Disclaimer: No. Tú, yo y el mundo sabemos que los personajes son completamente de S. Meyer y que si no fuese así, yo ya estaría gastando los millones en las Bahamas. Eso sí… el plot de la historia es mío. Así que evita robártelo, si no quieres problemas con la mitad del internet. ;)

Summary: Hemos pasado de ser perfectos, a no ser nada. Yo lo tenía todo, hasta que ella apareció. Hasta que yo me perdí. Hasta que decidí engañar todo lo que alguna vez conocí por un segundo con ella. Éste soy yo, destruyendo mi matrimonio, mi familia y mi vida. Soy Edward Cullen, y ésta es mi historia.


4.- Capítulo

"Another night with her
But I'm always wanting you" Blink 182

Coming Undone

By Mommy's Bad Girl

Agosto, 2009

Argh…— Gruño antes de caer, exhausto, sobre su cuerpo.

Su calor me da escalofríos y quiero llorar de lo mal que se siente su olor en mi nariz.

Todo esto está mal.

Muy mal. Pero no puedo evitarlo.

Cada vez que la veo es… es indispensable que la tenga.

Me levanto sin decir nada, y comienzo a vestirme. Puedo ver a Isabella por el rabillo del ojo, cubriendo su pecho desnudo con la sabana.

El color blanco hace poco contraste con su piel, extremadamente pálida.

Se ve horriblemente tierna.

Me doy asco.

—Vístete y vete. Nos veremos el lunes en la oficina— Murmuro cuando termino de abotonar mi camisa y comienzo a checar mi BlackBerry.

5 llamadas perdidas. De mi esposa.

Jamás me había llamado tanto en una sola noche.

Esto es raro. Muy raro.

Tal vez algo le pasó. Y justo cuando estoy a punto de marcarle…

—¿Edward? — Susurra ella y levanto la vista.

—¿Qué? — Contesto. Y quito el dedo de el botón para hacer la llamada.

—¿Cuándo vas a decirle? — Y no puedo evitar reírme. Es tan… idiota.

—Isabella— y tengo que tomar aire para poder seguir—, si en algún momento de tu vida piensas que YO voy a dejar a mi esposa por TI… estás equivocada. No eres tan importante, ni tan perfecta.

Y con eso, salgo de la habitación pitando, queriendo llegar a mi casa y abrazar a mi esposa. Decirle que la amo y lo mucho que lo siento, aunque ella no entienda de qué hablo.

Pero sé que no lo voy a hacer, porque hay algo en lo que le mentí a Bella… y eso es que se está haciendo demasiado importante.

Tanto que me asusta.

Tanto que ni yo puedo entenderlo.

Veo el reloj, apunta las 12:30 AM y, de pronto, me siento muy cansado.

Tan cansado que ni siquiera me doy cuenta del a fecha tan importante que había pasado 30 minutos antes.

Tan cansado que, cuando subo al coche, ni siquiera recuerdo el por qué una caja de regalo está en la guantera.

Tan cansado… que me vale una mierda hacer trizas mi matrimonio.

En cuanto entro a mi casa sé que algo está mal. Todas las luces están apagadas.

No se ve perfecta.

No huele a perfecta.

No hay nadie.

Primero voy a la cocina, y veo la mesa del comedor puesta a mi paso. Las velas apagadas y un sobre recargado sobre un plato servido con comida fría.

Y luego… recuerdo.

Y quiero golpearme en ese instante.

Mi esposa me había dicho el día anterior que hoy me haría una cena, porque hoy era nuestro aniversario. Que tenía que darme una noticia importante.

Y yo no llegué. Jamás había faltado a una de nuestras cenas.

Nunca la había dejado plantada… porque la amo.

Porque siempre la he amado. Porque ella es perfecta.

Porque no se merecía esto.

¿Qué hice?... Dios, ¡QUÉ HICE!

Tomo el sobre que está en la mesa, y lo abro…

Y lo que leo hace que me tiemblen las manos y el papel se caiga y golpee el piso.

No.

Sí.

No.

Sí.

Esto no podía estar pasando.

Mi vida no podía ser más perfecta… porque si así lo era, la arruinaría más.

Sin pensarlo, corro como loco hacia nuestra habitación, que está en el piso superior, y ahí la encuentro.

Está acostada en posición fetal en medio de la cama y, aunque está dormida, puedo ver lágrimas derramándose sobre nuestras blancas almohadas.

Es hermosa. Es perfecta. Es increíble.

El problema era que, por alguna razón, no era suficiente.

Y me sentía una mierda por ello.

Sin pensar en qué sucedería, la muevo y ella abre los ojos. Sus hermosos ojos verdes. Sus hermosos y llorosos ojos verdes que me observan con tristeza.

Minutos incómodos. Nadie dice nada y luego ella hace un puchero y tiene que respirar para decir sus próximas palabras.

—Se… se te olvidó— Dice en una voz tan diminuta que no entendía cómo era que podía escucharla.

Y mi corazón se rompe, porque es cierto.

Porque por mis errores había olvidado algo que podría haber sido perfecto.

—Lo siento. Lo siento tanto. Por favor… por favor perdóname— Murmuro contra su pelo mientras la abrazo y quiero besar sus lágrimas, porque hasta llorando se ve perfecta.

—Te amo. Te amo. Por favor, perdóname, te amo—Digo una y otra vez, pero ella no dice nada.

Pongo mis manos contra su vientre y suspiro.

—Él o ella va a ser perfecto. Y yo voy a arreglar todo esto— Murmuro, de nuevo, y ella asiente.

Pero no dice nada, y su silencio me mata.

Ella sabe que algo anda mal.

Y yo era un cobarde por decirle que nuestra perfección ya no existía.

Era un monstruo.

—Te amo— Le digo, y siento que muero un poco por dentro.

Y lo peor… es que, aquellas palabras que tanto quería escuchar, no suenan de regreso.


Perfectward ya no es tan perfecto, ¿Verdad?

Lo amo, no sé uds.

Les cuento que me asaltaron y me robaron mi laptop. Estoy bien, pero mi orgullo está herido por no hacer nada. Toda mi info iba ahí... así que, a comenzar de nuevo.

Las amo a uds. también.

¿Opiniones?

"Que el cielo me impida hacer aquello que no quiera"

*Mommy's Bad Girl