Hola! El capitulo me quedo algo corto creo yo, y muy pero muy ¿cursi? Si eso, no me odien aunque aceptare sus quejas, jiji, tal vez les parezca demasiado meloso, empalagoso o emotivo no sé, disculpen por ello, pero saque mi lado cursi y bueno en fin, espero su opinión.

Emociones

Pasaron los días y Naruto ocasionalmente visitó a Hinata, al principio eran visitas muy cortas solo para saludar, pero poco a poco, conversaban mas y a veces la Hyuga le preparaba algún aperitivo, cosa que sin duda agradaba mucho al ojiazul, pues bien merecida tenía su fama de "tragón".

Pasaron dos meses de su primera visita y el rubio volvía de una misión, le pareció buena idea visitar a la Hyuga, se dirigía a su casa cuando se topó con un alterado Akamaru que ladraba fuertemente, al ojiazul le sorprendió – eh Akamaru calma- pero el animal en respuesta empezó a tirar de su ropa. El lento del Uzumaki tras quejarse un poco, comprendió que tal vez había algo que Akamaru quería comunicarle y se dejo arrastrar por el perro, pronto llegaron a la casa de Hinata, Akamaru ladró aun más fuerte y tiro de Naruto para que entrara en la casa. – Hinata, ¿estas aquí?- pregunto el rubio entrando en la sala, cuando vio a la mujer de rodillas aferrándose de una silla, corrió hacia ella – Hinata ¿Qué te pasa?- ella solo se quejaba y como pudo le respondió – el bebe, ya ya va a n-nacer- (si ya sé que es obvio, pero no para Naruto que no es precisamente muy listo para este tipo de situaciones) – el ¿el bebe?- sin perder más tiempo el rubio cargo a la Hyuga en brazos y salió lo más rápido que pudo con dirección al hospital de Konoha, estaba asustado llevaba en sus brazos a una mujer a punto de dar a luz, la chica no gritaba a los cuatro vientos, pero si se quejaba por el dolor que sentía, doblo en una calle ya a una cuadra del hospital cuando cierta mujer vio la escena - ¿Naruto?- al ver a quien llevaba en sus brazos no le fue difícil adivinar de que se trataba así que corrió tras él y lo alcanzó justo en la entrada del hospital- rápido Naruto por aquí, ponla en una silla de ruedas, yo entrare con ella a la sala de parto- el rubio volteo y vio a Sakura, suspiro aliviado – Que bien tu sabes que hacer- y obedeció las ordenes de la pelirosa, quien dio unas indicaciones al personal y le quito a Naruto la silla de ruedas – bien Hinata vamos- pero la chica haciendo un esfuerzo, pues tenía unas fuertes contracciones le hizo una seña a la ninja medico para que se acercara y le susurro algo, la chica asintió con la cabeza, el rubio se dirigía a la salida pues realmente necesitaba tomar aire cuando un grito lo hizo volverse hacia la voz que le llamo – Eh Naruto, Hinata me pidió que tu pases con ella- el rubio no entendió las palabras de Sakura y la miró con cara de idiota, lo cual exaspero a la poco paciente kuinochi y dándole un golpe en la cabeza le grito – ¡significa que la acompañes durante el nacimiento baka!- el rubio se sobo la cabeza instintivamente para luego soltar un soberano - ¿nani?- La pelirosa estaba a punto de golpearlo de nuevo cuando un fuerte gemido de dolor de la ojiperla la hizo reaccionar – anda Naruto ve a pedir una bata y guantes y yo te hablare cuando ya puedas pasar- el rubio no captaba muy bien lo que le pedían pero entonces apareció a sus espaldas Tsunade quien iba en busca de Sakura y había observado la situación, así que apoyo una mano en el hombro del ojiazul, asustándolo – Tsunade que susto me metiste, vieja- ella ignoro lo de vieja y le respondió – Naruto, tener un hijo es un momento muy especial y ella está sola y lo sabes, si te ha pedido tu compañía es porque confía en ti, creo que debes entrar ahí y apoyar a tu amiga, si en verdad la estimas- el rubio trago saliva – por Dios nunca he visto a una mujer desnuda y ahora tendré que ver nacer un bebe tebbayo- pensó algo asustado. La Hokage fue por Shizune y una bata para el Uzumaki que termino poniéndole la asistente de la Hokage dado el gran nerviosismo del ojiazul que por momentos sentía ganas de huir, y eso estaba planeando cuando aparece la pelirosa – Tsunade sama Hinata Hyuga ya está por dar a luz- La Hokage ordenó a Shizune ayudar a Sakura en el parto y lanzando a Naruto dentro de la sala de partos se retiro del lugar. El ojiazul entró lentamente, estaba asustado ¿cómo sería un parto? No tenía ni idea y eso le causaba miedo. – pasa idiota el bebe ya va a nacer, al menos apoya a Hina- le dijo una ocupada pelirosa mientras terminaba de acomodar a la ojiperla en la posición de expulsión. El rubio trago saliva al escuchar a Hinata quejarse y llamarlo – ay, Na Naruto ¿tomarías mi mano? – el chico avanzó hacia la Hyuga con pasos inseguros hasta ponerse a su lado y le extendió su temblorosa mano cerrando los ojos. – No sabía que Hinata fuera tan fuerte- pensó al sentir un apretón fuertísimo en su mano izquierda producto del dolor que sentía la pobre Hyuga.

- Es momento Hinata, tranquila respira profundamente por la nariz y exhala por la boca, puja- dijo Shizune. La ojiperla hizo una mueca de dolor y se puso muy roja por el esfuerzo que hacia al pujar, al tiempo que apretaba aun más la mano del Uzumaki, quien de paso sea dicho estaba sudando como nunca en su vida. – Un poco más, ya veo la cabeza- exclamo la pelirosa, Naruto se sintió mareado al escuchar esas palabras. La chica del cabello negro azulado siguió pujando y se quejaba cada vez mas fuerte – ah, duele- no supo cómo pudo superar su miedo ante la situación pero al verla ahí sufriendo el rubio con la mano que tenía libre se saco un pañuelo del bolsillo trasero del traje que siempre utilizaba y comenzó a secar el sudor de la mujer – vamos Hinata, tu puedes no te rindas tebbayo- las palabras de él le dieron fuerza y pujo con todas sus fuerzas y en eso se escucho un llanto – ¡Ya nació Hinata, ya eres mamá! Exclamaron al unísono Shizune y Sakura, la reacción de Hinata fue romper en llanto – y ¿está bien? Mi bebe está bien? Pregunto tratando de incorporarse un poco para verlo. El llanto del niño llenaba la sala y el ojiazul sintió una extraña emoción, algo parecido a la felicidad, de pronto sintió su mano liberada, la Hyuga seguía llorando por la emoción de convertirse en madre – es un niño hermoso y sano- le indico Shizune mientras cubría al pequeñito con una mantita y se lo entregaba a la ojiperla quien lo recibió con un amor y una emoción que conmovieron fuertemente al Uzumaki.

Hinata acariciaba con una suavidad de ángel a su pequeño bebito – hola bebe- le dijo aun con lagrimas en los ojos. – Muy bien Hinata ahora nos lo llevaremos para asearlo y vestirlo, mientras tú te recuperas un poco en una habitación y luego te lo llevaremos- le explico Shizune tomando al bebe en brazos, pero antes de tomarlo por completo Hinata le dio un beso en la frente al recién nacido. Naruto observaba la escena embelesado. –Bien Naruto ya puedes salir- le indico una pelirosa desde la puerta el rubio quien había entrado a regañadientes ahora no quería alejarse de la ojiperla, le enternecía demasiado el cómo veía a su hijito. Y dirigiéndose a la puerta se despidió: -felicidades Hinata- y luego se dirigió al pasillo del hospital, quitándose la bata y con unas ganas de llorar el también por lo recién presenciado, paso un rato, cuando algo lo saco de sus pensamientos – Naruto le llevaremos el bebe a Hinata ¿quieres pasar?- pregunto Shizune. El ojiazul automáticamente respondió – claro- y siguió a la mujer de cabello corto. Entraron en la habitación, a pesar de lo difícil que es dar a luz, la Hyuga tenía un resplandor muy especial, se veía como decirlo ¿linda? A los ojos del rubio. Naruto paso cauteloso tras Shizune y tras él entró Sakura con el pequeño bultito envuelto en una cobijita azul y lo entrego en brazos de su madre quien lo veía maravillada, la pelirosa y Shizune se retiraron, dejando a un ojiazul viendo a la mamá con su hijo a distancia, para su sorpresa la Hyuga salió de su embelesamiento por su recién llegado hijo y miró a Naruto dulcemente, lo cual logró que él se estremeciera imperceptiblemente - ¿quieres tocarlo Naruto kun?- el chico lentamente se acercó a la cama y vio al bultito entre los brazos de la ojiperla, quien hizo un ademan con delicadeza acercándole al bebe, temeroso el rubio acarició la diminuta mejilla del pequeño – puedes cargarlo si quieres- le dijo la Hyuga. El ojiazul solo se limito a depositar un breve beso en la frentecita del niño. – Gracias por todo Naruto kun- dijo Hinata sonriente, el no pudo contestarle, se sentía raro. En eso tocaron la puerta y entró Hanabi Hyuga y Neji, quienes mostraron gran sorpresa de ver ahí al rubio, el cual se escabullo fuera de la habitación dándole una última mirada a la nueva mamá.

Gracias por leer y comentar les envió un saludo a mis valiosas lectoras: aniyasha y lindakennedy. Arigatou!