Capitulo XI.

Rastros Fundamentales

Prefacio II;

¿Cuanto tiempo necesitamos para darnos cuenta de nuestros errores? O ¿Cuánto tiempo necesitamos para resolver un misterio que no tiene pistas en absoluto?

Podría decir que entre mas trato de entender lo que sucede, mas perdida me veo en lo que se supone es la respuesta a lo que busco. Las cosas no se resolverán solas y uno mismo tiene que decidir tomar la iniciativa de esa búsqueda, pero ¿Qué pasa cuando tienes que encontrar algo que te puede cambiar la vida?

Las personas son confusas, porque nunca están decididas en un propósito verdadero, y se enfocan en construir una verdad que no les interesa ni les pertenece. Es por ello que a veces no podemos encontrar a la persona que se supone que estamos buscando, dentro de un cuerpo vacío. Sin alma no llegaremos a entender la mitad de lo que se nos presenta acerca de esta persona, es por ello que hay que empeñarnos en ver esa alma dentro de ese cuerpo y convertirlo en una persona.

Pero ¿Y si nosotros no somos una persona completa? ¿Y si nos perdemos en estas verdades ridículas que no nos interesan?

No llegaremos a mucho si no terminamos de encontrarnos a nosotros mismos, y hacemos de nuestro cuerpo una persona con alma. Hay muchas personas que encuentran su yo interno, y tal vez son las personas que menos esperamos que sean.

Esa mujer era definitivamente irritante, no sabía como su primo podía soportar tanto tiempo con ella, porque de ser él posiblemente la habría matado hacia mucho tiempo atrás.

Y es que, desde que Kasumi le había pedido llevarla a donde Shaoran se encontraba-o sea, a Japón; para saber ni que, según ella-, esta no lo había dejado en paz ni un solo segundo. Llamaba en el día para repetírselo; Se quedaba a esperarlo en su casa para decírselo-y esto había arruinado varias de sus conquistas por la noche-; Mandaba mensajes de texto y también E-mails; además de que se había presentado en su trabajo, varias veces, irrumpiendo unas cuantas reuniones, para gritárselo.

Porque mierda su primo había decidido casarse con una tipa tan insistentemente desagradable; era mas irritante que Mey Ling; y eso que su prima era irritantemente desesperante, por así decirlo. Kasumi era 10 veces peor

Había pasado ya 3 días de esa manera. Y hacia 3 malditos días que no tenia sexo...

¡3 MALDITOS DÍAS!

¿Acaso saben ustedes lo que son 3 días sin sexo, en la vida de Saske Li?

Son días en los que él se mostraba mas enojado y serio que la propia Ieran Li. Maldita sea la hora en la que le prometió a su primo proteger a la joven Hariu, porque en estos momentos tenia ganas de matarla y despedazarla por completo.

Definitivamente tenia que impedir esa boda, porque él no soportaría toda la eternidad emparentado con una maniática como lo era Kasumi.

-"¡Saske!-y hablando del diablo-"¡Saske!

Quiso seguir caminando pero sabía que era inútil, porque al final ella lo alcanzaría y se irritaría más aun. Así que decidió quedarse congelado en su lugar, tratando de no pensar en agarrar a la chica y echarla de la casa a padas, aunque la idea se le hacia muy tentadora.

Al fin ella llego a donde él se encontraba, lo vio de cerca y se percato de su enojo, pero no le importo porque lograría su cometido, costase lo que le costase. Tenia que admitir que Saske era bastante testarudo como para haber aguatado 3 días sin siquiera haberle dicho nada al respecto, incluso con todas las cosas que había hecho para molestarlo. Cualquiera en el lugar del joven Li, le hubiera dado lo que ella quería hace mucho tiempo atrás o por lo menos le habría gritado desesperado por que lo dejara. Pero él lo había soportado bastante bien, cosa que le sorprendía.

Nunca antes, nadie se le había resistido por tanto tiempo. Entendía que era la prometida del jefe del clan-aunque eso no le importaba a Saske-, y también entendía que el primo-casi hermano- de Saske la amaba, pero era demasiado lo que él estaba soportando por ese lazo.

-"Saske yo creo…"-comenzó a decir Kasumi, antes de ser interrumpida.

-"Maldita sea, Shaoran me matara por esto. Pero ¡ya no te soporto!"-le grito, haciendo que Kasumi se estremeciera un poco, pero siguió con su posición decidida-"Empaca tus cosas, nos vamos a Tokio"

Por fin se había rendido. No podía soportar seguir con esa vida, con Kasumi persiguiéndolo y atormentándolo por todas partes, aun si eso quería decir aguantar los regaños/gritos y probablemente los atormentos constantes que recibiría de su primo; y las miradas feas de Mey Ling. Pero él era un hombre, y los hombres no pueden vivir siendo perseguidos por una mujer, o al menos no de la manera en que la joven Hariu lo estaba haciendo.

Y lo peor, perseguido por la mujer de otro. No, no, no, no, eso si que no lo permitiría nunca. No permitiría ser perseguido por una mujer como si fuera de su propiedad. Él era un hombre libre y así siempre iba a ser.

Mientras Saske se alejaba por los pasillos, para preparar sus cosas para el viaje, Kasumi se retiro para hacer lo mismo, contenta por haber logrado convencer su futuro cuñado-sabia que Saske era el primo de Shaoran, pero ambos se trataban mas como hermanos que cualquier otra cosa.

No sabían lo que iban a encontrar en Tokio, pero algo bueno saldría de todo eso

Si pensaban que en 6 horas se podrían descubrir muchas cosas y sorprenderse de cada una de ellas. Entonces no sabían lo que 3 días podían hacerle a la salud mental de dos personas completamente saludables.

Llevaban 3 días viviendo en Tokio, Japón. Y durante ese tiempo había descubierto mas cosas interesantes y extrañas de Sakary.

Por ejemplo: Sakary sabia muchas acerca de millones de cosas; había viajado, visitado y visto una cantidad impresionante de lugares; podía hablar varios idiomas-lo descubrieron porque a veces hablaba con los O´Donoval hablaba en ingles y de vez en cuando hablaba con los Li en Chino-; podía saber cosas de ti, con tan solo verte; era una persona muy agradable cuando se llegaba a tratar correctamente; y por sobre todo, nunca te decía muchas cosas acerca de ella misma.

Era una chica, talentosa, hermosa, agradable, elegante y misteriosa… Algo en ella se le hacia familiar a Shaoran, pero no lograba recordar lo que era.

Debía de admitir que, sino fuera porque no la conocía en nada, probablemente le gustaría ser mas cercano a ella. Pero ese no era el caso, y en esto momentos, ella era una sospechosa, no sabia si esta en lo correcto al encasillarla como una de los Long. Pero no podía evitarlo, él no confiaba en muchas personas, y Sakary era tan extrañamente peculiar, que lo dejaba en duda.

Recordaba bien lo que había hablado con Kero, días atrás-el primer día que llegaron a Tokio Sakary les ofreció a los Li y a Tomoyo invitarlos a cenar, a lo cual accedieron- y el pequeño guardián había mostrado las mismas inquietudes del líder de los Li con respecto a Sakary.

FLASH BACK;

Habían llegado al departamento que los Kinomoto poseían en el centro de la ciudad. Los recién llegados debían de admitir que era un bonito y espacioso lugar, el cual la universidad le había otorgado al señor Kinomoto.

-"Si… muy bien"-decía Sakary por el teléfono

Desde que abandonaron el hospital se habían repartido el lugar de cada quien a la hora de subirse a los carros. Sakary manejo el carro de Tomoyo-pues esta no se atrevía a manejar luego de lo sucedido con Kyel O´Donoval, el hombre al quien atropello por accidente-y junto con ella se fueron Sakura y respectivamente Tomoyo. En el auto de Shaoran, solo iban los Li, lo que les daban tiempo para pensar las cosas mejor antes de llegar al hogar Kinomoto.

Por lo menos pasaron 15 minutos manejando, aunque fueron 20 por lo del tráfico, que era tremendo en esa ciudad.

-"Si… por supuesto que si"-seguía diciendo Sakary al teléfono-"No te preocupes papá, ya lo tengo cubierto… Esta bien, de cualquier manera en cuanto crees que llegaras"-Nadia sabia que la persona que había llamado a Sakary al celular había sido nada mas ni nada menos que el señor Kinomoto-"Bien, ya todo estará listo para cuando llegues, pero preferiría esperar un poco mas para comer todos juntos"-Sakary se dirigió a la cocina con algunas bolsas-"No creo que les importe… Si, alcanzara para todos"-se puso el delantal sin soltar el teléfono-"Déjame ver, seremos 8 esta noche"

Los demás se dirigieron a la sala, mientras Sakura, prendía las luces del departamento y corría las cortinas de las grandes ventanas que daban una gran vista a la ciudad.

-"No, esta bien… Yo se que are con los espacios papá, solo no te preocupes, lo tengo bajo control"-seguía diciendo Sakary desde la cocina.

-"Sakura ¿Estas segura de que no hacemos estorbo aquí?"-pregunto Tomoyo-"Porque si quieres, podemos irnos a…"

-"No, esta bien"-dijo Sakura luego de unos momentos-"Decepcionaran mucho a Sakary si no se quedan a comer"

-"No estoy seguro de que esa sea una mala idea"-se decía mentalmente Shaoran.

-"Además, estoy segura de que no será una problema"-Sakura se mostro muy callada por bastante tiempo.

Según Tomoyo, era por el Shock que le provocaba el que todo eso sucediera tan rápidamente. Así que decidió por hacer de la velada un poco menos incomoda y comenzó a hablar.

-"Y ¿Cómo fue su viaje?"-pregunto Tomoyo a los Li-"yo había llegado en el vuelo de las 1:00 pm."

-"Nosotros vinimos en el de las 3:45 am."-le contesto Mey Ling.

-"¿Tenían mucha prisa por venir?"-pregunto Tomoyo.

-"Algo así"-le contesto nuevamente Mey Ling, con una gotita resbalándose al recordar lo que habían estando haciendo desde que llegaron.

De repente se escucho como la puerta se abría y cerraba. Y la figura de dos hombres apareció en la sala.

Touya y Yukito habían llegado.

-"Ya llegue"-dijo el moreno colocando su abrigo en el perchero.

Touya no pudo evitar quedar congelado ante la imagen que veía ¿Quién rayos eran esas personas que estaban sentadas en su sal? O más bien dicho, la sala de su padre.

-"¿Qué es lo…?"-comenzó a articular antes de ser interrumpido.

-"Que bueno que llegaste hermano, la cena estará servida en unos minutos"-le dijo Sakary entrando a la sala junto a todos-"Hola Yukito"

-"Bunas noches Sakary"-respondió el peli blanco.

Los jóvenes en la sala se quedaron estáticos, la escena era demasiado extraña como para interrumpirla.

-"Supongo que ustedes se acordaran de Tomoyo"-comenzó a decir Sakary

-"Oh, es un gusto volverte a ver Tomoyo"-le dijo Yukito.

-"Y también los amigos de primaria de Sakura"-le dijo Sakary señalando a los Li-"Shaoran y Mey Ling Li"

Uff… Si Touya estaba sorprendido por la situación, ahora se encontraba molesto. Todavía podía recordar al mocoso ese, el tal Li ¿Qué rayos hacia en ese lugar?

-"Hermano, son invitados míos"-dijo Sakary haciendo que la mirada molesta y desconfiada de Touya se suavizara un poco-"Escucha, porque no pones los cubiertos y platos para todos, porque los invite a cenar… Papá esta de acuerdo"

No sabia como, pero Sakary era la única persona que podía decir lo que fuera a Touya- a excepción de su padre-y este no se enojaría por ello.

-"Como sea"-dijo el moreno restándole importancia.

-"Yo te ayudare"-le dijo Yukito-"Es un gusto volver a verlos"-les menciono a los Li antes de retirarse.

Shaoran se había sonrojado ligeramente al recordar la amabilidad tan peculiar del joven Tsukishiro, la cual siempre había sido bien agradecida por él.

-"Shaoran, acaso te sonrojaste"-le llamo la atención Mey Ling

-"No seas tonta"-le callo su primo.

Tomoyo miraba con gran diversión la escena que lo jóvenes hacían. El tiempo no cambia a las personas, y eso era algo agradable para ella, le recordaba muchas cosas de su infancia feliz al lado de Sakura y las miles de situaciones peculiares y divertidas con lo de las cartas Clow.

Hablando de Sakura ¿Dónde estaba?

-"Si, por supuesto que lo era"-escucho que decía Sakary en la cocina, haciendo que Sakura sonriera.

-"Me agrado mucho"-le contesto la ojiverde-"Perece un buen chico"

-"No estoy segura que lo de buen chico sea un adjetivo que valga a su personalidad… Pero aparenta ser un chico agradable"-le comento Sakary.

-"De ¿Quién hablan?"-pregunto Yukito ya mas cerca de ambas.

-"Hola Yukito"-le sonrió Sakura por toda respuesta.

-"Buenas noches Sakura".

-"Es un chico que Sakura conoció hoy en el hospital"-le comento Sakary-"Su nombre es Ryuse Kasai"

-"¿Kasai dices?"-pregunto Yukito.

-"Si"-le afirmo Sakura.

-"Ese chico a de ser el hermano mayor de uno de mis estudiantes"-les conto Yukito-"Omahu Kasai, una gran familia… Se acaban de mudar a Tokio, solían vivir en Corea del Norte"

-"Que interesante"-dijo Sakary con tono casual-"¿Es el paciente del que me has hablado? "

-"Si, un chico excepcional, pero algo tímido"-Yukito tomo los cubiertos que había ido a buscar y se retiro de la vista de las hermanas Kinomoto.

-"Me parece que por lo que nos ha dicho Yukito, tendría que ser una persona agradable"-le siguió diciendo Sakary a Sakura.

-"¿Crees que lo volvamos a ver?"

-"Estoy segura que si… Si va en la misma universidad, no dudo que terminen por tropezarse"-Sakary se encontraba picando algunas verduras para la cena-"Esta muy interesado en ti, y estoy segura que si no se tropiezan, él te ira a buscar"

-"Creo que seria un gran amigo"-Sakura estaba ayudando a Sakary con la cena-"Y es una persona muy interesante… Me dijo que había viajado a diferentes lugares, por el trabajo de su padre"

-"Sin duda alguna, es un chico de mundo"

-"¿Chico de Mundo?"-Pregunto Sakura ingenuamente, no sabiendo a lo que su hermana se refería.

-"Quiere decir que ha experimentado muchas cosas. Se le hace más fácil hacer cosas que requieran de personalidad: como conocer nuevas personas. Que encerrarse en si mismo"-le explico pacientemente la gemela-"Tu eres una chica de mundo, se te hace fácil lo practico. Aunque igualmente una persona de mundo debe de saber muchas cosas"

A Sakura se le había hecho natural hablar de esa manera con su hermana. Durante la ultima semana la ojiverde le había hablado a Sakary sobre sus actuales amigas-y que cada una estaba de viaje por las vacaciones- de las personas que estaba conociendo en la facultad, de lo mucho que le gustaría ser arqueóloga tal y como su padre lo era, y viajar y visitar muchos lugares alrededor del mundo.

-"El postre esta hecho desde ayer"-le menciono Sakary-"Son suflés de vainilla y chocolate"

Sakary solía impresionar a su gemela, por lo rápida y excelente cocinera que se había vuelto-aunque desde pequeña solía cocinar exquisito, no se comparaba con las maravillas que hacia ahora-era una suerte tenerla en momentos de desesperación, porque ella solía tranquilizar las cosas con su manera de resolver todo en tiempo record.

-"¿Qué es lo que harás ahora?"-le pregunto Sakura-"No creo que haya mucho tiempo para hacer toda esa comida Sakary"

-"Sakura ¿quieres tranquilizarte?"-le contesto su hermana-"Lo tengo bajo control, solo cálmate"

Mientras las gemelas se enmalezaban en la cocina. Los demás se sentaban callados en la sala. Touya y Yukito habían ya puesto los cubiertos y servidores, y como ya no vieron anda que hacer se sentaron en la sala junto a los otros.

Touya no podía dejar de observar a Shaoran con el ceño fruncido. Shaoran solamente trataba de olvidar la situación en la que se había metido. Yukito se quedaba callado cómodamente sentado al lado de Touya. Tomoyo se encontraba muy ocupada tratando de ver que es lo que las jóvenes hermanas Kinomoto se encontraban haciendo en la cocina, mientras Mey Ling observaba a Tomoyo.

Todo un lio desalmado.

Minutos de silencio pasaron. Era mejor si las cosas se quedaban así. Tomoyo observo el reloj y vio que ya habían pasado media hora desde que habían llegado al departamento.

-"Iré a ver si necesitan ayuda"-se paro Tomoyo.

-"Iré contigo"-dijo rápidamente Mey Ling acompañando a la joven Daidoji.

Entonces solo quedaron los hombres, Touya, Yukito y el pobre de Shaoran.

-"Venimos a ver si necesitaban ayuda"-se escucho en la sala las palabras que Tomoyo había proferido en la cocina.

-"Lamento hacerlas esperar, pero hacen falta un par de minutos mas para que terminemos"-les dijo Sakary-"Aunque, no se si están de acuerdo, pero estaba pensando esperar a mi padre para comenzar a servir la comida"

-"No, esta bien"-respondió Tomoyo.

-"¿Necesitan ayuda?"-les pregunto muy anima Mey Ling, arremangándose su blusa para ayudar.

-"Claro"-respondió Sakary-"La ayuda jamás esta de mas"

FLASH BACK END:

Minutos más tardes la cena estaba servida justo cuando el señor Kinomoto entro en el departamento.

Era extraño ver como la familia de Sakura se relacionaba tan frescamente con Sakary. Según sus expectativas, todo iba a ser algo incomodo. Pero la cena transcurrió sin problema alguno, y la incomodada no se hiso presente, es mas, asta se podría decir que fue toda una maravilla estar en compañía de esa familia, la cual parecía ser, una familia muy unida.

Sakary dio un toque de paz a la comida-cosa que Shaoran pocas veces había experimentado-. La comida estaba deliciosa, las conversaciones eran de temas triviales y poco convincentes, que hacían que todos participaran en la plática. Se había sorprendido pasando un buen rato, se le había olvidado todo problema concerniente a la magia, y por primera vez-desde hacia mucho tiempo-se había sentido pacíficamente normal. Era preocupante saber que esa extraña chica era la que le provocaba ese sentimiento.

Pero no se iba a dejar llevar, todavía no confiaba en nada en Sakary. Y por lo tanto la estaría vigilando de cerca.

Se había tomado el día libre, necesitaba un descanso de todo eso, alejarse de todo. Era suficiente con su trabajo y ahora también su vida personal. Además estaba algo confundido y necesitaba tiempo para pensar todo con calma.

Todo iba bien hasta que la presencia de ese mocoso se interpuso en su camino. Es decir ¿Quién se creí? Hacia muchos años que no lo veía y eso había sido un alivio para él. Y ¿no se supone que ese chiquillo se había ido a su país o algo por el estilo? ¿Qué se supone que estaba haciendo, ahora, cerca de su familia otra vez? ¿Acaso ese mocoso no se cansaba de aparecerse de la nada, en su vida, y desquiciarle un buen momento?

¿Por qué en este momento precisamente regresaba a la vida de su hermana?

Por supuesto que recordaba al chiquillo Li ¿Cómo olvidarlo? La presencia del mocoso en el pasado, había significado solamente, una catástrofe mágica en la vida de su hermana. Y eso solamente quería decir que algo había sucedido en el viaje que Sakura y Amaya hicieron, algo que ninguna de las dos le había dicho todavía; porque después de ese viaje fue que las cosas se comenzaron a poner raras.

En esos últimos 6 días había estado agotado no solo físicamente sino que mentalmente también, tan exhausto se encontraba que se había decidido por tomar ese día libre para pensar mejor las cosas-claro que había llamado para reportarse enfermo-. Y ¿Qué lugar mejor para sentirse cómodo nuevamente, que su antigua casa en Tomoeda? Así que había decidido pasar por ahí. En ese momento se encontraba manejando hacia el que alguna vez había sido su hogar y el hogar de su familia completa; el lugar en donde, en algún momento de la historia, toda su familia había estado ahí, unida, feliz y completa.

Tenia que admitir que la presencia de Sakary le confundía mucho. Pero tampoco podía acabar de sentir un alivio infinito de tenerla cerca, lo cierto era que no demostraría lo feliz que se sentía sabiendo que su pequeña hermana había regresado. Él más que nadie estaba consiente de lo significativo que era el regreso de su hermana.

Las preguntas se acomodaban en su mente ¿Dónde había estado? ¿Con quién había estado? ¿Por qué se había ido? ¿Por qué regresaba ahora? ¿Cómo había regresado?

De solo pensar en todas ellas, su mente le hacia peso en la cabeza y sentía que explotaría. Seguramente de no haber tomado la iniciativa, al escaparse de todo eso y tratar de relajarse un poco, le daría un fuerte caso de migraña. Lo cual no era muy recomendable.

Su vida entera siempre se había tratado de soportar con presiones grandes. Su carrera se basaba en ello, y la desaparición de Sakary lo había hecho reforzar esa aptitud, en su adolescencia también tubo que cargar con la presión de no saber realmente lo que era y porque podía hacer las cosas que hacia, al igual que tuvo que cargar con la presión de soportar ver a Sakura probarse así misma como card captor.

Pero todo lo que sucedía era demasiado, incluso para el mismo. Y en sima de todo, ahora resulta ser que tenia que soportar a ese tipo chino-el cual le desagradaba de sobre manera- eso ya era el colmo de los colmos.

La verdad no se había ido de la ciudad por eso, pero si era uno de los grandes motivos para hacerlo. Se había decidido a regresar, a Tomoeda, para tratar de descubrir algo que estaba seguro se encontraba ahí. Lo cierto era que hacia varios días después de la mudanza que sentía que debía de regresar. No sabia que era, pero estaba seguro que era importante, por ello tenía que regresar. Era una suerte de que su padre no vendiera la casa y la quisiera conservar.

Se estaciono con paciencia en la calle. Todo era tan familiar que no parecía que se hubieran ido. Se decidió a bajar y con paso lento y pensativo se dirigió a la casa amarilla que se encontraba delante de él.

Encendió, con toda normalidad, un cigarrillo. Hacia mucho tiempo que había abandonado el hábito, pero al ver nuevamente al joven chino le había regresado la necesidad de desesterarse regresando a ser un fumador activo.

Antes de entrar apago el cigarrillo y se dispuso a buscar lo que había ido a encontrar.

Era un día hermoso día, el sol estaba en lo más alto y el clima no era ni tan caluroso, ni tan frio. Un día perfecto, demasiado perfecto como para quedarse en casa todo el día, por ello había decidido salir de compras.

Pero por supuesto que ella, como Mey Ling Li, no salía sola de compras había invitado a Sakura y Tomoyo. Lamentablemente Sakura estaba demasiado ocupada ese día como para aceptar la invitación de Mey Ling, y por ello mismo es que ahora se encontraba caminando en la calle con bosas alrededor de sus brazos con Tomoyo y Sakary.

Y, por sorprendente que parezca, le había encantado salir con la joven de ojos zafiro. Había descubierto que Sakary era una gran compañía para una actividad como esa, sabia mucho de texturas de ropa y cuerpos, sabia de marcas famosas y caras, sabia de combinaciones, y tenia que decir que Sakary tenia un estilo muy Chic por así decirlo.

A Tomoyo también le había sorprendido bastante el saber que a Sakary le interesaban esa clase de cosas, muchas mas saber que era una experta. Pero lo hallaba entretenido e interesante a la vez; por ello es que había aceptado ir de compras con Mey Ling, aunque al principio le pareció algo incomodo estar con Sakary otra vez, había descubierto que Sakary no había cambiado demasiado, o al menos no en lo que mayormente podía ver.

Tomoyo había nacido con la gran habilidad de poder leer a las personas fácilmente, pero tenía que admitir que Sakary es ese tipo de personas que no se pueden leer tan fácilmente y tampoco con gran esfuerzo.

Sakary era muy especial y se podría decir que casi intocable. Lo que a Tomoyo le interesaba era, por lo menos, ver indicios de que Sakary actuara fuera de lo normal para poder descifrar si era posible confiar en ella o no. Pero solamente vio lo que los demás veía, una chica normal, o al menos, lo normal de Sakary.

-"Y ¿Cómo siguió tu amigo del hospital?"-pregunto Mey Ling, mientras caminaba tratando de ver en que otra tienda entrar.

-"Bien, gracias"-contesto Sakary.

-"Se nota que no le gustan los hospitales"-seguido conversando Mey-"Digo, eso es lo que creo, ya que la ultima vez que estuvimos ahí se le notaba muy serio"

-"El siempre a sido así"-contesto la joven de ojos zafiros.

Entonces fue cuando a Tomoyo se le ocurrió una idea. Ya que Sakary estaba dispuesta a hablar de sus amigos, porque no preguntarle más de ellos, tal vez así podría descifrar siquiera un poquito de la historia de Sakary después de que desapareció.

-"Y ¿desde hace cuando los conoces?"-pregunto la amatista-"Parecen ser muy cercanos"

-"Lo somos"-dijo Sakary con voz amable pero algo monologa-"Los conozco el tiempo suficiente como para decir que somos familia, aunque no estemos involucrados cuando al ADN se refiere".

-"Se nota que te quieren mucho"-Tomoyo-"El joven O´Donoval siempre sonríe cuando entras en la habitación y su hermana siempre esta atenta a lo que necesitas"

-"Para ser hermanos gemelos son muy diferentes"-comenzó a decir Mey Ling-"El hombre es algo frio y distante, mientras que la mujer es muy alegre y le gusta interactuar bastante. Lo único que tienen en común eres tu"

-"Ellos siempre han sido así. Supongo que ese es el chiste de ser hermanos de sexos diferentes"-Sakary-"No soy lo único que tienen en común, aunque así lo parezca es casi todo lo contrario… Ambos me quieren y yo también, pero su cariño hacia mi es tan distinto como sus personalidades"

-"¿Cómo es que los conociste?"-Tomoyo-"Para que ambos te quieran de esa manera, debió de ser en algo muy especial"

-"Lo fue. Pero se podría decir que ellos y yo nos conocíamos mucho antes de que nos viéramos en persona"-las respuestas de Sakary eran bastante evasivas, pero nada fuera de lo normal-"Se podría decir que los conozco mejor de lo que ellos mismo se conocen, es como si fueran parte de mi"

-"Suena increíble"-Mey Ling, impresionada por la forma en que Sakary describía a sus amigos-"Querer a una persona de esa manera, suena a algo muy especial…"

-"Son bastante jóvenes"-Tomoyo-"¿Acaso están aquí porque vienen a estudiar? ¿O solamente estaba visitándote?"

-"De hecho, están aquí por trabajo"-dijo Sakary-"Su trabajo los trajo aquí, pero estaban pensando en visitarme"

-"Y ¿En qué trabajan exactamente?"-Mey Ling-"A de ser algo grande, ya que vinieron hasta aquí desde Gran Bretaña ¿no es así?"

-"Si"-Sakary-"Su trabajo exige mucho de ellos, y casi siempre están de viaje. Heredaron un imperio laboral basado en un tipo de joyería especial"

-"¿Joyería?"-Mey Ling-"Venden Joyería ¿Qué tipo de ella? Yo solo conozco una"

-"Bueno, se especializan específicamente en crear joyas únicamente a los herederos de la realeza"

-"¿Cómo?"-pregunto Mey Ling algo confundida-"¿Qué quiere decir eso?"

-"Se dedican a crear joyería exclusivamente para personas que tienen linaje real alrededor del mundo. No importa de que país es con tal de que tenga que ver con la realeza"-Contesto en un tono neutro Sakary.

-"Jamás había oído hablar de un negocio que se dedica exclusivamente a la joyería real"-dijo Tomoyo no muy segura.

-"Es porque se supone que nadie, a excepción de los clientes y los que están involucrados, deben saberlo"

-"Entonces ¿Por qué nos lo dices?"-Mey Ling.

-"Porque no se lo dirán a nadie. Y si alguna vez lo hacen, entonces nadie estará dispuesto a creerlo"-dijo Sakary tranquilamente-"No hay pruebas de que esto suceda"

-"Y ¿Por qué no?"-pregunto Tomoyo con algo de precaución-"No creo que sea tan malo que las personas sepan de eso"

-"Es importante ya que si alguien llega a saber que las joyas que utilizan la realeza, son hechos por ellos; habrán consecuencias muy malas. Se les aran amenazas, sobornos, y muchas otras cosas, solamente para por eso-"Dijo la joven-"Es un riesgo que no se puede correr, y por ello es que es secreto… Y sus clientes están de acuerdo".

-"Tiene mucho sentido"-dijo Mey Ling, entendiendo perfectamente la situación-"Podría haber hasta asesinatos por eso…es comprensible"

-"¿No quieren comer algo?"-pregunto de repente Sakary luego de que caminaran minutos mas tarde-"Ya hemos comprado suficiente, seria bueno que comiéramos antes de que se haga demasiado tarde".

-"Me parece bien"-contesto Mey Ling.

-"Si, es una buena idea"-afirmo Tomoyo.

Y las tres chicas se dirigieron a los puestos de comida del centro comercial.

En un día tan hermoso, como ese, seria muy poco divertido de su parte quedarse encerrado en su casa, por ello había decidido hacerle una pequeña visita a Kaho. Lamentablemente, le había dado lo mismo que quedarse en su casa, ya que al llegar Kaho lo había recibido con gran acogimiento, pero después de una pequeña y rápida platica con él, se había tenido que ir al parque con su hijo, ya que se lo había prometido al infante antes de que Eriol llegara.

Podía irse y hacer miles de otras cosas, pero había decidido quedarse y leer de la pequeña colección que Kaho tenia, de libros mágicos, lo cuales en su mayoría, habían sido comprados por el. Antes de dirigirse a la biblioteca, hiso un pequeño recorrido por el departamento. No era tan grande como para alabarlo en espacio, pero tampoco estaba tan pequeño como para no vivir cómodamente en el.

Eriol sabia bien que, el esposo de Kaho, Kosuke no ganaba demasiado como Secretario oficial deberes mágicos, después de todo, solo era un secretario. Aunque debía de admitir que no era un trabajo tan mal pagado, y por sobre todo era un hombre de gran honra y buena persona, algo parecido a Kaho. Además de que, Kosuke, como médium, era muy buscado; había dado varias conferencias en las academias de educación mágica y bien era dicho, que era una persona muy estimada por su Majestad mágica; y para ser apreciado de esa manera, es porque realmente era una persona de fiar.

En el mundo mágico bien se sabía que Eriol era la reencarnación del mago Clow, o al menos se rumoraba la identidad de la persona-Solo las personas importantes y poderosas sabían quien era él-. Por supuesto que se descubriría luego de ayudarle a Sakura a cambiar las cartas Clow a cartas Sakura, ya que la cantidad mágica canalizada de las ocasiones en que él se entrometía, habían sido captadas por la Administración integral mágica y claro que dieron con él al final. Luego de ello le ofrecieron varios trabajos en los ministerios mágicos, pero todos los había rechazado; si no le interesaban como Clow ¿Por qué debería de importarle ahora?

Kosuke se le parecía una persona agradable y pacifica, ideal para tener una charla; pero tenia su punto irritante, muchas veces había tratado de disuadirlo para que se uniera a alguna administración mágica o cosas por el estilo, cosa que irritaba en cierto modo a Eriol. Nadie era nadie para decirle como rondar su vida más que él mismo.

Hacia mucho que su único pariente vivo se lo había enseñado, su tío. Años antes de que siquiera supiera que era Clow, sus padres habían muerto en un accidente en carro, lo cual llevo a que su tío fuera su custodio y único pariente. Lo cierto era que tenía muy pocos recuerdos de ellos, y no le importaba demasiado. Las cosas pasan por una razón, y la verdad era que su tío fue mucho mejor mentor de lo que posiblemente sus padres jamás podrían ser, cuando de magia se hablaba.

Su tío era distante y calculador, y eso hacia que le fuera más fácil aprender a utilizar su magia como algo exterior que se controla con su mente y no con sus sentimientos.

"Un gran mago es aquel que no involucra su interior con las fuerzas poderosas de la magia", era lo que su tío solía decir.

Pero también le había enseñado a no tomarse las cosas demasiado en serio-al igual que su vida pasada- y a buscar fuerza desde adentro cuando las cosas se ponía difíciles. La verdad era que su tío era muy contradictorio: 'Un genio tiene derecho a cambiar su opinión'.

No es que se quejara o burlara de la exentica vida, que llevaba su tío; es mas, era muy divertido vivir con él, y aprender cosas que usualmente solo, una persona que ha vivido varias situaciones, sabían.

Ahora Eriol era mayor y se considera más liberal como para seguir bajo el cuidado de su tío. Y el tío ya era un anciano, y la verdad era que hacia años no le veía, y aunque quisiera hacerlo seguramente no lo encontraría tan fácilmente. Luego de que decidió quedarse a vivir en Londres, con Nakuro y Spi, él viejo se había desaparecido de la faz de la tierra; no sabía en donde estaba, con quien estaba, que es lo que hacia, ni nada al respecto de él, a excepción de unas cuantas cartas que le enviaba-las cuales aparecían mágicamente en un libro viejo que él mismo le había regalado a Eriol-. La verdad no era como si Eriol hubiera hecho un gran esfuerzo por re conectarse con él, porque la verdad no le había interesado volverlo a ver, pero si le alegraba que estuviera bien y que su vida no hubiera cambiado demasiado.

Siempre había sido como un padre para él, pero Eriol sabia que no podían seguir apegados como antes, pues en esos momentos, a Hiraguizawua, lo único que le importaba era descifrar un rompecabezas que hacia mucho había empezado, y que lo había llevado de regreso a Japón.

-"Solo es cuestión de tiempo"-dijo Eriol con tono misterioso y una sonrisa.

Su atención era muy poca para el tema que estaban viendo. Llevaba dos semanas asistiendo a esas clases de ayuda en la universidad, y sinceramente ya se le habían quemado todas las neuronas que le quedaban.

'Administración Genérica De Las Operaciones'

Era lo que estaba escrito en la pizarra electrónica del salón.

-"El área de la 'administración de operaciones' ha evolucionado en un plazo muy corto, históricamente hablando. Sin embargo, sus raíces se remontan a la Revolución Industrial, iniciada en la década de 1770 con los siguientes acontecimientos importantes"- decía el decano encargado de impartir la clase.

El hombre era no mayor de 45 años, aunque estaba muy bien físicamente. No tenia nada en especial, no se diferenciaba de ningún otro profesor; aunque se destacaba un poco más por su peculiar forma de ser y de enseñar. Era uno de los mejores estudiosos de la economía que existía, su reputación lo presidia al igual que su personalidad.

Sus ojos color oro, eran cubiertos por lentes ligeramente rectangulares de color negro. Su cabello era castaño casi rubio. Su altura le daba un toque de presencia a su personalidad. Y sus facciones eran europeas y remarcables, lo cual lo hacia muy difícil de olvidar.

Probablemente era el profesor que tenia la clase mas aburrida de todo el campus, pero aun así hacia que las cosas se vieran mas fáciles y cotidianas. Todos sus alumnos adoraban su clase, bueno todos excepto una persona; por más que el profesor Edgar E. Gibbs lo explicara, Sakura no terminaba de entender muchas cosas acerca de su clase.

-"1. El concepto de 'división del trabajo', adoptado por Adam Smith

2. La máquina de vapor, de James Watt.

3. El concepto de 'partes intercambiables', desarrollado por Eli Whitney"-el profesor Gibbs hablaba mientras escribía los conceptos en la pizarra.

Mientras los demás escribían-algunos en cuadernos y otro en laptops- lo que en la pizarra decía y lo que el profesor agregaba verbalmente, la campana sonó, lo cual indicaba el término de la clase.

-"Bien, los veré el miércoles con sus reportes acerca del tema"-finalizo el profesor.

Poco a poco cada uno de los estudiantes, en el salón, fueron saliendo, a excepción de una joven de ojos verdes, quien parecía más interesada en la ventana que en salir del salón. El profesor Gibbs se dio cuenta de la mirada monótona y risueña de la joven, y decidió sacarla de sus cavilaciones, ya que seguramente no lo haría por si sola hasta en mucho tiempo después.

-"Señorita"-la llamo, ya que no sabia su nombre, o en tal caso no lo recordaba-"Señorita"

Aun así la joven no salía de sus pensamientos. Entonces el profesor decidió acercarse y tratar de hacer que reaccionara, porque sinceramente ya le estaba preocupando la actitud de la joven.

Al estar mas cerca de la joven, el profesor poso su mano en el hombro de la ojiverde y esto si logro captar la atención de la susodicha, ya que rápidamente volteo toda su atención al profesor.

-"Sabia que esta clase era aburrida, pero jamás pensé que daba esta clase de efecto en los estudiantes"-le dijo sonriente el profesor-"Señorita, hace ya un buen rato que tocaron para su hora de salida, y usted no aun sigue aquí"

-"Lo… Lo siento"-dijo la joven, con un ligero sonrojo en las mejillas y comenzando a recoger sus cosas para poder salir. No sabia que podía desconectarse tanto de la realidad, que no se diera cuenta de lo que pasaba a su alrededor.

-"Lo lamento, pero creo que se me olvido su nombre"-le pregunto curiosamente el profesor, algo en esa chica se le hacia familiar, profundamente familiar se podría decir.

-"Kinomoto, Kinomoto Sakura, profesor"-dijo ella con una sonrisa pero todavía avergonzada y nerviosa.

-"Kinomoto, eso lo explica todo. Con razón se me hacia tan familiar"-dijo mentalmente el profesor-"¿Kinomoto? ¿Acaso es usted la hija del decano de arqueología, Fujitaka Kinomoto?"-él ya sabia la respuesta a esa pregunta, pero quería escucharlo de la propia joven.

-"Si"-respondió con una gran sonrisa a la mención de su padre. Estaba muy orgullosa de ser la hija de su padre.

-"Que interesante"-dijo el profesor respondiendo a su sonrisa-"Bueno señorita Kinomoto, me doy cuenta que tiene problemas con respecto a mi clase, y me gustaría ayudarla ¿Por qué no le doy unas cuantas instrucciones para que pueda entender mejor acerca de este tema? … Déjeme decirle que se le hará más fácil, y podemos repasar algunos puntos si pasa a mi oficina una tarde en que su horario se lo permita ¿le parece bien?

-"¡Si! Muchas gracias profesor"-le abrazo la joven.

Era un gesto tan genuino e inocente, que no pudo evitar sonreír ampliamente. Esa chica era la viva imagen de su madre, muy parecida. Luego de un momento Sakura se separo del profesor y recogiendo las pocas cosas que le quedaban se despidió.

-"Adiós Profesor"

-"Adiós Señorita Kinomoto"-se despidió él de ella-"Salude a su padre de mi parte, la veré el miércoles"

-"Si"-se escucho su respuesta antes de que desapareciera completamente de la vista del profesor.

-"Que linda chica"-Pensó para si el hombre.

Le había agrado haberse encontrado con la ojiverde, parecía como si fuera cosa del destino. Definitivamente le agradaba tener a una alumna, como la joven Kinomoto, en su clase, tal vez se miraba despistada y posiblemente dormía despierta, pero él creí que era porque estaba en sus genes. Prácticamente lo había heredado.

Llevaban dos horas en el centro comercial, y luego de pasar a cada tienda y boutique, que ha Mey Ling le llamaba la atención, se encontraban fuera del edificio buscando el carro de la joven Li y la joven Kinomoto-este automóvil había sido proporcionado por los hermanos O´Donoval, como un regalo a Sakary, cosa que le pareció extraño a todos (a excepción de los Kinomoto) especialmente por el tipo de auto que era, un hermoso convertible negro con amueblado gris, BMW.

Tomoyo se iría con Mey Ling en el mismo automóvil y seguirían a Sakary hacia el departamento Kinomoto, ya que habían quedado de verse con Sakura luego de que esta saliera de sus clases de la universidad.

-"Es un magnifico día, creo que iré a dar un paseo por el parque que esta aquí cerca"-les informo Sakary-"¿No les molesta que las alcance luego?"

-"¿Adonde iras?"-pregunto extrañada Mey Ling.

-"Solamente tengo una corazonada de que debo estar en el parque"-le contesto con su eterna sonrisa Sakary.

-"¿Una corazonada?"-Mey Ling

-"Si ¿Tu no has tenido una antes?, esa extraña sensación de tener que estar en algún lugar"-le pregunto la joven de ojos azulados.

-"Claro que las he tenido… Pero no entiendo porque tienes que irte así"-contesto Mey Ling.

A Tomoyo todo esto le parecía extraño y no quería dejar ir a la joven de ojos zafiro sin saber en donde estaría. Luego de todas las cosas raras que estaban pasando últimamente, y la amenaza a la vida de Sakura, lo menos conveniente seria dejar que la joven Kinomoto anduviera sola merodeando la ciudad, sabiendo que los Long estaban ahí y podrían aparecer en cualquier momento y emboscarla de repente.

-"¿Quieres que te acompañemos?"-pregunto la amatista.

-"No, Sakura las debe de estar esperando y no creo que la deban dejar sola en estos momentos"-le contesto Sakary sin siquiera verla-"Las veré luego"- y se volteo caminando hacia su destino dejando a las otras atrás.

Cuando la figura de Sakary se perdió en la distancia Mey Ling se volteo a Tomoyo.

-"¿Qué quiso decir con eso?"-le pregunto extrañada la de ojos rubí.

-"No lo se"-le contesto una pensativa Tomoyo-"Pero no esta equivocada, entonces será mejor que sigamos lo que nos dijo y vayamos con Sakura"

Luego de esto ambas jóvenes subieron al auto, Mey Ling arranco y salieron del estacionamiento con duda.

No sabían que es lo que Sakary quería darles a entender, pero no creían que fuera tan malo como para no dejarla sola.

-"Señor Takimiro, lamento mucho no poder estar ahí para atenderlo personalmente, pero le aseguro que mi personal esta totalmente calificado para atenderlo como se debe"-Dijo el joven con voz seria y distante, como la que los ejecutivos utilizaban.-"No, le aseguro que desearía estar ahí para atenderlo, pero algunas cosas se salieron de control en otras de mis sucursales y no pude aplazarlo"-El joven afirmo por el teléfono con un mullido, suspiro y con el seño fruncido procedió a responder-"Siento mucho su decisión, pero si cree que es mas conveniente llevar su cuenta a otra casa representante, esta bien… Solamente espero poder servirle en un futuro, y créame que sinceramente lamento el no poder estar ahí"

Luego de unos momentos colgó la conexión, y suspiro sonora y pesadamente. El Señor Takimiro no le había dicho que le quitaría la cuenta, pero tampoco le había dado esperanza alguna en que se la dejaría. Sentía que había perdido un trabajo importante, por cuidar a una chica que ni le agradaba.

-"¿Era importante?"-pregunto la voz arrepentida de Kasumi.

-"Algo"-le resto importancia.

-"Bueno, parecía importante ¿Qué paso?"-La verdad no quería saber la respuesta, porque en parte sabía que el resultado había sido su culpa, pero no podía evitar preguntar.

-"Nada… solo perdí la cuenta de un tipo desagradable y egocéntrico"-le respondió desenfadado, pero con un tono molesto-"Una cuenta de $.1, 4 millones"-Se dijo en voz alta, poniendo sus manos sobre sus ojos.

Kasumi lo miro con algo de condescendencia, pero no podía decir que se arrepentía del todo de su decisión, algo le decía que tenía que estar al lado de Shaoran y no ignoraría ese presentimiento. Además ella solamente quería saber la localización de Shaoran, jamás le pidió a Saske que la acompañara, en parte era solamente la culpa de él.

-"Yo no te pedí que me acompañaras, si tenias cosas mas importantes que hacer, simplemente me hubieras dejado venir sola"-Le dijo Kasumi, quitándose la responsabilidad del asunto.

-"Si buena idea. Hubiera sido mejor que te dejara venir sola para que los Long te atrapen y te usen en contra de mi primo"-Dijo molesto-"Grandiosa idea. ¡Tal vez así ya no tenga que ver tu pretencioso rostro, ni escuchar tu insistente y desagradable voz! ¡Y MI PRIMO YA NO TENDRIA QUE CASARSE CON UNA PERSONA TAN DESAGRADABLE COMO TU!"

De lo enojado que estaba se puso a gritar, y todas las personas en el aeropuerto de Japón, que se encontraban cerca, lo voltearon a ver. Luego de darse cuenta de que todos lo observaban, se paro de su asiento y se alejo, no sabia a donde iría pero cualquier lugar seria mejor que estar cerca de Kasumi. No entendía como alguien como ella, podía llegar ha afectarle los nervios de esa manera, nadie lo había logrado antes, ni siquiera Shaoran o Mey Ling.

No entendía como es que ella y su primo se podían llegar a concebir la idea de casarse, con el mal genio de Shaoran y la desesperación de Kasumi realmente seria una cosa para ver, o más bien para alejarse.

Sabia que ella no se había merecido que él le contestara de esa manera, pero ya lo tenia arto, solamente 3 días y ya lo tenia arto, eso era algo que no se lograba a menos que la persona fuera tan desagradable como Kasumi pretendía parecer. Pero algo dentro de él sentía que las cosas no estaban bien, no sabia que era o de que se trataba, pero sentía que estaba mas emocional que antes por alguna razón; jamás había llegado a ser fastidiado tan fácilmente y menos por la joven Hariu, es mas ambos se llevaban bien, no para decir que tenia una relación buena, pero se llevaban de la manera en que dos personas normales que apenas se conocen se llevan.

Desde que había conocido a la chica de ojos verdes, y pelo castaño, todo se había vuelto un caos en la vida de todos a su alrededor y aparentemente también la de él, no es que le afectara directamente ella, pero le estaba afectando in directamente. Y eso no era nada bueno.

¿Qué es lo que seria que era esa sensación?

No lo sabia, jamás había sentido algo así antes. Pero algo sabia de sobra, no podía seguir dejando que sus sentimientos lo llevaran a decir y hacer cosas de las que podría arrepentirse, él no era así, Saske Li no era así. Saske Li conquistaba chicas por montón y no se quedaba con ninguna en partículas-no es como si las tratara como basura, pero era claro que a él no le importaba lo que les pasaba-Saske Li no se preocupaba de la vida y prefería que pasara rápido. Saske Li no se compadecía de él mismo. Saske Li no dejaba que los sentimiento afloraran en él, porque lo hacían obvio y él era todo menos eso. Saske Li no se preocupaba por ser el mejor pero de cualquier manera lo era. Saske Li dejaba que las cosas pasaran a su propio ritmo y no se preocupaba por el futuro. Y para ser precisos, él era Saske Li y no dejaría que lo que había tratado de construir por tantos años se fuera al caño.

No señores. Saske Li era del tipo de hombres que prefería que el pasado se fuera, el futuro viniera y el presente pasara. Él no permitiría que todas esas patrañas inútiles que todo el mundo llamaba 'Emociones' se interpusieran en su camino nuevamente, no dejaría que los 'sentimiento' avivaran su pasado, porque eso ya no le importaba.

Mientras Saske se trataba de auto-animar, una muy sorprendida Kasumi se encontraba tratando de buscarlo y no perderse.

-"¿Qué es lo que paso? Él o es usualmente así, no pensé que lo que dije le iba afectar de esa manera… Es extraño que ahora se comporte de esa manera, jamás lo había visto tan molesto, corrección, jamás lo había visto enojado. Últimamente se comporta de una manera extraña y diferente ¿Qué será?"-Se preguntaba mentalmente la joven, mientras trataba de ver alguna cara familiar entre tanta gente-"Seguramente esto de los Long lo esta afectando demasiado. Tendré que decirle a Xao que verifique que nada le pasa realmente, tal vez los Long le estén haciendo algo que él no pueda controlar…. Y como están las cosas en este momento, no creo que seria buena idea que dejemos un eslabón débil, que se deje llevar por sus emociones de esa manera"

Kasumi estaba realmente preocupada por Saske, después de todo ellos nunca discutían. Tal vez sus sospechas fueran ciertas y Saske realmente estaba siendo influenciado por los Long, o quizás ella había llegado muy lejos pretendiendo ser fastidiosa y eso lo molesto, después de todo la había soportado por 3 días y lo entendía, cuando ella quería ser fastidiosa, realmente lo lograba.

De repente alguien la tomo del brazo y la jalo, ella trato de zafarse de quien la estuviera agarrando, pero sus intesto fueron en vano.

Sentía miedo, sorpresa, y expectación, todo al mismo tiempo. No sabia lo que le iba a pasar, pero de algo estaba segura, no podía temer.

Era un bellísimo día. El sol brillaba desde lo alto, la brisa era lo suficientemente fresca como para no sentir el calor de los rayos del sol, y la sombra que los arboles, del parque central de Tokio proporcionaban, era magnifico como para dar un paseo y regocijarse del momento.

Caminaba lento pero firme, haciendo que sus movimientos mecieran agradablemente los flecos de la falda blanca que llevaba puesta. Sus cabellos habían sido recogidos en una coleta que caía en su hombro izquierdo, desparramándose sobre su blusa de tirantes dorada. Su postura era agraciada y al igual que sus pasos.

Su imagen era la de una chica alegre-con aire sofisticado-, tierna, dulce, y accesible. Por lo joven que se veía podría ser que acabara de salir de la preparatoria.

Daba una gran impresión cuando pasaban caminando por los senderos marcados en el parque. Muchas personas la voltearon a ver y ella les regalaba una sonrisa a cambio, y recibía sonrisas de vuelta. Claro había otros que tenían otras intenciones, pero lograba alejarlos lo suficiente como para ignorarlos.

Se sentó en el césped, a la sombra de un árbol frondoso de Sakura. Se recostó en el tronco del árbol por unos segundos, cerro sus ojos mientras el viento la tocaba insistentemente-como si quisiera su atención-. Abrió sus ojos de repente y sus ojos color zafiro se vieron cristalinos, insípidos y tranquilos. Nadie lo había notado antes, o al menos no lo habían comentado, pero los ojos de Sakary no eran solamente azul vivo, sino que tenia diferentes tonos alrededor de su iris.

De lejos no se podía apreciar los diferentes tonos de sus ojos, aunque se podía ver un leve destello de ellos. Los colores que usualmente se ven en los ojos de las personas, eran los que mas se notaban: verde, café, gris, y sus diferentes tonos; y los que no eran peculiares de encontrar en los colores de los ojos de varias personas: rojo, violeta, naranja, dorado-especialmente este ultimo- y otros, se encontraban pero en destellos menos luminosos. Sus ojos eran como una unión perfecta de colores.

Se levanto de donde se encontraba sentada y camino alrededor del árbol, hasta que encontró un pequeño niño sentado en uno de los entornos del árbol. El niño la miro detenidamente y parecieron siglos el tiempo en que la observaba. Ella le sonrió y le extendió su mano, el niño tomo su mano y se levanto de donde estaba.

Su mamá específicamente le había dicho que jamás aceptara irse con un extraño, pero el niño de por lo menos 5 años sentía una fuerte sensación de confianza para con la joven de ojos zafiros.

-"Me perdí"-dijo la voz infantil del niño. No sabía porque le decía eso a una mujer que no conocía, pero algo en ella le decía que le podría ayuda-"Y ahora no encuentro a mi mami".

-"¿Estabas jugando a las escondidas?"-pregunto Sakary, en un tono dulce y maternal.

-"Si. Mi mami tenia que encontrarme, pero me aleje mucho"

-"No deberías de alejarte de tu mami, y tampoco deberías de hablar con extraños"-le regaño levemente la ojiazul.

-"Pero tu no eres un extraño. Yo te conozco"-le respondió el niño, recordando de repente algo que le ayudo a identificar a la chica.

Ella le sonrió y lo tomo de la mano guiándolo de vuelta al camino de asfalto del parque.

-"No puedes decirle eso nadie, será nuestro secreto"-El niño le sonrió y asintió-"¿quieres un helado?"

-"¡Si!"-salto el infante-"Por favor"-recordó sus modales.

-"Bien, luego te ayudare a buscar a tu mamá"

El niño seguía ha la joven sin dudar. Le alegraba que ella lo hubiera encontrado.

Se podría decir que cualquier niño de 5 años no tenía la capacidad de entender lo malo que era irse con cualquier persona mayor que no conozca, al igual de malo que era recibirle cualquier clase de alimento. Pero Kouta Sato no era cualquier niño de 5 años, él era hijo de dos grandes entidades mágicas. Su padre tenía un importante trabajo en la comunidad mágica, y su madre era una respetable guía espiritual de un templo, ambos eran grandes padres y le habían enseñado a bien.

No era un niño común y ciertamente era un pequeño muy maduro para su edad. Tal vez sabia cosas que otros niños de su edad ignoraban, y eso le gustaba.

Las cosas iban muy lento en la librería. No habían vendido casi nada en todo el dial, cosa que parecía extraño, dado que desde que había comenzado a trabajar ahí varias personas se habían presentado a comprar mas de un libro- aunque casi todos los compradores eran hombre, cosa que no le pareció extraño en lo absoluto-. Quería salir a tomar un descanso, y hacer alguna otra cosa mas que estar ahí recostada en el mostrado, esperando a que alguien entrara.

Desde que se había mudado a Tokio no había hecho nada divertido, o por lo menos emocionante. No había ido a ninguna fiesta, no había visitado los lugares que le interesaban, no había salido a otra parte más que de su departamento a la librería y de la librería a su departamento.

Lo único bueno que le había sucedido, desde que se entero que Takashi tenía una novia, había sido encontrarse con Naoko. La verdad le daba algo de nostalgia el tenerla cerca, porque solamente le recordaba lo diferentes que ahora todos debían ser-no es que no se lo esperase, pero nunca pensó que las personas podía cambiar tanto-. Le hacia reexaminar su vida desde otro punto de vista, era muy diferente de niña de lo que era ahora.

En el presente Chijaru sentía que no tenia mucha ilusión por el futuro, en cambio de niña, tenia miles de sueño, pero con el tiempo el cambio drástico que su familia había tenido, habían destruido toda esperanza por un mañana mejor. Ahora miraba las cosas de otra forma, a cuando era niña; siempre se considero una persona muy realista, pero ahora que lo veía bien, siempre había tenido una perspectiva diferente a lo que era la realidad, nunca se perdonaría haberse dejado cambiar por los demás.

-"Ya no hay estudiantes viviendo en el campus, es por eso que no hay tanta gente"-le comento Naoko a la muy pensativa Chijaru-"¿Te encuentras bien? Te ves cansada".

Chijaru vio a Naoko a los ojos. Era extraño, pero no sentía la necesidad de contarle a Naoko lo que verdaderamente le pasaba, algo dentro de ella no quería rebelar lo que sentía.

De pronto Chijaru sonrió, pero no se sentía como una sonrisa espontanea y verdadera, más bien se sentía como una sonrisa fría y sin verdadera alegría. Naoko lo pudo notar, pero no quería preguntar, sabia que cuando Chijaru estuviera lista se lo diría, por el momento ella solo podía ser una buena amiga.

-"Porque no tomas tu descanso un poco antes, después de todo no creo que hayan muchos clientes a los cuales atender"-Naoko le sonrió y tras sus lentes cristalinos se pudo notar que su sugerencia era genuinamente porque le preocupaba, hacia mucho que Chijaru no sentía que alguien se preocupaba por ella, hacia mucho que nadie le mostraba interés-"Es enserio, ve y regresas mas tarde"

-"Gracias"-realmente que agradecía ese gesto. Lo único que necesitaba en ese momento era que nadie preguntara nada, porque se había cansado de no saber las respuestas a esas preguntas. Le gustaba tener una amiga como Naoko en su vida, porque ella entendía que necesitaba su apoyo y nada mas.

Se quito el delantal que usaba para identificarse como una empleada en ese lugar, tomo su suéter-aunque no creía que lo necesitara-, junto con su bolso, y salió del local, haciendo que la campana de la puerta en la tienda sonara a su salida.

Mientras la joven Mihara se alejaba sin rumbo especifico, Naoko la observaba ha través de la vitrina del local. No sabia exactamente que es lo que le sucedía ha Chijaru, pero esperaba que lo que fuera que fuese se resolviese pronto, no le gustaba ver a su amiga de esa manera. Las personas podían cambiar drásticamente.

La campana de la entrada sonó y fue suficiente para tornar su atención a los nuevos clientes que entraban. Buenos mozos, altos, uno con cabellera negra y el otro marrón, fornidos y bien parecidos. Desde que Chijaru había comenzado a trabajar, muchos chicos así aprecian en el día.

-"Buenos días, en que puedo ayudarles"-pregunto amablemente Naoko.

-"Estamos buscando unos libros"-contesto el de cabellera marrón.

-"Y ¿Qué libros serian estos?"-pregunto nuevamente la chica.

Mientras el chico de cabellera marrón le explicaba a la joven de la tienda, Yamazaki decidió darse una vuelta por el local y ver algo que le llamara la atención. Como estudiante de derecho debía de cultivar el hábito de la lectura, cosa que en realidad le encantaba ya que su pasión era leer, especialmente las obras de ciencia ficción que vendían hoy en día.

Y fue cuando lo vio, un hermoso libro de pasta roja. Bien conservado, pero sus paginas amarillas demostraban lo antiguo que debía ser. Había leído en la entrada de la librería un cartel pequeño que decía: "También compramos y vendemos libros antiguos, en buenas condiciones"

Tomo el hermoso librito con el titulo: HISTORIAS SECRETAS DE LA ULTIMA GUERRA- Selecciones del READER´S DIGEST. Nunca había oído hablar de ese libro, pero se veía interesante y los libros que le llamaban la atención, más que los de ciencia ficción, eran los de historia.

Con el libro en mano, se encamino a la caja registradora, para comprar el libro. Se sentía emocionado, leer lo hacia meterse tanto en la historia que lo hacia olvidar la suya.

-"Buena elección"-le dijo la chica de la tienda cuando lo vio acercarse-"Es una bella historia. Muy interesante. Te hace entender muchas cosas"

-"Me pareció un buen libro"-le respondió el siempre sonriente Yamazaki.

La chica le sonrió también, parecía que el libro que hacia años estaba en la tienda-lo había leído cuando era niña y visitaba a su abuela en su local- había encontrado un dueño apropiado para sus magnificas historias.

-"Disculpa, pero ¿Dónde esta la otra chica que trabaja aquí?"-pregunto el acompañante del sonriente chico.

-"¿Quién?"-pregunto Naoko, sin entender bien la pregunta.

-"La otra chica, la que acaba de comenzar a trabajar aquí"-le dijo nuevamente el chico-"Creo que su nombre comienza con 'C'"

-"Oh… hablas de Chijaru"-le respondió la chica, y Yamazaki no pudo evitar sentir un hormigueo recorrerle el cuerpo-"¿Acaso son amigos de ella?"

-"Se podría decir que si"-le respondió el chico de cabellera marrón

Takashi no lo podía creer, podía ser posible que…. Es decir, cuanta coincidencia seria esa… tal vez ¿seria posible? ¿Qué tanta casualidad podría ser esa?

-"¿Cuál es su apellido?"-pregunto Yamazaki de repente, interrumpiendo algo que su amigo había comenzado a decir.

-"¿Por qué lo quieren saber?"-pregunto algo desconfiada Naoko-"No creo que sea buena idea que yo…"

-"Acaso es ¿Mihara?"-pregunto Yamazaki nuevamente, su temperamento se había vuelto desesperado, pero seguía mostrando su calma habitual aunque, esta vez, apresurada.

-"¿Cómo lo sabias?"

-"¿En dónde esta?"-Yamazaki estaba ahora emocionado.

-"No lo se, salió minutos antes de que ustedes entraran"-le respondió Naoko, con una sospecha ligeramente formulada en su mente-"¿Quiénes son ustedes? ¿Qué es lo que quieren de Chijaru?"

-"Lo siento mucho, mi amigo esta algo emocionado…. Aparentemente conoce a tu amiga"-le dijo el sorprendido chico-"Mi nombre es Takanari Oyadi, y mi extraño amigo aquí es Takashi Yamazaki"

De repente Naoko sintió como si fuera parte de una de sus obras de primaria que elaboraba de pequeña, en donde las coincidencias eran inevitables. Minutos antes Chijaru había abandonado el trabajo y justo después Yamazaki se presentaba por primera vez en su librería ¿Cuan bizarro puede ser eso?

-"¿Takashi Yamazaki?"-pregunto la chica, pensando que había escuchado mal.

-"Si ¿te a hablado de mi?"-pregunto el chico sonriente.

-"Ahora que lo pienso, no nos has dicho quien eres"-le dijo el amigo de Yamazaki.

-"Naoko Yanahizawua"-respondió la chica, lo que (por su puesto) causo sorpresa en el joven Takashi.

-"¿Naoko? ¿Qué tan grande puede ser una coincidencia?"-le dijo el chico, acercándose para abrazarla, tenia un gran impulso de querer demostrarle cuan grato era verla, la había extrañado, sinceramente la había extrañado mucho, a ella y a los otros-"Nunca pensé el volver a verte…"

-"Bueno, yo tampoco lo pensaba"-le sonrió la chica, correspondiendo a su abrazo.-"Me alegra verte, definitivamente que es una gran coincidencia"

Ambos chicos rieron alegremente mientras hablaban, y el chico que iba con Yamazaki se había retirado para no interrumpir el reencuentro de ambos amigos. Todo iba bien entre ambos, y apenas y podían convencerse de las personas en que se habían convertido, pero les agrado mucho el saber el uno del otro, paso media hora y seguían hablando y riendo y recordando; como los viejos amigos que eran.

La verdad la relación entre Yamazaki y Naoko jamás fue la más estrecha, pero si era una buena. A Naoko siempre le causo gracia la manera en que Takashi inventaba historias y hasta la manera en que desarrollaba sus mentiras; es mas, de hecho Naoko había basado varias de sus obras en algunas de las mentiras de Yamazaki, le daba una clase de unión a él; y a él siempre le gusto el gran conocimiento y atención que Naoko presentaba, sabia que jamás había creído alguna de sus historias, pero si sabia que a ella le gustaba escucharlo y jamás lo interrumpió mientras contaba una historia, lo cual le agradecía mucho y lo tomaba en cuenta.

-"Sabias que antiguamente las coincidencias eran consideradas presagio"-comenzó a decir Yamazaki, con su típica mueca de cuando contaba una de sus historias-"En la antigüedad, se creía que si una coincidencia se presentaba era porque un acontecimiento grande se avecinaba…."

Y siguió contando, mientras que Naoko lo escuchaba atentamente con una libreta y un bolígrafo anotando lo que él le decía.

Una pareja realmente bizarra, en una situación bizarra, con una coincidencia de por medio

Llevaba media hora buscando a su hijo, y no lo encontraba en ninguna parte. No sabia cuando fue que lo había perdido de vista, pero no era nada bueno. Había presentido algo antes, y creía fervientemente que algo estaba apunto de suceder, pero no podía irse hasta encontrar a su hijo.

-"¡Kouta!"-gritaba mientras caminaba por el parque. Sabia que lo iba a encontrar, pero necesitaban irse de ese lugar, lo cual la hacia dudar un poco.-"¡Kouta!"

Escucho a miles de niños y personas a su alrededor, lo cual lo hacia peor.

-"¡Mami! ¡Mami!-grito un niño y al ver en su dirección encontró a Kouta con un helado en su mano y corriendo hacia ella.

-"Kouta"-dijo mientras lo abrazaba.

-"Mami, creí no te volvería a ver"-le dio el niño asustado, y Kaho no pudo más que sonreír.

-"Te he dicho que no te alejes, pero lo importante es que estas aquí"-se sentía aliviado de haberlo encontrado.

-"Si, es que me perdí, y ella me encontró y me trajo contigo"-el niño le señalo a una jovencita de gran belleza y ojos zafiros.

De lo aliviada que estaba por encontrar a Kouta, no se había percatado de la presencia de un tercero en esa escena.

-"Lo lamento si no lo traje antes, pero fuimos por un helado"-le sonrió la chica, a lo cual Kaho se enderezo y la vio de frente, algo en ella se le hacia familiar y peculiar al mismo tiempo.

-"No, gracias por encontrarlo"-levanto su mano-"Kaho Sato, mucho gusto"

-"Sakary Kinomoto, un placer"-y con esto estrecharon manos. La pelirroja se había dado cuenta que no había sentido nada al tomarle la mano a esa extraña joven, usualmente tenia alguna sensación con la energía de las personas, pero en ella no. Le sorprendió el apellido, porque le recordaba a una pequeña card captor que había conocido hacia muchos años atrás, cuya hermana había desaparecido cuando ella se hallaba en Inglaterra-por sus estudios.

-"¿Kinomoto dices?"-le pregunto amablemente.

-"Si"-le respondió simplemente.

-"Conocí a una niña también llamada Kinomoto hace muchos años"-sabia que solo así confirmaría sus sospechas. Era posible que hubieran miles de Kinomoto por el mundo, pero tenia un presentimiento acerca de esta chica en partículas-"Serás tu la hermanita de un chico con el que Salí hace mucho tiempo… cierta hermanita que desapareció"

-"Es un gusto volver a verte Kaho…"-le sonrió la chica, y Kaho le sonrió de vuelta.

-"A pasado mucho tiempo desde la ultima vez que nos encontramos".

-"Las vueltas que dan la vida son curiosas"-le dijo Sakary con un tono despreocupado.

-"¿Acaso ellos saben que….?"

-"Ellos lo saben"-le corto la joven

-"Así que has regresado"-no era una pregunta-"y ¿A qué se debe, si se puede saber?"

-"Kaho, creo que es un poco descortés no ver a una persona por mas de 10 años y al tropezarse con ella preguntarle algo tan directo como eso"

-"Nunca habías evadido mis preguntas antes, debe de ser algo importante"-le sonrió la pelirroja. Ella sabia bien como funcionaban las cosas con Sakary-"Aunque siempre fuiste discreta".

-"Una mujer debe tener discreción a la hora de expresarse"

-"Lamento mi falta de educación al no recibir tu presencia con mas alegría"-le dijo Kaho-"Te agradezco por haber encontrado a mi hijo".

-"Es un gran niño, muy maduro para su propio bien, déjame decirte"

-"Tu también lo eras"-le contesto aun con su sonrisa. Las conversación con Sakary siempre llevaban a callejones sin salidas, pero Kaho siempre había encontrado fascinante hablar con ella

-"Y mira a donde me llevo"-le contesto la otra-"Deberías de enseñarle a temerle a lo que no conoce… Tu lo hiciste por un tiempo"-le recordó con una chispa en sus ojos.

Kaho solo sonrió, tomo al niño de la mano y se volteo a verla.

-"¿Nos acompañarías?"-La invito la pelirroja.

-"Si, di que si… quiero enseñarle a Sakary mi colección de libros mágicos que el tío Eriol me regalo ¿Puedo mami?"-dijo el niño emocionado.

-"Por supuesto que si Kouta"-le dijo su madre-"Pero mas tarde debemos de hablar acerca de no hablar con extraños"

-"Pero mami, ella no es…"-Pero el niño callo al ver a Sakary sonriendo en frente de ellos.

-"Un niño no debe tener secreto con su madre"-Kaho dijo viendo a Sakary.

-"Entonces, prometo que te lo dirá cuando el tiempo sea oportuno"-dijo con voz apacible la joven Kinomoto.

-"Si mami, Sakary prometió terminar lo antes posible para que yo pueda decirte el secreto"-le dijo el niño con sus ojos marrones.

-"¿Terminar qué?"

-"No lo se mami"

Amas mujeres intercambiaron miradas. Kaho había conocido a Sakary por una gran casualidad-se podría decir- y desde entonces la curiosidad de descifrar a esa niña tan misteriosa, la llevaron a encontrar miles de cosas, pero ninguna con respecto a la niña. Siempre fue muy discreta e incrédula, con un gran interés por las enseñanzas que antes daban en el templo de su familia.

-"Bien, entonces ¿Iras con nosotros?"-pregunto nuevamente Kaho. Era inusual su comportamiento cuando se encontraba con Sakary, pero era simplemente porque Sakary sabía más acerca de ella que cualquier otra persona. Y aunque no le molestara, tampoco le agradaba mucho que alguien supiera tanto de ella sin que ella supiera nada de la otra persona.

-"Claro".

Luego de esto, Kouta, comenzó a caminar guiando el camino de ambas mujeres, quienes no comentaron nada en todo el camino.

Mientras se alejaban una niña de ojos carmesí y un hombre de esmoquin negro las veían alejándose

-"!¿QUE ACASO TE VOLVISTE LOCO?¡"-le grito la mujer, sinceramente agitada.

-"Sshhh"-le cayo el hombre-"¿Por qué tu y mi prima, se enfrascan en hacer que todo el mundo las escuchen?"-le pregunto con verdadero interés por saber la respuesta.

-"¿Acaso te volviste loco?"-le volvió a preguntar más calmada.-"Me asustaste, creí que me iban a secuestrar o algo parecido"

El sonrió negligente, le causaba gracia esa chica. Tal vez no le agradaba por completo, pero al menos lo hacia reír.

-"Kasumi, si no anduvieras paseándote por ahí, como si nada, nadie seria capaz de tomarte desprevenida"-le dijo él-"Pero la señorita es tan terca que no le importa correr en un lugar atestado de gente y todavía no esperando a que alguien la sorprenda… Cualquiera puso haberte tomado".

-"Eres un fastidio a veces ¿lo sabias?"-le dijo con mirada amenazante.

-"No tanto como tu, querida"-le reprocho.

-"Si claro, eres peor… Primero me agarras de una manera tal, que cualquiera hubiera pensado que lo estaban secuestrando; y además, tan solo me encontraba recorriendo el lugar, porque alguien se fue y me dejo completamente sola… ¿Qué esperabas a que hiciera?"

El la miro por el rabillo del ojo, y suspiro con cansancio; aunque fuera un fastidio, esa chica tenia razón cuando la tenía.

Ya estaba atardeciendo, así que la tomo de la mano-lo cual la sorprendió- y la llevo hasta afuera, en donde un transporte los llevaría hasta su destino.

-"¿Qué haces?"-le pregunto ella tratando de soltarse. No le gustaba que la gente la agarrara así.

-"¿Qué crees que hago? Nos saco de aquí, ya se esta haciendo tarde y pretendo llegar lo mas rápido posible"-le dijo mientras la arrastraba junto al equipaje-"Ya no veo la hora de que te vallas con mi primo y me dejes pensar tranquilo"

Ella frunció el seño ante este comentario ¿Quién creía que era ella? Ella era Kasumi Hariu, una integrante- aun que algo reemplazable por sus poderes- primordial del Clan Hariu, uno de los clanes más grandes.

-"Deja de agarrarme así, me lastimas"-le alego ella con algo de impaciencia, ella tampoco miraba la hora para alejarse de Saske-"¿Quién te crees que era? ¿Acaso sabes quien soy yo?"

El rio algo sarcástico ante sus últimas palabras. De verdad que él no pensaba que ella era una de esas mujeres, que les gusta su renombre.

-"Si se quien eres ¿Acaso recuerdas que seremos primos políticos?"-le respondió el aun con su sonrisa-"Jamás dejaría a mi primo casarse con alguien a quien no conozco… Y en cuanto a quien soy yo, soy la persona que te ha estado soportando todo este tiempo, y sinceramente estoy lo suficientemente desesperado como para cargarte hasta el carro… Y si no me crees capaz, Pruébame".

Estaba molesta, más que eso, estaba furiosa, nadie nunca le había hablado de esa manera. No tenia nada en contra de Saske, pero ahora estaba en su lista negra justo debajo de Mey Ling…. Nunca creyó que viviría lo suficiente como para que alguien la tratara de esa manera. Nadie se había atrevido a desafiarla antes, ni siquiera su familia.

Camino furiosamente arrastrada por su futuro primo político. No pensaba decir nada por lo que restaba del viaje, pero cuando llegara con Shaoran, iba a soltar todo y estaba segura que pagaría haberla tratado así.

Mientras Kasumi pensaba en todo eso, Saske trataba de ignorar su presencia lo más que podía. No es que la detestara, todo lo contrario, pero últimamente ella lo dejaba molesto, enfadado y-lo que más le dolía- sexualmente inactivo.

Ambos querían llegar rápido a donde se dirigía, pero aparentemente el destino no estaba de su lado, porque delante de ellos se encontraba una larga fila de automóviles. Trafico, el enemigo de un conductor.

Por eso odiaba las ciudades, aunque, como Li, disfrutaba todas las comodidades que presentaba, detestaba el ruido y especialmente el tráfico. Si todos fueran personas mágicas, seguramente solo deberían de aparecerse de un lugar a otro.

UNA HORA Y MEDIA DESPUES:

Estaban seguros que jamás saldrían de ahí.

¿Por qué mundo? ¿Por qué?

Esas eran las preguntas que flotaban en la mente de ambos jóvenes en el automóvil.

-"Oye"-le llamo la atención Saske-"Ya que no pare que vayamos a salir de aquí rápido y posiblemente moriremos en este lugar"-bromeo, lo cual le saco una sonrisa a la joven Hariu-"Creo que te debo una disculpa, no quise ser grosero… Es solo que no he sido el mismo últimamente"

Ella lo vio a los ojos, y vio sinceridad en ellos. Le sonrió honestamente, y su enojo se esfumo. Sabía que ella también tenia la culpa, por ser tan irritante.

-"Yo también siento haber actuado tan irritante"-le dijo ella-"Es solo que algo me dice que debíamos de estar aquí, y decidí utilizar un medio muy poco ortodoxo de convencerte"-él también vio sinceridad en sus palabras y le sonrió-"La verdad es que, desde lo sucedido con Kinomoto, no he sido la misma… como si se hubiera llevado la mejor parte de mi y la hubiera remplazado por algo mas"

Él la vio algo desconcertado.

-"Yo también he pasado por lo mismo"-le dijo, cosa que también le hiso sorprender a la joven-"Como si, últimamente, me dejara llevar por lo que siento, mas de lo usual"

-"Yo también"-le señalo ella.

Ambos se vieron con confusión, y fue cuando se dieron cuenta de algo… Sus temperamentos eran explosivos desde que conocieron a la joven Kinomoto.

Y fue cuando entendieron que debían de decírselo a Shaoran lo más antes posible. No era normal lo que les pasaba y probablemente tenía que ver con Sakura, aunque no supieran bien lo que era.

Se encontraba contemplando la vista del balcón de su casa. Era un departamento grande, y tenía una vista espectacular. Últimamente se sentía distante y apartada. Nada estaba bien y había tantos eventos que examinar en su vida últimamente, que no sabia bien que es lo que sentía.

Tenia ganas dejase llorar, de permitir desahogar todo lo que no sabia que sentía. Pensaba que de un momento a otro iba a explotar, porque no entendía nada de lo sucedía. Y si con eso no era suficiente, habían personas a su alrededor que le hacían recordar cosas que prefería olvida.

Su itinerario en esos últimos 3 días era el siguiente: "Se levantaba-como siempre- tarde, lo cual hacia que se apresurara- con rapidez inhumana- a alistarse para la universidad. Sakary tenía su desayuno listo para cuando ella llegaba a la concina, se apresuraba a comer y se despedía de su familia-la cual se reunía toda a desayunar, hasta incluso Touya y Yukito-. Al llegar a la universidad saludaba a algunas personas, que había conocido en la semana y tres días que había pasado ahí, corría hasta su clase y-milagrosamente-llegaba antes que el maestro. Así se pasaba la mañana y parte de la tarde. A las 3:00p.m salía de la universidad y-entre Shaoran, Mey Ling, Tomoyo y Kero habían decidido-que Shaoran la pasaría a traer-por seguridad-. Al llegar a su casa, se encontraba usualmente solo- a veces Sakary se encontraba en el hospital, visitando a su amigo, y otras veces salía por casualidad- cuando Sakary estaba en casa, se sentía mejor, porque ella la hacia olvidar un poco su situación con historias de libros que había leído, o cosas por el estilo. Pero cuando Sakary no estaba tenia que esperar en incomodidad con Shaoran hasta que alguien se apareciera… Cuando se encontraban los dos solos, no hablaban mucho y si lo hacían solo eran trivialidades, pero a veces tocaba el tema de Sakary y lo misteriosa que era o que podía ser manipulada por el enemigo y siempre trataba de hacerle ver el peor escenario en el que su hermana podría estar involucrada, luego de que se pasara el día soportando toda eso llegaba la noche y Kero seguía con la conversación que Shaoran había dejado pendiente"

Detestaba que la quisieran poner encontrar de su propia hermana…. ¿Qué acaso ellos no lo entendían? Aunque Sakary fueran mala, no hay mucho que pudiera hacer, más que sentirse mal e intentar seguir con su vida.

Ellos no comprendían que Sakary seguiría en sus vidas hasta que ella decidiera dejarlos, porque era parte de ella y también de su familia. Ellos jamás terminarían de entender, que no podría desconfiar o pelear contra ella, Sakary significaba demasiado como para pensarlo así.

Aunque descubrieran algo incriminatorio contra su hermana, ella no podría hacer nada al respecto. No podría perderla de nuevo, el dolor seria demasiado grande como para eso. Aunque Sakary resultara ser mala, no la dejaría de amar y tampoco su familia, entonces no había mucho que pudiera hacer al respecto. Por eso trataba de no pensar en ella como el enemigo, porque la hacia sentir peor de lo que ya se sentía, y siempre miraba el lado positivo de ella y su regreso. No importante el pasado, por mas malo que pudiera ser.

Todo era tan confuso y sentía como si todos desearan algo de ella, debían de tratar de ponerse en su posición, pero aparentemente no lo lograrían. Sentía una opresión horrible, y a pesar de querer darles lo que le pedían, no podía complacerlos a todos.

Una lagrima se le resbalo sigilosamente en su mejía, y podía sentía como el frio se hacia presente en la ciudad, se abrazo tratando de sostenerse. Estaba algo desesperada, últimamente todo se le salía de control.

Mientras Sakura observaba como la tarde caí, ligera con sus matices, en toda la ciudad, Shaoran la observaba de lejos. Había pasado un buen tiempo desde que la había recogido de la universidad, y la observo distante y callada.

No era la misma Sakura Kinomoto que había conocido de pequeño. Ella solía ser más alegre y jovial, que poseía una personalidad vibrante y una sonrisa que casi nunca la abandonaba. En cambio, esta Sakura era mas sumisa, distraída y algo distante. Nunca pensó que alguien podría llegar a cambiar de manera tan drástica.

Sentía algo de pena por la joven ojiverde, porque entendía bien que lo que él y los demás le pedían era casi algo imposible para ella, después de todo comprendía que le pedían desconfiar de su hermana. Tal vez si el estuviera en su lugar, y le pidieran desconfiar de alguna de sus hermanas, o de algún familiar cercano, le seria imposible y se negaría-al igual que la joven Kinomoto-, pero ese no era el caso y él no lo estaba viviendo…. Lo cierto era que, Sakary Kinomoto era una gran amenaza o podría llegar a serlo, pero Sakura no lo quería admitir, además de que la realidad era que después de 9 años las personas pueden cambiar bastante y no creía conveniente confiar en ella.

Se acerco al balcón y vio como Sakura se abrazaba temblando-tal vez por el frio-, y vio como las lágrimas salían continuamente de los ojos de la joven.

-"¿Te encuentras bien?"-le pregunto tratando de captar su atención, pero no lo logro-"¿Oye, te encuentras bien?"-le volvió a decir mas cerca de ella, pero no reaccionaba-"Sakura, ¿Te encuentras bien?"

Al escuchar su nombre volteo a ver a su interlocutor, y pudo observar algo de desconcierto y preocupación en sus ojos. Pero noto que su visión era algo borrosa y fue hasta entonces que se dio cuenta de que estaba llorando; rápidamente se seco las lágrimas que salían agolpadas de sus ojos, y se volteo a ver a Shaoran.

-"¿Cómo dices?"-le dijo con la voz ronca.

-"Te pregunte ¿Qué si estabas bien?"-le volvió a repetir con el seño fruncido. No le gustaba ver a las mujeres llorar.

-"Si"-le respondió con una media sonrisa, pero eso no le funciono-"Estoy bien, solo tengo algo de frio".

-"De veríamos entrar"-dijo viendo el cielo rojizo-"Ya es tarde y el frio es demasiado"

Ella asintió y entro al departamento torpemente. Él la seguía, aun con el seño fruncido, algo no estaba bien y lo sentía.

-"Iré a lavarme la cara y regresare para hacer la cena, puedes hacer lo que gustes entre tanto"-le dijo ella sin verlo a la cara, aun con esa expresión de soslayo en su rostro.

Se alejo de él, lo mas rápido que pudo, no podía creer que se pusiera así por lo que estaba pasando, no era para tanto. Pero últimamente no era la misma, y lo había sentido desde que Shaoran, Mey Ling y Tomoyo, regresaron a Japón.

Cerro la puerta del baño tras de si y se recostó en ella-como si necesitara el soporte para no caer- y se fue deslizando hasta quedar sentada en el suelo. No pudo evitarlo y comenzó nuevamente a sollozar; no lo podía evitar de verdad que no podía, sentía que era demasiado para ella y no lo soportaba más.

Con que eso era lo que se sentía la incertidumbre.

Se encontraba sentado en la pequeña sala, ordenando sus pensamientos y tratando de resolver el rompecabezas que últimamente parecían presentarle. Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido de la perilla del apartamento abriéndose. Sabia que debía ser Kaho con el pequeño Kouta, pero no se esperaba ver la imagen de una joven de ojos zafiros en esa escena.

-"Kaho, ya te habías tardado, estaba pensando en llamarte para ver si estabas bien"-le dijo en forma de broma Eriol.

-"Eriol"-dijo Kaho con algo de sorpresa en su voz, pero sin dejar su afabilidad de lado-"Lo siento. Se nos presento algo y nos tardamos mas de lo esperado…"-dijo mientras colgaba su bolso en el perchero y le ayudaba a su hijo a quitarse los zapatos antes de entrar.

-"¡Eriol, viniste a verme!"-grito Kouta mientras se acercaba corriendo al joven ingles para abrazarlo.

La verdad era que la relación entre esos dos era muy linda. El niño admiraba mucho a Eriol y siempre ponía su palabra por sobre la de cualquiera-a excepción de algunas personas-, y a Eriol le encantaba la atención que este le mostraba, ya que, siendo hijo único le agradaba saber que podía tener un tipo de relación de hermandad con el niño.

-"Si. Pero ya estaba por irme, porque pensé que no llegarían pronto"-dijo tomando al niño entre sus brazos y cargándolo. Ese niño de verdad que lo idolatraba y eso a él no le molestaba en absoluto.

-"Lo siento, es que me perdí y Sakary me encontró y habló por horas con mamá, es por eso que llegamos tarde"-le dijo el niño rápidamente, a forma de explicación.

Eriol sonrió. Y al reparar en lo que el niño había dicho sintió como un deja vu´ pasaba como relámpago en su mente. Acaso ¿El niño había dicho 'Sakary'? ¿Por qué ese nombre se le hacia tan familiar?

A su mente llego rápidamente la respuesta, Sakura-Sakary, las ultimas dos vocales eran lo único que cambiaban.

-"Si, creo que esta vez fue mi culpa Eriol"-dijo Kaho sonriente-"Sinceramente me olvide de tu presencia aquí"

Hiraguizawua la vio de cerca- sin dejarlo notar-, no era típico en Kaho olvidar cosas como ah alguien en su apartamento. Esa chica debía de ser algo importante.

-"Oh, Eriol esta es Sakary Kinomoto"-El ingles enarco una ceja al escuchar el apellido de la joven-"Sakary, el es Eriol Hiraguizawua"

-"Mucho gusto"-dijo la joven con gran cortesía y extendió la mano amistosamente.

-"El gusto es todo mío"-dijo Eriol tomando la mano de la joven y besándolo ligeramente. Usualmente ese acto, departe de él, robaba más de algún suspiro de las mujeres, pero esta chica simplemente sonrió y no pareció inmutarse en lo absoluto.

Se vieron por un tiempo, y él supo en seguida que esa chica no era del todo normal-aunque no había sentido magia alguna dentro de ella-, las personas solían rehuir de las miradas incesantes de otro, pero esta chica le sostenía la mirada y no dejaba de lado su serenidad y paz.

-"Escuche que tu apellido era Kinomoto"-comenzó a conversar él-"Tu nombre me recuerda a una persona que conocí cuando niño, y me trasladaron de intercambio como estudiante a Japón, Tomoeda".

-"Si, debes de hablar de Sakura"-en la mente de Eriol un BINGO llenaba su mente-"Mi hermana"-y tan pronto llego así se fue.

-"¿Tu hermana?"-dijo sin creerlo.

-"Si, Sakura y Touya Kinomoto son mis hermanos"-le respondió la joven, como su fuera lo mas natural del mundo-"En verdad soy hermana gemela de Sakura, pero soy mayor por minutos"

Eriol, dudo en creerle, pero al voltear a Kaho y ver a esta asentir, no le quedo mas que la sorpresa al ver que lo que decía la de ojos zafiros era verdad ¿Cómo podía ser eso posible?

-"Y ¿Te encuentras con ella?"-pregunto Hiraguizawua para disimular su sorpresa.

-"Si, de hecho, ya me tengo que ir… Me han de estar esperando para la cena"-dijo ella sonriente.

-"¿Podría acompañarte?"-pregunto él con una idea formándose en su cabeza-"Es solo que hace años que no la veo, que seria grato reencontrarme de nuevo con ella".

-"Claro, de cualquiera manera nos sobra tres platos"-dijo ella.

-"Bien, entonces creo que te acompañare".

-"Si… creo que lo harás"

No sabía que clase de juego quería jugar esa chica, pero tenia que admitir que le llamaba la atención lo que estaba pasando ahí, en ese momento. Seria divertido ver como las piezas del rompecabezas se iban uniendo. Y algo le decía que esa chica tenía que ver mucho con eso.

Camino por todo el campus, no buscaba algo en especifico, o tal vez inocentemente lo hacia. Hacia dos semanas que no hablaba con Yamazaki, y la verdad era que lo extrañaba un poco, después de todo, en esos últimos años se hablaban casi a diario. Lo gracioso era que, bueno no había nada de gracioso en lo que le estaba sucediendo.

No creía que fuera una persona mala, no, pero tampoco era la mejor persona del mundo. Hacia mucho tiempo atrás que había dejado de ser una niña inocente, con tonterías de que preocuparse y alegrías por doquier. No, ya no lo era.

En su interior sentía que el que sus papás ganaran mas dinero, en los años precedentes a su niñez, había sido mas un castigo que una bendición. Los había cambiado tanto, era cierto que hubo una época en donde oraba todo el tiempo, para que la situación económica de su familia mejorara-ya que sus padres eran miserables sin el dinero necesario para soportar a toda la familia-, pero ahora se sentía arrepentida de haberlo hecho. La había hecho tan miserable. Era como si alguien manipulara su vida para que en vez de ser agradable fuera miserable.

Y estaba harta de todo eso ¿Por qué le hacían eso a ella?

Regreso ha paso lento y al mismo tiempo apurado, a la tienda. No probo bocado alguno de la refacción que le había preparado Naoko aquella mañana-ella insistía en prepararle algo para comer, como muestra del agradecimiento que le tenia. Pero la verdad era que Chijaru era la que se sentía agradecida con Naoko, y su compañía sin preguntas-, no se sentía con ganas de comer. Pensó que seria bueno regresar porque ya se había tardado más de la cuenta.

Entro a la tienda, haciendo a la campana sonar y se fue directo a la sección de libros usados, ya que se había llevado una copia para leer-aunque solo la ojeo.

-"Sabias que en la antigüedad, en las guerras, los samuráis ponían trampas de hilos, para sus enemigos, ya que al pasar topaban los hilos que detonaban el sonido de las campanas unidas a ellos, y ponían alerta al campamento…. En esos tiempo era una especie de alarma que…"-Chijaru se quedo inmóvil en el lugar que estaba.

¿Había escuchado mal? ¿Era acaso ese…?

Se acerco un poco al mostrador, sin dejar ver su rostro, tras un estante. Y pudo observar que efectivamente ahí se encontraba la persona a la cual no quería ver en esos momentos.

No sabía que hacer, pensar o siquiera sentir ¿Cómo es que Yamazaki la había encontrado?

Levanto la vista nuevamente para observarlo, y pudo ver como él y Naoko sostenían una conversación muy amena. Reían, sonreían y hablaban. Le entro pánico al pensar en que no podía verla así como estaba, muy poco arreglada. Ni siquiera se había puesto maquillaje ese día.

-"¿Chijaru?"-dijo Naoko algo extrañada, descubriendo a su amiga. Ha Chijaru le entro pánico y Yamazaki la volteo a ver-"Chijaru ¿Qué haces ahí?"

¿Por qué el mundo era tan cruel con ella?

Se enderezo rápidamente y medio se arreglo en cabello. Cerro los ojos, tomo una gran bocanada de aire y se decidió a enfrentar lo que se le aproximada.

-"¿Chijaru, eres tú?"-pregunto esta vez Yamazaki.

Tragando saliva se acerco a los dos jóvenes, y fingió una sonrisa, cuando en realidad estaba sudando frio.

-"Hola Takashi"-le dijo ella con su sonrisa falsa-"No te había visto ahí… Mentirosa"-se dijo mentalmente-"Estaba atrás devolviendo uno de los libros que me lleve Naoko"

Naoko la vio no creyendo lo que decía su amiga. Era obvio que le pasaba algo mas, de no ser así, posiblemente habría saltado de alegría al ver a Yamazaki…. Además de que la joven Yanahizawua estaba 100% segura que Chijaru se había dado cuenta de la presencia de Yamazaki, ya que los estaba observando.

-"Oh, si… justo después de que te fuiste, Yamazaki entro a la tienda junto con su amigo"-le siguió el juego, aunque mas tarde averiguaría que es lo que le había pasado-"Que coincidencia mas grande ¿no crees?

-"Yo no creo en las coincidencias Naoko, pero creo que en esta ocasión tienes toda la razón, es extraño encontrarte aquí Takashi… Pensé que te irías a Tomoeda, como habías planeado"-le dijo la otra tratando de disimular todo lo que podía.

-"Decidí quedarme, y me alegro haberlo hecho… de no ser así jamás te hubiera encontrado"-le dijo con una gran sonrisa, que le hiso tragar saliva a Chijaru-"¿Por qué no me dijiste que estabas aquí?"

Y fue entonces cuando Naoko entendió, entendió lo que sucedía. No hacia falta ser un genio para entender lo que pasaba, y fue cuando un atisbo de arrepentimiento le recorrió a la joven de lentes.

-"Bueno… Veras… Es que…. Es que yo…"-¿Qué se supone que le diría? ¿Yamazaki, no te quería ver porque me rompiste el corazón y ahora te detesto? ¿Es por eso que no te lo avise? Eso sonaba tonto hasta para alguien despechado-"Es que pensé que estarías en Tomoeda con tu familia… y decidí no contártelo y esperar a que regresaras para que fuera una sorpresa"-le dijo-"Antes lo golpeabas por decir mentiras y ahora eres tu la que no puede dejar de decirlas".

Que idiota se sentía, ahora Naoko se daría cuenta de todo. Pero tenia que admitir que esa mentira estuvo bien formulada para el poco tiempo que le dieron. Aunque debía admitir que odiaba mentir a personas que quería.

-"Oh, ya veo…"-dijo el mas sonriente el muchacho-"Hubiera sido una bonita sorpresa…."-con esas palabras de veras que Chijaru sentía que se derretía-"Aunque pensándolo bien…"-dijo, y a Chijaru se le acelero el corazón-"Fue una bonita sorpresa encontrarte aquí… así que veo que tu plan no se arruino por completo".

-"No, aparentemente no"-dijo una sonriente semi-nerviosa Chijaru-"Además de que tu también me sorprendiste"

-"Si, en eso tienes razón"-le dijo el chico-"Pero creo que me lleve doble sorpresa, encontrarme a Naoko y luego a ti".

Ambos rieron poco. A Chijaru le daba la impresión de que eso no terminaría tan fácilmente, seguramente todo lo que restaba del día seria algo así como un fiasco. Ese día seria largo, realmente largo.

Hacia horas que estaban estancados en el tráfico, y gracias al cielo, al fin habían salido. Ahora se encontraban conduciendo en el atardecer, habían llegado desde la mañana y ahora estaba por anochecer ¡Fantástico!

Por eso es que a Saske no le gustaban tanto las ciudades, pero tenia que admitir que el ambiente era bueno en la mayoría de casos; bueno la verdad es que le encantaba la ciudad, pero detestaba el tráfico en ella.

Resoplo fuerte y sonoramente. Estaba algo estresado y cansado, y para variar hasta ese momento se había dado cuenta de que no tenia ni idea de a donde se dirigía. Es decir, tenia la dirección y como llegar, pero con el anochecer cerca, apenas y si podría encontrar el camino a un hotel.

-"Creo que es a la derecha"-le dijo una joven de mirada violácea cerca de él.

El siguió instrucciones, sabia que no llegarían a ninguna parte-ya se había resignado-, pero para llevar la fiesta en paz había decidido aceptar las sugerencias-o más bien los mandatos-que la joven le daba, solo para no tener que gritarle de nuevo.

-"¿Por qué haces esto?"-la pregunta hiso que se volteara a ver con mirada confundida a la joven, a lo vual ella prosiguió-"Es obvio que ni tu, ni yo sabemos a donde vamos y aun así aceptas mis sugerencias sin alegar o decirme que me rinda, cuando hace unas horas me gratabas por ser exasperante…. Entiendo que no llegaremos a ningún lugar, entonces solo dime a que hotel iremos"

El levanto la ceja, en señal de expectación. Esa chica era de verdad extraña, sino es pera es naranja, y cuando le dan naranja quiere pera.

-"Solo hacia lo que mi primo hace contigo"-le dijo él, y ella lo vio con una expresión de no entender-"Digo el hace todo lo que quieres sin decirte nada… A veces creo que te esta malcriando."-rio un poco ante esta ultima idea.

Pero luego la vio a la cara, y en ella solo había algo de decepción.

-"Lo se"-dijo ella con la mirada ahora en el camino-"Ese es el problema"-le medio sonrió.

Él no entendía que quería decir con eso. Pensaba que eso era lo que a ella más le gustaba de su primo.

-"Entonces se sincera"-le dijo él, captando rápidamente la atención de la joven-"¿Por qué se casaran?, porque no pareces muy animada con la idea".

Se quedaron en silencio absoluto, pero él estaba decidido a saber la verdad. No dejaría que Shaoran se casara con alguien que no lo amaba y ciertamente no dejaría que ella fuera miserable por toda la vida, solo por una decisión mal tomada; es decir, él no era un santo-para nada parecido-, pero tenia la convicción de que alguien se casaba por "amor", o por lo que sea que sea eso que une a las personas por años, hasta el fin de sus días y bla, bla, bla…. Pero en su interior siempre supo que si algún día su primo se casara, iba a ser porque de verdad amaba a la chica y ella lo amaba a él, Shaoran siempre tuvo esa intención y Saske de verdad que lo respetaba.

Si su primo era lo suficientemente valiente como para amar a una sola chica de por vida, entonces él iba a ser lo suficientemente respetuoso como para no meterse en su decisión; pero sabia que algo no conectaba con Kasumi, nunca pareció como si ambos no pudieran vivir sin el otro, y si algo era lo remotamente parecido al amor-en su propia definición-era eso.

La joven Hariu abrió sus labios y Saske se preparo para escuchar sus palabras con atención, esa seria la primera vez que le pondría atención a las palabras de una mujer.

-"Mira"-le señalo-"¿No es esa Sakura?"

Saske dirigió su mirada a donde la joven señalaba, y se topo con la imagen de la joven Kinomoto caminando con otro chico, en lo que parecía un parque. Nadie venia atrás de ello y pudo desacelerar un poco la velocidad para ir al ritmo de los transaucentes.

-"¡Hey, Sakura!"-grito lo mas fuerte que pudo, pero no hubo respuesta-"¡SAKURA!

Grito aun mas fuerte, pero siguió sin respuesta. Entonces Kasumi abrió su ventana y grito:

-"¡KINOMOTO!"-al oír esto, ambos jóvenes caminando en la acera se voltearon al auto.

La joven se acerco a ellos a paso tranquilo. Su mirada parecía reflejar una paz extraña y sonrió al estar más cerca del automóvil, seguida por su acompañante-Saske vio al otro joven con algo de resero ¿Quién era ese?

-"¿Me hablaban a mi?"-dijo la joven como interrogante, aunque con voz amena.

-"Si"-dijo la joven de ojos violetas-"Te vimos y te estuvimos llamando pero no contestabas"

-"Disculpen no los había escuchado"-dijo la joven, pero esta vez su voz si sonó a interrogante-"¿Qué es lo que desean de mi?"

-"Es que nos perdimos e intentamos hallar a los otros para regresar a casa"-dijo Saske.

-"¿Otros?"-dijo esta con su sonrisa acostumbrada-"¿De que lugar me hablan?"

-"Oh vamos Sakura, sabemos que Shaoran y Mey Ling están contigo"-dijo la joven.

Entonces ella y el otro joven se vieron con una sonrisa de complicidad, lo cual extraño a los otros jóvenes ¿Qué rayos pasaba ahí?

-"Oye, y ¿Qué onda con los lentes de contacto? Sinceramente me gustaban mas tu ojos verdes"-comento Saske notando la diferencia de el color de ojos.

Sakary levanto una ceja como diciendo '¿Qué quieres decir?'…. Pero ignoro ese último comentario y se enderezo-ya que se había inclinado un poco para poder hablarles a los jóvenes en el automóvil- su mira se dirigió a la carretera. Le dirigió una mirada a Eriol y le sonrió, el chico no entendía ese gesto, pero de cualquier manera asintió como si lo supiera.

-"Los llevaremos a donde quieren, pero deberán acompañarnos al estacionamiento… debo de ir por mi auto"-dijo sin verlos realmente.

-"Bien, ya era hora de que alguien supiera a donde nos dirigíamos… súbanse"-dijo Saske con una sonrisa.

Tal vez Saske no se había percatado, pero Kasumi si, esa chica no solo tenía los ojos de color distintos a los de Sakura, sino que su aura era distinta…. No poseía magia. Pero no había dicho nada por pura curiosidad, no sabia lo que estaba sucediendo, pero no creí que fuera para tanto.

-"Gracias"-dijo al de ojos zafiro-"es por la derecha en ese edificio de ahí".

-"Bien"-dijo Saske algo sonriente, al ver de nuevo la imagen de la joven-"Oye, ahora que te veo de cerca… el color de tus ojos es precioso, me retracto de lo que dije antes"

La joven solo sonrió y se dedico a ver a través de la ventana.

Kasumi pasó el resto del camino con el ceño fruncido. No confiaba en esa chica y algo le decía que había algo en ella mas allá que un rostro parecido al de Sakura; en su interior el pensamiento de que los podría estar guiando por una dirección incorrecta se acrecentaba.

¿Por qué no les había dicho que ella no era Sakura, si era tan obvio?

TO BE CONTINUE

QUERIDO LECTOR:

Tengo muchas ganas de llorar, debo de recalcar, que este capitulo era destinado a ser mas largo de lo que en realidad publique (mucho + largo, mucho + + + + + + + + + + + + + + + + + + + + de lo que publicare) pero pensé en que era injusto dejarlos x mucho tiempo sin un vistazo de lo que ya llevaba…. Me siento tan mal xq no fui capaz de terminar todo el capitulo, y les pido su comprensión, pero tuve q dejarlo hasta haca mi mente no terminaba de procesar la otra mitad y sabia q era injusto no actualizar, xq no lo había hecho hasta entonces.

ASÍ Q COMPRENDAN ME! O MORIRE DE DECEPCION (noten lo dramática q soy)

Bueno, pero de cualquier manera agradezco q sigan esta historia y lamento mucho mi retraso, retrasadísimo, pero entiendan….. Acabo de empezar clases en un colegio nuevo y todavía me sigo adaptando (y eso q ya llevo dos meses en él), pero es tan diferente, xq no tengo a nadie con quien compartir mis ideas (ya q todas mis amigas y yo nos separamos, para bien, a diferentes colegio y aunq todavía nos vemos, es solo de vez en cuando y ya no hablamos tanto y ella comprendían esto de mi escritura y también mi agrado a SCC) así que estoy algo sola en esto y mis ideas se golpean entre si y se rompen sin dejarme plasmarlas…. Pero prometo terminar de escribir y prometo comprometerme mas a esto.

Bueno creo q ya me desahogue, p´ro de cualquier manera me encantaría que me dijeran q tal me quedo, lamento dejarlos con la duda pero ya medio termine la otra parte así q no será mucho para q disipe sus dudas, aunq tal vez me tome tiempo y probablemente el otro

Capi no será tan largo xq solo será el final de este así q…. hay nos vemos en el próximo cap.

AVANCES:

-"Debes descansar" "-le dijo con la voz calmada, y sin verla. Pero aun con los brazos cruzados.

-"Pero yo tengo que…."

-"Te hemos provocado mucho trabajo y es obvio que apenas y puedes soportarlo"-le dijo aun con su voz relajada-"Debes de descansar, yo me encargare de cocinar"

-"Pero yo…"-comenzaba a replicar Sakura.

-"¿Acaso me estas desafiando?"-le dijo con expresión de expectación.

Eso hiso que gotitas de sudor le cayeran de la nuca de Sakura como una cascada de los nervios. La verdad es que no quería llevarle la contraria, no es que le provocara miedo, solo tenía suficientes problemas en ese momento y no quería tener más, y menos con él.

-.-.-.-.-.-

-"¿Cuánto tiempo los tendrá encerrados en este juego?"

-"¿Qué quieres decir Hiraguizawua?"

-"Mientras ustedes especulan, ella sabe lo que sucederá; tratándola como su enemiga, dejar que ella sepa mas que ustedes es una mala jugada, porque le dan el control del juego"

-"Y ¿Qué clase de juego es este?"

-"Uno de adivinanzas"

.-"¿De adivinanzas?"

-"Si, quien sepa mas y pronto es el que gana…"

-"Entonces dinos: ¿Qué hay que saber?"

-"Fácil"-dijo con una sonrisa enigmáticas, como las que tenia de niño-"Todo nos lleva a una pregunta ¿Quién es realmente Sakary Kinomoto? Y al responder sabremos todas las respuestas que necesitamos"

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La estaba viendo, con su mirada intensificada y el seño fruncido, no la podía ver pero lo sabía. Y lo peor es que Naoko solo se ponía así cuando estaba realmente enojada.

-"Dime la verdad Chijaru ¿Por qué no querías ver a Yamazaki?"-esa era la pregunta que precisamente ella quería evadir mas; y ahora ¿Naoko se la exigió, cuando ni ella misma tenia la respuesta?-"Él se miraba realmente triste por lo que hiciste y no creo que tengas razón alguna para ser así de mala con alguien como él.

¿Él bueno y ella mala? ¿Cómo podía decir eso, cuando fue él el culpable de que ella no lo llamara?

Ya estaba harta si Naoko quería saber la verdad, entonces le diría la verdad acerca de Takashi Yamazaki.

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-"¿Qué te hace pensar que eso es lo que quiero?"

-"Rika, creo que deberías de hacerlo, aunque no lo quieras, ellos fueron tus amigos y estoy seguro que les encantara verte".

-"¡No! Ya te dije que no lo hare"-le dijo señalándolo con un dedo peligrosamente-"No quiero que vean en lo que me convertí"-dijo ahora apunto de lagrima-"Soy un monstro, soy horrenda, y no quiero que me vean así"

Y después de esto se fue corriendo sollozando asta su cuarto, en donde se encerró todo el día

BUENO ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO HASTA LA PROXIMA