Cap. 5: Como si nada hubiese pasado
Al día siguiente, por la noche, llegaron todos los estudiantes que habían salido a pasar las fiestas con sus familias, para reiniciar las clases por la mañana.
Cuando Hermione bajó a desayunar el primer día de clases supo que todo volvería a una normalidad simulada.
- Apártate, Granger – dijo Malfoy, cuando Hermione lo adelantó para entrar en el comedor junto a sus amigos.
- Púdrete, Malfoy – respondió Hermione.
- Idiota – dijo Ron, molesto, una vez que el rubio se hubo adelantado lo suficiente.
- No te amargues, no vale la pena – Hermione posó su mano sobre el hombro del pelirrojo para que se calmara.
- Ese imbécil no se aburre de ningunearte – Ron, como siempre, defendía a muerte a su amiga – No deberías aguantar eso.
- "Si tú supieras cómo me ningunea" – pensó Hermione antes de hablar –. Y no lo haré, ya verás. Un día de éstos le voy a cantar las cosas bien claras.
- ¿Tú cantas? – preguntó Ron, sorprendido.
- No, tonto… es sólo un decir.
- Esta tarde tengo entrenamiento de quidditch – Ron, algo sonrojado, intentaba cambiar de tema –. ¿Podrías ayudarme a terminar el trabajo de Historia de la Magia luego de la ronda e hoy?
- Claro, ahí lo terminamos juntos. Me falta hacer las conclusiones aún.
Esa tarde, cuando Harry, Ginny y Ron se fueron al campo de Quidditch a entrenar, Hermione le envió a Malfoy una nota, vía lechuza, informándole que no había moros en la costa. Quedaron de juntarse inmediatamente a la entrada de la Sala de Menesteres.
Siguen así por unas semanas, aprovechando el tiempo en que los chicos entrenaban, escapando por ratos robados durante las rondas nocturnas. Durante esos momentos aprovechaban de besarse, de acariciarse, pero nunca llegaban a más.
Ron notaba que jamás se topaba con Hermione durante las rondas, que le costaba un mundo encontrar a la chica a la hora en que debían volver a la Sala Común. Además, Harry y Ginny también la notaban distinta, callada, con un humor cambiante, algo distante.
Ya hacia finales de enero la situación era insostenible para los chicos. No lograban que Hermione soltara prenda de lo que le pasaba, y es por esto que decidieron investigar qué diablos hacía durante esos tiempos perdidos.
No eran capaces de pensar que estuviera metida en algo raro. Ella, la Perfecta Prefecta, tan correcta y acatadora de las normas. Finalmente, decidieron seguirle los pasos con el mapa merodeador de Harry, lo que les hizo llevarse una gran sorpresa, ya que a ratos no eran capaces de encontrar a Hermione por ninguna parte. ¡Era tan extraño! ¿Acaso estaba saliendo del colegio?, ¿Hermione rompiendo las reglas, por las noches, sin la influencia de sus amigos? Algo estaba realmente mal.
Por esas casualidades de la vida, descubrieron que el puntito de Draco Malfoy también desaparecía, y curiosamente lo hacía en los mismos horarios en que Hermione se escondía dentro del mapa. ¿Estarían juntos? No. Definitivamente no. Eso era imposible, ¡Si no se soportaban!
Cuando Hermione por fin aparecía en la Torre de Gryffindor, llegaba siempre con una sonrisa misteriosa, con el cabello un poco alborotado y el uniforme algo arrugado. Sin embargo, nunca decía nada. Siempre llegaba, tan campante, con su mochila al hombro, y a veces con un libro en las manos. Como ninguno de los otros tres podía realmente verificar la situación, ella les decía que tenía tarea de Aritmancia, o de Runas Antiguas. ¡Siempre tenía TANTO que leer!
A los chicos no les quedaba otra que creerle. ¿Para qué les mentiría su amiga? Mas que mal, eran eso justamente… amigos, y había que confiar en los amigos ¿cierto?... ¿cierto?
Harry y Ginny, por su lado, no perdían ocasión para estar juntos. Paseaban por los terrenos del Colegio, abrigados como osos polares, ya que el invierno estaba aún en lo más álgido de su temporada. También paseaban por el castillo, iban a las cocinas a pedir comida a los elfos domésticos (razón por la cual Ginny agradecía de sobremanera los agotadores entrenamientos de Quidditch, ya que de no ser así, estaría hecha una vaca, de las más grandes posibles).
Obviamente buscaban todos los momentos posibles para escapar de Ron, que cada vez que los veía besarse se ponía en son de hermano celoso. Intentaban no dejarlo solo todo el tiempo, en vista que Hermione los tenía abandonados, pero eso no les impedía escapar de su rango de visión por unos… bueno, por un par de horas.
Hermione ya tenía bien arraigados los horarios en que pasaba tiempo con Draco en la Sala de Menesteres. Tanto así que ya no esperaba que sus amigos se fueran a entrenar, sino que sencillamente se excusaba con ir a la biblioteca, o ir a hablar con algún profesor, o vaya ella a saber qué otra excusa.
Esa tarde particularmente, hacía tanto frío que Harry se apiadó de su equipo y canceló el entrenamiento de ese día. En realidad no fue tanto un acto de piedad, en primer lugar, porque tenían un partido importante ese fin de semana contra Slytherin, y no quería tener a ningún jugador enfermo, y por otro lado porque quería pasar tiempo con su novia… a solas… donde nadie pudiera molestarlos.
Se excusaron con Ron, y salieron de la Sala Común a 'dar una vuelta por el castillo', según dijeron. Sin embargo, se dirigieron directamente hacia el séptimo piso, con la intención de ir a la Sala de Menesteres. Y ¡oh! vaya sorpresa se llevaron cuando, al enfilar por fin ese bendito pasillo, vieron que Hermione se dirigía exactamente hacia donde ellos pretendían ir.
Se escondieron detrás de una armadura desde la cual podían ver qué hacía su amiga, y casi se van de espalda de la sorpresa al ver que justo en la entrada se la sala se encontraba nada más y nada menos que Draco Malfoy. La sorpresa fue aún mayor cuando ambos jóvenes se dieron un beso… en los labios, se tomaron de la mano e ingresaron al lugar.
Harry y Ginny se quedaron de piedra.
Holaa!.. sé que me atrasé, pero la verdad con la práctica me estoy volviendo loca, me mandan tareas y lecturas, y preparar casos de pacientes todos los días.. todo a la vez, así que lo había olvidado..
En fin, gracias a Caroone por su post. Y al resto... Chicos! yo no muerdo! jaja..
Pucha, espero que les guste. Háganme partícipe de sus apreciaciones! =D
Saludos y un abrazo. Gracias por leer.
~Pachi
