Cap 22
TRAS LOS PASOS DE HARRY POTTER
Ginny Weasley aparecía por la chimenea, en casa de su hermano, mientras este se encontraba sentado en una mesa circular leyendo el diario El Profeta.
-Hola Ginny!... dijo Ron al tiempo que se paraba para recibir en un abrazo a su hermana.
-Hola Ron... dijo Ginny mientras le daba un suave beso en la mejilla... disculpa que halla venido tan temprano, pero tenemos que hablar.
-No te preocupes Ginny... dijo Ron ofreciéndole una silla para que se sentara... pero que te pasa?... tienes una cara...
-Anoche en Grimmauld Place, me entere de algo importante... dijo Ginny preocupada... Lupin, Moody y Kinsgley hablaban en un rincón sobre que Draco ha ido en busca de Harry.
Ron se atraganto con el jugo de calabaza que estaba tomando, al escuchar las palabras de Ginny. Tosió varias veces, mientras su hermana le daba palmaditas en la espalda, poco a poco recobro el ritmo habitual de su respiración, aunque su rostro estaba sudoroso.
-Pero Ginny, ¿de que estas hablando?... dijo Ron tomando la mano de Ginny... ¿que Malfoy fue a buscar a Harry?... ¿pero a donde?... y ¿por qué?
-No lo se... no lo se... dijo Ginny con voz ahogada por el miedo... pero están preocupados... dicen que Draco va a intentar algo contra Harry.
En ese momento Hermione apareció en la sala. Y al ver la cara de su esposo y la de su cuñada se preocupo.
-Pero que les pasa?.
Ginny le contó rápidamente a Hermione. Y esta quedo en silencio, con la mirada pensativa.
-En que piensas, amor... pregunto Ron mientras arreglaba un pechón del cabello de su esposa.
-En que tenemos que impedirlo... dijo Hermione con seguridad.
-Impedirlo?... pero como?...pregunto Ron indeciso... no sabemos a donde ha ido Malfoy?
-Claro que sabemos... dijo Hermione al tiempo que se levantaba.
Salió de la habitación, y al cabo de varios minutos regreso con un sobre en sus manos.
-Aquí esta el informe ese, que Malfoy hizo luego de su viaje... dijo Hermione al ver las caras de Ron y Ginny mientras contemplaban el sobre que ella tenia entre sus manos... aquí dice donde creen que esta ubicada la Hermandad Tenebrosa... lo que tenemos que hacer es trasladarnos hasta allá.
-Pero tu estas loca... dijo Ron molesto... ¿como es eso de trasladarnos?... en el supuesto caso de que halla que ir hasta el fin del mundo, por ayudar a Harry... tu no vas a ir... tu te quedas aquí... en tu estado no puedes andar por allí.
-Pues te equívocas... dijo Hermione también molesta... claro que voy a ir... estoy embarazaba... no invalidad, ni enferma... además yo también quiero ayudar a Harry.
-No Hermione, no vas y punto... dijo Ron con el rostro colorado... ¿y si te pasa algo y si a nuestro bebe, le pasa algo?...no...no...tu te quedas.
-Pero Ron...comenzó a decir Hermione
Ginny no la dejo continuar.
-Calma, calma... no discutan... eso no es así tan fácil... primero tenemos que ver donde esta esa Hermandad Tenebrosa... y si realmente Harry esta allí...
-Bueno leamos el informe que el idiota de Malfoy escribió... dijo Ron abriendo el folleto y comenzando a buscar entre sus paginas información concerniente a la Hermandad Tenebrosa y su ubicación.
Harry Potter bajaba por la amplia
escalera, de su mansión suiza. mientras terminaba de abotonar
los puños de su camisa muggle. Llego al pie de la escalera,
donde Miqueas, el elfo domestico lo esperaba sosteniendo entre sus
manos, un gabán largo, con el que Harry Potter termino de
vestirse como un ejecutivo muggle.
De repente unas llamas verdes
chisporrotearon dentro de la chimenea blanca ubicada en el salón.
De entre aquellas peculiares llamas, surgió un mago vestido
con una impecable túnica violeta.
-Caramba Gilderoy, dos veces en una semana... dijo Harry Potter mientras se colocaba la capa de viaje sobre los hombros... a que debo visitas tan frecuentes.
-Harry, es importante... dijo Lochkart con tono serio... debes venir conmigo... es Hera.
-Hera?... pregunto Harry Potter con cautela... y que le paso a Hera?.
-El Señor Oscuro ya sabe que te paso información... dijo Lochkart preocupado... y bueno...
-Pero ella es inocente... dijo Harry Potter furioso... ella no sabia nada... ella no sabía el fin que yo les daba.
-Si... pero ella es la secretaria de la Hermandad Tenebrosa... dijo Lochkart con apremio en su voz... estamos perdiendo tiempo... vamos.
Tras un movimiento de su capa Harry
Potter desapareció, sin darle tiempo a Lochkart a
reaccionar.
Lochkart volvió su mirada a Miqueas
-Ve a buscar ayuda... dijo Lochkart preocupado
Y desapareció
por la chimenea.
Miqueas el elfo domestico, se estrujaba las manos
nerviosamente. Y tras un chasquido de sus dedos, también
desapareció.
Harry Potter apareció, en una
lúgubre habitación, cuyas paredes de roca sólida
daban la impresión de estar en una cueva y sobre las lozas de
roca mohosa, descansaban varias decenas de antorchas que iluminaban
tenebrosamente la habitación.
En el centro había una
mesa semicircular que terminaba en una gran poltrona de madera
labrada.
Harry Potter miro a su alrededor, buscando a través
de los gruesos muros, la presencia de Hera, en algunos de las
múltiples habitaciones que detrás de ellos, conformaban
la cede de la Hermandad Tenebrosa.
Harry Potter se desespero,
porque parecía que todo estaba desierto. Pero no podía
permitir que Voldemort dañara a Hera, porque ella era inocente
y si algo le sucedía, él jamás se lo
perdonaría.
Sin embargo suspiro, y trato de conservar la
calma. Tenia que dominarse. Y dejarse guiar por sus poderes.
Entonces
lo comprendió.
Y con un movimiento de su capa desapareció
nuevamente. Porque ya sabia, donde estaba realmente Hera.
Ron,
Hermione y Ginny seguían leyendo el informe, sin encontrar en
aquellas paginas, que iban pasando cada vez más ansiosos, algo
que los guiara en el camino para ayudar a Harry Potter... que los
ayudara a ir tras los pasos de Harry Potter.
De repente un ruido
los hizo salirse de su concentración.
Los tres jóvenes,
volvieron su mirada hacia el lugar de donde había provenido el
ruido y para su asombro, vieron a dos elfos domésticos,
parados cerca de la chimenea. Uno de ojos verdes y otro de ojos
marrones.
-Dobby?... Dobby?... dijo Hermione asombrada... eres tu?
-Si Hermione Granger, Dobby ese soy, señora... dijo Dobby con una reverencia.
Los tres se levantaron de las sillas que ocupaban y se acercaron hasta los dos elfos.
-Y tu quien eres?... pregunto Ron mientras evaluaba al elfo de ojos marrones.
-El es Miqueas, Ronald Weasley, señor... dijo Dobby empujando un poco a Miqueas, obligándolo a dar un paso hacia delante... Miqueas es el elfo de Harry Potter, señor.
Todos se miraron asombrados. Y dirigiendo nuevamente la mirada al elfo de ojos marrones Ginny dijo:
-Y Harry sabe que estas aquí?
-No mi señor Harry Potter, no sabe... dijo Miqueas estrujándose las manos nuevamente... mi señor Harry Potter esta en peligro...por eso Miqueas busco a Dobby... mi señor necesita ayuda.
-Y Dobby pensó en los amigos de Harry Potter... dijo el elfo de ojos verdes moviendo suavemente sus orejas de murciélago... para que ayuden a Harry Potter.
-Pero que le pasa a Harry?... dijo Ron mientras sujetaba a Dobby por los hombros... donde esta?... tu nos puedes llevar?...
Los dos elfos se miraron y movieron sus cabezas en forma afirmativa.
Harry
Potter caminaba por un estrecho pasillo, cuyas paredes también
de rocas sólidas, daban la impresión de estar a punto
de caer sobre el que transitara entre ellas.
Sin embargo eso no
impidió que Harry Potter apresurara el paso a medida que
avanzaba.
Al final llego hasta una puerta de hierro, donde
figuras de serpientes labradas en su superficie, se movían por
todo el frío metal dando la impresión de que la puerta
tenia vida.
-Contraseña... dijo una voz gruesa salida de alguna parte.
-Serpen Sortian... dijo Harry Potter en un agudo silbido.
Las serpientes detuvieron su danza, y la puerta
se partió en dos, abriéndose para dejar al descubierto
una empinada escalera, por donde Harry Potter no dudo ni un segundo
en comenzar a descender.
Al llegar al final de la escalera, vio a
un trío de magos, cuyos rostros cubiertos con capuchas,
parecían estar esperándolo.
Ellos se separaron y
detrás de ellos Harry Potter pudo ver a Hera, inconsciente
sobre un pequeño mesón de piedra caliza y a su lado a
Voldemort.
-Bienvenido Harry Potter... dijo Voldemort con un tono de burla en su fría voz.
Los demás mortifagos comenzaron a reír.
-Yo sabia que no resistirías volver a hacer el papel de héroe... dijo Voldemort manteniendo su tono burlón... es que esa visita a Dumbledore te volvió a hacer débil... es una lastima ver que rápido olvidaste lo enseñado.
-Lo que realmente es una lastima, es ver cómo has perdido tus facultades... dijo Harry Potter sin matices en su voz... no te has dado cuenta que no me importa lo que hagas con esa mujer.
Voldemort no pudo evitar mirarlo con asombro, pero una duda lo hizo adquirir su tono burlón nuevamente
-Pero crees que puedes esconder tus sentimientos de Lord Voldemort... acaso crees que no se lo que hay entre tu y ella... acaso crees que no se que ella te ama, a pesar de que tu no la amas
-Me estas dando nuevamente la razón... estas perdiendo facultades... dijo Harry Potter con frialdad... porque esa no es Hera... y me asombra que tu puedas creer que con un truco tan viejo puedes llegar a dominarme.
Y dicho esto, Harry
Potter apunto con su varita y un rayo de luz roja impacto sobre al
cuerpo que yacía sobre el mesón, produciendo un ruido
sordo y una cortina de humo rojizo ocupo el lugar.
Harry Potter
desapareció.
Voldemort hizo un movimiento con sus manos,
hacia los mortifagos, para indicarles que rodearan el lugar.
-Vamos Harry... no te escondas... dijo Voldemort tratando de mantener su tono burlón.
Pero sus pupilas rasgadas se habían
dilatado al igual que sus narinas, como la serpiente tras el olor de
su presa.
Los mortifagos miraban en todas direcciones. Y miraban
alternativamente a su amo, sin saber que hacer, buscando en Voldemort
la respuesta.
-No seas cobarde Harry... dijo Voldemort en un silbido... ven y enfréntame.
-Realmente quieres enfrentarme, Voldemort?... dijo Harry Potter con un tono de voz frió. apareciendo en medio de la habitación, al tiempo que los mortifagos salían disparados contra las paredes, como si hubiesen sido succionados por ellas.
Harry Potter se acerco con paso seguro hacia Voldemort, quien levanto su varita hacia el joven mago.
-Entonces adelante... dijo Harry Potter mirándolo con superioridad... vamos a terminar con esto de una vez... la hora ha llegado.
Voldemort lanzo un hechizo contra Harry Potter.
Pero este fue repelido cuando una especie de esfera salió de
la varita del joven mago.
Voldemort desapareció, antes de
que el hechizo llegara de nuevo a él.
-Voldemort... Voldemort... dijo Harry Potter con voz queda, sin moverse de su sitio... pero que predecible eres...
Harry Potter se volvió
rápidamente sobre si mismo y con un movimiento de su varita,
lanzo un hechizo, a un espacio vació entre él y la
pared.
Y un sonido seco, le confirmo, lo que sus instintos le
guiaron, había dado sobre la humanidad de Voldemort, quien se
materializo tumbado en el suelo.
Voldemort lo miro son sus
ojos rojos. Harry Potter intento moverse, pero no pudo.
Sus
sentidos le indicaban que Voldemort estaba dominando su mente. De
repente sintió que el aire le faltaba. Se tambaleo, para no
caer al piso, porque nuevamente el dolor de su cicatriz se extendía
por todo su cerebro. En el interior de su mente, una voz le
decía.
-"Será un grato placer ver como mueres...lenta y pausadamente...Harry Potter".
Harry Potter sentía que la habitación daba vueltas a su alrededor, jadeaba tratando de atrapar aire para sus pulmones, pero el esfuerzo solo lo agotaba más.
-"Ves Harry Potter... no eres rival para Lord Voldemort… no eres nada."
Pero de repente de entre aquellas palabras, surgió una melodía, el canto de un ave, que fue llenando poco a poco de energía y de vitalidad cada rincón del cuerpo y de la mente de Harry Potter.
Harry Potter pudo poco a poco levantarse del suelo, en
donde su cuerpo derrotado había optado por dejarse vencer.
Y
empuñando su varita, lanzo un hechizo de desarme contra un
Voldemort que sintiéndose triunfante no se había
percatado que su enemigo había recuperado las
fuerzas.
Voldemort fue alcanzado por la potencia del hechizo y
cayo unos pocos metros, por detrás del mesón. Su cuerpo
escamoso y cetrino, golpeo contra las paredes de piedra.
Sin
embargo se recupero rápidamente, y levanto su varita mágica
invocando un conjuro, al tiempo que Harry Potter también lo
hacia.
Ambos rayos se cruzaron en el aire y sus direcciones fueron
cambiadas, destrozando las paredes y el techo de aquella fría
habitación.
-Voy a matarte Harry Potter...aunque sea lo último que haga... dijo Voldemort con voz entrecortada por la furia.
-Si lo haces... realmente será lo último que hagas... dijo Harry Potter con ironía en su voz... recuerda el hechizo.
-No me importa... grito Voldemort.
Harry
Potter levanto su varita para defenderse, pero un presentimiento lo
hizo volver la mirada hacia uno de sus costados.
Allí
parado, en el umbral de la puerta de hierro, estaba un mago, que
apuntaba su varita hacia él, mientras sus labios dibujaban una
sonrisa de triunfo sobre su pálido rostro y sus ojos grises lo
miraban con frialdad.
