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UN FUEGO DA PASO A LA VIDA.
El Villca Humu tomo a Luna
Lovegood de la mano y la condujo hasta una especie de silla hecha
con troncos delgados de madera unidos entre sí con raíces
secas de árboles.
Luna se sentó y cerro sus ojos.
Su mente quedo en blanco y fue dejando que lenta y pausadamente
los músculos de su cuerpo se fueran relajando, mientras
escuchaba la voz del Villca Humu a la distancia.
-Ve... ve alma escogida... al encuentro del joven guerrero... tráelo... para ser rescatado del limbus... a donde la maldad del enemigo le hizo llegar.
Luna sintió sobre su piel una sensación de hormigueo, mientras su respiración fue disminuyendo hasta casi desaparecer.
Harry Potter se encontraba de
pie, mirando fijamente a aquella fuente cuya agua no mojaba.
Sus
padres estaban de pie, cada uno a su lado.
Su madre le
sostenía una mano entre las suyas.
-Comprende Harry... dijo James Potter con voz suave... que este no es tu lugar... debes volver... debes cumplir con tu destino.
-Si hijo mío... dijo Lily Potter mientras volvía sus ojos al camino por donde Harry Potter había llegado... alguien va a venir para ayudarte a regresar...
Harry
Potter se estremeció al sentir el abrazo de sus padres. Un
abrazo fuerte y cálido. No un abrazo de despedida, sino el
abrazo del hasta luego.
Contra su voluntad y su deseo, el joven
mago reconoció que debía volver, que debía
saldar una deuda, que su mundo le necesitaba y que en él
estaba el destino de una profecía.
La niña de
ojos almendrados le sonrió y tomándolo de la mano
dijo
-Debes emprender el camino de regreso... ya vienen por ti.
Harry Potter se dejo llevar por la niña que lo condujo hasta el camino, no volvió la vista atrás, porque estaba seguro que si volvía a ver a sus padres desistiría en su regreso.
-Nuestro amor siempre ha estado, esta y seguirá estando contigo... en tu corazón tu padre y yo vivimos... es allí donde debes buscarnos... dijo Lily Potter a manera de despedida.
Harry Potter
apresuro el paso. Se adentro en la penumbra del camino, decidido a
cumplir con su destino.
La niña se aparto. Se quedo unos
pasos más atrás.
Harry Potter se dio cuenta de
eso y se volvió hacia ella intrigado por su actitud
-Ha sucedido algo?... pregunto Harry Potter
-No... es solo que hasta aquí te acompaño... dijo la niña con un brillo en sus ojos almendrados... allí esta quien te llevara a donde debes estar.
Harry Potter volvió
sobre sus pasos y vio como se acercaba alguien hasta él.
Luna Lovegood le sonrió y esa sensación de
ternura que aquella sonrisa le inspiraba se adueño una vez
mas del corazón de Harry Potter.
Se abrazaron durante
unos minutos.
-Luna... tu... siempre dispuesta a ayudarme... dijo Harry Potter mientras le daba un beso suave en la frente.
-Sabes que significas mucho para mí... dijo Luna manteniendo su sonrisa... me abriste tu corazón sin prejuicios... me amaste por quien era... me hiciste descubrir el amor... y eso jamás tendré con que agradecértelo.
-Oh Luna... que distinto hubiese sido todo... dijo Harry Potter con melancolía... sí tu y yo...
Luna coloco con delicadeza un dedo sobre los labios de Harry Potter.
-Debemos regresar Harry... dijo Luna con suavidad... regresar a la realidad... el tercer oráculo debe ser debelado.
Harry Potter volvió su mirada tras de sí, con la intención de despedirse de la niña de ojos almendrados, pero esta ya no estaba. Y pudo observar como la luz se iba extinguiendo.
De vuelta en el Templo del Dios Sol, Harry Potter se materializo frente a los allí presentes, y fue muy agradable para él, volver a ver a Madame Osiris.
-Bienvenido Harry... dijo Madame Osiris acercándose a él... te estábamos esperando.
Madame Osiris hizo un ademán con su mano, con la cual señalo el lugar donde se encontraban el Villca Humu y el Canascas.
-Ellos Harry, son los herederos del poder Inca... porque esta raza fue la elegida por la providencia para que el tercer oráculo sea debelado.
Sayri-Tupac adelanto unos pasos y colocándose frente a Harry Potter hizo una reverencia.
-El Dios Sol dijo a, éste, su Sumo Sacerdote... dijo el Villca Humu con firmeza... que un Joven Guerrero se me daría dado... para que la fuerza del Inca robusteciera su cuerpo y su alma para la batalla final.
Sayri-Tumac coloco su mano derecha sobre el pecho de Harry Potter, y para su asombro pudo sentir la calidez de esa mano, algo que el joven mago no supo explicarse, porque él era, gracias a la energía de Luna, la materialización de un espíritu, y el Villca Humu estaba vivo, por lo tanto no era lógico que él como espíritu pudiera sentir, ni que aquel hombre pudiera tocarlo. Sin embargo no tuvo mucho tiempo para meditar el asunto, porque al recinto entro un hombre alto, delgado que vestía una túnica que asemejaba la piel de un tigre, y sobre esta una capa dorada. Su tez morena relucía al estar decorada con extraños símbolos.
-…l es Hualpa, mi Curandero de confianza, él ha guardado y preparado tu cuerpo joven guerrero... dijo Sayri-Tupac señalando hacia el hombre que estaba de pie al lado la enorme piedra.
Harry Potter se acerco hasta donde yacía su cuerpo inerte, y lo contemplo por un rato.
-Este es Guaman-Poma, Hechicero Supremo del Templo del Sol... él te ayudara a volver a tu cuerpo... dijo Sayri-Tupac con solemnidad...
-Pido permiso al Principal Villca Humu, Hijo del Sol y Hermano del Inca... dijo Guaman-Poma colocando su mano derecha sobre el centro de su pecho y haciendo una reverencia frente a Sayri-Tupac
-Lo tiene... dijo Sayri-Tupac apartándose hacia un rincón.
-Tú, Joven Guerrero, nacido al final del séptimo mes, bajo la influencia de nuestro Supremo Dios Sol... dijo Guaman-Poma acercándose hasta Harry Potter y colocando sobre su cabellera azabache sus dos manos... debes regresar del mundo de los muertos... para cumplir con el destino que una profecía vaticino para ti... y para lo cual cinco oráculos fueron designados por la Providencia para guiar ese destino... sin embargo los designios han cambiado y ahora solo tres oráculos te pertenecen... y el tercero esta noche será debelado
Harry Potter otra vez podía sentir la
presencia humana al estar en contacto con aquella manos adornadas
con simbolos extraños. Se sentía más
confundido a medida que transcurría el tiempo en aquel
templo de piedra. Y las palabras que acababa de escuchar tampoco
eran de gran ayuda.
El Hechicero Supremo camino hasta donde se
encontraba Luna sumida en un profundo trance. Se quito la capa
dorada, con ella cubrio a Luna y dirigiendo su mirada a Hualpa le
dijo:
-Es menester que veles ahora por esta Huaca...
Harry
Potter camino unos pasos hacia Luna, pero se detuvo al ver que el
Hechicero Supremo le hizo un ademán con la mano. Vio con
aprensión como el Canascas presuroso se llevo en vilo el
cuerpo de Luna. Muy bien sabia él, que ella había
hecho algo que bien podría costarle su vida.
El
Hechicero Supremo se acerco hasta una mesa triangular y tomando un
cayado de plata se coloco a uno de los lados de la enorme piedra.
Harry Potter se dio la vuelta para mirarlo frente a frente.
-OH fuerza ancestral del Dios Sol... dijo Guaman-Poma alzando el cayado en dirección al agujero que había en el techo del templo por donde los rayos del sol entraban ahora con más vigor... OH espíritu inmortal del Inca... este cuerpo reclama su alma... para que los designios de la Providencia sean cumplidos... y el poder del malvado sea por fin derrotado.
En
el cayado de plata que sostenía el Hechicero Supremo se
podía ver multiples reflejos luminosos que se producían
al chocar contra su superficie los rayos del sol.
Guaman-Poma
camino hasta Harry Potter y colocándose tras él, se
arrodillo y clavo con fuerza el cayado en tierra, que seguía
irradiando aquellos reflejos que comenzaron a cambiar de color de
forma alternante.
Harry Potter se asusto al ver como del suelo
donde se encontraba, comenzaron a brotar lenguas de fuego que lo
fueron cubriendo. Intento huir, pero no pudo.
Volvió
sus ojos hacia Madame Osiris quien le devolvió una sonrisa
que lo tranquilizo.
Harry Potter comenzó a sentir un
tibio calor que fue subiendo y llegando hasta cada rincón
de su alma, y poco a poco fue desapareciendo de la vista de los
allí presentes, a medida que el fuego crecía y se
avivaba.
Luego de que el fuego ardiera por unos minutos más
y la presencia etérea del alma de Harry Potter
desapareciera por completo, una bruma rojiza se dio paso.
El
Hechicero Supremo se puso en pie y con el cayado en su mano
derecha dibujo grandes círculos en el aire. Aquella bruma
rojiza comenzó a danzar alrededor del cayado de plata. Y
con presteza Guaman-Poma guió con el cayado a aquella bruma
hasta que la hizo posarse sobre el cuerpo de Harry Potter.
La
bruma envolvió el cuerpo y fue como si la piel la
absorbiera porque rápidamente desapareció.
El
silencio reino en el lugar por varios largos minutos.
Guaman-Poma
se acerco nuevamente a la mesa triangular y de allí tomo
una especie de cofre de oro y una vasija de barro.
Volvió
hasta el sitio donde había ardido el fuego y de allí
recogió unas cenizas de color gris que coloco dentro del
cofre de oro.
-Guárdelas Madame Osiris... dijo Guaman-Poma entregándole el cofre… serán necesarias luego.
El Hechicero Supremo camino nuevamente
hasta la enorme piedra triangular. Llevaba en sus manos la vasija
de barro. Era la misma vasija que el Villca-Humu había
mostrado a Madame Osiris en el Yayayhuasi.
El Hechicero
Supremo hizo sobre la frente de Harry Potter una marca en forma de
estrella con el liquido rojizo que contenía dicha
vasija.
-Harry Potter... la fuerza del Dios Sol, que por medio de la sangre del Tigre se te es dada... dijo Guaman-Poma con voz gruesa... será tu ayuda... regresa al mundo terrenal para que cumplir tu destino puedas.
Harry Potter abrió
los ojos y observo por un momento todo a su alrededor. Luego se
sentó a la orilla de la enorme piedra y no pudo evitar
recorrer con sus manos su propia piel. Todo le parecía un
sueño o tal vez una pesadilla.
Sin embargo al ver a
todas aquellas personas a su alrededor le hizo comprender que nada
había sido un sueño.
Comprendió que
Voldemort había usado el Aveda Kedabra sobre él, y
que por alguna razón que aun desconocía la maldición
mortal no había actuado con todo su poder.
Comprendió
que el momento había llegado.
Madame Osiris se acerco hasta Harry Potter y lo abrazo con ternura.
-Bienvenido seas Harry... dijo Madame Osiris luego de darle un beso en ambas mejillas.
-Donde esta Luna?... dijo Harry Potter mientras se colocaba en pie de un salto y miraba en dirección al lugar por donde el Canascas se había llevado a Luna... como esta ella?
-Ella se recuperara... dijo el Hechicero Supremo con tono tranquilizador... Joven Guerrero debes partir... el Achicoc espera por ti.
Harry Potter miro a Guaman-Poma y con una inclinación de cabeza le dijo
-Gracias por su ayuda... Harry Potter a regresado a cumplir su destino.
El Hechicero Supremo inclino también su cabeza y colocando luego su mano sobre el hombro izquierdo del joven mago dijo con respeto.
-Si... el momento ha llegado Joven Guerrero... el tercer y último oráculo se te será dado... y la fuerza del Inca fortalecerá tú cuerpo y alma para la batalla final.
El Villca Humu se acerco hasta Harry Potter y tomando el cayado de plata se lo entrego.
-Esto es ahora tuyo Harry Potter... dijo Sayri-Tupac con amabilidad... lo necesitaras para tu encuentro con el Achicoc.
