Summary (resumen):

Yo soy humana y vivo en un mundo donde los vampiros están en control y están en guerra con los lobos. ¿En donde deja eso a nosotros los humanos? ¿Sera posible forjar un tratado para ponerle fin a la guerra? ¿Se puede encontrar el amor en medio de este lío? Cualquier cosa es posible ¿Verdad?

Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!

Author - Nails233

Transalator – Bells Masen Cullen

La guerra de los mundos

Capítulo III:

BPDV:

"¿Edward?" pregunté mientras palpaba la cama buscándole, pero no encontré nada.

"Está en la mina, Señora, no hay nada de qué preocuparse. ¿Qué le gustaría hacer primero, comer o ducharse?" preguntó Jessica con calma.

"Creo que necesito estar sola ahora mismo." Era todo lo que podía hacer para no empezar a llorar frente a ellas.

"Pero…" Realmente no me importaba lo que Angela iba a decir, solo quería llorar a solas.

"¡SALID!" grité mientras entraba corriendo en el baño y cerraba la puerta con cerrojo detrás de mí.

Apenas había entrado en la ducha antes de que las lágrimas empezaran a caer libremente. Mi corazón se estaba rompiendo en un millón de trozos y no había nada que pudiera hacer. Sintiéndome inútil para detener la sensación de ruptura que me llenaba, caí al suelo de la ducha y dejé que la miseria me superara.

El tiempo no significaba nada para mí, así que supongo que no fue una sorpresa cuando el agua que caía sobre mi cuerpo vestido se puso fría como el hielo. Desearía poder decir que me importaba, pero no. Para cuando Edward cruzó la puerta, estaba acurrucada en una bola, temblando y sollozando en una esquina.

"Shhh, ya estoy aquí. Shhh, dime qué va mal," dijo mientras me cogía y me balanceaba.

No pude detenerme cuando solté, "¡Me has dejado, no me quieres!"

"No te he dejado, he ido a trabajar – y estás equivocada, te quiero más que a nada en el mundo. Tú eres mi mundo ahora, te daría cualquier cosa." Quedé rebosante de alegría cuando dijo eso antes de empezar a besarme.

Realmente quería creer que él me quería pero, ¿era posible que alguien que parecía haber salido de la mitología griega realmente quisiera a una simple humana como yo? En ese momento no me importó que solo me quisiera una vez, estaría dispuesta a una vez de felicidad con él por una eternidad de soledad.

Cuando él aumentó el calor de nuestro beso metiendo su lengua profundamente en mi boca, pude jurar que sentí amor, pasión y desesperación en la acción. Ni siquiera me asusté cuando sus besos se detuvieron en mi cuello y respiró profundamente. Estaba perdidamente enamorada de él y le daría felizmente cualquier cosa que quisiera.

Intenté no temblar cuando moví mis manos de sus mechones broncíneos a su camisa – fallé miserablemente. Tuve que controlarme para no jadear cuando se arrancó la camisa y me dio acceso total a su cincelado pecho, duro como una piedra.

Juraría que mi corazón bailaba deleitado mientras él agarraba el tirante de mi vestido y lo deslizaba por mi hombro. En el momento en que mi pecho desnudo tocó su piel eléctrica, no quise nada más que deshacerme del vestido entero.

No sé si fue demasiado para él, pero en ese exacto momento, alejó mi cara a su pecho y simplemente se quedó ahí, jadeando conmigo. Mantuve los ojos cerrados para que él no viera que ya extrañaba los besos.

Era increíble sentirle temblar cada vez que yo jadeaba, pero me hizo preguntarme porqué. Cuando abrí los ojos, descubrí la razón, estaba respirando en su pezón endurecido. Moviéndose por voluntad propia, mi lengua salió y lamió ligeramente el endurecido lugar. Sabía mejor que cualquier comida que hubiera probado y lo succioné hambrientamente en mi boca para seguir con el masaje con la lengua que había comenzado. Por cada rodeo que daba alrededor de su pezón, era recompensada con un gemido.

EPDV

No estaba feliz por tener que marcharme antes de que Isabella se despertara esta mañana, después de todo, era su primera mañana aquí, especialmente después de las interrupciones de anoche. Había un problema en la mina que requería mi atención. También había querido presentarla a la familia de la que ahora formaba parte, pero eso tendría que esperar hasta que regresara. Me había asegurado de que sus criadas estuvieran ahí para atender sus necesidades.

Tenía confianza en que Angela siempre estaría atenta, pero no estaba tan seguro de Jessica. Jessica era una de las humanas que habíamos traído como una posible pareja para mí, pero yo nunca la quise. Gracias a Dios, el problema se resolvió bastante rápido, dándome la esperanza de que tal vez estuviera de vuelta antes de que Isabella se despertara. Esa esperanza fue rápidamente destruida cuando mi teléfono sonó.

"¿Sí, Jasper?"

"Edward, creo que tienes que volver a casa AHORA. Isabella no ha despertado muy bien, está encerrada en el baño y sus sentimientos son un desastre." Pude sentir mi pecho oprimirse por sus palabras.

"¡Estoy de camino!"

Incluso corriendo a toda velocidad, me tomó diez minutos volver a la casa. Estaba furioso y preocupado a la vez. Furioso porque esto no debería haber pasado y preocupado porque no tenía ni idea del tipo de daño que mi ausencia había causado. Tomó cada onza de mi control no descargar contra todos los que estaban en la casa, especialmente las criadas.

"¿Qué ha pasado? Vuestras instrucciones eran claras, había que mantenerla feliz." No pude mantener a raya mi enfado; se estaba filtrando un poco.

"Lo siento tanto, Señor Edward, ella le llamó y usted no estaba disponible. Nos gritó que nos marcháramos y se encerró en el baño. Lleva una hora ahí dentro llorando."

"¡FUERA! ¡AHORA!" Se podía pensar que con dos criadas, una de ella podía controlar el pedido de mantenerla feliz hasta que yo volviera.

Sin embargo, tal vez ese fuera el problema, ellas no tenían lo que se necesitaba para mantenerla feliz – Yo. Tal ver yo era lo que ella necesitaba para ser feliz o a lo mejor estaba arrepentida.

¿Podía estarse arrepintiendo de haberme besado anoche? Iba a enterarme aunque eso significara que ella rompería mi muerto corazón; tenía que saber que estaba pasando en su cabeza y en su corazón.

Esperaba que ella no creyera que el cerrojo de la puerta me mantendría fuera. Honestamente, el cerrojo cedió en el momento en que moví el pomo.

Mi interior se destrozó cuando miré a la ducha y la vi acurrucada en una bola llorando. Después de cerrar el agua, la recogí y la acuné; su piel estaba muy fría, incluso para mí.

"Shhh, estoy aquí ahora. Shhh, dime qué va mal." La balanceé dulcemente contra mi pecho.

"Me has dejado, no me quieres." Así que, lo que había desatado sus emociones era que me echaba de menos. Creo que a mi corazón le habían salido alas, porque estaba intentando volar.

"No te he dejado, había ido a trabajar. Y estás equivocada, te quiero, más que a nada en el mundo. Tú eres mi mundo ahora, te daría cualquier cosa." Y para probar que hablaba enserio, busqué su hermosa boca y empecé a llenarla de suaves y dulces besos.

No sé cómo pasó pero, un minuto la estaba besando dulcemente y al siguiente estaba poniendo cada parte del amor que sentía por ella en un beso muy caluroso. El momento en que deslicé mi lengua entre sus perfectos labios, me deshice, le daría cualquier cosa que ella quisiera.

Con manos temblorosas, intentó desabrochar mi camisa mientras yo la ponía sobre sus pequeños pies. Cuando no tuve más paciencia para esperar, me arranqué la camisa por ella. Sentir sus manos pasar por mi pecho hizo que mi masculinidad ardiera. La quería ahora, pero todavía estaba el problema de su vestido mojado de por medio.

Besándola por el cuello, no pude evitar oler su maravilloso bouquet antes de ir a su hombro. Enganchando mi dedo en el tirante, lo arrastré por su hombro para tener acceso sin obstáculos.

Sentir su ahora expuesto pecho contra mi piel me hizo temblar deleitado. Me hizo falta todo mi autocontrol para dejar de besarla y llevar su cabeza a mi pecho. Creí que iba a entrar en combustión espontánea cada vez que respiraba en mi pezón endurecido. Me pilló completamente con la guardia baja cuando lamió suavemente mi ya estimulado pezón y, cuando lo succionó en su cálida boca, todo lo que quise hacer fue devolverle el favor. Solo pensar en succionar uno de sus pechos me excitó en proporciones épicas.

"¡Edward! ¡Estamos cansados de esperar para conocer al nuevo miembro de nuestra familia!" Los pensamientos de Alice interrumpieron con dureza mi disfrute.

"¡Alice! ¡Todavía no estamos listos!" le contesté al duende.

"¡Bueno, pues preparaos o Emmett va a arrastraros fuera en cualquier estado en que estéis!"

"Isabella, tenemos que parar ahora o la familia nos arrastrará físicamente al piso de abajo, vestidos o no," dije mientras volvía a poner el tirante en su lugar.

"Pero, ¿y si no les gusto?" susurró suavemente mientras me miraba a través de sus largas pestañas.

"No les gustarás – les encantarás." Esta maravillosa criatura nunca volverá a estar falta de amor.

"Estaré fuera esperando a que termines de cambiarte; te sugiero que te pongas algo que no se tarde mucho en quitar, porque definitivamente no he terminado contigo aún," ronroneé en su oído. ¡Y eso era una promesa!

Sus criadas estaban al otro lado de la puerta, les dije que fueran a ayudarla a verse presentable. Finalmente Isabella salió de nuestra habitación viéndose impresionante en su vestido de terciopelo rosa con zapatillas planas rosas a juego. Una vez más, la mujer podría llevar un saco de patatas y verse perfecta.

BPDV

Prepararme para conocer a la familia me puso de los nervios. Definitivamente, podría esconderme en el dormitorio el resto de mi vida. No podía superar el miedo de que tal vez no les gustara; al menos Edward estaría a mi lado. Tras respirar profundamente para calmarme, fui a unirme a Edward en el pasillo y mi corazón se derritió cuando fijé mis ojos en los suyos.

Hasta ese momento, había evitado mirarle a los ojos, probablemente por miedo a que se enfadara, pero él solo me había sonreído dulcemente. En cuanto me extendió su mano, la agarré con fuerza y recé por no caerme por las escaleras.

Todos estaban esperando en la sala de estar; quedé atónita mirando la decoración. La habitación era enorme con paredes de un cálido color caramelo, una chimenea con el fuego encendido, tres sofás de color crema y una mesita de café de cristal, cuadrada. Era definitivamente elegante, pero aún así acogedor. Sentada en los sofás estaba, esperaba, toda la familia, porque había seis de ellos, sin incluirnos a Edward y a mí. Me escondí detrás de Edward y miré sobre su brazo.

"Isabella, me gustaría presentarte a Esme, mi madre y esposa de Carlisle, recuerdas a Carlisle, por supuesto."

"Hola," salió como un grito.

"Esta es Alice y su pareja Jasper, y allí están Rosalie y Emmett."

"¡Hey, ven aquí y danos un abrazo!" Edward se encorvó de repente, gruñéndolos a todos.

"¡Emmett, aléjate de Edward ahora!" ordenó Alice.

"Hey, Edward, cálmate hombre. ¿Cuál es tu problema?" Levantó las manos a modo de rendición.

"Emmett, realmente tienes que apartarte, sus emociones están desatadas." Probablemente, debería haber estado asustada, pero no lo estaba. Por alguna razón, Edward nunca me asustaba.

"Edward, hijo, por favor… tienes que relajarte, no necesito tu don para ver qué está pasando aquí. Nadie va a alejar a Isabella de ti. Ella es tuya y solo tuya. Así que, ¿por qué no la llevas de vuelta al piso de arriba y nos reunimos más tarde?" Esto pareció calmarle ligeramente. Solté una risita cuando se dio la vuelta y me lanzó sobre su hombro antes de volver volando al piso de arriba.

APDV

"Vale, que alguien me diga qué acaba de pasar," gimió Emmett.

"Emmett, Edward ha estado a punto de luchar contra la familia para proteger su derecho sobre Isabella. Todavía no han consumado, así que cree que todos los hombres van a alejarla de él." Lo había visto a tiempo para avisarles, no iba a ser bonito; Emmett e Isabella no iban a salir de ello.

"Nunca antes he visto a nadie hacer eso, sé que Edward es sobreprotector, pero eso ha superado cualquier cosa que he visto," dijo Rosalie.

"Ha pasado antes… conmigo. Había esperado más de trescientos años para encontrar a Esme y, cuando la encontré, me sentí como si todos quisieran alejarla de mí. Por eso supe, cuando le miré a los ojos, que mataría por ella si es necesario."

"Los vampiros son protectores por naturaleza, ¿por qué esto es tan diferente?" preguntó Emmett.

"Porque él ha esperado más de un siglo para encontrarla y, habiendo vivido en una familia en la que todos tienen pareja excepto él y unido al hecho de que Carlisle no le dio elección al encontrarla, tiene miedo de que si Carlisle cambiara de opinión, él la perdería. Imagina estar en sus zapatos, ¿cómo reaccionarías si hubieras pasado cien años buscando a Rose? ¿Qué harías para hacerla tuya? ¿A quién matarías para mantenerla a tu lado?" Jasper, como Carlisle, sabía lo que era esperar tanto tiempo por una persona que le completara.

"No se sentirá completo hasta que la tome como suya, luego aún será sobreprotector con ella, pero no será tan agresivo. Con tiempo, nos permitirá que nos acerquemos a ella pero, hasta entonces, debemos ceñirnos a que solo visitemos las mujeres," dijo Esme mientras se acurrucaba en el abrazo de Carlisle.

"Alice, ¿cómo de mala fue la visión? ¿Tenemos que preocuparnos porque Edward dañe a Isabella?"

"No, Emmett, ella estará bien ahora. Si la hubieras tocado, él te habría descuartizado e Isabella habría sido matada en la pelea. Pero ahora ha cambiado, de hecho, no los veremos durante los próximos dos días." No les dije el resto de lo que había visto. Quería que fuera una sorpresa.

"Alice tiene razón. Por ahora, es todo lo que podemos hacer para que canalicen internamente la lujuria que desprenden." Cuando Jasper rió, supe que tendríamos una tarde excelente. En realidad, la tendría toda la casa y, por las sonrisas de sus caras, ellos también lo sabían.