Capítulo cuatro.
Cuando Snape entrara a su casa en Spinner's End, sería con temor. Él no quería volver a ver a su padre de nuevo. Incluso Potter lo vio molesto, cuando Snape se salió del tren con Lily era una absurda comparación con su estúpido padre. Realmente era ridículo, sentirse con mucho temor, pero el Snape adulto no encontró recuerdos del hombre que había sido la razón por la cual él había odiada por vez primera a los muggles.
Cuando entró, su madre, que había llegado a la estación de tren para recogerlo. Silenciosamente se paró en la cocina, para empezar a prepararse su cena. Eileen Prince Snape, no conocía la mirada de su hijo ni tampoco había entablado una conversación con él. Snape consideró su retirada con una mezcla de tristeza y de ira. Y fue a causa de su padre que su madre se había convertido en un caparazón de su antiguo yo.
Snape miró en el salón, encontró a su padre descansando en el sofá, no sabía si estaba dormido o despierto. La televisión estaba prendida, pero el volumen estaba apagado. Varías botellas de vidrio estaban tiradas en frente del sofá y aún más al final de la mesa se encontraba cerca la cabeza de Tobías Snape.
Snape frunció el ceño al patético hombre que se encontraba ahí. Todo estaba tal cual lo recordaba: era típico encontrar a su padre desmayado en el sofá después de otra borrachera. Snape se dio la medio vuelta y caminó hacía las escaleras para llegar a su abandonado dormitorio. Se acordó cuando tenía dieciséis años, su padre sólo iba a trabajar en el molino medio tiempo. Su padre bebía y malgastaba su vida, lo que significaba tratar con un alcohólico y violento que lo lastimaba mentalmente, y quién a veces físicamente abusaba de su esposa e hijo.
Snape entró a su antigua habitación y tiró sus cosas irreflexivamente en el suelo. Se cayó en la cama con un fuerte golpe y cerró sus ojos soltando un largo suspiro. No tenía ganas de bajar. Quería huir y convencer a Lily de hacer lo mismo, pero sabía que poner a Lily en esa cantidad de peligro era demasiado estúpido.
Lord Voldemort era una amenaza real, y dos menores magos atravesando el país para estar en su contra era ridículo. A pesar de Voldemort y sus "amigos" de Slytherin tratando de convencerlo para que se uniera al lado Oscuro, los Merodeadores con sus palabras hirientes y atormentándolo, y su abusivo padre borracho, pero de cualquier manera se sentía mucho más feliz. Tenía a Lily. Y quizás eso era todo lo que realmente importaba.
///o///
Unos días más tarde, Snape tenía sus dudas. Dos días después de regresar a su casa, Lily había ido con su familia de vacaciones, así que no la había visto en tres días. Por mucho que había esperado estar lejos de Potter y de su banda este verano, se dio cuenta de que no tendría paz completa.
Una parte de su mente causaba estragos por toda la injusticia. Elegí revivir mi maldita vida, ¿Cuál es lo bueno de ello? Claro, tenía a Lily, pero nada más eso ¡Había cambiado! Pensé que teniendo a Lily haría algo más… mejor… pero ¿Quién me hizo una broma?Snape pasó la mayor parte del tiempo teniendo largas caminatas o paseándose de un lado a otro en su cuarto. Él no tenía las ganas ni la paciencia de sentarse y leer, que probablemente hubiese sido una rutina normal para disfrutar. Se negó a comer las comidas en presencia de su padre, por lo que, a pesar del dolor que culpablemente sabía era causado por su madre, se retiró a su habitación, una pequeña placa de cualquier sustento había estado siempre en sus manos, sólo para escuchar las amenazas de su padre detrás de su cabeza.
Hoy en día, en medio de la tranquilidad de su cuarto, Snape se detuvo, pensó haber escuchado golpes procedentes de abajo. Estaban cada vez más fuertes, y sabía que finalmente Tobías Snape había crecido intolerante del comportamiento de su hijo petulante. El incesante ruido creció con mucha intensidad hasta que un resonante golpe vino de la puerta. Por instinto, Snape agarró su varita.
- Vete - le dijo a la puerta, tratando de que sonara aburrido, como si su padre no fuese una pérdida de su tiempo.
- Abre la puerta, muchacho - la voz de Tobías era muy intensa.
- Dije - dijo Snape más marcadamente -. Que te vayas, no tengo nada que decirte a ti… padre - escupió la última palabra con desdén, al igual que le dejo un mal sabor de boca.
Tobías pateaba la puerta, la golpeaba pero no la abrió. Snape, a sabiendas que era inútil decirle al hombre que se fuera por tercera vez, se dirigió a la puerta y la abrió con un golpe violento. Parado ahí, ligeramente más grande que su hijo estaba Tobías Snape. Sus ojos estaban inyectados de sangre y observó con curiosidad el final de su nariz ganchuda como la de su hijo. Snape, en un acto reflejo, empujó su varita directamente a la cara de su padre, tocando el final de dicha nariz.
- Pensé que te dije que me dejaras, solo - Snape siseó. Si bien, él rara vez tenía la valentía de enfrentarse a su padre de está manera, Snape era un hombre diferente, ahora. Lo había tratado mucho peor.
Tobías había hecho un gesto de desprecio a Snape - Debería de haberte quebrado tu varita hace muchos años, como lo hice con tu madre. Eres una vergüenza, de todos los magos y brujas. Tu sucia madre nunca me dijo que estaba esperando un hijo de ella, y entonces, nueve meses después de que estuviese forcejeando mi mano, ella te escupió. Una pérdida de espacio, si es que he visto uno.
- ¡Cállate! - Snape gritó, empujando su varita mágica mucho más en la cara de su padre -. El único que es una vergüenza aquí, eres tú. Arruinaste a mi madre, pero no vas a tocarme, padre. Y la próxima vez que toques a mi mamá, estoy completamente seguro que lo lamentaras. No tienes ni idea de lo que soy capaz.
Tobías lo miró un poco asustado y dio un paso hacía atrás. Señaló temblorosamente a su hijo y tartamudeo - No te atreverías a usar magia fuera de la escuela ¿Crees que no sé lo que ellos te hacen si tu haces magia? Patético, pequeño fenómeno. Desgracia. Una desgracia.
Tobías se giró y murmuró por debajo de su aliento. Cada palabra que Snape había soportado había sido poca cosa. El aire se había teñido de un aroma desagradable a alcohol por unos minutos, haciendo que Snape arrugará su nariz de disgusto. Cerró la puerta de un golpazo y casi hizo guardia en su cuarto, pero se detuvo a tiempo.
- ¿Qué tiene de nuevo tener una varita si no la puedes ocupar? - preguntó amargamente, tirándola en el piso.
Furioso con la estúpida situación, Snape se metió en su cama una vez más, y se perdió en un profundo sueño.
///o///
Tres días después, Lily regresó. Snape se reunió con ella en el patio, como acostumbraban. Odiaba tener que llevar ropa muggle, sobre todo porque esa ropa estaba contaminada ya que su padre se la había puesto, pero Snape sabía usar túnicas en un barrio muggle pero sería otro motivo para que la gente pensara que era extraño.
La primera vez que se puso un par de viejos jeans de su padre y una tira se desvaneció, la camiseta roja tenía un agujero en su cabeza, Snape se sintió extremadamente extraño. No se había puesto ropa muggle en años. Cuando él estaba en su casa, insistía en ponerse túnicas que le dio a Tobías una razón más para soltarle alguna que otra grosería. Ahora, con Lily con sus ojos verdes estaba ahí para saludarlo, Snape trató de alejar esos pensamientos negativos y aventarlos en lo más recóndito de su mente.
Lily inmediatamente se hecho a sus brazos y él la abrazo por su regreso.
- Te extrañaba - dijo suavemente entre su pelo rojizo.
- Yo también te extrañaba - replicó Lily -. Pero estoy de regreso ahora, así que tenemos todo el verano por delante para nosotros.
Snape asintió todavía distraído por los pensamientos de su padre. Un cínico pensamiento lo llevo a otro, y antes de tiempo, Snape estaba dándole importancia a todos sus pensamientos negativos. Estaba tranquilo cuando empezaron a dar una larga caminata. Snape noto a un hombre que trabaja cerca del jardín, lo observaba.
- ¿Qué pasa, Sev? - finalmente Lily, preguntó.
- Nada que valga la pena hablar - murmuró Tú piensas que siento lástima por mismo, y estoy cansado de verme siempre tan débil ante ti, Lily.- No sabes mentir, Sev - dijo Lily.
En realidad, Lily. Soy un maldito bastante bueno. Sólo que tú todavía no lo sabes. Años empleando la Oclumancia para el Señor Tenebroso hizo que Severus Snape fuera uno de los mejores mentirosos, pero a sus dieciséis años no sabía como bloquear sus pensamientos, sus sentimientos de otros.
- Mira, no es nada - insistió con vehemencia.
Lily se sorprendió por la indiferencia de su tono, retiró su mano de la suya. Ella había visto su mal humor en varias ocasiones, pero sólo hace una semana en el tren, él había sido increíblemente dulce y abierto con ella.
- Yo… yo no sé que decirte, Sev - dijo claramente decepcionada -. Pensé que habías cambiado… pensé que serías ya totalmente diferente, pero si a ti no te interesa que seamos mejores amigos - dijo con un gesto de desprecio en sus palabras de una manera muy inusual - La verdad, entonces tal vez te deje solo hasta que estés listo.
- Lily - empezó a decir Snape, pero fue demasiado tarde. Lily lo había dejado ahí parado, solo y patético.
Snape frunció el ceño y se regañó para sus adentros. El hombre que estaba trabajando en el jardín lo seguía observando, como si su presencia del otro lado del jardín estuviese contaminada.
- ¿Qué estás viendo? - gritó Snape al hombre - ¿Tienes una buena mirada de tu barrio monstruoso?
El hombre se enrojeció y puso su atención en plantar tres árboles, Snape se retiró entre las sombras del bosque. Encontró el lugar que solía visitar cada vez que necesitaba estar solo en su juventud. Se sentó y se inclinó con la dura corteza de un árbol.
Nada había cambiado. Estaba perdiendo su vida justo igual como lo había hecho en su vida anterior. No importaba lo que él hiciese o lo duro que tratase. Lily por cualquier loca razón había afirmado ver algo bueno en él, pero pensó en su padre, en el vecino, en sus compañeros de clase, y en todos los demás, pero Lily, Snape se llegó a dar cuenta de la cruda y cruel realidad que todos ellos tenían razón sobre él: que era un fenómeno.
¡Hola! :D
Notas de Ashamed Kawaii: En serio ¡¡perdón!! Por la demora, pero he tenido problemas con el internet y… ¡agh! Soy una repelente de la tecnología T.T no sé porqué tanto odio hacía mí. Bueno sé que algunas si les impactó la nota de la escritora con lo del "final triste" pero nah, bueno si, no lo niego cosas oscuras y puff más que nada queda la cosa como un "final 'casi' triste" Así que no os preocupéis con eso, pero uff espero que no se sienten tan mal, porque nuestro lindo Snape no es ningún fenómeno T.T pero bueno, si como el review de Bellatrix Andrómeda Blackme da tanta lástima que no haya muchos fics de esta índole, es un tema de donde explotar y por demás oscuro jeje. Bueno quiero agradecer sus lindos reviews a:
Itzel, ShadowLeani, H. B Snape, Lady Marylin, Bellatrix Andrómeda Black.
¡Hasta el siguiente capítulo! Que espero por Kami esta vez el internet no se encaje de mí y tenga problemas ¬¬ así nos vemos ah sí ¡¡Feliz día del amor y la amistad!! Bueno después de mucho tiempo pero más vale tarde que nunca o ¿no? Y ¡Feliz día también de nosotras! O sea de las mujeres hoy es nuestro día internacional jeje ;)
Dejen sus lindos reviews
●๋•Ashαмєd●๋•
