¡Hola! Aquí vengo con mi primer fanfic de glee. Tomé la parte graciosa del capítulo de ayer y le di una explicación. ¡Espero les guste!
Advertencias: Spoilers de 3x14. Leve relación hombrexhombre.
Disclaimer: Glee le pertenece a RIB y a Fox, yo sólo me entretengo un rato usando sus personajes.
Kurt teme al juez vampiro porque...
Kurt bajó las escaleras de su hogar en mitad de la noche, en busca de un vaso de leche para poder dormir. Se detuvo en medio de su camino al escuchar ruidos en la sala de estar. Parecían gritos, alaridos, así que, con toda la valentía acumulada tras años de abuso, se dirigió a ver de qué se trataba.
Grande fue su sorpresa al encontrar el lugar en penumbras, a excepción del televisor que se estaba encendido y que mostraba una escena llena de sangre y personas corriendo aterrorizadas. Frente a él, Finn lo observaba atentamente, con una mueca de disgusto. Abrazaba uno de los cojines, el que amenazaba con una explosión de plumas debido a la fuerza con la que lo apretaba.
- ¿Finn? – llamó el joven aún en el marco de la puerta, ocasionando que el otro muchacho diera un salto de la impresión.
- Oh, Kurt, gracias a dios que eres tú – dijo, soltando un suspiro aliviado.
El aludido se acercó a su hermano, quedando de pie junto al sofá en el que se encontraba.
- ¿Qué es lo que haces? Son las tres de la mañana – se sentó en el brazo del mueble, esperando una respuesta.
- Bueno, es que no podía dormir, ya sabes, las regionales son mañana. Así que bajé a ver alguna película por cable y me encontré con esta – indicó con un gesto de la mano la televisión. – No lleva ni media hora, pero es terrible. Trata de una banda de vampiros que…
- ¿Te importa si me quedo a verla contigo? – Interrumpió el ojiazul – De todos modos tampoco podía dormir.
- Claro, sólo… será bajo tu propio riesgo, amigo – advirtió el más alto – está que te mueres de espantosa.
Ante lo dicho por el otro, Kurt sólo se encogió de hombros y se sentó a su lado, tomando por instinto el otro cojín y cruzándose de piernas. Después de todo, era sólo una película y seguramente, como todas las de vampiros, tendría unos decadentes efectos especiales.
Diez minutos después se arrepentía de su decisión: estando aferrado al brazo de Finn y evitando gritar para no despertar a sus padres, deseó nunca haber bajado por su olvidado vaso de leche y nunca haberse quedado viendo esa realista película con excelentes efectos especiales y traumáticas bestias.
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- ¡Es que, Blaine, era tan real! – exclamó horrorizado a su novio la mañana siguiente. Novio que, por cierto, no podía parar de reír. – Masacraban un país entero y… ¡detente! ¡No es gracioso!
El más pequeño se sobó el brazo recién golpeado.
- Pero, cariño, los vampiros no existen. No me dirás que ahora Twilight te asusta también – bromeó con una imborrable sonrisa en el rostro, mientras ambos caminaban hacia el salón en donde se cambiarían para la competencia.
- Es en serio. Edward Cullen ni se compara con las atrocidades de anoche – terminó por decir con un puchero asustado extendiéndose por sus labios.
Y Kurt Hummel se prometió a sí mismo nunca más ver una de esas bestias chupasangres en su vida; ni en película ni –Gaga no lo quiera – en carne y hueso.
Oh, si tan sólo hubiera sabido quiénes serían los jueces en las regionales…
Eso es, espero les haya gustado. Tengo otro fic guardado, si este les gusta, seguiré con las publicaciones. Díganme qué tal les pareció.
¡Un beso enorme! ¡Nos leemos!
