Jasper POV
En el momento en el que Alice nos explicó la visión que tubo, una ola de felicidad inundó el salón. Todo el mundo estaba feliz en ese momento. Los Vulturis nos dejarían en paz, por fin. En ese mismo momento decidí hacer algo que jamás había hecho delante de tanta gente, pero la ocasión merecía la pena, le di a Alice un beso espectacular, de esos que solo se ven en películas de amor en las que el superhéroe salva a la chica y todos son felices para siempre... Felices para siempre, ahora esa cita estaba cada vez más cerca de ser una realidad para nosotros, pues no tendríamos de que preocuparnos, todos estábamos con quien queríamos, sin necesidad de una batalla que causaría más dolor que felicidad. Aunque mis hermanos estaban ligeramente preocupados por la muerte de los Vulturis, utilicé mi don para que se sintiesen más a gusto, esta noche todos debían estar a gusto, era realmente una fiesta.
Estuvimos de fiesta hasta el amanecer, cuando el resto de familiares y amigos decidieron volver a sus casas. Todo volvía a estar tranquilo, no había que usar palabras, todos estábamos aliviados, no era un silencio incómodo, hasta que Alice, como siempre, nos sorprendía a todos.
-Jasper, ya que casi tenemos una batalla y hace 15 años que no nos hemos vuelto a casar, ¿que te parece volver a casarnos, ya que antes no estaba Bella?
-Alice, sabes que te amo y también sé que ya has visto que te digo que sí en una visión de las tuyas, así que no hace falta ni que preguntes, por supuesto que sí.- Y entonces le di un beso a la cosa más bonita de este mundo. Hasta que,como siempre, Emmett tuvo que hacer de lo bonito un chiste.
-Chicos, si queréis os aguanto la ropa y os traigo una cama.- Como siempre, se llevó una colleja por parte de Rose, pero todos empezaron a reírse, y si yo fuese humano, con mi timidez, debería estar tan rojo como solía estar Bella.
-Emmett, si quieres te recuerdo todas las veces que hemos tenido que reconstruir vuestra casa.-Dijo Alice, entonces fue cuando Emmett se quedó callado y Bella empezó a reírse.-O si quieres te recuerdo como siendo el fuertote de la familia, Bella te ganó echando un pulso...
Ahí si que se calló, si algo le molestaba a Emmett era que se lo recordasen. Siempre que tenía la oportunidad quería devolvérsela, y siempre ganaba ella.
-Bueno, si tanta gracia te hizo, Ali, echa tu un pulso contra ella-dijo Rose.
-Chicas, si vais a luchar, es mejor que lo hagáis en ropa interior, en un cuadrilátero de boxeo y con barro-dijo Emmett, que se tiró al suelo, sin aguantar la risa.
-¡Emmett!-gritamos Edward y yo.
-Vale, vale, ya me callo.
Pero Alice no quería echar el pulso, pues sabía que Bella iba a ganar. Así que empezamos a planear nuestra quinta boda. Esme estaba super emocionada, igual que Rose y Bella. Empezaron a planear el dia, el lugar, los invitados, la ropa... Chicas, quién las entiende... ojalá que en el futuro consiga comprender que tienen las chicas con las bodas, solo es un papel, el amor se demuestra en el día a día, pero una cosa si que la tenía clara, Alice no se casaba conmigo para demostrar que me quería, pues después de 50 años juntos, jamás dudaría que estaba tan loca por mí, como yo por ella. Alice lo hacía porque le encantaban los trajes de novias y el hacer fiestas con todos nuestros amigos. Alice siempre será Alice.
Alice POV
Tenía que ir de compras. Mejor dicho, íbamos a ir de compras, todas. Esme, Bella, Rose y yo, debíamos comprar vestido, bolso, zapatos y maquillaje para la boda. Estaba tan ilusionada, después de quince años, renovaría mis votos, quien me iba a decir, con una hermana más. Esme estaba encantadísima, pues le encanta decorar, así que entre ella y yo decoraríamos la casa para la boda, nada de iglesias. Rose, por supuesto se encargaría de Nessie, con Bella. Y bueno, cada una se encargaría de vestir a su pareja. Algo que iba a ocasionar una situación muy hot... pero eso solo lo iba a saber yo. Igual que una vez decididos los vestidos, Edward, es el único que podría saber cuales eran nuestros vestidos, así que no podía pensar en ellos, pues queríamos deslumbrar a todos.
Pero, ahora estaba amaneciendo, así que cada uno se fue a su habitación, a disfrutar, que la noche es joven (sabéis por donde voy ¿no? Cejas, cejas...). Pero, esa noche, yo no. Jasper y yo no hicimos nada ruidoso, nos quedamos en nuestra cama, mirando por la ventana, abrazados, mirando como amanecía, como el pueblo despertaba. Ninguno de nosotros dijo nada. El amor que sentíamos en este momento no hacía que el silencio fuese incómodo. Sobretodo porque Jasper podía sentir mis sentimientos. Tal vez, lo que más echaba de menos de mi vida humana sería dormir, pues debería ser agradable despertar y aparecer al lado de la persona a la que amas, sabiendo que la noche anterior y tus sueños junto a esa persona eran de verdad, que el estaba contigo no solo en tus sueños.
Aquella mañana, una vez nos habíamos duchado, juntos, nos reunimos todos. Decidimos que mientras las chicas íbamos de compras, ellos se encargarían de llamar a todos los amigos de la familia para avisarles. La boda era en un mes. Eso les dará tiempo para preparar sus regalos, sus trajes... todo.
Esa mañana, compramos en las 33 tiendas en las que entramos, pues algunas de mis prendas favoritas se quedaron en Forks, por si algún día volvíamos. Charlie también era parte de mi corazón. Él aceptó lo que éramos, igual que Bella, sin asustarse ni nada. Y he de decir, que a mi me trataba como si fuese hija suya. Ahora que lo pienso... me encanta ser Alice, todo el mundo me quiere! Bueno, de vuelta a la normalidad, creo que por primera vez vi a Bella interesarse en las compras... se está volviendo una Cullen. Y encima, los humanos de Estocolmo nos hacían un favor, cuando nos probábamos algo y salíamos del probador, si les gustaba, abrían la boca,como si fuesen bobos. Aunque en ese momento me puse contenta de que los chicos no estuviesen aquí, son, igual que nosotras, celosos. Una vez volvimos a casa, cada una cogió sus bolsas y se fue a su habitación a enseñarle a su queridísimo marido la ropa que había comprado y según mi visión, hacer un pequeño y privado pase de modelos.
Después de toda la diversión que tuvimos esa mañana, compramos unos libros, pues aunque sabíamos hablar español, italiano, inglés, portugués, francés y alemán, no sabíamos sueco y queríamos aprender. Para Bella, todo esto era nuevo, no había visto como siendo vampiro, solo necesitas unas horas para aprender lo que aprenderías en todo un año de clases.
Tal vez, estos dos últimos meses estábamos haciendo... como decirlo.. mucho el vago, pero pronto empezarían las clases de nuevo y queríamos pasar todo el tiempo posible juntos. Aunque yo estaba planteándome el trabajar... siempre se me daba bien lo de ir de compras y ayudar a los demás a comprar ropa... podía convertir mi hobby en oficio.
Este era el comienzo de una nueva vida, en el que toda mi familia era feliz. Cada uno con su pareja, en una ciudad mágica.
