¡Hola!
Quiero agradecer a todas las que me dejaron su review ¡23¡Es el mejor inicio que he tenido! Espero que sigamos así ¡o hasta mejor! Por mi parte, me comprometo a poner mi mejor esfuerzo para que el fic sea de su agrado y ustedes a cambio me siguen dejando reviews ¿va?
Respondo a reviews anónimos :D
NisseGracias por el tiempo que me regalas al leer y comentar y por supuesto que voy a seguir.
Lucía:jaJA! Pues ya está ¡Nuevo capítulo! Espero que te guste mucho y ya sabes que si tienes ideas siempre son bien recibidas.
Mary:Gracias por leer y por supuesto que lo continuo.
Ginevra Hale:Te disculpo por que yo estoy igual, bueno, le dije a mi hermano y no me creyó y mi mamá pues menos me creyó así que como si no supieran. Ah! Y pues mi compu ya esta toda vieja y leeeenta, así que si te la robas tal vez hasta me compran otra xD.
Yani:¡Genial¡Qué bueno que te gusta! Y pierde cuidado por que pienso llegar hasta el final… siempre y cuando sigan dejando reviews.
Karkinos:¡Y seguimos¡Gracias por leer y por el review! Y espero que este capítulo te guste mucho.
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Dedicado a July-PotterEvans15 quien al dejar el primer review,
se convirtió en madrina de este fic :D
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Capítulo 2. Inicio de clases
Apenas y le dio tiempo de ponerse la bata antes de salir de su habitación. Había escuchado ruido que provenía de la enfermería y creyendo que algún alumno se había accidentado fue a ver lo que ocurría.
--¿Quién esta ahí?—preguntó sosteniendo una lámpara de alcohol.
Al parecer había sido una falsa alarma, al pasar entre las camas se dio cuenta de que el lugar estaba vacío.
Fue justo en el momento que iba a volver a su habitación que alguien salió de entre las sombras.
--Buenas noches - saludo una voz que arrastraba las palabras.
No hacía falta que Ginny se girara para saber de quien se trataba, se tomo su tiempo para asegurarse de que tenía la bata bien cerrada y luego le regalo a su visitante una mirada asesina.
--Buenas noches profesor Malfoy - dijo esforzándose por impregnar cada palabra de desprecio. - ¿Qué se le ofrece?
Draco volvió a examinar a la joven, con el cabello suelto se veía más bella y la bata de seda sumada a la insinuante luz que proporcionaba la lámpara que ella estaba sosteniendo era realmente tentadora.
Ginny comenzó a impacientarse, la mirada del nuevo profesor la hizo sentir como un pajarillo que se enfrentaba a un gato, instintivamente se volvió a verificar la bata.
--¿Pasa algo? – pregunto dubitativa.
--Depende – dijo él en un tono peligroso y acercándose a ella - ¿Quiere que pase algo enfermera?
Ginny dio un paso hacia atrás en parte perturbada por la imagen que Draco regalaba con la luz de la lámpara y envuelto en su capa negra; aunque su parte sensata de pronto se dio cuenta de lo que pasaba y de quién era la persona con la que trataba.
--Di ya lo que quieres Malfoy… o lárgate de una vez de mi enfermería – masculló.
--¿Nos conocemos? – él también retrocedió un paso en parte sorprendido.
Ginny sonrió entendiendo por fin lo que pasaba. Se dio cuenta de que el rubio no la había reconocido y que la había encontrado atractiva.
No hizo ni siquiera un pequeño intento por controlar sus carcajadas.
Obviamente Draco no entendió el por qué de aquel ataque de risa de parte de la enfermera. Su gran ego sólo le permitió pensar que la joven se encontraba nerviosa.
--¿Pasa algo?
Ginny lo miro logrando detener su carcajada.
--¡Nada! - una risita se le escapó –es sólo que…
--¿Qué?
--Dígame profesor – Ginny sonreía ufanamente – usted esta aquí por que yo le gusto ¿verdad?
--Se que yo también le gusto… enfermera – respondió él, muy seguro de sí mismo.
--Entonces admites que te gusto Malfoy – Ginny dudo que su ego pudiera estar más alto.
--¿Nos vamos a hablar de tu? Está bien – concedió con una sonrisa que Ginny como buena clínica que era, evaluó inmediatamente: cuidada, regular… perfecta – dime quien eres.
Ginny se lo pensó un momento, con una sonrisa torcida puso la lámpara en el suelo y se acercó a Draco, tuvo que hacer un esfuerzo para que el aroma del joven no le perturbara demasiado, le echo los brazos sobre los hombros y se acercó a su rostro.
Y lo besó sabiéndose con la ventaja de la situación.
Y él, le correspondió. Y la besó con toda la seguridad que años de experiencia le brindaban.
Ella se separó poniéndole las manos en el rostro y mirándolo a los ojos.
--Ginny Weasley – susurró triunfal.
Draco seguía encantado por el beso cuando ella le clavó los ojos, le tomó unos tres segundos procesar la información que acababa de recibir de la pelirroja que casi a la velocidad de la luz se metió a su habitación, dejándolo parado en la oscuridad de la enfermería como idiota.
Abrió los ojos como platos… no podía ser.
-DG-
Ginny se metió a su habitación tan rápido como pudo con las piernas hechas gelatina.
Se dejo caer en la cama entre risas, el gesto embobado de Draco lo valía todo, hasta haber tenido que besarlo para verle con esa expresión.
Aunque bien pensado… cuando se llevo los dedos índice y medio a los labios, se dio cuenta de que en realidad no había sido nada desagradable. De hecho, ese tenía que ser uno de los mejores besos que alguien le había dado además de que le había proporcionado el placer de burlarse de un Malfoy.
No se dio cuenta ni de a qué hora se quedo dormida pero se despertó con excelentes ánimos al día siguiente
-DG-
Cuando despertó a la mañana siguiente, se esforzó en creer que todo había sido un sueño.
Había algo que no cuadraba… ¿desde cuándo un Malfoy se sentía atraído por una weasley¡Peor aún¿Desde cuándo un Malfoy era humillado por una Weasley?
--No – le dijo a su reflejo mientras se alistaba para su primer día de trabajo. – Es imposible, seguramente quiso divertirse y me engaño… las Weasley no era bonita, es imposible que sea esta mujer. Se esta haciendo la interesante… en obvio que ya la tengo conquistada…
Se paso casi media hora hablando consigo mismo hasta que ya muy mentalizado a lo que era "la verdad" se decidió a bajar a desayunar.
-DG-
No hubo grandes novedades en el desayuno. Como siempre, el primer día de escuela, todos los estudiantes estaban muy puntuales en el comedor, todos se apresuraban y en especial los de primero para llegar a tiempo a sus primeras clases.
Draco volvió a sentarse junto al profesor Flitwick para desayunar, todo había estado muy bien, el pequeño maestro le daba algunos consejos e incluso le señalaba a los alumnos que podrían darle algún problema.
Si… todo estaba excelente… hasta que ella apareció en el comedor, con su atuendo blanco que contrastaba al máximo con su cabello y sus labios rojos.
"¡Calma!" se ordenó Draco, no tenía por que ponerse nervioso ni nada, lo de la anoche había sido un sueño y en el remoto caso de que hubiera pasado (y no había pasado por que a él nadie lo rechazaba), seguramente Weasley era tan torpe que ya no lo recordaba… ¡momento¿Cómo sabía que era una Weasley?
El rubio maestro, que iba enfundado en su túnica negra, miro de reojo a la enfermera que por alguna razón todavía no se sentaba y lo miraba… ese sonrisa torcida… "no, no y no" se repitió inútilmente, no solo había intentado conquistar a una Weasley… había sido rechazado por esta… pero bien pensado, no lo había rechazado… de hecho, lo había besado.
Era necesario quitarle esa sonrisa ufana del rostro a la pelirroja que ya se había sentado y lo miraba divertida mientras mordisqueaba una tostada.
--Gracias, profesor – se despidió poniéndose de pie. – Me retiro.
--Mucha suerte – Flitwick sonreía ampliamente, – profesor.
Draco se metió las manos en los bolsillos de su túnica y camino hasta donde Ginny estaba sentada al otro lado de la mesa de profesores. Se inclino levemente cuando llego hasta ella y murmuró bajo:
--Esta noche… a la misma hora.
Le dirigió una sonrisa a la profesora McGonagall quien lo miraba con recelo y se fue por la puerta de atrás del comedor rumbo a su aula.
Sólo volvió la vista un par de segundos, suficientes para ver a Ginny encogida en su asiento y aunque no podía verle el rostro por que ella estaba sentada de espaldas a él, si podía distinguir un par de orejas y un cuello que competían en tono con el cabello de la enfermera.
Lo que molesto a Minerva McGonagall, no fue el hecho de que el nuevo profesor hablara con la enfermera, pero se dio cuenta de inmediato que esa parte del personal iba a dar de qué hablar a las estudiantes y el rostro colorado de Ginny que llevaba ya un minuto inmóvil no le estaba ayudando.
-DG-
En la mesa de Griffindor, Alan Reynard, un chico alto de cabello y ojos café oscuro, suspiraba.
En todo el desayuno, no había podido quitarle la vista a la enfermera, desde que había puesto un pie en Hogwarts, había visto una pelirroja sentada en la mesa de los leones y había empezado a desear quedar en esa casa.
Para su buena suerte así había sido, aunque por la diferencia de edades sabía bien que no podía hacerse ilusiones, no le había dejado de gustar la muchacha que cursaba el sexto año, era pequeño y a sus once años, ya se había convencido que estaba enamorado de Ginny Weasley.
Alan había conocido la faceta de heroína de Ginny, había tenido la mala suerte de empezar Hogwarts en el medio de la guerra y tan pequeño como era entonces, no había podido más que admirarla a ella y a Neville por el valor que mostraban en cada clase.
Por fin, cuando estaba cursando el sexto curso, ella volvió, sólo que ahora era la enfermera y obviamente… estaba aún más lejos de él.
Se atraganto en el momento que vio que el nuevo profesor se acercaba a ella y la dejaba vuelta una estatua roja, Alexander Brownie quien estaba sentado junto a él brinco del susto y enseguida comenzó a palmearle la espalda.
--¿Estas bien?—preguntó al mismo tiempo que Jill Dolgin quien se encontraba palmeando la espalda a su amiga Claire Lathers que estaba atragantada igual que Alan.
Luego se toser unos segundos, Alan se recuperó.
--¿Vieron lo que yo? – murmuró acercándose a sus compañeros.
--¡Claro que lo vi! – respondió Claire que también se había recuperado. Aunque su rostro colorado todavía contrastaba con lo negro de su pelo.
--Y bien ¿qué cosa han visto? – preguntó Jill poniéndose de pie y cogiendo su mochila.
--Nos dicen de camino – repuso Alexander colgándose también su mochila. – Ahora vamos a clase que se hace tarde.
Los dos muchachos salieron del comedor seguidos por Alan y Claire quienes iban con el rostro colorado.
--Estas pensando lo que yo ¿verdad? – cuchicheó Claire
--Que ese idiota trata de seducir a Gi… a la enfermera. Lo vi.
--¿Qué va? – espetó la chica quien al contrario de Alan, había admirado a Draco desde que era pequeña y había entrado a la escuela. – Lo que yo vi ¡es que ella trata de seducirlo!
--El se le acercó…
--Ella lo provocó ¿no notaste como le sonreía cuando llego al comedor?
--¡Te digo que así no fue!
--¡Ya basta de esa discusión tonta! – exclamó de pronto Jill volteando a verlos.
--¡Ni la enfermera ni el nuevo profesor les van a hacer caso nunca! – le secundo Alexander.
Inmediatamente, los dos se volvieron a dar vuelta y continuaron a prisa su camino al aula donde el profesor Leblanc impartía la asignatura de transformaciones.
--¿Todavía te gusta Claire verdad? – preguntó en voz baja Jill cuando ella y Alexander ya iban muy adelantados.
--¿Por qué esa pregunta? – Alex se acomodó sus lentes.
--Bueno, a mi me molesta que Alan hable de la enfermera por que – sus mejillas se colorearon, - eso…
--Entiendo… - el joven prefecto sonrió. – Entonces la respuesta a tu pregunta es si.
-DG-
--Pienso que esta clase va a ser genial – comentó alegremente Elizabeth Vande, de Huplepuff mientras se dirigía al aula de pociones. - ¡El profesor es guapísimo!
--¡Es verdad! – sonrió su hermana gemela Lynnette - ¡Vandría la pena estudiar bien para los TIMOS con tal de tener más cursos con él!
--¡Claro¡Por eso lo ha contratado McGonagall! – Esa era la voz de Nelly Winkelstein, una chica de Slytherin – Para que hasta las taradas se esfuercen…
Lynnette y Elizabeth fulminaron a la chica que pasaba junto a ellas con su séquito de bobas, era verdad que ellas nunca habían sido buenas estudiantes pero con tal de estar en los EXTASIS con el profesor rubio que ya estaba de pie en la puerta del aula… las gemelas estaban dispuestas a pasar el año en vela para estudiar para los TIMOS.
-DG-
Kathleen no podía creer tan mala suerte… era su primer día de clases y se había tropezado en la escalera de piedra mientras iba a Cuidado de criaturas mágicas y había rodado hacia abajo haciéndose un daño considerable.
Ginny se lavó las manos y se dispuso a revisarle la herida a la pequeña Griffindor que la miraba con sus grandes ojos negros desde una camilla. Luego de hacerle la curación correspondiente se volvió a lavar las manos.
--No te preocupes – le dijo tranquilizándola mientras le pasaba una mano por las trenzas. – No fue tan grave… podrás ir a tu segunda clase.
--Gracias – dijo la niña secándose los ojos.
Alguien entró a la enfermería de pronto. Se trataba de dos personas, un muchacho, al que Ginny reconoció como Robert, de Slytherin y quien para su disgusto, iba acompañado de Draco Malfoy.
--¿Qué pasa? – preguntó viendo la piel llena de petequias del muchachito.
--¡No se¡Creo que se ha intoxicado! – A Draco no le importaba quien era la enfermera, no tenía idea de cual de los ingredientes de la poción agudizadora del ingenio podía haber dado esa reacción al tocar la piel del chico.
--¿Con qué?
--¡Cómo voy a saber Weasley¡Tú eres la enfermera!
--¡Y usted el profesor de pociones¿Qué cosa estaban preparando¿Cuál ingrediente fue?
Kanthleen dejo de observarse las rodillas y prestó atención a la escena que de hecho, era divertida, la enfermera y el nuevo profesor no paraban de gritarse mientras las petequias de Robert cambiaban de rojo a verde y luego otra vez a rojo para ponerse moradas después.
--¡Era sólo una poción agudizadora del ingenio¡Es imposible algo de eso provoque esa reacción!
Ginny se paso una mano por el cabello examinando al muchacho… había visto eso antes… en alguna parte… ¿la escuela de enfermeras?
No… había sido más recientemente… "Piensa, piensa". Su mente se fue hasta la Madriguera, recordó el lanzamiento de la nueva línea de productos… si… había sido justo esa la noche que supo que Angelina tendría un bebé.
--¡Claro! – Exclamó pensando en voz alta haciendo que todos los presentes pegaran un salto – agarró a Robert de los hombros y lo empujo hasta una pared donde le dio la vuelta y metió las manos en los bolsillos de su túnica de Slytherin… ahí estaba.
--Buen intento, señor Volle – Draco volvió a reconocer esa sonrisa torcida en su rostro.
El color del chico empeoró… si es que era posible.
--¿Qué? – atinó a preguntar con voz gutural Robert.
--Ya váyase profesor Malfoy… no es nada grave – explicó a un Draco que la miraba escéptico – y si yo fuera usted… quitaría unos cuantos puntos a Slytherin – finalizó con los ojos brillantes.
--¿Qué? – preguntaron Draco y el chico a la vez.
--Sortilegios Weasley – dijo ella simplemente dirigiéndose al chico que todavía se apretaba el abdomen. Ginny sostuvo en el aire un empaque rojo con la letra "W" en los colores de las manchas de la piel del Slytherin – ya déjalo… se que no te duele ¿no te suena¿Weasley?
La pequeña Griffindor, a quien la pena por faltar a su primera clase le estaba pasando, se echo a reír mientras Draco y su alumno miraban fijamente a Ginny.
--Mi hermano creó eso que te tragaste – dijo finalmente - ¿tan mala es su clase profesor Malfoy? – se burló.
--¿No estas intoxicado y con un terrible dolor que rompiste los tímpanos de todos? - murmuró con voz tan suave que era aterradora, mientras tomaba a su estudiante por los hombros.
--Le digo que no lo esta – Ginny volvió a intervenir – el único efecto de las "ronchas Weasley" es el de pintar la piel… puedo quitárselas… -volvió a sonreír de lado mirando a Draco - … si quiere.
Draco tuvo que reconocer que esa era una idea muy buena.
--Señor Volle… vuelva al aula – dijo – y que sean cinco puntos menos para Slytherin.
Robert fulminó con la mirada a la enfermera, al profesor y a la pequeña Griffindor que estaba sentada en una camilla.
--Sabes que merece mucho más Malfoy – señaló Ginny divertida unos segundos después.
--Es Slytherin – dijo el simplemente - ¿Crees que quiero que pierdan la copa este año Weasley?
Ginny volvió a sonreír de "esa forma" en la que solo una de las comisuras de sus labios iba hacia arriba mientras la otra lo hacía hacia abajo.
--Claro – murmuró.
Las campanas de Hogwarts sonaron anunciando el final de la primera clase.
--Me voy – anunció Draco.
--Ve con cuidado – dijo Ginny sarcásticamente – no te vayas a intoxicar… Malfoy.
--Mademosielle Weasley – dijo Kathleen tímidamente viendo que Ginny estaba cerrando la puerta luego de "despedirse".
--¿Qué pasa? – le preguntó distraída a la niña.
--¿Ya me puedo ir?
--¡Ah!
La pequeña levantó las cejas, por la expresión en la cara de la enfermera parecía que acaba de regresar de un viaje a Marte.
--Si… si. Pero ve con cuidado… ehm… y ven mañana a que revise eso ¿ok?
--Si.
Kathleen cogió su mochila y salió contenta de la enfermería, su siguiente clase era justamente Pociones así que no tardo demasiado en llegar al aula.
- DG -
Ginny no había tenido ningún otro trabajo en ese día así que su cabeza ya estaba pensando cualquier tontería.
Por ejemplo, la última vez que miro su reloj, ya eran las seis de la tarde y pronto sería hora de cenar y por supuesto, luego Malfoy iba a estar en la enfermería para… ¡Que dem…¿Por qué estaba pensando en ello? Simplemente tenía que echarlo de ahí… ¡Por supuesto! Un lárgate bastaría y si no, pues lo amenazaría con ir a contarle a McGonagall.
¿Otra tontería? Pues, le había leído la mente bien y había castigado a uno de sus alumnos lo cual estuvo segura le ayudaría, por que a pesar de que Slytherin no extrañaría cinco puntos, seguramente todos los chicos ya lo pensarían bien antes de querer engañarlos a ella y a los profesores con los sortilegios Weasley… ¿Quién iba a decirlo? Que Draco Malfoy la ayudaría.
A las siete y media, se decidió por fin a ir a cenar, estaba bajando unas escaleras cuando se encontró con la directora.
--Buenas noches, profesora – saludó respetuosamente.
--Buenas noches señorita Weasley. Quisiera tener unas palabras con usted.
--Ehm… claro – Ginny siguió a la directora de vuelta a la enfermería donde fueron hasta su oficina, la pelirroja se sentó en su escritorio y la directora frente a ella. - ¿En qué puedo servirle?
--El señor Volle dice que vino a verla y usted no quiso hacerle una curación.
Ginny dejo escapar un bufido y una sonrisa sarcástica se marco en su rostro. Sin embargo, cuando Minerva mcGonagall la miro severa, tuvo que recomponerse y ponerse seria.
--Con todo respeto profesora, no fui yo quien me negué a quitarle la ronchas a Robert… fue Malfoy quien…
--El profesor Malfoy – corrigió la directora.
--¿Eh? Si. Bien, fue él quien decidió castigarlo y con todo respeto profesora pienso que servirá de buen ejemplo. Además, es imposible que andar cubierto de ronchas le haga daño pero si quiere… puedo quitárselas ahora. Aunque de todos modos, el afecto termina a las veinticuatro horas.
--El joven Volle esta en mi despacho vaya por el – dijo McGonagall levantándose.
--Si – Ginny también se levantó.
--Y por cierto – la directora habló cuando ya estaba en la puerta de la oficina y Ginny ya revisaba en su estante el antídoto a las ronchas de Robert – mañana antes del desayuno, quiero hablarles a usted y al profesor Malfoy en mi despacho.
--¿A qué hora? – preguntó Ginny extrañada.
--A las siete – Fue lo último que la directora dijo antes de abandonar la oficina de Ginny.
La enfermera encontró por fin el antídoto y se fue rumbo al despacho de la directora para dárselo a Robert quien esperaba fuera de este cubriéndose el rostro con las manos en las que también tenía puntos de colores.
--Toma – dijo simplemente – y piénsalo bien la próxima vez.
--Si – respondió el chico de mala gana tomándose el antídoto.
Ginny lo vio alejarse seguramente con rumbo al comedor y sonrió nerviosamente. ¿De qué cosa podría McGonagall querer hablarles a ella y a Malfoy?
- D & G -
-DG-
DG
WoW! No pensé que fuera a ser tan largo el capítulo :)
¿Qué les ha parecido?
Jeje, como no se me ocurrían nombres para los chicos, me los he volado de la lista de autores de mi libro de Farmacología, por si alguien pregunta, todos son profesores de alguna universidad de Estados Unidos.
El fic esta casi servido, Draco ya sabe con quien esta tratando (me encanto esa parte ¿a ustedes¡Hubo beso y todo!) y les he presentado a los alumnos que dirigirán el movimiento profesor-enfermera aunque pocos se han dado cuenta de lo peculiar de la situación, aún así, para el próximo capítulo ¡Qué comiencen las travesuras!
¡Ah¡Y también veremos algo de Harry, Ron y Hermione!
¿Quieren que lo continúe¡Entonces dejen su review!
Aunque… si no llegan reviews, pues no sigo… xD
