Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!
Author - Nails233
Translator – Bells Masen Cullen
La guerra de los mundos
Capítulo XIV:
Edward's POV
"¡Hoy es el día! Espero que estéis listos para conocer al primer miembro nacido de forma natural de la familia Cullen," anunció Carlisle orgullosamente.
"¿Estás seguro?" Estaba un poco nervioso por convertirme en padre por primera vez.
"Sí, Edward, estoy bastante seguro. ¿Estás listo? La primera parte es responsabilidad tuya. Yo solo entraré después para el parto real, pero tú tienes que hacer que rompa aguas. A no ser que quieras que yo la abra cortándola y saque al niño así." Sí… no, definitivamente no quiero eso.
"¡No! Yo me encargaré de ello. Cuando esté hecho, te llamaré y podrás hacer la parte dura."
"Deja de reírte, Jasper." ¿Cómo se atreve a cuestionar lo duro que puedo ponerme? No he tenido el placer de intimar con Bella en seis semanas. ¡Por supuesto que no tendré problemas para hacer que rompa aguas!
Me tomé un momento para pensarlo todo. Era abrumador cuánto había cambiado mi vida desde que la primera visión de Bella le había llegado a Alice. Quedé cautivado en cuanto la vi, todo desde su cara con forma de corazón a sus brillantes ojos, incluso sus suaves mechones caoba me cautivaron. Ahora era su inflamado abdomen lo que me tenía encantado, solo de saber que yo había puesto esa vida ahí. Decidí que, por mucho que quería inducir el parto, quería dejarla dormir un poco más, ya que iba a ser un día largo para ella.
Cuando Angela llegó con su bandeja del desayuno, me sentí mal por devolverla, pero las reglas decían que nada de comida hasta después del parto. Angela lo entendió y dijo que lo guardaría para más tarde. También dijo que estaría esperando fuera para poder estar con Bella después del parto. Se habían hecho muy amigas desde que Jessica se fue al entrenamiento. Me sentía agradecido por eso; Bella necesitaba a alguien en quien confiar como amiga. Sus visitas a su madre las dos semanas pasadas también habían mejorado su estado de ánimo. Sam incluso se había superado en su esfuerzo por repoblar nuestro bosque. Ahora trae una variedad de animales dos veces a la semana. Tuve la oportunidad de preguntarle por la manada de Port Angeles y, aunque él conocía a muchos de ellos personalmente, no sabía porqué querían a Bella. Al final, había aceptado enviar a algunos chuchos para ver si ellos podían enterarse. También pude tener un rápido vistazo a través de su mente de Leah viéndose redonda y feliz con su embarazo.
"Edward, de nuevo con la mirada perdida." Bella se había despertado mientras yo estaba perdida en mis pensamientos.
"Buenos días, hermosa, Carlisle ha tomado una decisión esta mañana." Se veía adorable cuando intentaba mirar sobre su barriga.
"Y, ¿cuál es?" Pude ver la esperanza en sus ojos mientras intentaba incorporarse apoyándose en sus codos.
"Ha dicho que hoy es el día. ¿Estás lista, amor?" pregunté mientras me arrodillaba al lado de la cama.
"Sí, eso creo. Y, ¿de qué forma vamos a hacerlo?" Movió las cejas.
"¡De la divertida, por supuesto!" Como si lo dudara.
Solo saber lo que estaba a punto de suceder hizo que me pusiera en posición de ataque contra mi pretendida presa, Bella, si no dejaba de soltar risitas iba a embestir. Vale, iba a hacerlo de todas formas. No detuvo sus risitas hasta que uní mis labios a los suyos pasionalmente. Me estaba deleitando en el sabor cuando me di cuenta de que mi cuerpo iba dos pasos por delante de mí. Solo ella podía hacerle estas cosas a mi cuerpo. El único problema era cómo llegar a ella alrededor de su lleno centro. Tras unos ajustes, me coloqué detrás de ella mientras ella se inclinaba contra mi pecho tan cerca como podía. Esta posición me daba el mejor acceso a su hermoso pecho. Se sentía tan bien masajearlo de nuevo. Por supuesto, Bella no podía contener sus gemidos. No era que me importara si era ruidosa, estaba tan perdido en sentirla contra mí que el ruido apenas se registró en mi cerebro.
Se quejó ligeramente cuando, en un fluido movimiento, su camisón desapareció. Estaba demasiado desesperado como para esperar a que se quitara la ofensiva prenda. Sabía que estábamos haciendo esto para inducir el parto, pero no había razón para que no disfrutáramos los dos de ello mientras pudiéramos. Hice un esfuerzo especial por masajear cada pulgada de su cuerpo mientras estimulaba su excitación. Besando y acariciando cada pulgada disponible de su piel expuesta de la cabeza a los pies. La vista de su cuerpo, incluso hinchado con mi hijo, era absolutamente gloriosa. Mientras acariciaba su cuello con mi nariz, me permití perderme en su excelente esencia.
Cuando no pude seguir luchando contra las necesidades, moví un poco a Bella hacia delante. Ella se arrodilló frente a mí sujetándose del cabecero. Con unos movimientos de mis dedos, tuve a Bella lista para mi inminente intrusión. Tuve que recordarme a mí mismo constantemente que, si íbamos a disfrutar esto, tenía que ser muy cuidadoso. Con eso en mente, entré lentamente pero fui recompensado por Bella cuando empezó a gemir mi nombre. Eso solo hizo que fuera más complicado no hacerlo más rápido. Para cuando estuve completamente envuelto por sus paredes íntimas, Bella estaba jadeando y moviéndose contra mí. Le permití dirigirlo sabiendo que una vez que estuviera satisfecha yo la seguiría rápidamente. Cuando sentí sus paredes temblar, supe que era el momento de que me liberara dentro de ella.
"Bella… es la hora, mi amor, agárrate fuerte," le avisé antes de embestir tres veces más y gruñir mientras lo hacía, con una fuerte embestida más, escuché como rompía aguas.
Ella se agarró al cabecero y casi inmediatamente empezó a jadear cuando empezó su primera contracción. Juntos bajamos a la cama y respiramos profundamente al ritmo de sus contracciones. Al principio eran leves y durante la siguiente hora aumentaron en intensidad. Le ayudé durante cada una y le susurré cuando acababan. Finalmente, solo pasaron cinco minutos entre cada contracción y supe que tenía que llamar a Carlisle. Ajusté las sábanas para cubrir todos los lugares adecuados. Cuando Carlisle estuvo a punto de entrar, escuché sus pensamientos y me pillaron con la guardia baja.
"¿A qué te refieres con que ya la has examinado?"
"Edward, por favor, tuve que examinarla para determinar el momento de parir al niño." ¡ÉL LA HABÍA TOCADO!
"¿Cuándo?" gruñí.
"Ayer cuando estabas cazando, creí que lo sabías. Edward, no le habría dejado si hubiera sabido que no lo sabías," suplicó Bella, pero yo ya estaba demasiado perdido en mis celos como para que me importara.
"¡¿Cómo has podido tocarla sin que yo estuviera presente? ¡Y apuesto a que a ti te encantó tener a otro hombre entre tus piernas!" Supe en cuanto las palabras dejaron mi boca, que la había destrozado; la mirada horrorizada de su cara lo decía todo.
"¡Edward, por favor, escúchanos, no estás pensando con claridad!" Antes de que Esme tuviera la oportunidad de decir nada más, salí por la puerta y me alejé de ellos corriendo tan rápido como mis pies me lo permitían.
Una vez fuera de la casa, me presioné incluso más. Todo el tiempo corrí hacia las montañas, eché humo con visiones de Bella disfrutando el toque de Carlisle. No podía sacármelo de la cabeza sin importar cuánto lo intentara. La imaginé gimiendo mientras él introducía sus dedos profundamente en ella. La imagen de él ronroneando por el olor de su excitación siguió rápidamente. Finalmente me rendí y dejé de correr, me senté en un tronco recién caído y simplemente dejé que la miseria me llenara. Apenas me di cuenta de que había empezado a nevar. Honestamente, era lo último que me importaba. Una hora más tarde una frenética Alice gritaba en mi cabeza.
"¡Edward, los dos están muriendo!" Tenía que haberla oído mal, no había forma de que Bella y el bebé estuvieran muriendo, Carlisle estaba ahí para ellos ahora.
Bella's POV
"¡Edward, por favor, no nos dejes!" Ni siquiera sé si me oyó.
"Bella, por favor, él volverá, ahora tienes que dejarme ver el progreso del bebé." ¿Está de broma? ¡Todo esto es su culpa!
"¡No!"
"¡Bella, tienes que abrir las piernas! ¡Tengo que ayudarte!" No sin Edward.
"¡Todo esto es tu culpa! ¡Yo no tengo que hacer nada y no puedes obligarme!" Supe cuando escuché a Alice jadear que sabía lo que estaba haciendo.
"Carlisle, no va a parir, pretende luchar contra las contracciones. No va a empujar, va a contener al bebé hasta que se maten los dos.
"¡Bella, no puedes hacer eso! Cuando Edward vuelva estará devastado. Todos lo estaremos, eres un miembro de nuestra familia. ¡No podemos perderos a los dos, por favor!" Me di la vuelta manteniendo las piernas juntas, ignorando las súplicas de Esme.
En lo que a mí me concernía, era tanto culpa suya como lo era de Carlisle. Cuando ellos entraron en nuestro dormitorio después de que Edward se marchara, creí que Edward solo quería que tuviera algo de privacidad. No tenía ni idea de que él no sabía nada del examen interno. Yo nunca lo habría permitido. Ahora se había marchado, nos había abandonado. No me quería más; a sus ojos, estaba contaminada a sus ojos. Él nunca me perdonaría. Había sido entrenada en esto. Los vampiros nunca olvidan.
Debería haberle preguntado antes de permitirle acercarse a mí, así que en parte también era culpa mía pero, al menos, yo estaba dispuesta a aceptarlo. Sabía que nunca podría vivir sin Edward y, si yo me iba, me llevaba a mi hijo conmigo. Sé que suena egoísta, pero la idea de dejarle aquí con un padre que le odiaría no me parecía bien. Al menos, si me lo llevaba conmigo, podría amarle eternamente.
"Carlisle, ¿puedes sacarlo quirúrgicamente?"
"No tengo nada de lo que se necesita, tendría que estar despierta todo el tiempo, perdería mucha sangre y no tenemos nada para volverla a cerrar. Si saco al bebé, tendría que convertirla inmediatamente para evitar que muera."
"¿Qué me dices de la clínica?"
"No hay tiempo ni aunque corramos con ella. No podríamos llegar a tiempo. Lo que necesitamos es que Edward vuelva."
"Iré a buscarle." Escuché a Alice marcharse, pero no tenía fe en que ella pudiera hacerle volver. Y, ¿realmente quería yo que él volviera solo para salvarnos?
"Eso es mejor que perderla a ella y al bebé," escuché a Esme, pero no iba a permitir que sucediera, no quería pasar una eternidad sin Edward.
A/N Thank you Bells! as always I love ya! For those who read in English as well my novel Mocked by Destiny has been released in February and Mocked by Faith is on order now for release on the 25th. They both are available through The Writer's Coffee Shop Publishing House. Hope you'll check them out. xoxox nails233
