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LO QUE MAS AMA... LO QUE MAS ODIA

Un hombre caminaba presuroso por un estrecho pasillo, llevaba cubierto el rostro parcialmente con una capucha que sobresalía de su túnica. Llevaba en su mano una antorcha cuya luz alumbraba de forma lúgubre su andar.
Miro nervioso a su alrededor quizás presintiendo que alguien lo seguía. Alargo su mano donde portaba la antorcha, logrando comprobar que el pasillo estaba desierto. Su corazón latía rápido, pero no sabia si era por el encuentro que tendría con Lord Voldemort o si era porque intuía que realmente era seguido.
Echo una ultima mirada por detrás de su hombro. Coloco su mano sobre una de las paredes rocosas y esta temblando un poco desapareció. Otro pasillo de hizo visible y sin apartar de su mente la duda que lo acompañaba, entro.
Sintió un escalofrió que recorrió toda su espalda. Camino con paso vacilante. A medida que se acercaba al final del pasillo, la oscuridad fue disminuyendo. Trago fuerte cuando vio que Lord Voldemort aguardaba por él, y comenzó a temblar cuando este se volvió y lo encaro.

-¡Ya era hora!... dijo Voldemort con voz fría y molesta... ¿por qué te has tardado tanto?... ¿acaso no sentiste sobre tu piel mi llamado?... a Lord Voldemort no le gusta esperar.

-Pe... pe... perdone usted mi... mi amo... mi señor... dijo el hombre temblando con una hoja mientras se quitaba la capucha y dejaba al descubierto todo su rostro... pe... pero me fue difícil

El hombre volvió su mirada hacia el pasillo que tenia tras él. Su duda iba en aumento.

-¿Difícil?... ¡Nada... absolutamente nada debe resultarte difícil cuando tu señor te lo ordena!... dijo Voldemort aun con tono molesto, alejándose del hombre. ...¿Que noticias me traes?

-Aun no he podido averiguar nada mi señor... dijo el hombre temeroso sin atreverse a levantar la mirada... en el ministerio no se sabe nada... todos creen que Potter esta muerto.

-¡Pero que inepto eres!... dijo Voldemort con furia... ¡¡CRUCIO!!

Voldemort alzo su varita y sin piedad descargo sobre aquel hombre la maldición dolorosa.
El hombre cayo al suelo, y entre gritos de dolor, su cuerpo hacia movimientos convulsivos.

-Mi amo... creo que no es prudente... dijo Lucius Malfoy con voz queda mientras tomaba el brazo de Voldemort... es mejor dejar que nos explique

Lord Voldemort se desprendió con violencia de la mano de Lucius Malfoy y con una mirada furibunda lo encaro

-¡¿Cómo osas decirme lo que debo hacer?!... grito Voldemort a su más leal mortifago.

Lucius Malfoy no se inmuto ante aquella actitud de Voldemort, mantuvo su mirada sobre aquellos ojos oscuros que irradiaban destellos rojizos.

El hombre logro sentarse en el frió suelo, luego de que los efectos de la maldición dolorosa comenzaban a desaparecer sobre su cuerpo. Gruesas gotas de sudor corrían por su cara.
Lucius Malfoy le ofreció su mano al hombre, quien no dudo en tomarla y lo ayudo a ponerse en pie.
Voldemort miraba con ojos desorbitados a su mortifago, aquella actitud lo había desconcertado.

-Entonces todos piensan que Potter esta muerto... dijo Lucius Malfoy sin matices en su voz

-Si... eee... es lo... que...que se di... dice en el miii...ministerio... dijo el hombre con voz temblorosa, sin apartar sus ojos de Voldemort... co...como no seeee... ha encon...trado su cuerpo... pues... es... es muy lógico pe...pensar que... esta... mu... muerto

-¿Y no hay forma de estar plenamente seguro?... pregunto Lucius Malfoy frunciendo un poco el entrecejo.

Voldemort se planto frente al hombre y haciendo a un lado a Lucius Malfoy dijo con voz helada

-Harry Potter esta muerto... eso no se discute... te mande a llamar... porque quiero saber que piensa hacer Dumbledore y la Orden del Fénix... y si aun no han nombrado el Jefe de Aurores.

-No mi amo... no hay Jefe de Aurores aún... dijo el hombre con un hilo de voz al tener que encarar aquellos fríos ojos oscuros... y no he podido conseguir información...

Aquel hombre no pudo terminar de hablar, porque de nuevo la maldición dolorosa caía sobre su humanidad.
Voldemort ceso aquella tortura, cuando vio que Lucius Malfoy tenia la mirada fija en el lugar por donde había entrado aquel hombre.

-¿Que pasa Lucius?... pregunto Voldemort acercándose hasta él, al percatarse de que el mortifago tenia una actitud extraña

-Nada mi señor... dijo Lucius Malfoy con voz queda

Fijo nuevamente sus ojos en Voldemort, y tratando de no despertar sospechas dijo rápidamente

-Aun pienso que es importante no desechar la duda sobre Harry Potter.

-¡HE DICHO QUE HARRY POTTER ESTA MUERTO!... grito Voldemort con voz temblorosa por el odio, mientras tomaba a Lucius Malfoy por el cuello y lo alzaba unos cuantos centímetros del suelo... no me esta gustando tu actitud

Voldemort soltó con violencia al mortifago, quien se tambaleo al tratar de no perder el equilibrio.

-¡Y TU!... grito Voldemort apuntando su varita hacia el hombre cuyo rostro había perdido todo rastro de color al ver aquel enfrentamiento... no regreses sin la información que necesito o conocerás la furia de Lord Voldemort.

El Señor Tenebroso les dio la espalda con un elegante movimiento haciendo que su capa ondeara, y se alejo del lugar, por un amplio pasillo.
Lucius Malfoy no le quito los ojos de encima a Voldemort, hasta que este se había perdido de vista. Entonces se acerco al hombre que permanecía de piedra ante aquella amenaza, que aun retumbaba en su cerebro.

-Harás lo que quiere el Señor Oscuro... dijo Lucius Malfoy en voz baja acercándose al oído del hombre... pero también estarás muy pendiente de lo que se diga o acontezca con respecto a Harry Potter... no lo olvides.

-Lucius disculpa... pero no entiendo... dijo el hombre mirando con miedo y asombro al mortifago que tenia ante sus ojos... no entiendo tu actitud ante el amo... y... ¿por qué lo llamas el Señor Oscuro? si sabes que llamarlo así es irrespetuoso... y tú de entre todos nosotros eres él que más lo ha respetado... no te entiendo...

-Por tu bien... dijo Lucius Malfoy colocando su mano sobre el hombro de aquel hombre y apretando un poco mas de lo debido... has lo que el Señor Oscuro te ordeno... pero no olvides el asunto Harry Potter...

El hombre volvió su mirada hacia el pasillo por donde Voldemort se había marchado.

-"Algo esta pasando... Lucius... El Amo... algo extraño esta pasando"... pensó el hombre con preocupación.

La claridad matutina iba abriéndose paso, mientras el sol se asomaba por entre las montañas de los andes peruanos.
Harry Potter abrió de par en par la ventana, de la habitación que había ocupado la noche anterior, en la morada del Achicoc.
Una brisa fría le hizo cerrar los ojos, cuando esta le acaricio el rostro y respirando profundamente los abrió y paseo su mirada, observando con detenimiento todo aquel maravilloso paisaje que se mostraba majestuoso ante él.
Y entonces dejo que los recuerdos se adueñaran de él.

El ultimo día del séptimo mes, hacia diez y seis años atrás, en una noche de tormenta, había conocido a Hagrid, un hombre mitad gigante, mitad mago, que le entregaría su carta de aceptación en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería:

"-Un mago-respondió Hagrid, sentándose otra vez en el sofá, que crujió y se hundió-. Y muy bueno, debo añadir, en cuanto te hayas entrenado un poco... Y creo que ya es hora de que leas la carta"(1)

El primer día del noveno mes, también hacia diez y seis años atrás, en aquel amplio y acogedor comedor, en cuyo techo se podía ver, mágicamente el cielo nocturno; sentado en un taburete de madera, una bruja le colocaba sobre su cabeza, un sombrero raido y viejo. Y ese sombrero le confirmaba que era un mago y lo designaba como un Gryffindor.

"Mm-dijo una vocecita en su oreja-. Difícil. Muy difícil. Lleno de valor lo veo. Tampoco la mente es mala. Hay talento, oh vaya, si, y una buena disposición para probarse a sí mismo, esto es muy interesante... Entonces, ¿dónde te pondré?... Bueno, si estás seguro, mejor que seas ¡GRYFFINDOR!"(2.

Pronto descubriría que tenia el don de volar sobre una escoba como pocos, tal vez tan igual o mejor que su padre. Y eso le habría las puertas al maravilloso mundo del quidditch, que le traería buenos y malos momentos.

"-Potter, éste es Oliver Wood. Wood, te he encontrado un buscador... Totalmente-dijo la profesora con vigor-. Este chico tiene un talento natural. Nunca vi nada parecido. ¿Esta ha sido tu primera vez con la escoba, Potter?... Tu padre habría estado orgulloso"(3)

Y entre esos malos momentos, recordó aquel partido, donde bajo una torrencial lluvia, unos dementores le impidieron ganar ese partido.
Remus Lupin se adueño entonces de esos recuerdos.
Y Harry Potter sonrió al recordar a uno de los mejores amigos de su padre, uno de los cuatro merodeadores, quien había tenido la paciencia de enseñarle como hacer un Expectrum Patronus, el cual seria su defensa contra los dementores y uno de sus mayores logros en el camino de su formación como Mago. Fue entonces al recordar aquellas horas de aprendizaje contra un boggard-dementor, que una idea surco su mente.

Pero a ese recuerdo se unieron otros: Cuando había comprado su varita mágica, cuando tuvo entre sus manos la espada de Godric Gryffindor, cuando cada final de verano abandonaba Hogwarts para ir a Privet Drave.

Se alejo de la ventana y volviéndose hacia un pequeño espejo ubicado sobre una mesa ovalada clavada a la pared, se miro a sí mismo.
Y el corazón le dio un vuelco al descubrir en él mismo que era lo que más amaba.

Un joven mago aparecía por entre unas llamas que chisporroteaban desde una chimenea, ubicada en la cocina de una abandona mansión.

-Neville por fin llegas... dijo Lupin con ansiedad levantándose de su asiento... ¿donde estabas?... la reunión ya ha comenzado.

-Traigo noticias profesor Lupin... dijo Neville Longbottom presuroso mientras se sacudía el hollín de su capa de viaje... muy importantes noticias.

Lupin acompaño a Neville hasta el salón de Grimmauld Place, donde varios magos y brujas se encontraban reunidos, precedidos como cada noche por Albus Dumbledore.
Neville se ubico al lado de Ron Weasley, quien le dio un golpe amistoso en la espalda.
Dumbledore había guardado silencio, mientras Neville se unía al grupo y sonriéndole le dijo:

-Solo faltabas tu Neville... recién comenzamos... solo les estaba diciendo

-Disculpe que lo interrumpa profesor Dumbledore... dijo Neville con impaciencia... pero he descubierto algo muy importante que es necesario que la Orden del Fénix conozca.

Todos miraron con duda a Neville Longbottom, ante su actitud.

-Muy bien Neville... dijo Dumbledore sin dejarle de sonreír... adelante...

-He descubierto quien es el traidor... dijo Neville con certeza mientras se levantaba de su asiento... lo seguí hasta la Sede de la Hermandad Tenebrosa... fue a rendirle cuentas a Voldemort.

-Pero Señor Longbottom eso ha sido una imprudencia... dijo Madame Bones con angustia... ¿por qué ha ido usted solo?.

-Tenia que hacerlo Madame Bones... dijo Neville dirigiéndose con respeto hacia aquella bruja... era necesario que supiéramos si nuestras sospechas eran ciertas... y la única forma fue seguirlo... pero él nunca supo que lo seguí...

-Pero aun así Neville... dijo Minerva McGonagall con severidad... bien sabes que ahora debes cuidarte mas que nunca.

-Si lo sé... dijo Neville con un poco de timidez... y teníamos razón... realmente Voldemort esta deseoso de saber, a quien asignaron como el nuevo Jefe de Aurores.

-¡Y usted Señor Longbotton va y se mete en la guarida de Voldemort!... grito con mas angustia Madame Bones... ¡una completa locura!... dándole la oportunidad de atentar contra usted.

-Como ya dije... dijo Neville tratando de defenderse... nadie supo que yo estaba allí... bueno... creo que casi nadie.

Todos al unísono bufaron al escuchar a un Neville receloso al decir aquellas ultimas palabras.

-Explíquese Longbottom... dijo Moody indignado con su voz gruñona.

-Sé que Voldemort no sintió mi presencia... dijo Neville pensativo... porque esta actuando muy extraño...

-Típico de Tom... dijo Dumbledore mientras movía lateralmente su cabeza... su soberbia y su arrogancia ciegan su inteligencia y su astucia.

-Pero Lucius Malfoy... continuo Neville ante la mirada apremiante que los demás magos y brujas le dedicaron... estoy seguro que él si percibió mi presencia... él si descubrió que yo estaba allí.

-Vio Señor Longbotton... volvió a increparle Madame Bones... lo que provoca su imprudencia... como nuevo Jefe de Aurores debe medir mejor las consecuencias de sus actos.

-Pero eso esta interesante... dijo Ron colocándose en pie al lado de Neville... como es eso de que el viejo Malfoy supo de tu presencia... pero no hizo nada?.

-Pues no sé... dijo Neville encogiéndose de hombros... estaba preparado para desaparecer cuando supe que Malfoy había descubierto mi presencia... porque Voldemort también la sospecho... pero como les dijo esta actuando muy extraño... lo cierto es que Malfoy no hizo nada... mas bien desvió la atención de Voldemort.

Dumbledore, Lupin y Moody se dedicaron una mirada.

-A ver si te entiendo Neville... dijo Lupin con calma... dices que Voldemort sospecho de tu presencia, pero que solo Lucius Malfoy la confirmo... y no solo no te delato, sino que logro que Voldemort no se diera cuenta por completo de que tu estabas allí?...

-Si profesor Lupin... dijo Neville afirmando vigorosamente con su cabeza... exactamente eso paso.

Dumbledore, Lupin y Moody volvieron a cruzar sus miradas.

Harry Potter salió fuera de la morada del Achicoc. Su corazón aún latía algo presuroso, por lo que decidió dar un paseo por aquella pequeña ciudadela, antes de que la actividad diaria de sus habitantes comenzara.
Se coloco una capa gruesa sobre la túnica y comenzó su caminata. Fue bordeando poco a poco un pequeño pero caudaloso riachuelo que dividía la cuidad en dos.
Una duda comenzó a adueñarse de su razón. Ya había descubierto que era lo que más amaba, pero también tenia que renunciar a lo que más odiaba.
Harry Potter sabia muy bien que era lo que más odiaba.
Pero no tenia claro como cumpliría los designios del tercer oráculo.
Quizás el encuentro con el Villca Humu le aclararía ese dilema.

Ya había emprendido en camino de regreso, luego de recorrer en poco menos de una hora la ciudad entera, cuando vio que alguien le esperaba cerca de la entrada a la morada del Achicoc

-Buenos días Joven Guerrero... he venido a pedirte que me acompañes.

(1): Harry Potter y la Piedra Filosofal. J.K. Rowling.- Pag 49
(2): Harry Potter y la Piedra Filosofal. J.K. Rowling.- Pag 105
(3): Harry Potter y la Piedra Filosofal. J.K. Rowling.- Pags. 129-130