Disclaimer: Inuyasha no me pertenece, así que no me demanden…jeje… La canción es de Alejandro Sanz (El es un Dios!!)… insisto… no me demanden

¡Aléjate de mí!

Cap. II

A golpes contra el calendario

Vio el artefacto que tenia frente a ella, entrelazando en sus finos dedos, temerosa. Su cara tenía un tono casi verdoso, talvez esperando una negativa del artefacto que le daba miedo. Pero en el fondo aunque ella no quisiera aceptarlo esperaba que fuera diferente. "Maldición" dijo desesperada no tenia el valor, no aún. Guardo el artefacto dentro de una gaveta de su baño, cerrándola de golpe. Aunque no necesitaba ver el resultado de esa cosa para saber que le esperaba, suspiro. "Me voy a quitar esta duda de una buena vez" dijo ella abrió la gaveta decidida tomo el artefacto entre sus manos, lo volteo, encontrándose con el resultado, positivo.

De tantos líos que me meto,

el tuyo ha sido tan total.

"Mierda" dijo colocándose una mano sobre la boca, tratando de pensar con claridad aunque sabía que era imposible. "Ahora que voy a hacer…" dijo para si. "Ahora que vamos a hacer" dijo ella colocándose una mano en el vientre, efectivamente estaba embarazada, del hombre de cabellos plateados, de ojos electrizantes del que ella solía ser amante, que podía hacer…tenerlo desde luego…no era ese tipo de personas que abandonan a sus hijos, no, ella lo tendría y lo criaría sola.

Pero ahora busco la forma mejor,

de que me olvides y olvidarme yo.

Ya no encajo, no te engañes, en tu guión.

"Inuyasha necesita saber" dijo ella, lo sospechaba desde la última vez que lo había visto, pero no estaba segura solo llevaba un par de días de atraso solamente, ahora tres semanas después tenia la total certeza pero no había querido comprobarlo, ahora estaba sumida en sus pensamientos, marcó el número de él, que tenia semanas de no marcar, pero nadie contestó, Kagome cortó y no intentó marcar de nuevo. Se acostó en la cama viendo el techo con cierta fascinación… ¿Qué hago?

No pares aún que sigue el aplauso,

si el mundo para sólo un instante en mis manos

ya no se va parar más.

Nunca pasó por su mente que Inuyasha se encontrara tan lejos, pensó, talvez que estaba en una reunión o algo así. Nunca dudó si él era capaz de abandonarla…no él no era así. Y con un hijo…menos. Pero aún así ya no sabía ni que pensar, tomo el aparato de nuevo y marco. Una voz femenina le contesto.

"Moshi, moshi"

"Sango"

"¡¿Qué salio?!"

"Positivo"

La línea parecía haberse cortado, Fue un silencio sepulcral el que reino entre ellas dos, una sin saber que hacer y la otra muda de la impresión.

"¿Y que piensas hacer?" dijo Sango después de un rato

"Tenerlo… que más" contesto Kagome.

No pares aún que sigue el aplauso,

si el mundo para sólo un instante en mis manos

ya no se va parar más.

"Esto no es un juego" dijo Sango pensando en lo difícil de criar un hijo. "¿Inuyasha sabe?"

"No" respondió casi inmediatamente "Y lo se Sango, no es un juego"

"¿Le piensas decir?" Preguntó Sango,

"No lo se" contestó Kagome. "No quedamos en muy buenos términos y ni lo he visto ni hablado en las últimas tres semanas"

"Entonces lo vas a criar tu sola"

"Sí" pero luego pensó un poco las cosas "Él tiene derecho a saber ¿no?"

"Por supuesto, es tan tu hijo como el suyo"

"No quiero hablar con él" Confesó Kagome

"Debes hacerlo… por el bien de los tres" replico Sango.

"Está bien…hablaré con él" dijo y colgó…

No quiero seguir ensayando en mi cuarto

Para hacer un papel que me negaron los años

El tiempo no ha perdonado

-.-.-.-.-.-.-.-

Bienvenidos a Texas, la temperatura es de 86° F (36 grados centígrados), son las 13:43 Hora local, por favor esperar hasta que el avión se haya detenido completamente para desabrocharse el cinturón de seguridad gracias por volar en American Airlines" dijo una aeromoza en el altoparlante del avión.

"Bien amor, ¿arreglaste lo de la mudanza?" preguntó una mujer, de cabello negro como la noche y ojos fríos, Japonesa, metida en un traje de dos piezas junto a su esposo, un hombre alto y fornido de ojos electrizantes, ambarinos.

"Si" se limitó a decir ¿Por qué no podía dejar de pensar en Kagome? Se la podía imaginar perfectamente en ese momento. En vez de tener a Kikyo a su lado, la podía imaginar ilusionada por vivir en otro lugar, tal vez por eso había podido tener una relación con ella, por que eran las pequeñas cosas que ella hacía o decía lo que lo hacían feliz. Cosa que con Kikyo era completamente lo opuesto…

y me he portado

como un actor que se ha acabado

se que al bajar del escenario

me partiré por ti las manos

Salieron del aeropuerto tomados de la mano, este seria su nuevo hogar.

-.-.-.-.-.-.-.-

"Es inútil Sango, déjemelo así, Talvez me evita" dijo Kagome sentándose sobre una banca del parque '''''donde estaban''''

"Kagome envíale un mail o algo así" intentó Sango

"No, estas cosas se deben hablar a la cara" contestó Kagome

"Si, tienes razón" repuso Sango

"Y si lo busco…" dijo pensando bien lo que diría "…en su casa"

"Pues si mañana en la tarde no tienes noticias de él…ve a su casa amiga" le alentó Sango

"Está bien" dijo Kagome, ya era el tercer día que trataba de hablar con Inuyasha en vano.

"Se fuerte amiga" le dijo Sango abrazando a Kagome que tenia los ojos cristalinos.

"Si…" Fue lo único que pudo decir antes que incontables sollos salieran de su boca, aferrándose a Sango como un salvavidas, cuando logró volver a hablar dijo con hilito de voz "esto es muy difícil"

"Lo se, pero debes ser fuerte, por los dos" le dijo extendiéndole un pañuelo para que secara las lagrimas que había derramada.

Cuando Sango se había ido ella se desplomó en su cama a llorar descontroladamente… "Tu padre no nos puede abandonar…" dijo sobando amablemente su vientre aún plano "Él no es así…por eso lo amo" cuan equivocada estaba.

A golpes contra el decorado

Al golpes contra el calendario

Como un maldito fracasado

A golpes contra el…a golpes contra el…

------------------------------------Flash Back ------------------------------------

"Él será tu nuevo jefe Kagome, Inuyasha Taisho" dijo Kagura, la que hasta ahora había sido la presidenta de la compañía de los Taisho. Kagome había trabajado en ese lugar desde que el padre de Inuyasha llevaba la presidencia. Todos hacían burla acerca de que la empresa había cambiado de presidente mas veces que de secretaria de presidencia. Luego que el padre de Inuyasha se había retirado había quedado en manos de Sesshoumaru, el mayor, pero hubo una perdida muy grande. Lo cual hizo que Kagura, su esposa, tomara la presidencia. Ahora ella estaba embarazada de su primer hijo y había pasado su responsabilidad al menor de los Taisho, que estaba casado con Kikyo, por matrimonio arreglado.

Kagome e Inuyasha se conocían desde hacia tiempo, eran amigos. Inuyasha siempre la quiso a su lado, él necesitaba alguien quien lo amara y lo apoyara con una mujer con la que pudiera hacer un futuro juntos, Kagome era esa mujer. Kagome necesitaba alguien a quien amar y que la amara de vuelta con la misma pasión, un hombre que mirara más allá de su cuerpo que viera su alma como verdaderamente era Inuyasha era ese hombre.

De aquellos líos que me acuerdo

El tuyo insisto fue total

Mientras duró supe de nuevo

Lo que es MAGISTRAL

Pero este ha sido el acto final

Pero el destino les jugó una mala pasada, antes que Inuyasha siquiera pudiera pensar en declarársele a Kagome, estaba comprometido con Kikyo. Lo primero que hizo fue contarle a Kagome, lo cual le destrozó el corazón en dos.

"Entonces se me casa mi mejor amigo" dijo en un tono molesto, sin ocultarlo.

"Si" dijo viendo la cara de Kagome que no disimulaba su molestia. "Pero que cara pones mujer"

"¿La amas?" consultó tratando de disimular el nudo en la garganta que tenía.

"Claro que no" dijo él "Ni la conozco, Kagome, No digas estupideces"

------------------------------------End Flash Back ------------------------------------

"Inuyasha" dijo abrazándose a ella misma, si tan solo alguno de los dos hubiera abierto la boca en esos momentos, quizá ella sería la señora Taisho y estaría todo mundo celebrando su embarazo, sería el segundo nieto de los Taisho, pero las cosas eran diferentes, su teléfono sonó y sin pensarlo mucho descolgó, una vos demasiado familiar le hablo del otro lado…

-.-.-.-.-.-.-.-

Estaba besando a Kikyo encendiéndola con sus besos apasionados, la blusa de ella se encontraba tirada en el suelo, y la de él se encontraba colgando de su brazo izquierdo, la besaba con los ojos cerrados, apresándola contra él, la estrechó en un abrazo bajando sus manos sensualmente sobre su espalda cuando vio que al final del pelo de la mujer se hacían unos rizos, unos rizos demasiados conocidos para él 'Kagome' pensó él acercándola lo mas posible a él, las manos de ella recorrían el pecho de él de un modo desconocido para él, cerró los ojos con fuerza y al abrirlos vio la imagen de Kikyo y eso lo turbó, la beso.

Kikyo cinto el resentimiento en el beso y lo acercó a ella poniendo su varonil mano en el broche de su ropa intima, Inuyasha trataba de zafar la prenda, sin éxito, vio los ojos de Kikyo encontrando los castaños de Kagome, vivaces y alegres viéndolo con ese amor que ella reservaba para él, solo para él, sacudió la cabeza con violencia, y sin decir más soltó a Kikyo se puso la camisa y salio del lugar.

No dejes pasar tu vida esperando

Que suba el telón y este contigo, brillando

No puedo enseñarte más

No debes llorar por que llegaste

Y yo acabo

Estaba en un pequeño despacho que tenía en su casa. "Maldición" gritó y tiró un libro del otro lado de la habitación. "Maldita sea" dijo sentándose en una silla colocando sus codos en sus rodillas y tapándose la cara, aunque quisiera no podía dejar de pensar en ella.

En la Habitación Kikyo estaba llorando, eran lágrimas silenciosas que salían de sus ojos y se perdían en cama, nunca se permitía hacerlo, pero esa vez había llegado al límite de nuevo. Se sentía vulnerable, no recordaba cual había sido la última vez que habían hecho el amor, hace dos años quizá…todo había empezado cuando había perdido al bebe, cuando Inuyasha corrió a los brazos de Kagome. "Maldita seas Kagome Higurashi" dijo en voz alta, sabia que ella era el motivo de la frialdad de su esposo.

-.-.-.-.-.-.-.-

-Sesshoumaru, ¿Qué tal? ¿Qué tal Kagura y Rin?- Preguntó Kagome fingiendo interés, y aparentar las lagrimas que había derramado.

-Bien… ¿tu estás bien?- consultó, Sesshoumaru y Kagura eran cómplices en la relación de Inuyasha, ellos fueron los primeros en oponerse al matrimonio de Inuyasha pero todo en vano.

-Si…- dijo con un hilito de voz

-¿Qué sucede?- consultó extrañado

-¿Sabes donde está Inuyasha? Lo he buscado como loca, y no hay señas de él, como si se lo hubiera tragado la tierra.

-Pues tanto como la tierra, no, se lo trago un avión talvez. Pues él y Kikyo andan en Texas, dijeron algo así como 'cambiar de ambiente' o algo así…- explico él.

-Oh- fue lo único que pudo decir Kagome, tenía una mano en el vientre. Había botado el auricular de la sorpresa, tiró el teléfono por un lado, luego arremetió contra todo lo que pudo en su departamento, cayendo rendida en la desecha cama llorando desesperando, murmurando… "nos dejo solas…mi amor"

Continuará

Bueno aquí van mis respectivas ¿no?, Ojala les guste, Gracias por tomarse el tiempo de leer este pequeño proyecto mio. Pues saludos, ¿me dejan un review?

Este cap. Es un poco mas largo que el otro… va con mucho cariño a todos y todas las fans de Inuyasha..

Saludos

Yuna!