Muchas gracias por los reviews! ¡En serio llenan mi corazón y mente de felicidad! =)

Pienso esforzarme mucho para que la historia sea lo mejor que pueda escribir =)

Pura vida. Sami =)

(Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen)

(Bulma)

"¿Qué hago? ¡Auch mi garganta! ¿Que hago? se repetía Bulma temerosa, hincada en el suelo masajeándose el cuello sin abrir sus ojos. La tensión se respiraba, solo se oía su forzosa respiración y su tos.

"Levántate Bulma ¡tu eres mas fuerte que esto!, no te puedes acobardar, no ahora… " La genio poco a poco paso de desprender una esencia de miedo y terror a una llena de fuerza, enojo, descontrol, todo lo que le daba fuerza se comenzó a acumular para poder enfrentarle, al menos verbalmente. No podía permitir que primero se atreviera a lanzar comentarios de superioridad sobre las mujeres y que luego la ataque físicamente.

MB- Cariño ¿que haces en media sala hincada? ¿Acaso rezas?- La señora Briefs comenzó a reírse en la manera que tanto la caracterizaba, subiendo su delicada mano derecha para medio tapar su boca entre una risita y otra. Pensaba que su única hija se sentiría apenada de ser descubierta en su momento de meditación - Oh hija estoy tan orgullosa de ti, voy a ir a prepararte un poco de té, hasta te masajeas el cuello de tanto que has orado. Debe de estar deshidratada tu garganta. Ya vuelvo no me tardo.- y saliendo de la sala dejó sola a una atónica incrédula.

Ella conocía a su madre desde el día en que nació, claro está, pero había ocasiones en que sentía que su madre prefería ignorar lo que pasa realmente o en verdad no se percataba de la situación. Por lo menos en ese instante no le molestó, más bien se sintió por una fracción de segundo aliviada de no ser presionada de contar lo que pasó.

¡Donde rayos se metió Vegeta! Se interrogó de repente.

De pronto escuchó pasos que se aproximaban, no estaba prestando nada de atención a nada, parecía que se desconectó de sus alrededores y no se percató de la cercanía de alguien. No se animo a alzar la vista. Su corazón se iba a salir de su pecho. "¡Levanta la cabeza Bulma!" le exigió la consciencia. Lo hizo.

Dejo escapar su aliento. No era nada serio. Era su madre aproximándose tarareando algo poco entendible "¿¡Porque!" Gritaba su mente. ¿Por qué no podía controlarse como siempre lo hacia? ya estaba a salvo nada iba a pasar pero los instintos actúan sin que se dejaran dominar.

MB- Aquí tienes cariño, tu té y unos panecillos salados que tu padre y yo acabamos de comprar. No dures mucho orando por que se te enfría el té- Bulma cerró sus ojos sonriendo con incredulidad mientras una gotita de sudor se resbalaba por su frente y luego su mejilla. "Eres única mamá. Eres como la reina de la paz" viendo como su madre ponía la bandeja en una mesita que se encontraba rodeada por un sillón largo y dos pequeños. Su madre desapareció rápidamente.

Tengo que levantarme "Sabes me parece que él ya olvido todo lo que pasó, ni se tomó la molestia de enfrentarte, se esfumó como por arte de magia" su mente tenia razón, pero eso no significaba que ella lo olvidara así de fácil.

(Vegeta) (En la cámara de entrenamiento)

Sinceramente mentiría si dijera que le había tomado demasiada importancia a lo que ocurrió. "Pasó lo que tenía que pasar, si me retas respondo al reto, que te afecte no es mi problema" se pensó antes de comenzar con el entrenamiento. Sin querer entender por supuesto por que sentía tanta presión en su pecho, era algo desconocido, "¿Arrepentimiento tal vez?"

-¡Nunca!- una masiva cantidad de energía se liberó de todo su cuerpo. La cámara de gravedad no podría soportar mucho. Así paso un par de horas o hasta más tiempo con su rabia, una que no se explicaba de donde provenía.

"Esa humana no se merece que piense en ella y su preciada cámara de gravedad no tenia por que sufrir los daños por el estrés que la terrícola le provocaba" y la energía se disminuyo lentamente.

Inconsciente mente buscó el disminuido ki de la peli azul. Estaba un poco alterado, un poco más grande por la exaltación. Vegeta lo sintió claramente en ese instante, el instinto de supervivencia en ella, luchando contra él cuando sabia que era una perdida de energía, la que debía de conservar para alargar sus probabilidades de respirar. Pero no, siempre jugando contra su suerte, siempre metiéndose en peligro. Si seguía así no sobreviviría por mucho tiempo. "Imposible, ella es fuerte para ser una humana" se pensó con un deje de arrogancia. "Me ha enfrentado y retado demasiadas veces y ahí esta, chillona y vulgar como siempre..."

De pronto Vegeta sintió un cosquilleo enorme proveniente de su estómago. Ya se había ejercitado un poco. Y sin pensarlo mucho tomó una toalla que colgaba cerca de la puerta de la cámara de gravedad y se dirigió a la cocina. Estaba ansioso por saber como le reclamaría la terrícola, ¿lo intentaría echar de la casa? Lo que Vegeta deseaba ocultar era que debajo de toda esa ansiedad que sentía se escondía un remordimiento que lo estaba carcomiendo. Necesitaba que la mujer, "Bulma" hizo eco en su mente, le perdonara aun si él no le demostrara que le importaba su opinión al respecto.

Ya al frente de la puerta que conectaba el patio con la cocina, se quedó estático en un intento de escuchar lo que pasaba al otro lado de esta. Su desarrollado oído capto la voz de Bulma con facilidad, temblaba casi imperceptible mente. Al parecer no se había recuperado del todo. "¡Maldición!" mascullo en voz baja.

B- Papá no tardes mucho, ya sabes lo difícil que es mantener la corporación capsula y la casa al mismo tiempo.

"¿O será que no quieres estar sola en la casa con un Sayajin? Sé sincera contigo misma mujer." La verdad a Vegeta no le apetecía entrar para encontrarse con el viejo hasta perdió las ganas de comer, así que sobrevoló al techo de la casa, cerca del balcón de la habitación de la mujer.

A pesar de que kakaroto era de su misma raza, actuaba un cien porciento como un humano, no parecía molestarle nada sobre ellos, todo lo contrario los defendía. En cambio él se hacia un lío y se comenzaba a ahogar en un vaso de agua.

Pudo escuchar el carro del viejo y la mujer extraña partir. Ahora empezaba el juego…

Después de un rato de meditar, cayó en la cuenta de que su comportamiento fue irracional. Ella se arriesgó a darle un hogar y comida. "A un completo desconocido, hasta era peligroso en un cien porciento para ella en ese entonces" Se pasó la mano por la cabeza, no le gustaban las deudas, le debía el mantenimiento y ahora un tipo de disculpa, por lo acontecido hace un rato, que por supuesto se desfiguraría antes de ser pronunciada y terminaba en otro insulto que comenzaría con otra batalla verbal.

Su estómago protesto por comida nuevamente. Ahora que los molestos terrícolas se fueron solo quedaba una a la cual enfrentar. Y se dirigió a la cocina.

(Bulma)

"Gracias dulce destino por llevarte a mis padres una semana y dejarme con maniático que casi me ahorca y no lo pensaría dos veces en volverlo hacer"

¿En serio lo volvería hacer? Se cuestionó en seco. Después de que se pudo sosegar del miedo y el enojo sabía que ese tipo de comportamiento no era propio de Vegeta. Sacudió su cabeza ante tal pensamiento "Yo le di en su punto más sensible después de todo" Suspiro, ya no tenia caso prestarle atención a eso, tenia otras cosas por las qué preocuparse como por ejemplo crear unos prototipos para una nueva tecnología que sacaría la compañía dentro de dos meses. "Pues ni modo lo pasado, pasado. Ahora a seguir con todo el trabajo que me dejó mi padre. Ya lo perdonaré…"

Estaba trabajando en modelo de teléfono de pequeño tamaño que permitía a las personas a hablar con otras en cualquier parte del planeta. Pero no solo una llamada, sino que tenia como objetivo hacer un holograma casi real para que se pudieran observar. No le tomaría mas de un día terminarlo, un limite de cinco horas mas o menos. "Sin ser interrumpida claro"

¡Vaya! se había olvidado lo maravilloso que era inventar, el olor del papel para hacer los planos, la atmósfera especial que se creaba en aquel solitario laboratorio, respiró profundo para que ese momento de nostalgia y felicidad quedara grabado en su memoria, era perfecto para la científica hasta que…

V-¿Mujer que crees que haces perdiendo tu tiempo? La comida no se va a hacer sola- dijo arre costado en el marco de la puerta. A pesar de que sus palabras eran toscas y como si ignorara el hecho de que ella estaba resentida por sus actos, Vegeta lo único que quería era asegurarse de que hubiera otra pelea, para saber si en verdad las cosas seguirían igual o no.

Bulma no se inmutó. No alzó su mirada para verle. Todo su lenguaje corporal expresaba que no le interesaba en lo más mínimo la presencia de él. Prosiguió dibujando los planos.

El guerrero sabía que lo estaba retando. Pero no podía responder al reto, no hasta estar seguro de que nada había cambiado. Y en eso ella comenzó a hablar:

B- ¿Por que te fuiste?- él se extraño por la sensación que le subió por su columna hasta cada hebra de cabello que poseía cuando esos ojos celestes se posaron en los suyos, pero sus gestos faciales eran tan mínimos que ella no sabía la influencia de sus palabras en el orgulloso sayajin - Piensas que puedes hacer eso e irte como si fuera un hecho insignificante- su voz iba subiendo de tono, el enojo y el resentimiento se mezclaron.

Bulma intentó analizar cuales podrían ser los pensamientos de Vegeta en esos instantes. Sintió como un nudo comenzaba a causar dolor en su garganta, las lágrimas ya querían hacer acto de presencia en su cara pero no las dejó. Como deseó poder leer su mente. ¿En verdad no le importaba ella? "¡Basta Bulma! Se aprovechará de tu debilidad ante él y no tardaría en usarlo como algo en tu contra" la voz de la razón dentro de ella tenía la verdad pero cuando estaba cerca de él la imprudencia se autoproclamaba líder y sabía como dominarla.

Se llevó la mano a su cuello y lo acarició rápidamente y le miró con tantas preguntas escritas en su cara. A pesar de todo su garganta se recuperó muy rápido, no la había lastimado nada en realidad solo fue una advertencia y un susto nada más. Y debía admitirlo se sorprendió mucho cuando pensó en que aunque la cólera del peli negro se notaba increíble mente la fuerza de sus manos fue nula, él era extremadamente fuerte, si hubiera usado una fuerza equivalente a la de su ira, no la habría ni tocado por que la energía que su cuerpo desprendería la hubiera aniquilado.

Era mucho para ella en un día no lo podía soportar más. Se dirigió a la puerta y antes de pasar a Vegeta, sin verle claro, le dijo: -Programaré a un robot para que te haga de comer estará listo en unos quince minutos- siguió caminando.

Vegeta frunció el seño y la miró, no lo iba a dejar así y antes de que estuviera fuera de su alcance alzó su brazo derecho que se encontraba cruzado contra su pecho junto con el izquierdo y agarró el delgado brazo derecho de Bulma. No con fuerza pero con una dominancia propia de él. Como el agarre en el frágil cuello de la humana.

V- Quiero que me digas algo, sé sincera- mientras rompía el silencio soltó lentamente su brazo posicionándolo donde estaba desde el principio y prosiguió- ¿Para que me trajiste a tu casa si sabes que no ganarías nada al mantenerme, todo lo contrario estarías en peligro posiblemente como hoy en la mañana?- su tono de voz era tan neutro que Bulma no sabia que tipo de respuesta darle, parecía una pregunta tan poco interesante para él sin embargo se tomo la molestia de hacerlo

Bulma se volteó a verle, sus ojos azules se encontraron con los negros de él e hizo un gesto de estar pensando detenidamente la respuesta y dijo:

B- Simple Vegeta por que tu no actúas a como piensas en realidad en ciertas ocasiones-hizo una pausa y siguió - por que yo tengo esperanza en ti y a pesar de lo que pasó esta mañana yo se que no lo querías hacer, sé que te enfadaste pero que te preocupó lo que me hiciste…- terminó susurrando, entre cerró sus ojos que se estaban haciendo cristalinos y los apartó de los de él, no debió haber dicho eso, esas palabras eran las que se repetía constantemente para tener un atisbo de esperanza con respecto a Vegeta, para que decírselas "ya es muy tarde para tragarme lo que dije" –o al menos eso es lo que me hice creer- lo dijo en una voz tan baja que pensó que no la escuchó y le dijo- Ve a la cocina dentro de un rato encontrarás lo que querías- y sin mas salió del laboratorio.

No esperaba que el respondiera a eso claro estaba pero se sintió muy vacía y perdida. Hace un mes y medio que su relación con Yamcha terminó y mucho antes de que se acabara todo con él ya se había desenamorado completamente. "¿En que momento comenzaste a formar parte de mi?" se pensó. Llegó a la cocina y sacó una cajita con tres capsulas, tomó una y la activo. Un robot salió de ella y le programó para que hiciera una buena cantidad de comida para que el muerto de hambre de Vegeta quedara tranquilo y no la buscara más.

Literalmente corrió hacia su habitación, necesitaba llorar subió las gradas ya con el maquillaje de sus ojos deslizándose lentamente junto con sus lágrimas por sus mejillas. "Por que tiene que quedar tan lejos" ya no podía correr más y le faltaba la mitad del camino para llegar, caminaba rápido intentando calmarse "Doblo a la derecha y cuatro puertas más"

Sus piernas estaban temblando se sentía demasiado deprimida y triste no pudo llegar a su habitación y antes de llegar a la esquina se arre costó en la pared cayó. Se llevó las rodillas al pecho y sumergió su cabeza en ellas y lloró.

V- ¿Mujer?- Bulma se sobresaltó. "Esto no me puede estar pasando" Se encontraba parado a dos pies de ella.

B- ¿Que quieres? Ya te dejé al robot haciéndote comida no me molestes más. ¡Déjame en paz!- a pesar de que usó todo lo que su garganta le permitió para gritar en vez de sonar como una orden se asemejó mas a una suplica.

V- No me iré- vio como ella se paró y le miro con rabia.

B- Claro como olvidarlo siempre haces lo que te place sin considerar lo que quiero- no vio nada pero cuando se dio cuenta Vegeta estaba sosteniéndola de sus brazos casi llegando a los hombros como esta mañana pero delicadamente, su corazón comenzó a palpitar muy fuerte y su respiración se alteró un poco, ya sabia lo que se avecinaba, le miró el rostro en un intento de descubrir cuales eran sus planes.

V- Escucha bien lo que voy a decir por que es posible que no lo diga nuevamente. Yo…. Yo… ¡Maldición! –cerró los ojos era difícil hacerlo si la veía con tantas lagrimas en la cara los abrió con mas seguridad, hasta se podría decir que había un poquito de dulzura (al estilo de él verdad), y siguió- Admito que actué de manera irracional antes- ¿que era eso? ¿Algún intento de disculpa? Se cuestionaba Bulma- y mientras este en mi control no volverá a pasar de nuevo.

La soltó y se dirigió a la cocina. No necesitaba que le respondiera solo se lo quería decir.

N/A: muchas gracias por leerme! =) por favor comenten! Se los ruego! Se acepta lo que sea que me manden!