Bella POV
Edward llego antes que yo y me abrió la puerta del auto en un gesto caballeroso.
Hermosa dama – hizo una reverencia que me hizo sonrojar y sonreír como una tonta.
Muchas gracias caballero – le seguí el juego y me incline un poco. Me monte en el auto y en un instante Edward se montaba en el puesto del piloto. Extendió la mano y encendió el radio. Suaves notas de piano comenzaron a inundar el auto, instintivamente cerré los ojos y relaje mi cuerpo dejando que la melodía me envolviera.
Te gusta? – pregunto desviando los ojos del camino y clavándolos en mi.
Es hermosa – le sonreí de vuelta y el volvió a ver hacia el frente.
Gracias – enseguida mis ojos se fueron hacia él que sonreía a medio lado.
Espera…tú? – dije señalando al radio. El soltó una pequeña carcajada.
Si – fue todo lo que respondió y yo no pude más que sonreír. El podía decir lo que quisiera, pero si no era perfecto sin duda se acercaba. O por lo menos para mí. Sonreí aun mas ante este ultimo pensamiento. El resto del camino fue en silencio, ambientado por las hermosas melodías que nos envolvían. Me acomode mejor en el asiento, cerré mis ojos y sin saber en qué momento me quede totalmente dormida.
Me sentía tan en paz que era sobrecogedor, a lo lejos como si me encontrara debajo del agua escuchaba aun las notas de piano. Estaba sola en la oscuridad pero no tenía miedo. Tenía un vestido blanco que resplandecía e iluminaba a mí alrededor. De pronto de la nada escuche la voz de un ángel que me llamaba. Su voz era hipnotizadora y aterciopelada, decía mi nombre suavemente. Un calor agradable se extendía por mí cada vez que escuchaba al ángel hablar hasta que me di cuenta de a quién pertenecía esa voz y sonreí. Edward.
Bella - la voz se oía cada vez más cerca y me di cuenta que despertaba cuando la luz penetro mis parpados. Pestañeé un poco y cuando mis ojos se acostumbraron y pude enfocar mi vista me encontré con el rostro de Edward a unos centímetros del mío – Hasta que despiertas – sonrió a medio lado y mi corazón latió el doble de rápido y estaba cerca de hiperventilar cuando él se retiro un poco aun sonriendo. Sentí mi rostro arder. Voltéela cabeza y me di cuenta de que nos encontrábamos frente a mi casa.
Cuanto llevo dormida? – pregunte tímidamente.
Unos 45 minutos – sonrió – llegamos hace 30 – yo abrí los ojos desmesuradamente y tape mi rostro con mis manos.
Porque no me despertaste antes? – mi voz sonó amortiguada por mis manos. Sentí las suyas suaves sobre las mías apartándolas suavemente.
Te veías hermosa – dijo simplemente – parecías un ángel – sus sonrisa se hizo leve y me miro tiernamente. Acaricio mi mejilla con sus nudillos y se acerco a mí lentamente presionando suavemente sus labios con los míos. Cerré los ojos disfrutando el momento – eres adorable cuando hablas dormida – dijo alejándose un poco.
Oh por dios – me tape la boca – que dije? – dije con temor. En sus ojos había tanto sentimiento que me sentí cohibida por un momento.
Dijiste mi nombre, y me llamaste "tu ángel" – en otro momento hubiera escondido mi rostro o hubiera salido huyendo pero su mirada me tenía atrapada y apenas me podía mover – bella, tú eres mi ángel – una sonrisa se planto en mi rostro y literalmente me eche sobre él. Estampe nuestros labios y lo bese demostrando todos los sentimientos que sentía correr por mis venas en ese momento. Nos separamos jadeantes pero sonrientes.
Ven a buscarme a las 3 – dije repentinamente – el me miro curioso pero sonrió.
Como tú digas, pero a donde vamos – me miro extrañado.
A un lugar – dije simplemente y Salí del auto – se puntual – grite riendo desde mi puerta. Solo escuche su risa antes de cerrar la puerta a mis espaldas. Me apoye en ella y me deslicé hasta el piso.
Bella eres tú? – escuche la vos de mi madre desde la cocina.
Si mama – me levante y me dirigí hasta ella, se veía algo avergonzada.
Como salió todo? – Me pregunto y yo la mire alzando una ceja – oh está bien – exclamo – el director nos llamo y nos pidió nuestra autorización para hacer un pequeño experimento.
Consintieron a convertirme en conejillo de indias? – mi vos sonó incrédula.
Bueno, a tu padre tomo mas convencerlo pero… - sus ojos brillaron pícaros.
No quiero saber – puse mis manos frente a mi rápidamente.
Algo me dice que no salió tan mal o de lo contrario probablemente estuvieras gritando como una histérica – se burlo y yo me sonroje – escupe – demando con los brazos en jarras frente a mí.
Te lo diré si me dices que dijo exactamente el director – alce la ceja negociando, ella bufó y se sentó en la sala.
Bueno, nos dijo que tu y otros cinco chicos habían tenido problemas pero que en todos veía algo especial solo que no se daban la oportunidad de conocerse, nos prometió que los dejaría salir hoy y que estarían dentro de las instalaciones del instituto – termino en un respiro, sonreí tanto por su hazaña como por la razón que tenía el director – tu padre te quiso ir a buscar cuando comenzó la tormenta pero lo convencí de que se quedara.
Dije que no quería saber – dije con una mueca de asco.
Este bien, ahora mejor comienza a hablar Isabella – amenazo y yo rodé los ojos.
Para hacer todo más corto pusieron a las personas más diferentes del planeta en un solo salón, que de por sí entre ellas no se llevaban muy bien que se diga – sonreí – y tenias razón, no salió todo mal. Es más, todo salió genial. Tengo 4 nuevos amigos, son tan diferentes y nos complementamos también, es increíble lo divertido y entretenido que es estar con ellos al mismo tiempo – una gran sonrisa se instalo en mi rostro al hablar de ellos.
Espera – dijo alzando la ceja – creí que eran cinco – me sonroje al instante, mi madre era muy perspicaz.
Recuerdas a Edward Cullen? – pregunte tratando de hacer tiempo.
El niño mimado y arrogante con el que siempre peleabas – me sonrojé aun más.
Si, ese mismo – dije bajando la cabeza, dios sabía cuantas veces me había descargado en insultos contra el frente a mi madre.
El también estuvo encerrado allí? – Pregunto mientras parecía ocultar una sonrisa – espero que no hayas asesinado al pobre – soltó una pequeña carcajada.
Sí, bueno… - comencé apretando mis manos una contra la otra – puede que a papa no le haga mucha gracia pero… somos novios – la habitación quedo en total silencio y por un momento me preocupe hasta que sentí el abrazo asfixiante de mi madre.
Al diablo tu padre – la mire sorprendida – estoy tan feliz – exclamo – cariño, en tus ojos puedo ver la felicidad que te da solo pensar en el. Y aunque te sonrojas mucho jamás te había visto sonrojarte a este nivel – rio y yo la acompañe – cuéntame todo – dijo volviéndonos a sentar. Sonreí. Mi madre estaba loca. Comencé a relatarle como sucedieron las cosas, me sonroje al confesarle lo de mi primer beso. Las dulces palabras que me dedicaba y el discurso que me dio al salir del instituto. Como me sentía cuando estaba con l y lo que me había dicho hacia unos minutos en el auto. Mi madre parecía una niña con los ojos abiertos y brillantes escuchando cada palabra, ella siempre había sido mi mejor amiga y en cuanto comencé a hablar tuve que contarle todo – dios mío hija – exclamo – estas enamorada hasta el tuétano – rio y yo me sonroje – no puedo esperar a conocer a este chico tan dulce, casi parece un sueño.
Si, así es – dije suspirando – pero no sé cómo se lo diré a papa – la mire con ojos atormentados.
No te preocupes cariño, de eso me encargo yo – me guiño el ojo.
¡Por dios mama! – exclame levantándome de un salto y la escuche reír.
Mejor ve a dormir un rato cariño, yo te levanto para que estés lista para tu cita – me sonrió y yo lo hice de vuelta. Subí a mi habitación y me tire en la cama pensando en todo el fin de semana cuando poco a poco el sueño me venció.
Rosalie POV
Llegue como flotando a mi casa y ni siquiera me di cuenta cuando entre en ella. Mis padres estaban en el sofá frente al televisor cuando voltearon a verme me sonrieron con disculpa. Yo les sonreí de regreso y eso pareció desconcertarlos. Me fui hasta el sofá y me senté entre ellos que aun me veían atónitos.
De acuerdo, algo raro pasa – dijo mi padre a mi madre ya que yo parecía en otro sitio.
Cariño – hablo mi madre suavemente – estas bien? – yo solo pude sonreír mas.
El amor te hace estúpida – dije para mí pero me escucharon y me miraron sorprendidos. Mi mama me estudio más atentamente y sonrió.
Esta enamorada – no fue una pregunta.
Recuerdan todas esas veces que me dijeron que cuando me llegara el amor no iba a saber que me había golpeado? – sonreí y mire a mi papa que me observaba con ojos brillantes.
Fueron muchas – rio un poco.
Las mismas que te burlaste de nosotros – observo mi madre – pero parece que ya te alcanzo.
¡Oh si! – dije riendo.
Quien es el pobre muchacho? – dijo mi padre como si se compadeciera. Le pegue en el hombro.
¡Papa! – exclame y el rio.
Hija, debes admitir que no eres precisamente… fácil – yo solo rodé los ojos – y no olvidemos que tienes el carácter de tu madre – entonces fue mama que le pego en el hombro – porque me golpean?
Mejor mantente calladito Eleazar – dijo mi madre mirándolo fijamente.
Hazle caso a mama – le sonreí dulcemente.
¡Ven! – Exclamo – igualitas – rio – si no tuvieras mis ojos pensaría que te hizo ella sola.
Papa/Eleazar – exclamamos mi madre y yo a la vez mientras él se iba riendo subiendo las escaleras.
Espero que no sea como tu padre – dijo en broma y yo me lleve la mano a la frente.
Dios! Se llevaran tan bien – dije sonriendo al imaginarme a papa y a Emmett juntos – pobre de nosotras.
Caíste en la maldición de las mujeres Chadwick – dijo negando con la cabeza – tanto carácter y siempre terminamos con hombres así – dijo señalando las escaleras como si fuese inaceptable y luego sonrió – aunque ninguna nos podemos quejar, nos hace felices y eso es lo que importa. El te hace feliz? – pregunto acariciando mi cabello.
Emmett – dije – se llama Emmett y sí, me hace feliz – una gran sonrisa se extendió en mi rostro y ella la imito.
Entonces está bien para mí. Ahora ve a descansar y luego me contaras todos los detalles – me dio un beso en la frente y yo me dirigí a las escaleras pero antes de comenzar a subir me giré hacia mi madre.
Me despertarías antes de las 2? – pregunte sonriendo y ella me miro – tengo una cita – me guiñe el ojo y Salí corriendo por las escaleras a mi habitación.
Y luego dice que solo se parece a mí – fue lo que le escuche decir antes de cerrar la puerta. Me desvestí me puse la pijama y me sumergí entre las sabanas dejándome llevar por el sueño al poco tiempo.
Alice POV
Angelina me levanto a las 3 de la tarde. Entro a la habitación y sentí su tacto despejar mi rostro de cabello, sonreí.
Niña ya es hora – abrí los ojos lentamente y me incorpore, sentía una extraña presión en el pecho y tenía el estomago lleno de mariposas.
Si, ya es hora – le sonreí.
Ya su baño está listo – dijo antes de salir de la habitación. Salí de la cama y me desvestí mientras entraba al baño. La tina estaba llena. El agua tibia con mis aceites favoritos. Me sumergí en ella y todos mis músculos se relajaron. En ese momento me puse a pensar ¿y si no le agrado a su padre? ¿O a su hermanita? ¿O a ambos? Los nervios me comenzaban a carcomer así que Salí de la tina y me comencé a vestir.
Me coloque un jean blanco a la cadera con una blusa verde olivo, una chaqueta blanca y zapatos cerrados de tacón de 15 cm color negro. Me alise totalmente el cabello y me maquille de forma suave, brillo de labios, delineador, rubor y algo de sombra verde. Estaba frente a mi espejo dándome el visto bueno cuando tocaron mi puerta.
Esta abierta angelina – dije mientras me quitaba el exceso de brillo.
La última vez que revise ese no era mi nombre – me paralicé al escucha su vos – ve voltee y Jasper sonrió lentamente.
Jasper – literalmente salte a sus brazos.
Hola pequeña – hablo son sus labios en el tope de mi cabeza haciéndome cosquillas con su aliento. Eleve mi rostro y rosé nuestros labios mandando descargas eléctricas por mi cuerpo antes de besarlo.
Hola – dije cuando nos separamos con la respiración agitada.
Mejor nos vamos, mi padre y mi hermana están ansiosos por conocerte – en ese momento me congele. El tomo mi mano y comenzó a caminar pero al ver que no me movía me miro interrogante – que pasa? – ladeo la cabeza un poco.
Es… y si?... yo… - se acerco a mí y coloco ambas manos en mi rostro y me miro directamente a los ojos, respire hombro - ¿y si no les gusto? ¿Si no soy lo que esperan? Si no… - fui interrumpida por los labios de Jasper.
No les vas a gustar, te van a adorar. Van a ver en ti lo que yo veo, y solo les importa mi felicidad. Eres hermosa, divertida, inteligente, sensible, comprensiva. Podría decir muchas cosas más y aun me quedaría corto en lo increíble que eres, no podría pedir nada mejor – sonreí como tonta ante sus palabras y deje que me llevara de la mano escaleras abajo donde se encontraban George y angelina.
Jasper ellos son George y angelina – los presente – los conozco desde que tengo memoria y siempre han estado aquí para mí – les sonreí.
Es un placer conocerlos – dijo el educadamente y se vio sorprendido ante el abrazo de angelina.
El placer es todo nuestro, nunca había visto a mi niña tan feliz y es por usted – los ojos de angelina se veían brillantes como si estuviera a punto de llorar.
Cuídala muchacho – George también lo abrazo dándole palmadas en la espalda.
Nos despedimos de ellos y Jasper me abrió la puerta de su auto, le sonreí y subí, al momento ya él había entrado en el puesto del piloto. Nos pusimos en marcha, Jasper tenía una sonrisa algo extraña así que lo observe interrogante.
Qué? – me dijo al captar mi mirada.
Porque sonríes así? – alce una ceja.
Cómo? – me dio una mirada inocente y yo rodé los ojos.
Como si supieras algo que yo no – entrecerré mis ojos.
Ya llegamos – dijo sin contestarme.
Tan rápido? – Pregunte observando por todos lados – si solo hemos pasado como 2 cuadras… - me detuve al entender – tu…
Si – rio. Bajo y bordeo el auto hasta llegar a mi puerta para abrirla.
Siempre has vivido aquí? – pregunte aun si creerlo.
Aja – asintió.
Sabes? – Le dije mirándolo – cada vez me convenzo mas de que somos idiotas – sonreí y él lo hizo aun mas. Me tomo de la mano y nos dirigimos a la casa con un gran jardín delantero, un camino de piedra en medio y a las orillas de éste pequeñas flores amarillas, la casa era también de color amarillo solo que era extremadamente suave, era de 2 pisos y tenía grandes ventanales y cortinas vaporosas que se mecían con el viento. La puerta de madera pintada de blanco era grande. Llegamos hasta ella y Jasper la abrió.
En la cocina – grito una voz masculina, era graves y ronca aunque agradable. Camine junto a Jasper casi con temor, camínanos por la sala hasta la amplia cocina donde se encontraba un hombre de espalda. Al parecer nos sintió y volteo hacia nosotros. Era idéntico a Jasper. Nos sonrió dejando a la vista una hilera de dientes perfectamente blancos. Era alto, mucho, un poco más que Jasper, estaba en buena condición física y era muy guapo. Al sonreír unas pequeñas arrugas enmarcaron sus ojos, grises como metal frio pero cálidos como el sol, y su cabello de tono de la miel solo que corto. Estaba vestido con un pantalón deportivo blanco y una camisa casual color azul cuello en vez de algodón. Se limpio las manos con un paño y se acerco a nosotros.
Papa, ella es Alice, mi novia – sentí como mi rostro se encendía pero sonreí.
Un gusto Alice – me sonrió de forma esplendida mirándome y sonriéndome con calidez.
El gusto es mío señor hale – le tendí mi mano con timidez y el rio antes de abrazarme, recibí el abrazo con sorpresa pero sintiéndome como en casa.
Llámame Jasón hija – un retorcijón me apreso el estomago y tragué el nudo en mi garganta.
Por supuesto – sonreí.
Ya la comida va a estar lista, Jasper sube por jane, se está arreglando en su cuarto – rodo los ojos. Jasper asintió y me dio un ligero beso antes de subir por las escaleras – así que, Alice… - hizo una pausa – estoy feliz de conocerte, no había visto a Jasper tan feliz en mucho tiempo – una ligera sombra de tristeza opaco sus ojos pero rápidamente desapareció.
Creo que ambos hemos tenido ese efecto – dije bajando la vista – yo nunca había sido tan feliz que como lo eh sido estos días con Jasper – me sonroje.
Les espera un gran futuro por delante – alce mi vista y lo mire a los ojos – lo veo en la manera en que se miran. Están destinados – volvió a sonreír.
Eso espero – suspire.
Les esperan pruebas por superar, no todo va a ser color de rosas, van a haber peleas, incluso puede que alguna vez digan cosas que no sienten pero al final del día siempre tienen que recordar lo que de verdad está en sus corazones y un consejo muy importante – me incline un poco más hacia el – nunca dejen que el orgullo sea más fuerte que su amor. Está bien tener un poco de orgullo pero no vale la pena conservarlo si al final del día no están juntos – lo sonreí en agradecimiento por sus palabra pero antes que pudiera decir cualquier cosa Jasper entro a la cocina
Dice que necesita 10 minutos – sonrió – quiere dar buena impresión, solo tiene 12 años. ¿Qué tanto se puede arreglar? – rodo los ojos.
Pues hermanito, la primera impresión es muy importante – dijo una vos suave y aguda a sus espaldas. A la cocina entro una niña hermosa, tenía el cabello rubio platinado, tez de porcelana y ojos grises, tenía un vestido de tirantes rosa pastel y sandalias con tacos 5cm plateadas, su cabello estaba pulcramente peinado a los lados totalmente liso con un cintillo plateado. Al voltear hasta mu un ligero sonrojo cubrió sus mejillas – hola – dijo tímidamente.
Hola – le sonreí – me llamo Alice –llegue hasta ella.
Lo sé – me sonrió de vuelta – Jasper hablo mucho de ti. Yo me llamo jane – sonreí aun mas
Lo sé, Jasper me hablo de ti también – no quedamos un momento mirándonos y sonriéndonos.
Eres muy linda y te vistes genial – me hablo con más confianza – nunca hubiera pensado en todo eso junto – dijo como si le avergonzara.
Pues tú también eres muy linda, y bueno eso de vestirse se aprende con el tiempo. Te ves preciosa con ese vestido.
Gracias – sonrió ante el cumplido.
La carne esta casi lisa, vamos al jardín – observe interrogante a Jasper y el solo sonrió de vuelta. Seguí a Jasper hasta una puerta corredizo que daba a el jardín trasero. Había una mesa larga de madera como la de los parques con el asiento largo en los laterales y había una gran parrilla con carne sobre ella. Hamburguesas – sonreí.
Le gustaría que le ayude – pregunte llegando hasta la parrillera junto al señor Jason.
No te molestes querida – me sonrió.
No es molestia, me encantaría – lo observe con ojos brillantes y él me hizo un espacio. Cuando cortaba los ingredientes sentí una miraba fija en mi, al voltear me encontré con jane y Jasper que me observaban divertidos y con un extraño brillo en sus ojos. Les sonreí y ellos me devolvieron la sonrisa. Tuve todo listo y Jason coloco las carnes, lleve una hacia jane y le acaricie el cabello – buen provecho. Me sorprendí al ver que Jasper con dos hamburguesas frente a él – te vas a comer 2? – alce las cejas y él se encogió de hombros.
Estoy en pleno desarrollo necesito alimentarme – dijo sonriendo con inocencia y yo rodé los ojos.
Aja, si claro – sonreí, me acerque a el que estaba sentado frente a jane, me incline y lo bese ligeramente – buen provecho – me sonrió de forma esplendida.
Gracias – ayude a servir lo demás y nos sentamos todos a comer en silencio hasta que fue interrumpido por jane.
Alice, me quisieras ayudar a elegir mi ropa para mañana – hablo bajo y sin verme a los ojos.
Claro jane, me encantaría - le sonreí y cuando alzo la vista me correspondió – así podre ver tu cuarto también – extrañamente sus ojos se iluminaron.
Genial, alguna vez me encantaría ver tu cuarto también – yo reí.
Claro, cuando quieras vas a mi casa y te lo enseño – capte las miradas que compartían Jasper y su padre pero decidí no preguntar. Terminamos de comer y a pesar de que me ofrecí para lavar lo que estuviera sucio, fue en vano y enviaron a Jasper. Acompañe a jane a su cuarto. Subimos las escaleras, pasamos una puerta y nos detuvimos en la segunda. Jane la abrió y ambas entramos. Su cuarto era espacioso y se notaba la transición por la que estaba pasando, la etapa intermedia. Su habitación era celeste, la cama con el cobertor azul marino estaba en una esquina de la habitación, un poco a su lado estaba un escritorio con la laptop y algunos cuadernos esparcidos, en la pared contraria había unos estantes caobas llenos de libros, junto a él una puerta blanca al igual que en la otra pared, en medio del cuarto había una alfombra color blanco brillo de seda.
Ese es el baño – señalo la puerta junto a la cama – y ese mi armario – ahora señalo la puerta junto a los estantes.
Me gusta tu habitación – le sonreí.
Genial – fue hasta el armario y lo abrió.
Tienes mucha ropa linda aquí – dije entrando y viendo sus prendas – tienes buen gusto – le guiñe el ojo.
Gracias, lo herede de mi madre – se quedo callada un momento u yo lo deje pasar – te diste cuenta como te veíamos jazz y yo cuando ayudaste a papa? - pregunto más bajito.
Si – dije cautelosa.
Estoy segura de que le recordaste a mama, a mí también me paso – sentí que quería seguir hablando así que la deje – ella preparaba hamburguesas en tacones y ropa de diseñador sin que un cabello se saliera de su lugar y siempre luciendo elegante. Justo como tu hoy – sonreí un poco – y viste como se miraban mi padre y mi hermano? Ellos también se sentían así, no digo que seas un una suplente de mama, solo que nos haces sentir como nos sentíamos con ella. Yo siempre elegía mi ropa con ella, me encantaba como se vestía, era hermosa, igual que tu – paro un momento – y no solo eres hermosa, eres inteligente, amable, y solo te eh visto sonreír hoy, me recuerdas tanto a ella – sentí un débil sollozo y al voltear su pequeño cuerpo impacto contra mí. La abrasé mientras acariciaba su cabello – cuando hiciste hoy antes de desearme buen provecho la vi en ti.
Cariño, se que extrañas a tu mama, y estoy más que alagada de que la veas en mí, es un honor ayudarte a elegir que ponerte, es mas, considérame como tu hermana mayor si? – Ella asintió sonriendo – tu eres una niña adorable y estoy segura de que algún día cocinaras con tacones y ropa de diseñador – ambas reímos – estoy muy feliz de haberte conocido.
Y yo estoy feliz de que salgas con mi hermano, aunque a veces es un tonto lo quiero mucho – me sonrió y yo la correspondí con una sonrisa aun mas grande.
Qué te parece este conjunto? – cambie el tema y le mostré lo que había elegido, me miro un momento antes de asentir.
Bella POV
Me encontraba frente a mi casa esperando a Edward, no se había retrasado, yo estaba un poco adelantada. Me había levantado como un rayo y me había duchado lo más rápido posible para después desperdiciar media hora de mi vida frente al armario. Había elegido un pantalón caqui con una camisa manca larga cuello en V azul turquesa y botas blancas. Recogí mi cabello en una cola alta dejando algunos mechones caer por mi rostro y cuello. Y en esos momentos me comía las uñas de la ansiedad. Un claxon me sobresalto. Gire rápidamente encontrándome a mi dios griego sonriendo a través de la ventana antes de bajarse. Se acerco a mi rápidamente y me giro tomándome por la cintura y solo me dio tiempo de pasar mis brazos por su cuello. Me beso y parecieron años desde que me había besado la ultima vez, fue como volver a respirar después de estar bajo el agua.
Hola – dije sonriendo y él lo hizo a medio lado.
Me dirás a donde me piensas llevarme? – pregunto alzando una ceja y yo negué con la cabeza.
Tu solo maneja – lo volví a besar.
Si así me convencerás haré todo lo que digas – reí divertida ante esto y con las manos entrelazadas nos dirigimos al auto. Me abrió la puerta y subí. Después de unos minutos comencé a dar indicaciones hasta llegar al bosque junto a una senda. Le dije que parara y él lo hizo me miro interrogante y yo solo baje del auto, la momento se encontraba frente a mí.
Vamos – dije emocionada mirándolo a los ojos.
A donde? – en su voz se traslucía la frustración.
Sígueme – reí como una niña u comencé a caminar internándome en el bosque. Tomo mi mano y seguimos caminando juntos. Más de una vez me caí gracias a las raíces sobresalientes de los arboles, en un punto se ofreció a llevarme en su espalda, a lo cual obviamente me negué rotundamente, pero cuando me despiste me tomo en brazos y por más que me queje nunca me dejo en el suelo. Pero todo rastro de molestia se evaporo cuando note lo cerca que estábamos de mi lugar especial. Al llegar al claro pareció como si entráramos en otra dimensión. El sol ya se comenzaba a ocultar y los colores en el cielo no hacían más que embellecer la vista.
Este lugar lo encontré hace algunos años. Poco después de mudarme – dije en un susurro. Edward, que estaba prendado a la vista volteo su rostros hacia mí y conecto nuestras miradas – justo después de haber rechazado a cierto chico – ambos sonreímos – quería despejar mi mente y me perdí – me sonroje en ese momento – pero encontré esto – señale con mi cabeza sin dejar de mirarlo – y luego de algún modo logre salir – ambos reímos – ya me puedes bajar? – pregunte alzando la ceja.
Tal vez – sonrió de forma malvada y en ese momento sentí como caía antes de que rápidamente el me volviera a sostener firmemente mientras reía.
Eres un idiota – dije con el corazón acelerado. Entonces me volvió a besar y todos los pensamientos volaron al instante de mi cabeza.
No sentamos juntos viendo en atardecer convertirse en noche sonriéndonos. Abrazados en el pasto, besándonos. Simplemente estando allí. No hacía falta llenar los espacios con palabrerías innecesarias. Solo nos necesitábamos el uno al otro. Ya de regreso decidimos romper en silencio.
Te imaginas el shock que va a sufrir el instituto – pregunté pendiente de donde pisaba.
No eh pensado mucho en eso – lo sentí encogerse de hombros – con que tu estés conmigo la verdad no importa mucho – sonreí ante sus palabras – aunque muero por ver el rostro de algunas personas en particular.
Lo mismo digo – bufe – aunque no entiendo, tu porque? Yo tengo a tu legión de fans a quienes restregarles en la cara que eres mío – casi me lo podía imaginar sonriendo – pero a quien me podrías exponer tu? – pregunte frunciendo el ceño.
No te ves muy claramente cierto? – su voz sonaba seria.
Al parecer no. Pero porque lo dices? – pregunte curiosa.
No tienes ni idea de cuantos mueren por estar contigo. Algunos con intenciones mas oscuras que otras pero… - lo interrumpí.
Algunos con intenciones más oscuras que otras? Hablas enserio? – me gire incrédula casi cayéndome en el proceso. Me tomo rápidamente por la cintura y beso mi frente.
Eres de lo más deseable – dijo cerca de mis labios y sentí el rubor en mis mejillas – y aunque no pueda verte claramente en este momento apostaría lo que fuera que en este momento en tus mejillas esta es rubor que te hace aún más hermosa – no lo deje que siguiera hablando y lo bese.
Eres muy bueno para mi auto estima, sabes? – reímos juntos y retomamos el camino hacia su auto. El trayecto de vuelta se hico mucho más corto que el primero y en menos de lo que nos imaginamos nos encontrábamos frente a mi casa. La patrulla de mi parte estaba allí. Me puse un poco nerviosa pero se paso en cuanto sentí el leve apretón en mi mano.
Mañana te vendré a buscar para ir al instituto juntos – yo asentí.
Hasta mañana – se acerco a mí y me beso suavemente.
Te quiero – sonreí y me mordí el labio.
También te quiero – baje del auto y no deje de sentir su mirada hasta que me encontré dentro de mi casa y cerré la puerta tras de mí. Escuche las risas de mis padres en la cocina y me dirigí hacia allí.
Hola bells – mi padre se veía radiante.
Hola papa – dije cautelosa.
No te preocupes cariño, ya estoy al tanto y me alegro por ti, cuando lo traes a casa? – sentí el suelo bajo mi mandíbula.
Quien eres y que has hecho con mi padre? – casi grité.
Bells soy el mismos, ya tu madre me dijo lo feliz que eres y eso es lo más importante. Pero si llegara el caso en que el te hiciera daño su trasero tendrá un encuentro con algunas balas y casualmente se desaparecerán algunas de mi escopeta – sonrió.
Ahora si eres tu – dije casi aliviada.
Te dije que hablaría con el – mis padres se vieron a los ojos y sonrieron de forma picara y confidente.
Yo mejor me voy y por favor, no hablen esta noche – Salí lo más pronto posible de la cocina corriendo a mi habitación. Esa noche caí rendida en cuanto mi cabeza toco la almohada.
Rosalie POV
Me sentía nadar entre las suaves sabanas cuando me movieron ligeramente trayéndome dl mundo de los sueños, me queje un poco cuando escuche unas suaves risas. Reconocí al instante a mi madre. Me tape de nuevo completamente pero me volvió a quitar las sabanas.
Son las 2:30 – soltó unas risitas y yo Salí de la cama como un resorte y por poco me caí por lo violento del movimiento entre corriendo al baño.
Porque no me despertaste antes? – grite desde dentro del baño.
Tengo media hora tratando de hacerlo – hablo de vuelta – si tu pecho no se hubiera estado moviendo me hubiera preocupado de que estuvieras muerta – la escuche reír, yo ya me encontraba en la ducha. Me di el baño más rápido de mi vida, me envolví en una toalla y Salí apresurada dirigiéndome al closet, mi mama estaba sentada en mi cama observándome divertida.
Que se supone que me voy a poner – lance al menos 6 camisas y 3 jeans en mi cama descartándolos – ni si quiera se a donde vamos – mire a mi madre de forma suplicante.
Cariño, nunca te había visto así – dijo levantándose y acercándose hacia mí, que estaba poniéndome histérica. Me acaricio el cabello – sabes que todo se ve genial en ti – me sonrió.
Nunca me había sentido así – mis mejillas se tiñeron al momento que escondía mi rostro.
Sabes que eres hermosa – dijo alzándome la barbilla – solo eres principiante en esto del amor - - soltó unas risitas – déjame esto a mi – me guiñó el ojo y yo le sonreí – hoy te veras más hermosa que nunca y con menos maquillaje – rio – lo sorprenderás – simplemente me relaje y lo deje todo en sus manos.
Sin cuestionarle nada me coloque el pantalón de caqui con bolsillos a nivel de las rodillas junto al suéter de lana fina, mangas largas, cuello de tortuga color crema junto con las valerinas del mismo tono crema. Me sentó en la cama u busco mi maquillaje y me hiso cerrar los ojos. La podía sentir trabajando en mi rostro con los ligeros toque por aquí y por allá. Me levanto y me dejo parada cuando me indico que abriera los ojos. Estaba frente a mi espejo de cuerpo completo y sonreí a mi imagen, era cierto que me veía mejor que nunca pero lo que de verdad marcaba la diferencia era el brillo inusual de mi mirada. Mire a mi madre a través del espejo antes de que ambas saliéramos de la habitación justo en el momento que el timbre sonaba. Me paralice.
Así que eres el pobre afortunado – escuche hablar a mi padre.
No estoy completamente seguro de que significa eso – escuche la voz de Emmett y mi corazón comenzó a latir aun mas rápido – pero gracias… creo – la estruendosa de mi padre resonó en toda la casa.
Me caes bien muchacho – lo escuche cerrar la puerta – solo espero que sepas cuidar bien de mi princesa, aunque siento más miedo por ti que por ella es mi deber decírtelo – su voz se mostraba algo más amenazante.
Aunque de nuevo no se qué significa eso quiero asegurarle que cuidare a Rosalie, con mi vida si fuese necesario – la voz de Emmett sonaba seria y mi corazón cada vez se hinchaba mas – por eso quiero pedir su permiso para salir con rose – me lleve la mano a mi boca para esconder una exclamación, mi madre no podía sonreír mas. De un momento a otro ya no estaba junto a mí.
Eleazar, espero que no estés molestando a nuestro visitante – mi mama bajaba las escaleras en completa calma como si no hubiera escuchado nada.
Nunca, querida – casi podía ver el cambio en el rostro de mi padre al fijar sus ojos en mi madre – este joven aquí viene a pedir nuestro permiso para salir con Rosalie – hubo un silencio hasta que mi madre volvió a hablar.
Es bastante apuesto – mi madre soltó unas risitas – a donde piensas llevar a rose? – pregunto con curiosidad y yo le agradecí mentalmente.
Esperaba poder llevarla a un sitio especial para mí – sonreí ante sus palabras aunque no me revelaban nada.
Bueno… - mi mama dejo las palabras abiertas a su nombre. Como si no lo supiera, pensé.
Emmett – respondió con voz jovial.
Bueno Emmett – sentía la sonrisa en su voz – Rosalie bajara en unos momentos – sentí que ese era mi señal de salida. Me tome unos momentos, respire hondo. Mis manos temblaban y unas risillas nerviosas salieron de mis labios. Me serene lo más que pude y comencé a bajar las escaleras lo más tranquila que pude.
Hola Emmett – dije en cuanto mis ojos se fijaron en los de él y fue como si todo desapareciera, incluso mis padres. Sin darme cuenta ya me encontraba frente a él con una sonrisa en los labios que él hasta que un carraspeo y unas risillas explotaron nuestra burbuja y enseguida me sonroje.
Mama, papa Emmett y yo ya nos vamos – dije prácticamente arrastrando a Emmett fuera de la casa mientras escuchaba las risas de mis padres.
La traeré temprano, hasta pronto, señor, señora hale – en ese momento fue que se dejo llevar por mí. Llegamos al jeep y Emmett me abrió la puerta ayudándome a subir sosteniéndome de la cintura. Mi corazón volvió a latir sápidamente, le sonreí.
A donde me vas a llevar? – pregunte observándolo y vi como una sonrisa surcar su rostro.
Vamos a los muelles – dijo observándome por el rabillo del ojo. Sin saber que más decir volví mi vista a la ventana hasta que los muelles saltaron a mi vista de forma hermosa. El cielo encapotado dejaba entrever la luz grisácea en que se reflejaba en el en la ligera niebla. La orilla estaba cubierta de espuma. La vista era hermosa, me estremecí levemente. No había nadie a parte de nosotros.
Es… hermoso – dije saliendo del auto – el viento frio corto mis mejillas y me estremecí. Sentí las manos cálidas de Emmett en mis hombros.
Lo es – lo escuche decir.
Ese día fue simplemente mágico. Emmett era dulce, divertido, atento y apasionado. Cada vez que nuestros ojos se encontraban veía sus ojos arder. Caminamos mor la orilla de la playa sin ser tocados por el agua mientas hablábamos de todo y nada. Me abrazo dándome calor y embriagándome con su olor. En un momento me tomo en brazos y me beso como si hubieran pasado años. Le devolví el beso con todas mis fuerzas, el mundo se desvaneció a mí alrededor, lo tome del cuello de su camisa y me apreté más a él. Nos separamos jadeantes pero sonrientes. Luego si darme tiempo de nada me monto en su espalda y volvió a caminar, yo solo podía reír como una niña de 5 años cuando estaba con él.
Nos encontrábamos sentados en la arena sobre una manta que había traído, el aire frio nos acariciaba pero estábamos fundidos en un abrazo intercambiando el calor de nuestros cuerpos que apenas y lo notábamos. Solo estábamos él, yo, las gaviotas y el sonido de las olas. El momento era perfecto, casi mágico.
No sé qué has hecho conmigo Rosalie Hale – acaricia suavemente con sus nudillos mi mejilla – pero estoy muy feliz de que lo hayas hecho – unió nuestras frentes y cerré los ojos inundándome de él.
Te quiero Emmett – sonreí aun con los ojos cerrados.
Lo sé – solo pude reír y abrazarlo – que te parece hacer una fogata? – dijo con ojos brillantes, en ese momento me recordó tanto a un niño que me estremecí de ternura.
Lo que quieras – le sonreí.
Espera aquí – en un segundo ya no se encontraba a mi lado, sonreí viendo la luna – 15 minutos después venia con ramas bajo uno de sus brazos y una bolsa grande colgando de su otra mano.
Que traes allí – pregunte con una ceja alzada.
Ya verás – me guiño el ojo y yo sacudí mi cabeza con la misma sonrisa.
Organizó las ramas secar y puso papel en el medio. Saco un encendedor de su bolcillo y poco a poco las llamas encendieron. En calor fu reconfortante. Pero no tanto como sentir el cuerpo de Emmett tras de mi volviendo a la posición que tenía antes, con mi espalda en su pecho y sus piernas a mis costados. Puso en mis piernas la gran bolsa y sonreí al ver lo que era. Era un gran paquete de malvaviscos tamaño jumbo.
Enserio esperas que comamos todo esto? – pregunte alzando mi cabeza hacia atrás para observarlo.
Si – dijo sonriente.
Pesare 3 kilos las que cuando llegamos – me queje.
Seguirás siendo peso pluma – contraataco.
Estaré gorda – alce la ceja.
Lo dudo – se burlo.
Y ya no me querrás – me crucé de brazos.
Ridículo – siguió el.
Se me subirá e azúcar – hice un puchero ya rendida.
No te podría imaginar más dulce, pero será interesante probarte – beso mi cuello y me derretí en sus brazos.
Está bien – bufe aunque por dentro no podía estar más complacida. Con una rama larga incrusto un malvavisco en la punta y lo puso al fuego hasta que se doró. Lo atrajo rápidamente y lo tomo entre sus dedos, se derretía entre ello, lo acerco a mí y ensucio la punta de mi nariz.
Oye – me queje. El sonrió y la besó quitando lo que había quedado. Le sonreí y él lo dirigió a mis labios. La pasta pegajosa y dulce entro en mi boca y luego esta fue sellada por sus labios en un corto y casto beso. Trague y le sonreí de nuevo. Tome un malvavisco de la bolsa y lo lleve a sus labios. Sonrió y mordió justo a la mitad, cuando sintió mis dedos me miro con maldad y apretó un poco más, sin lastimarme – auch – sobre actué.
Sí, claro – rodo lo ojos pero tomo mi mano entre las suyas y beso suavemente allí donde había mordido. Seguimos comiendo de la bolsa hasta llegar a la mitad.
Estoy a reventar – dije tocándome la barriga – lo que hago por ti – lo señale acusatoriamente.
No exageres – se burlo.
Exagerar? Mira – exclame señalando mi abdomen.
Si, lo veo – la malicia chispeo en sus ojos y se mi vino encima dándome un beso en el abdomen haciéndome retorcerme de la risa – quien lo diría, tan sensible? – alzó una ceja interrogante.
Un poco – volvió a besar mi abdomen y me volví a retorcer – esta bien, mucho – me sonroje.
Eres perfecta – lo mire escéptica – para mí – sonreí y lo mire a los ojos, sentí por primera vez que me encontraba en el lugar correcto.
Alice POV
La noche en casa de Jasper había sido maravillosa, le había ayudado a jane con su vestuario y habíamos terminado la velada jugando scrabble sentados en el piso, un gran sentimiento de nostalgia me había pegado fuertemente al encontrarme en una escena con la que había soñado tantas veces de niña y era un poco triste que otra familia realizara mi sueño. Jasper me había devuelto a i casa y se había despedido con un dulce beso.
A la mañana siguiente me levante más temprano de lo normal con una emoción haciéndome vibras, estaba exultante de alegría. Hoy iba a ser un día especial. Era como un nuevo comienzo. No más Alice tonta para poder encajar. No más falsas amistades. Hoy iba a ser yo misma. Con mis nuevos amigos y lo más importante, Jasper iba a estar allí para mí. Aun no podía creer todo lo que había cambiado en 3 días. 3 simples días que habían hecho falta para poder unirnos. Estacione mi auto en el aparcamiento del instituto con una sonrisa y baje rápidamente. Grande fue mi sorpresa al ver el auto de Jasper a tres puestos del mío y junto a el reconocí el auto de maría. Recordé que Jasper me había dicho que tenía que encontrarse con el entrenador apenas llegar ya que había faltado a una reunión del equipo. Fruncí el ceño al darme cuenta de que Emmett no estaba y de seguro se iba a meter en un lio ya que el entrenador del equipo de soccer era el mismo de futbol americano. Emmett. Sacudí la cabeza sonriendo. Camine hacia el gimnasio donde debía estar Jasper impaciente por verlo. Cuando me encontraba cerca de la perta me du cuenta que habían 3 chicas en las puertas viendo por el vidrio hacia adentro. Cuando me iba a anunciar comenzaron a hablar.
Jasper es tan sexy que me cuesta respirar de solo verlo – me sorprendí al darme cuenta de que era Alison quien hablaba, una de mis supuestas amigas.
Lo sé, y va a ser mío – fruncí el ceño, era maría. La misma que tantas veces me había repetido lo odioso que era Jasper y quien me había recordado cuanto me odiaba y cuanto debía odiarlo.
Como harás con Alice? Se supone que ellos se odian – pregunto Alison.
Y eso no cambiara mientras yo pueda evitarlo, Alice es una pobre idiota y mientras más lejos se mantenga de mi hombre mejor – la sangre me hervía a fuego lento mientras apretaba los puños.
Es decir, vas enserio tras el – Alison parecía sorprendida.
Claro, es guapo, rico, y es imposible que Alice me lo pueda quitar. Como me quito a los demás – fruncí más el ceño.
Que otros? – Alison pregunto lo que pasaba por mi mente.
Todos – gruño maría – cada chico que me interesaba solo bastaba una mirada a la dulce Alice para que fueran tras ella como perritos, y lo peor es que ella ni siquiera los volteaba a ver, es una maldita mosca muerta – ya había oído suficiente. Puse mi mejor sonrisa e hice como si no hubiese oído nada.
Hola chicas, que hacen aquí? – pregunte con mi tono habitual.
Alice – exclamaron ambas con sorpresa.
Lo mismo te pregunto, que haces aquí tan temprano amiga? – casi vomito a ver su sonrisa falsa y oír su tono meloso.
Ah pues yo tenía que venir a buscar algo – dije encogiéndome de hombros.
En el gimnasio? – Pregunto Alison confusa, yo asentí.
Y qué sería? – maría me miraba curiosa y con el ceño fruncido. En ese momento las puertas se abrieron y salió mi Jasper. Sonreí ampliamente. El me devolvió la sonrisa, maría y Alison no se habían dado cuenta de su presencia.
A mi novio – volví mi atención a ellas.
Novio? – exclamaron con los ojos abiertos como platos.
Y quien es el afortunado? – a maría se le notaba el esfuerzo por mantener la sonrisa pero cuando iba a hablar Jasper me interrumpió.
Hola amor – ambas giraron la cabeza tan rápido que por un momento pensé que se romperían el cuello. Jazz de acerco a mí y unió nuestros labios mientras yo suspiraba.
Hola – dije en cuanto terminamos de besarnos.
Pero… como… ustedes no se odiaban? – sonreí ampliamente y las mire directamente.
Nunca lo hicimos realmente, pero dudo que lo entiendas – me dirigí expresamente a María – y por cierto, si es imposible que te quite a Jasper, no se te puede quitar lo que no es tuyo, y él es mi hombre – mi tono de voz había cambiado a uno más serio y sin darles tiempo de decir nada me di media vuelta y lleve a Jasper conmigo cuando ya nos encontrábamos bastante lejos Jasper paro abruptamente y me volteo hacia él.
Solo tuyo – fue lo último que escuche antes de que sus labios devoraran los míos en un beso hambriento y lleno de pasión. Cuando nos separamos nuestras respiraciones eran erráticas y yo me encontraba aun paso de hiperventilar. Le sonreí y nos dirigimos a nuestras clases.
La mañana paso rápidamente mientras solo pensaba en Jasper, la sonrisa nunca había abandonado mis labios y cada vez que veía las miradas fulminantes de María o las expresiones de estupefacción de todos cuando me veían con Jasper me daban ganas de largarme en carcajada. Sonó el timbre para el almuerzo y casi corrí a la cafetería, Jasper me había mandamos un mensaje diciendo que se iba a tardar algo así queme fui sola. Abrí las puertas de la cafetería y la recorrí con la mirada. Las porristas, la "zona" deportiva, los intelectuales, y donde solía sentarme yo, las ricas. Sonreí, olvidada en una esquina de la cafetería había una mesa sola, apenas y se veía. Me dirigí directo hacia ella pasando a todos por alto. Me senté y seguí en mis pensamiento hasta que usan manos me sobresaltaron.
Impresionante, cierto? – dijo también recorriendo con la vista la cafetería, me di cuenta de los del equipo de soccer lo miraban fijamente. Jasper se sentó junto a mí y me besó.
Si – sonreí. Voltee hacia la puerta de la cafetería por reflejo y n ese momento entraron Bella y Edward cogidos de la mano. La vi mirar en todas las mesas y sin duda levante mi mano llamándola, me miro sonriente y enseguida se dirigieron hacia nosotros.
Esta mesa siempre estuvo aquí? – pregunto Edward haciendo un gesto caballeroso apartando la silla para Edward. Me parecían una pareja demasiado tierna. Sonreí.
La verdad lo dudo – sonrió bella. La imagen del director Meyer vino a mi mente.
Yo también – apoyo Jasper – han visto a Emmett? Hoy no se presento con el entrenador – la misma pregunta me había hecho yo al no ver su jeep más temprano. Bella negó con la cabeza mientras que Edward asentía.
Lo antes de ir por bella a una de sus clases – alce una ceja y sonreí aun mas – iba de muy mal humor. Olvido ir a hablar con el entrenador por no ir a una reunión o algo así y él lo cito en el campo.
Si, había una reunión el sábado y, por obvias razones – Jasper nos miro sonriendo – no pudimos ir. Yo hable con el esta mañana – me sonrió y recordé el incidente con María y como nos habíamos besado luego. Voltee hacia bella pero algo llamo mi atención por sobre su hombro. Bufé.
Si sus miradas tuvieran laser ya tendrían un agujero en la espalda – rodé los ojos – Parece que sus amigos están celosos – me burle. Los del equipo de baloncesto y de soccer veían a Jasper y Edward como si hubiesen encontrado a sus novias engañándolos.
Mejor que los miren a ellos que a nosotras – el comentario de bella me hizo reír. Las puertas de la cafetería sonaron y por ella entro Rosalie seguida de dos porristas que quedaron perdidas cuando Rosalie siguió directamente hasta nosotras y no se quedo con ellas en su mesa habitual. Llegó hasta nosotros y nos abrazo.
Han visto a Emmett? – bella y yo giramos la cabeza hacia Jasper y Edward.
Bella POV
Me tome mi tiempo al ducharme y puse especial cuidado al lavar mi cabello. Me envolví en la toalla y me dirigí a mi armario. Del fondo de este saque una caja que aun tenia la etiqueta de "felicitaciones" por mi cumpleaños 17, sonreí y la puse sobre mi cama. Me sequé el cabello dejándole sus ondas naturales. Me maquilé con algo de delineador y volví a la cama. De la caja saque un jean oscuro a la cadera y totalmente ajustado. La camisa de seda azul eléctrica entrecruzada, hice un pequeño lazo en mi espalda, sin mangas. Y unos zapatos de un tono más oscuro que la camisa, con una pequeña abertura en el frete dejando entrever algunos dedos. Tacón de 10 cm y un pequeño lazo al frente. Me mire en el espejo y estaba radiante, ruborizada de la emoción, por primera vez veía cosas que nunca había notado. Mi cabello era de un profundo color castaño oscuro al igual que mis ojos que aunque siempre los había visto comunes ahora veía la cremosidad de la que hablaba Edward. Sonreí más. También tenía linda figura, no tan exuberante. Más bien delicada y me gustaba. Mis cavilaciones fueron interrumpidas cuando oí la voz de mi madre.
Cariño, Edward esta aquí – tome mi abrigo y mis cosas y casi corrí escaleras abajo. Me encontré con mi madre hablando cómodamente con él mientras ambos reían – bella, te quedaste corta en tu descripción, Edward es un amor – podría haber jurado que Edward se sonrojaba.
Gracias, Reneé – alce la ceja y el la señalo.
Señora me hace sentí vieja – yo rodé los ojos.
Vamos – dije encaminándome a la salida pero fui interceptada por sus labios.
Buenos días para ti también.
Buenos días – dije sonrojada.
Son tan lindos – el chillido de mi madre me hizo acelerar el paso mientras Edward se veía de lo más divertido.
Me agrada tu madre – dijo una vez dentro del auto.
Aun no la conoces bien – masculle. Ambos nos quedamos callados, yo avergonzada y el divertido.
Me invito a cenar – dijo una vez frente al instituto.
Qué? – casi me atraganto con mi propia saliva. El no respondió y se bajo del auto para luego abrir mi puerta. Baje del auto y Edward pareció mirarme por primera vez, me encogí un poco ante el escrutinio.
Estas hermosa, más de lo usual me sonroje y lo próximo que supe fue que tenía sus labios sobre los mío. Nos separamos y comenzamos a caminar juntos sonriéndonos. Cuando entramos al instituto hubo un silencio absoluto seguido por los murmullos de todos. Seguimos nuestro camino y nos despedimos para ir a nuestras clases. Yo entre a matemática y me senté con la mente en otro lugar hasta que toco la campana. Al salir me encontré con Edward esperando por mí para acompañarme a mi siguiente clase, los murmullos persistían y me retuve de rodar los ojos.
Lleguemos a ingles donde nos volvimos a despedir con la promesa por su parte de estar cuando saliera. Al entrar me encontré con Jessica.
Hela bella – dijo con la sonrisa de siempre, hasta ahora nunca me había dado cuenta de lo falsa que se veía.
Hola Jessica – dije de la misma forma.
Se sentó a mi lado y toda la clase estuvo abriendo la oca como si fuera a decir algo antes de callarse. Ya casi finalizando la clase se decidió a habla.
Te ves… bien – dijo algo dudoso.
Me siento bien – dije encogiéndose de hombros. Ella carraspeo un poco.
Si… no sabes lo que escuche en los pasillos – dijo algo cauteloso. Escondí mi sonrisa.
A ver, dime – la incite.
Pues… tu y ed… Cullen – me quedo mirando.
Sí, que pasa con él? – pregunte haciéndome la desentendida, en ese momento sonó la campana.
Ustedes… - llegamos a la puerta y lo vi allí así que sin esperar nada me dirigí hacia él.
Hola de nuevo amor – le sonreí y él me la devolvió. Me gire y observe con gusto la estupefacción seguida por el disgusto en el rostro de Jessica.
Pero… ustedes…? – pregunto con el ceño fruncido.
Ya sabes, del odio al amor solo hay un paso – enlace nuestras manos y nos dirigimos a la cafetería dejando atrás a Jessica. Cuando ya casi llegábamos no aguante mas y solté una gran carcajada.
Eres mala – se burlo Edward.
Yo? Para nada pero de ahora en más que a todas les quede claro de quien eres señorito – dije apuntándolo con un dedo.
Eres posesiva? – parecía gratamente sorprendido.
Ni yo misma lo sabia – dije ahora cabizbaja y ruborizada. Me acerco a él y me abrazo, cuando íbamos a entrar me aferre a su brazo y lo detuve.
Qué pasa? – pregunto extrañado.
No es por nada, pero no me quiero sentar en tu mesa, ya sabes, "la zona deportiva" – me miro con la ceja alzada – no encajo allí, me sentiría incomoda – baje la vista.
Bella mírame – alce mi vista de forma inocente y lo escuche reír, yo tomo el rostro y beso mi nariz – no te hare sentarte allí si no quieres y aunque debamos comer afuera o en el suelo lo haremos, juntos – le sonreí y volví a tomar su mano antes de entrar a la cafetería. Recorrí con la vista cuanto una manita llamo mi atención. En el fondo de la cafetería, en una mesa que ni siquiera sabía que estaba allí, se encontraban Alice y Jasper. Sin duda en mis pasos me dirigí hacia ellos con Edward junto a mí. Aprecie las miradas escépticas que mandaban a nuestras manos unidas. También note la mirada del equipo de baloncesto en mi espalda, como también sentía la mirada de mis antiguos compañeros de mesa. Si lo pensaba detenidamente nunca los había considerado amigos, solo compañeros y podía sentir claramente la diferencia entre esa relación y la que ahora tengo con Jasper, Alice, Emmett y Rosalie en solo 3 días.
Esta mesa siempre estuvo aquí? – pregunto Edward apartando mi silla para yo sentarme. Le sonreí y me senté. Se sentó junto a mí.
La verdad lo dudo – sonreí yo pensando en el director.
Yo también – me apoyo Jasper – han visto a Emmett? Hoy no se presento con el entrenador – yo negué con la cabeza mientras que Edward asentía.
Lo antes de ir por bella a una de sus clases, iba de muy mal humor. Olvido ir a hablar con el entrenador por no ir a una reunión o algo así y él lo cito en el campo.
Si, había una reunión el sábado y, por obvias razones – nos observo – no pudimos ir. Yo hablé con el esta mañana – le sonrió de forma extraña a Alice, como compartiendo un chiste privado. Alice volteo su vista y miro sobre mi hombro y bufó.
Si sus miradas tuvieran laser ya tendieran un agujero en la espalda – Alice rodo los ojos – Parece que sus amigos están celosos – se burlo. Voltee discretamente y vi como el equipo de soccer y el de básquet observaban alternamente entre Jasper y Edward y sonreí.
Mejor que los miren a ellos que a nosotras – ambas reímos por mi comentario. Ye escucharon las puertas de la cafetería y por acto reflejo voltee, sonreí al ver a Rosalie y casi suelto una carcajada al ver la cara interrogante de victoria y Lauren que se habían quedado en la mesa de las porristas mientras que Rosalie seguía caminando hacia nosotros. Llegó y nos saludo a cada uno con un abrazo.
Rosalie POV
Todo había sido perfecto. Culminamos la noche frente a mi puerta donde se despidió de mi con un beso que me dejo viendo estrellas. Y luego desapareció en la negrura de la noche. Mis padres me vieron pasar pero no abrieron la boca, solo sonrieron. Caí rendida esperando con ansias el día siguiente.
Me desperté como siempre y todo lo que había vivido me parecía un sueño y casi temía que lo fuera hasta que a mi teléfono llego un mensaje.
Todo parece producto de mi imaginación y pero no soy capaz de imaginar algo tan perfecto como los días que estuve contigo mi la sensación de tenerte entre mis brazos. Eres única Rosalie Hale. Hasta pronto.
-Emmett.
Sonreí y solté un chillido, emocionada. Me bañe y vestí rápidamente. Pantalones ajustados claros, blusa marrón y zapatos de tacón 10 cm beige. Deje mi cabello suelto. Coloque delineador y labial rojo, sonreí a mi reflejo y Salí de la casa. Mis padres ya habían salido a trabajar así que solo me tome un café en el camino.
Aparque frente al instituto y busque entre los auto hasta que di con el enorme jeep de Emmett. Sonreí y emprendí hacia mi primera clase muriéndome por ver a Emmett. Como de costumbre me encontré con todo el grupo de animadoras que me preguntaban por mi ausencia el día anterior. Respondí crípticamente y seguí mi camino. No pude evitar a victoria que se me pego como una lapa y mi humor empeoraba al no encontrar a Emmett en ningún lugar. Irónico que cuando creía odiarlo le lo encontrara en todas partes. Ya había tocado el timbre y me dirigí a la cafetería sin siquiera pretender que prestaba atención a lo que decían victoria y Lauren, que se le había unido. Entramos a la cafetería y recorrí la vista y no lo encontré pero lo que si vi fue una mesa en particular. Camine hacia allí dejando en el camino a victoria y Lauren en la mesa de las porristas. En la última mesa en la esquina de la cafetería estaban Jasper, Alice, bella, y Edward captando la atención de todos al ver que no se mataban entre si y la atención se acrecentó cuando me uní a ellos saludándolos con un efusivo abraso. Me senté junto a ellos sonriendo, mi humor mejoraba y solo necesitaba a Emmett para estar completamente bien. Extrañamente me ponía nerviosa no estar con él.
Han visto a Emmett? – Alice y bella giraron la cabeza hacia Jasper y Edward.
El entrenador lo debe está castigando en el campo por perderse una reunión de equipo el sábado – Jasper rodo los ojos.
Es un tirano – rio Edward – lo más seguro es que lo esté poniendo a corre o a hacer sentadilla – ambos chicos pusieron cara de disgusto y casi con sincronización bella y Alice tomaron sus manos.
Pues más le vale soltarlo pronto si no quiere correr y hacer sentadillas él – dije con el seño fruncido y los brazos cruzado, solo me faltaba hacer un puchero para parecer una bebe. La cafetería pronto quedo en silencio pero no preste atención.
No sabes lo adorable que te vez – todos los vellos de mi cuerpo respondieron ante esa voz. Me gire rápidamente y sus manos se posaron en mi cintura. Observe a toda la cafetería esperando mi reacción. Mis oídos se llenaron de exclamaciones cuando nuestros labios se unieron. Sentía como si hubiera estado demasiado tiempo bajo el agua, todo rastro de tensión me abandono en cuanto sus labios tocaron los míos. Lo necesitaba.
Te estaba esperando – dije en sus brazos suspirando.
Lo sé, lo siento – oí su sonrisa en su voz.
Aunque a mí me encantaría ver al entrenador hacer sentadillas – la voz de Edward rompió el ambiente y todos solo pudimos reír.
"No juzgues a un libro por su portada" un dicho tan repetido como cierto. Una pequeña sinopsis o un simple vistazo no son suficientes para juzgar. Lo bueno y lo malo se pueden mezclar y no podemos saber que hay detrás de un rostro. Aquella persona a la cual no has dirigido una segunda mirada, puede ser tu alma gemela, la que se viste diferente a ti, se puede convertir en tu mejor amigo, todos tienen secretos, todos ocultan algo, todos somos distintos. Depende de cada quien darse el tiempo para descifrar los acertijos y descubrir que hay allí dentro. Veras que lo que encontraras te puede sorprender."
Porfavor perdónenme por no subir antes. Por supuesto no me había olvidado de ustedes y este capitulo esta liste desde hace ya un mes pero me mude de casa y no tengo internet. Me encuentro en el consultorio de mi padre para porder conectarme al Wi-Fi de la clínica -.- pero todo por ustedes.
Ahora si el ultimo capitulo, que les parece? Aun falta el epilogo y ls tengo una sorpresa… ¡HABRA SECUELA!... si, leyeron bien, pienso que merecen secuela por ser tan pacientes conmigo. Solo que será con otros personajes y como pista las dejo….. ¡JANE HALE!
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