Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!

Author - Nails233

Transalator – Bells Masen Cullen

La guerra de los mundos

Capítulo XII:

Bella's POV

"Edward, ¿vamos a alguna parte?" Solté una risita al preguntar mientras Angela empezaba a llevarme al baño con un jersey azul oscuro y unos leggings negros sobre su brazo. ¿Desde cuándo necesitaba abrigarme para estar en la cama?

"Sí, mi dulce dama, tengo que ir a revisar los nuevos corrales que hemos hecho fuera de la verja. Ya que llevas encerrada en la habitación una semana, creí que un poco de aire fresco te iría bien y Carlisle te ha dado permiso para un viaje hasta la verja para ver a tu madre." Soltó una risita mientras cruzaba la habitación para saludarme cuando salí de cambiarme.

Me di cuenta cuando dio un golpecito en mi labio con el dedo de que me lo estaba mordiendo. "¿No quieres verla, Bella?" preguntó mientras rodeaba mi barriga con sus brazos.

Solté profundamente el aire antes de responder. "¿Y si ella no entiende?" Se sintió maravilloso cuando empezó a frotar mi espalda con pequeños círculos.

"Entonces la haremos entender. Yo te amo y tú me amas, eso es todo lo que importa." Cuando me dio una sonrisa tranquilizante que subió a sus ojos, no pude evitar creerle.

"Edward… ¿puedo preguntarte algo?"

"Por supuesto, lo que sea." No me gustaba cuando su sonrisa empezaba a desvanecerse.

"¿Por qué tus ojos cambian tanto de color? Eran rojo rubí cuando llegué, luego son profundamente negros cuando… um… ya sabes, y ahora son casi dorados."

Fue un alivio escucharle reír incluso aunque me hiciera sentir ligeramente estúpida. Esa sensación no duró mucho porque, en cuanto sus dedos pasaron por mi mejilla, la única sensación que tuve fue de deseo, de que me tocara más.

"Cambian por varias razones, por ejemplo ahora deberían ser negros. El negro es par el hambre y sed y, tras un mes sin que me toques, estoy… definitivamente hambriento," ronroneó en mi oído, tenía razón, eran negros otra vez.

"Eran rojos cuando nos conocimos por la subasta; todos bebimos sangre humana para que no supieran nada de nuestro estilo de vida alternativo. No muchos vampiros viven de la sangre de animal. Ahora que hemos vuelto a nuestra dieta habitual, están volviendo a su dorando normal." No estaba segura de porqué se encogió de hombros. ¿Creía que no me gustaba color o su estilo de vida?

"Creo que son hermosos," susurré, esperando que él no pensara que era un insulto a su masculinidad, pero estaba siendo honesta sobre cómo me sentía.

Cuando preguntó, "¿De verdad?" Tuve que morderme el labio para evitar que me temblara.

"Sí, realmente lo creo." Solté una risita cuando él lo hizo. Su risita se ha convertido en mi sonido favorito en el mundo. Gracias a Dios, alivió rápidamente mi ansiedad.

"Gracias, yo también encuentro tus ojos preciosos," susurró antes de rozar sus labios con los míos. Gemí cuando él no siguió.

"Angela, por favor, encuéntrate con nosotros en la furgoneta." Como ahora me llevaban en brazos por las escaleras, ya estábamos sentados cuando Angela se unió a nosotros.

Esta era la primera vez que subía en la furgoneta blanca para quince personas, ya que solo la usaban para transportar a los trabajadores por el recinto. Ahora que Rose estaba fuera en su muy esperado momento de futura mamá, Edward y Jasper se encargaban de los deberes de transporte. Edward debió de notar mi aprehensión, porque tomó mi mano en la suya y me sonrió. El viaje de una hora hasta el recinto pasó rápido mientras Angela y yo hablábamos sobre nombres de bebé. No había forma de que fuera a decidirlo sin Edward, pero estaba bien tener algunas ideas, era fácil saber cuáles no le gustaban por su ligero gruñido, que era realmente lindo y me hacía sonreír. La ansiedad apareció cuando aparcamos en la clínica. ¿Realmente podía esperar que Renee entendiera? ¿Se sentiría feliz por mí cuando eligiera quedarme en el otro lado de este retorcido mundo en guerra?

"Lo siento amor, pero nada más de llevarte en la espalda, estás demasiado redonda como para encajar en mi espalda," dijo mientras me levantaba en sus fuertes brazos y se dirigía a los bosques.

"Gracias por hacer esto, no importa lo que ella diga, este es mi hogar y tú eres mi vida." Me acurruqué en su pecho y me relajé inhalando su celestial esencia. Ahora hacía mucho frío en Alaska, pero eso era de esperar en Noviembre. En días como este, deseaba que a los humanos se les permitiera usar abrigos en lugar de capas con el sello de nuestro dueño en ella.

"De nada, pero creo que yo debería ser el agradecido, tú me has dado una vida en lugar de una existencia. Me das todo solo con respirar," ronroneó el final en mi oído, provocándome escalofríos.

"¿Tienes frío, amor?"

"Solo un poco, nada que no pueda aguantar."

Edward's POV

Sentir a Bella temblar contra mi pecho era inaceptable y dado el hecho de que ella estaba embarazada, solo lo empeoraba. Sabía que era ilegal, pero me daba igual, no arriesgaría a ninguno de ellos, así que la puse de pie y me quité el abrigo. Tras apartar los pliegues de su capa, se lo envolví alrededor de los hombros y la cubrí de nuevo con la capa. Personalmente, nunca había entendido la ley sobre los abrigos; realmente, ¿qué creía la Familia Real que iba a hacer un abrigo? Especialmente en Alaska, mucha gente moría congelada debido a la falta de ropa de invierno.

"¿Edward? ¿Qué estás haciendo? No puedo…"

"Isabella, no te arriesgaré a ti o a nuestro hijo, así que si Aro quiere venir y castigarme, puede hacerlo." No le di la oportunidad de discutir conmigo ahí, así que la volví a coger en mis brazos y me aseguré de que estuviera completamente cubierta y caliente.

"Gracias por cuidarme, pero no quiero que te hagan daño por mí."

"La pena para este tipo de delito es una multa de sangre, Bella, una que estoy más que dispuesto a pagar, pero dudo altamente que haya algún vampiro no-familiar que esté mirando." Levanté la ceja para retarla, pero ella solo se acurrucó más y soltó una risita.

Bella descansó cómodamente envuelta en mis brazos hasta que alcanzamos la verja. Cuando miré bajo la capucha, ella estaba pestañeando y mordiéndose el labio inferior furiosamente. Justo entonces me hice una promesa, una vez que la llevara a casa, ese labio era mío. Caminando de un lado a otro frente a la verja estaba Sam y una mujer que supuse que era la madre de Bella. Se parecía a Bella; supuse que de ahí había heredado Bella su apariencia. Bella aún se negaba a mirar hacia su madre.

"Buenas noches, Sam. Esta debe ser Renee."

"Gracias, Edward. Renee se ha sentido un poco ansiosa. Como prometí, aquí hay algunos animales para repoblar vuestro bosque." Hizo un gesto hacia los nuevos corrales.

"Gracias, Sam. Estoy seguro de que el alce ayudará a repoblar los que se han quedado vacíos. Bella, corazón, voy a dejarte en el suelo, pero recuerda no tocar la verja. Renee, déjame decir que estoy encantado de conocerte y cuando Bella esté lista para hablar, se quitará la capucha. Yo no la controlo, así que tiene que querer hacer esto, yo no la presionaré."

"Bella, corazón, ¿cómo estás?" Ella dudó antes de dejar caer la capucha.

"Estoy bien. Un poco cansada, pero me tratan de maravilla y no podría ser más feliz. ¿Cómo estás tú, mamá?"

"Estoy realmente feliz. Sam me encontró cuando dejé Forks y cuida bien de mí." Sus pensamientos sobre Sam eran de cariño, realmente la había integrado y cuidaba de ella.

"Gracias, Sam por cuidarla. Por favor, no creas que estoy siendo ruda pero, en mi condición, tengo que estar de vuelta pronto."

"Mi bebé va a tener su propio bebé. ¡Estoy tan orgullosa de ti! Has encontrado amor y felicidad y eso en este mundo lo es todo. Por favor, si te apetece… ¡SAM!"

"No tengas miedo, Renee, es mi hermano, Emmett. Está aquí para encargarse de los animales y que yo pueda llevar a Bella de vuelta sin retrasarme."

"Renee, si esperas aquí hasta que Emmett vacíe el corral, te dejará una bolsa de ropa para tu manada. Si la necesitáis es vuestra. Te veremos la semana que viene si a Bella le apetece."

"Gracias Edward, sobre todo por querer a Bella y también por la ropa." Supe por sus pensamientos que realmente necesitaba la ropa para el invierno, ya que se quedarían cerca y lejos de las luchas del sur.

"Es un placer y, si necesitáis algo como comida o medicamentos, podéis usar el teléfono que está en la bolsa para contactar conmigo. Escóndelo bien, no queréis que os pillen con él."

"Lo haré. Bella, espero verte la semana que viene, corazón." Se preguntó si la llamaríamos cuando el bebé llegara.

"Sí, Renee, cuando el niño nazca te llamaré. Ahora, mi pareja está temblando de frío, así que realmente necesito llevarla de vuelta."

"Sí… hasta la semana que viene. Adiós, Bella."

"AAAdiós, mmmmamá." Los dientes de la pobre Bella empezaban a castañear, así que la levanté rápidamente, la envolví fuertemente y empecé a caminar de vuelta.

En cuanto llegamos a la casa, Esme y Alice le pusieron encima una manta y tenían un baño y chocolate calientes listos para Bella. Angela tuvo mucho cuidado al poner a Bella en la bañera y la lavó dulcemente. Una vez que Bella estuvo de vuelta en la cama, Angela fue a por un bol de sopa caliente. Bella estaba tan relajada después de comer que se quedó dormida rápidamente.

Emmett's POV

Era increíble escabullirme para ayudar a Edward con los animales mientras mi muñeca echaba la siesta, bueno… fingía echar la siesta. El Señor sabe que necesitábamos los alces para ayudar a volver a llenar nuestro rebaño. Sí, asusté a ese chucho, pero eso solo fue un bonus. La reunión con la madre de Bella fue bien pero con la pobre Bella temblando por el frío, terminó pronto. No culpo a Edward, Rose va a adoptar y aun así no la querría ahí fuera. Él tenía razón sobre que Elizabeth no quería al bebé, lo único que dice es que una vez que nosotros tengamos al bebé, su vida podrá volver a ser de la forma que era antes del incidente.

Rosie ya lo tiene todo pedido para nuestro pequeño. Se lo pasó realmente bien arreglándolo todo y Esme ya ha llamado y nos ha dicho que había conseguido dos niñeras híbridas para el día en que llegaran los bebés. Rose está tan lista para esto, no sé cómo voy a agradecerle a Edward, pero encontraré la forma.

Pude escuchar a mis chicas moviéndose por la casa cuando llegué, estaban esperando sus masajes, sin duda. Bueno, un masajista acaba de llegar.

A/N Many Thanks to Bells for all her translations. Without her this wouldn't be in spanish. She is the best translator i've encountered! And with her help When the Missing Come Home in English has beed removed from the theif who plagerizied it. Love her to pieces!