Capítulo 2
Hola lo siento muchísimo por la tardanza pero tenía un montón de cosas por hacer, bueno lo de siempre que estos personajes son de J.K. Rowling y que espero que os guste. Pero el nombre en este caso apellido de Galia es mio,miio y mio quien lo quiera utilizar que me pida permiso.
-Tranquilo se que no estarás solo cuando me vaya... sabes estar acompañado.
La muchacha castaña había salido poco a poco de la sala... Draco la siguió sin demora y la encontró en el enormemente largo pasillo de la mansión, la chica entró en una habitación y dejó la puerta entreabierta.
Se acercó intentando no hacer el menor ruido y espió por la rendija que quedaba abierta de la puerta miró adentro pero no vió mucho; iba a abrir un poco más, cuando la puerta se abrió y se encontró cara a cara con la muchacha que lo miraba totalmente seria con sus expresivos ojos color miel. Draco se quedó helado y los segundos pasaron lentamente para los dos, el muchacho se percató subitamente de que la chica llevaba unos libros en su regazo, miró la sala que había tras ella y vió que era una... ¡¿biblioteca?!
-¿Qué hace aquí?- preguntaron los dos a la vez.
Inconscientemente sonrieron también a la vez, Draco se quedó observandola mientras sonreia, el nunca se había fijado en ninguna muchacha en especial, para él todas eran bastante ignorantes en la vida y en la inteligencia, tambien entendia que no era por su culpa sino por esas tradiciones tan estúpidas de su época en la que era normal ser enseñadas para ser una mujer perfecta para un marido que la mayoria de las veces no las merecían, aprendiendo toda la infancia... para nada; sin embargo ella tenía un extraño poder que lo atraía como a un imán.
- Estooo... ya se que no es de mi incumbencia pero si te llevas esos libros estarás robando en la biblioteca privada del rey.
La muchacha miró los tres libros que tenía en las mano, después miró al muchacho y contestó dudando.
-Bueno yo... en realidad no los iba a robar sino a leer y despues devolverlos.
Draco la miró sorprendido, ¿había dicho leer? ¿esos tres enormes libros que no tendrían menos de quinientas páginas cada uno?
-¿Leerlos? pero si hay una fiesta como es que... además no te daría tiempo...
Se interrumpió cuando oyó a lo lejos pasos simétricos, probablemente soldados que hacían guardia; si los pillaban allí, ella con libros de la biblioteca y ellos solos podrían castigarlos severamente. Sin pensarlo dos veces agarró a la muchacha de la cintura y entraron a la biblioteca cerrando destrás de ellos, desafortunadamente no cerraron bien y la puerta quedó de nuevo entreabierta.
Se escondieron detrás de una de las estanterías y esperaron. Los soldados encontraron la puerta entreabierta y entraron.
-¿Hay alguien?- preguntó uno de ellos.
-Seguramente la dejaron abierta esta mañana cierralá con llave y ya está, ya ha terminado nuestro turno.
Aceptando la idea de su compañero salieron de nuevo al pasillo y cerraron con llave la puerta y continuaron con su guardia.
Separandose por fin de la silueta de la muchacha se acercó a la puerta e intentó abrirla... sin éxito, suspiró apenado... si no hubiese ido no le se vería ahora encerrado con esa muchacha.
-Está cerrado ¿verdad?
La calmada y suave voz de la muchacha le sobresaltó.
-Si... creo que sí... no nos queda otra que quedarnos aquí.
Se sentó en una de las sillas de la biblioteca y cerró los ojos cansado... su amigo seguramente se iría cuando viese que no volvía pensando seguramente que se había acostado con la muchacha... pufff que previsible era su amigo.
-No puedo creerlo- dijo derrepente la muchacha que se sentaba en la otra punta de la mesa y dejaba los libros en la mesa.-si mi padre me encuentra aquí... y encima con un muchacho... seguro que me manda a un convento... ho dios mio que haria yo en un conbento
Draco sonrió, realmente esa muchacha era bien rara.
-Tranquila mañana cuando vayan a abrir nos escondemos y cuando nadie nos vea... nos vamos.
Los ojos de la joven miraron al joven, el cual sonreia aun.
-Espero señor que no esté pensando nada indecente.
-Por supuesto que no... además le agradecería que no me llamase señor solo tengo dieciocho años... mi nombre es Draco... Draco Malfoy.
La chica abrio los ojos de par en par.
-Vos sois, ¿Draco Malfoy?
-¿Has oido hablar de mi?- dijo sorprendido.
-Si mi padre habla mucho de tu familia dice que sois muy valientes...-la muchacha sonrió- y también escurridizos, mi padre afirma que no sois fácil de encontrar.
-Sí así es mi familia escurridiza como las serpientes- Draco puso los pies en la mesa y colocó sus manos tras su cabeza.- veo que sabeis mucho de mí y de mifamilia; sin embargo yo no se nada de vos.
-Bu... bueno yo tampoco soy muy conocida... mi nombre es...-la muchacha dudó un momento, pero Draco no se percató solo estaba pendiente del nombre, de aquel rostro hermoso- Hermione... Galia- dijo después de dudar de nuevo.
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Os gusta, espero que sí muchas gracias por los comentarios... un besazo
Rumys.
