Los personajes no me pertenecen... Pero la historia es completamente mia.
¡Disfruten!
Recuerden leer el capitulo anterior, que esta vez he subido dos al mismo tiempo
Mi corazón comenzó a latir rápidamente, él estaba conectado, ¿Qué debía hacer?, ¿Hablarle o no decirle nada?
Miré su nick una vez más, era bastante simple, su nombre sin nada más, no debía de usar mucho el msn.
Cambié el nick de Miroku asegurándome de que Sango no estaba conectada, no me hacía gracia hablar con alguien con un nick tan empalagoso, así que simplemente puse "construyendo nick".
Construyendo nick dice:
Hola.
Inuyasha Taisho dice:
Ola q quiers?
Construyendo nick dice:
¿Qué pasa? ¿No puedo hablar contigo?
Inuyasha Taisho dice:
q demonios quiers?
Construyendo nick dice:
Kagome preguntó hoy por ti.
Inuyasha Taisho dice:
Y?
Construyendo nick dice:
¿Cómo que "y"?
Inuyasha Taisho dice:
Sabs perfctamente q opino de ese tema.
Construyendo nick dice:
Recuérdamelo.
Inuyasha Taisho dice:
Bn, te lo recordare, si no cierrs inmediatamente el msn, te ls vers conmigo Higurashi.
Construyendo nick dice:
…
Inuyasha Taisho dice:
Te preguntas q como lo e sabido no?
Construyendo nick dice:
Si.
Inuyasha Taisho dice:
Miroku esta aqi cnmigo y l unica que escrbiria asta con tildes en el msn eres tu
Construyendo nick dice:
Eres un maldito cabrón Inuyasha.
Inuyasha Taisho dice:
Y tu ers demasiado pesada, parece q aun no as captado mi mnsaje. NO QUIERO VERTE.
Construyendo nick dice:
Muy bien pues no me verás…
Cerré el msn maldiciendo entre dientes, ¿Por qué me había pillado tan fácilmente?, vale aunque Miroku estuviese con él eso no tenía nada que ver, podría haber sido cualquier otra persona, y lo de las tildes no servía como prueba irrefutable de que era yo.
-Idiota arrogante…
Media hora después sonó el móvil, era Sango reclamándome que ella no me había pedido que robara el msn de Miroku.
Ahora una de mis mejores amigas no me quería hablar, pensaba que no quería ayudarla que solo quería saber cosas sobre Inuyasha.
Tal vez tuviese razón. Inuyasha se había convertido en una obsesión.
Los días pasaron y mi madre tras dos fines de semana que se quedó en mi apartamento decidió dejar de ir, aunque me llamaba unas dos veces al día.
Era agobiante.
Bostecé mientras me acurrucaba más contra las suaves y calientes mantas que me rodeaban, hacía frío, mucho frío; estaba nevando, así que ese día no había ido a la universidad, en cierto modo era un descanso, los exámenes me tenían agobiada.
Levanté la cabeza para mirar el reloj que estaba en la mesita de noche, eran las 8:30…
-¡Maldición!-grité a la vez que me levantaba de la cama intentando desenredarme de entre las sabanas, tenía que ir a comprar al supermercado, y cerraban en tres cuartos de hora.
Sonreí mientras me ponía en la cola para pagar, menuda carrera me había pegado, pero al menos había llegado a tiempo.
Miré hacia la derecha y vi a una pareja de la mano comprando, aparté la vista incomoda, a mí también me gustaría estar así con…
Un novio, sí eso, con un novio.
-¿Señorita va a colocar la compra en la cinta transportadora?
Parpadeé varias veces saliendo de mi ensoñación, ya me tocaba pagar la compra, y ni siquiera había puesto las cosas en la cinta transportadora, oí unos murmullos de queja detrás de mí, avergonzada asentí con la cabeza y puse las cosas donde la dependienta me pedía.
-Lo siento-susurré avergonzada, otra vez me había quedado en las nubes.
Salí del supermercado y alcé la cabeza, estaba lloviendo, al menos ya había parado de nevar.
Abrí mi paraguas y me ajusté el impermeable para asegurarme de no mojarme más de lo necesario, tenía más de diez minutos de camino hasta mi casa.
Mientras andaba veía como la gente que no llevaba paraguas se resguardaba bajo los tenderetes de las tiendas, o si no bajo los edificios con balcones.
La gente no era previsora.
De pronto fije mi vista hacia el parque, sonreí tontamente al recordar la tarde que pase allí hace ya unas semanas…
Flash Back.
-Eres un imbécil Inuyasha…
-Ja, la única imbécil aquí eres tú.
Le miré enfadada mientras señalaba mi helado desparramado en el suelo.
-¿Qué pasa con eso?
-Eso era mi helado, y teniendo en cuenta que tú lo has tirado…
-No te compraré otro.
Le dirigí una mirada que helaría el mismísimo infierno, pero no surtió efecto, me di la vuelta y comencé a andar alejándome de él enfadada.
Él tenía la culpa de que mi helado estuviese ahora mismo en el suelo.
Me crucé de brazos mientras pensaba si me quedaba dinero para comprarme otro, pero había salido de casa con lo justo, y esta mañana tuve que comprarme el desayuno en la universidad, y otro helado en invierno no me vendría bien…
-Toma.
Me giré al oír la voz de Inuyasha tras de mí, le miré con los ojos muy abiertos, me estaba ofreciendo un helado de dos bolas de chocolate, y en sus mejillas podía ver que había aparecido un tono rojizo, le daba vergüenza.
-Gra…gracias-le dije tartamudeando, ¿desde cuándo yo tartamudeaba?
Fin del flash back.
Sacudí la cabeza intentando apartar esos recuerdos de mi mente, aceleré el paso, ya estaba bastante cerca de mi casa pero la lluvia era cada vez más fuerte.
Cinco minutos más tarde estaba dentro del portal del edificio, había estornudado un par de veces, ya me estaba viendo resfriada y en cama en un par de días.
Suspiré y comencé a subir las escaleras, un ascensor que no estuviese estropeado no me vendría nada mal. Agotada saqué las llaves del bolso una vez que me encontré frente a la puerta de mi apartamento.
Abrí la puerta y entré dejando las bolsas de la compra en el recibidor.
-¡Achís! Maldición…-susurré mientras me quitaba los mojados zapatos y colocaba el paraguas en el paragüero, dejé caer el impermeable al suelo, seguramente acabaría todo perdido de agua y suciedad, pero ya lo limpiaría. Con las luces apagadas anduve hasta el salón y entonces vi una ventana abierta.
-¡Mierda!-me acerqué a la ventana corriendo y la cerré, había entrado agua pero no demasiada, suspire cansada y miré el suelo, cuando lo hice me quedé helada.
-¿San…Sangre?-me agaché y miré más de cerca el pequeño charco de sangre que estaba junto con el de agua, lentamente me levanté y me giré mirando hacia abajo, unas pequeñas gotas ensuciaban el suelo, con el corazón latiendo incontroladamente comencé a andar siguiendo las gotas, éstas seguían hasta el pasillo levanté la mirada del suelo y vi con horror que en la pared había una marca de sangre con forma de mano, me encogí de terror, todo esto parecía sacado de una película de miedo.
Me armé de valor y seguí caminando hasta ver que el rastro de sangre desaparecía bajo la puerta de mi habitación…
Hola! :D
Siento mucho la espera... supongo que mis excusas les importaran mas bien poco pero voi a explicar porque tardo tanto en continuar mis historias, pues creo que es lo minimo que debo hacer. Les haré un resumen, he tenido un año desastroso en la universidad me he pasado todo el curso deprimida sin ganas de nada y ahora en verano la depresion me ha seguido por otros motivos... Pero tengo la esperanza puesta en el martes que viene para que todo se arregle, si es asi les prometo que tendran conti todas las semanas (en las que no tenga examenes) y vovlere a mi rutina de escritora.
Espero no haberles aburrido mucho y que el capitulo les haya gustado, ya saben un comentario no cuesta dinero y alegra a esta despistada escritora, tambien debo dar las gracias por los comentarios del cap anterior! :D
Saludos! Amnii :3
