N/A : Hola! =) gracias por leer =) espero que lo disfruten =) Sean felices y vivan al máximo. Sami.
(Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen)
(Bulma)
Se sentía con tanta energía destructora que podía enfrentarse a un ejército ella sola. Caminó con furia, se podían hasta oír sus pisadas en el pasto de lo duras que eran, por imposible que suene. Estando al frente de su victima, la cámara de gravedad, comenzó a reponerse de su ceguera.
Esa cosa, ¿que digo cosa? ese increíble invento que entre ella y su padre construyeron en el transcurso de una semana con tantísimo esfuerzo. Ese proyecto que le causó severos dolores de cabeza, una perdida de horas de dormir como nunca antes pudo haber tenido con otros de sus inventos. Un remordimiento repentino vino a ella, ya no estaba tan segura de si cometería tal atrocidad.
Ese aparato que era el que estaba ayudando a Vegeta a hacerse más fuerte para cuando vinieran los androides a destruir el planeta y a todos los que en el se encentrarán, pudiera arremeter contra ellos y ganarles
"Si no te apresuras te descubrirá y adiós a la dulce venganza" –le advirtió su voz interna. Chasqueó su lengua, él necesitaba que alguien le enseñara que el hecho de que ella fuera humana no significaba que pudiera a hacer de las suyas por que no podía física mente enfrentarle. "Bueno ¿que es peor que un golpe a tu orgullo? Solo con la fuerza no se dan golpes hay otros métodos" se dijo recuperando su entusiasmo destructivo.
Intentó escuchar si Vegeta se encontraba dentro. No sabía lo que estaba sucediendo en el interior así que no podría decir si se encontraba o no. Le dio una vuelta a la cámara para buscar una mini cajita que se encontraba en un borde de la parte de debajo de esta, para que no estuviera a simple vista. Estaba segura de que ni Vegeta se tenia por enterado de que ese era el punto mas débil de la cámara.
"Lo encontré"- sus manos comenzaron a sudar frio al igual que su frente. "Aquí vamos" y con el mini mazo entre sus manos se agachó colocando una rodilla al suelo "¡Tranquila Bulma, tu eres la que manda! 3…2…1…" Agitó el mazo con fuerza en dirección a la pequeña caja y este aumentó su fuerza.
(Vegeta)
Esta mañana Vegeta se había levantado a las cinco para comenzar su entrenamiento. Por increíble que suene su estomago todavía permanecía satisfecho después de todo lo que tubo que procesar la noche anterior.
Se puso su habitual ropa de entrenamiento y salió por la ventana del balcón que daba directo a la cámara de gravedad. Se quedó mirándola. Era muy posible que si seguía entrenando como hasta ahora cumpliría su meta de convertirse en Súper saiyajin. Tenía tantos deseos de saber que se sentía tanta energía cruzando por cada partícula de su cuerpo. "Ese poder tan grande….Ya lo conseguiré" Se pensó viendo como instantáneamente sus manos se cerraban con fuerza. Antes de entrar a esta, decidió cambiar la rutina por al menos unas cuantas horas. Sabía que eso ayudaría a su mente principalmente, para relajarse.
Quería ver los extraños paisajes que el planeta en el que se encontraba presentaba. En su estancia ya había admirado diversos lugares que estaba seguro ningún humano habría logrado ver.
Caminaría unas cuantas horas por algunas partes del planeta, no le tomaría mucho pasar por todos los sitios que causan problemas a los terrícolas como el monte Everest. De seguro que no duraba más de media horas si disminuía la velocidad de su paso normal.
(Después de varias horas)
Estaba seguro de que casi no había caminado nada, sabia que ya había pasado por muchos lugares del continente asiático, también por todo el europeo, a su misma vez el africano también fue rápido de caminar y final mente después de perder algún tiempo despejando su mente, decidió volver a casa.
Así que se elevó por los cielos y se dirigió a la Corporación Capsula. No se percato pero su estomago ya estaba algo hambriento "Ya me parecía extraño" dijo con su típica sonrisa torcida observando que ya iba a llegar.
Aterrizó al frente de la gigante mansión de los Briefs, comenzó a caminar hacia el patio de atrás para entrar directamente a la cocina. Cuando se encontraba muy cerca le echo un vistazo a la cámara de gravedad, esa mirada que le dirigió se podría interpretar que fue casi melancólica como si hubiera pasado demasiado tiempo desde que estuvo en ella.
De pronto percibió el diminuto ki de la terrícola un poco alterado y se encontraba por ese mismo sector. Le prestó más atención "Esta cerca de la cámara" se aseguró. Y en un movimiento rápido se encontraba detrás de la muchacha que estaba semi hincada sosteniendo, lo que era para Vegeta, un pequeño martillo que parecía tener destinado romper algo. "La caja de controles" su mente le dijo "¿Esa mujer no se suponía que era lista? a penas fue que llegue"
Con dominio detuvo el avance del delgado brazo de Bulma hacia la cajita e hizo que se levantara. Bulma gimió levemente por la presión que estaba sintiendo y movió sus ojos hacia la causa, primero observó la mano de Vegeta, luego la elevó y se topó con el rostro del guerrero. Él la miró fríamente, él puso atención a lo que sostenía entre sus pequeños dedos, ¿pensaba destruir la caja principal con eso?
- ¿Que crees que estas haciendo?- su voz sonó tan severa que el cuerpo de Bulma se estremeció.
(Bulma)
Ella le estaba mirando. No podía ser que se diera cuenta. ¿Por qué? Todo iba tan bien. Pues ahora a enfrentarlo, no sentía ni una pisca de miedo, ni cobardía. Ese temblor que recorrió su cuerpo era por la cólera al no poder lograr su cometido.
- Ese no es tu problema Vegeta, lo que yo haga con lo que me pertenece no te incumbe. Ya puedes irte- le dijo enviándole una mirada tan poco expresiva y soltando su brazo del agarre que él estaba ejerciendo sobre el.
-¿Con lo que te pertenece? Quien te crees humana que eres para dirigirte así hacia mí. Además deberías usar ese cerebrito tuyo el cual presumes tanto- Bulma se perdió en la conversación un poco.
-¿Por que insultas mi capacidad cerebral? Ya se te acabaron los insultos que recurres a eso. Patético Vegeta, así puedo describir tu desempeño por intentar hacerme sentir mal…
-¡Analiza la situación!- le medio gritó tomándola por la barbilla haciéndola que viera hacia la caja de controles. "¿Que es lo que quieres decir?"
-¡Te exijo que me sueltes Vegeta! ¡Me duele!- gritó aun mas confundida que le pasaba, ¿no debería estar reprochándole el por que iba a destruir la cámara? Hasta se podría decir que sabía que era esa caja que estaban observando los dos.
De pronto el recuerdo de las palabras que su padre le dijo cuanto terminaron de construir la nave cruzaron por su mente.
"-Esta caja de controles es el punto más débil de todo el proyecto debido a que al comandar todas la potencias de energía en toda la cámara, la convierte en el punto mas seguro para una explosión- le decía a su curiosa hija, sonrió un poco y continuó- Por eso la coloque afuera, no vaya a ser que el señor Vegeta, con toda esa fuerza que posee, la destruya sin querer y todo el lugar se convierta en ceniza y incluyéndonos, sería un desastre total-"
Bulma abrió mucho sus ojos, y dejó de respirar por un instante, un fuerte nudo se formó en su garganta "Ex…plo…ción…" dijo su mente con dificultad. Retomó su respiración pero le estaba costando inhalar.
Vegeta se percató del cambio de humor, por fin había entendido lo que estuvo a punto de hacer. Noto como sus rodillas comenzaron a temblar exagerada mente. ¿Cómo no pudo saberlo? Él no era un genio pero tampoco un ignorante y sabía lo que aquella pequeña caja significaba.
"¿Como fue que solo me acorde que era el punto mas débil, pero no el porque lo era? Si él no hubiera llegado, hubiera acabado con toda la corporación y yo con ella…. ¡Rayos! Por que no puedo ni siquiera hacerle daño mental a Vegeta, ¿Por qué siempre acabo perdiendo?" pensó. Las lagrimas se asomaron a sus ojos y digo en una forma débil y desesperanzada – No…es…justo- sabía que ahora le tenía que agradecerle…
N/A: Comenten por favor =) pura vida. Sami.
