Hola¡¡¡¡¡

Acá vengo con el siguiente pecado, ya llevamos cinco... solo quedan dos y esto se acaba y mi lobito va a dejar de mirarme con cara rara cada vez que lo hago quedar mal... bueno este es el de la pereza, está ubicado más o menos después de la muerte de los Potter... espero que les guste y me dejen bellos RR.

Besos con sabor a Remus bañado en chocolate


Pereza.

Se encontraba en una posada bastante incomoda y sucia, pero era lo más barato que pudo con su escuálidos ingreso encontrar, ya la vida no tenia sentido para él, había perdido todo lo que le intereso alguna vez, su familia, sus amigos, su novia... todo se había desvanecido en un abrir y cerrar de ojos, producto de una traición, de seguir una ilusión.

Y ahora se preguntaba ¿para qué seguir luchando? Si no había conseguido nada con eso ¿para qué, seguir buscando a alguien que lo acompañara? Si la soledad parecía que fuera su única compañera, para que seguir intentando llevar una vida normal, para que tratar de que lo consideraran un igual, para que seguir intentado superar los prejuicios¿para qué? Era todo lo que rodeaba su mente.

Estaba cansado de dar batalla contra las inclemencias de la vida, que parecía haberse encaprichado con él, como si fuera un simple muñeco de papel al cual podía tratar como querría... de que servia intentar encontrar un trabajo decente, si siempre iban a vivir desconfiando de él, intentar volver a su país que tantos recuerdos tristes le traía, seguir intentando vencer a la melancolía era solo una perdida de tiempo, un desperdicio de fuerzas que ahora escaseaban en él.

Remus Lupin se recostó en su cama, con la vista vacía en el techo, ya no quería levantarse más, había decidido elegir el camino fácil, huir de todas esas cosas que lo atormentaban, los recuerdos que deseaba que se perdieran en el tiempo, las heridas de cada luna llena... era lo más fácil, era lo más cómodo, intentar olvidar todo lo que hizo dichoso alguna vez... sencillamente le daba pereza intentar cambiar su realidad, era más cómodo simplemente sobrevivir.

Si a alguno de los conocidos del licántropo, a los amigos que murieron o él que se encontraba en Azkaban, arrepintiéndose de considerarlo traidor, le hubiesen dicho que Remus se había dejado vencer por la pereza... se hubieran reído en la cara del incauto, porque para ellos era algo inconcebible solo imaginárselo.

Pero hay se hallaba el, tirado en una cama, jugando con la idea de no levantarse mal... hasta morir de hambre... o beberse el frasquito de veneno que guardaba en su maleta raída...porque seguir viviendo solo le producía pereza.