DUDAS Y ARREPENTIMIENTO.
Ginny Weasley no podía apartar sus
ojos de Harry Potter, ya que todo lo que había visto en el
pensadero, aun daba vueltas en su cabeza, sin que ella pudiera
encontrarle una explicación.
Harry Potter guardaba el
pensadero, dentro de la vitrina, de donde horas antes había
sido sacado.
Sentia como sus pensamientos trataban de ser abiertos
por Ginny, pero él ya los había cerrado desde el
momento en que había ido a buscarla, a través de sus
recuerdos.
-Harry por qué estas tan callado?...dijo Ginny con tono preocupado varios minutos más tarde.
Harry
Potter permanecía en silencio mirando a través de una
gran ventana que comunicaba aquella habitación con el exterior
de la gran mansión.
No se imagino, que presenciar de nuevo
aquellos recuerdos, sus recuerdos, removerían sentimientos que
él pensó que ya había olvidado o que ya no
causaban ningún efecto en él.
Pero se había
equivocado.
Además sabia que había cometido el error
de dejar que aquel recuerdo de Hera se materializara en el pensadero,
no tanto porque Ginny Weasley conociera esa parte de su pasado, sino
por descubrir que él quería recordarlo y por no poder
entender la nostalgia que ahora sentía.
-Harry por favor dime algo...dijo Ginny abrazándolo.
Harry Potter se volvió y respondió al abrazo de Ginny.
-No Ginny, aquí la que tiene que hablar eres tú...dijo Harry Potter mientras le acariciaba con el dorso de su mano, su rostro pecoso... la que tiene miles de preguntas en su mente y en su corazón eres tu..
Harry Potter la condujo hasta una
pequeña mesa, ubicada en un rincón de la biblioteca, y
con un movimiento de su varita, hizo aparecer dos sillas, ofreciendo
una de ellas a Ginny, para que sentara, mientras él atrajo una
de ellas y se ubico a su lado.
Harry Potter tomo la mano de Ginny
entre las suyas y mirándola fijamente le dijo
-Así que estoy dispuesto a aclarar todas tus dudas.
Ginny cerro sus ojos al no poder sostener aquella mirada penetrante. Sin embargo su corazón y su mente efectivamente eran un torbellino de miles de dudas.
-No quiero causarte incomodidad...dijo Ginny con tono suave... se que el recordar todas esas cosas, han removido en tu corazón antiguos sentimientos dolorosos...¿estas seguro que realmente quieres aclarar mis dudas?
-Si Ginny...si te digo que puedo hacerlo...puedo hacerlo...dijo Harry Potter con seguridad.
-Entonces por qué mantienes cerrada tu mente?...dijo Ginny con un dejo de molestia en su voz... por qué no me permites buscar por mi misma las repuestas a mis dudas?.
Harry
Potter soltó la mano de Ginny y su mirada se volvió
fría, capas de helar la sangre.
Ginny se arrepintió
rápidamente de lo que había dicho. Trato de encontrar
las palabras adecuadas para disculparse pero no las encontró a
tiempo.
-Pensé Ginny Weasley que había quedado claro...dijo Harry Potter en un susurro... lo suficientemente claro... que no doy explicaciones de mi vida, ni de mi forma de actuar... quiero compartir contigo mi pasado...pero no por eso...tienes derecho a adentrarte en mis pensamientos...eso es privado... Harry Potter ha respetado tus pensamientos... así que Harry Potter también exige respeto por su privacidad.
Ginny sintió que todo su rostro ardía.
La vergüenza y la incomodidad se habían apoderado de
ella. Bajo la mirada.
Harry Potter se levanto lentamente de la
silla que ocupaba frente a Ginny, con paso lento se ubico tras ella,
y tratando de controlar su temperamento, coloco sus manos sobre los
hombros femeninos.
Ginny pudo sentir como temblaban y como la
apretaban aquellas manos masculinas con fuerza, por lo que no se
atrevió a moverse.
-Harry discúlpame... dijo Ginny con voz temerosa... discúlpame.
"Espero que en el futuro no necesites usar tanto esa palabra", pensó Harry Potter.
Ginny se levanto y encaro a Harry Potter.
Se
miraron en silencio. Ginny bajo su mirada, tratando de contener las
lagrimas, aquella mirada tan fría era muy difícil de
sostener. Deseaba con todo su corazón poder entenderlo para
saber como tratarlo, y no sentirse tan confundida.
Harry Potter se
sentía también muy confundido, aquella mujer lograba
que su temperamento pasara de la dulzura y a la amargura en solo
segundos. Suspiro profundamente y reconociendo que sus sentimientos
hacia ella eran más fuertes que sus complejos, le sonrió.
-No llores Ginny... poco a poco me iras conociendo y ya no será tan difícil entenderme… dijo Harry Potter con tono dulce… entonces dime… que quieres saber.
Ginny levanto su rostro nuevamente y lo miro a los ojos sin lograr entender como Harry Potter podía ser tan enigmático y cambiar su temperamento tan rápidamente.
-Fue el... Gildeory Lockhart quien te secuestro aquella tarde en la estación 9 y ¾?... pregunto Ginny sin lograra vencer su curiosidad.
-Si, fue él quien me llevo ante Voldemort... y fue él quien me rescato de Voldemort., cuando comprendió que estaban planeando mi muerte...dijo Harry Potter volviendo a sentarse en la silla que momentos antes había ocupado.
-Pero por qué hizo eso...es decir por qué primero te secuestra y luego te libera?... dijo Ginny mientras se sentaba frente a Harry Potter.
-Debilidades humanas a las cuales los magos también somos vulnerables...dijo Harry Potter con un dejo de tristeza en su voz... al principio lo hizo por obedecer ordenes y serle fiel a Voldemort...luego al darse cuenta de lo que había hecho... intento reparar su error... me ayudo mucho...trato de cuidarme... y cuando se dio cuenta que iban a matarme... arriesgo su vida por liberarme... es por todo eso que hace mucho tiempo lo perdone... y le permití quedarse a mi lado.
Ginny guardo silencio. Pero otra duda surco su mente.
-Y quien era el mago que usaba bastón?...pregunto Ginny con timidez.
-Baco Termopolis... un hombre maravilloso que junto a su esposa me abrió las puertas de su casa y me hizo recordar lo que significa el calor de una familia...dijo Harry Potter sin evitar sonreír al recordar a su amigo griego.
-Y como lo conociste?.
-Es amigo de Gilderoy... él le pido que lo ayudara a rescatarme...continuo Harry Potter sin dejar de sonreír... ambos fueron al lugar donde yo estaba prisionero y me sacaron de allí...luego Baco me llevo con él a Grecia y allí viví por dos años... y conocí a Hera.
Harry
Potter se interrumpió, al darse cuenta del cambio de expresión
en el rostro de Ginny al escuchar el nombre de Hera.
Ginny se
sintió incomoda al escuchar de nuevo aquel nombre, pero trato
de que no se notaran los celos que nuevamente sentía en su
corazón.
-Y como lograste hacerte tan poderoso?...si Voldemort solo te enseño algunas cosas... pregunto Ginny para evitar el tema de Hera.
-Eso es algo difícil de explicar... dijo Harry Potter levantándose de la silla para que Ginny no viera su nerviosismo por haber recordado a Hera... hay dos sentimientos muy poderosos que pueden cambiar nuestra vida... el amor y el odio... durante casi dos años Voldemort trato de gravar en mi alma y en mi corazón la fuerza del odio... para ayudar a que mi entrenamiento en artes oscuras fuera más efectivo y rápido... pero cometió un error... el odio que yo sentía... era hacia él y pronto descubrí que ese sentimiento me ayudaba a adueñarme de su esencia y fortalecerme con su poder sin que él se diera cuenta... y cuando se dio cuenta ya era muy tarde.
-Pero Harry...realmente puede un mago llegar a ser tan poderoso con solo odiar?...dijo Ginny con temor ante aquellas palabras que aun no lograba internalizar en su corazón.
-Si Ginny...Voldemort ha llegado a ser tan poderoso solo porque en su alma y en su corazón hay cabida para el odio... un odio más allá de toda razón y explicación... él aborrece el amor y no puede contra el... esa es su gran debilidad... dijo Harry Potter con seriedad... así como se puede llegar a amar sin medida... se puede llegar a odiar de igual forma y con la misma intensidad.
El ambiente
en la habitación se había tornado frío y
pesado.
Por varios minutos el silencio se apodero de cada rincón.
Y ambos jóvenes habían roto el contacto visual y
corporal. Cada uno estaba sumido en sus pensamientos.
Ginny se
estremeció al imaginarse como un ser humano podía
llegar a ser dominado por un sentimiento tan oscuro y vació.
El
rostro de Harry Potter se había ensombrecido, al recordar
aquellos dos años de encierro y soledad.
Ginny se acerco a Harry Potter y coloco con suavidad su mano sobre su hombro. Y luego con dulzura acaricio lentamente su espalda.
-Oh Harry... lamento tanto... no sabes cuanto... dijo Ginny en un susurro.
-No Ginny...no quiero tu lastima... dijo Harry Potter apartándose bruscamente... no me he tomado la molestia de explicarte... para que ahora me tengas lastima.
-No Harry...no... yo no te tengo lastima... dijo Ginny ofendida y abrumada por la reacción de Harry Potter... es solo que... es difícil entender todo lo que viviste... y como lograste sobrevivir... yo solo quiero consolar a tu atribulada alma.
-Mi alma no necesita de tu consuelo... dijo Harry Potter con tono frío... yo solo he sabido sobrevivir... aprendí solo a ser fuerte y a enfrentarme a Voldemort.
-No seas tan arrogante y presumido Harry Potter... dijo Ginny molesta... acaso crees que no me he dado cuenta de cuanto te ha afectado todo esto... quieres hacerte el fuerte, el invencible... y no eres más que un hombre atribulado por sus recuerdos y por su infinita soledad... yo solo estoy aquí para amarte... pero si tu no te dejas... poco podré hacer.
Harry Potter sintió un calor por todo su cuerpo,
su corazón acelero sus latidos, y sintió su garganta
seca. Aquellas palabras habían golpeado su razón. Y el
sentimiento que experimentaba en ese momento no lograba
definirlo.
Ginny permanecía de pie ante él, con sus
hermosos ojos castaños mirándolo fijamente sin rencor,
sin odio, sin reproche, solamente con amor, con el infinito amor de
una mujer enamorada.
Ginny no pudo dejar de notar que la
temperatura en el recinto comenzaba a cambiar, ahora un calor
abrumador la abrazaba, era como si centenares de fuegos ardieran en
ese mismo instante, era tan sofocante el ambiente que sintió
que no podría continuar respirando.
Pero de repente aquella
sensación ceso, y Ginny pudo ver como Harry Potter se dejaba
caer sobre una lujosa poltrona detrás del escritorio.
Harry
Potter cubrió su rostro con sus manos, y sus hombros
comenzaron a moverse convulsivamente. Mientras lagrimas rodaban por
sus mejillas.
Ginny no pudo evitar correr hacia él y
abrazarlo con todas sus fuerzas.
-Te amo Harry... eres la razón de mi vida... dijo Ginny tiernamente... jamás voy a dejarte... siempre estaré a tu lado quieras o no... y pondré de mi parte todo lo que sea necesario para conocerte... para entenderte.
Unos segundos después, Harry Potter levanto su rostro y se volvió hacia Ginny quien se sentó en su regazo y lo beso en los labios.
-Tranquilo Harry...todo va a pasar...seremos felices...dijo Ginny mientras besaba suavemente su rostro... todo pasara...y todo quedara como un mal recuerdo.
-No Ginny... las cosas no son tan fáciles... dijo Harry Potter cerrando sus ojos al sentir nuevamente los labios de Ginny sobre los suyos... aun hay algo que no has comprendido.
Ginny sabia a que se refería Harry Potter, pero quería ignorarlo.
-Aun no sabes que significa el Encatatum Corpusmentis?... dijo Harry Potter con un dejo de tristeza en su voz que se reflejo en la expresión de su cara.
Ginny guardo silencio, no quería preguntas, no quería saber, porque no se sentía preparada para lo que ya había comprendido.
-Debes saberlo Ginny...se que no quieres... pero debes saberlo... dijo Harry Potter acariciando sus cabellos... ese hechizo...
-No Harry...no lo digas... ya lo he comprendido...tu corazón ya me lo ha dicho... dijo Ginny entre sollozos.
-Debes entender que con ese hechizo... continuo Harry Potter con serenidad... Voldemort y yo estamos unidos en cuerpo y alma... que con ese hechizo... ninguno de los dos puede sobrevivir si él otro deja de hacerlo.
Ginny permanecía en silencio, sin apartar sus ojos de los de Harry Potter.
-Que por medio de ese hechizo he podido estar al tanto de todos los movimiento de Voldemort... continuo Harry Potter pronunciando cada palabra con calma... por eso me permitió pertenecer a la Hermandad Tenebrosa...porque equivocadamente pensó que así podría algún día hacerme su aliado... pero nunca contó con que yo jamás me olvidaría de mi mundo mágico... y fui por muchos años un espía secreto para la Orden del Fénix... él pensó que podía dominarme...pero al ser yo quien invoco el hechizo...soy yo el dominante... Voldemort ha querido matarme, pero no lo hace porque no quiere morir.
-Pero Harry... eso quiere decir... que dado el momento... dijo Ginny sin atreverse a terminar de manifestar la idea que se adueñaba de su mente.
-Estoy dispuesto a morir, para que Voldemort muera... dijo Harry Potter sin matices en su voz... con ese hechizo lo único que hice fue...consolidar una profecía que ya había marcado mi destino y el de Voldemort.
Ginny Weasley no pudo dominar más sus lagrimas, y abrazo nuevamente a Harry Potter, tratando inútilmente en ese gesto de cariño, de borrar ese hechizo.
-Pero no puedo dejar de reconocer... dijo Harry Potter abrazando a Ginny con la misma intensidad... que la idea del arrepentimiento... la idea de deshacer ese hechizo... se ha adueñado de mi mente y de mi corazón...desde el día en que recupere tu amor.
