Disclaimer: de los personajes tomados de la serie Bones, los derechos de autoría corresponderán a su creadora, Kathy Reichs y, en su caso, a la Cadena Fox; de las situaciones, el autor del presente relato, que no obtiene ningún lucro con la publicación del mismo.

(Gracias a todos los que seguís este fic, especialmente a Hermione Hathaway, brennangirl, glheart, AnSaMo, clariss23, silhermar, BeaBB y Marifer26637, por vuestros comentarios: abajo respondo personalizadamente a cada uno de ellos; feliz noche de Reyes, y que sus Mágicas Majestades os dejen muchos regalos, empezando por este capítulo, que va dedicado a todos los que seguís este fic...)

MALAS NOTICIAS

(7 de Enero de 2042)

Vincent no sabe a dónde ir. Es una sensación desconcertante. Físicamente está más cerca de ella que nunca. Y sin embargo, la distancia parecía menor cuando él todavía estaba en Londres. Debe ser cierto el dicho: ojos que no ven, corazón que no siente. No puede entender por qué Little Gun se ha dejado engatusar de nuevo por el impresentable de Pendleton. "Pistolita" se merece a alguien mucho mejor. Alguien que la complemente. Alguien que sepa de memoria sus perfumes favoritos, su libro preferido o el día de su aniversario. Alguien que le haya secado las lágrimas en los malos momentos. Alguien que, aún torpemente, compartiese los días felices. Alguien que aún deseando estar en la exposición sobre los especimenes más curiosos de anisópteros, eligiese acompañarla a la final de un partido de jockey sobre hielo, sólo para complacerla. Alguien como él mismo. Vince no puede entender. Desde el punto de vista antropológico, su coeficiente intelectual, así como su complexión física, y su buena apariencia, componen los atributos necesarios para captar la atención de una mujer. Es la pareja idónea para mejorar y perpetuar la especie. No puede comprender por qué, aún siendo así, Little Gun se empeña en verlo simplemente como un hermano.

Trata de concentrarse en su trabajo. Pero no puede sacársela de la cabeza. Reconoce a la perfección este sentimiento, que un psiquiatra describiría mediante la siguiente ecuación: aumento de la dopamina y la noradrenalina, en detrimento de la serotonina. La bioquímica del amor. Idéntica a la de la obsesión compulsiva. Vincent sabe perfectamente que esta ansiedad, este deseo, se puede saciar fácilmente con la justa ración de feniletilamina. Un par de onzas de chocolate y como nuevo. Sin embargo. Por una vez en su vida, no quiere racionalizar todos sus sentimientos.

Hace una semana que no habla con ella. A decir verdad, hace una semana que no quiere hablar con nadie. No le resulta difícil. Siempre ha sido demasiado especial. Puede encerrarse en sí mismo sin que nadie lo considere extraño. Es un rasgo característico de su propia identidad. Sus padres consideran esta faceta como algo intrínseco a sus rarezas de genio. Mira a través del microscopio. En la bandeja del porta, un par de gotas del agua traída desde Europa, la luna de Júpiter, para abastecer la enorme piscina subterránea del Jeffersonian. Pero en lugar de aparecer una constelación de células diminutas y compuestos orgánicos, en las pupilas de Vincent se dibujan los recuerdos de su infancia, en estas mismas instalaciones, correteando junto a Little Gun. Quizás haya llegado la hora de llamarla, simplemente, Gun. Y es que "pistolita" ha dejado de ser una niña.

Levanta la vista. Camina hacia la salida de seguridad y baja por las escaleras. Está tan aturdido que ni siquiera se saca los guantes de látex. Ni las fundas de plástico para el calzado. Ya lo hará luego. Necesita despejarse. Hay demasiada luz en los laboratorios. Y, paradójicamente, la luz no le deja pensar con claridad. Teclea la clave de seguridad. Automáticamente, se abre un portalón estanco. Dentro hay penumbra. Una luz tenue, llena de reflejos irisados, y una profunda gama de azules marinos y esmeraldas, danza por las paredes de cristal. Es el acuario. La exobiología le fascina. Se aproxima. Una de aquellas exóticas criaturas, un espécimen al que el grupo denomina E3, parece vigilarlo. No tiene ojos. Allá en Júpiter, bajo la espesa capa de hielo de la luna Europa, no hay luminosidad suficiente como para que se desarrolle un sistema visual semejante a los glóbulos oculares. En su defecto, unos filamentos funcionan como nuestros modernos radares y antenas de comunicación, emitiendo ultrasonidos. Igual que los murciélagos. Como si fuesen seres adaptados a la vida nocturna. Al fin y al cabo, ¿cuál puede ser la diferencia entre el día y la noche en medio de un océano subterráneo? Pues bien, los finos filamentos de E3 están extendidos sobre el cristal, orientados hacia Vincent. Justo al otro lado del cristal. Vincent, como científico, daría lo que fuese por entrar en comunicación con E3. ¡Hay tantas preguntas! Y ese animal estrambótico tiene gran parte de las respuestas.

El Doctor Hodgins apoya la mano contra el cristal. Sin esperar nada. Pero, sin querer, se encuentra con una sensación perturbadora. La superficie lisa y transparente que toca resulta estar húmeda. Todo pese a que la sala está diseñada para evitar la condensación, con el objeto de evitar que se empañen los cristales o se altere mínimamente la temperatura del acuario. Sólo hay una explicación posible. En algún lugar del tanque debe de existir una fisura. Su tamaño no importa. Lo único que importa es evitar que la fuga se extienda. Por nada del mundo el agua jupiteriana puede entrar en contacto con la terrestre. Su equipo todavía está estudiando los componentes de dicha sustancia. Cualquiera alteración en el hábitat de nuestro planeta, al introducir una especie foránea, podría ser apocalíptica. Y ese líquido contiene cientos de miles de microorganismos todavía no identificados. Puede que inocuos. Puede que fatales.

No hay más que recordar que el mayor enemigo que Colón llevó a América en sus carabelas no fue la ambición humana, la fiebre del oro o la erótica del poder, si no otro enemigo mucho peor, invisible e incombatible: las enfermedades endémicas de Europa, para las cuales los indígenas no contaban con anticuerpos específicos. Las plagas se extendieron. La población se vio diezmada. Con la expedición espacial a Europa, la luna de Júpiter, se habían extremado las medidas de seguridad, precisamente con la misión de garantizar que no se repitiese una situación semejante a la de la conquista del Nuevo Mundo. Ahora, en cuestión de segundos, todo ese enorme sistema de contención se había venido abajo. Por suerte para Vincent, todavía llevaba los guantes puestos en el momento de tocar la descomunal pecera.

Sin reparar en su propia salud, corre hacia el portalón estanco, teclea el código de seguridad nuevamente, y sella herméticamente la sala, con él en su interior. Es consciente de que puede estar contaminado. Los protocolos de emergencia exigen la cuarentena inmediata. Por el interfono se comunica con su ayudante, en el laboratorio:

-¡Randolf! ¡Randolf! ¿Estás ahí? ¡Contesta!

-¿Doctor Hodgins?

-Randolf, inicia el protocolo de emergencia. Hay una fuga no localizada en la Piscina Exa. Avisa a la dirección del Jeffersonian. Y que ellos se ocupen de hablar con el departamento de Estado. Y con seguridad. Que nadie entre o salga del edificio desde ya mismo. Como si es necesario emplear las armas. ¡Que no salga nadie! ¿Me entiendes? ¡Nadie!

-Pero señor, es que…

-No pierdas tiempo. Siete mil millones de almas están ahora en nuestras manos. Es una orden.

Vincent desconecta el interfono. Cuanto más tiempo pasen conversando, más probabilidades habrá de que el daño se propague. Hay que evaluar las consecuencias. Hay que localizar la fuga. Hay que detener este incidente, antes de que se convierta en una catástrofe de proporciones irreversibles. Se gira hacia E3. La criatura sigue en la misma posición. Inmutable. Por un momento, a Vincent se le ocurre que el líquido, de haber pasado a estado gaseoso, como vapor, sería prácticamente imposible de contener. Pero, ¿podrían unas bacterias de perfil acuático adaptar sus condiciones tan rápidamente a un hábitat aéreo? Es imposible de saber. Son criaturas totalmente desconocidas. Ni él, ni nadie en la Tierra, pueden saber lo que son capaces de hacer. El interfono se actúa nuevamente, desde el exterior:

-Señor, el complejo de edificios está sellado. El protocolo activado. ¿Podemos hacer algo por usted, Doctor Hodgins?

Es la voz del jefe de seguridad del Jeffersonian.

-Sí, haga que todo el personal se ponga guantes y mascarillas y sean trasladados a una zona de descontaminación, compartimentados en módulos separados.

-Así lo haremos, señor.

-Y confeccionen un listado con todas las personas que hayan tenido acceso a esta sala durante los últimos siete días. A estas ubíquelas a parte. En régimen de aislamiento. Yo iré cursando las instrucciones desde aquí.

-Sí, señor.

Vincent saca el teléfono móvil del bolsillo de su chaqueta. Apenas una barra de cobertura. Busca en la agenda el número de la agente Booth: Laura. Leo. Lizza. Little Gun. Pulsa la opción de llamada. Espera el silencio, con el pabellón auditivo pegado al auricular. Un tono. No hay respuesta. Dos tonos. Ídem. Tres tonos. Vincent se lamenta de haberla traído hasta aquí. ¡Quién sabe desde cuándo se lleva produciendo la fuga! Cuatro tonos…

-Hermanito, ¿ya se te ha pasado el enfado? Porque menudo carácter que te traes últimamente.

-Christine…

-¿Ahora me llamas así? Sólo te acuerdas de mi nombre para darme malas noticias. Como el día que murió papá. Espero que…

-Christine, es importante. En serio…

-Vince, me estás preocupando.

-¿Estás sentada? Lo vas a necesitar.

Respuesta a los comentarios

brennangirl dijo: Muy buen capítulo, sobre todo el final con Vincent amenazando a Josh. Espero el siguiente capítulo. Cuídate. Saludos y feliz año nuevo. =)

Gracias, supongo que esa amenaza fue un arrebato de Staccato, más que de Vincent. Sin embargo, puedo adelantar que Staccato se tendrá que contener, al menos, por un par de capítulos. Igualmente feliz año (aunque ahora con el retraso de una semana, jeje!

AnSaMo dijo: Genial! Aunque no haya escrito ningún review hasta ahora lo llevo siguiendo desde el principio y estoy enganchadita! Me encanta! Sigue así!

Mil gracias por animarte a comentar. Y aunque ahora esté más centrado en este fic, no me olvido del otro que tengo pendiente. Espero que te siga gustando. Al menos yo me estoy divirtiendo mucho escribiéndolo!

clariss23 dijo: Me encanta! Realmente estoy disfrutando de las historias de Mike y Chris...estaria para que en un futuro Hart haga una secuela de Bones con ellos...Espero ansiosa la proxima actualizacion! Saludos y buen comienzo de año!

A la pobre Chris no le tenía el nombre. No había visto que ya se conocía. Y estaba esperando su nombre como agua de mayo. Vi que se están escribiendo algunos más también en español, pero a Vince lo llaman Mike (tiene tres nombres, así que bueno, hay donde escoger). Estoy de acuerdo, secuela de Bones inspirada en M&C ya!

silhermar dijo: hoy me va un poco mal esto...que raro... no puede ser que sea amiga de josh y le esté usando para dar ver como reacciona vicent? sabiendo que su segusdno es stacatto que seguro que lo sabe... ¿no relaciona? la has puesto un poco poco avispada... josh podía ser el celestino... a ver si sigue la serie y pistolita tiene nombre...sino chungo besos y feliciano

Me imagino a Josh como un cretino integral. Ya se verá, supongo. Si Christine lo utiliza o no, en fin, es una posibilidad. En ningún momento es lenta de entendimiento. Cada uno juega un papel, supongo. Y Chris tiene que mostrar, por ahora, estas cartas. Ya llegará el momento de poner las cartas boca arriba. Feliz año!

BeaBB dijo: Qué fantástico fic estás creando, has terminado de engancharme con este tercer capítulo... me encanta la forma en que vas construyendo los personajes y dándonos pistas de su pasado juntos... incluso por alli dejas entre líneas cosas que imagino irás resolviendo en el futuro. Me dejas aguardando ansiosamente el siguiente capítulo. Espero hayas difrutado de unas fiestas de fin de año maravillosas!

Mil gracias, espero seguir enganchando. Cada vez adoro más a estos personajes, llámensele Mike y Chris, Vince y Little Gun... De hecho, hasta estoy empezando a leer todas las historias que se van escribiendo sobre ellos. Y me gusta pensar que, de alguna manera, los capítulos de su vida pasada, están en esos otros fic, escritos por otras personas. Habrá cosas que se sabrán, otras quedarán para la imaginación (tampoco es bueno descubrirlo todo todo todo...). Veamos lo que ocurre! Besos y buen comienzo de año!

glheart dijo: Little Gun va a estar muy sorprendida cuando se entere de que el aburrido Vincent es el Gran Staccato, y no puedo esperar para ver la reacción de él cuando eso suceda. ¿Van a aparecer en algún momento Brennan, Booth, Hodgins o Ángela? ¿O algo les ocurrió? Como siempre, el capítulo me encantó, y espero el siguiente. Saludos y ¡Feliz Año!

Hola! Sí que lo va a estar. Y sí, van a aparecer Brennan, Hodgins y Angela (a Booth le ha pasado algo... ¿Muerto? Al menos es lo que cree Christine...). Ahora empieza la situación de crisis. Y es en las situaciones de crisis cuando nos damos cuenta de lo que realmente necesitamos y queremos en la vida... Espero que Little Gun lo comprenda (igual que lo de Staccato...). Ya lo veremos. Saludos, y feliz comienzo de año!