Hola¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Siento la demora del capi…espero que este les guste, que es el penultimo…bueno me despido esperando RR.
Avaricia
Los sentimientos están a flor de piel, las emociones revolotean nerviosas y con sensaciones claustrofóbicas en tu corazón, porque no las dejas salir, el sol no se ve y no deseas verlo…porque significaría tener que aceptar que estas amando de nuevo.
La situación cada vez se le salía más de las manos, con ella y las personas que lo rodeaban, se estaba permitiendo encariñarse con todos y eso no le era posible, no quería….le daba pánico sufrir de nuevo y realmente ¿merecería la pena? Si la guerra estaba en sus puertas, de la misma forma y casi tanta intensidad como en esos años. Para que amar y perder todo lo que lo sostenía, de nuevo.
De repente sintió como pasos que se dirigían al salón de esa casa tétrica, donde el se hallaba, su sentido lobuno lo hizo darse cuenta de que eran los de ella, al verla en el lumbral de la puerta, solo la observo indiferente.
-Remus ¿qué haces despierto tan tarde?- pregunto con voz vacilante la muchacha, que ahora poseía unos bellos ojos color verdes y cabello negro lacio- nada solo pensaba- respondió el con voz fría — ahhh… ¿puedo sentarme contigo?- no fue capaz de decirle que no, así que solo asintió con la cabeza y la chica se tumbo a su lado.
El silencio que siguió se volvió para el hombre insoportable, no porque fuera tenso, al contrario, era tan cómodo que le producía miedo, pero no sabia como romperlo.
Sin mediar aviso, se quedaron mirándose a los ojos…ojos verdes que estaban adquiriendo un tono gris que le recordaban a su anterior pareja, hasta que ella se decidió a romper la distancia, el sintió unos labios calientes sobre los suyos, mas a pesar de todo lo que él placer que le producía, la rechazo de forma cruel…no estaba dispuesto a entregar más cariño, a dar más amor y sabiduría. No importaba cuanto dañara con todo eso, lo único que tenia claro que era lo poco que poseía y no estaba dispuesto a perder su calma mental por querer.
Así fue como Remus Lupin por primera vez se mostró avaro, quizás con lo único que podía, sus sentimientos.
