Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!
Author - Nails233
Translator – Bells Masen Cullen
La guerra de los mundos
Capítulo XVIII:
Edward's POV
Incluso después de una necesitada reunión con Bella, aún tuvimos tiempo suficiente para ir a la clínica antes de la nueva llegada. Emmett se estaba volviendo loco, caminando de un lado a otro en la puerta. Rosalie estaba dentro con Elisabeth y Carlisle cuando llegamos. Todo estaba listo y Elisabeth nos estaba suplicando que acabáramos rápido. No había que ser un genio para saber porqué Emmett no podía estar en la habitación con ella, los altos gritos eran más de lo que cualquier vampiro podría aguantar. Bella se quedó dentro y sostuvo la mano de Rose mientras yo intentaba sin éxito calmar a Emmett. Cuando los gritos acabaron abruptamente, Emmett estaba a punto de echar la puerta abajo solo para que esa necesidad se cumpliera cuando Rose salió para anunciar que Carlisle la había sedado para hacerle una cesárea.
Bella's POV
El parto de Elisabeth fue muy diferente al mío; conmigo, Edward me hizo romper aguas fácilmente. Sin embargo, con Elisabeth, Carlisle tuvo que abrirla antes de que pudiera provocarle el parto. Era fascinante verlo, ya que la anatomía humana no era algo que nos enseñaran en profundidad en la poca educación que nos daban. Las lecciones principales eran sobre reproducción y como complacer a un vampiro, así que ver a Carlisle trabajar era poesía en vivo. Gracias a Dios, Elisabeth estaba completamente dormida de cintura para abajo gracias a la anestesia que le había puesto. Sostuvo mi mano y lloró suavemente. Su enfermera sabía todo lo que él quería antes de que se lo pidieran. Entendía porqué Rosalie no podía quedarse; la sangre sería demasiado para ella. Así que hora y media después de que empezara, la enfermera me dio al bebé para que se lo llevara a los padres. A Elisabeth le preguntaron si le gustaría coger al bebé, pero le miró con asco y se negó. Podía entender sus razones hasta cierto punto, pero yo no estaba en sus zapatos, ella había sido violada por un vampiro y luego vendida para cubrir las consecuencias.
Carlisle me pidió que sostuviera al bebé hasta que él la hubiera cerrado y, cuando le limpió la sangre, salimos juntos para presentarles a los nuevos padres a su hijo. Rosalie ya había elegido el nombre. Emmett sostuvo a Rosalie en sus brazos mientras nosotros nos aproximábamos al extender ella los brazos para que Carlisle pudiera colocar a su hijo en sus brazos y presentarle a Emmett Jasper McCarty Cullen o EJ para abreviar. Déjaselo a Rosalie para tener ya elegido un apodo. Se podía ver lo feliz que estaba mientras arrullaba a su hijo. No pude evitar soltar una risita cuando Emmett le dio a Edward un abrazo rompehuesos.
"Edward, no puedo agradecerte lo suficiente por darle a mi Rosie lo único que siempre ha querido. ¡Además de mí, por supuesto!"
"En realidad, os he dado a los dos lo que queríais." Soltó una risita.
"¡Es cierto! ¡Soy papa!" gritó Emmett.
"Vale, chicos, devolvamos al pequeño adentro y llamemos a todos para que vengan a conocerle, ¿vale?" Carlisle sonreía de oreja a oreja por su nuevo nieto.
Edward me abrazó mientras los demás entraban, ya que había demasiada gente ahí dentro como para que entráramos. Edward llamó a Esme, quien ya estaba corriendo antes de que le diera tiempo a colgar. De pie en el umbral de la puerta, en los brazos de Edward, no pude evitar sentir que éramos una familia. Todos sonreímos mientras Rose arrullaba a su hijo. Este no era un lado de Rose que se mostrara a menudo, pero merecía la pena esperar para verlo. Ellos habían esperado demasiado por este placer y me alegraba de que Edward me hubiera roto su promesa el día que compró a Elisabeth en la subasta; de otra manera, ¿quién sabe lo que le habría pasado al pequeño bulto de felicidad que Rose estaba acunando?
El niño fue mostrado felizmente a Esme y Alice cuando llegaron. Jasper se había quedado en casa, ya que teníamos visitantes que aún no conocía, a excepción de uno. Aparentemente, él no quería dejar solas a las mellizas sin protección. Edward y yo abrazamos a la feliz pareja una vez más antes de marcharnos a casa. Sabíamos que las mellizas estaban en la cama, pero aún así queríamos verlas. Así que, subiéndome a su espalda, Edward empezó a correr a casa. Encontré que realmente me gustaba y me daba la habilidad de torturarle mordisqueando y pasando la lengua por su cuello y justo debajo de su oreja. Por la forma en que aceleró el ritmo, diría que le gustaba. Esto, por supuesto, hizo que le mordiera más fuerte, pero cuando se detuvo supe que él no podía esperar hasta que llegáramos a casa, bueno yo tampoco. Sus juguetones gruñidos eran adorables.
"Bella," gruñó mientras me daba la vuelta para que estuviéramos pecho con pecho con él dentro de mi capa.
"Edward," jadeé echando la cabeza atrás mientras él empezaba a succionar en mi hombro, marcándome.
"Oh, Bella… me vuelves loco," gruñó mientras levantaba mi vestido y empezaba a pelearse con mis leggings, desesperado por reclamarme de nuevo.
"Creo… tienes eso… al revés," jadeé en su oído mientras él seguía dejando en el suelo mis botas y leggings.
Dulcemente, me tumbó sobre la suave nieve y él se quedó sobre mí sin apoyar el peso. Su mano se deslizó en los pliegues de mi vestido de terciopelo y lo desabrochó. Por su expresión facial, diría que estaba complacido de que no llevara ropa interior. Con húmedos besos, fue de mi boca a mi cuello, pasó por mis hombros y bajó hasta mi pecho, haciéndome gemir, deteniéndose solo cuando alcanzó mi pezón. Su lengua me iba a volver loca si no me daba más. Le miré a la cara y vi sus ojos medio cerrados y que estaba jadeando. Tras darles a los dos la misma atención, volvió en dirección a mi oreja y se asentó en el hueco de mi cuello.
Para ese momento estaba cansada de esperar y empecé a rozar mi centro contra su dura erección. Él cedió felizmente sacándosela de los pantalones, pero solo para provocarme hasta el cansancio deslizándola contra mí, ahí definitivamente no era donde lo quería. Él rió cuando gemí frustrada. Oh, pagarás eso más tarde, pensé. Cuando estaba a punto de sufrir una combustión espontánea, finalmente entró, golpeando en el lugar que necesitaba para enviarme por el borde. Dije una y otra vez su nombre mientras él seguía embistiendo y golpeando el lugar una y otra vez.
"Edward… por favor, ahora… Edward – Yo… ¡Oh, Edward!"
Y con tres rápidas embestidas más, estaba cayendo y arrastrándole conmigo, embistiendo y gritando "¡Bella!" Mientras le miraba a los ojos, todo lo que pude ver era un amor innegable.
Rosalie's POV
No hay forma de describir como se sentía tener a mi hijo entre mis brazos. El hecho de que era absolutamente hermoso con su liso y negro pelo y sus ojos azules no se me escapó. Definitivamente iba a volver locas a las mujeres cuando creciera. Tras ochenta y cinco años de espera, finalmente yo era madre y Emmett era padre. Me preocupaba que Elisabeth fuera cambiar de opinión, pero cuando volvimos a la clínica ella ni siquiera quería mirar al niño.
"Enhorabuena, Señora Rosalie, ahora es suyo. Yo solo quiero olvidar que pasó. Solo prométame que le dará la vida que debería tener."
"Se la daré, y mucho más, tú irás al campamento cuando estés recuperada. Ya te hemos construido una casa ahí." Toqué su hombro para que viera que realmente apreciaba lo que me había dado.
"Gracias, Señora. Si le parece bien… ahora necesito descansar, estoy muy cansada." Estaba luchando por mantener los ojos abiertos.
"Duerme ahora, te dejaremos aquí con la enfermera, volveré por la mañana para verte." Le acaricié la cabeza mientras ella se quedaba dormida.
Recogí a EJ de los brazos de su abuela y fui a esperar en la furgoneta el viaje de vuelta a casa. Emmett salió poco después con lo que necesitaríamos para cuidar del niño en las próximas semanas. Aún teníamos que ir a la casa de Eleazar para recoger nuestras cosas. Quería tenerlo hecho antes de que fuera a ver a Elisabeth por la mañana. Quería que estuviera cómoda mientras estuviera en la clínica. Pasé todo el viaje de vuelta a la casa mirando fijamente al pequeño niño que completaba nuestras vidas.
Edward's POV
Cuando finalmente llegamos a casa, gemí. Podía olerla. ¿Por qué estaba aún aquí? ¿Alguna vez se daría cuenta de que no estaba interesado en ella? Bella se enderezó en cuanto entramos en la sala de estar. Intentó sin éxito escabullirse, pero no iba a dejar que eso sucediera. Estaba orgulloso de llamarla mi pareja, al igual que futura esposa, y quería que el mundo lo supiera.
"¿Tanya?"
"Oh… hola, Edward. Solo quería disculparme con tu pareja y explicarle que fui yo quien malentendió, no tú. No deberían culparte por mi indiscreción de ninguna manera." Sorprendentemente, en sus pensamientos realmente se sentía mal por causar problemas entre Bella y yo.
"Tanya, esta es mi Bella. Bella, esta es Tanya. Acaba de volver de Europa, donde ha estado su aquelarre los últimos diez años."
"Hola, Bella. Disculpa por mi comportamiento anterior. He conocido a tus hijas, son unas niñas preciosas." Fue incluso tan lejos como para extender su mano hacia Bella, cosa que Bella aceptó.
"Gracias, Tanya. Y sí, son preciosas, ¿verdad?" Tenía la sensación de que Bella intentaba restregarle por la cara lo de nuestras hijas, pero no me importó, tenía derecho a ello.
"Edward, tengo que ir a alimentar a las gemelas antes de que sea muy tarde." Bueno, no había forma de que fuera a quedarme solo con Tanya, así que en cuanto Esme y Carlisle cruzaron la puerta, yo acompañé a Bella al piso de arriba.
"Edward, ¿lo decía enserio?"
"Sí, amor, lo decía enserio y estaba encantada por las niñas," dije mientras Maggie traía a mis dos orgullos para su alimentación nocturna.
Me impresionaba cada día lo rápido que crecían. Con un mes, parecían niñas humanas de dos años. Definitivamente iban a ser mujeres impresionantes cuando terminaran de crecer.
"¡Papi!" gritaron a la vez.
"Ahí están mis niñas. ¿Me habéis extrañado?"
"Mucho. ¿Dónde estabas?" preguntó Angelica dulcemente.
"Fui con mami a ver el nacimiento de vuestro primo." La levanté y le di un beso en la mejilla antes de dársela a Bella.
"Ven aquí tú," dije mientras cogía a Anastasia para darle un beso.
Anastasia y Angelica son completamente distintas en cuanto a personalidad. Angelica es como su nombre indica, un ángel, es dulce y cariñosa; es del tipo relajado que disfruta la vida. Anastasia también es como su nombre indica, atrevida, del tipo que coge al toro por los cuernos. Lo único en lo que se parecen es en la apariencia, una mezcla perfecta de sus padres.
"¿Es un chico o una chica?"
"Un chico, su nombre es Emmett Jasper, o EJ. Le conoceréis mañana." Soltó una risita cuando le hice cosquillas en la barriga.
Nos las intercambiamos cuando fue el turno de alimentar a Anastasia. Ella se alimentaba de forma más agresiva que Angelica y, en solo un segundo, tuve que apartarla de Bella. Vi en sus pensamientos cuando se frustró que quería morder a Bella con la esperanza de obtener más.
"¡No! ¡No debes morder nunca a mami!" Ver su labio inferior temblar me rompió el corazón, no era culpa suya que aún tuviera hambre, necesitaba su mezcla de sangre y leche.
"¡Mami!" lloró.
"Shh, está bien, mami está aquí." Bella le frotó la espalda mientras yo la balanceaba en mis brazos.
Incluso Angelica intentó consolarla frotando dulcemente su brazo. Gracias a Dios, Jasper apareció con dos tazas de sangre de ciervo. Sus pensamientos decían que ella se sentía realmente culpable por lo que había pensado y que quería a su mami, aunque estaba ligeramente molesta porque le hubiera gritado.
"Cariño, papi no está enfadado contigo, pero mami aún es humana, así que no puedes morderla. ¿No quieres otro hermano o hermana?"
"No morderé a mami, lo prometo," lloró.
"Esa es mi chica… ahora vamos a meteros en la cama." Las dos soltaron risitas y corrieron por el pasillo mientras yo las perseguía.
Carlisle's POV
Esme y yo fuimos los últimos en dejar la clínica cuando Elisabeth estuvo profundamente dormida. La Sra. Cope, la enfermera, había aceptado quedarse con ella durante la noche. Podríamos habernos ido con Rosalie, Emmett y el bebé, pero pensé que necesitaban algo de tiempo en familia. Cuando mi teléfono sonó, me molesté un poco al ver que le identificador de llamadas decía 'Aro'.
"Hola, Aro, ¿qué puedo hacer por ti esta noche?"
"Carlisle, estamos teniendo problemas aquí en Forks. La Resistencia de Port Angeles nos tiene sitiados. Hasta el momento, nuestra verja sigue en pie, pero puede que no dure mucho." Solté el aire largamente, estas no eran buenas noticias.
"Aro, siento oír eso, pero no estoy seguro qué puedo hacer para ayudar." Recé porque no quisiera refuerzos.
"No… no hay mucho que puedas hacer desde allí. Tenemos un grupo que viene de Seattle, me costará la mayor parte de mis ahorros pero, si salimos de esta, merecerá la pena. Estaré en contacto contigo." Esme me cogió de la mano y me llevó a casa.
No conseguimos llegar antes de que mi teléfono sonara de nuevo, era Sam.
Sam's POV
"Te lo estoy diciendo, Renee, no me gusta. Tengo la sensación de que está pasando algo y no es bueno." Le supliqué con los ojos que me creyera.
"Sam, tal vez solo quiera ser parte de las vidas de sus nietas."
"No me gusta la forma en que está investigando la seguridad de los Cullen, algo más está pasando aquí."
"¿Alguien le ha dicho ya algo?"
"No, tienen la orden de mantener la boca cerrada…" Jacob irrumpió en nuestra tienda antes de que terminara la frase.
"Es Leah, hay un problema con el bebé." Salimos corriendo para ver qué estaba pasando.
"La anciana sacudía la cabeza mientras la examinaba, no van a conseguirlo." Sacudió la cabeza con tristeza.
"Jacob, cógela y llévala con los Cullen. Yo llamaré para ver si están dispuestos a ayudar." Renee me dio el teléfono móvil secreto que me había dado Edward.
"Carlisle, es Leah. Ella y el bebé están mal y muriendo. Por favor, ¿puedes ayudar?"
"Por supuesto, nos encontraremos con vosotros en la puerta trasera." En cuanto colgó entré en fase y esperé a que Renee se subiera encima.
Estuvimos en la puerta antes que Jake y Leah. Como había prometido, Carlisle nos estaba esperando con su esposa. Pude ver que estaba preocupado por Leah cuando vio a Jake con ella en brazos, llevándola hasta la puerta. Me puse un poco nervioso cuando otro hombre que nunca había visto se unió a ellos.
"Este es Eleazar, va a ayudarme."
Tuvimos que quedarnos atrás cuando Jake entró en la propiedad con Leah. Se podía decir que yo estaba un poco más que preocupado porque todo esto sucediera ahora.
A/N Thank you Bells for the translation! review por favor...
