Bella POV
No pude evitar quedarme viendo la escena frente a mí, simplemente era impresionante que dos personas tan diferente fueran tan perfectas la una para la otra. Él alto, musculoso, rubio y pasivo y ella del tamaño de una hada, delicada, pelinegra y tan activa. Se miraban entre sí con tanta intensidad que por un momento sentí estas observando un momento demasiado intimo. Pensé en cómo nos verían a Edward y a mí juntos, mi autoestima hizo acto de presencia, él tan perfecto y yo tan… simple. Suspire y me gire un poco para observarlo y su expresión me extrañó, sus ojos se encontraban abiertos de par en par y estaban perdidos en algún lugar lejano. De pronto sus ojos se volvieron a enfocar y lo sentí estremecerse, lo observe preocupada. Toque ligeramente su mejilla y enseguida me miro pero algo en su mirada había cambiado, había un extraño brillo en ellos que me hizo estremecer.
Estás bien? – pregunte confundida. Tomo mi mano, sosteniéndome con su otro brazo pegada a él, la acerco a sus labios, beso mi mano y luego mi muñeca.
Mas que bien – respondió regalándome una hermosa sonrisa y mirándome con esa intensidad y ese nuevo brillo en sus ojos expresándome sentimientos que me costaban descifrar, en un movimiento lento y fluido introdujo sus dedos en mi cabello tomándome por la nuca y me acerco hasta que nuestros labios se rozaron despertando todas mis terminaciones nerviosas. Deje de respirar y al ver que él no se movía en un impulso acorté toda distancia que nos separaba. No sabía que esperaba de este beso pero me sorprendió como cada sensor de mi piel se despertó ante el contacto de sus labios justo como el día anterior, era como si hubiera esperado que la magia desapareciese pero muy lejano a eso ahora sentía todo con una intensidad que me sobrecogía.
Aun con mi mano en su mejilla pase mi otro brazo por su cuello y el con su brazo libre lo paso por mi cintura y me abrazo más cerca de él sin retirar su mano de mi cabello. El beso era suave, lento, disfrutábamos al máximo del momento, sentí como sonreía contra mis labios y no pude evitar hacer lo mismo. Nos separamos levemente aun con nuestros labios rozándose. Abrí mis ojos lentamente y me quede prendada de los suyos, las mariposas revolotearon en mi interior recorriéndome la piel ante su mirada, ambos sonreímos al mismo tiempo y me abrasé a él, recosté mi cabeza en su pecho y él me envolvió con sus brazos. Me sentía segura, protegida y cómoda. Me sentía en casa. Y en ese momento fue que la realidad me abofeteo en el rostro. No solo me gustaba. Estaba total, completa e irrevocablemente enamorada de Edward. Así con todas sus letras. Apreté mi agarre a su alrededor como si de alguna forma esto evitara que se alejara de mi. No queriéndolo dejar ir. Mi corazón se había detenido un segundo para volver a la marcha más rápido de lo normal. Como si sintiera mi angustia comenzó a acariciar en círculos mi espalda.
Ahora yo debería preguntar – hablo Edward y con una de sus manos me hizo verlo a la cara – estas bien? – me miro traspasándome con su mirada e incapaz de hablar lo volví a besar y me deje envolver de nuevo por las sensaciones pero eso no impidió que mis sentimientos descubierto se colaran en mis pensamiento. Me había dicho que le gustaba, y era su novia pero ¿estaba enamorado de mí? Esa pregunta dio vueltas en mi cabeza hasta que paramos por falta de oxigeno. Estuvimos un rato en silencio hasta que decidí romperlo.
Qué hora es? – pregunte aun refugiada en sus brazos. En algún momento rose, Emmett, Alice y Jasper se habían ido a sentar al otro extremos del salón.
Las 10:15 – contesto consultando su reloj. Asentí y nos encaminamos hasta donde se encontraban los demás, cuando llegamos hasta ellos vimos a Alice luchando guerra de pulgares con Emmett, era gracioso, y asombroso, ver la pequeña y delicada mano de Alice casi absorbida por la enorme y masculina de Emmett. Rosalie y Jasper estaban entretenidos en una acalorada conversación sobre marcas de autos. Nos unimos a ellos y Edward término hablando con Rosalie sobre el volvo de este último y un extraño sonido que tenía desde hace días, Rosalie se ofreció a ayudarlo echándole un vistazo. Jasper y yo en cambio hablamos desde arte a literatura largo y tendido. Las conversaciones fluían armoniosamente y pronto se nos unió Alice mientras que Emmett formo parte de la conversación de Rosalie y Edward. En un momento que hablábamos acerca de romeo y Julieta Edward se nos unió, así éramos Alice y yo contra Jasper y Edward y la conversación giraba en torno a romeo, obviamente nostras defendiéndolo. De pronto Alice pareció darse cuenta de la hora y ya casi eran las 2 de la tarde, nuestros estómagos rugieron a unisonó y todos reímos.
Chicas vamos a preparar unas ensaladas de fruta – nos sonrió Alice – este es nuestro ultimo día encerradas – dijo y aunque por una parte me alegraba por otra deseaba quedarme con Edward solo para mi, sin estudios, sin padres, sin la población femenina del instituto. Simplemente solos. Suspiramos a unisonó.
Mañana todo volverá a la normalidad – murmure una vez en la cocina cortando fruta.
No – vi a rose negar – nada será como antes – sonrió – los tenemos a ellos – gire mi rostro y los observe hablar animadamente compartiendo risas y bromas. Una sonría automática se instalo en mi rostro.
Quien lo diría? – hablo Alice sonriendo.
Si, quien habría predicho que terminaríamos siendo sus novias? – pregunto rose volviendo a su labor.
No hablaba de eso – Alice tenia la mirada en alguna parte lejos de aquí.
Entonces? – pregunte extrañada.
No solo estamos emparejados con las últimas personas que hubiéramos pensado, claro aunque aún falta que Jasper su decida – resopló Alice molesta y rose y yo soltamos unas risitas – el punto es que también terminamos siendo amigos. Todos. Somos tan diferentes, aunque al mismo tiempo se podría decir parecidos. Alguien hubiera creído que justamente nosotras terminaríamos así? – pregunto viéndonos.
La verdad es que tienes razón – le concedí – si alguien me hubiera dicho que terminaría con ustedes de mejores amigas y siquiera dirigiéndole la palabra a ese trió probablemente me hubiera reído en su cara – las tres reímos por eso.
Creo que le debemos una grande al director – bromeo rose.
No eras tú la que lo amenazaba el primer día aquí? – sonrió Alice.
Si – sonrió Rosalie – pero gracias a él tengo a Emmett y a un grupo muy singular de amigos – me dio un empujoncito juguetón y yo sonreí.
Si seguimos así vamos a terminar llorando así que mejor apresurémonos. Tengo hambre – después de reír por última vez terminamos las ensaladas de fruta que tenían de todo y nos dirigimos hacia los chicos, le sonreí a Edward y él me indico que me sentara es su regazo y así lo hice. Le di un suave beso en los labios y nos dispusimos a comer.
De que tanto se reían ustedes hace rato? – pregunto Alice una vez que termino de comer.
De lo ansiosos que estamos en mostrarles a todo quienes son nuestras novias – dijo Edward y vi como Alice miraba fijamente a Jasper que le devolvió la mirada.
Dudo que lo puedan creer – hablo rose en los brazos de Emmett.
Pues no me importa – dijo Emmett estrechándola más hacia el – eres mía así que mejor que lo crean – todos reímos ante el comentario.
Aunque de seguro sus admiradores se van a desilusionar – comento Edward con una gran sonrisa y yo fruncí el seño.
Pues no lo sé, pero de lo que si estoy segura es de que tus amiguitas no van a estar muy felices – una ola de celos me había inundado al pensar en las chicas que constante mente estaban tras Edward – y si mal no recuerdo había una… ¿Kate? Con la que tenias una cita, cierto? – alce una ceja y él me sonrió.
No me importa si ellas están felices o no mientras tú estés a mi lado y para su información pequeña celosa – dijo antes d darme un beso en la nariz – acepte la cita con Kate por cortesía ya que no tenía como degradarse más a sí misma – ahora fue él quien arque una ceja.
Yo no estoy celosa – mentí refunfuñando con una niña.
Pues me alegra que no estés celosa porque no tienes por qué estarlo – me miro dulcemente – tú no eres como ninguna otra – lo siguiente que supe de que tenia los labios de Edward sobre los míos moviéndose acompasadamente. Nos separamos y unimos nuestras frentes.
Son tan tiernos – escuche decir a rose y me gire hacia ella sacándole la lengua, ella rió – que madura.
Y qué hay de ti rose? – pregunte inocente – no te molestan las eternas admiradoras de Emmett? – arque una ceja.
Si alguna de ellas se le ocurre poner sus asquerosas manos sobre él lo lamentaran – medio gruño y todos reímos divertido.
Pobres – suspiro Emmett atrayendo la mirada de rose que lo observo fieramente.
Eres mío – y luego se abalanzo sobre el besándolo con tanta ímpetu que nos obligo a apartar la mirada y en ese momento me di cuenta que ni Jasper ni Alice estaban. Recorrí con la mirada el salón hasta encontrarlos. Estaban en una d las esquinas observándose el uno al otro como siempre solo que de pronto una sonrisa apareció en el rostro de ambos y se acercaron uniendo sus labios. Sin contenerme solté un grito acallado por la mano de Edward.
Qué pasa? – hablo Rosalie y al seguir mi mirada abrió los ojos desmesuradamente. Al fin. Pensé y en ese momento me sentí pletórica por nuestra Alice, finalmente Jasper se había animado y para ser sinceros, había tardado mucho. Sin ser consiente Rosalie y yo estábamos literalmente dando saltitos de alegría como dos niñas, escuche las risas de Edward y Emmett pero no me importó.
Alice POV
De que tanto se reían ustedes hace rato? – pregunte curiosa cuando termine de comer.
De lo ansiosos que estamos en mostrarles a todos quienes son nuestras novias – dijo Edward y dirigí mi mirada a Jasper y al poco tiempo el me la devolvió, no estaba totalmente segura de que sentía el por mí, pero si sabía que no le era indiferente.
Dudo que lo puedan creer – continuo rose desde los brazos de Emmett. Tenía que hacer algo, este era nuestro último día encerrados y temía que fuera mi última oportunidad antes de que al regresar todas las chicas le volvieran a echar encima.
Pues no me importa – dijo Emmett estrechándola más hacia el – eres mía así que mejor que lo crean – había tomado una decisión. Quería a Jasper, lo quería para mí, y lo quería ya. Me levante sin despegar mí vista de él y luego camine hasta la otra esquina sabiendo que me seguía, al parecer nadie se había dado cuenta de que ya no estábamos allí. Cuando llegue al otro extremo mee voltee y lo encare.
Que pasa Alice? – Pregunto con el ceño fruncido, yo le sonreí levemente y alise su ceño con mis dedos – te encuentras bien? – tomo mi mano en la suya y esa maravillosa corriente me recorrió entera.
Si, solo… - me corte sin saber cómo seguir antes de que el valor me abandonara – Jasper – suspire y lo mire a los ojos – siento cosas por ti – solté de golpe y agache la cabeza – no sé qué sientas por mí, pero quisiera que intentáramos algo mas, sé que no te soy completamente indiferente así que… - calle un momento y cerré los ojos - ¿quisieras ser mi novio? – apreté aun mas los ojos. Jasper estaba totalmente callado, si no sostuviera su mano con la mía pensaría que se había ido.
No – respondió y sentí que perdía fuerza en mis piernas y que mi corazón se comprimía, de la sorpresa levante mi rostro y lo vi a los ojos, estaba serio. Nos quedamos un momento en silencio y antes de yo decir nada el hablo – yo debería haber sido quien te lo pidiera – aun seguía serio cuando una sonrisa comenzó a asomarse en sus labios, los míos correspondieron al instante. Vacilando nos acercamos cortando el espacio entre nosotros y el poso sus labios dulcemente sobre los míos embriagándome de él. Nuestros labios se comenzaron a mover tan delicada y a la vez tan intensamente que me sentí mareada y mis rodillas flaquearon pero el paso sus brazos por mi cintura y me alzo reteniéndome contra su pecho impidiéndome caer y envolviéndome con su calor. Su aroma me embriagaba y ya sentía que me faltaba el aire, poco a poco nos separamos y nos sonreímos de nuevo.
Eso fue un sí? – pregunte sin despegar mi mirada de la suya.
Depende – arqueé una ceja y el sonrió aun mas – me concederías el honor de ser tu novio? – yo mordí mi labio inferior y asentí.
Me has hecho esperar bastante – dije dulcemente.
Lo es y lo siento pero aquí estoy – toco mi mejilla y me miro intensamente – y voy a dedicarme a recompensar este tiempo que estuvimos el uno sin el otro – sonreí aun y lo volví a besar. En eso escuchamos unos chillidos y al voltear no pudimos evitar reír. Rosalie y bella estaban abrazadas dando saltitos como dos niñas.
Por fin – grito Rosalie y yo me sonroje comenzando a caminar de la mano de Jasper nuevamente a la mesa.
Hermano te habías tardado – bromeo Emmett y Jasper sonrió.
Si, así parece – dijo mirándome de nuevo.
Ya era hora – me sonrió bella antes de abrazarme y luego abrazo a Jasper – estoy feliz por ustedes – volvió a los brazos de Edward que la recibieron gustosos.
Porque tanto alboroto? no es que me moleste pero no recuerdo tanto lio cuando ustedes se hicieron novios – resoplé rodando los ojos.
Por ser la última creo – luego del comentario de rose todos reímos y nos volvimos a enfrascar en conversaciones triviales donde todos participaban, cada uno tenía su opinión sobre cada tema, lo que hacía más interesante la charla. El tiempo nos pasaba volando y antes de darnos cuenta ya volvía a estas oscuro de nuevo. Era tan impresionante lo bien que nos la pasábamos juntos, cada uno aportaba algo, éramos diferentes pero nos complementábamos. Y como ya nos habíamos dado cuenta había más debajo de la superficie. Nos impresionamos cuando Emmett dijo que él quería ser abogado. Quien pensaría en Emmett como abogado?, sonreí para mí misma, llegaría muy lejos, de algún modo estaba segura de eso. También nos enteramos que Rosalie estaba decidida a ser ingeniera automotriz, un mundo dominado por los hombres pero Rosalie no era una persona fácil de parar. Sonreí al escuchar de nuevo a Jasper decir que sería psicólogo, el rol le quedaba como guante. Bella y Edward se sorprendieron cuando ambos dijeron que iban a estudiar medicina, solo se sonrieron y se dieron un corto beso. Cuando hable de mi sueño de ser diseñadora me sentí sobrecogida y l borde del llanto cuando todos sin excepción me apoyaron sin vacilación, había encontrado a mi familia. Sonreí para mí.
Rosalie POV
Luego de un tiempo de terminar de hablar cada quien se fue con su pareja, era nuestro último día aquí, de algún modo era especial. Lleve mi vista a la gran mano de Emmett que a pesar de su aspecto duro envolvía delicada mente la mía. Él era maravilloso, suspire y sonreí al sentir de nuevo las cosquillas en la piel que me causaba su cercanía. Las películas y libros románticos que había leído y de los cuales me había burlado por creerlos imposibles se reían en mi cara. Tenía todos los síntomas que habían sido descritos. Las mariposas en mi estomago, el cosquilleo en mi piel, sentía que flotaba y la sonrisa en mi rostro que no parecía querer desaparecer. Era sin dudad una tonta adolescente enamorada. Emmett se sentó contra la pared y me abrió sus brazos, una invitación que acepte de inmediato, coloque mi espalda en su pecho y deje que me envolviera.
Algo que en definitiva agradeceré después de esto será poder dormir en una cama – dijo y yo me reí, mi espalda también estaba por pasarme factura de estas noches durmiendo en el piso.
Pensé que te sentías cómodo conmigo – dije juguetonamente.
Lo hace más llevadero – me dio un corto beso en el cuello haciéndome poner la piel de gallina – eso es lo que más voy a extrañar – me gire un poco para observarlo – dormir contigo entre mis brazos – un estremecimiento me recorrió entera, me acerque a él, uní nuestros labios y me beso como solo él podía hacerlo, mi cabezas ya se encontraba perdida en la sensaciones cuando mis pulmones pidieron oxigeno. Me recosté de nuevo en su pecho y el acariciaba mis brazos.
Como crees que será cuando sepan lo nuestro – hable en un susurro con los ojos cerrados.
Sin duda van a quedar muy sorprendidos – dijo y yo sonreí - pero no importa, la única persona que me interesa eres tú. Si estamos juntos todo saldrá bien – sentí su cuerpo envolviéndome con más fuerza y me deje llevar poco a poco por la inconsciencia.
Emmett – llame adormecida y como respuesta recibí un beso en la mejilla – te quiero – lo sentí sonreír y yo hice lo mismo, sentía más que eso pero no era el momento de decirlo. Me deje llevar poco a poco por la inconsciencia y antes de que todo quedara en negro oí el leve susurro de Emmett.
Yo igual – luego todo quedo completamente negro.
Usualmente no soñaba, simplemente cerraba mis ojos y todo quedaba en negro hasta que los volvía a abrir pero algo había cambiado. Antes no tenía con que soñar, todo siempre era lo esperado, todo era como yo quería. Pero ahora Emmett estaba a mi lado. Esa noche soñé con mi futuro, con Emmett, nos soñé más allá del instituto, más allá de la universidad. Estábamos juntos. Y por extraño que parezca bella, Edward, Jasper y Alice también estaban allí. Todo era impresionante. Tan feliz. Un sueño demasiado perfecto aunque no era imposible. Ellos eran mi futuro y mi impulso para lograrlo. Esa noche dormí con una sonrisa en los labios y un sentimiento cálido corriendo en mis venas.
El sonido de una puerta siendo abierta me despertó al instante. Mis ojos se abrieron para volverse a cerrar lastimados por la luz. Los abrí lentamente dejando que se acostumbraran poco a poco hasta que los pude enfocar. La puerta estaba abierta y en el marco de esta se encontraba el director con una sonrisa en los labios viéndonos a todos que lo observábamos medio adormilados.
Vaya – sonrió aun mas – parece que sobrevivieron el fin de semana. Estaba preparado para encontrarme una escena de película de terror – esta vez rio estruendosamente.
Me alegra que le divirtamos director Meyer – gruñí levantándome haciendo crujir los hueso de mi espalda.
Tan adorable como siempre señorita hale – me sonrió y yo solo lo fulmine con la mirada – cuanto tardaron en darse cuenta del verdadero castigo? – pregunto divertido.
Unos 15 min después de que cerraran la puerta – esta vez hablo bella.
Muy bien – felicito el director – que tal les fue estos días? – pregunto.
Necesito una buena cama y una dicha luego todo estará perfecto – reconocí la voz de Emmett.
Por supuesto señor McCarthy – asintió con la cabeza – luego de que hablemos tendrán este día libre para descansar como es debido.
Sobre que debemos hablar? – esta vez quien hablo fue Edward.
De si experiencia aquí – dijo obviando en tema.
Que quiere que le digamos? – Alice se veía aun adormilada y se apoyaba levemente de Jasper.
Como lograron sobrevivir para empezar, no jugaba cuando dije le dé antes, enserio temía encontrar una masacre – el director sonrió a medio lado.
En vez de atacarnos, bueno, luego de atacarnos, verbalmente, decidimos que lo mejor esa estar en paz durante nuestra estadía aquí – hablo Jasper – pero luego…
Nos dimos la oportunidad de conocernos – interrumpió Edward y luego yo continúe.
Dejando a un lado los prejuicios – de pronto Alice comino hasta él y lo abrazó. El director correspondió el abrazo algo sorprendido.
Gracias – susurró Alice una vez que se separaron.
No importa – dijo restándole importancia.
Si importa, usted me dio una familia – Alice sonreía con gratitud y parecía que iba a llorar en cualquier momento, los ojos del director se hicieron más suaves.
Yo no les di una familia. Solo les deje la oportunidad de darse cuenta de lo que tuvieron frente a sus narices – nos miro a todos observándonos inquisitivamente.
Pues de ese modo igual gracias – dijo bello suavemente, el director Meyer sonrió aun más e hizo una reverencia a la puerta.
Después de ustedes. Ya saben, tienen este día libre así que vallan a tomar una buena siesta, los veré mañana en clases – el director volvió a sonreír ampliamente y fue como si lo observara por primera vez.
No recordaba una sola vez que el director hubiera negado su ayuda a cualquiera. Por lo que todos sabíamos era soltero. Y a pesar de ser director no tendría más de cuarenta y pocos años. Siempre se le veía en los pasillos sonriendo a todos y trataba a todos por igual. Sus ojos azules siempre se veían felices y no importaba el momento tenia las palabras correctas. Una oleada de respeto me barrió entera. Le sonreí agradeciéndole todo lo que había hecho por nosotros. Salimos del salón con el guiándonos a través de los pasillos y escaleras. Revise la hora en mi reloj. Eran las 7 am, apenas estaban llegando los alumnos por lo que aparte de nuestros autos habían unos cuantos más. Iba directo a mi auto cuando sentí un tirón en mi brazo, voltee y me encontré con los ojos de Emmett.
Te parece si nos juntamos más tarde? – pregunto, parecía tener miedo de preguntar, me acerque a él y lo abrasé con todas mis fuerzas.
No porque ya no estemos dentro las cosas cambiaran, o por lo menos esta parte – alcé el rostro y junte nuestros labios – te espero en mi casa a las 3 – le sonreí y el volvió a abrazarme, recosté mi cabeza en su pecho – que duermas bien – le sonreí antes de voltearme pero el volvió a tirar de mi esta vez con algo más de fuerza y lo único que supe era que tenia los dedos de su mano izquierda en mi cabello sosteniéndome por la nuca y su mano derecha tomaba firmemente mi cintura apretándome contra el mientras me besaba de forma salvaje pero cuidadosa. Nos separamos por falta de oxigeno con las respiraciones aceleradas.
Que duermas bien – me sonrió, se dio la media vuelta y camino hasta su jeep mientras yo estaba aun tratando de controlar mi respiración a unos pasos de mi coche. Lo vi montarse y acelerar saliendo del estacionamiento. Como en trance me subí en mi auto rememorando el sabor de sus labios antes de soltar una sonora carcajada y acelerar saliendo también del estacionamiento con la misma sonrisa tonta en mi cara.
Bella POV
Estábamos siguiendo al director hasta el estacionamiento, se despidió de nosotros con una sonrisa que correspondí antes de volver dentro del instituto, vimos a Rosalie y a Emmett abrazándose hasta lo que pudimos ver ya que solo se veía la ancha espalda de Emmett y los brazos de Rosalie rodeándolo. El celular de Edward comenzó a vibrar como loco. Como ya teníamos señal todo lo que le enviaron por el fin de semana le estaba llegando en ese momento.
Parece que fuiste bastante solicitado este fin de semana – bromeé un poco y el sonrió pero su sonrisa se borro al ver la pantalla del teléfono, rodo los ojos – que? – pregunte curiosa.
Kate – dijo en un bufido y una oleada de celos me recorrió entera. Conocía a Kate. Era parte les equipo de porristas. Alta, rubia, curvilínea, cara bonita, enorme trasero. Todo lo que un hombre podría desear.
Oh! – fue todo lo que dije. Me di la vuelta y comencé a caminar, mi camioneta estaba en el taller por lo que tenía que caminar a casa.
Bella? – Escuche a Edward detrás de mí pero no voltee – bella – en menos de un segundo lo tenía frente a mí. Voltee mi mirada, tenía unas absurdas ganas de llorar y me era difícil retener las lagrimas. Ella si combinaría con Edward. Ambos perfectos, dignos de salir en una revista – bella, amor, que pasa? – me estremecí cuando me llamó amor.
Nada – dije con un hilo de voz.
Claro que te pasa algo. Bella háblame – dijo tratando de que lo mirara.
Dije que no me pasa nada – volví a caminar pero él me volvió a bloquear el paso.
Porque no me lo dices? – sentí su mirada sobre mi y su voz con un matiz suplicante. De pronto la ira me embargo.
Porque tú te verías mejor con Kate – casi grite. Evite sus ojos pero su cara era un poema.
De qué diablos hablas? – dijo de nuevo tratando de capturar mi mirada.
¡Demonios! – exclame – ella es perfecta, tu eres perfecto, se verían malditamente perfectos juntos – una lagrima traicionera recorrió mi rostro – como me voy a comparar con ella?
Es cierto – dijo serio – no hay comparación – ese comentario me hirió profundamente, solté un sollozo y cuando consideraba la idea de salir corriendo el me tomo por los brazos – tienes un grave problema de auto estima, bella mírame – pidió pero yo negué – maldición ¡mírame! – con miedo mire su rostro, casi se veía furioso – a los ojos – demando y sin remedio volví a quedar atrapada por su mirada – eres hermosa – iba a rebatirlo pero él me interrumpió - ¡escúchame! Eres hermosa, más que eso. Eres deslumbrante simplemente siendo tú, no necesitas maquillaje, ni un peinado elaborado porque no importa que tan desaliñada estés eres tan bella que da igual. Tus sonrojos te hacen aun más hermosa si es posible. Tu torpeza es adorable. Eres inteligente, fuerte, y me quedo corto buscando mas adjetivos para definirte, sé que no eres perfecta pero si eres perfecta para mí – sus ojos rebosaban ternura y yo deje de respirar – crees que ella es perfecta? O que es mejor que tú? Estás equivocada, ella no se respeta a sí misma, se degrada hasta donde no puedes imaginar, y bajo esos 3 kilos de maquillaje solo hay otra persona normal. Es frívola y solo se interesa en sí misma. Y mientras más se esfuerza por ser perfecta mas se aleja de ello. Y yo? Soy todo menos perfecto – bufo y yo seguí atontada mirándolo – algunas veces ronco, soy desordenado, deberías entrar a mi cuarto, y aunque puedo preparar muchas cosas en la cocina nunca podre igualar las de mi mama que para mí son las mejores, aunque no lo parezca soy un perezoso. Mi mama me tiene que levantar 3 veces antes de que esté completamente despierto. Y soy un idiota. Un idiota porque después de todo este tiempo fue que me di cuenta de que estaba enamorado de la chica más hermosa y maravillosa del mundo, y para darme cuenta necesité estar encerrado con ella y aprender a callarme, porque, por cierto, a veces no sé cuando cerrar la boca… - iba a seguir hablando cuando mis labios lo callaron, enseguida correspondió a mi beso tomándome por la cintura.
Estas enamorado de mí? – mi sonrisa no podía ser más grande, pareció darse cuenta de lo que había dicho y quedo algo paralizado pero luego sonrió.
Si – esa simple respuesta me hizo subiera al cielo y bajar en in instante – y tú? – pregunto con algo de miedo.
Desde el fondo de mi corazón – le sonreí y él me correspondió. Nos abrazamos y nos quedamos así un momento.
Ven – dijo después de unos minutos, estaban llegando más estudiantes – te llevo a tu casa.
Puedo caminar no te preocupes – le reste importancia sonrojándome.
Bella – me advirtió.
Está bien – acepte con una sonrisa. Antes de montarme en el auto.
Alice POV
Jasper y yo llegamos hasta nuestros autos que estaban uno al lado del otro. Sonreí y mire a Jasper que también estaba sonriendo.
Salimos esta tarde? – pregunte acercándome a él y tomando su mano.
Me encantaría – me sonrió mas ampliamente pero su sonrisa se borro.
Qué pasa? – coloque mi mano en su mejilla.
Es que hoy no puedo – me miro pidiendo disculpas.
Ah! – Dije tratando de mantener mi sonrisa que había flaqueado un poco – está bien, no te preocupes.
Es que hoy es uno de los pocos días que papa tiene libre y esta todo el día en casa conmigo y mi hermana.
De verdad Jasper, no te preocupes. Será para luego – me imagine a Jasper pasando una tarde en familia, mis ojos de cristalizaron y una sonrisa triste se formo en mi rostro.
Que pasa pequeña? – llego hasta mi en un instante y me envolvió en sus brazos.
No recuerdo la última vez que pase un día completo con mis padres. Es más. Creo que nunca hemos pasado más de 5 horas juntos – una pequeña lagrima rodo por mi mejilla. El me apretó más fuerte.
¡Ya sé! – Exclamó – quieres pasar esta tarde conmigo y conocer a mi papa y mi hermana? – lo mire sorprendida y negué con la cabeza.
Jasper, es tu día con tu familia – dije tratando de razonar – seria como una intrusa.
No digas eso – dijo haciéndome mirarlo – quiero pasar este día contigo. I de seguro ellos estarán ansiosos de conocerte.
Pero… - me interrumpió.
Tienes algo más importante que hacer hoy? – alzo una ceja.
No pero… - me volvió a interrumpir.
Entonces no hay problema, te pasare buscando a las 4 a tu casa – me dio un coro beso en los labios y se subió en su coche.
¡No sabes donde vivo! – grite una vez que el ya estaba en su carro.
Sabré encontrarla – dijo con el vidrio abajo. Retrocedió y yo me aparte.
¡Estás seguro? – pregunte mientras en se alejaba.
¡Te recogeré a las 4! – fue lo único que grito antes de acelerar y desaparecer. Negué con la cabeza y sonreí montándome en mi auto y tomando el camino hacia mi casa. Llegue en poco tiempo, metí en auto en el garaje y entre a la casa donde, como era habito, solo estaba la servidumbre, le sonreí al mayordomo y le entregue mis llaves. Subí lentamente las escaleras hasta mi habitación. Me desvestí y me puse el pijama. Cuando unos suaves toques en mi puerta me hicieron voltear.
Adelante – me voltee de nuevo al espejo por el que vi entrar a George y Angelina, los conocía desde que era una niña y eran lo más cercano a unos padres para mí – hola – salude con una sonrisa.
Hola querida – angelina me abrazo y George me dio un beso en la frente.
Los señores nos dijeron que llegarías hoy en la mañana, no dieron detalles – hablo George mirándome con ternura – donde estuviste? – pregunto curioso. Les conté todo lo que había pasado el fin de semana y cuando termine sentí los brazos de angelina envolverme.
Oh! Niña – me apretó un poco mas fuerte – me alegro por ti – me sonrió – desde que te vi entrar con ese brillo extraño en tu mirada sabia que algo había pasado. Como es? – pregunto cariñosamente.
Es… especial – suspire.
Eso ya lo vemos – George rio un poco y yo me sonroje.
Bueno mejor ve a descansar niña. Debes estar cansada – le sonreí a angelina y un bostezo delato aun mas mi cansancio.
Si, será lo mejor – sonreí.
Quieres que te levantemos para cenar o te dejamos dormir? Dudo que te levantes para almorzar – dijo George.
Oh! Se me olvido mencionarles. Hoy pasare la tarde con Jasper y su familia – una sonrisa estúpida se planto en mi rostro. Ambos me miraron con un extraño brillo en sus ojos.
Me encantaría conocer a este chico – la voz maternal de angelina, dulce y tierna, me hizo encogerme.
Lo más pronto que pueda – prometí. Ambos sonrieron – donde están? – pregunte y sus sonrisas flaquearon un poco pero no cayeron por completo.
Según nos informaron están en Alemania, vuelven el sábado – asentí en silencio y me dirigí a la cama arropándome.
Ten dulces sueños – dijo angelina besando mi frente antes de salir apagando la luz. Esa noche a pesar de que todo era como siempre dormí con una sonrisa en los labios y por primera vez pude soñar algo lindo. Y por supuesto en ese sueño estaba Jasper y mis nuevos amigos. Mi nueva familia.
Aquí me encuentro de nuevo señoras y señores. Espero que disfruten de este capítulo. El próximo será el último y luego faltara el epílogo. Gracias a todos por su apoyo hasta ahora. Tratare de subir lo más pronto que pueda pero recuerden que no tengo computadora y que debo escribir por pedazos en la de mi papa, y cuando me la presta.
Para el próximo capítulo, el último, será la tarde de ellos juntos y la llegada al instituto, lo que la mayoría estaba esperando. Me pondré a trabajar en él lo antes posible y lo hare lo mejor que pueda. Después de todo es el último y debe ser genial. Espero no defraudarlos. Gracias por leer.
XOXO
¿Reviews?
