¡Hola de nuevo!

Creo que no hay nada que decir aquí, salvo agradecerles a todos por sus reviews, y a los que dijeron que Freddie no le diría a Sam, lamento decepcionarlos

Bien, que disfruten la lectura.

Capitulo 3.- Sorpresas

– ¿Hacer que Freddie? – preguntó Sam muy confundida

–Se supone que no te debo decir, es algo que me tiene atado de manos sin poder hacer nada– dijo Freddie, pero no sabia que, por accidente había prendido la cámara de su pluma y esta se encontraba enviando señales de video a "el jefe"

– ¿Por qué no me puedes decir nada? Me tienes confundida–

–No es algo que yo decida, es algo que no te debo decir– dijo Freddie con determinación, pero es interrumpido con el ruido de su celular

–Lo siento, tengo que atender la llamada, espérame un rato– dijo Freddie y salió a responder

–––––––––––––––

–Bueno, ahora que quiere mi señor– preguntó Freddie
–Espero que no te hayas enamorado de esa chica, debes asesinarla–
–No mi señor, no lo voy a traicionar, tengo muy presente que usted tiene la vida de mi madre–
–Entonces ¿Por qué la has besado y le has dicho que la amas? –
–Tenga paciencia mi señor, todo es parte del plan, quiero hacer que la chica confíe en mí, recuerde que usted quiere tortura, no solo muerte
–Bien hecho chico, estaré atento de lo que hagas– dijo el jefe y colgó, cuando él colgó Freddie soltó un suspiro de alivio

–––––––––––––––

–Ya regresé– dijo Freddie regresando con Sam

–Y ¿Quién te llamó? – preguntó Sam con una sonrisa, pero el chico notó que no era sincera

–Oh, eso, solo era un amigo de Inglaterra que quería saber como me había ido en mi regreso, nada del otro mundo– dijo Freddie con seguridad, normalmente Freddie no mentía porque no sabia hacerlo bien, pero con el tiempo tuvo que aprenderlo, por su propio bien.

–Oh, supongo que eso no importa ahora, ahora dime como te ha ido en Londres– preguntó la chica con interés

–Pues han pasado muchas cosas, soy el dueño de una empresa líder en la venta de computadoras, el dinero no es un problema– dijo Freddie muy tranquilo

Y así Sam y Freddie siguieron platicando sobre lo que habían hecho en este tiempo

–––––––––––––––

Mientras tanto, en Londres estaba el jefe viendo el video en su computadora, él sabia que Freddie cumpliría con su trabajo, pero quería que lo hiciera ya

– ¿Cuanto tiempo tardara este joven en cumplir su trabajo?– le preguntaba el jefe a uno de sus leales sirvientes

–Eso solo lo sabe él, pero tenga paciencia, tarde o temprano ese chico hará su trabajo, si sabe lo que le conviene– dijo el sirviente, para después ambos reír a carcajadas

–––––––––––––––

Sam y Freddie seguían platicando sobre lo que habían hecho en este tiempo, Sam se tuvo que ir a abrir la puerta, al parecer la buscaban en su trabajo, al quedarse Freddie solo empezó a idear el plan para empezar con la tortura a Sam

Lo primero que hizo fue preparar el pañuelo para cubrirle los ojos a Sam, esta estaba de espaldas, por lo que empezar con el trabajo seria fácil

El chico se puso detrás de la rubia, al parecer iba a hacerlo, se fue acercando lentamente a la chica con el pañuelo en a mano, pero antes de alcanzarla se arrepintió y dijo en voz alta

–No puedo hacerlo, te amo desde que te vi en la escuela hace 10 años, por lo que no puedo asesinarte–

– ¿asesinarme?, ¿a caso estas loco? – le preguntó Sam a Freddie, ella de verdad estaba confundida

–Se supone que no debería decírtelo– dijo Freddie agarrando su cabeza en señal de desesperación

– ¡si esto es una broma te digo que es de muy mal gusto! – le gritaba Sam

–No estoy bromeando, ven, sígueme– dijo Freddie, tiró la pluma y se llevó a Sam

Freddie se llevó a Sam a un lugar desconocido, pero como ya había cometido el grave error de prender la camarita ahora el jefe sabría que no iba a hacer el trabajo, por lo que su madre pagaría el precio

– ¿Qué está pasando? – le preguntó Sam muy confundida mientras era jalada por Freddie

–Te lo diré luego, ahora tengo que asegurarme que mi madre se encuentre bien– dijo Freddie mientras seguían caminando sin rumbo fijo

Freddie quería llamar a su mamá para saber si lo que decía aquel sujeto era verdad, pero no podía hacerlo desde su teléfono porque "el jefe" se daría cuenta de la llamada, por lo que mejor buscaba un teléfono publico.

– ¿Qué estas buscando? – le preguntaba Sam mientras seguía siendo jalada por Freddie

–Un teléfono publico, no le puedo llamar a mi madre desde mi celular

–Mira, allí hay uno– dijo Sam señalando la taquilla de teléfono (o como les digan en su país)

Freddie y Sam entraron juntos a la taquilla para que Freddie llamara a su madre, ya que Freddie temía que si dejaba a Sam afuera algún matón del jefe la podría ver y matar.

– ¿Madre? – Preguntó Freddie al escuchar una voz de mujer del otro lado de la línea
–Si, soy yo, ya hacia un buen tiempo que no me llamabas–
–No había tenido tiempo, he estado muy ocupado, pero, ¿estas bien? – le preguntó Freddie esperanzado
–Si, todo aquí en Seattle sigue igual, Y tu ¿Cómo has estado? – Ante lo que le dijo su madre no pudo evitar soltar un suspiro de alivio, ¡su madre no estaba secuestrada por esos matones!, ahora Freddie podría vivir en paz
–Yo he estado bien, madre, lo siento, pero tengo que colgar, te iré a visitar alguno de estos días– dijo Freddie y cortó la llamada.

–Y, ¿todo bien? – preguntó Sam

–De lo mejor, mi madre jamás estuvo secuestrada, esos desgraciados me hicieron creer que si

– ¡quiero que me expliques lo que está pasando! – pidió Sam a Freddie, y este le relató la historia

–Es algo difícil– empezó Freddie a hablar– en todos estos años no me fui a estudiar como les había dicho, el desgraciado de mi padre fue capaz de apostarme en un juego de cartas, ahora trabajo para "el jefe", el líder de la mejor banda de narcotraficantes de toda Europa, soy asesino a sueldo– terminó Freddie de hablar

– ¿o sea que...? ¿Todo este tiempo has matado gentes inocentes? – dijo Sam con lagrimas en los ojos y tratando de salir de aquella taquilla

–Si– Freddie soltó un suspiro y continuó– me encargaron asesinarte, por eso vine a buscarte, pero al verte me di cuenta que no podría hacerlo, por eso fue que te pedí que me siguieras–

– ¿tu ibas a matarme? – le preguntó Sam muy temerosa, ya que Freddie todavía tenia su maleta en donde tenia el AK47.

–Si, pero ya no, ahora tenemos que huir de aquí si no queremos ser asesinados los dos, el jefe sabe que no soy capaz de matarte, lo bueno es que mi madre está a salvo, por lo que solo nos queda huir.

–Y, ¿A dónde sugieres que nos vayamos? –

–No lo sé, pero mientras más lejos de estados unidos y Europa mejor

–Entonces, ¿Qué tal Japón? – preguntó Sam sin pensar

–Podría funcionar– dijo Freddie y ambos salieron de la taquilla, pero cuando lo hicieron tenían a tres sujetos apuntándoles con un AK47 cada uno.

–Ustedes no van a ningún lado... –

Lamento tener que haberlo dejado hasta ahí, pero era un poco necesario para crear intriga

Bueno, eso es todo, nos veremos el sábado, ya que aún no me voy