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EL SEGUNDO
En aquella pequeña habitación el Hechicero Supremo del Templo del Sol, se coloco en una esquina cerca de una amplia ventana por donde se podían ver las imponentes cumbres montañosas cubiertas de neblina, los rayos del sol bañaban la vegetación, brindándole diferentes matices de verdes y azules.
-El hechizo que voy a enseñarte es muy poderoso... dijo el Hechicero Supremo con voz poderosa, mientras levantaba sus manos sobre su cabeza y se colocaba delante de la ventana... y para poder invocarlo necesitaremos de la fuerza de los elementos... pero eso no es problema... porque en ti, Joven Guerrero, está el poder de dominarlos...
-¿Como sabe usted que en mí existe ese poder?... pregunto Harry Potter intrigado, ya que eso era algo que sólo Voldemort conocía.
-El Canascas lo descubrió en tu mirada... dijo el Hechicero Supremo volviendo sus ojos hacia Harry Potter... por eso sentiste aquel estremecimiento... en tu mirada Harry Potter se debela la esencia de tu alma.
Harry Potter experimentó de
nuevo un estremecimiento cuando Guaman-Poma fijo los ojos en los
suyos, se sintió incómodo, pero no apartó su
mirada.
El Hechicero Supremo le sonrió
-Eso me gusta de ti Joven Guerrero... dijo Guaman-Poma... eres difícil de doblegar... eso también ayudará.
-Con todo el respeto que usted se merece... dijo Harry Potter algo molesto... tanto misterio me incomoda... me gustaría que me explicara sin rodeos ese hechizo.
-Debes aprender a cultivar la paciencia, Joven Guerrero... dijo Guaman-Poma con voz sosegada... todo lo que has vivido hasta ahora ha sido difícil... pero ahora te tocará librar la mas grande de las batallas... debes abrir tu razón y tu corazón... porque tal vez todo lo que has aprendido y lo que aquí se te ha dado y se te dará no será suficiente.
Harry Potter se colocó al lado del Hechicero Supremo. Frente a la ventana, Guaman-Poma con voz recia le dijo:
-Este hechizo solo podrá ser usado cuando una vida inocente esté en peligro... concentra todo tu poder, Harry Potter, y fija tu mirada en un punto en la distancia... haz que la fuerza de ese poder se difumine hasta ese punto... y así como el Dios Sol emana rayos de fuerza vivificadora... de igual forma podrás a través de tus ojos emanar ese poder que habita en ti...
Harry Potter hizo lo que el Hechicero Supremo le indicó y sintió un hormigueo que al salir de su pecho recorrió cada rincón de su cuerpo, al mismo tiempo que su visión se hacía borrosa. Un mareo le hizo cerrar los ojos y entonces la sensación de hormigueo desapareció.
-¡Concéntrate Joven Guerrero!... le ordenó Guaman Poma con autoridad... ¡tú puedes hacerlo!... ¡el poder está en ti!.
Harry
Potter lo miró de reojo, suspiró tratando de
mantener la concentración. De nuevo la sensación de
hormigueo comenzó a recorrer su cuerpo, su visión
volvió a nublarse. El mareo fue más leve y pudo
mantener sus ojos abiertos.
El hermoso paisaje que se mostraba
ante sus ojos, se fue transformando y haciendo borroso. El viento
se iba haciendo impetuoso, el cielo se oscureció y se llenó
de rayos que llegaban hasta la tierra. Aquel nuevo clima extrañó
tanto a Harry Potter que al pestañar, la visión
desapareció, al igual que la sensación de hormigueo.
El paisaje volvía a ser el mismo.
La cabeza comenzó
a dolerle un poco. El hechizo le estaba resultando más
difícil de lo que en principio pensó, además
de que aun no sabía qué debía
esperar o a
qué se iba a enfrentar al invocar aquel hechizo.
-Respira profundo Joven Guerrero... dijo Guaman-Poma con cierta molestia... pero no puedes tomar descanso... si no puedes invocar el hechizo aquí y ahora que estás solo, sin la presencia del mal que te atosiga... no podrás hacerlo cuando estés frente al mal... cara a cara con Voldemort.
-Al menos dígame qué pretendo conseguir invocando este hechizo... dijo Harry Potter también molesto... además tampoco me ha dicho las palabras para invocarlo.
-No necesitas palabras, sólo necesitas concentrarte... dijo Guaman-Poma alejándose del joven mago... necesitas proyectar todo tu poder fuera de ti, sin debilitarte... para que ese poder pueda materializarse y convertirse en tu aliado.
Harry
Potter trató de cruzar su mirada con la del Hechicero
Supremo para buscar allí las respuestas que aquellas
palabras tan confusas no le daban.
Sin embargo, el intento fue
en vano y no tuvo más remedio que volver su mirada al
paisaje andino y concentrarse nuevamente.
-Debes sumar a tu poder, la fuerza del aire, del agua, del fuego, de la tierra... dijo Guaman-Poma en un susurro... ellos te ayudarán a proyectar, a materializar... tú debes invocarlos... tú debes dominarlos para tu beneficio... vamos, Joven Guerrero, tú eres el único que puede hacerlo... concéntrate... concéntrate.
Cada palabra que el Hechicero Supremo
decía fue percibida por el oído de Harry Potter y
analizada en su cerebro, al tiempo que una vez más la
sensación de hormigueo recorría su cuerpo y ante sus
ojos aquel hermoso paisaje volvía a cambiar.
El viento
rugía mientras amontonaba nubes que se habían teñido
de un gris intenso. Una lluvia torrencial comenzó a caer y
rayos serpenteantes cruzaron la distancia entre el cielo y la
tierra.
Harry Potter no entendía aún para qué
servía todo aquel despliegue de poder. Sin embargo le gustó
sentir que él era quien lo dominaba.
Un rayo impactó
contra la tierra húmeda y tras una pequeña
explosión, comenzó a arder un fuego que se extendió
hasta el cielo, pero rápidamente la llamarada se apagó,
y en su lugar apareció una silueta humana.
Harry Potter
se extrañó ante aquella visión, pero en su
cerebro retumbaron unas palabras:
-"No pierdas la concentración...concéntrate... concéntrate"...era el Hechicero Supremo quien le hablaba.
La silueta humana
fue haciéndose mas nítida a medida que avanzaba
hacia él.
Fue tomando características de un
hombre. Un hombre joven, con túnica de mago, cabello
oscuro, ojos verdes.
Harry Potter dio dos pasos hacia atrás
de forma torpe, al comprender que aquel hombre surgido del fuego
era él mismo, o por lo menos alguien idéntico a
él.
-Mantén la concentración, Joven Guerrero... dijo Guaman-Poma en un susurro... debes esperar a que ambos se toquen... así tomara algo de tu esencia... y tu Segundo hará lo que tú le pidas.
-"Mi Segundo", pensó Harry Potter confundido y con el corazón latiéndole rápidamente al ver que aquella visión alargaba su mano hacia él.
Efectivamente así sucedió, cuando el joven mago colocó la palma de su mano derecha sobre la palma de la mano izquierda de su Segundo, pudo sentir una sensación quemante que salió de su cuerpo. Su Segundo parpadeó y sus ojos verdes brillaron.
-¿Cuál es la idea de todo esto?... preguntó Harry Potter, contemplando a su Segundo.
-Recuerda, Joven Guerrero, que esto sólo puedes hacerlo cuando una vida inocente esté en peligro... dijo Guaman-Poma acercándose a Harry Potter... muy pocos hechiceros y magos logran materializar su poder... muchos lo han intentado pero han perecido... sólo deja que tu poder fluya... déjalo libre... así lograras que tu Segundo persista por el tiempo que lo requieras...como te dije, hará lo que tú quieras... y te ayudará cuanto necesites...porque él es igual a ti en casi todo.
-¿En casi todo?... preguntó Harry Potter con una mezcla de duda y sorpresa... ¡pero si es idéntico a mí!
-No, Harry Potter... dijo Guaman-Poma con seguridad... él no tiene tu alma... ésa es la diferencia entre ambos... ahora deberás practicar con tu Segundo... para que ambos puedan acoplarse.
Harry Potter salió fuera de la pequeña
casa y allí estaba su Segundo esperándolo.
El
joven mago miró a su alrededor y con sorpresa vio que el
clima había vuelto a la normalidad.
Durante varias horas
practicaron hechizos y conjuros dentro de aquella ciudad-fortaleza
en ruinas.
Harry Potter pudo comprobar que su Segundo hacía
todo lo que él le indicaba por medio de Legitimentis, pero
su rostro era inexpresivo.
El Villca Humu, el Achicoc y el Hechicero Supremo contemplaron con admiración aquel entrenamiento.
-Creo Joven Guerrero que es suficiente... dijo Sayri-Tupac mientras aplaudía... ya es hora de que regresemos... los tuyos esperan por ti.
Harry Potter se
detuvo en un hechizo escudo, que había invocado para
protegerse de un hechizo desarme que su Segundo le había
lanzado.
El Segundo caminó hasta Harry Potter y se
colocó a su lado, como éste se le había
indicado.
-Excelente, Joven Guerrero... dijo Guaman-Poma con una sonrisa en sus labios... de ahora en adelante sólo tendrás que concentrarte y tu poder se materializará cuando lo necesites.
-Pero quizás sea un poco complicado hacer todo lo anterior, si alguien está en peligro de muerte... dijo Harry Potter señalando hacia el cielo... es decir invocar el rayo, la lluvia, el viento...
-No Joven Guerrero eso ya no hace falta... dijo Guaman-Poma haciendo un movimiento de negación con su mano izquierda... tu Segundo ya fue creado y de ahora en adelante habita en ti... cuando lo necesites él saldrá de ti.
Harry Potter contempló a su Segundo y éste le devolvió la mirada.
-¿Y cómo hago para que desaparezca?...preguntó Harry Potter sin poder apartar la vista de aquella mirada, tan igual a la suya.
-Invítalo a entrar en ti... dijo Guaman-Poma con calma.
Harry Potter
así lo hizo, y su Segundo se colocó frente a él
y, dando dos pasos, penetró en su cuerpo, al mismo tiempo
que una vez más la sensación de
hormigueo lo
invadía.
De regreso al Yayayhuasi, Harry Potter
subió rápidamente la escalinata que conducía
al lugar donde él había dejado a Luna Lovegood.Y
allí estaba ella aún dormida, en aquella extraña
cama, cubierta con mantas multicolores.
…l se arrodillo a los
pies de la cama y tomando la mano de Luna entre las suyas, la besó
con suavidad.
El Canascas entró en la habitación
seguido del Villca Humu
-Pero...¿por qué aún esta así?... dijo Harry Potter indignado clavando sus ojos en él... usted me dijo que ella se recuperaría...
Y al ver la expresión en el rostro del Canascas dijo en un susurro:
-Usted me mintió.
-No Joven Guerrero yo no te mentí... dijo Hualpa colocando su mano sobre el hombro de Harry Potter ... yo dije que iba a estar bien... no que se recuperaría.
Harry Potter volvió sus ojos a Luna, y el corazón le dio un vuelco al darse cuenta de que Luna Lovegood dormiría para siempre.
-¡¡¡NO...NO... NO PUEDE SER!!!...gritó Harry Potter levantándose rápidamente del suelo
Contempló a Luna por unos segundos y mientras lágrimas amargas surcaban sus mejillas, se dejó caer de rodillas de nuevo ante el cuerpo de Luna. Se sentía derrotado.
-Luna no me hagas esto...por favor... ¡REGRESA!... dijo Harry Potter con rabia.
Y siguiendo un impulso tomó a Luna entre sus brazos, la alzó en vilo y salió rápidamente hacia el Templo del Sol.
-Pero Joven Guerrero...¿qué haces?... pregunto con asombro el Villca Humu mientras seguía de cerca a Harry Potter... no pretenderás...
El Hechicero Supremo tomó por el brazo al Villca Humu antes de que éste pudiera sujetar a Harry Potter para detenerlo.
-El Joven Guerrero debe probarse a sí mismo...dijo el Hechicero Supremo con autoridad... es menester que esto ocurra... debe aprender a renunciar y a resignarse.
El Villca Humu lo vio alejarse y luego volvió su mirada al Canascas y al Achicoc quienes confirmaron las palabras del Hechicero Supremo con un movimiento de cabeza.
Dentro del Templo del Sol, Harry Potter colocó a Luna Lovegood sobre la enorme roca, donde había reposado su cuerpo.
-No voy a permitirlo... dijo Harry Potter con furia... no voy a permitir que me abandones... mis padres murieron por salvarme... Sirius murió por defenderme... y yo no pude hacer nada por ellos... pero esta vez será distinto... no me importa nada... ahora sólo me importas tú Luna.
Harry
Potter miró al techo y alzando su varita invocó un
hechizo para partirlo en dos, pero el hechizo rebotó y pego
contra una de las paredes.
Comenzó a caminar alrededor
de la roca, respirando pesadamente, intentando calmar su
desesperación y para tratar de encontrar la forma de
regresar a Luna.
El Villca Humu miró al sol por unos minutos, cuyo resplandor se intensificó y mientras caminaba rápidamente hacia el Templo del Sol dijo:
-El Joven Guerrero ha sufrido ya mucho... y esta vez su corazón no está preparado.
-No podemos intervenir... dijo Guaman-Poma con respeto... usted lo sabe.
-Hay que intervenir... dijo Villca Humu con voz apremiante... porque si no el Joven Guerrero se desplomará... y de nada habrán servido los esfuerzos.
Los cuatros Incas entraron en el Templo del Sol y vieron con aprensión cómo Harry Potter caminaba alrededor de la enorme roca donde había colocado a Luna..
-Bien sabe usted, Villca Humu, que nuestra misión ha concluido... dijo el Achicoc en un susurro... esto se escapa de nuestras manos.
-Así es, Hijo del Sol, Hermano del Inca... dijo el Canascas inclinando un poco su cabeza... además ésta ha sido una decisión de la Huaca... ella sabía que esto pasaría.
-Ni el Joven Guerrero ni la Huaca son de los nuestros... dijo el Hechicero Supremo sin aparatar sus ojos de Harry Potter... bien sé que hemos aprendido a apreciarlos... pero no podemos intervenir en los designios de la Providencia sin que ella lo autorice.
-Todo eso lo sé...dijo el Villca Humu observando a Harry Potter con preocupación... por eso he mandado a llamar al Gran Mago.
Un hermoso canto llenó cada rincón.
Al
escucharlo, Harry Potter detuvo su caminar y los cuatros Incas
volvieron su mirada hacia el Ave Fénix que estaba entrando
en el Templo del Sol.
Al verla el joven mago se sintió
renovado.
Fawkes se acercó hasta él. Aún
no era un ave adulta, pero su canto y su belleza eran exactas a
como Harry Potter las recordaba.
El ave se posó en el
pecho de Luna y dos pequeñas lágrimas brotaron de
sus ojos, cayendo sobre los labios de la joven bruja.
Harry
Potter tomó la suave mano femenina y cerrando sus ojos
pensó
-"Regresa Luna...por favor... te doy la fuerza que necesitas para volver... no quiero tu sacrificio... te quiero a ti, aquí a mi lado... además recuerda que hay alguien que te ama y está esperando por ti".
Luna
Lovegood abrió los ojos y contempló al ave fénix
sobre su pecho y le sonrió dulcemente.
Harry Potter
sonrió y una pequeña lágrima resbaló
por su mejilla, al verse reflejado en aquellos ojos azules que una
vez más lo embargaron de ternura.
Bajo el umbral de la
entrada al Templo del Sol, Albus Dumbledore ofrecía su
brazo a Fawkes quien se posó en él con
suavidad.
-Creo que ya es hora de regresar... dijo Dumbledore con alegría... vamos Harry, Luna... no podemos seguir abusando de la hospitalidad de estos amables y valerosos caballeros.
-Oh Gran Mago, las puertas de nuestra civilización están abiertas siempre que usted y los suyos nos necesiten... dijo Sayri-Tupac con respeto, inclinando su cabeza ante Dumbledore... ha sido para nosotros un honor, que la Providencia nos haya escogido para acoger, guiar e instruir al Joven Guerrero.
El Villca Humu se acercó a Harry Potter y lo abrazó con fuerza
-Harry Potter, el momento ha llegado...adelante Joven Guerrero la victoria quedará sellada con tu nombre.
De igual forma el Canascas, el Achicoc y el Hechicero Supremo se acercaron hasta el joven mago sellando su amistad en un abrazo.
Mientras caminaban de
regreso a Iquitos, Luna no dejaba de hablar, mientras Albus
Dumbledore la escuchaba paciente y divertido. Fawkes volaba sobre
ellos.
Harry Potter se mantuvo un poco alejado, y mientras
contemplaba el paisaje que rodeaba aquel sendero, fue analizando
cada una de las experiencias vividas junto a los cuatro
Incas.
Todo habían sido de gran valor para él,
pero la duda no lo abandonaba.
La duda de que si él:
Harry Potter sería capaz de cumplir a cabalidad su deber y
si él sería digno de todo el cariño que le
profesaban.
Y recordó el momento en que Luna había
regresado, comprendió que el verdadero motivo por el que
ella había vuelto, había sido el amor por su esposo
muggle.
El amor.
Y volviendo sus ojos hacia la tierra
sagrada del Tawantinsuyu que había dejado atrás,
suspiró y pensó.
-"Si... la única razón por la que vivo es por el amor que me han dado... ahora me toca a mi corresponder ese amor".
