Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!
Author - Nails233
Translator – Bells Masen Cullen
La guerra de los mundos
Capítulo XVII:
Edward's POV
"Quiero ver a Bella con mis propios ojos. ¡Quiero que me lo diga personalmente!" gritó Charlie dañado porque Renee hubiera encontrado a otro.
"Estoy aquí, Charlie." Casi pierdo la cabeza al ver a Bella aparecer detrás de mí.
"Bella, llevo meses buscándote. Creo que es hora de que vengas a casa, con nosotros…" Bella se puso a mi lado y me cogió de la mano.
"No. Charlie, esta es mi casa y esta es mi familia, no les dejaré." Charlie no estuvo feliz al oír eso.
"Bella, no perteneces aquí, ellos te compraron como a un trozo de carne. Sé lo que él te hizo." Si no dejaba de pensar en que había tomado a Bella contra su voluntad, iba a arrancarle la cabeza.
"Estás equivocado, él no ha hecho más que amarme desde el momento en que crucé la puerta. Honestamente, yo también le amo. Si intentas hacer que me vaya, yo no dejaré de volver porque aquí es dónde quiero estar." Bella sonreía con orgullo cuando anunció esto y yo también.
"Bella, no puedes hablar enserio. Si lo que te preocupa es la prole lo que te preocupa, no lo estés, ellos cuidarán de sí mimos." Bueno, visiones de mis hijas como los engendros del diablo no era exactamente lo que yo tenía en mente.
"¡No son prole! Son mis hijas, salidas de mis entrañas. Nunca las dejaré, nunca." Charlie estaba ahora doblemente herido porque su mujer estuviera con otro y porque su hija le estuviera rechazando.
"Bella… por favor, acabo de encontrarte. ¿Cómo puedes apartarme así?"
"Eres tú el que se aparta, ahora te sugiero que te vayas." Se siente bastante mal cuando tu padre juega la carta de la desesperación.
"Bella… la resistencia te necesita. No podemos ganar esta guerra sin ti."
"Si esa es la razón por la que has venido, entonces espero que disfrutes de la decepción. Puedes olvidarte de ello. No voy a ninguna parte contigo. Ahora, si me disculpas, yo y mi prole necesitamos comer." Y con eso se dio la vuelta y volvió caminando hasta la casa de reuniones.
Fue difícil para mí no intervenir, pero tenía que dejar que Bella dijera lo suyo. Honestamente, estaba orgulloso porque se hubiera defendido frente a él así.
"Así que… ¿qué va a ser, Charlie? Puedes marcharte pacíficamente o podemos pelear, pero lo has escuchado directamente de Bella. No voy a perder a mi familia. Lucharé por ellos hasta la muerte. Tienes que saberlo antes de tomar tu decisión."
"Mira, puedo pasar por alto lo de tu familia debido a vuestra dieta, pero estás teniendo hijos con mi hija. ¿Cómo sé que no son monstruos como los otros?"
"Porque vamos a criarlas según nuestra dieta y, por cierto, ya quieras oírlo o no, tienes que saber que tienen la mitad de tus genes."
"¿Puedo verlas? ¡Apuesto a que son hermosas!" Sus pensamientos eran cuestionables.
"Solo a través de la verja y luego, después de un tiempo, como Renee, podrás verlas de cera."
"Vale, puedo vivir con eso, si a Sam no le importa que nos quedemos con él un tiempo.
"No… está bien, podemos ayudaros con eso." Sam no estaba encantado porque Charlie fuera a estar tan cerca de Renee.
"Alice, ¿irás a buscarlas por mí?" Estuvo de vuelta antes de que Charlie pudiera pestañear.
Sus ojos se ensancharon cuando Bella volvió rápidamente con una de las mellizas con Maggie a su lado llevando a la otra. Tras soltar un profundo suspiro, apartó la manta que cubría la cara de Angelica e hizo lo mismo por Anastasia. Los pensamientos de Charlie eran sobre lo mucho que sus caras se parecían a la de Bella, excepto por los ojos verdes.
"Son hermosas, igual que su madre."
"Y su padre," añadió Bella haciendo que Charlie se estremeciera ligeramente.
"Cierto… Así que, volveré la próxima vez con Renee y Sam."
En cuanto desaparecieron entre los árboles, Bella corrió a mis brazos y se acurrucó. Había sido demasiado para solo un día, así que los guié a todos hacia la furgoneta para volver a casa. Alice y Jasper se unieron a nosotros. Jasper condujo para que yo pudiera sentarme atrás y viera a Bella alimentar a las mellizas.
No hay nada como ver a mis hijas succionar tiernamente el hermoso pecho de su madre. Lentamente, se levantó la mitad de la camisa para que su pecho derecho estuviera expuesto; hizo una pausa lo suficientemente larga como para sonreírme satisfecha antes de llevar la pequeña boca de Angelica a su pezón, permitiendo que la niña se uniera a él con seguridad. Tuve que suprimir un gemido, ya que no había tenido permitido intimar con Bella desde el nacimiento, verla alimentar a las niñas no hacía nada por suprimir los deseos que tenía por ella, parecían corrientes eléctricas recorriendo mi cuerpo. Tuve que darle un golpecito a Angelica en la nariz para que liberara el pecho de Bella ahora vacío. Anastasia estaba igual de hambrienta y se estaba removiendo para llegar al pecho izquierdo de Bella. Como su hermana, se unió al él y succionó. Cuando se secó, Anastasia siseó, esperando más, pero rápidamente la acallé y le recordé que tendría sangre de su biberón cuando llegáramos a casa, lo que les puso lo suficientemente felices a las dos como para dormir el resto del viaje.
Bella's POV
Dos días después de ver a Charlie por primera vez, Emmett llamó frenético, Elisabeth se había puesto de parto. En un esfuerzo por evitar que Rosalie y Emmett echaran abajo las paredes de la clínica por los nervios, Edward se unió a Carlisle en la zona de maternidad. Mi mañana iba muy bien, las mellizas se durmieron en sus siestas de media mañana y todo era maravilloso, hasta que volví a mi habitación para ducharme. Puedes imaginar mi sorpresa cuando vi a una rubia desnuda tumbada en mi cama.
"Oh… hola. ¿Puedes ir a decirle al Señor Edward que su pareja le está esperando?" ¡¿Qué? ¿Perdona?
"No te quedes ahí mirándome con la boca abierta, niña. Llevo fuera demasiado tiempo como para malgastarlo contigo." Sí, parecía un pez.
"Sí… señora." Di la vuelta tan rápido que me mareé.
Mi primera parada fue en el baño que había al lado de la habitación de las niñas para vomitar los restos de mi desayuno. Maggie estaba frenética pensando que me había puesto enferma, pero le dije amablemente que estaba bien y que solo necesitaba algo de tiempo con las mellizas. Honestamente, mi mente estaba demasiado abrumada como para pensar correctamente en ese momento. Realmente no pensé en lo que estaba haciendo cuando arropé a las mellizas y las apreté contra mi pecho. Antes de que me diera cuenta, ya estaba saliendo en silencio por la puerta de atrás y corriendo hacia el bosque. No fue hasta que no pude correr más que me di cuenta de que mi cara estaba empapada por las lágrimas.
Nadie había dicho en ningún momento que él ya tenía una pareja. ¿Qué era yo, solo alguien que llevara a sus hijos a quien luego dejaría de lado? Tampoco es que pueda compararme con la belleza de ella. Era la perfección andante y yo tenía suerte cuando conseguía caminar sin caerme. Cuando más pensaba en ello, más me comía el dolor. Podía sentir mi corazón rompiéndose en un millón de trozos. Finalmente llegué a un troncó y colapsé en él. No importaba cuanto intentara que se me ocurriera un plan, no podía. Mi cerebro se negaba a trabajar. Cuando las mellizas empezaron a llorar, supe que tenía que moverme, no podía mantenerlas fuera con el frío y la nieve mientras intentaba alimentarlas. Pensar en mis hijas necesitándome me dio fuerzas hasta que encontré una cueva. Afortunadamente, estaba vacía, así que entré para pasar la larga y fría noche.
Maggie's POV
"¡Se han ido!" grité mientras entraba corriendo en la clínica.
"Cálmate, Maggie. ¿Quién se ha ido?"
"Bella y los bebés, se han ido. Cuando volví para ver como estaban, no estaban en el dormitorio, así que fui a tu habitación esperando encontrarla alimentándolas. Pero solo encontré a una pelirroja desnuda en tu cama…" Reproduje lo que había encontrado para que Edward pudiera verlo por sí mismo.
"¡Tanya! ¿Dónde está ahora?" me gruñó Edward.
"Está en tu cama esperando a que vuelvas," dije con una sonrisa satisfecha.
"¡Vamos Maggie, esto termina ahora! Le he dicho inequívocamente, demasiadas vec4es, que esto ya no es divertido." Sabía que él estaba diciendo la verdad pero, ¿sabía Bella la verdad?
Le seguí directamente a la casa y al piso de arriba hasta que se quedó congelado en la puerta. "Tanya, ¿qué demonios estás haciendo aquí? ¡Vístete y sal de mi cama ahora!"
"Pero Edward, estuvimos de acuerdo en que si antes de tu cumpleaños número 100 no tenían pareja, me darías una oportunidad…"
"¡Y un cuerno! ¡Tú lo dijiste y yo me marché!"
"Bueno… eso no importa, estoy aquí y estoy lista así que, ¿por qué no te unes a mí?" ronroneó y palmeó la cama.
"¡Sal de mi cama! ¿A quién más has visto aquí?"
"Solo a la criada cuando vino a cambiar las sábanas. La pequeña castaña, le dije que fuera a buscarte, pero no ha vuelto," dijo de forma despreocupada mientras empezaba a ponerse la ropa.
"¡No era una criada, era mi pareja!"
"¿Te has emparejado con una humana cuando podías tenerme a mí?"
"No tengo ni tiempo ni ganas de discutir mi vida amorosa contigo. Pero gracias a ti, ella se ha marchado con nuestras hijas."
Murmuró, "¿hijas?" cuando ya estábamos a la mitad de las escaleras.
Nos llevó medio segundo encontrar las esencias de Bella y los bebés. Edward estaba frenético mientras empezábamos a correr entre los árboles. Pronto, Alice y Jasper se unieron a nosotros mientras seguíamos adelante. Gracias a Dios no habían ido muy lejos, al menos no para un vampiro, pero me sorprendí de que hubiera llegado tan lejos con pies de humana, estaba a dos buenas millas de la casa. La cueva estaba en la pared del fondo de un peñasco que daba al oeste, asique estaba bien cubierta del viento del este que se había levantado.
Cuando entramos en la cueva Bella empezó a moverse hacia atrás sujetando fuertemente a las mellizas.
"No… marchaos… no os dejaré que me las quitéis."
"Bella… no estoy aquí para apartarlas de ti. Estoy aquí para llevaros a casa." Ella sacudió la cabeza con fiereza.
"¡Mentiroso! Ya tienes una pareja. ¡La he visto! ¡Me dijo la verdad!"
"No… Bella, no lo hizo, yo también la vi. Edward nunca ha sido su pareja, ella solo esperaba que lo fuera." Me moví hacia delante, dejándole saber que no iba a hacerle daño.
"Pero… ella… desnuda…" Se peleó con las palabras mientras asimilaba las mías. Edward fue directo a ella y la abrazó mientras yo quitaba a los bebés de entre ellos.
"Nunca… quemar… colchón…" Solté una risita y les dejé mientras intentaban con todas sus fuerzas asfixiarse el uno al otro.
No nos quedamos para los fuegos artificiales, ellos necesitaban tiempo para curarse el uno al otro y yo tenía un colchón que quemar. No podía dejar que intimaran en una cama que tenía la esencia de otra mujer, eso estaría mal a muchos niveles.
A/N Happy Halloween everyone! Thank you Bells for the translation! review por favor...
