MAS RECUERDOS
Cuando la habitación dejo de dar vueltas, Ginny yacía en el suelo, muy mareada, trato de abrir sus ojos, pero no le fue posible. No supo precisar cuanto tiempo paso, pero podía sentir el calor que aquella esfera luminosa desprendía, por lo que intuyo que nada había cambiado.
Poco a poco pudo incorporarse y abrió sus ojos. Pero dentro de la esfera no había nada, ni nadie.
Miro a su alrededor, quizás
si había pasado algo, y ella no lo había podido
captar.
De repente, una figura se materializo en el medio de la
esfera, y aunque no estaba muy bien definida, Ginny pudo saber con
certeza que se trataba de Voldemort, cuyos ojos volvían a ser
rojos.
Y la figura de Harry Potter comenzó a surgir de la
espalda de Voldemort.
La esfera luminosa desapareció, y
Voldemort cayo desmayado, mientras Harry Potter se volvía, y
observando, por unos segundos al cuerpo inerte de su enemigo, con una
mirada fría, le lanzo un hechizo con la varita mágica
que tenia en su mano.
Voldemort abrió los ojos, cubrió
su cabeza con las manos mientras con dificultad lograba ponerse en
pie. Trastabillo un poco, su piel había adquirido un color
marfil, y gruesas gotas de sudor rodaban por su cara. Con una
expresión de odio en su rostro miro a Harry Potter, quien con
decisión se le acerco y le ofreció la varita mágica
diciéndole
-Toma tu varita Voldemort...atrévete ahora a invocar la maldición de la muerte... hace mucho tiempo que deseas invocarla sobre mi...porque ya has fallado dos veces...pero esta vez te aseguro que no fallaras.
Voldemort no
tomo la varita que Harry Potter le ofrecía, sino que por el
contrario retrocedió unos pasos.
Ginny no entendió
esa actitud. Y escuchar a Harry Potter comenzar a reír, la
confundió mucho más.
-Que paso Voldemort?...dijo Harry Potter con ironía...no es eso lo que más añoras...matarme.
Voldemort respiraba con dificultad,
levanto su mano y con un movimiento de esta, de aquellos espejos
comenzaron a salir dementores.
Ginny saco su varita y la levanto,
pero pronto se dio cuenta que esos dementores no producían en
ella ningún efecto, porque eran solo un recuerdo.
Volvió
sus ojos a Harry Potter, con aprensión, pero contrario a lo
que se imaginaba, aquellos dementores no produjeron en Harry Potter
lo que en una época le habían hecho sentir, por el
contrario, su rostro se ensombreció, pero una media sonrisa se
dibujo en sus labios.
-Pierdes tu tiempo Voldemort...sabes que ya ellos no tienen efecto sobre mi.
Voldemort chasqueo sus
dedos y los dementores desaparecieron. Había recuperado su
varita de una forma que Ginny no había podido captar. Pero
sintió miedo al ver como Voldemort la levanto y apunto a Harry
Potter con ella.
La mano con la que empuñaba la varita
comenzó a temblar, mientras que la otra mano la cerro en un
puño, quizás para tratar en vano de que no fuera tan
evidente su temblor. Pero Ginny se dio cuenta de que no solo eran sus
manos, Voldemort estaba temblando de pies a cabeza.
-Voy a matarte...si voy a matarte...dijo Voldemort con furia... tengo que matarte.
-Hazlo...creo que nada me haría más feliz en estos momentos...dijo Harry Potter acercándose a Voldemort.
Pero a medida que Harry Potter avanzaba, Voldemort
retrocedía, hasta que choco contra uno de los espejos que
forraban las paredes de aquella habitación circular.
Harry
Potter se detuvo justo a unos escasos milímetros de la punta
de la varita de Voldemort.
-No te atreves verdad?...dijo Harry Potter con tono frió... porque sabes la magnitud del hechizo... no pensantes nunca que un mago adolescente podía convocarlo... pues si... Harry Potter pudo hacerlo.
-Ese hechizo no sirve...dijo Voldemort con voz temblorosa... no fue bien convocado... no fue efectivo.
-Entonces por qué no invocas el Avedra Kedabra?...pregunto Harry Potter con ironía... no lo haces porque sabes que si muero... tu también morirás.
Con un rápido movimiento, que a Ginny
la tomo desprevenida al igual que a Voldemort, Harry Potter tomo la
muñeca de Voldemort con su mano izquierda y la apretó
fuertemente.
Voldemort invoco varios hechizos, pero ninguno pudo
ser convocado. Era como si Harry Potter había logrado
neutralizar la varita mágica de su enemigo.
El rostro
de Voldemort volvía nuevamente a palidecer, y sus narinas se
dilataban al ritmo de su respiración entrecortada, con
lentitud sus piernas se fueron arqueando, hasta que sus rodillas
tocaron el suelo de la habitación.
Ginny se sorprendió
ante aquello, pero su impresión fue mayor al ver como los ojos
de Harry Potter habían adquirido destellos rojizos y sus
pupilas se rasgaban.
Ginny recordó entonces el
enfrentamiento de él contra Draco Malfoy, allí sus ojos
habían adquirido esas mismas características.
-Que quieres de mi Harry Potter?...dijo Voldemort con voz débil... se que ese hechizo lo convocaste por algo...dime...dime...estoy dispuesto a pactar contigo.
Harry Potter soltó a Voldemort bruscamente, y se alejo un poco de él.
-Si tienes razón, convoque ese hechizo por una razón...dijo Harry Potter en un susurro...aunque eso signifique estar unido a ti eternamente.
Ginny sintió como su corazón daba un vuelco al escuchar esas últimas palabras.
-Reconozco que me equivoque Potter...dijo Voldemort mientras se levantaba del suelo... me he equivocado desde aquella noche de Halloween, cuando eras un bebe... pero creo que mi más grande error ha sido desestimar tus poderes...y sin querer cometí un error...y tu te aprovechaste de ese error...hoy reconozco que eres tan poderoso como yo.
-No Voldemort... otra vez te equivocas...yo...Harry Potter...tu enemigo... es más poderoso que tu.
Ginny vio como Voldemort bajo por unos breves segundos su mirada, pero luego fijo sus ojos rojos en Harry Potter.
-Dime que quieres... dijo Voldemort furioso... y te doy mi palabra que cumpliré el pacto.
-Quiero ser parte de esa Hermandad Tenebrosa que estas formando... dijo Harry Potter con seriedad... pero no voy a convertirme en mortifago...ni mucho menos portare la marca tenebrosa.
Voldemort frunció el entrecejo, al tiempo
que su boca se abría un poco por la sorpresa de aquellas
palabras.
Ginny reacciono de igual manera y se acerco más,
para no perder ningún detalle.
-No entiendo...te burlas de mi?...dijo Voldemort con duda... quieres pertenecer a la Hermandad Tenebrosa?...pero por qué?...yo pensé que querías la libertad para volver con los tuyos.
-El porque quiero estar en esa Hermandad es cosa mía... dijo Harry Potter con frialdad... y no necesito de tu permiso para ser libre... lo soy desde hace mucho... y no volveré de donde salí.
-Entonces vas a ayudarme... dijo Voldemort con un dejo de esperanza en su voz... quieres unirte a mí para vengarte de ellos...porque se olvidaron de ti... eso es comprensible...eso es...
-No seas idiota...dijo Harry Potter molesto... yo no voy a unirme a ti...ni voy a vengarme de nadie... acaso no te has dado cuenta que después de ese hechizo...sin mi no eres nada.
Ginny pudo darse cuenta por la expresión en el rostro de Voldemort que nuevamente aquellas palabras habían causado un gran impacto, porque aunque Ginny no había logrado todavía comprender bien que significaba todo aquello, estaba muy claro que Voldemort, por fin había caído en cuenta, de la magnitud de todo lo que había ocurrido entre él y Harry Potter.
-Harry Potter va a hacer su vida...lejos de ti...lejos de todos...dijo Harry Potter mientras caminaba hacia uno de los espejos... pero tu Voldemort me tendrás informado de todo lo que hagas...quieras o no.
Harry Potter toco con su mano el espejo, y este se transformo en una puerta, puso su mano en la perilla, y le dedico una ultima mirada a Voldemort.
-Recuerda Voldemort... ese hechizo que conjuramos...solo podrá ser roto por la muerte... dijo Harry Potter con tono frió...y a diferencia de ti no pienso traicionarte.
-Tu solo conjuraste ese hechizo...yo no tuve nada que ver...grito Voldemort ofendido.
-Acaso hiciste algo para impedírmelo?...dijo Harry Potter con voz triunfal... ese fue otro error...porque así quien se fortalece y adquiere más poder, es quien lo invoca.
Harry Potter atravesó la
puerta que se cerro con brusquedad detrás de él.
Ginny
sintió como sus pies volvían a separarse del suelo.
Ginny pestañeo varias veces, trataba de
acostumbrar sus ojos a la claridad que reinaba en el lugar en donde
estaba.
Rápidamente se dio cuenta que era el salón
principal de la mansión de Harry Potter. Pero aunque era igual
a como ella la conocía, descubrió que aquel momento era
muchos años antes.
Miqueas estaba parado en uno de los
extremos del salón. Observaba con admiración como Harry
Potter descendía por las escaleras acompañado de
Gilderoy Lockhart.
-Estas seguro Harry... decía Lockhart, quien lucia una fina túnica morada y sus cabellos rubios formaban hermosas ondas, mientras echaba un vistazo al elfo doméstico... que es aquí donde quieres estar?
-Si Gilderoy, así lo decidí...dijo Harry Potter con voz fría... no pienso volver jamás... aquí esta mi nueva vida... ahora tengo asuntos que atender...ahora soy un adulto muggle.
-Pero Harry... yo estoy seguro que si saben que estas vivo...comenzó a decir Lockhart.
-No...no...ya te he dicho que no...dijo Harry Potter molesto... al igual que se lo dije a Baco no me interesa volver...no hay nada allí que me haga regresar.
-Estas seguro?...dijo Lockhart con timidez... yo creo que lo dices por todo lo que has vivido...pero con el tiempo...cuando tus heridas sanen...veras las cosas de forma diferente.
-Hay heridas que nunca cicatrizan, y si lo hacen siempre dolerán... dijo Harry Potter mientras se tocaba la cicatriz en forma de rayo que tenia en un frente.
-Oh Harry, no me gusta oírte hablar así...dijo Lockhart bajando la mirada... saber que yo soy el causante de todo lo que has sufrido... perdóname Harry... una vez más te pido me perdones...
-Hace mucho te perdone Gilderoy... dijo Harry Potter mirándolo fijamente... y no te guardo rencor... tu solo fuiste un instrumento...fuiste débil y te dejaste dominar...pero arriesgaste tu vida para reparar tu error...eso siempre te lo agradeceré... si no hubiese sido por ti...yo estaría ahora muerto.
-Gracias Harry, gracias... dijo Lockhart mientras colocaba su mano sobre el hombro de Harry Potter... pero aun no entiendo... por qué hiciste ese pacto con Voldemort?... por qué eres parte de la Hermandad Tenebrosa?.
-Eso es asunto mío Gilderoy... dijo Harry Potter con tono frío apartándose bruscamente de Lockhart... no suelo dar explicaciones a nadie de mis decisiones, ni de mis actuaciones.
-Disculpa Harry no fue mi intención entrometerme en tus asuntos... dijo Lockhart con voz temblorosa... pero... hay quienes se preocupan por ti y han aprendido a quererte y ha valorarte, aunque tu no lo creas.
-Si te refieres a Baco y a su esposa...dijo Harry Potter manteniendo un tono de voz frío... lo se... se que me han ayudado de forma incondicional... y jamás tendré como agradecerles... ellos y tu son ahora mi familia... y por eso son los únicos a quienes le permito compartir mi vida.
-Pero se te olvida alguien...dijo Lockhart con picardía... donde dejas a esa chica...Hera.
Harry Potter guardo silencio al escuchar ese nombre. Y Ginny no pudo evitar sentir celos, al ver como los ojos de Harry Potter brillaban y una pequeña sonrisa aparecía en su rostro.
La
habitación comenzó a dar vueltas a gran velocidad,
Ginny cerro sus ojos.
Cuando pudo volver a abrirlos, comprobó
que continuaba en la sala principal, pero estaba hermosamente
decorada con motivos navideños.
Un enorme árbol, que
mágicamente era bañado por escarchas plateadas y miles
de pequeñas hadas se encontraban entre sus ramas, se adueñaba
de gran parte de un espacio debajo de la escalera, cuyas barandas
estaban cubiertas por gruesas cadenetas de pino, entrelazadas con
lazos rojos e iluminadas con diminutas luces muggles de múltiples
colores.
Una mujer hermosa, vestida con un elegante vestido
muggle que dibujaba su voluptuosa y escultural figura, descendía
por aquellas escaleras.
Ginny la miro con admiración y
envidia. Sabia quien era, y se imaginaba que hacia allí, y los
celos volvieron a adueñarse de su corazón.
Harry
Potter apareció por la puerta principal, y se quedo inmóvil
al contemplar a Hera al pie de la escalera.
Ginny no pudo dejar de
notar, como la respiración de Harry Potter disminuía su
ritmo, al tiempo que sus pupilas se dilataban y sus manos le
temblaron ligeramente, algo que disimulo al comenzar a quitarse la
capa de viaje.
-Que haces aquí Hera?... dijo Harry Potter molesto... no recuerdo haberte invitado... es muy difícil para ti entender que no eres bienvenida en esta casa... si no eres invitada.
-Disculpa Harry... dijo Hera bajando la mirada... pero hoy es navidad... yo pensé que... bueno te gustaría compartir conmigo esta noche.
Ginny se dio cuenta que Harry Potter trababa de lucir furioso y molesto, pero su intuición femenina le hizo comprender que en realidad aquel hombre se estaba muriendo de deseo por esa mujer.
-Si mi presencia te molesta... dijo Hera con timidez sin atreverse a levantar la mirada... entonces me voy... no quiero molestarte Harry.
Ginny
se dio cuenta que la mujer trataba de contener las lagrimas, y que
Harry Potter no dejaba de recorrer con sus ojos cada rincón de
su cuerpo.
Hera camino hasta un sillón donde una fina capa
de viaje cubría parte del tapizado.
-Feliz Navidad Harry...dijo Hera mientras le daba un beso en la mejilla.
Harry
Potter la tomo por la cintura, bruscamente y la atrajo hacia él.
Y con pasión comenzó a besar el cuello
femenino.
Aquello tomo por sorpresa tanto a Hera, como a
Ginny.
Pero a diferencia de Ginny, Hera suspiro y sonrió
mientras sus manos recorrían suavemente el cuerpo de Harry
Potter, quien varios minutos después, la tomo entre sus brazos
y la alzo, Hera rodeo con sus brazos el cuello masculino para
sostenerse.
Y Harry Potter subió las escaleras llevando a
Hera junto a él.
Ginny comenzó a subir también las escaleras, tras ellos, pero alguien la tomo de la mano y la detuvo.
-Creo que ya has visto suficiente Ginny... dijo el Harry Potter del presente con tono frió... es hora de regresar.
