Hola¡¡¡¡¡
Otro pecado capital de mi querido lobito, una pequeña advertencia…tiene algo de Slash, pero muy suave. Tb quería agradecer a Koumal Lupin y decirle que en este drabble, Remus no es tan cabron… (No puedo hacerlo siempre así)….bueno los dejo con el tercer pecado capital.
Disclaimer (antes que se me olvide como siempre) ningún personaje es mío, si fuera así, Harry Potter seria mucho más dark, Remus tendría más protagonismo, Ron y Hermione ya estarían juntos… todo pertenece a JK y no es mi intención quitarle crédito, ni dinero (aunque alta falta que me hace).
Gula
Gula: Uno de los siete pecados capitales en la religión católica. La gula es el deseo desordenado por el placer conectado con la comida o la bebida. Este deseo puede ser pecaminoso de varias formas (siempre siguiendo los conceptos de dicha religión):
Remus Lupin leía con detenimiento esto, mientras comía una galletas de chocolates, junto con un chocolate caliente como bebida…si el sufría ese pecado, era adicto al chocolate, principalmente esos grandes y caros. No importaba si engordaba, si siempre tenia ese olor (las mujeres lo encontraban sexy y muchos hombres también) solo había algo más por lo que sentía un hambre tan fuerte que competía con el oro café (como le gustaba llamarlo).
Eran unos ojos grises, que ahora lo tenían completamente sumido en la depresión y que mejor manera de animarse que con un buen chocolate, era el remedio para todo…incluso podía olvidarse de esa mirada que lo buscaba desde el otro lado de la habitación, después de la ultima pelea. Había decidido nunca más caer ante el gris centelleante.
Mientras un chico, bastante atlético, con facciones perfectas, pelo azulado y ojos grises, intentaba maquinar, la manera de hacer que el otro cayera de nuevo en sus brazos, de recuperar las caricias, los labios eternamente con sabor a chocolate, la amistad que los unía, junto con la pasión desbordante…buscaba con desesperación la forma de volver a escuchar su voz. Hasta que una idea cruzo por su mente, sabia que el licántropo solo tenia una debilidad más grande que él y si se las juntaba volvería a caer rendido a sus pies. A Sirius Black se le formo una picara sonrisa de solo imaginárselo.
Remus sintió como se le erizo la piel, mientras veía a su ex sonreír con picardía y confianza, y que sus ojos brillaban como relámpagos en una tormenta, tendría que irse con cuidado, sabía que no debía dejarse ganar por él y que Sirius no se rendiría fácilmente. Para calmarse tomo una pequeña barra de chocolate que lo acompañaba a todos lados.
Sirius se fue a su habitación temprano, poniendo aún más nervioso al licántropo que ya no lograba concentrarse en leer, y comía sus últimas reservas del preciado alimento. Sentía como se derretía en su boca y le hacían sentir un placer infinito, pero estaba apunto del colapso, no sabia que esperar mientras subía a su cuarto, que compartía con Black…y para agravar la situación se le termino el chocolate, más no importaba conservaba una pequeña reserva debajo de su cama.
Llego y mientras se ponía el pijama, buscaba con desesperación su dichosito placer, mas no podía encontrarlo…escucho una voz conocida que le preguntaba.
Buscas esto Remus- se dio la vuelta para encontrar a Sirius con todas sus tabletas de chocolates en la mano- creo que vas a tener que venir a buscarlos- sus ojos brillaban de malicia, sabiendo que tenia un gran haz bajo la manga o en su mano.
Devuélvelos- dijo Remus con sus ojos dorados refulgiendo de ira- no tienes derecho a sacarlos- soltó intentando controlarse- Creo que no puedo pasártelos, Remus, si los quieres, ven por ellos- sonrió Sirius, mientras con un simple ademán con su varita, hacia desaparecer su ropa, y con otro derretía el chocolate. Los ojos dorados estaban abiertos de par en par, por el espectáculo que los ojos grises le daban. Mientras Sirius con una sonrisa de suficiencia, pasaba el líquido por todo su cuerpo, hasta en los rincones mas escondidos de su bella fisonomía, quedaron cubiertos por el oro café.
- Ven, Remus, no tengas miedo- desafió al Licántropo, que por esos momentos, odiaba sus sentidos lobunos, que le hacia percibir con demasiada intensidad la mirada gris posada en él y el olor a chocolate, incitándolo- no voy a comerte- ja claro que no, eso seria al revés. Pensaban ambos.
Remus de verdad, intentaba con todas sus fuerzas no sucumbir, ante lo que sus ojos veían, ante la invitación al deleite que se creía incapaz de rechazar, lo ojos grises y el oro café juntos, sus más grandes obsesiones, los dos vicios que tenía, las grandes tentaciones…hasta que su cuerpo no pudo más y se fue acercando vacilante, haciendo el ultimo intento de dar la batalla, pero la tenia perdida de antemano. Estaba justo en frente de él, ojos grises y dorados se fundieron, oscureciéndose por la pasión…y el lobo deleitándose por el festín de sensaciones que vendrían a continuación, poso sus labios en el hombro del otro, sintiendo su olor, el sabor a chocolate. Los últimos pensamientos de ambos, fueron diametralmente opuestos, los ojos grises decían "bendito chocolate" mientras que los ojos dorados soltaban con ira que de a poco se desvanecía "malditos ojos grises, maldito chocolate"…
Al final la gula había ganado la partida.
Bueno y ¿ qué les parecio? ya saben lo que sea pueden dejarme un hermoso e inspirador RR y dejan a una escritora muy feliz.
besos con sabor a Remus bañado en chocolate (yo tb soy fanatica de este rico dulce)
