Capítulo once
Severus pasó los siguientes días en casa con su madre., y Lily sólo lo venía a visitarlo un par de veces, desde el estallido de Eileen. Severus era realmente cuidadoso de traer a otra persona a la casa. Tanto como si quisiera ayudar a su madre, empezaba a sentir el peso de la carga de cuidarla, y todo caían sobre sus hombros con pesadez. El comienzo de un nuevo año en la escuela, rápidamente se acercaba y Severus aún no estaba muy seguro de lo que debería de hacer sobre Eileen.
En la mitad de una tarde de Agosto, estaba tomando una caminata por el vecindario, necesitando un respiro de su madre. Ella estaba durmiendo tranquilamente, y tenía resguardada la casa para que nadie pudiese entrar ni ella tampoco salir. Odiaba tener que recurrir al encierro de ella, como este, pero era para su propio bien tanto como el suyo.
Eileen no había tenido otro episodio más como el día en que había llamado Severus por el nombre de su padre. Tenía sus momentos de lucidez, pero no veía más progresos totalmente, quien descorazonaba a Severus. Sentía que estaba tratando tanto como él pudiese ayudarla, y cada vez que ella caía en sus lapsos de apáticos ánimos, se preguntaba si ella podría estar bien. Su sugerencia de hacía unas semanas de tener una varita mágica para ella parecía absurda ahora. ¿Cómo podía Eileen ser capaz de sostener una varita de nuevo? No teniendo confianza en ninguna.
Severus dio la vuelta en la esquina, se dio cuenta de que un autobús público se detenía a una parada para recoger a algunas personas. Había visto el autobús muchas veces antes y no escatimó en pensarlo dos veces, pero esta vez se maldijo por ser tan estúpido. Aquí, Lily y él habían buscado una manera de transportar a su madre con una facilidad, y allí era pública, el transporte estaba a menos de cinco cuadras de distancia.
Y Lily te dijo que tú eras brillante Severus se burló interiormente.
La llama estaba encendida en su interior. ¡Tenían una manera de llevar a Eileen a una consulta mental! Ahora, sólo había un problema; el de convencerla, y eso era algo que Severus había tratado de hablarlo con ella cada día desde que lo había mencionado. Con más frecuencia que antes, Eileen no le había respondido, ya sea porque no entendió o porque no había querido.
Severus regresó a su casa e hizo algo que raramente hacía; usó el teléfono para llamar a Lily.
Por supuesto que Petunia, tenía que haber sido la única que contestara el teléfono. Cuando Petunia lo encontró era Severus en la otra línea, enseguida estuvo a punto de colgarle, pero recurrió patéticamente rogándole a que no le colgara, diciendo que era muy importante. Casi podía ver como rodaba los ojos como ella había cedido y le había llamado a Lily.
En un minuto, la adorable voz de Lily vino de la otra línea — ¿Severus?
— Lily soy yo.
— ¿Por qué me estás llamando? Tú nunca utilizas el teléfono, ¿todo está bien?
Al escuchar la preocupación en su voz, dijo a toda prisa; — No, no, todo está bien. En realidad… necesito decirte algo. Lily, creo que ya sé cómo llevar a mamá a algún lugar de ayuda.
,¸¸,ø¤º°º¤ø,¸¸,ø¤º°º¤ø,¸¸,ø¤º°º¤ø
Más tarde en ese día. Severus estaba sentado encima de la mesa en la cocina de Eileen. Había terminado de cenar, para que así su madre hablase más que lo usual. Tomando eso como una buena señal, Severus planteó la pregunta,
— ¿Mamá, podrías considerar dejarnos llevarte a algún lugar para… eh, para tu condición? Antes de que digas algo, al final piensa sobre esto. Sabes que algo no está bien, mamá. Padre te arruinó. Te lo preguntaré una… y otra, y otra vez, pero por favor… Mamá, es importante para mí — Agregó la última parte, jugando con la última carta culposa, algo que aún no había tratado.
Eileen frunció el ceño — Severus… Sé que no soy feliz, pero Tobías se fue ahora. ¿Puedes dejarme ser? ¿Por qué tendría que ir a otro lugar que aquí? No estoy loca, Severus.
— Y no estoy diciendo que lo eres mamá — comentó Severus, tratando de mantener en tono su voz, sabiendo que ella estaba desequilibrada y deprimida, pero tampoco se lo quería decir. Decirle que estaba loca no la ayudaría de cualquier forma —. Sólo que… la escuela va a empezar pronto, y no estaré aquí para protegerte. He estado cocinando por ti y asegurándome de que te ibas a la cama todas las semanas, mamá. Es que no puedo dejarte sola y seguir preguntándome si te estás cuidando. No me dolería ver a alguien, quien es profesional sobre estas cosas y ver lo que ellos tendrían que decir,
Eileen estaba silenciosa. Parecía que iba refutar. Después de un rato, murmuró, sus hombros estas caídos — S…sé que tienes la razón Severus. Sólo que admitirlo…es difícil — pausó, después asintió lentamente —. Está bien.
Severus sonrió de lado, dejando su asiento para abrazar a su madre
— ¿Te das cuenta de que estoy haciendo esto sólo por ti? — Habló con sarcasmo Eileen en el cabello de su hijo.
— Lo sé mamá, lo sé.
Y eso era suficiente.
,¸¸,ø¤º°º¤ø,¸¸,ø¤º°º¤ø,¸¸,ø¤º°º¤ø
Tres días después, caminaron hacía las cuadras, Severus se paró en el autobús con Lily, quien era su apoyo, y su madre. Eileen miró a su alrededor de manera irregular, incómoda por los otros pasajeros. No había estado en público desde que Severus la había llevado a la estación de autobús, pero ese era un viaje que le era familiar como para manejarlo. Severus la tenía de su agarre, mientras la llevó al asiento.
— Estos muggles son extraños, realmente espantan — susurró, sus ojos iban de izquierda a derecha — ¿Por qué me están mirando?
Severus miró al hombre que estaba sentado en el pasillo de ellos y le dijo a su madre: — Sólo sé callada y relájate, mamá. Estaremos allí pronto.
Lily se sentó calladamente, una presencia tranquilizadora para Severus al imaginar que los demás pasajeros debían de estar pensando en su madre. No sería una mentira si les dijera que estaba loca. Seguramente eso era lo que estaban pensando cuando la rara mujer había dicho la palabra "Muggles."
Pasaron la siguiente media hora en el bus hasta que llegaron a su destino; El Fondo Mental San Katherine. La construcción era vieja y pequeña, construida con erosionados ladrillos. Los árboles rodeaban el frente, mientras se abrían camino a pie hacia la puerta.
Severus pensó que lucía lo suficientemente acogedora y al entrar el vestíbulo también se veía lindo. Nada del lugar parecía alguna prisión.
La mujer detrás del mostrador sonrió al grupo y preguntó: — ¿Puedo ayudarles?
— Sí — Severus dijo —. Tenemos una cita, con el doctor Lukvar.
— Ah — contestó —. Le diré que están aquí.
Se sentaron en el vestíbulo y esperaron. Eileen murmuró para sí misma que no le gustaban esos lugares, queriendo abandonar el lugar. Severus estaba esperanzado que estaría lo suficientemente lúcida para admitir querer ser alojada y atendida allí. Y si continuaba murmurando, podría empezar a asustarse, el doctor les diría que se marcharan, y para dos chicos de dieciséis años de edad no tenían palabra sobre si podrían o no admitirla.
— Sev — Lily susurró, tratando de calmar sus nervios —. Todo estará bien — alcanzó su mano.
Asintió, tratando de creerle.
Después de unos pocos minutos, ya estaban siendo invitados a la oficina del doctor. El doctor Lukvar era extranjero y hablaba con un acento espeso, pero su inglés estaba bien. Tenía pelo castaño oscuro que lo adelgazaba y lentes que eran muy gruesos, Severus se preguntó cómo su nariz lo cargaba sin romperlos.
— Por favor, siéntense — cordialmente les dijo. Así lo hicieron y precedió a preguntar —. Así que… ¿qué les trajo aquí?
Eileen no respondió. Severus sintió la necesidad de hablar por ella — Mi madre, está bastante mal, señor.
Por la manera que había hablado, el doctor pensó que Severus era más grande que dieciséis años — Ya veo, y deseas que sea admitida en San Katherine por cuidados Señor Snape.
— Si — Severus replicó automáticamente, ya que eso era lo que quería.
El doctor Lukvar revolvió algunos papeles, examinándolos con sus ojos con mucho aumento. Severus le recordaba a Sybill Trelawney.
— Aquí dice que usted es el hijo de Eileen Prince Snape y que naciste el 9 de Enero de 1960. ¿Es correcto?
— Si — Severus dijo lacónicamente, sabiendo a dónde quería llegar.
— Eso te hace un chico de dieciséis años, no te hace lo suficientemente grande para tener responsabilidades de otros. ¿Dónde está su esposo?
— Mi padre — Severus escupió la palabra —. No estaba en condición de cuidarla. ¡Él es la razón por la cual ella está así! Era un alcohólico furioso que abusó de ella durante años, y ahora finalmente se marchó… probablemente viva en las calles.
Impresionado por las pequeñas diatribas de Severus, éste se ajustó las gafas y se aclaró la garganta — Bueno, sí, sé lo que se tiene que hacer… Lo siento señor Snape pero a menos de que Eileen Snape deseara admitirlo, no podemos proceder.
Justo entonces, Eileen habló suavemente — Sé que necesito ayuda.
Severus suspiro de alivio. Eileen observaba atentamente a los demás, sus ojos estaban completamente alerta y concentrada. Ella habló de nuevo; — Mi hijo tiene que regresar a la escuela pronto… no estará cerca. Esto…es la mejor opción.
El doctor Lukvar escéptico lo consideró para después decir; — Muy bien, tendré que hacerle una serie de preguntas para evaluar más a fondo su condición. ¿Está dispuesta a hacer esto señora Snape?
Eileen no contestó enseguida y Severus se sentó al borde de su asiento, ansioso por la preocupación. Lily alcanzó su mano de nuevo, no diciendo nada, pero tranquilizándolo, Eileen asintió.
Las preguntas comenzaron, Severus escuchaba a su madre responder con su mejor habilidad. Estaba lo suficientemente bien para hablar con coherencia y a fondo. Después de un tiempo, el doctor dijo que ya habían terminado.
— Revisaré su historial y estaré en contacto con usted lo antes posible, señora Snape — explicó —. No puedo hacerles ninguna promesa aún, pero tengo el presentimiento de que podremos buscar un lugar aquí para usted en San Katherine.
Movió sus manos y tal como había salido, Severus sintió una enorme carga que se había levantado de sus hombros. Mantuvo un brazo bloqueado con el brazo de Eileen y la mano en el brazo opuesto sosteniendo firmemente la mano de Lily.
— Gracias — le susurró a Lily.
Notas de autora; No creo que este capítulo haya sido el mejor, pero necesitaba escribirlo, realmente fue muy desgastante.
El Fondo Mental San Katherine es ficticio. Si realmente existiese un lugar que se llamase así, es pura coincidencia.
Imaginé que Severus estaría usando un hospital para enfermos mentales Muggles para su madre, tendría sentido ya que no sería en contra del uso de otras cosas muggles como el teléfono o el autobús.
El nombre del doctor Lukvar vino de una bastardización de "Dr. Lookfar" de Snapecast. Si nunca has escuchado Snapecast, deberías de checarlo en; snapecast (punto) com
Mucha gente me sugirió que Severus tendría sus E.X.T.A.S.I.S pronto, pero parte de este punto es que él viva su vida con Lily, y Lily estaría en Hogwarts dos años más. Además sólo porque sea un adulto no quiere decir que sea lo suficientemente bueno para que los apruebe. Si tú has estado mucho tiempo sin ir a la escuela, entenderás lo que te quiero decir cuando digo que no puedes retener todo lo que has aprendido. No me imagino a Severus excelente en cada tema, es probable que él se equivoque en algunas de ellas por no ir a la escuela de nuevo.
Notas de traductora: ¡Hola! ¡Aquí de nuevo! Ya tenía el capítulo traducido pero a falta de tiempo no pude y ahorita la masa para los alfajores se anda enfriando ¿lo que se hace por los novios no? Jajaja…jamás en mi vida he hecho un dulce argentino, menos aún si yo no soy argentina pero bueeno se le hace el intento al novio.
Muchas gracias también por sus ánimos a que siga la historia :) y por sus reviews las/los que amablemente los dejan y los que son lectores de la sombras también se les agradece por leer :)
Gracias a: Megumisakura, Mordred6 y Lady00dark.
Dejen reviews y deséenme suerte en mi primer postre XD
●๋•Ashαмєd●๋•
