Capítulo 17: Destino: Noticias entre dos mundos.

Querida Kaede:

Estoy bien, aunque creo que el viaje y el cambio de estación me han afectado. Las primeras semanas de mi llegada no me he sentido muy bien. Me canso muy rápido y pierdo el apetito con frecuencia. Hoy he vomitado, y he estado en cama desde la mañana. Pero ya me siento mejor. Mi padre ha querido llamar al médico viendo que pasaba de tres días, pero ya no ha hecho falta. Hoy he recobrado las fuerzas que tremendo viaje me han quitado.

Estos días he descubierto de nuevo a mi padre. Sus pensamientos, sus ideas, sus miedos y sus tristezas. Es reconfortante reconciliarme la imagen que tenía de mi padre.

Estar aquí me ha traído tantos recuerdos. He paseado durante horas por los alrededores de casa, a veces sola, a veces con padre.

Quisiera que estuvieras aquí. Que pudieras ver esto. Es hermoso.

Pero tengo miedo Kaede. Mi padre está viejo. Está más viejo de lo que pude imaginar. Sé que no puedo ser tan egoísta como para querer que siga viviendo durante años, pero es difícil saber que se va alejar para siempre de mi lado.

Ay, Kaede…qué difícil es estar lejos de mi hogar. Recuerdo muchas cosas de allá. Recuerdo el castillo, recuerdo a Kaji, recuerdo tus regaños…recuerdo a Inuyasha.

El otro día acudí a una pequeña celebración que habían preparado mis primas por mi visita. Todos me preguntan por qué no vine acompañada de mi marido. Kaede, si todo sale mal, ¿cómo voy a dar la cara para decir que ya no es mi marido?

No quiero que mi padre sufra. Le he contado tantas cosas de ustedes. Le he contado tantas cosas buenas de Inuyasha. No quiero romper la paz que ahora siente al dejarme en buenas manos.

Espero que te encuentres bien, al igual que todos en casa. Te echo mucho de menos.

Kagome

Querida Kagome:

Esperaba con ansias noticias tuyas. Es casi mes y medio que no comunicabas algo. Sé que son varios días de viaje pero el camino no es tan largo o ¿si?. Houjo preguntaba frecuentemente por ti, incluso se atrevió a preguntar a Inuyasha, y éste reacciono muy esquivo. Kanna estaba muy preocupada; quería mandar a alguien a buscarte. Yo ya no soporto lo esquivo que se ha vuelto Taisho. Ahora es peor que antaño. Ahora ni él se aguanta.

Se ha vuelto más huraño, y casi ni lo vemos por aquí. Se la pasa trabajando y arreglando asuntos de otros.

Ni yo logro sacarlo de ese mundo en el que se ha encerrado solo.

A pesar del caos en que me has dejado, me alegro mucho por ti mi niña. Me alegro que hayas solucionado las cosas con tu padre.

Las cosas acá siguen como antes. Todos te extrañamos. Kaji te extraña, si no es Inuyasha quien le da de comer, no prueba bocado. Y cada vez que él va a verlo, lo empuja por la espalda como pidiendo alguna explicación a tu ausencia. Ese caballo creo entiende más que muchos seres humanos.

Incluso la casa te extraña. Tiene, ahora, un aspecto mucho más frío. Y se la ve opaca, sin vida.

He recibido noticias de Kikyo. Todos están sorprendidos porque ha estado embarazada desde hace mucho más tiempo del que creían. Tiene ya como cinco meses…Ella mismo se sorprendió cuando el médico se lo dijo. Es raro, apenas se le nota.

Inuyasha apenas menciona el tema, pero sé que el doctor que atiende a Kikyo es un antiguo amigo de su padre y que se llevan bien, por lo que le ofrece información de primera mano.

Ojala esta tormenta pase pronto y puedas volver a casa. Sabes que estamos esperando por ti.

Kaede

Querida Kaede:

Ha pasado un mes de la anterior carta y es que a pesar de que las comercializaciones son muchas, no hay muchos veleros que viajen rápido y que se hagan cargo de cartas. Sí es cierto son 15 días de viaje, no es mucho, pero el verdadero problema es encontrar un velero rápido que lleve cartas.

Han deber pasado tantas cosas en esos días.

Es gracioso las cosas que pasan aquí las guardo para contártelas, pero llegado el momento no puedo recordar con claridad.

Quisiera poder decirte que mi dolor ha menguado. Pero es imposible. A veces sueño que Inuyasha llega en Kaji y con un bebé en brazos. Es desesperante esta espera.

Ay, Kaede…y lo peor…lo peor nadie lo sabe. Ni siquiera yo lo sabía hasta ayer.

Quisiera contarte tantas cosas más pero no puedo, no estoy de ánimo…perdóname.

Kagome

Querida Kagome:

Tu última carta me ha preocupado mucho. ¿Qué ocurre, mi niña? Tus palabras son tan tristes.

Aquí las cosas empeoran cada vez. Inuyasha está cada día más insoportable; no sé cómo interpretar su actitud. Ahora ya ni come en casa, sale y llega muy entrada la noche. Lo escucho deambular por tu habitación durante horas parece una animal salvaje enjaulado, cuando ya noto silencio entro a tu habitación, ya que ahora duerme allí, y lo veo dormido en un duermevela que apenas lo deja descansar algo.

Ya no hablo con él. Antes le comentaba de tus cartas y me escuchaba con paciencia. Pero hace poco perdió la poca paciencia que le conozco y me recriminó el motivo por el que ni siquiera le has mandado una pequeña nota.

Me preocupa ese muchacho. No me atrevo a preguntarle nada sobre Kikyo porque me da miedo la respuesta. Siento decirte esto pero no quiero que te hagas ilusiones y que luego sufras más de lo que ya has sufrido.

Hace una par de días en la noche me asuste bastante. Yo ya estaba dormida hace algún tiempo, cansada de esperar que llegue. Entre sueños escuché un fuerte golpe en la biblioteca, y salí corriendo a pedir ayuda pensando que eran bandidos o algo peor. Pero vi su abrigo en las escaleras y volví con cautela. Jamás lo había visto en aquel estado, mi niña. Estaba totalmente ebrio, Kagome. Hasta a mí me dio lástima su estado. Tiene un retrato tuyo, no sé cuando lo habrá mandado hacer, pero lo observaba y su mirada era tan triste que incluso quise consolarlo…pero sé que lo único que lo consolaría en este momento sería que le escribieras o que Kikyo negara la posibilidad de que sea el padre.

Mi niña… ¿por qué no vuelves ya? Estoy der verdad muy preocupada por ese muchacho, aunque pareciera exageración, se está acabando. No quiero ilusionarte, pero se pasa metido en esa biblioteca el poco tiempo que está en casa. Ahora ha empezado a leer el último libro que tú leíste. Lo último que he visto son algunos papeles. Me parece que son intentos de recados o cartas para ti, pero no pasan de algunas palabras. Creo que no sabe cómo escribirte.

Kagome no voy a perderte. No lo soportaría. Te esperaré hasta cuando las fuerzas me dejen, y si no has vuelto hasta entonces, te iré a buscar así no quieras.

Inuyasha

Inuyasha:

Mi padre está bien, pero le preocupa mucho mi larga estancia aquí. En dos días sale un pequeño navío hacia allá. Mi padre ha decidido por su cuenta y ha pagado un camarote en él. Te envía muchos saludos por cierto. Me he atrevido a decirle que pronto volveré pero contigo…Sin embargo, mi corazón se ha sentido fatal al mentirle.

Sí, soy consciente que regreso justamente para la esperada fecha. Pero hay algo muy importante que debes saber. Es algo que me afecta directamente, y a ti también, aunque no sé si directa o indirectamente. Dependiendo de lo que decidas te causará alegría o desdicha. O quizá ni te afecte. No lo sé.

Ya no me siento desdichada. Sea cual sea tu decisión la aceptaré sin llorar.

Querida Kaede:

Ni siquiera a ti te lo puedo decir. Solo te revelaré que estoy feliz. Mi corazón quiere sanar. Sigo amando a Inuyasha, pero si su respuesta no es la que yo quiero, no seré infeliz. No sé cuanto tarde. Supuestamente es un navío muy rápido. Si es cierto en menos de un mes estaré de nuevo en casa. Te echo mucho de menos.

Kagome.