Cap 20

CARTAS SOBRE LA MESA.

Harry Potter había regresado a su mansión, caminaba por el pasillo que conduce a unos de los salones principales, y sin poder evitarlo se froto la cicatriz que tenia en su frente, desde hacia varias horas le estaba ardiendo, pero se estaba haciendo un poco más dolorosa su presencia, en aquella joven piel
Miqueas el elfo domestico, apareció, proveniente de la cocina.

-Buenas tardes, Harry Potter, señor... dijo el elfo haciendo una pequeña reverencia... desea algo de comer señor?

-No Miqueas, voy a cambiarme de ropa... dijo Harry Potter continuando su camino... tengo que volver a salir.

-En la biblioteca lo esperan, Harry Potter, señor... dijo Miqueas señalando con su huesuda mano, hacia esa habitación.

Harry Potter miro en esa dirección, y debió volver sobre sus pasos, para dirigirse hacia donde esperaban por él.

-Harry, gracias al cielo que llegaste... dijo Lockhart mientras se levantaba de su asiento.

Harry Potter lo miro a sus ojos azules, y por el miedo que en ellos pudo observar, supo inmediatamente la razón de su visita.

-Se que no te gusta ser molestado... dijo Lochkart con un leve inclinación de cabeza... y menos en tu casa muggle... pero esto es importante... necesito hablar contigo.

-Ahórrate las palabras Gilderoy... dijo Harry Potter con tono cansado... se ha que has venido... y no te preocupes... hace muchos años aprendí a defenderme solo.

-Deja esa actitud conmigo Harry... dijo Lochkart algo molesto... yo solo quiero ayudarte a que no cometas más errores... el Señor Oscuro ya sabe que le has pasado información a la Orden de Fénix... la situación esta muy delicada y peligrosa.

-Tranquilo Gilderoy, Voldemort no sabe nada... dijo Harry Potter restando importancia a las palabras que acababa de oír... solo lo sospecha... y realmente me tiene sin cuidado si esta molesto o no.

-Harry no subestimes al Señor Oscuro... dijo Lochkart preocupado... creo que esos aires de superioridad están haciéndote perder las perspectivas... la situación es grave Harry... grave.

-Ya me cansé de todo esto... dijo Harry Potter molesto dando un golpe con su mano cerrada en un puño, sobre el escritorio de su biblioteca... yo no tengo que dar explicaciones de mi vida... y... y ya es hora de que las cartas sean puestas sobre la mesa.

Lochakrt tomo del brazo a Harry Potter, al tiempo que con un movimiento de su capa, el joven mago, pretendía desaparecer.

-No, Harry... que pretendes a hacer?... dijo Lochkart aun más preocupado... no te dejes llevar por tu impulsividad... este asunto hay que manejarlo con pies de plomo y mucha cautela... te puede costar la vida... si cometes un error.

-Gilderoy, tu como que aún no te has dado cuenta ¿verdad?... dijo Harry Potter con tono frió, mientras soltaba su brazo y se acomodaba su capa de viaje... ya no importa... en todo este asunto... mi vida ya no importa.

Voldemort estaba sentado en una enorme poltrona de madera reseca, frente a una rustica chimenea, donde un fuego azulado ardía llenando la habitación de un calor reconfortante y un gran resplandor. Por una ventana se dejaba ver el exterior, donde la nieve había cubierto parte de los cristales.

Harry Potter apareció en esa habitación, el dolor de su cicatriz, se había hecho mucho más intenso, pero una extraña fuerza comenzó a apoderarse de él y lo ayudo a concentrar parte de su energía y el dolor fue mitigado.

Voldemort se levanto de su asiento y enfrento a Harry Potter, colocándose frente al joven mago.
Harry Potter le devolvió una mirada fría y penetrante a aquellos ojos rojos.

-Aquí estoy Voldemort... dijo Harry Potter con tono frío... ya no tienes que estar hablando por los rincones... lo que tengas que decirme... me lo dices ahora... porque sabes que nuestro tiempo se acaba.

Voldemort comenzó a respirar con dificultad, su piel cetrina, había cambiado bruscamente a un suave color púrpura, al darse cuenta de que estaba desarmado.

-Creí conveniente que esta conversación fuera entre caballeros... dijo Harry Potter con un sonrisa burlona en su rostro al tiempo que le mostraba a Voldemort la varita que le había arrebatado... así que por ahora... no la necesitaras.

Y con un movimiento de su mano, la varita desapareció.

-Harry Potter... Harry Potter has firmado tu sentencia... dijo Voldemort con un susurro de voz... más rápido de lo que pensé.

-Cuida tus palabras Voldemort... dijo Harry Potter mientras se dirigía a una silla... si mi sentencia esta firmada... la tuya también lo esta... ¿acaso se te olvida ese pequeño detalle?

Se sentó con elegancia, y con un ademán de su mano lo invito a sentarse.
Chasqueo sus dedos y sobre una pequeña mesa aparecieron: una botella y dos copas.
Y mientras las copas eran servidas, Voldemort se sentó resignado frente a Harry Potter. Sin embargo su piel no había recorrido su color original.

-Hablas de caballerosidad... y me traicionaste... dijo Voldemort furioso... traicionaste el pacto que hicimos... has estado ayudando a esa orden... y te has visto con Dumbledore.

Harry Potter lo miro. Él había cerrado su mente, desde antes de pisar aquella habitación, por eso ya sabia que Voldemort estaba enterado de todo, por otras fuentes.
Sin embargo no le importo, porque sabia que eso tarde o temprano pasaría.
Y quizás era mejor que fuera lo más temprano posible.

-Voldemort... dijo Harry Potter indiferente... tu no sabes el significado de la palabra caballerosidad, y mucho menos del alcance de la palabra traición.

-Pero tu me juraste lealtad... dijo Voldemort rechazando la copa que de forma cínica Harry Potter le ofrecía... juraste que aunque no me ayudarías, tampoco me traicionarías... lo juraste.

-Yo nunca te jure nada... dijo Harry Potter con tono frió, colocando nuevamente la copa rechazada sobre la pequeña mesa... como osas decir que Harry Potter puede jurarte algo... que yo recuerde solo hicimos un pacto, solo conjuramos un hechizo...cuando te diste cuenta del error que habías cometido... quisiste derrotarme, liquidarme y solo conseguiste hacerme más poderoso... convertiste a tu peor enemigo en tu igual.

Harry Potter cambio la expresión de su cara, por lo que Voldemort no pudo evitar estremecerse al verse reflejado en aquellos ojos verdes, que habían trasformado su forma y ahora brillaban bajo un resplandor rojizo.

-Yo jamás te jure lealtad... Porque Harry Potter es muy superior a ti... como penosamente pudiste comprobarlo aquella noche de Halloween... dijo Harry Potter en una forma que solo Voldemort podía entender, si hubiese estado en esa habitación otro mortal, solo hubiese escuchado una especie de silbido salir de la boca de Harry Potter... y por eso no te quedo más remedio que aceptar la verdad... aceptar que sin mi... no eres nada... y escucha esto... y que jamás se te olvide... Harry Potter no te tiene miedo... y desde hace mucho tiempo Harry Potter no le teme a la muerte... sabes lo que eso significa... ¿verdad?.

Harry Potter recobro su habitual semblante y miro con satisfacción como el sudor cubría copiosamente la piel cetrina de Voldemort, mientras respiraba con dificultad, como si el aire que respiraba hubiese perdido su oxigeno.

-Crees que puedes intimidarme... Yo soy Lord Voldemort... el más grande mago que ha existido... dijo Voldemort desafiante... y mi nombre aun es temido y respetado... algo que voy a hacerte recordar en este instante... mocoso insolente.

Las luces de la habitación titilaron y de entre las llamas que ardían en la chimenea, surgió un enorme dragón hecho de fuego, que imponente, expandía sus correosas y quemantes alas, ocupando gran parte de la habitación.
Un escalofriante gruñido salió de su humeante boca, mientras batía su cola e iba quemando a su paso todo con lo que se tropezaba.

-Veamos ahora Harry Potter... dijo Voldemort adquiriendo su cuerpo el mismo tamaño de la impactante bestia... quien debe temerle a quién... yo no necesito de una varita para vencerte... no trates de subestimarme.

Harry Potter se levanto bruscamente de su asiento, antes de que el dragón de fuego lograra atraparlo.
Su corazón latía rápidamente.
Pensaba en como poder escapar de esa situación, pero se dio cuenta de que Voldemort había sellado cualquier vía y forma de escape.
Comprendió que tendría que enfrentarlo y con aprensión recordó que él tampoco tenía su varita mágica consigo, porque él aun continuaba siendo un caballero.

Con ágiles movimientos felinos, puedo escaparse de las fauces del dragón de fuego, pero cada vez era más difícil, porque gran parte de la habitación ardía entre llamas y ya el humo había comenzado a llenar sus pulmones. Mientras a sus oídos llegaban las carcajadas de Voldemort que hacían temblar las paredes de la habitación.

Se recostó jadeante en una pared, y de repente comprendió lo que tenia que hacer.
Se acerco con paso decidido al Dragón de fuego. El calor era intenso, cada vez más abrazante.
Sonrió al darse cuenta que las rizas de Voldemort habían cesado.
Un dolor quemante se irradio por todo su cuerpo. En sus ojos verdes se podía ver reflejado al enorme animal. Quien con un rápido movimiento lo devoro.

Harry Potter se vio rodeado de miles de llamas que comenzaron a consumir sus ropas y parte de su piel, pero el dolor que al principio fue más intenso que el que sus fuerzas podían soportar fue disminuyendo.
Y cerrando sus ojos concentro su energía, en la clave de todo.
Convencerse de que aquello no le haría daño, porque era tan solo producto de su imaginación. Superar su miedo, obligando a su mente a no reconocer la verdad, para así debilitar el hechizo y romperlo.
Por ello el dragón de fuego estallo en miles de partículas, quedando reducido a cenizas.

Harry Potter quedo en medio de una habitación calcinada, donde todo a su alrededor había sido devorado por el fuego. Respiraba con dificultad y tosía suavemente para sacar de sus pulmones parte del humo consumido.
Harry Potter volvió su mirada a Voldemort

-Creo que ya la conversación llego a su final... dijo Harry Potter con ironía

Y con una inclinación de cabeza, desapareció.

Voldemort recobro su tamaño habitual y dejo escapar un grito furioso de rabia e impotencia, al tiempo que su varita mágica caía por los aires, y producía un sonido sordo al chocar contra el piso quemado.