurran, son las que mas sueles ocurrir. Las sorpresas son muchas veces anhelos que esperamos a que se vuelvan realidad en algún momento.

La vida es una corriente de continuos sucesos y de estos sucesos solamente algunos balen la pena recordar. El dolor que nos provocan las pérdidas, es en parte la energía que necesitamos para seguir adelante…ahora entiendo lo importante que son las personas pérdidas, para la emoción de encontrarlas.

Su escritorio estaba lleno de miles de papeles, unos que había que revisar, otros archivar, otros aprobar y muchos otros que debían de ser analizados y enviados a la dirección.

Era agotador ver tanto papel acumulado en un solo lugar, pero Dios bendiga la paciencia que el joven Tsukishiro tenia. Fue terminando poco a poco. Aunque debía de admitir que la mayoría no los leía, no era porque no quisiera hacerlo o porque le aburriera hacer- que seria lo más normal en tal caso- sino porque su infinito enfoque se encontraba perdido en esos momentos.

No podía concentrarse en nada de lo que hacia. Todavía se encontraba un poco sorprendido por la reciente llegada de su antigua amiga, Sakary, porque eso es lo que eran: amigos. Aunque era cierto que la mayoría de veces era él mismo el que hablaba más que Sakary- cosa que es raro en Yukito- pues se sentía cómodo rebelándole a la niña todo lo que a él le sucedía. Incluso se podría decir que eran mucho más amigos de lo que Touya y él mismo eran. Pues Sakary no se permitía quejarse o decir nada negativo o un simple cometario que diera a entender lo que ella sentía, tan solo dejaba que Yukito hablara de cosas triviales y otras veces- y con otras veces me refiero a muy de vez en cuando- cosas acerca de sus sentimientos, cosas importantes.

Ella parecía tener la misma paciencia que él, que en su subconsciente, sabia que poseía. Era una niña que jamás pareció tener niñez, no porque no se divirtiera o porque no sonriera, sino por la madurez tan avanzada que poseía. Era toda una jovencita desde la edad de 4 años. Era lógico que ahora siendo más grande fuera aun más propia y más jovial que antes. No mucho de ella había cambiado, desde que había desaparecido, cuando solo poseía 8 años de edad; la misma edad de Sakura en eso entonces.

No podía sacar de su cabeza la breve pero informativa conversación que había sostenido con la joven aquella primer noche que se volvieron a encontrar, al inicio de esa semana.

FLASH BACK:

-"Entonces ¿me dirás lo que pasa?"- le pregunto Yukito a Sakary, acercándosele con una sonrisa en su rostro.

-"Para ser muy paciente, eres muy exigente"- le contesto la joven con una sonrisa de vuelta-"Se que te preocupa mi presencia aquí, y en verdad ¿a quien no le preocuparía?... Pero lamento no poder decirte mas de lo que ya sabes".

Ambos se encontraban en la terraza del edificio- después de que todos terminaron su cena Sakary se excuso para ir al aire libre- el viento helado de la noche movía los cabellos de la joven, sus ojos se encontraban cerrados y su rostro parecía estar lleno de paz.

-"¿Qué te dice?"- pregunto de pronto Yukito-"¿Qué te dice la presencia del viento?"- pregunto mas correctamente esta vez.

-"Muchas cosas, cosas que me susurro al oído en secreto"- le respondió Sakary con su voz baja y relajada.

Minutos pasaron, los minutos más pacíficos que Yukito había vivido nunca. Ni siquiera cuando se encontraba con los monjes sintió tanta paz.

-"Necesito que le hagas entender"- dijo la firme voz de Sakary-"Necesito que le hagas entender, a Touya, que no divague mas acerca del asunto…. Pues no encontrara nada".

-"Sabes lo difícil que es para él. No descansara asta saber la verdad, y no lo culpo".

-"No esta listo, ni él, ni Sakura. No entenderá nada a menos que yo se lo explique"- la seriedad de Sakary había hecho que el semblante de Yukito también se tornara algo mas serio-"Ellos no están listos para saber lo que yo se. Daria mucho porque lo supieran, pero no pueden, no ahora, no en este momento…. Y quiero que tu también lo comprendas".

-"Ten entiendo, pero no estoy seguro de que podre lograr lo que me pides. Touya es muy terco. Y tu sabes bien lo difícil que se pone"-sonrió de nuevo el psicólogo escolar.

-"Él te escuchara, si le das una buena razón… Confió en ti Yukito"- le sonrió la joven.

Luego del comentario de Sakary, esta se había ido del lugar. Dejando a un muy pensativo Yukito.

FLASH BACK END.

Ahora en el presente, se sentía un poco confundido por la petición de Sakary.

¿Por qué no dejaba que Touya simplemente investigara un poco acerca de su desaparición?

Bueno, no es como si él ya hubiera empezado, pero ambos- Sakary y Yukito- sabían que pronto el se pondría ha averiguar cosas acerca de lo que le había pasado a la joven recién encontrada.

Este seria un largo día, y cuando terminara pensaba en ir a visitar a los Kinomoto nuevamente. Si, eso es lo que haría.

-"¿Qué mas hace falta de la lista?"- le pregunto Sakura a su hermana idéntica.

-"Solo unas cuantas cosas"- le respondió ella-"Escucha, porque no tu vas a buscar algunas cosas que hay que comprar en el supermercado y yo comprare el helado y las cosas para repostería ¿de acuerdo?

-"Si, claro. Me pare bien"- respondió la ojiverde.

-"Nos encontramos en la heladería de la esquina"- y con esto la de ojos celestes se dispuso a irse.

Se sentía extrañamente feliz. Y digo extrañamente, porque a pesar de sentirse satisfecha había un sentimiento de preocupación que no le dejaba olvidar lo que había pasado con los Long.

¿Qué pasaría si Kero tenía razón? Y ¿Si el clan Long la perseguía y encontraba a su familia?

Jamás se perdonaría que su familia saliera herida. Y el sueño que había tenido aquella vez que casi la secuestran, no se le había olvidado, seguía temblando al pensar en que su padre y hermano pudieran morir.

Había pasado todo ese día junto a su hermana gemela, Sakary, ya que ambas se encontraban haciendo compras. No podía ocultar sus sonrojos al ver como la gente se les quedaba viendo en la calle, cuando ambas pasaban. Como si nunca hubieran visto gemelas.

Pero lo que la inocente de Sakura no sabia era que ninguno de los habitantes había presenciado una belleza tan perfectamente igual en dos hermanas. El deseo de todo hombre, dos chicas hermosas que son además gemelas.

Diviso el supermercado a una cuadra más, y así pues con la lista de víveres que les hacían falta, entro al local, perdiéndose entre los pasillos.

Se sentía muy mal. De todas las veces en las que se pudo haber confundido, ahora era el momento menos indicado.

-"Comamos algo Xao"- le dijo suplicante su prima-"Ya me canse de tanto ir y venir".

-"Mey Ling, yo no te pedí que me acompañaras, si quieres ir a comer me da igual, solamente ve y no me moles con tus quejas inoportunas"- su voz denotaba lo enfado que se encontraba. Y no era para más, pasaron casi toda la mitad del día tratando de encontrar algo y no habían tenido éxito.

-"No es mi culpa, que te hayas confiado demasiado y no haigas contratado a un detective para hacer este trabajo… gruñón"- le contesto enfadada la joven de ojos carmesí.

Y es que ella tenía razón. Desde que arribaron a Tokio Japón, solamente pararon a dejar sus cosas en el departamento- que habían alquilado, para su estancia en ese lugar-, y luego no habían dejado de ir de universidad a universidad. Bueno si quieren saber porque, ahí les va. Shaoran pensó que al llegar a la ciudad de Tokio, podría reconocer fácilmente el aura de la joven Kinomoto y encontrarla mas fácilmente, mas sin embargo con la energía mágica que despedía la torre de Tokio y las muchas presencias que se podían sentir en los alrededores, era obvio que su plan había fracasado.

Y la verdad se encontraba muy desesperado por encontrar a la joven Kinomoto en esos momentos, después de todo se había tardado una semana mas de lo previsto, pues para prepararse para ese viaje, debía de arreglar muchas cosas y eso le tomo mucho mas tiempo del predicho…

Y para hacerle más "Feliz" la situación, Mey Ling no paraba de quejarse. Y sinceramente ya lo estaba cansando. Hubiera sido mejor que la hubiera dejado en el departamento y el se arrimara a esa búsqueda infringida, solo…. Y para el colmo, era sábado, no podría encontrar a la joven en la Universidad en un día como ese. Y con toda la gente hiendo y viniendo, no creía tener mucho éxito en ese día.

-"Bien, tu ganas…"- Mey Ling lo vio algo confundida por el comentario, no sabia a que se refería, había ganada en ¿Qué?-"Comamos".

Le dijo él, alejándose de la chica a paso rápido pero inconsciente. Mey Ling no sabia si estar feliz por haber ganado, o enojada porque se hubiera ido tan rápido.

No sabían a donde se dirigían, mas sin embargo encontraron un restauran de fachada casual, no muy elegante, y decidieron almorzar ahí. Mey Ling no paraba de hablar y hablar de las cosas que deberían de hacer ya que se encontraban ahí. Shaoran solamente asentía, sin ponerle atención alguna, Estaba demasiado ocupado pensando en las millones de cosas que debía de hacer ahora que ya estaba en su destino.

Luego de una larga comida- que a Shaoran le pareció eterna- ambos jóvenes fueron por un helado. Que según Mey Ling una de sus amigas- que recientemente había viajado y visitado Tokio- le había recomendado, que según ella, eran los mejores helados de todos el mundo. Y por ello no podían comerlos en ninguna otra parte.

Shaoran tan solo acepto, después de todo no tenia nada importante que hacer. Y si tenía que hacer, estaba seguro de que no avanzaría a ningún lado. Pues hasta no encontrar a su a la joven Kinomoto, no podía hacer nada de nada.

-"Ven Shaoran"- lo jalo su prima-"Estoy segura que te encantaran.

Un suspiro de desesperanza se le escapo al joven… Ese seria un día largo y aburrido.

El día parecía perfecto. Las cosas parecían estar poniéndose en su lugar y a pesar de no saber las razones, sentía que ya le llegaría su turno, de sorprenderse, aunque la idea le diera más diversión de lo que debería.

¿Qué le sorprendería a él? ¿Al chico de 2 vidas?

-"Eriol, es un día muy hermoso. No entiendo como puedes desperdiciarlo quedándote aquí solo"- le reprocho la joven mujer que se encontraba presente-"Pronto será visto como un ermitaño…"- bufo la joven.

-"Nakuru lamento informarte que mis planes no divisan de tal diversión, de la cual tu estas acostumbrada a vivir en"- le sonrió el joven de ojos azulados…

-"Bien, como quieras, tu vida es tu vida."- se dirigió molesta a la puerta.

El estruendo que hiso la gran puerta, al cerrarse, demostró lo enfadada que se encontraba la joven Akizuki en esos momentos.

-"Eriol, creo que Nakuru tiene razón. No es bueno que te mantengas tan solitario"- le siguió Spinel el hilo a la conversación.

-"¿Tu también Spi?"- dijo el chico, con un tono neutral.

-"Esta bien para mi el pasar todo mi tiempo aquí, pero solo porque soy un guardián, y no se me puede ver en publico, o causaría estragos"- continuo el muñeco negro.

-"Spinel, no le veo caso el salir de aquí, si no hay nada que realmente me entretenga por mucho"- le contesto en el mismo tono neutro.

El guardián alado ya no pudo decir nada, porque era cierto. De hecho Eriol no podía mantenerse mucho tiempo ocupado; y no lo culpaba, para él, como guardián, no le importaba mucho lo que los humanos dijeran, ya que todos eran fáciles de leer, a excepción de Eriol por supuesto.

Solo esperaba a que Nakuru no tuviera razón y su amo comenzara a parecer un ermitaño sin diversión.

La mañana ya estaba muy adelantada. Y Hoshiro Minuka, el amigo de Rika, se sentía muy preocupado por la joven Sasaki.

Llevaba ya una semana con una depresión notable, por ello él mismo tuvo que hacerse cargo de los preparativos para la inauguración de restaurante de los tíos de Rika. Pero eso sinceramente no le importaba, lo único que quería saber era si la joven se encontraba mejor… pues no había querido salir de su habitación.

Se encontraba afuera del cuarto personal de Rika, en esa semana eso es lo único que había hecho, sentarse a esperar a que saliera. Esperaba y esperaba, pero eso realmente era lo que menos le molestaba de toda la situación.

Un suspiro se le escapo, estaba muy cansado, no había podido dormir bien tampoco… Solo podía pensar en la preocupación de la joven.

-"Te ves muy cansado"- le interrumpió una voz, la cual le era grata de escuchar.

Los ojos de ambos se encontraron en un momento que parecía eterno para el joven Minuka. Una sonrisa atravesó el rostro de la chica; algo que sorprendió al joven, pues encendió algo dentro de él y pensó que jamás había visto sonrisa más hermosa en su vida….

-"Deberías descansar, creo que puedo encargarme a partir de ahora"- le dijo con una sonrisa la joven Sasaki.

-"No, esta bien… No me siento tan cansado"-le dijo él, pero era una mentira, pues estaba tan cansado que podría desplomarse en ese mismo momento.

-"Me harás obligarte a hacerte ir adormir como un niño pequeño"- se rio la joven.

La risa de ella, era como miles de ángeles descendiendo del cielo. Quedo hipnotizado con la presencia de ella.

-"Vamos Hoshiro, has hecho mucho por mi y te cause muchas molestias. Por favor ve a descansar mientras que yo me encargo del resto"- le suplico la joven con su rostro lleno de preocupación por él.

Debía de admitir que se sentía bien que ella se preocupara así por él.

-"De acuerdo, pero de cualquier manera. Tú no me provocaste problema alguno"- le respondió poniéndose de pie de su asiento y acercándose a ella-"Tan solo me tenias preocupado"-le susurro en el oído.

La joven se congelo con sus mejillas ligeramente teñidas de rojo. Cosa que encanto al chico, que por fin se retiraba a su habitación.

La mañana era preciosa. Había terminado su misión al encontrar todas las cosas para reposterías que en la lista se requerían, incluso se había pasado a comprar un ramillete de flores, pues le había quedado bastante tiempo de sobra.

En ese instante se encontraba afuera de la heladería en la cual había quedado, con Sakura, de encontrarse. Pero ya había pasado más de 25 minutos esperando a que llegara. Y en realidad no es que le molestara que su hermana se tardara tanto, era solo que no podía hallar nada que hacer en ese momento.

Ya había pasado una semana desde que había regresado con su familia. Y todo se había colocado en su lugar. Fujitaka se sentía especialmente feliz sabiendo que su familia por fin estaba completa. Touya, seguía molestando incesante a su hermanita Sakura, pero se le miraba mas seguido sonreír sabiendo que su otra hermana estaba con ellos. Y por supuesto Sakura se encontraba feliz de ver a su hermana, y ambas no se habían separa ni un solo segundo desde que Sakary había arribado- a excepción de los momentos cuando Sakura se debía ir a sus clases de ayuda en su carrera, de la universidad.

El panorama se miraba bastante alegre y divertido. Pero habían pequeñas cosas las cuales se habían marcado en esos días, por ejemplo: Amaya se había tenido que regresar urgentemente a China, pues aparentemente su madre realmente estaba grave y había tenido que dejar a Sakura- para el desagrado de la mujer- ; y para variar, las amigas de Sakura no habían regresado aun de sus vacaciones de fin de año. Las amigas, a las cuales no les había comentado lo de su hermana gemela.

Y también estaba el punto de que Tomoyo llegara ya en 2 días solamente, y tampoco le había comentado nada acerca de Sakary. A la cual Tomoyo había llegado a conocer, pero como signo de respeto a Sakura, no la mencionaba.

La estruendosa puerta de la heladería se había abierto, dejando ver a una hermosa chica de cabellos largo y negros. La chica parecía estarse divirtiendo pues tenia una sonrisa enorme en su rostro.

Sakary tan solo volteo a ver al camino por el cual Sakura debía de llegar, ignorando a la joven que acababa de salir de la tienda. El viento se coló en sus hermosos cabellos castaños- los cuales debían de tener el mismo largo que los de Sakura- su mirada azulada se topo con la de la otra chica, la cual la miraba con gran curiosidad y dejando su sonrisa atrás, dejaba ver su sorpresa en sus ojos.

Aparentemente la chica de cabellos negros, la había estado observando desde hacia un buen rato.

-"Lo siento, no te había reconocido con esos lentes de contacto que tienes"- le sonrió la chica de mirada carmesí acercándose a Sakary-"Oye pensé que jamás te encontraríamos".

Sakary solamente la miro, en su rostro se plasmaba una expresión neutra, sin emoción alguna, solamente escuchaba.

-"Disculpa, pero ¿nos habíamos visto antes?"- le pregunto la joven de ojos azules, aun en con su expresión neutra.

-"Oh, vamos acaso me vas a decir que no me conoces ahora… Soy yo Mey Ling, la chica a la cual viste no hace mas de una semana y media"- se rio la joven.

-"Lo siento, pero yo no te vi hace una semana y media…. Apenas acabo de llegar y no creo que nos hayamos visto antes".

-"Vamos Sakura, no seas así… Como no me vas a reconocer"- le insistió la otra, comenzando a impacientarse.

-"Oh… tu conoces a Sakura"- dijo con tono resolvente Sakary, pero aun con su tono neutro.

-"Por supuesto que te conozco, y ¿Por qué hablas de ti, en tercera persona?"- le pregunto la joven Li-"Parece como si vinieras de esas películas de….."

Las palabras se le quedaron estancadas a Mey Ling. Su rostro cambio totalmente y sus ojos se abrieron desmesuradamente.

-"Sakary, la mentó la tardanza."- dijo una joven con ojos esmeralda, y con su respiración agitada, pues había corrido para llegar a ese lugar.

De repente los ojos de Sakura se toparon con la mirada sorpresiva de Mey Ling. Y no pudo más que copiar su rostro en ademán a lo que estaba sucediendo.

-"Mey Ling ¿Qué es lo que…..?"- y la pregunta de la joven ojiverde se quedo en el aire, pues un grito proveniente de Mey Ling, se escucho por toda el área.

Sakary miraba a Mey Ling, Sakura miraba a Mey Ling, y Mey Ling solo gritaba a todo pulmón. El grito capto la atención de varias personas, y pronto otro joven más se unió a la escena.

-"Mey Ling ¿Qué es lo que te pasa….?"- y esa presunta también quedo en el aire, cuando Shaoran se topo con dos rostro iguales de una persona conocida, y con dos tipos de miradas diferentes.

El helado que Shaoran sostenía- pues acaba de salir de la heladería, apresurado por el grito de Mey Ling- se había caído al suelo y su rostro poseía una expresión que no era fácil de leer, Mientras que la mente del líder Li se revolvía buscando razón a lo que veía.

-"¿Cuándo es que…? ¿Cómo es que….? Yo no… ¿Qué?"- fueron las preguntas y oraciones a medio hacer, de parte de Mey Ling.

El rostro de Sakary no parecía en lo más mínimo inmutado, sus ojos fueron del rostro e Shaoran, al de Mey Ling. Luego de unos minutos la joven de ojos azulados simplemente quedó sin expresión, más que la seriedad que se palpaba en su rostro, esperando a que Sakura hablara.

Mientras tanto la joven ojiverde no hallaba las palabras correctas para expresarse. Cuando se dio cuenta que todos estaban esperando a que ella hablase, una gruesa gota de sudor se le resbaló por la nuca. Sabía que tendría que contarles todo el asunto de Sakary a los jóvenes Li.

Y sinceramente, no le atraía esa idea.

-"Tu silencio me agobia ¿Qué es lo que sucede?"- una voz cálida y gentil se le acerco por detrás.

-"No entiendo tu preocupación, todo va como ha sido planeado"-le contesto con voz robusta y masculina.

La joven mujer simplemente sonrió amigablemente, sabia que lo que él decía no era cierto. Comprendía su preocupación, pero también entendía la necesidad de que las cosas salieran bien en esa situación tan desquiciada mente importante.

-"Las posibilidad de que las cosas salgan mal son de uno en un millón"-Dijo la mujer, tratando de sonar conciliadora.

-"El uno porciento es lo preocupante"-contesto el hombre volteándose a tomar su abrigo-"Iré a caminar… No me esperen"-diciendo esto salió del lugar con una expresión de soslayo.

Los días iban pasando y no había escuchado nada de ella, la única persona a la cual quería ver en ese momento. No sabia que hacer sin ella, su vida era un abismo sin la joven que llenaba sus días de inmensos pensamientos y lo sumergía en un conocimiento preciso del regocijo del mundo.

Ella podía hacer que soleara cuando estaba lloviendo, ella podía volar atravez de sus sueños, y ella podía darle un significado nuevo a la vida, un significado que te llenaba de sed de saber.

Nadie podía comprender lo que él sentía por ella, ni siquiera él mismo lo podía entender. La relación que sostenía con esa persona, no era cualquier relación, estaban unidos atravez de un lazo fuerte e indestructible, porque él era parte de ella y ella era todo de él.

No importaba si iba en contra de las reglas por ir a verla, tenia que hacerlo, era ahora o nunca.

Sus pasos se hicieron más veloces, no sabía adonde iba, pero podía sentir la presencia de ella y eso lo guiaría. Iba a cruzar la calle cuando…

Conmoción.

Escucho gritos, luego diviso dificultosamente a una joven con cabellos largo y sus ojos… Jamás había visto unos ojos tan bellamente violetas, denotaban preocupación; vio como los labios de la joven se abrieron para hablar y una musical voz lleno cada fibra de su cuerpo.

¿Quién era?

Ese fue su último pensamiento, después de eso la negrura se apodero de su mente y callo inconsciente.

-"¡Alguien llame a una ambulancia! "-gritaba una joven con un hombre en brazos.

TAILANDIA-HRS 22:00

En la oscuridad de lo alto de un edificio, el sonido de la noche se deslizaba por sus oídos. Su sonrisa macabra era lo único que se divisaba a esas alturas. El rumor del viento helado pegaba fuerte sobre su gabardina negra.

-"Esto se esta poniendo interesante"- rio, el hombre, con gran estruendo.

-"Te lo estoy advirtiendo una vez más, deja de jugar con fuego o te quemaras"- le advirtió otro recién llegado.

-"Amigo mío ¿jamás te han dicho lo aguafiestas que eres?"

-"No, pero me han agradecido por salvarles la vida"- le contesto el otro serio.

El hombre de las sombras quedaba a espaldas del recién llegado. Pero aun así el que había dicho lo último, pudo divisar una mueca de desagrado del hombre de las sobras.

-"Jamás te rindes ¿no es así?"- comenzó a decir el que permanecía en las sombras-"Si no fueras mi amigo, hace mucho que te hubiera arrancado la cabeza".

-"Escucha, solamente me preocupa que te aliaras con gente tan poco capacitada como los Long… A pesar de ser el segundo Clan al mando en oriente, son poco práctico y si aun no han podido con los Li ¿Por qué esperas a que ahora lleguen a derrotarlos?"

-"Crees que todo lo que dices no lo se ya… Mi plan va mucho mas haya que la patética venganza de los Long. Solamente son títeres a los cuales desechare cuando ya no me sean necesarios"- le contesto el otro con semblante pensativo pero firme-"La hora llegara, y ni siquiera ellos podrán salvarse de lo que continua".

La risa macabra del personaje se escucho por toda la inmensidad y el compañero recién llegado simplemente rogaba a sus dioses que nada pasara y que su amigo tuviera razón.

-"¡ ¿Cómo dices? ¿Ella es tu hermana gemela?"- la sorpresa de la joven Li no pasaba desapercibida para ningún peatón que pasaba cerca del parque y escuchaba los gritos escandalosos que la chica hacia.

-"Mey Ling baja la voz ¿quieres?"- le callo su primo, el cual tampoco podía dejar de sorprenderse al relato de la joven Kinomoto acerca de su hermana recién encontrada.

Sakura no podía dejar de sentirse nerviosa al contar los episodios pasados acerca de su vida al lado de su hermana. Tuvo que contarles a los Li toda la historia, desde el principio, ósea desde el día en que Sakary desapareció.

Realmente se le hubiera hecho desastrosamente incomodo el contar todo eso enfrente de su hermana, afortunadamente la joven de ojos azules se había excusado al decir que debía terminar de comprar lo que hacia falta en la lista.

-"¿Estas segura de que es tu hermana?"- esa pregunta la había hecho salir de sus cavilaciones. Le sorprendió lo Shaoran le preguntaba.

-"Si"- fue lo único que respondió, sinceramente se sentía insultada por tal pregunta y había respondido con poca amabilidad.

Mey Ling había notado lo mal que había tomado la pregunta la joven Kinomoto.

-"Sakura, solo queremos asegurarnos de que tu hermana realmente sea… tu hermana"- trato de suavizarla la de ojos carmesí-"Nos preocupa la historia que nos cuentas. Después de todo tu misma dijiste que ella había desaparecido por 8 años".

-"Entiendo, pero no creo que haya nada de lo cual preocuparse"- le respondió la joven ojiverde con mas calma.

Shaoran vio como la decisión se pintaba en la cara de Sakura, y podía sentir atravez de esas lagunas verdes, que no deseaba que se le hicieran más preguntas respecto al tema.

-"Y ¿Cuándo regreso?"- fue lo único que pregunto el líder Li.

-"Al inicio de esta semana"- contesto rápidamente Sakura.

El viento soplo, ya se estaba haciendo tarde y los matices en el cielo comenzaron a cambiar dando a ver tonos cálidos y apaciguadores.

Sakary se acercaba desde la lejanía y su expresión era seria, aunque al acercarse a Sakura sonrió cálidamente.

-"¿puedes agarrar esto por unos segundos?"- le pregunto a Sakura, sin dejar su sonrisa irse.

La ojiverde sonrió y asintió, tomando así las cosas que su hermana le pedía. Luego de esto Sakary saco su celular de una de sus bolsas, de la pantaloneta que se había puesto ese día, marco un número rápidamente y se puso el audífono al oído. Se quedo callada por un buen rato y seguramente alguien había respondido del otro lado de la línea porque Sakary solo sonrió y dijo.

-"¿En qué hospital?"- su voz sonaba tranquila mientras preguntaba y alguien respondió porque ella contesto-"Bien, iré a revisar y luego te digo".

Cerró el teléfono. Los jóvenes Li no tenían idea de lo que pasaba, después de todo Sakary no les había mencionado palabra desde que había regresado, voltearon a ver a Sakura para conseguir respuesta pero esta se encontraba en las mismas que ellos.

De pronto Sakary se volteo y mostro su mejor sonrisa, luego de examinar a cada uno de los jóvenes, se dirigió hablando con Shaoran.

-"Li Shaoran ¿no es cierto?"- su voz sonaba pacifica, y a la pregunta el líder mágico asintió algo confundido-"¿Podría llamarte solamente Shaoran?"- la sonrisa de Sakary se agrando.

-"Si"- contesto solamente el aludido. No sabia porque accedía a tal petición de una persona la cual no conocía.

-"Bien, entonces tu me llamaras Sakary"- le dijo ella y siguió sonriendo-"Me imagino que vienes en tu automóvil ¿no es así?"

Una vez más Shaoran asintió.

-"Podrías, tu ¿llevarme al hospital?"- esa pregunta tomo por sorpresa a los tres jóvenes presentes.

-"Hermana ¿te sientes mal?"- pregunto preocupada Sakura.

-"No"- le contesto la joven simplemente la joven-"Pero al parecer algo a sucedido y quisiera confirmarlo por mi misma…"-respondió mas largamente-"¿Podrías Shaoran?"

No entendía porque pero estaba aceptando a llevar, a aquella chica en la cual no confiaba, al hospital para ver a alguien que él no conocía.

-"Gracias"- le dijo la joven Kinomoto-"Sakura ¿me acompañaras o prefieres quedarte en casa?"

-"Yo te acompaño"-le contesto Sakura, la cual se encontraba en expectación. Sentía una gran curiosidad por saber quién era esa personar. Se suponía que Sakary acababa de llegar a Japón, entonces ¿Qué es lo que debía de hacer en el hospital, ese día, que fuera tan importante?

Mey Ling tenía la misma pregunta en la mente. No podía decir que Sakary le desagradaba, porque no seria cierto, tal vez le parecía sospechosa pero nada más. No se sentía enojada con ella, como lo había estado con Sakura en los primeros días que había tenido clases con ella en su infancia, sino que sentía algo de curiosidad por la joven.

-"Y tu eres Mey Ling Li ¿cierto?"- de repente pregunto Sakary.

-"Si"- le contesto algo distraída la joven-"Y puedes llamarme Mey Ling, si lo prefieres".

Sakary sonrió.

-"Perfecto, y tu me llamaras Sakary".

La escena era extraña. Esta chica aparentemente contenía varias sorpresas en si; algo le decía a Shaoran que la joven debía de ser más vigilada que cualquiera. Pues aunque no había sentido magia, ni impureza alguna en ella, algo le decía que no tenía que confiar en ella.

Y con estos pensamientos en cada uno de los jóvenes- a acepción de Sakary- se subieron al carro de Shaoran y se vieron rumbo al hospital.

Se sentía nerviosa, su corazón se había acelerado cuando, sin darse cuenta, había atropello a un hombre que cruzaba la calle-mientras conducía-, cuando calló en cuenta de lo que había pasado su corazón se había parado y no podía pensar en más que en ayudarle a ese pobre hombre.

Había arribado en Tokio algunos días antes de lo planeado, para darle una gran sorpresa a Sakura. Pero luego de atropellar al pobre hombre que ahora se encontraba en cuidados intensivos, tendría que quedarse en el hospital asta que supiera algo de él; no quería quedarse en ese lugar, pero seria muy rudo y grosero dejar al pobre ahí, y además, las enfermeras no habían podido localizar a la familia del hombre, pues ni si quiera sabían quien era y como se llamaba.

La preocupación le comía las ansias ¿Cómo no se había dado cuenta de por donde manejaba?

Era una irresponsabilidad muy grande. Y ahora era cuando las consecuencias se daban muy gravemente.

Tic Toc, Tic Toc, Tic Toc.

Lo único que acompañaba su agonía era el agobiante sonido del reloj, siseando, marcando los minutos más largos que Tomoyo Daidoji había pasado en su vida.

Puertas abriendo y cerrándose, enfermeras y doctores yendo y viniendo. Cada paso y exclamación que los visitantes y familiares hacían, eran suficientes como para llamar su atención.

-"Pobres personas"- se decía la joven de mirada amatista.-"Han de sufrir mucho sabiendo que sus cercanos no regresaran a casa con ellos".

-"Muchos se sienten aliviados al pensar que ya no tendrán una carga en sus casas"- le sorprendió la voz de una enfermera-"Buenos días"- le saludo la mujer extendiéndole la mano-"Mi nombre es Aiko Mihamara, y soy la enfermera asignada a su amigo".

-"En realidad, no es nada mío"- Le contesto la joven, cosa que sorprendió a la mujer enfermera.

-"Oh, bien… entonces ¿Quién es Uds.?"- le pregunto curiosa la enfermera. Mas sin embargo al ver como Tomoyo la observaba, especifico-"Necesito saber su relación con el paciente, para poder darle el diagnostico que se le ha hecho".

Tomoyo lo pensó un buen rato. Pero al final simplemente no tuvo otra escapatoria que decir la cruel verdad.

-"Yo lo atropelle"- le respondió con un expresión mas seria

-"Lamento escuchar eso"- le dijo la enfermera poniéndose rígida por la incomodidad-"Pero no podre darle la historia medica del paciente, pues no tiene relación con el".

Por un momento la joven Daidoji pensó en suplicarle, para que le dijera el estado del hombre; pues quería quitarse ese peso de enzima y saber que se encontraba bien. Pero algo sucedió que la dejo en un shock total, y estaba segura de que no era la única…

-"Pero yo si lo soy"- dijo una voz interrumpiendo cualquier pensamiento de ambas mujeres.

-"Disculpe, pero ¿Quién es Uds.?"- pregunto la enfermera algo confusa.

-"Mi nombre es Kinomoto Sakary, y soy familiar cercano del paciente al cual Uds. Tiene hospitalizado"- le contesto la joven recién llegada.

El nombre de la joven hizo que a Tomoyo se le erizara la piel y pensara que todo era un producto de su imaginación.

-"Pero no hemos llamado a ningún familiar, pues no sabemos el nombre del paciente"- le insistió la enfermera.

La joven sonrió.

-"Su nombre es: Kyel O´Donoval. Su nacionalidad es Inglesa y si no estoy mal ha sido atropellado por esta joven aquí presente"- el rostro de la enfermera se puso naranja de la impresión, y que decir de Tomoyo la pobre no sabia que sentir en ese momento.

-"Bien, entonces he de decirle que su joven amigo a sobrevivido al golpe"- le dijo la enfermera automáticamente-"No hay daños cerebrales, ni tampoco derrames o daños en cualquier otra parte de su cuerpo… Aunque nos gustaría que se quedase para observación".

-"Gracias"- le dijo la joven de ojos celestes.

La enfermera le mando una mirada desorientada a las dos jóvenes presentes. Era seguro que les contaría esa escena a sus amigas en el hospital. Era algo extraño y raro a la vez.

Mientras la enfermera se alejaba, Sakary enfocaba su vista en la habitación en donde sabia se encontraba su amigo. Y Tomoyo se encontraba demasiado ocupada pensando que debía decir o hacer en una situación como esa.

Acaso ¿sabia Sakura que su hermana estaba en la ciudad? Y si no lo sabia ¿debía decírselo? Sabía que no se equivocaba al pensar que esa joven parada a su lado, era la hermana gemela de Sakura desaparecida hacia varios años. Pues eran idénticas.

-"Si, ella lo sabe"- le dijo la joven Kinomoto sin voltearla a ver-"Pero no sabia como decírtelo".

Silencio…

-"Hola Tomoyo, es un gusto volverte a ver."- le dijo nuevamente la chica.

Aunque pensaba que todos eso parecía algo sub- real y le daba algo de miedo saber que Sakary estaba de vuelta, se armo de valor para contestar a lo que la joven le decía.

-"Entonces, de verdad eres tu"- dijo Tomoyo con tono conciliador.

-"A pasado mucho tiempo"- le sonrió la joven- "es increíble que esta sea la manera como nos reencontramos".

-"El destino trabaja en formas misteriosas"- dijo mas para si que para la otra.

Nuevamente el silencio se hiso en la sala. Tomoyo, muy dentro de su fuego interno, simplemente, pensaba que eso era un sueño muy poco probable de que sucediera en la vida real.

Por supuesto que sabia acerca de Sakary, conocería muy poco a Sakura de no ser así. Tomoyo había conocido a ambas hermanas desde hacia mucho tiempo atrás a la desaparición de la joven de ojos azúceles.

Aun podía recordar, con toda nitidez, todos los recuerdos que aguardaban en su memoria de ambas hermanas. Recordaba lo unidas que eran y lo madura que Sakary llegaba a parecer, aun para su corta edad. Sabía más que nadie en el mundo, lo mucho que la partida de Sakary le había afectado a todos; porque la verdad es que la desaparición de la niña, no solo le afecto a los Kinomoto, sino también a toda la comunidad de Tomoeda.

Sakary desde pequeña, había tenido un personalidad única y brillante- más o menos, como la personalidad de Sakura, pero con un toque de madures prematura- la cual atrapaba a las personas inmediatamente. Su carisma había hecho que muchas personas conocieran a la familia Kinomoto como una de las más agradables y amistosas familias de toda la comunidad de Tomoeda- o al menos una parte de esa gigantesca comunidad-. No es que ella se llevara el crédito de las amistades que los Kinomotos poseían- en eso entonces-, solamente ayudaba a que la gente conociera mejor a su familia. Y era algo predecible, pensar que Sakary jamás llegaría ha ser alguien a quien todos quisieran, sino fuera por su familia; pues la mayoría de veces Sakary no hablaba de si misma a no ser que concerniera a su familia dentro del tema.

También debía de admitir que Sakary poseía muchas cualidades que eran muy raras de observar en una persona, y menos ver esas cualidades todas juntas en una persona tan joven. En un punto de todo esto, era obvio que Sakura y Sakary eran hermanas gemelas, pues ambas se complementaban en muchas formas.

Sakura era una niña muy alegre con dotes de desprender felicidad y emoción a donde quiera que fuera, y su inocencia y su forma ingenua de llevar las cosas, eran características de una hermosa y linda niña- o en este caso, chica- la cual era fácil de querer al instante con su ternura.

Sakary era una niña la cual- no importaba que- siempre pareciera feliz; su amabilidad y cortesía daba una sensación de paz y calma a la cual era fácil de apegarse. Su madures y la forma discreta y agradable con la cual llevaba acabo todo, la caracterizaba como una hermosa niña con una ternura y diplomacia digna de una damita cortes y elegante la cual era fácil de relacionarse con todo el mundo.

Ambas juntas eran una onda que llenaba por dentro el alma de cualquier persona, una onda de paz y felicidad, de energía y calma…. Ellas eran un paquete completo, un 2*1 de oportunidades.

No, Tomoyo definitivamente no era ignorante a la situación de Sakary y la familia Kinomoto… Es más, estaba casi segura que todos en Tomoeda sabían acerca de Sakary y su desaparición. Especialmente sus compañeros de escuela, que recordaban muy seguido a la joven desaparecida.

Había pasado mucho tiempo desde eso y no podía evitar sentir una gran sorpresa al verla ahí parada, sin decir nada, solamente viendo al chico que estaba dentro de esa habitación de hospital, golpeado por ella misma….

….

….

Un momento ¿Cómo es que ella sabía acerca del joven al cual ella había atropellado? O peor aun ¿Cómo sabia que ella misma lo había atropellado? Si no se había notificado el accidente todavía.

Algo raro estaba pasando y no le gustaba tanto la idea. Hacia tan solo una semana se había reencontrado con Sakura, y ahora ¿Sakary? Eso era muy extraño, y sin dejar atrás ese presentimiento de que las cosas no estaban pasando por casualidad, y algo se les vendría encima, algo muy grande.

Un silencio sepulcral era lo que rodeaba ese lugar. Sinceramente, para su gusto, era bastante dulce el estar tranquilo en medio del silencio. Pero aun así, extrañaba a la persona que le daba ese toque de paz al lugar.

Ya había pasado bastante tempo desde que se había ido, y sabia que tenia que esperar para verla, de no ser así, seguramente las cosas no saldrían como todos esperaban a que salieran.

Ya era bastante tarde y los tonos del cielo lo denotaban. No tenia nada que hacer y simplemente se le hacia aburrido sentarse a leer- cosa que no era normal en él- ya que era una tarde hermosa, como para desperdiciarla estando sentado. Esa era una de sus manías que había obtenido de su persona especial; a la persona a la cual le debía mas que su vida, ella lo había salvado de si mismo y tal vez de muchas cosas mas….

Por algo era tan especial en su vida.

Con paso determinante y sereno, camino por los largos y elegantes pasillos del castillo en el cual se encontraba. Se encontraba vacio y eso lo hacia ver mucho mas desolador…

Pudo observar desde los grandes ventanales, los establos- no se encontraban tan lejos- con algunos pensamientos y pasos mas, llego a la puerta que lo dirigía a la parte de afuera. Saludo respetuosamente a todos los del personal que se paseaban por los alrededores y se topaban con él en alguna delegación.

Al llegar a los establos vio como dos caballos, en la parte más grande del establo, saltaban de alegría al sentir su presencia. Ya sabia quienes eran mucho antes de siquiera voltear a saludarlos.

-"Hola muchachos ¿Cómo han estado?"-les dijo acaricien dolos en la parte frontal de los animales, a lo cual ambos contestaron con saltos de emoción-"lamento no haberlos venido a visitar, pero he tenido tanto trabajo, ahora que ella no esta"- con estas palabras el caballo de color blanco se movió bruscamente-"Tranquilo, tranquilo muchacho. Todo esta bien"- le volvió a tranquilizar acariciándolo en la frente-"Yo también la extraño, pero tienes que entender que esto tampoco es fácil para ella… además estoy seguro que ha de extrañarte también".

No sabía si se lo decía realmente al animal o más bien a él mismo. Desde que ella se había ido, las cosas no eran tan divertidas como se supone. Sabia que para cualquiera su trabajo era aburrido y asta desesperante, y era cierto, pero algo en la persona para la cual trabajaba hacia que todo fuera mas fácil y agradable.

Tomó a su caballo, el cual era de un color café rojizo, y cabalgo por donde solía salir por las tardes con "ella". Y se sentía muy liberador salir del castillo por aunque sea unos minutos, pero seguía siendo desolador el que "ella" no lo acompañara.

Pero pronto recibiría noticias y entonces podría verla y escucharla de nuevo.

Un hermoso atardecer se le presento mientras pasaba por una colina.

-"Esto será muy interesante, podre conocer mas acerca de ella. Y eso es algo bueno"- pensaba el joven mientras que su vista color violácea se empañaba con el color del atardecer-"Pero, eso no hace que la extrañe menos"-se lamento.

-"¿Cuánto desea que lo bajemos, señorita Sasaki?"- pregunto seriamente un hombre alto y robusto con apariencia cansada y algo preocupada de lo que fuera a decir esta vez la joven.

Para la sorpresa del hombre contratista, la joven Sasaki se volteo a verlo a la cara y en su rostro deslumbro una gran sonrisa lo cual hiso que sus facciones se relajaran y se agraciaran mas de lo que ya estaban.

-"No se preocupe, entiendo que Usd. Y sus hombres han de estar cansados del pesado y tedioso trabajo que han hecho en estos últimos días. Así que me parece perfecto el Angulo en el cual ya esta. Pueden tomarse el resto del día libre. Pero regresen mañana temprano para darle los toques finales.- le contesto la joven. Esto hiso que se notara, que su tono de voz, se había endulzado extremadamente.

-"Gra… Gracias"- tartamudeo confuso el contratista. Una semana atrás, seguramente esa joven la hebrea gritado escandaliza diciendo que ella lo aria mejor.

¿A caso esa chica sufría de ataques de bipolaridad?

¿Cómo de fría y áspera, paso a dulce y agradable? Tal vez esos días de descanso que ella había tenido, realmente le había venido bien, o al menos eso es lo que había dicho el chico que había estado yendo en vez de ella; días antes, el chico, les había informado que la joven Sasaki tomaría unos días de descanso.

A decir verdad, en estos momentos el contratista creía que el chico era mucho mas exigente que la joven Sasaki, pues mientras el había estado yendo, los dejaba trabajando hasta muy tarde.

Que ironía más grande.

-"señorita Sasaki, el señor Minuka la llama"- le dijo una joven secretaria, la cual se le acerco con algo de precaución y miedo en sus ojos.

-"Gracias, la tomare"- y le quito suavemente el celular de la mano. La joven anonadada se quedo en su lugar sin mover un musculo, pensando que eso era una clase de prueba para ver que tal le iba-"Puedes retirarte"- le ordeno Rika al ver que la joven secretaria no se movía de su lugar.

La chica se fue con la sorpresa impregnada en su rostro.

-"No tienes que llamarme, no es necesario"-comenzó a decir Rika con voz apacible

-"Solo quiero comprobar que estas bien, no tiene nada de malo eso"- le contesto el chico atravez de la line.

-"Te lo agradezco, y lamento mucho causarte preocupación"- le sonrió la joven. Ella estaba consiente de que su joven amigo la había acompañado en todo ese tiempo en el cual pudo reflexionar inmensamente el rumbo que su vida estaba tomando.

Tal vez toparse con sus antiguas amigas era una seña, una señal de que el mundo le estaba dando una segunda oportunidad de confiar nuevamente. Lo sabia, desde aquel día, algo en ella había hecho clic, ya ahora más que nunca estaba dispuesta a dar todo por recuperar lo que tenia.

-"No tienes que agradecerme nada, tus tíos me matarían si supieran que algo malo te paso, por ello es mejor para ambos que este incidente se quede encerrado entre nosotros"- le

Dijo sonriente el otro chico.

-"realmente te agradezco eso también, pero tengo que irme, todo esos días afuera me dejaron mucho trabajo y necesito recuperarme de eso ahora"-hablo nuevamente Sasaki.

-"¿Estas segura de que no necesitas ayuda? Puedo ir ahora mismo para ayudarte"

-"No, puedo sola, gracias"- y con ello se quiso despedir-"Asta luego".

-"Mucha suerte".

Solo se escucho el sonido del tu, tu, tu que suena cuando se cuelga.

Estaba muy feliz de ver que Rika había tomado las cosas como lo hiso. Sentía que la nueva Rika le estaba gustando- pero del modo de amigos, ya que él no podría enamorarse de ella- Le gustaba mucho saber que la joven había cambiado en ese sentido. Pero le preocupaba que lo hubiera hecho tan rápido, así como vino así se puede ir. Aunque algo en su interior le decía que las cosas iban a mejorar a partir de ese momento.

Hubiera sido divertido haberla acompañado al trabajo, y ver la cara de todos los trabajadores al ver a la nueva Rika. Pagaría oro por observar eso, después de todo, fue bastante gracioso ver a las del servicio de la casa voltearlo a ver varias veces a él tratando de de cifrar como tratar con la amabilidad de la joven.

Y no era para más, Rika no solía ser así de amable.

Pero bueno, que más daba. Solo esperaba que este repentino cambio en Rika fuera permanente y no pasajero, porque entonces seria una lastima, no solo para el, sino para ella quien se miraba mejor con ese cambio.

Solo el tiempo lo diría.

(SAKURA)

Me sentía ligeramente preocupada. Hacia mucho que Sakary no había dejado esperándola en una de las sala de espera del hospital, al cual habíamos asistido por petición de ella misma.

Debo admitir que me sentía muy nerviosa, había tantas preguntas que rodaban mi mente que no podía evitar los nervios.

Los sucesos sucediendo demasiado rápidos. Primero mi viaje a China, mi secuestro, la enemistad del clan Long, el encuentro con Shaoran y Mey Ling, el reencuentro con Tomoyo, el regreso a Tomoeda, la repentina partida de Amaya, la gravedad del estado de la señora Asaka, y lo que mas me dejaba desconcertada, el regreso de mi hermana gemela Sakary

Sinceramente, cuando la había vuelto a ver, sentí una sensación de abandono en mi corazón. No me mal interpreten, adoro a mi hermana y la extrañe en todos esos años que ella no había estado con nosotros.

Pero cuando se fue, paso mucho tiempo antes de que pudiera volver a sonreír fácilmente. Fue hasta que me convenís que todo era parte de mi imaginación cuando pude volver a sentí alegría. Ahora me sentía muy mal por haberlo hecho, había negado la existencia de mi hermana.

Nunca pensé que la volvería a ver. Y termine por convencerme que solamente era un mal sueño. Y fue fácil hacerlo, ya que todas las pruebas de que Sakary existía, se había esfumado en el aire.

Cuando comenzaron mis sueños, o más bien dicho mis premoniciones, era cuando en mi no cavia duda alguna de que Sakary solamente fue un producto de mí muy activa imaginación. No podía evitar seguir sintiendo una punzada de culpa por ello.

Pero sinceramente no había tenido opción, el dolor que en eso entonces sentía no podía soportarlo. Primero mi madre y ¿luego mi hermana? No soportaba la idea de que mi padre y mi hermano también se fueran.

Recuerdo bien que al principio, todos a mí alrededor me preguntaban si había noticias de Sakary: mi maestro, mis compañeros, mis amigos, y muchos otros vecinos-que la conocían- me lo preguntaban. Pero con el tiempo dejaron de hacerlo, y simplemente comenzaron a sonreírme en vez de preguntarme. No se, si eso me alegra, o me entristece.

Jamás he sido buena fingiendo y por eso mismo supongo que prefería hacer como si nada paso a pensar y mortificarme pensando que mi hermana podría estar en cualquier parte, sufriendo, llorando, llamándome y yo no podía hacer nada por ella; nunca pude hacer algo por Sakary que ella no dominara bien…. Siempre fue buna en todo lo que hacia.

Muchas veces me culpaba por estar ahí, con mi familia, mientras que mi hermana estaba desaparecida. Pensaba que todo hubiera resultado mejor, si tan solo yo hubiera ido en vez de ella…. Siempre fue la mas fuerte de las dos y también siempre fuer la mejor. No es que eso me moleste, no, ella es mi hermana siempre lo ha sido y me alegra mucho que sea como es; en parte creo que Tomoyo y Sakary se parecen mucho ya que la mayoría de cosas que hacen siempre resultan bien, y me llena de satisfacción el saber que ella hace todo lo que se proponen al cien por ciento.

En realidad siempre me a gustado saber que Sakary es mejor que yo en muchas cosas, y nunca le he tenido celos o envidia, ya que para mi, mi hermana ha hecho grandes cosas las cuales resultan maravillosas y alegran a todos incluyéndome.

-"Uff, que frio"-me estaba congelando en ese lugar.

Realmente nunca me han gustado los hospitales, siempre representan algo fúnebre y frívolo. La ultima vez que entre en un hospital fue el día en que mi bisabuelo- el abuelo de mi madre- mando ha llamar mi presencia a su lado.

Si, se que suena extraño. Pero fue tan repentino, cuando llegue de la preparatoria un día cualquiera, ahí estaba, una limosina en frente de mi casa. Luego de esto mi padre se encontraba hablando con un hombre de traje negro, y después de eso, todo fue tan confuso.

FLASH BACK:

Los pasos de la joven se aceleraron cuando se dio cuanta del rostro serio que su padre tenia. Parecía que lo que sea que ese hombre de traje negro le estaba contando, no era mucho de su agrado.

Cuando al fin cayeron en cuanta de la presencia de de la joven que se acercaba, fijaron sus vistas en ella. El hombre de trajes negros la observaba con gran sorpresa, como si la hubiera dejado de ver por largo tiempo y ahora se sorprende de lo grande que esta; y su papá, su papá la miraba con una sonrisa en su rostro, como si tratara de indicarle que todo estaría bien.

-"Sakura, hija"-le saludo su padre, cuando estuvo a una distancia prudente como para escucharlo-"Este es el señor Minushiro. Y hay algo importante que el viene a decirte."

-"Buenas tardes Señorita Kinomoto"-se inclino respetuosamente ante ella. Luego de un silencio largo en el cual ella no hallaba que decir, el hombre la miro de frente y se dispuso a hablar-"ver, me encuentro aquí por deseo de su bisabuelo"- esto si que sorprendió a Sakura.

Es decir ¿Su bisabuelo? Ella no conocía a su bisabuelo, jamás lo había visto. El único contacto que había tenido con él, eran los regalos que se mandaban- entre si- durante las festividades.

-"Me pidió que la llevara a verlo"- prosiguió el hombre, con voz profunda y ronca-"Es de suma importancia, pues el señor Amamiyama se encuentra mal de salud".

Eso era sorprendente. No sabia porque, pero Sakura, sintió una punzada de dolor al saber que su bisabuelo se encontraba mal.

-"Hija, es tu decisión si deseas ir"-le sonrió conciliadoramente su padre-"Estoy seguro que él lo entenderá".

La joven no sabia que hacer, que decir, o peor como sentirse ante tal noticia… No entendía muy bien lo que sucedía

FIN DEL FLASH BACK:

No se como lo hice pero al final me subí al carro de ese señor, y nos dirigimos al encuentro de mi bisabuelo. Luego de ello todo fue historia para mí.

No recuerdo bien de que es lo que hablamos, ni siquiera recuerdo si hablamos en realidad. Todo era tan repentino. Aunque si pude recordar la sorpresa que me causo, el que mi bisabuelo fuera aquel hombre anciano al cual yo solía visitar en las vacaciones, cuando nos íbamos al campo.

-"Oye ¿te encuentras bien?"- una voz me saco de mis pensamientos.

No sabía cuando, pero había comenzado a llorar.

-"Si, gracias"- y tome el pañuelo, que el chico que me había hablado, me extendía.

-"Es difícil ¿no es así?"- sonrió nuevamente el chico.

Yo solo lo mire con algo de extrañeza en los ojos, no sabia de que me estaba hablando.

-"Digo, es muy triste este lugar, hace las cosas mas difíciles…"-me sonrió y me pareció una persona muy buena-"Yo estoy aquí porque mi abuela se encuentra enferma"-su rostro se volvió sombrío después de decir eso-"¿Y tú? ¿A quién vienes a ver?".

No sabia que responder, realmente no venia a ver a nadie, solamente me encontraba esperando a mí hermana.

-"En realidad no vengo a ver a nadie"-le respondí, aunque pareció sorprenderle mi respuesta.

-"Y ¿Por qué llorabas?"- entonces comprendí porque se había sorprendido. Por supuesto que creyó que yo venia a visitar a alguien, si me encontraba llorando. Cosa que parece normal si estoy en un hospital.

-"Recordaba como había muerto mi bisabuelo"-le conteste con honestidad.

Los hospitales me traían malos recuerdos desde su muerte. Fue el día en que murió, cuando conocí a mi abuelo-el padre de mi madre- y fue ese día cuando le prometí que me haría cargo de su patrimonio, como su única nieta.

Ahora que lo pensaba, seguramente ninguna persona en mi familia sabía la existencia de Sakary. Y era comprensible, porque sinceramente no recuerdo ninguna ocasión en la cual nos visitaran. Y a decir verdad mi tía Sonomi – la mamá de Tomoyo- apenas si sabia de mí.

-"Si, eso también es horrible"-contesto, después de un rato de silencio en el cual no hablamos, el chico-"Cuando algo te impacta tanto que no puedes olvidarlo"- su tono se suavizo, ese chico me agradaba en serio, parecía muy amable-"Tal vez sea tarde, pero siento mucho tu perdida".

-"Gracias, y yo espero a que tu abuela se recupere".

-"Soy Ryusei Kasai"- su sonrisa se sentía muy sincera.

-"Sakura Kinomoto"- le dije, correspondiendo con una sonrisa amable.

-"Sakura. Que bonito nombre"

Solamente le sonreí. Parecía una persona muy agradable, tal vez podríamos ser amigos si nos encontráramos en una situación diferente.

Y entonces la vio, sonriente hablando con un hombre al cual no conocía.

Estaba algo nerviosa, porque no sabía si Sakary le había dicho la verdad

-"¡Sakura!"- corrió para abrazarla.

-"¿Tomoyo?"- el tono de Sakura era de total sorpresa. Es decir ¿Cómo era posible que Tomoyo estuviera ahí?

-"La encontré en mi camino"-le respondió una voz diferente a la de Tomoyo.

Pronto Sakura volteo al lugar de donde provenía la voz y se encontró con la silueta sonriente de Sakary.

-"Ella quería darte una sorpresa y por ello adelanto su vuelo… Pero las cosas no salieron como debieron"- parecía como si Sakary pudiera leer su mente y decir las palabras que quería escuchar

Seguidamente dos jóvenes más se acercaron a la escena.

-"¿Mey Ling? ¿Li?"- pregunto desconcertada la amatista.

¿Qué es lo que sucedía en ese lugar?

La escena era rara y todos lo que se encontraban ahí se preguntaban que pasaba ¿Quién rayos era la hermana de Sakura? ¿Por qué todo pasaba tan repentinamente? ¿Qué es lo que sucedería después?

Todos estaban desconcertados a excepción- claro- de Sakary, ella los contemplaba como si lo que sucedía fuera lo más normal de todo el mundo, cosa que les pareció sospechoso a todos.

-"Supongo que esta es una especie de reunión"- dijo al fin Sakary.

Luego de lo dicho por la joven nadie volvió a pronunciar palabra. Pensamientos se filtraban por la mente de todos

¿Qué es lo que estaba sucediendo?

La pregunta del millón.

HOLLLLLAAAAAAAA!

Siento tanto haberme atrasado de esa manera, pero entre tantas cosas que me han sucedido no había podido concentrarme lo suficiente como para poder ordenar mis ideas y terminar el Cap.

La verdad este capitulo en lo general, fue el que mas me ha costado de armar. Pues, no tenía planeado la aparición de Tomoyo, pero lo tuve que agregar por motivos relativos.

Espero que le haiga gustado, y sinceramente espero poder publicar el próximo Cap. Lo mas pronto posible….

Se que todo es confuso y se que no podrán hacer mucho para descifrar lo que esta pasando en realidad… Bueno y no son lo únicos, Sakary es un personaje muy misterioso y singular. Nunca se sabe lo que piensa y es por ello que se desconfía en ella bastante.

Y por cierto, no les diré si ella es de los buenos o de los malos. Hagan sus propias conclusiones…

Solo espero que les agraden mis ideas algo locas….

Los quiero y espero sus Reviews.

Bye, Bye.

Avances:

Prometida angustiada+ Primo desesperado= Shaoran mas gruñón que nunca

Chico misterioso+ expectación= Eriol intranquilo.

Chico lindo en hospital+ Universidad= una buena posibilidad para Saku.

Amatista sorprendida+ chico atropellado= mas preguntas para Sakary.

Niña antes fría+ amigas del pasado= un extraño choque.

Ya no se que mas agregar….

Las cosas no sucederán en orden cronológica, pero espérense mucho de esto en los próximos Cap.

Los quiero

Att: una amiga