Summary (resumen):
Yo soy humana y vivo en un mundo donde los vampiros están en control y están en guerra con los lobos. ¿En donde deja eso a nosotros los humanos? ¿Sera posible forjar un tratado para ponerle fin a la guerra? ¿Se puede encontrar el amor en medio de este lío? Cualquier cosa es posible ¿Verdad?
Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!
Author - Nails233
Transalator – Bells Masen Cullen
La guerra de los mundos
Capítulo VIII:
Edward's POV
Poco después de las cuatro esta mañana, Carlisle me preguntó si me uniría a los otros para interrogar al lobo. Esperaba que pudiéramos obtener algún conocimiento de su repentina aparición y, por supuesto, Jasper tenía algunas preguntas en cuanto a cuantos eran. Era difícil para mí alejarme de Bella tras las noticias de anoche, pero era importante que les ayudara en este pequeño interrogatorio para recoger la información necesaria. Así que, antes de marcharme, le escribí a Bella una rápida nota.
Bella,
Mi amor, siento no estar aquí contigo, pero tengo que ir al interrogatorio del lobo. Estaré en casa tan pronto como sea posible. Te echaré de menos todo el tiempo que esté fuera. Por favor, cuida de nuestro precioso encargo. Que te quedes hoy en la cama es definitivamente indispensable. Angela estará ahí para atender todas tus necesidades.
Por siempre tuyo,
Edward
Por consejo de Alice, le llevamos el vestido de algodón blanco que Bella llevaba cuando llegó de Forks. Nunca había estado más agradecido, porque en cuanto entramos en la celda de contención, fuimos saludados por una metamorfa desnuda. Esa es una vista sin la que puedo pasar, gracias. Por alguna razón inexplicable, el único cuerpo femenino que quería ver desnudo era el de Bella, el resto no me gustaban. Estoy seguro de que mi gruñido asustó a la chica cuando me di la vuelta y le lancé el vestido sobre mi hombro a Carlisle para que se lo diera. No me di la vuelta de nuevo hasta que la escuché terminar de vestirse.
"Enserio, Edward, solo es una metamorfa. Sé que no reaccionas así a Bella." Jasper soltó una risita, pero sus palabras tocaron un nervio en la chica. Sus pensamientos eran sobre querer encontrarla y marcharse con ella. Ahora la estaba gruñendo abiertamente. Ella quería a mi Bella y mi hijo no nacido.
"¡No vas a acercarte a mi pareja!" No me importó enviarla a la esquina de la celda. ¿Cuándo aprenderían los lobos a no amenazar a la pareja de un vampiro?
"Espera Edward… ¿para eso ha venido? ¿Para llevarse a Bella?" Podía ver lo confundido que estaba Jasper por este desarrollo.
"¡Sí Jasper, justo igual que el otro, quiere quitarme a Bella!"
"¿Para qué? ¿Por qué quieren a Bella?" En cuanto Emmett preguntó eso, la chica empezó a pensar en alguien llamado Sam, pero no era un pensamiento cariñoso.
"¿Quién es Sam y para qué quiere a mi pareja?" gruñí. Se podía ver que no se imaginaba que supiera lo que había pensado y no pudo enmascarar la mirada de shock en su cara.
"¿A qué te refieres con que la quiere como un regalo para su mascota? ¿QUIÉN ES SU MASCOTA?" De repente llenó mi mente con imágenes de una mujer con el pelo castaño claro colgando del brazo de un metamorfo.
"¿Por qué la quiere ella?" Me respondió con una imagen, una imagen de la mujer sosteniendo a una niña pequeña.
"Edward, venga, compártelo con la clase, ¿qué pasa?" preguntó Emmett.
"La mascota es la madre de Bella." Este hecho me molestó.
¿Querría Bella dejarnos a nosotros o a mí si sabía que su madre la estaba buscando? ¿Realmente alejaría a mi hijo de mí? ¿Podía realmente dejarme así? ¿Podía forzarla a quedarse contra su voluntad? ¿Realmente querría forzarla a quedarse conmigo? Me sentí como si alguien le hubiera dado con un mazo a mi corazón cuando decidí que tendría que dejarla ir.
"¡Edward para! Tus emociones están desbordadas." Levanté la mirada y vi la cara de Jasper contraída de dolor.
"Lo siento, Jasper… ¿Y si…?" No era capaz de decir el resto.
"Edward, sé lo que estás sintiendo, pero tienes que parar, no tienes ni idea de cómo va a reaccionar ella a las noticias. Deja de mortificarte hasta que hablemos con ella." Jasper tenía razón, me enteraría pronto pero, ahora mismo, teníamos que lidiar con el problema inmediato.
"¿Cómo te llamas, chucho?" demandó Emmett en voz alta.
"Leah, Leah Clearwater." Suspiró al pensar que era inútil luchar, yo lo sabría igualmente.
"Leah, ¿cómo pasaste por la valla eléctrica?" Jasper quería saber dónde había fallado nuestra seguridad. Ella sacudió la cabeza, pero era demasiado tarde, yo ya había leído sus pensamientos.
"Esperó a que Rose hiciera el mantenimiento mensual, le dio un espacio de dos minutos." Así que vamos a tener que cambiar eso.
"¿Cuántos sois en tu manada?"
"Doce lobos y tres humanos." Pensé con curiosidad porqué habría humanos en la manada.
"¡Edward, tantos podrían acabar con nosotros!"
Asentí a los pensamientos de Jasper. Tenía razón, eran demasiados para que pudiéramos con ellos de una vez.
"¿Es Bella la única razón de que estés aquí?" Carlisle curvó la ceja indicando que quería continuar las preguntas por este camino.
"Sí, la seguimos desde Forks." Sus pensamientos no decían lo mismo. Ellos la habían seguido y ella tenía que llevársela, pero realmente no la quería.
"¿Estás bajo las órdenes del Alfa de llevártela? ¿Es ese quién tiene a la madre de Bella como mascota?"
"¡Sí! Por favor, dejadme marchar, por favor." Sollozó mientras pensaba en otro metamorfo de forma cariñosa y los imaginó abrazándose. Vale, eso era asqueroso, realmente no quería verlos aparearse. Sin embargo, la visión de un lobo cachorro fue lo que me tocó una fibra.
"Carlisle, no podemos matarla, está con un cachorro." De repente se pudieron ver los ojos de Carlisle bailar deleitados mientras sonreía ampliamente.
"De verdad, ¿de cuánto estás? ¿Cuánto tiempo estás gestando? ¿Los tenéis de uno en uno o múltiples?" Estaba actuando como un vampiro en un banco de sangre por primera vez.
"Tienes que relajarte, Carlisle; no le estás dando la oportunidad de contestar."
Carlisle acercó una silla a la puerta eléctrica que contenía al lobo y pasó la siguiente hora haciéndole preguntas. Sus pensamientos eran simples y, mientras no fuéramos a hacerle daño a ella o a su hijo, ella no tenía razón para no responder las preguntas.
Bella's POV
La mañana llegó pronto para mí solo para encontrar una nota explicativa de Edward, había ido con los otros a interrogar al lobo de ayer. Tenía toda la intención de seguir el consejo de Edward de quedarme en la cama durante un rato hasta que mi estómago empezó a revolverse. Una vez que empezó, no hubo forma de pararlo. Poniéndome una bata, fui al baño tan rápidamente como pude, llegando al váter justo a tiempo para devolver violentamente los inexistentes contenidos de mi estómago. Sin embargo, antes de que tuviera la oportunidad de ponerme de pie, todas las mujeres de la casa se habían reunido en el baño.
"Está bien, Bella. Te tengo, solo inclínate contra mí un poco mientras Alice y Rose te limpian." Era agradable que Esme me abrazara, era algo que no había hecho en años ya que a Renee se la habían llevado de Forks por inestabilidad mental.
Esa mujer no podía mantener sus pensamientos en una cosa durante más de tres segundos. Si no hubiera sido por mi padre, me habría muerto de hambre antes de que el Maestro Eleazar tuviera la oportunidad de probarme para la casa BWP (Breed With a Purpose = Cría con un propósito. Es la casa en la que los Volturi crían a los que van a tener habilidades una vez convertidos).
"Bella, ¿te sientes mejor?" preguntó Rose mientras terminaba de lavarme la cara con un paño húmedo y frío.
"Sí… creo… no." Empecé a vomitar de nuevo en ese momento porque Angela entró con mi bandeja del desayuno.
"Angela, por favor, deja la bandeja fuera y, ¿puedes coger mi traje de baño, por favor?"
"Por supuesto, Señora Esme, ahora mismo." Escuché a Angela moverse mientras Alice abría el grifo de la ducha.
Alice me levantó, ya que mi cabeza daba vueltas y mis piernas temblaban. No llegué a ver a Esme cambiarse pero lo siguiente que supe era que yo estaba desnuda y ella me metía en la tibia ducha. Fue un shock, ya que normalmente yo usaba agua muy caliente.
"Errr – esssstá – un pppoco – fffría," solté mientras me castañeaban los dientes.
"El agua extremadamente caliente va contra las reglas, ahora déjame lavar tu pelo, ¿vale?"
"Esme, ¿pppuedo vvver laas rreglass?" pregunté.
"Por supuesto, Alice te hará una copia y la dejará en tu cama antes de que hayamos terminado aquí." Su forma de lavar el cuerpo era igual de buena que su forma de lavar el pelo.
"Rose, está lista para que la ayudes a secarse." Rose abrió la puerta y extendió mi bata rosa para que me la pusiera. Estaba bien verla sonriéndome, no sonreía mucho.
"Vamos, Bella. Angela tiene algo de ropa cómoda para que te pongas y tal vez luego puedas intentar comer, si te apetece." Tras ser secada por Rose, me puse el pantalón de deporte negro y la sudadera gris de Edward antes de meterme de nuevo en la cama y cerrar los ojos.
Cuando me desperté de nuevo poco después, tuve una visión gloriosa. Edward estaba tumbado en la cama y me tenía acunada en sus brazos. No pude evitar sentirme preocupada por la expresión que tenía en la cara. Tal vez había hecho algo malo y no me había dado cuenta. No había tenido oportunidad de leer las reglas que Alice me había dejado. ¿Habíamos conseguido a una nueva chica humana que le gustaba más que yo? ¡Oh, por favor, que no sea que no quiere al bebé! Estaba a punto de preguntar cuando él habló primero.
"¿Te sientes mejor? Esme ha dicho que has tenido una mañana dura." Asentí porque no estaba convencida de que mi voz no fuera a quebrarse.
"Bueno, me alegro de que te sientas mejor, siento no haber estado aquí. Bella… tengo que hablar contigo sobre lo que he sabido esta mañana cuando hablamos con el lobo." Mis manos empezaron a temblar solo de pensar en él tan cerca del lobo.
"Vale, ¿he hecho algo mal?" ¡Por favor, que no sea sobre el bebé! Recé.
"Dios, no, amor. No es nada que hayas hecho." Me llené de alivio mientras él acariciaba dulcemente mi mejilla.
"Entonces… ¿qué es?" susurré.
"La loba nos ha dicho porqué está aquí y… su manada… está intentando alejarte… de mí." Bueno, eso no son muy buenas noticias.
"¿Por qué me quieren?"
"Para hacerle un regalo a la mascota del Alfa." Se estremeció cuando lo dijo y no pude culparle.
"¿Y por qué me quiere su mascota?" ¿Iba a ser su comida?
"Te quiere porque…" suspiró "es tu madre." ¿RENEE?
"¿Aún está viva después de todos estos años?" Creí que había muerto hace tiempo.
"Eso parece pero, la pregunta ahora es, ¿cómo procedemos?"
"No lo entiendo, ¿proceder cómo exactamente?"
"Bueno, supongo que… debería hacerse algún tipo de transferencia. No quiero que corras por el bosque intentando buscarles." ¿Él va a enviarme?
"¿Vas a entregarme a ella?" ¿Qué pasa con nuestro bebé?
"Quiero que seas feliz, así que haré lo que haga falta para que eso suceda." Iba a enviarme embarazada a vivir con una manada de perros y una madre psicótica. ¿Realmente creía que estaría dispuesta a permitirle alejarme?
"¡CARLISLE!" Me estaba desmoronando y lo sabía. No podía detener las lágrimas por mucho que lo intentara mientras me alejaba de los brazos de Edward y me dirigía a la puerta cuando Carlisle llegó.
"Bella, ¿qué sucede?" Al menos a Carlisle parecía importarle.
"Por favor, no le permitas enviarme lejos, por favor, te lo suplico. Si él no me quiere… bien, pero envíame a trabajar en el recinto o en la mina, no me envíes con ellos." A este punto estaba de rodillas suplicando.
"Bella – nadie y quiero decir nadie, va a enviarte a ninguna parte." Edward intentó agarrarme, pero me alejé de él. Después de todo no me quería.
"Bella, lo siento… creí que querrías ir con ellos." ¡POR QUÉ!
"¿Y por qué querría yo eso?" solté mientras mi enfado empezaba a sacar lo mejor de mí.
"Bella, has malentendido a Edward, él no quiere…"
"Sí, sé que él no me quiere. Puedo verlo sola, tampoco es que yo sea especial. ¡Pero no iré con ellos, nunca!"
"¡BELLA, TE AMO! ¡Siento no haber sido claro! ¡Siento no haberte dicho lo hermosa y especial que eres realmente! Y, sobre todo, siento haber pensado que no querrías a un monstruo como yo…"
"Tú no eres un monstruo y, si lo fueras… serías mi monstruo," susurré el final.
"Realmente… no quiero que me dejes, sino que quiero que te quedes conmigo y nuestro hijo para siempre… pero no te forzaré a nada. Así que, por favor, dime lo que quieres y te lo daré." Estaba tan perdida en lo que él había dicho y la mirada de dolor en su cara, que ni siquiera noté a la familia marchándose, dándonos la privacidad que necesitábamos para reconciliarnos.
"¿Realmente? Quiero pasar una eternidad contigo y nuestro hijo o hijos. Quiero estar a tu lado a través de todo lo que la vida nos lance y quiero que me ames para siempre."
"Oh, amor, puedes tenerme a mí y mucho más, no puedo negarte nada," dijo antes de ponerme entre sus fuertes brazos y darme un caliente beso lleno de deseo en mis desesperados labios.
Mientras me acercaba más a él, me di cuenta de la pieza que faltaba en el puzzle de Edward. Él no creía que me mereciera, igual que yo no creía merecerle a él y, sin otra palabra, me levantó y nos tumbó en la cama. Parecía que solo necesitábamos sostenernos el uno al otro y corregir nuestro mundo. No había forma de que fuera con los lobos, aquí es donde estaba mi corazón y donde iba a quedarme.
