Cap 23
AMIGOS QUE SE ENCUENTRAN
-No sabes cuanto he esperado este momento, Potter... dijo Malfoy con tono triunfal... ser yo quien te lleve a Azkaban.
Harry Potter y Draco Malfoy se miraron en silencio
durante unos segundos.
Harry Potter sintió que por sus
venas comenzó a correr un sentimiento de odio que logró
invadir cada célula de su cuerpo. Bajo su varita y camino con
paso decidido hasta Malfoy.
Draco Malfoy arqueo sus cejas y sus
ojos grises se abrieron asombrados al ver aquella actitud en Harry
Potter.
Voldemort también bajo su varita, observando con
cautela y fascinación el encuentro de dos antiguos
enemigos.
Harry Potter se acerco a Malfoy, hasta que la punta de la varita de este, toco su cuerpo.
-Aquí estoy Malfoy... dijo Harry Potter con tono frío... llévame pues a Azkaban... si es que puedes.
Malfoy invoco un hechizo,
y unas cuerdas salieron de la punta de su varita, pero para su
asombro se entrelazaron unas a otras en el aire, ya que Harry Potter
había desaparecido.
Voldemort lanzo una carcajada, y solo
en ese momento Malfoy se dio cuenta de su presencia.
-Podrás ser un auror Draco Malfoy... dijo Voldemort entre rizas frías... pero deberás tener más que arrogancia para vencer a Harry Potter.
Malfoy lo miro con furia, y sin mediar palabras con Voldemort abandono la habitación, mientras su capa producía un sonido agudo al romper el aire.
Harry Potter caminaba nuevamente por el estrecho pasillo, donde las paredes de piedra aun daban la impresión de querer aplastarlo.
"No, no puede ser... si Malfoy esta aquí... eso quiere decir... no... la Orden no puede venir aquí... este lugar no es seguro para ellos... y Ron... Hermione... ellos también...no...no", pensaba Harry Potter desesperadamente, al darse cuenta de lo que estaba sucediendo en las entrañas de la cede de la Hermandad Tenebrosa.
Se detuvo al final del pasillo. Recordó la cara de triunfo de Malfoy y otra vez el odio corrió por sus venas. Apretó sus manos en sendos puños.
"Creer que puedes llevar a Azkaban a Harry Potter... te haré tragas tus palabras Malfoy...con mis propias manos", pensó con ira.
Pero la sola idea de que sus amigos corrían peligro en
ese lugar, lo hizo recuperar la cordura.
Miro a su alrededor.
Tratando de ubicar el paradero de sus amigos.
Entonces tuvo una
idea.
"Si dejo que Malfoy me atrape...entonces ellos...si
es lo mejor", pensó Harry Potter, y guardando su varita en
las profundidades de su gabán muggle, coloco una mano sobre la
pared de piedra, la cual vibro al contacto con su piel, entonces una
puerta se materializo.
La traspaso, sumiéndose en las
profundidades de un pasadizo, que lo conduciría a donde estaba
Malfoy, en aquellos momentos.
Pero su corazón le dio un
vuelco al sentir que alguien lo sujetaba por el brazo, cuando el
intento dar un paso.
Y no pudo moverse, porque ya él
sabia, dentro de aquella oscuridad, quien era el dueño de
aquella mano que se cerraba alrededor de su brazo.
-No Harry, esta vez no vas solo... dijo Ronald Weasley con una voz quebrada por la emoción... a donde pienses ir...yo voy contigo... como siempre debió ser.
La inmensa oscuridad de aquel pasadizo dio paso a una tenue claridad que a medida que el hechizo convocado por Ron iba tomando fuerza, fue iluminando mejor el lugar.
Harry Potter y Ronald Weasley se miraron en silencio
por unos minutos.
Aquellos dos hombres, descubrieron en sus
miradas, que el tiempo para ellos no había pasado.
Harry
Potter trago con fuerza, al darse cuenta que todo el resentimiento
que había guardado en su corazón por diez años,
se estaba desvaneciendo al sentir el calor de aquel amigo, que tanto
había querido y con él cual tanto había soñado,
imaginando que algún día lo rescataría del
encierro, de la soledad.
Y en ese momento, con el amor de una
profunda amistad, le estaba haciendo recobrar sentimientos que Harry
Potter pensó que habían muerto en su alma.
Ronald
Weasley no podía soltar aquel brazo, se aferraba a él,
como el naufrago que se aferra a un tronco en el medio del bravío
mar. Porque no quería volver a perder a aquel amigo, que tanto
había añorado recuperar.
-Ron... dijo Harry Potter colocando su mano sobre la mano pecosa de su amigo... Ron.
En un abrazo de amistad, aquellos dos hombres recuperaron una parte de sus vidas, que el odio y la maldad habían separado por diez largos años, pero que no habían logrado destruir.
-Perdóname Ron... dijo Harry Potter en un hilo de voz... por haber dudado de tu amistad durante todos estos años.
-No Harry... Perdóname tu a mi...perdóname por no buscarte... por no encontrarte... dijo Ron mientras algunas lagrimas recorrían su pecoso rostro... perdóname por no ser el amigo que necesitabas.
-Eso ya no importa Ron... dijo Harry Potter cerrando su mano alrededor de la de Ron... importa que estas aquí y ahora... importa que no volveremos a permitir que nos vuelvan a separar.
-Así será Harry... dijo Ron apretando con fuerza la mano de Harry Potter... eso te lo prometo.
Un ruido los hizo separarse, Harry Potter saco rápidamente su varita y apunto hacia el inicio del pasadizo. Pero bajo la varita al descubrir quien había hecho aquel ruido.
Y su corazón aumento el ritmo de sus latidos, pero acompañado de unas lagrimas que rodaron por sus mejillas y que no pudo dominar, al ver a una bruja de cabellos castaños, algo desordenados, acercarse a él con una sonrisa, que le hizo recodarla, como aquella tarde en la estación 9 y ¾.
-Hermione... dijo Harry Potter en un susurro.
-Oh Harry, Harry!... dijo Hermione corriendo hacia él.
Y
abrazándolo con fuerza, tampoco pudo evitar llorar sobre el
pecho del amigo recuperado.
Harry Potter acaricio sus cabellos.
Mientras su corazón volvía a serenarse, dejándose
embriagar por el cariño y el amor de aquella mujer, en cuya
alma él había conocido las bondades de una amistad sin
reservas, ni prejuicios.
Sin embargo, otro sentimiento se apodero de él. Un sentimiento de ternura.
Se separo
lentamente de Hermione y al mirarla a los ojos comprendió que
algo pasaba.
Miro a Ron, buscando la respuesta y al ver la sonrisa
que se dibujaba en su rostro pecoso y el rubor que se adueñaba
de las mejillas de su amiga, no pudo dejar de
sonreír.
-Entonces...ustedes... no puede ser... Ron... tu y Hermione... pero que alegría... dijo Harry Potter emocionado, como nunca lo había estado desde hacia diez años.
Y nuevamente los tres amigos volvían a sellar una vez más su amistad en un fuerte abrazo de hermandad.
De repente Harry Potter se puso tenso y alerta.
-¿Qué pasa Harry?... dijo Ron mirando a su alrededor, al tiempo que él y Hermione sacaban sus varitas.
-Es Malfoy... dijo Harry Potter en un susurro... se esta acercando... será mejor que se vallan... mientras yo lo distraigo.
-No Harry... dijeron Ron y Hermione al mismo tiempo, mientras lo sujetaban por el gabán muggle.
-De ahora en adelante no vas a estar más solo... dijo Hermione decidida... vamos contigo.
-No Hermione... dijo Harry Potter con apremio en su voz... este lugar esta lleno de magia negra... de artes oscuras... ustedes no están preparados para defenderse en este lugar... además tu debes cuidarte, por ti y por el bebe.
En ese momento un rayo azul cruzo los aires, al tiempo
que Harry Potter con un rápido movimiento cubría a
Hermione con su cuerpo.
El hechizo impacto contra el hombro
izquierdo de Harry Potter y aunque no causo ningún efecto
mágico en él, si le provoco una herida cortante y algo
profunda.
-Harry, Harry!...estas bien?…grito Hermione al tiempo que sujetaba a Harry Potter, mientras este trastabillo para no perder el equilibrio.
-Esta vez no te me escapas Potter... dijo Malfoy al tiempo que se acercaba al trío.
-No seas estúpido Malfoy... grito Ron furioso al tiempo que le lanzaba un hechizo de desarme... casi le haces daño a Hermione...sino es por Harry...
-Cállate la boca Weasley... dijo Malfoy furioso repeliendo el hechizo de Ron con un hechizo escudo... y no intentes interferir en la labor de un auror.
-A un mago que no le importa hacer daño a una mujer embarazada e indefensa... no merece el titulo de auror.
Malfoy busco el origen de aquellas palabras, pero Harry Potter había desaparecido.
-No seas cobarde Potter... dijo Malfoy con arrogancia... ven y enfréntate conmigo... o es que me tienes miedo?.
-Estas en mi terreno Malfoy...se dejo escuchar la voz de Harry Potter salida de alguna parte... así que yo pongo las condiciones.
-Ah, entonces reconoces que esta cede es tu terreno... dijo Malfoy con tono triunfal... reconoces que eres parte de la Hermandad Tenebrosa.
-Pues solo hay una forma de que lo cepas... dijo la voz de Harry Potter, al tiempo que un arco de fuego se materializaba en el medio del pasadizo.
Malfoy miro con aprensión el
arco.
Ron y Hermione se miraron con recelo. Ron abrazo a Hermione,
cuando esta dio un paso para acercarse al arco de fuego.
-Entonces Malfoy... dijo la voz de Harry Potter con tono burlón... no me digas que tienes miedo... aquí estoy esperándote...
Malfoy se paso una mano por su cabellera platinada, al tiempo que respiraba entrecortadamente, trago fuerte y comenzó a caminar hasta el arco.
-Muy bien Malfoy... así... vamos...que Harry Potter te esta esperando... para demostrarte de que esta hecho un verdadero mago.
Las rizas de Harry Potter retumbaron por el
pasadizo.
Malfoy retrocedió dos pasos, cuando ya se
encontraba por traspasar el arco de fuego.
-Caramba el huroncito tiene miedo... dijo Harry Potter con tono burlón y meloso... quien lo diría...
-No te tengo miedo Harry Potter... dio Malfoy furioso... vine a llevarte a Azkaban... porque el Ministro de magia, el señor Arthur Weasley... así me lo pidió... y yo soy un respetuoso de las ordenes... así que te are callar esa riza...
-Eso es mentira... grito Ron molesto... no le creas Harry, mi padre nunca haría eso.
Malfoy se voltio y le sonrió con malicia, mientras
traspasaba el arco de fuego.
Y Ron y Hermione vieron con temor,
como el arco de fuego desaparecía tras Malfoy.
