Capítulo trece
Severus miró sobre su hombro una vez más, mirando a Spinner's End. Estaba dejando su casa por el nuevo año escolar. Giró en la esquina, y la casa estaba fuera de vista. Ni siquiera volvió a mirar de nuevo. Sin arrepentimientos. Eso fue lo que se tuvo que decir a sí mismo. Su madre estaba a salvo en San Katherine, y su padre Dios sabe dónde estaría él.
En un par de horas, Lily y él, estarían abordo en el Expreso de Hogwarts. Iría con la familia Evans a la estación del tren, por lo que se dirigió a la casa de ellos. Dentro de diez minutos, ya se encontraba a fuera de la puerta. Tocó el timbre, esperando que Petunia no le abriera la puerta. Gracias a Dios, Lily lo estaba esperando, y abrió la puerta inmediatamente.
Ella sonrió ampliamente al ver a Severus, echándole sus brazos a su cuello, estuvo a punto de tirarlo. Él estaba cargando sus maletas con ambos brazos, lo cual no pudo regresar su abrazo.
Sonriendo lentamente, Severus dijo; — No te me aviente de nuevo, Lily.
Ella se lanzó con lentitud — Dame, déjame ayudarte con una de estas — Hizo un gesto hacía las bolsas.
— No hay necesidad — replicó, dejándolas en el porche de momento — Además, tu tendrás tus cosas que cargar, y tus padres vendrán pronto ¿verdad?
Lily sintió con la cabeza, cerrando la puerta detrás de ella mientras salía — Estás de suerte. Petunia no vendrá con nosotros, ella ya empezó la Universidad un par de días atrás.
— Eso es bueno... Quiero decir que ella no vendrá con nosotros — bromeó.
Lily juguetonamente golpeó su brazo — Oh Sev, eres horrible, ¿no estás contento que mi hermana vaya a la Universidad y todas esas cosas?
— En realidad no — dijo secamente.
Lily estuvo a punto de contestarle pero la puerta principal se abrió y el señor y la señora Evans cruzaron con las maletas de Lily en el remolque.
— ¿Podrías ayudarnos, Lily? — Preguntó su madre, miró hacia arriba notando a Severus —Oh, buenos días, Severus.
El señor Evans sonrió amablemente y le susurró un buen día también. Lily ayudó a sus padres con sus maletas y juntos se dirigieron hacía el coche.
— Buenos días, señor y señora Evans — replicó y asintió mientras ponían todo en el carro.
Una vez que las maletas ya estaban a salvo, la camioneta fue cerrada y todos se metieron en ella. Severus y Lily se sentaron en la parte trasera. Ir en un carro muggle fue un extraño fenómeno para Severus. Inclusive aún cuando él había viajado en un autobús no hace mucho tiempo atrás, este era un sentimiento extraño ya que era un pequeño carro. Cuando el carro dejó la pequeña calle para embargarse en las avenidas más anchas y transitadas, Severus se sorprendió de ver qué tan diferente los carros lucían en la década donde estaba, desde la década que había dejado. Muy pocas cosas en el mundo mágico cambiaban.
Todavía era muy temprano cuando se fueron, aunque manejar hasta Londres sería un poco largo. El largo viaje le daba a Severus mucho tiempo para hablar tranquilamente con Lily, pero no hablaba mucho desde que los padres de Lily estaban allí. Los Evans eran personan lindas, pero no se sentía tranquilo divulgando mucha información sobre sí mismo enfrente de ellos... o más literalmente detrás de ellos en el carro. Él quería abrazar a Lily, pero allí no había ninguna manera de hacer eso con sus padres observándolo. Por lo tanto, se había resignado a compartir charla sin sentido con los padres de Lily, observando la ventana y ocasionalmente se echaba una dormidita cuando sentía sus ojos muy pesados.
Finalmente a las 10:45 a.m., llegaron. Apresurándose a salir del carro para entrar a la estación del tren. Lily se despidió de sus padres. Severus a medias les dijo adiós y permitió que la Señora Evans le diera un abrazo rápido. Juntos, Severus y Lily se pararon a través de la mágica barrera y la Plataforma nueve y tres cuartos, dejando a los padres de Lily en el mundo muggle. No perdieron nada de tiempo al abordar el tren y encontraron un vació compartimiento.
Dejándose caer sobre el asiento, Severus dejó escapar un suspiro de alivio. Ellos no tenían mucho tiempo, y no después de que se haya sentado el tren empezó a moverse.
— Espero que nadie más se una con nosotros — declaró de mal humor, mirando a otros estudiantes que pasaron por delante.
Lily que estaba sentada enfrente de él, se rió — Siempre debe de haber un tipo de bienvenida ¿no crees Sev?
— Sólo para ti — Dijo seriamente, puso sus pies en el asiento esperando que nadie le pidiese sentarse allí — Haz lo mismo — Le dijo a Lily.
— Yo no me voy a poner mis pies en el asiento — Lily protestó — Enserio Sev ¿qué tal si es un niño de primer año que no tiene ningún lugar a donde sentarse y pregunta por el asiento, queriéndose unirse con nosotros?
Severus hizo una mueca — Bueno, supongo que eso sería aceptable, pero tú te sentirías a mi lado si eso llegase a ocurrir. Al menos pon uno de tus maletas a tu lado, se verá que el cuarto está lleno.
Lily resistió la tentación de rodar los ojos y suspiró — Oh, está bien — haciendo lo que Severus le había dicho.
Severus pensó que lucía un poco molesta por su sugerencia — ¿Qué pasa? — Preguntó visiblemente irritado — ¿Es que acaso no te importa que alguien más se nos una? ¿O si Black o Potter viniesen aquí?
— ¡Por supuesto que me importa! — Frunció el ceño — Es sólo que... no quiero ser ruda. Esa no es mi naturaleza.
Severus resopló — No, yo sólo supuse que... sólo quería estar solo contigo, Lily. Estábamos atrapados en el carro de tus padres por horas, y yo no podía tocar tu brazo sin preocuparme de lo que ellos podrían pensar o decir.
— ¿Lo siento? — Preguntó dolida — ¿Atrapados en el carro? Mis padres fueron lindos al traerte hasta aquí, Sev. ¿Cómo esperabas llegar hasta aquí sin tus padres para que te llevasen?
Dándose cuenta de lo que había dicho, Lily cubrió la boca de él con sus manos, sorprendida de sí misma. Estaba a punto de disculparse, pero a Severus le dolieron sus palabras, no dándole el chance de hacerlo — ¿Y qué quieres que haga? Si, es cierto Lily. Mis padres no son como los tuyos. Mi madre tiene una enfermedad mental y mi padre es un bastardo alcohólico. Yo no pregunté por la simpatía de tus padres...
Justo en ese momento el compartimiento de la puerta se abrió y la cabeza de James Potter se asomó — Ah, ¿es la pareja no-feliz de nuevo? ¿Se están peleando otra vez? — Preguntó con aire de suficiencia, sonriendo a Severus y luego a Lily.
— Lárgate, Potter — Lily dijo con los dientes apretados.
— No, yo creo que me quedaré y escucharé lo que el viejo Quejicus tiene que decir — James continuó, parado en el compartimiento. Sirius Black lo seguía.
— No hay nada qué decir — Severus gruñó, sus dedos tocaban su varita — Vete de una vez Potter o lo lamentarás.
— No lo creo, Quejicus — James se burló, sonriendo maliciosamente — Verás, nos dejaste aturdidos el último año, pero no tendrás la última maldición esta vez.
— Así es — agregó Sirius — ¿Qué cuentas tenemos que hacer con él, James? — Preguntó.
— No lo sé — James contestó casualmente — Pero te aseguro, Snape que será doloroso — Dijo en la cara de Severus su tono se volvió amenazante. Inclinándose y susurrando al oído de Severus tan sólo para que él pudiese escuchar — Podrás pensar que tienes a Evans ahora, pero ella se merece millones de veces a alguien mejor que tú. Yo cuidaría mi espalda si fuese tú, Quejicus.
Creciendo calientemente con enojo, Severus perdió los estribos y sacó su varita a la velocidad de un relámpago, golpeando directamente el cuello de James — Retrocede, Potter — gruñó — Tú no sabes nada, así que cállate.
Sonriendo, James retrocedió diciéndole a Sirius; — Vámonos amigo... por ahora Sniv, estás a salvo, sólo espera.
James y Sirius se marcharon, mientras que Severus ladraba detrás de ellos — ¡Cobardes!
Cuando la puerta del compartimiento estuvo cerrada, Lily dijo; — No los escuches. Él es un idiota con una cabeza hinchada.
Su argumento anterior momentáneamente lo empezó a olvidar, suspiró — Es cierto — murmuró — Es cierto.
El resto de la travesía fue más calmada. Severus ni Lily ya no hablaron de su desacuerdo. Finalmente, el Expreso de Hogwarts los puso en la estación de Hogsmeade. Los estudiantes empezaron a desembarcar el tren, uniéndose a la creciente multitud. Severus caminó a través de uno de los carruajes de los thestral con Lily, viendo Hogwarts en la distancia. Tan pronto, empezarían su sexto año.
Hola, ¡Bueno esta vez no he tardado nada! Muchas gracias por sus lindísimos reviews :) Agradezco a:
Alice-Nightrail, Sweet Knight, Megumisakura, Nortia, YoshiluvsHxM, RockGirl Dream y Hinatauchiha82
¡Iré a contestar sus reviews! ¡Nos leemos en el próximo capítulo!
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