Jasper POV
Era inevitable sentir, como siempre, el silencio incomodo de los misterios. El aturdimiento de toda la familia me debilitaba en exceso a pesar de que no deberíamos sorprendernos por lo que pasa. Es algo normal que siempre tengamos problemas que resolver o misterios a los que prestar nuestra ayuda. Al fin y al cabo, somos una familia de seres mitológicamente extraordinarios y no nos rendimos. Quizá la vida nos los depara como pruebas para llegar a nuestro tan ansiado destino final.
Rosalie está furiosa. Alice sorprendida. Carlisle pensativo y Esme asustada. A Emmett le agrada la idea de que haya alguien como él o incluso, me atrevería a decir, de haberse acostado ficticiamente con Heidi. Es inevitable no fijarse en sus curvas de escándalo y su rostro angelical. Sus largas piernas blancas como el mármol, interminables gracias a los tacones o su pelo negro como el carbón y lacio recorriéndole la espalda sin apariencia de final. Pero lo externo no es lo único que importa, y es que Heidi peca de una excesiva confianza en ella misma, así como de un egoísmo superficial. No es oro todo lo que reluce, aunque siento que Heidi tiene un carácter de hierro que sido endurecido poco a poco por alguna situación que desconocemos.
Ella esta pasiva ahora mismo, se siente engañada y frustrada. Acostarse con alguien a quien aparentemente conoces pero no es más que un espejismo debe ser algo aterrador, no sin más una experiencia extraordinaria solo por el hecho de que alguien como nosotros con un don impecable ronda por los alrededores.
-Démosle caza- digo en un arrebato de furia.
-No es tan fácil, cariño- dice Alice con aparente tranquilidad, aunque concentrada en el errante.- Se mueve rápido.
-¿De verdad pensabas que te habías acostado conmigo?- suelta Emmett dirigiéndose a Heidi, en un intento por relajar la tensión.
-Cállate, cabeza hueca!- chilla Heidi sin captar la broma.
-Vale, vale, tranquila. Solo era una broma.
-Debes entenderla, Emmett, la han engañado durante tres meses. Es normal que este confusa y furiosa.- aclara Esme.
De repente, a Alice le da un espasmo. Una visión que ha surgido de la nada. El hostil ha tomado una decisión en torno a nosotros o en torno a Heidi. Edward está en el mismo estado ausente en el que esta Alice. Los dos parecen ser clarividentes, aguantados por seres sobre naturales que en cualquier momento los dejaran ir y caerán en el vacío. Sucede, los dos se encorvan al acabar la visión.
-¿Qué?- pregunto inesperadamente.
-La quiere matar.- concluye Alice con una voz contundente y clara.
-Pero de una forma, lenta y dolorosa. Como un…
-Carroñero.- termina Carlisle.
- ¿Un Carroñero? ¿Qué es eso?- Dice Heidi sorprendida.
-Es algo así como un asesino de vampiros. Suele escoger a sus víctimas por un rasgo en concreto, las seduce y las mata. Todos siguen el mismo modus operandi aunque se han encontrado variantes en cuanto al modo de proceder y por supuesto, en cuanto a las víctimas. Es como nosotros aunque no siente placer alguno matando humanos, lo siente matando a vampiros de un modo lento y doloroso, como ha dicho Edward.
-¿Cómo es posible?
-Son sádicos. Gente que caza humanos por que lo necesita y que caza vampiros por diversión. Juegan con ellos. – Dice Rosalie con un hilo de voz, hasta ahora no había hablado.- Los torturan tanto psicológicamente como físicamente. En tu caso, este vampiro lo tenis más fácil al tener un don, te embauco con sus artes.
-Lo que quiere decir Rosalie, es que si no le damos caza primero, el te dará caza antes.- simplificó Carlisle.
Heidi abrumada por la situación se sentó en el sofá y se tapó la cara con las manos, intentando evadirse de la situación aunque sin conseguirlo.
-Pero no has de preocuparte por nada, estaremos con los cinco sentidos alerta para que no te pase nada. Por ahora lo único que sabemos de él es que puede adoptar la forma que quiera y que ronda por aquí…
-Espera Carlisle, ¿Qué es lo que has dicho?- preguntó Alice.
-¿El qué? ¿Lo de que ronda por aquí?
-No lo otro.
-¿Lo de que cambia de forma?
-Si…- Alice se quedó pensativa durante unos segundos- Por eso no puedo verlo con toda claridad: no se mantiene en su forma original, si no que va cambiando según le apetece o según le convenga. Parece que sabe cómo funcionamos y que es lo que hacemos. ¿Edward puedes captarlo?
-No, para nada.
-Inténtalo otra vez. Expande tu onda. Concéntrate.
Edward cerró los ojos, intentando concentrarse. Se quedó ausente mientras todos le mirábamos, esperando alguna señal, pero nada. Podía sentir como ansiaba encontrar algo, lo impaciente que estaba. Lo inseguro que se encontraba y las ganas imperdurables de proteger a Bella.
-¿Qué intentas…?
-Shht- me interrumpió Alice.
Pasaron otros minutos. Edward seguía ausente, perdido en su mente, buscando a la de otra persona que ni siquiera sabemos cómo piensa, ni lo que piensa. No sabemos cómo es, ni lo que hace habitualmente.
-Ya está!- chillo Edward, todos saltamos de la sorpresa menos Alice.
-Lo sabía… ¿Qué has oído?
-Solo piensa en ella, repite su nombre una y otra vez sin cansarse. Es evidente que está al acecho pero no sé cuándo quiere atacar. No oigo nada más en su cabeza que el nombre de Heidi.
-Pues si es así, tenemos un problema.- interviene Emmett, aunque como siempre tarde y mal.
-Mis visiones no son claras, siempre lo veo de espaldas, y la última ha sido aterradora. Lo hará de noche, en esta casa. En un día en el que habrá tormenta y el árbol de delante de casa caerá con un gran estruendo, aplastando la mitad del inmueble. Pero… lo que no se es porque no haremos algo para prevenirlo.
-Quizá no estemos en casa.
-Heidi, por alguna razón, sí que estará y sola. La habremos dejado sola sin motivo aparente.
-Alice, ¿Estas segura de la visión?- pregunta Edward, agarrándola por los hombros.
-Totalmente segura.
