¿Saben? Esto de contestar los reviews… ¡me está gustando!

The Drakness princess: ¡Hola! Gracias por seguir leyendo, en este capítulo sabremos un montón de Astoria y a la vez, no sabremos nada, jijiji. Sobre un antagónico para Draco, de hecho, tengo 2! ;) Pero aún no es su momento… ¡Saludos!

Trencaturmells: ¡Gracias por el tiempo dedicado! ;) de verdad! Espero te siga gustando…

Brinitonks: jeje ¡Hola! ¡Eso de Draco haciéndose el tonto me encantó! Pero creo que será tan fácil que se deshaga de ella… ¡Muchas gracias por leer!

Sele-chan: ¡Hola! Se que fue intenso eso último, jeje, pero tenía que suceder algo drástico para que esto avanzara y mis protagonistas dejaran de comportarse como chiquillos… aunque en este cap sigue quedando mucho pendiente para ellos, espero que tengas paciencia y me sigas que ya pronto todo se va a aclarar ¡prometido!

Misha: ¡Mi niña! Yo también me quede muy emocionada con el cap anterior jeje, este trata más sobre los niños y sus planes, pero aún así, espero te guste y me digas lo que te parece.

Julieta Fiamata Asto Capuleto: ¡Hola! De verdad que fui la primera en pensar "cielos, que avance!" en el cap pasado, pero al final me gusto mucho y creo que a ustedes también, ahora las cosas irán con mas calma, pero creo que igualmente serán disfrutables. ¡Muchas gracias por seguirme!

Vanya: ¡Wow! ¡Gracias por dedicarme tu viernes! De verdad, eso me emociona mucho, espero te siga gustando para que el tiempo que me regalas, valga la pena.

Lynnette P. Broderick: ¡Hola amiguita! Qué bueno que te haya gustado el cap, ahora faltará ver lo que el rubio opine… me parece que Ginny esta dispuesta a forzarlo un poco. Y por supuesto Mafalda y sus muchachos tandrán que intervenir. ¡Oie! ¡Y hay que hacer esa reunión ya! En cuanto tenga tiempo, nos ponemos a ver el mapa para encontrar el punto intermedio ¿ocas?

Perlita: A mi tu review me ha hecho querer escribir más! ^^ Muchas gracias por leer y comentar!

Danitza hoshi: Hola! ¿Para cuándo actualizas, he? Bueno, :P yo comprendo el ratardo por que siempre parece haber tanto por hacer! Jeje, espero te guste mucho esta cap, por cierto, gracias por Breanna… ¡Resulto ser la amiga que Mafaldita necesitaba!

Luzz Malfoy: Jeje, gracias por leer. Vi un programa de televisión el otro día donde salían tipos de autores, y dicen que algunos escriben sobre una estructura y otros escriben para ver que pasa… mi fic "la historiasin fin" tiene una estructura a la que me apego, este lo dejo fluir, aunque se cómo y cuándo acabará, dejo a mis muchachos ser… ¡espero te siga gustando!

Aetranimae: ¡Hola! Muchas gracias por dedicarle tiempo a mi loca historia, de verdad, sé que tarde pero no podía hacer más… este capítulo fue difícil, la verdad :P pero espero te guste mucho!

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Capítulo 10. Astoria Greengras

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"Comprometido"

"Comprometido con Astoria Greengras"

-Tienes que dejar eso en paz –dijo Breanna para sacar a Mafalda de su ensimismamiento.

-Es que…

-Lo sé –dijo Breanna comprensivamente, pero no podemos hacer nada.

-Debe haber algo –dijo Mafalda neciamente -, y nosotras debemos arreglarlo.

Breanna le sonrió a Mafalda lo más naturalmente que pudo y asintió aunque sin ganas. Realmente no comprendía por qué precisamente ellas tenían que arreglar la vida sentimental de su profesor de pociones y la enfermera del colegio.

-Pero déjalo para más tarde ¿sí? –Insistió la morena – si nos ponemos en serio con este trabajo, el profesor Leblanc va a quitarnos puntos.

Mafalda dijo que lo iba a dejar para más tarde aunque su cara de distraída no la quitó, Breanna conocía ahora tan bien a su amiga que supo que no iba a dejar el tema verdaderamente en paz hasta resolverlo.

"Comprometido con Astoria Greengras"

Cuando Estella Vartan le había mencionado el compromiso del profesor Malfoy, la pequeña Gryffindor no le había dado importancia, en su ideal, el profesor Malfoy comprendería que el amor vale más que la sangre y rompería su compromiso para quedarse junto a su enfermera.

Pero su ideal no se cumplió.

Mafalda estaba decepcionada, era cierto que los exámenes de pociones se habían suspendido y que todos en el colegio le agradecían indirectamente que el profesor Malfoy ya no se viera tan malhumorado, pero es que Ginny, su querida prima, ella se veía igual de triste…

-Pero dime una razón que pueda comprender, Breanna, por favor, ¿Por qué no puede romper su compromiso?

Breanna busco apoyo con en Kathleen, dirigiéndole a la pequeña con una mirada suplicante.

-Porque Astoria Greengras es la hija de una familia muy importante –dijo tranquilamente la pequeña rubia.

-Eso ya lo sé –respondió Mafalda con una mueca –pero es que esa NO es una razón que YO pueda entender.

-Es una cuestión de sangre y dinero –trato de explicar Breanna -. Sé que es difícil de comprender para alguien que no ha crecido en el mundo mágico, pero para algunos magos es importante preservar la sangre y si los Greengras son una familia tan importante como Estella dice, es probable que sean los padres del profesor Malfoy quienes hayan arreglado el matrimonio, incluso desde que sus hijos eran unos niños.

La cara completamente descompuesta de Mafalda, les indicó a Breanna y a Kathleen que seguía sin comprender la situación.

-¡Pero es tan arcaico! –Protesto la pelirroja poniéndose de pie y golpeando la mesa con las dos manos- ¡Es Medieval! ¿Matrimonios arreglados? ¿En serio?

-Así es como son las cosas –dijo Kathleen en voz baja, casi con temor a la reacción de Mafalda –aunque sea duro de aceptar, no es algo que esté en nuestras manos.

Mafalda les dirigió a sus amigas una mirada furiosa a pesar de que había lágrimas en ellos.

-¡No lo aceptaré! –Declaró recogiendo sus cosas rápidamente -¡No importa que nadie me ayude!

Los alumnos que estaban haciendo deberes en el comedor clavaron la vista en Breanna y Kathleen cuyas expresiones estaban entre el asombro y el miedo, al recuperarse, decidieron que era mejor darle un rato a Mafalda para que… pues, hiciera cualquier cosa que hubiera ido a hacer.

-D&G-

Estaba impaciente.

Y la enfermería estaba completamente vacía.

Incluso se había arreglado las uñas.

Ginny se prometió a sí misma comprar por lo menos un par de libros la próxima vez que fuera a Hogsmade, tanto tiempo libre no le hacía bien.

Alargo sus manos (que tenían un manicure perfecto) hacia la vitrina donde se guardaban algunas pociones curativas que Draco le había preparado, las cuales se distinguían de las suyas porque estaban en sus bonitas redomas de vidrio soplado.

Ese era justo el problema de su ocio, entre más tiempo libre tenía, más pensaba en el joven rubio que impartía la clase de pociones. Y eso estaba mal, y lo sabía. Porque Draco estaba comprometido.

Y Ginny no sabía quién era la chica en cuestión. Así que también pasaba mucho tiempo preguntándose acerca de ella.

Se imaginaba que se trataba de una joven hija de una familia sangre pura, sin embargo, Ginny estaba segura de que la joven no era tan cretina como muchos magos de familias importantes, la prueba estaba en que le había pedido a Draco que demostrara con un año de trabajo que era una persona confiable y honrada.

Definitivamente Parkinson y todas las de su banda, estaban descartadas.

-Buenas noches –dijo alguien suavemente.

Ginny estaba quedándose dormida en su escritorio cuando Draco había entrado a la enfermería.

-¿Sabes? Es probable que entiendas mucho mejor si abres los ojos para leer –dijo un poco burlón el profesor de pociones.

-Si –dijo Ginny sonrojándose –estaba cansada y…

-Ese es el pretexto que me hubiera dado un estudiante –se burló Draco provocándole una sonrisa a la enfermera.

-¡De todas formas no tengo trabajo! –protestó Ginny.

-Otro argumento de estudiante –observó Draco sonriendo – ¡Hey! ¡Bonitas uñas!

Ginny se sonrojó más y escondió las manos casi como reflejo debajo de su escritorio.

-Lo dije enserio –dijo Draco tranquilamente.

-Oh, si… gracias.

-De nada.

Hubo un silencio. Ginny se quedó atontada, sin nada que decir. Draco en cambio se veía completamente tranquilo.

-¿Bajas a cenar? –Preguntó al cabo de un rato -. Creo que yo tengo buen apetito hoy.

-Draco –dijo Ginny en voz baja aunque el rubio notó seguridad en su voz –Lo siento, pero necesito saber.

-¿El qué?

-¿Quién es, Draco? Tu prometida, ¿Qué tipo de persona es?

-D&G-

"Astoria Greengras"

De una forma compulsiva, Mafalda siguió pasando las páginas de los anuarios, en algún lugar tenía que encontrarla…

"Astoria Greengras ¿Dónde estás?"

Por fin, en el anuario de 1999, encontró la foto de una chica rubia de grandes ojos verde olivo que sonreía mientras miraba a la cámara dejando ver una dentadura blanquísima.

Astoria Greengras. Slytherin 1992-1998.

Club Slug 1996-1998

Equipo de Quiditch 1998-guardián.

Presentó sus T.I.M.O.S. en 1996-10/10

Adivinación – Aceptable

Astronomía - Extraordinario

Cuidado de criaturas mágicas – Supera las expectativas

Encantamientos – Supera las expectativas

Defensa contra las artes oscuras – Supera las expectativas

Herbología – Extraordinario

Historia de la Magia – Extraordinario

Pociones – Extraordinario

Runas antiguas - Extraordinario

Transformaciones – Supera las expectativas

E.X.T.A.S.I.S. Astronomía, Historia de la Magia, Pociones, Runas Antiguas y Herbología.

Le gustan las actividades al aire libre, quiere dedicarse al estudio de sociedades mágicas antiguas.

-¡Esto no me dice nada! –protestó Mafalda con un dejo de frustración.

Aun así, procuro guardar en su mente la imagen de Astoria y por si las dudas, copió en su libreta la poca información que le dio el anuario.

-D&G-

-Pequeña, de verdad tienes que dejar esto –murmuró Alan a Mafalda durante la cena.

-¿Tú también vas a pedirme que renuncie? –preguntó la niña pelirroja a Alan con un gesto cansado -. No, tú no, por favor.

-Pero es que te ves agotada –observó el Gryffindor -. Y Kathleen está muy preocupada, dice que faltaste a Cuidado de Criaturas Mágicas hoy.

-No estaría tan agotada si alguien me ayudara –dijo Mafalda.

-¿Qué es lo que tienes entre manos?

-Nada en realidad –aceptó la niña con pena-. No he podido pensar en ninguna forma de intervenir. Lo único que se me ocurre por ahora es averiguar más acerca de esa Astoria Greengras.

-Eso no suena tan mal –dijo Alan queriendo confortarla.

-Pero no he podido averiguar casi nada en toda la tarde.

Alan no comprendía la razón por la que Mafalda estaba tan involucrada en esa situación. Sin embargo, le era difícil mostrar indiferencia al cansancio en el rostro de la niña.

-Bueno –dijo con calma -. Eso es algo en lo que yo puedo ayudarte.

-¿De verdad?

-Pero a cambio de algo –Alan sonrió.

-¿Qué cosa? –Mafalda estaba interesada, definitivamente.

-Debes irte a dormir temprano hoy –dijo el chico de séptimo año -, pero debes acabar los deberes y no quiero que vuelvas a faltar a tus clases por esto ¿entendido?

Mafalda miró a Alan un tanto escéptica.

-¿Y desde cuando estás interesado en los deberes y las clases? –preguntó la niña.

-Y además estoy preocupado por ti –dijo Alan con una media sonrisa.

-Si –dijo Mafalda -. Eso también ¿Desde cuándo estás interesado en los deberes, las clases y además preocupado por mí?

Alan le pasó un brazo por los hombros a su pequeña amiga y luego sonrió abiertamente.

-Me preocupas, porque cuando estuve en la enfermería, fuiste la única que me visitó todos los días. Y cuando todos mis amigos se disgustaron, tú te pusiste de mi lado a pesar de que sabías lo de Jill –Alan le guiñó un ojo a la niña -. Y ahora me interesa que la gente vaya a sus clases y haga sus deberes porque yo mismo he decidido ser mejor estudiante –añadió.

-¿Y eso, por qué?

-Por Jill –finalizó el chico.

-¿Por Jill? ¿Estás saliendo con ella?

-Nop.

-¿Y entonces?

-Quiero salir con ella –explicó Alan y su sonrisa dudo un poco -. Gracias a ti, me di cuenta de lo que ha estado sintiendo por mi todo este tiempo. Y de alguna forma, se me ha ido olvidando todo eso de ser "amigos", me he dado cuenta de que quiero intentar algo más.

-¿Y crees que acepte?

-Por ahora, sigue sin querer hablarme –dijo un poco divertido -. Pero haré todo lo que pueda –declaró.

-Me da gusto por ti –dijo Mafalda y su semblante mejoró bastante.

-Y bueno ¿tenemos un trato? –Alan alcanzó una manzana de una fuente cercana con su brazo libre – ¿Mañana a clases y con deberes completos?

-Si -dijo la Gryffindor –Y a cambio me ayudas a investigar más sobre Astoria Greenngras.

En esos momentos, Breanna y Kathleen entraron al comedor y fueron a sentarse cerca de donde Alan y Mafalda se encontraban.

-¿Estás mejor? –preguntó Kathleen tímidamente.

-No te preocupes –se adelantó Alan –ya lo hemos hablado.

-Menos mal –dijo la pequeña rubia con una sonrisa de alivio -. Estuvimos muy preocupadas por ti hoy.

Luego de que Mafalda se disculpara por preocupar a los demás, las tres de primero se pusieron a cenar junto con Alan.

Pasó un rato de tranquila cena, entonces Mafalda levantó la vista y se dio cuenta de que Nelly Winkelstein estaba entrando y de que su expresión era sombría.

Nelly miró de un lado a otro del comedor como si esperara que alguien comentara algo acerca de su expresión, pero nadie lo hizo. Finalmente, la chica se sentó en la mesa de Slytherin, apartada de todos sus compañeros.

-Nelly Winkelstein esta triste por algo –comento Mafalda intentando sonar casual –Y nadie está acompañándola.

Los tres amigos de Mafalda buscaron a Nelly con la mirada, luego volvieron a su cena.

-Quizá yo estaría así de sola de no haber sido por mi prima Ginny –soltó Mafalda.

-¿Qué quieres decir? –preguntó Breanna.

-Bueno –dijo Mafalda aclarando su voz-, al principio nadie quería hablar conmigo. Fue gracias a Ginny que ahora los tengo de amigos a ustedes.

Los tres amigos se miraron, ninguno sabía exactamente la finalidad de lo que Mafalda decía.

-Y es bueno saber que si algo me pasa cuento con ustedes. Como Jill contó con sus amigos en su peor momento. Sería muy triste estar en la situación de Nelly Winkelstein y que nadie se diera cuenta siquiera de que estás sufriendo por algo.

-Tú, nos tienes a nosotros –dijo Breanna con una sonrisita.

-De eso justo estoy hablando –dijo Mafalda-. De que no les tendría conmigo de no ser por Ginny ¡Es por eso que la quiero tanto! ¡Y es por eso, que me duele tanto que este tan triste!

Todos se quedaron en silencio.

-Lo entiendo –dijo Alan después de un rato-. Está bien, yo te entiendo.

-Yo también te entiendo –dijo Kathleen con toda la seguridad que pudo.

-Y yo también –dijo Breanna, quien de hecho, lo había entendido desde antes, es decir, el por qué Mafalda quería tanto a Ginny. Sin embargo, sabía que las relaciones de su profesor fuera de Hogwarts era algo con lo que no debían involucrarse.

-D&G-

-¿Para qué quieres saber algo como eso?

Ginny se puso de pie y alisó las arrugas de su uniforme blanco antes de ir al otro lado de su escritorio y colocarse junto a Draco.

-Tengo curiosidad –dijo sencillamente.

-Hay algo más –respondió Draco tranquilamente-. Lo sé.

-Sabes lo que hay –Ginny intentó sonreír -. No me lo hagas tan difícil y cuéntame ¿sí?

-Sabes que esto va a ser un problema –repuso Draco-. ¿Por qué no sólo lo olvidas?

Ginny puso una mano sobre la de Draco y espero atentamente por su reacción. Draco no retiro su mano, incluso se recargo del escritorio de Ginny, quien lo tomo como un gesto de comodidad.

-Porque sé que te gusto –dijo Ginny con mayor seguridad luego de la reacción de Draco.

-Si –dijo Draco simplemente.

-Y sé que podrías enamorarte de mí –dijo Ginny y apretó la mano de Draco debajo de la suya -, de no ser, claro, por ella.

-No es por ella –repuso Draco y retiró su mano-. Esto es una cuestión familiar.

Ginny disimuló el disgusto por la respuesta de Draco procurando mantener su sonrisa de un lado.

-¿Tú familia decidió tu compromiso? –dudó Ginny.

-No.

Ginny acabó por perder su sonrisa. Le dirigió a Draco una mirada dura.

-No lo entenderías, Ginevra. ¿Vamos a cenar o no?

-No –Ginny se sintió dolida-. No tengo hambre.

Draco supo de inmediato que la joven estaba molesta. Estaba por salir de la enfermería cuando algo en el asunto le molestó también.

Regresó hasta el escritorio donde Ginny estaba recargada y le beso sin más preámbulo. Fue un beso simple, rápido, Draco se separó incluso antes de que Ginny le correspondiera.

-Estás complicándolo todo ¿no te parece? –le dijo con cierta frialdad.

Ginny le dirigió otra mirada dolida, luego bajo el rostro.

-Ginevra, tú ya sabías que yo…

-No lo sabía cuándo me enamoré—interrumpió Ginny-. ¡Me lo dijiste cuando ya era tarde! ¡Lo dijiste después de enviarme flores! ¡Después de que eras tú quien me perseguía!

-¡Era un juego! ¿Y por qué tienes que recordarme lo que sientes? ¿Esperas que me sienta culpable? –reclamó Draco.

-¡No espero nada de ti! –Aclaró Ginny –Ya te lo había dicho.

-Pero luego quisiste saber sobre mi prometida –dijo Draco fríamente-. Te agradecería mucho que pusieras tus ideas en orden antes de molestarte conmigo.

-¿Qué? –Ginny definitivamente no encontró otra respuesta.

-Si –dijo Draco tranquilo-. Primero, quiero decir que no envié las flores para conquistarte, lo hice porque estabas muy molesta la noche anterior. Segundo, fuiste tú la que involucró sentimientos en este juego. Y tercero, no es que mi familia me esté imponiendo esto, es que es necesario que me case con Astoria Greengras para que nuestra empresa recupere sus viejas relaciones.

Ginny sintió que se congelaba cuando escucho por primera vez el nombre de la prometida de Draco.

La recordaba como su compañera de clase.

El profesor de pociones permaneció distante, ajeno al revoltijo de emociones que era Ginny, lo que él quería, era besarla de nuevo. Así de simples eran las cosas en su opinión.

Ginny lo quería, él quería besarla. Indiscutiblemente, Draco iba a casarse con Astoria Greengras. Si Ginny estaba o no dispuesta a jugar y pasarlo bien con él, esa era la única cuestión por resolver.

Así que, en el peor momento, decidió arrojarle la pregunta a la cara.

-Fuiste tú la que dijo que no ibas a pedirme nada la otra noche –dijo con renovada frialdad-. ¿Has cambiado de opinión?

Ginny no respondió, apenas y levantó la vista para dirigir una mirada furiosa a Draco. El joven profesor ni siquiera percibió la furia, pero si noto lo obvio: estaba a punto de llorar.

-Ya vete a cenar –dijo la pelirroja con la mejor voz que consiguió.

-No llores, Ginevra –pidió Draco con calma-. Tú sabías que yo no iba a enamorarme de ti desde que me conociste, aún si yo no tuviera un compromiso, seguiría siendo imposible que Malfoy y Weasley…

-Ya entendí –Ginny enjugó sus lágrimas de forma violenta -. Ahora vete.

-Está bien –aceptó el rubio -. Me voy, pero mañana en la tarde vendré para platicar de esto como adultos civilizados. Hasta entonces, por favor, procura ordenar tus ideas acerca de mí.

Ginny dejo de un lado su furia y decidió dar a Draco algo para que lo pensara también.

Con cierta violencia lo atrajo hacia ella y lo beso, envolvió el torso de Draco con ambas manos y le acarició desde los hombros hasta la región lumbar mientras lo besaba. Luego, le separó de sí de la misma forma agresiva en que lo atrajo.

-A cambio –dijo con la voz algo afectada-; ven aquí mañana y dime que tus reacciones a mí no son más que un juego vulgar.

-D&G-

-¿Astoria Greengras? –Estella levantó una ceja y miro con cierto desconcierto a Alan-. ¿Por qué quieres saber?

-Por… curiosidad –se apresuró a responder Alan.

Era sabido por todo el colegio que Estella Vartan no se detenía en los pasillos para hablar con cualquier persona. Sin embargo, había conocido a Alan desde el expreso de Hogwarts en su primer año y siempre le había parecido un chico gracioso.

-¿Esto tiene que ver con el asunto "profesor-enfermera"? –preguntó la chica con suspicacia.

-Sabes que si –dijo Alan con su encantadora sonrisa-. ¡Anda! Cuéntame sobre ella ¿cómo es? ¿Cómo sabías de su compromiso?

La joven premio anual fingió acomodar el laso de su cabello mientras pensaba en las cosas que se podían divulgar y las que no.

-Sé del compromiso por que los Greengras son mis padrinos y nos visitan durante el verano junto con sus hijas, Daphne y…

-Astoria –completó Alan y Estella asintió-. ¿Cómo es ella?

-Ella es genial –dijo Estella sencillamente-. La enfermera no tiene oportunidad alguna.

Ambos se quedaron en silencio, Alan muy desconcertado.

-¿Qué? –Preguntó Estella tranquila -, es la verdad.

-¿Pero por qué?

-¿Esperas que te pase un reporte o algo así, Alan?

-No –Alan realmente no podía imaginar a nadie más agradable que Ginny Weasley -. No espero un reporte, es sólo que suenas muy drástica.

-Mira, no quiero sonar cruel, pero ¿qué quieres?

-Bueno, no sé –Alan estaba un poco perdido por la respuesta tan contundente de Estella-. Tal vez estés siendo muy parcial por que conoces a Astoria desde siempre y… bueno...

-La señorita Weasley me simpatiza –Estella sintió que debía aclararlo.

-¿Sabes? –Alan recupero su sonrisa -. Realmente no me has dicho nada sobre ella.

Estella también le sonrió a Alan ¿Acaso los Gryffindor nunca se rendían?

-¿Cómo es físicamente?

-Preciosa –dijo Estella sin dudarlo-. Alta, de cuerpo atractivo, cabello rubio, ojos verdes enormes, mucho estilo para vestir… ¿Algo más?

-Muy bien –reconoció Alan-, físicamente suena muy bien pero ¿Qué tan divertida es? ¿Y su inteligencia?

-Ella fue el premio anual de su generación –dijo Estella suavemente.

-¡Eso suena monstruoso! –dijo Alan sabiendo que la actual premio anual se ofendería-. Es demasiada perfección como para que alguien pueda sentirse realmente atraído ¿no?

-Ella tuvo muchos pretendientes antes del Profesor Malfoy.

-Pero estoy seguro de que ninguno como Harry Potter –dijo Alan triunfal -, quien de hecho, fue novio de la señorita Weasley.

-Ninguno tan famoso –reconoció Estella sin dejar de sonreír-. Pero sí muchos muy interesantes.

-¿Ella es tan arrogante como tu, Vartan? –soltó Alan con tranquilidad, sabiendo que él era el único a quien Estella le permitía hablarle así.

Desde el primer día de Estella en Hogwarts, la entonces niña, había dejado claro que se consideraba a sí misma mucho mejor que los demás, era una estudiante tan brillante como arrogante y encima, conforme avanzaban sus años en Hogwarts era más y más bonita. Luego fue nombrada premio anual por lo que se concedió a sí misma el privilegio de escoger a las personas que podían hablarle.

Por suerte para Alan, él había conocido a la joven un poco antes de su primer día en Hogwarts: en el tren del colegio. Y muy probablemente, era él único en Hogwarts con quien Estella se libraba de su perfecta armadura y actuaba como ella misma.

-No lo es –respondió ella con un dejo de diversión-. Para colmo es gentil y humilde. No es la personalidad que esperas en alguien como ella.

-Estas bromeando –dijo Alan dubitativo.

-Nop –Estella terminó de acomodarse el cabello y le regalo a su compañero una sonrisa radiante.

Alan se quedo en silencio, procurando grabar en su mente la imagen de Estella para luego analizar si estaba diciendo la verdad o jugando con él.

-Me debo ir ya –dijo la joven interrumpiendo sus pensamientos-. Habrá sesión de eminencias hoy.

-¡Ah! Por supuesto, nos vemos –dijo Alan tranquilamente.

Cuando Estella estaba a unos cuatro metros de distancia, se giro con una sonrisa burlona en su altanero rostro.

-Ella vendrá el próximo sábado, si van a Hogsmade…

Alan sonrió, aunque el profesor Malfoy seguía sin agradarle del todo, comprendió que él y Mafalda no podían haber encontrado a una mejor aliada que la orgullosa Premio Anual.

-D&G-

A la mañana siguiente, Alan corrió a la mesa de Gryffindor junto a Kathleen y Mafalda para ponerlas al corriente.

-Así que ella vendrá –dijo Mafalda sin saber si estaba nerviosa o contenta o asustada.

-Este sábado –dijo Alan, tranquilo por ver que Mafalda estaba desayunando y tenía mucho mejor color- el profesor Malfoy y ella quedaron en Hogsmade.

-Pues entonces tenemos mucho que hacer –Claire acaba de escucharlos y se había unido a la plática matutina.

-Es verdad –suspiró Mafalda -¿Alguna idea?

Jill, que estaba igual de irritable que siempre, se sentó junto a Claire y dirigió a Mafalda una mirada desagradable.

-¿Qué cosa se supone que van a hacer? –preguntó de un modo tosco.

-Bueno –dijo Claire – lo primero es averiguar a dónde van para poderlos vigilar.

-Así obtendremos toda la información sobre esa Astoria Greengras –dijo Mafalda –Y por cierto –se dirigió a Jill como si no hubiera notado su enojo siquiera-, ¿Qué opinas de esto?

Jill se fijo en la hoja de cuaderno muggle que la pelirroja le extendió y abrió los ojos de par en par.

-Estas son las notas de un estudiante brillante –dijo relajando su expresión- ¿Quién es?

-Astoria Greengras –dijo Mafalda-, la prometida del profesor Malfoy.

-Entonces no es tan idiota –murmuró Jill sorprendida.

-¿Por qué esperabas que ella fuera idiota? –preguntó Alan sorprendido.

-No lo sé –admitió Jill y pareció que incluso sonreía -, cuando supe que existía, de inmediato me la imaginé sumamente desagradable.

-¡Eso es una tontería! –sonrió Alan un poco dudoso, apenas el día anterior Jill no hablaba con él.

-Me agrada mucho mademoiselle Weasley –admitió la morena-, no puedo creer que haya alguien tan idiota como para no corresponder un amor como el de ella.

De pronto, todos los Gryffindors sentados cerca de Jill se quedaron en silencio, sorprendidos por la forma en que Jill acababa de sincerarse.

-Yo… -Alan trato de decir algo. Probablemente por que comprendió que ese era el momento justo de decirle "eso" que llevaba pensando desde que Mafalda le había dicho sobre lo que Jill sentía-. Yo… -trató de decir nuevamente sintiendo que estaba perdiendo su autocontrol.

De pronto, la inoportuna pelirroja sentada junto a Alan comenzó a reírse al comprender la situación.

-Yo también quiero mucho a mi prima –dijo Mafalda suavemente a Jill-, por eso quiero verla feliz.

-Eso suena bien –dijo Jill y quedo claro para todos que había estado pensando las cosas los últimos días.

-¿Entonces vas a ayudarnos? –preguntó Claire sorprendida.

-Dejen que escuche su plan –Jill sonrió por primera vez en muchos días -, si no es muy descabellado, lo consideraré.

Aunque los cambios de personalidad de Jill inquietaban a Mafalda y asustaban a Kathleen, finalmente el heterogéneo grupo al cual se unieron Alex y Breanna, logró después de horas y horas de planeaciones, estructurar el plan "haciendo a un lado a Astoria Greengras".

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¿Les ha gustado?

Espero que si por que ¡vaya! ¡Me costo mucho trabajo! Eso es raro en este fic por que las cosas habitualmente solo fluyen, no es tan elaborado como "Historia sin fin" o "La fuerza de la verdad", en fin, que admito que me han pasado muchas cosas últimamente y era difícil ponerme de humor para escribir. Me llevo un poco más que las vacaciones subirlo pero espero que les haya gustado, de todas formas, confío en que el siguiente capítulo no me dará tanta guerra. Pero ya dejemos eso…

Parece que en este capítulo solo se habla sobre la misteriosa Astoria Greengras, y cada quien tiene una versión ¿Ustedes como la imaginan? ¡En el próximo capítulo por fin la veremos!

;) Y también vendrá esa conversación pendiente entre Draco y Ginny…

Agradezco a todas las que continúan aguardando por esta actualización, espero que haya valido la pena =).