DOS SENTIMIENTOS...UNA VERDAD.

Harry Potter se encontraba de pie frente a una especie de ventana, contemplando aquel estrellado cielo nocturno. La luna en fase cuarto creciente le recordó la hoz con que había visto a los aldeanos muggles preparar la tierra para la siembra. Y no pudo evitar recordar nuevamente las palabras del Oráculo.
El interior de la habitación donde se encontraba permanecía en penumbras, por lo que chasqueo sus dedos y las luces de las lámparas se encendieron casi de inmediato, y de esa forma pudo contemplar con más detenimiento aquella habitación.
Era de forma rectangular, las paredes eran de madera al igual que el piso, pero este era más pulido y fuerte. Había una puerta ubicada al lado derecho de donde se encontraba, al tocarla le pareció de papel, por su delicada contextura. En el medio del recinto se encontraba la cama, donde el joven mago había dormido por un tiempo que no pudo precisar. Un colchón bastante delgado, estaba colocado sobre una pieza de piedra blanca tallada en un solo bloque. Y a ambos lados unas pequeñas mesas circulares donde descansaban dos hermosas lámparas realizadas en una fina cerámica pintada con hermosos relieves japoneses.
Harry Potter intuyo que se encontraba en una casa nipona, probablemente la casa de Mikami Mevlana.
Escucho unos pasos fuera de la habitación por lo que se dirigió a la puerta y al tratar de abrirla, alguien del otro lado lo hizo por él.

-Harry ya despertaste!...dijo Hera con una amplia sonrisa en su rostro.

Harry Potter se sobresalto un poco al verla, porque llevaba una extraña túnica de seda de color rozado pastel, con bordados de flores que hacia juego, pero una gruesa pieza de la misma tela imitaba las veces de un cinturón alrededor de su cintura. Iba descalza y su cabellera la traía recogida en una coleta.

-Y esas ropas?...pregunto Harry Potter sin poder disimular su curiosidad.

-Ah...¿esto?...es un kimono...Mikami me lo presto...dijo Hera contemplándose como le quedaba aquella vestimenta... te gusta como me queda?

-Pues... no te queda mal...bueno en realidad no he visto la primera vez que algo te quede mal...dijo Harry Potter con naturalidad.

Hera le sonrió con picardía, por lo que Harry Potter pudo darse cuenta que su comentario había resultado más comprometedor de lo que él hubiese querido.

-Y Dumbledore y Lupin?...pregunto Harry Potter tratando de desviar el tema de la conversación.

-Están en ese salón...dijo Hera señalando una pared ubicada frente a la habitación donde se encontraban.

En ese preciso momento, las paredes se separaron, dejando ver tras ella, una amplia estancia, donde había una larga mesa rectangular y alrededor de la misma estaban sentados, en el suelo, sobre una fina alfombra de multiples colores, los magos y brujas que lo habían acompañado aquella mañana, al monte Fuji-Yama.

-Entra Harry Potter...dijo Mikami Mevlana...estamos esperando por ti, para cenar.

Luego de la cena, algunos de los presentes se fueron retirando, quedando solo Lupin, Mikami y Dumbledore.
Harry Potter noto que ningún comentario había surgido con respecto a lo ocurrido en el interior del templo Kinkaku-Ji, en las profundidades del volcán. Algo que agradeció, pero sabia que Dumbledore quería hablar con él al respecto y él quería hablar con Lupin sobre otras cosas.
Mikami se levanto lentamente y Lupin la acompaño hasta la puerta luego de que ella se despidiera.
Una vez que las puertas corredizas se unieron y la habitación quedo cerrada, Harry Potter clavo sus ojos en Dumbledore, quien lo miro con sus profundos ojos azules por encima de sus lentes de media luna.

-Dime Harry que has pensado con respecto a lo que el Oráculo te ha revelado...dijo Dumbledore con tono suave.

-En realidad profesor...dijo Harry Potter con sinceridad...hay algunas cosas que no entiendo.

-Lo comprendo...lo comprendo...dijo Dumbledore juntando las yemas de sus dedos sobre su pecho...a veces es difícil...pero las respuesta siempre suelen estar muy dentro de nosotros Harry...muy dentro.

-Que quiso decir con eso de que me dio su Kodachi?...pregunto Harry Potter pero como si fuera para si mismo.

Dumbledore y Lupin se miraron extrañados. Harry Potter comprendió, en ese momento, que ellos no conocían el Oráculo, ya que no habían estado allí.

-Discúlpenme, yo pensé que Madame Osiris o Mikami les habían dicho el contenido del Oráculo.

-No Harry, ellas no saben el contenido del Oráculo...dijo Dumbledore amablemente...eso solo lo sabes tu...solo a ti fue revelado...tu solo debes encontrar el significado de esas palabras que la deidad Kannon pronuncio en tu presencia...sin testigos.

-Pero por qué?...no se suponía que Madame Osiris era quien iba a descifrar este Oráculo, como ocurrió con el primero?...pregunto Harry Potter molesto y confundido...como esperan que descifre eso yo solo?.

-La razón aun no la sabemos Harry...dijo Dumbledore con tono preocupado...no entendemos porque este Oráculo fue dado solo para tu uso personal...quizás la Providencia considero que estas preparado para asumir tal reto...porque no dudamos que tu tienes la sabiduría necesaria para descifrarlo por ti mismo.

-Sabiduría?...por favor profesor Dumbledore... yo soy solo un simple mago...dijo Harry Potter abrumado por lo que Dumbledore acaba de decirle...eso es mucha responsabilidad... ustedes piensan que yo puedo llevar sobre mis espaldas ese reto?...y si no logro descifrarlo y si me tardo más tiempo del necesario?

-Por Merlín Harry te estas escuchando?...dijo Lupin reprimiendo una carcajada...como puedes estar diciendo esas cosas... te estas subestimando Harry...y eso no esta acorde con tu nuevo yo.

Harry Potter reflexiono rápidamente lo que había dicho, y sintió rabia consigo mismo, al darse cuenta de la debilidad que había mostrado. El era Harry Potter y no era un simple mago, él era un gran mago, y si tenia que resolver él solo ese Oráculo lo haría, porque ese no era un reto comparado con todos los retos que el destino le había hecho vivir con anterioridad.

Dumbledore lo miro con dulzura y suavemente le dijo:

-No te preocupes Harry...la debilidad es un sentimiento necesario...nos hace recordar que somos humanos...lo importante es sobreponerse y emprender la batalla sin miramientos ni dudas...como tu acabas de hacerlo...por eso estamos completamente seguros de que tu hallaras las respuestas.

-Profesor Dumbledore... podré contar con usted...dijo Harry Potter con timidez.

-Claro que si Harry...siempre...en todo lugar y en todo momento...mi ayuda llegara a ti...dijo Dumbledore levantándose y colocando su mano sobre el hombro del joven mago.

Dumbledore abandono la habitación, dejando solos a Lupin y Harry Potter.

-Bueno Harry, ya estamos solos...dijo Lupin mientras sorbía de la tasa que tenia en sus manos...se que quieres hablar conmigo...tu dirás.

Luego de escuchar las palabras de Dumbledore y de recordar el Oráculo nuevamente, ya no le pareció importante el tema que quería discutir con Lupin.

-Creo que no vale la pena Remus...dijo Harry Potter con indiferencia en su voz...tal vez es mejor ir a descansar.

-Yo creo que si es importante Harry...dijo Lupin mirando a las profundidades de su tasa...no es bueno jugar con los sentimientos...

Harry Potter lo miro con vergüenza, nunca pensó que fuera tan evidente.

-Dejare que seas tu, el que inicie la conversación...que expongas tus razones...y luego hablare yo...dijo Lupin con tono severo.

Harry Potter no pudo evitar recordar cuando tenia trece años, y Lupin lo había cubierto delante de Snape por su salida clandestina a Hosmeade, quitándole en esa oportunidad el mapa del merodeador molesto por su falta de buen juicio.

-En realidad...no se donde me equivoque...no se que me pasa...no se...dijo Harry Potter sin lograr encontrar las palabras adecuadas, que explicaran sus sentimientos.

-Has el esfuerzo Harry...yo no tengo apuro...dijo Lupin manteniendo su postura.

-Tu sabes que yo he amado siempre a Ginny...desde el colegio...y siempre mantuve la esperanza de compartir con ella el reto de mi vida...dijo Harry Potter tratando de dejar en libertad sus sentimientos... pero luego pasaron tantos años...y Hera apareció...reconozco que siempre asumí nuestra relación como algo pasajero...para llenar el momento...y que siempre Ginny estaba en mis pensamiento...aun cuando estaba con Hera en la intimidad...ahí estaba Ginny...y se que eso le hizo mucho daño a Hera...porque se que ella era conciente de eso...y aun así...siempre estuvo allí... como amiga...como mujer.

Harry Potter callo, porque reconocer en ese momento el daño que aquella actitud había causado en Hera, le hizo sentir un profundo dolor en su corazón.

-Luego...me encontré a mi mismo...encontré la razón para luchar...me reencontré con mi mundo...y allí estaba Ginny esperándome como yo siempre lo soñé...y me sentí muy feliz por tenerla nuevamente junto a mi y solo para mi...y pensé que Hera había quedado en el olvido...pero Remus...me es difícil entender porque no ha sido así...no logro dejar a Hera en el pasado...porque la quiero...he descubierto que la amo...de una forma diferente a como amo a Ginny...y es que Hera me ha ayudado tanto...ha sido tan incondicional...pero se que Ginny también me ama.

Harry Potter hundió su cabeza entre sus manos, tratando de que sus ideas consiguieran un orden preciso.
Lupin permanecía en silencio contemplándolo serenamente.

-Y ahora las tengo a las dos...y no se que hacer...se que no es correcto...que ninguna de las dos se merece que yo...las arrastre conmigo en mi indecisión... y por eso he tomado la decisión de apartarme de sus vidas...quizás sea eso...a lo que se refiere el Oráculo: "...renunciar a lo que amo para que la paz regrese"...será que debo renunciar al amor para que Voldemort sea finalmente vencido.

Lupin suspiro profundamente y colocando la tasa que tenia en las manos, sobre la mesa rectangular dijo con voz suave.

-Realmente creo Harry...que esa no es la solución...ni eso es, a lo que el Oráculo te pide que renuncies...tu mismo has dicho que no es justo ni para Hera ni para Ginny, tu indecisión...y con alejarte del problema no vas a lograr finiquitarlo...pienso que debes sincerarte contigo mismo...por tu bien y el bien de ellas...debes tomar una decisión...o te quedas con Ginny o vuelves con Hera...eso si...mientras no logres aclararte no estés con ninguna...no siembres en sus corazones esperanzas ni sueños que tu sabes que no materializaran contigo.

-Pero cual es la indicada...cual es la que me merezco realmente?...pregunto Harry Potter con desesperación.

-Eso solo tu corazón lo sabe Harry... solo tu corazón guarda la única verdad de esos dos sentimientos que te abruman...dijo Lupin posando su mano sobre el hombro de Harry Potter como segundo antes lo había hecho Dumbledore...y quizas asi encuentres las respuestas que buscas.