Disclaimer: los personajes de Naruto pertenecen a su creador Masashi Kishimoto.

Comodidad y confusión

Naruto se encontraba en su apartamento, últimamente no se

sentía bien, como ninja no podía quejarse le iba muy bien y

había logrado superar incluso a su padre, de quien por cierto

había conseguido una fotografía donde estaba también Kushina

su madre, sus más grandes cariños estaban siempre frente a su

cama, la foto de sus padres y la de el equipo siete.

Realmente había pasado por mucho dolor, ser huérfano y

rechazado por todos, encontrar amigos de verdad para después

tener que acabar con Sasuke con sus propias manos, amar por

años a una mujer a la cual una vez que pudo conquistar la

relación no función. No podía negarse, en el plano personal su

vida había estado marcada por el dolor y la soledad.

Naruto era entusiasta, hiperactivo, alegre y un tanto despistado,

iluminaba todo a su paso pero empezaba a sentir un vacío en su

corazón que no llenaba ni el ramen, ni la ahora admiración y

cariño de toda Konoha.

Sin pensarlo mucho salió a dar un paseo y no supo en qué

momento llegó a casa de la Hyuga y estaba tocando a su

puerta, al parecer Hinata se había convertido en su mejor

amiga.

Una ojiperla con el cabello suelto, un pantalón negro sencillo y

una blusa color lila abrió a la puerta y esbozó una tranquila pero

encantadora sonrisa, a lo cual el rubio no pudo sino

corresponder con una ancha sonrisa zorruna.

- Hola Naruto kun, pasa por favor- el rubio se introdujo a la

acogedora casa y sonrió aun mas al ver a un pequeño bebe

gateando por todos lados y mostrándose emocionado con la

visita, y es que el pequeño bebe a quien su madre decidió

llamar Kiba en honor a su fallecido padre estaba muy

familiarizado con el Uzumaki, siempre que este iba jugaba con el

niño y la pasaban muy bien, a la ojiperla le parecía que el rubio

se comportaba como un hermano mayor para Kiba, aunque

estaba en edad para ser su padre, esta idea nunca le asomo en

la cabeza lo veía como un compañero de juegos y amigo para su

pequeño.

- Eh! Hola Kiba, pero como has crecido creo que ya puedes

iniciar tu entrenamiento de ninja- acto seguido Naruto empieza

a jugar con el niño hasta hacerlo carcajear, la ojiperla quien

siempre los veía divertida y hasta participaba en el juego, este

día se limito a observar de lejos.

Y es que desde que su esposo murió, ella sabía que sería duro

educar sola a su hijo, le daba mucha tristeza que su pequeño

Kiba no conociera a su padre y no estuvieran juntos los tres

como la familia que debían ser.

Pasado un rato un cansado rubio y un feliz Kiba se sentaron a

descansar un poco en el suelo y la Hyuga les sirvió una deliciosa

limonada, como le agradaba a Naruto todo lo hecho por Hinata.

Finalmente el ojiazul se fue a su casa sonriendo, como siempre

se iba después de visitar a la ojiperla y su pequeño.

El rubio no se percato, pero una mujer lo observaba salir de la

casa de Hinata.

La ojiperla estaba muy contenta recogiendo los juguetes que el

pequeño Kiba traía regados por la casa cuando alguien toco la

puerta, pensó que podía ser Naruto que había olvidado algo

pero no fue así, era nada más y nada menos que Tsume

Inuzuka la madre de Kiba, la ojiperla le abrió gustosa, le ofreció

algo de tomar y le mostro emocionada como estaba grande su

nieto. La Hyuga no tardo en notar que Tsume no mostraba esa

ternura de siempre hacia ella y aunque trataba igual de

cariñosamente al niño, era obvio que su presencia no era por

una simple visita.

Debido a lo mucho que el niño jugó con el rubio no tardo en

quedarse dormido, momento que la Inuzuka mayor aprovecho

para hablar claro con su "nuera".

- Hinata ¿tienes pensado rehacer tu vida?-

La Hyuga le dirigió una mirada de sorpresa – bueno yo… mi vida

ahora es el pequeño Kiba.-

Tsume la observo unos momentos y se puso de pie – me refiero

a si has pensado en volver a casarte.- Esas simples palabras

hicieron que la ojiperla sintiera un ligero temblor, en el tiempo

que llevaba sin su esposo no había pensado en esa posibilidad.

- Yo… yo no deseo enamorarme nuevamente, estoy bien sola-

respondió finalmente la Hyuga.

- Pues, no quiero que sientas que me entrometo en tus asuntos,

pero a mí me parece que tu y el futuro Hokage tienen una

relación muy cercana. –

Hinata se sintió muy incómoda por lo recién escuchado por lo

que prefirió aclarar las cosas de la forma más amable posible

se equivoca Tsume, Uzumaki Naruto es un amigo, fue

compañero nuestro en muchas misiones y tenemos una buena

amistad, pero solo eso, entre el y yo no hay absolutamente

ninguna relación mas allá de eso.-

La Inuzuka mayor no respondió y solo se limito a despedirse con

la excusa que ya había sido algo larga su visita, pero justo

cuando estaba en la puerta se giró hacia la ojiperla

- No tengo nada en contra de que rehagas tu vida, solo piensa

bien las cosas y si sientes algo por él, asegúrate que sienta él lo

mismo por ti y por tu hijo.-

La Hyuga se quedo muy pensativa, no había nada entre ella y

Naruto pero no pudo evitar pensar en las últimas palabras de la

madre de Kiba ¿acaso estaban renaciendo antiguos sentimientos

de ella hacia Naruto?