Cap 13

MALAS NUEVAS EN EL MINISTERIO

-Todo esto es ... decía Arthur Weasley mientras volvía a leer por tercera vez las hojas de periódico que tenia en sus manos... es... increíble.

Varios magos y brujas se encontraban reunidos en su despacho, en el Ministerio de Magia Ingles.

Todos tenían rostros de preocupación y algunos de vergüenza, por haber subestimado la desaparición de Gilderoy Lockhart.

Ron estaba sentado en un pequeño sofá sosteniendo la mano de Hermione, quien estaba sentada a su lado. Sus orejas estaban rojas y tenia la mirada clavada en el techo de la habitación, se sentía demasiado furioso para hablar.

Hermione miraba de reojo a su esposo. Podía entenderlo, porque ella también sentía rabia e impotencia.

Ginny quien estaba sentada en una silla al lado de su hermano, tenia los ojos vidriosos, tanto tiempo invertido y había sido tiempo perdido.

Podía ver el rostro angustiado de su padre, quien ahora caminaba de un lado a otro del despacho, con sus manos aferradas a su cabeza. Su rostro estaba pálido y sudoroso. Ella sabia que para él esta nueva revelación era un golpe bajo. Porque el amaba a Harry como a un hijo y se había tomado cada misión de búsqueda como un asunto personal.

Todo aquello era un desprestigio para el ministerio en general.

En ese momento entraban cuatro magos de aspecto tosco. Llevaban túnicas azules con ribetes amarillos sobre sus hombros. Eran miembros del Departamento de Investigaciones Detectivescas del Ministerio, eran los encargados de mantener el orden dentro de la comunidad mágica.

-Quería vernos Señor Ministro...dijo uno de los hombres mientras asumía una postura rígida frente al señor Weasley.

-Si Señor Cantherris. Quiero que me explique la razón por la cual nunca se me informo de que el señor Gilderoy Lockhart fue visto por muggles una semana antes de su desaparición... dijo el Señor Weasley con tono cortes pero molesto.

El investigador miro al Señor Weasley con asombro e incredulidad. Parecía que no entendía lo que se le preguntaba.

-Con todo respeto señor Ministro, pero no logro entender lo que se me pregunta.

-El asunto es Señor Cantherris, que han llagado a mis manos unos periódicos de origen muggle, con fechas de la época, donde se leen las declaraciones de varios muggles que dicen y aseguran haber visto al Señor Lockhart en las cercanías de Privet Drive... dijo el señor Weasley con mayor enojo en su voz... y si me permite recordarle, ese es el lugar donde vivían los tíos del Señor Harry Potter, cuya búsqueda a estado a cargo del Departamento que usted preside.

El investigador Cantherris tomo entre sus manos los periódicos que el señor Weasley le ofrecía.

Los leyó uno a uno, mientras su rostro iba palideciendo a medida que pasaba cada hoja.

-Puedo asegurarle Señor Ministro, por el honor de mi nombre, que mis hombres han hecho todas las averiguaciones pertinentes al caso Potter... dijo el Investigador Cantherris con cierto dejo de bochorno en su voz... pero debo reconocer que esta noticia nunca fue manejada por ningún miembro del departamento.

-Se da usted cuenta de lo que significa tal afirmación... dijo Madame Bones quien se había puesto de pie y encara al investigador.

-Si Madame, lo se y estoy dispuesto a asumir el peso de tan grave error... dijo el Investigador Cantherris mientras hacia una leve inclinación de cabeza frente a Madame Bones.

Ron apretó con fuerza sus manos. Hermione sintió como la lastimaba, por eso atrajo a Ron hacia ella y con susurro de voz le dijo:

-Cálmate.

-Todos estos años basándonos en falsa teorías... dijo Madame Bones mientras volvía a sentarse con actitud derrotada... y resulta que el asesino de esos muggles y el secuestrador de Harry eran el mismo... era Gilderoy Lockhart...

-Yo no quisiera añadir más fuego a la hoguera, pero revolviendo entre los informes del Departamento de Cooperación Mágica Internacional... dijo un mago de baja estatura, de esbelta figura, con pelo entrecano y pequeños ojos color miel, mientras entregaba un sobre al señor Weasley... he encontrado algo... ¿recuerdan que a otras comunidades mágicas se les pidió su ayuda, en la búsqueda de Potter y Lockhart?

-Si Falcon, continua por favor... dijo el Señor Weasley ansioso.

Todos los presentes habían dirigido sus miradas hacia el pequeño y delgado mago.

-Hace ocho años, nuestros colegas del Ministerio de Magia Griego nos enviaron una misiva, donde afirmaban que habían visto un mago con características físicas parecidas al señor Lockhart, visitando a un mago de la comunidad mágica de Atenas... dijo el Señor Falcon bajando la mirada... pero la información fue desestimada porque ya el caso Lockhart había sido cerrado.

-Como que cerrado?... y quien ordeno que se cerrara ese caso?... pregunto el Señor Weasley furioso.

-Yo lo hice Señor Ministro... dijo el Investigador Cantherris con voz queda, sin atrever a levantar la mirada... mantener el caso Potter y el caso Lockhart requería de mucho tiempo y esfuerzo... el Departamento que dirijo no contaba con suficiente personal... por lo que decidí cerrar el caso Lockhart y sumar los esfuerzos en el caso Potter...cuando esa información llego...me pareció... en realidad... no le di importancia...lo siento... lo siento mucho.

El señor Weasley tenia sus orejas coloradas. Dio un fuerte golpe sobre su escritorio con el puño cerrado. Luego se sentó. Se quito los lentes y los coloco sobre unos papeles que había sobre el escritorio. Se tapo el rostro con las manos. Quería que nadie viera las lagrimas que habían comenzado a rodar por sus mejillas.

Ginny fue hasta él y lo abrazo.

Todos guardaron silencio. Un silencio triste.

El Ministerio había fallado en la búsqueda de Harry Potter.

Por un error, una vida había sido arrebatada de su libertad y de su felicidad...pero no de su destino.

-Señor Ministro, se que he fallado...dijo el Investigador Cantherris... por tal motivo pongo mi cargo a la orden... se que por mi decisión... por no saber sabido manejar el caso Potter... tal vez por subestimar... ahora el Ministerio de Magia y su gestión serán duramente criticados.

-No Cantherris. No es la idea de tratar de buscar culpables. Ahora lo que hay que hacer es ponerse a trabajar con esta información... dijo el Señor Weasley mirando al Investigador y todos los presentes.

En ese momento entro al recinto, Draco Malfoy.

Camino con su actitud arrogante hasta el Señor Weasley, parecía no importarle en lo absoluto el estar interrumpiendo una reunión, en el despacho del Ministerio.

-Señor Ministro vengo a informarle, que ya todo esta listo. Partiremos mañana a primera hora para Berlín. Mis informantes afirman que el Seño Oscuro piensa dar el golpe.

-Malfoy no te das cuenta que interrumpes una reunión importante... grito Ron levantándose de su asiento.

Había sido la gota que había rebosado el vaso de su paciencia.

El pálido rostro de Draco adquirió un tono rozado y sus ojos grises se posaron en Ron.

-Soy un auror, y no estoy dispuesto a soportar más tu detestable insolencia... dijo Draco con tono frió.

-Señores por favor... dijo el señor Weasley al ver a Ron abalanzarse sobre Draco mientras este sacaba su varita... no es el momento... Señor Malfoy, le recuerdo que no puede entrar a mi despacho de esa forma... realmente interrumpió usted una reunión importante.

Draco miro a su alrededor con desprecio. Luego miro al investigador Cantherris y le pregunto con indiferencia.

-Sobre que?

-Sobre el caso Potter... dijo el investigador Cantherris con respeto a su superior inmediato.

-Ah, sobre eso... dijo Draco con tono despectivo... bueno ya que hablaban de Potter, mis informantes también afirman que tal vez Potter este mañana en Berlín al lado del Señor Oscuro... con una riza burlona continuo... así que después de todo volverán a ver a su amado Potter, y luego podrán visitarlo en Azkaban.

Ron saco su varita y apunto a Draco, pero Lupin volvió a tomarlo del brazo.

-Déjame matarlo... dijo Ron con los dientes apretados, en un susurro.

-No digas tonterías, no vas a matar a nadie... dijo Lupin bajando el brazo de Ron.

Un ruido hizo a los presentes volver su cara hacia la puerta, por donde entraba tímidamente la secretaria del Señor Weasley.

-Lamento interrumpirlo Señor Ministro, pero afuera hay una joven que desea verlo.

-Estamos muy ocupados, Marlein... dijo el Señor Weasley con impaciencia.

-Lo se Señor, lo siento, pero la joven insiste, dice que tiene un mensaje importante para usted.

-Pero quien es?... dijo el señor Weasley algo molesto.

-La señora Luna Lovegood.

Todos se miraron.

Luna entro despacio. Ron, Hermione y Ginny la miraron. Era la misma, solo que ya era toda una mujer. Como siempre su alegre sonrisa iluminaba su rostro.

-Buenos Días... dijo Luna con tono alegre.

Aquella alegría era muy poco adecuada para el momento. Ella se detuvo al darse cuenta de la seriedad en el rostro de todos los demás.

-Adelante Luna, pasa... dijo el Señor Weasley tratando de ser amable y cordial... en este momento estamos en una reunión...

-Sobre Harry Potter... dijo Luna volviendo a sonreír… pero si yo les traigo noticias de Harry.