Disclaimer: de los personajes tomados de la serie Bones, los derechos de autoría corresponderán a su creadora, Kathy Reichs y, en su caso, a la Cadena Fox; de las situaciones, el autor del presente relato, que no obtiene ningún lucro con la publicación del mismo.

(Gracias a todos los que seguís este fic, especialmente a Hermione Hathaway, brennangirl, glheart, AnSaMo, clariss23, silhermar, BeaBB, Deschanel-Cherry y Marifer26637, por vuestros comentarios: abajo respondo personalizadamente a cada uno de ellos).

¡PREGUNTA IMPORTANTE!: He visto por los comentarios que alguna/os estáis ineteresada/os en saber lo que ocurrió con Booth y si en esta historia está realmente muerto, o si sólo es lo que cree Christine. Inicialmente tenía previsto resolver este tema al final de "INSOMNIO FATAL". Por eso os comento: debido a que saber lo que le ocurrió es una historia un poco larga -según lo tengo imaginado-, se me ha ocurrido la posibilidad de dedicarle un fic específico, titulado "SÓLO SE VIVE TRES VECES". Por respeto a toda/os los que estáis leyendo el fic, os pregunto si queréis ese segundo fic, en vez de liar todavía más el complicado contenido de "INSOMNIO FATAL", o si preferís esperar hasta el final de "INSOMNIO FATAL" para salir de dudas. Prometo ceñirme a lo que digáis. En todo caso, con el compromiso de que, si ahora estoy actualizando cada semana, al publicar los dos al mismo tiempo, actualizaría una semana uno, a la siguiente el otro, después el primero, y así... Vosotra/os decidís! Lo digo, porque de seguir sólo con "INSOMNIO FATAL" todavía se tardaría mucho en saber si Booth está realmente muerto, y publicar los dos fics es una manera de iros adelantando esa parte de la historia que tanto parece intrigaros...

CIENTO SESENTA Y OCHO HORAS DESPIERTO

(14 de Enero de 2042)

-Vincent, ¿te encuentras bien? No me han permitido venir hasta aquí desde que comenzó la cuarentena. El Jeffersonian está cerrado a cal y canto.

-Lo sé. Fui uno de los redactores del protocolo de emergencia. La primera semana es fundamental en la posible expansión de un brote epidémico. Mejor prevenir que curar.

-¿Pero estás bien?

-Por supuesto, me han tratado como el Rey del Laboratorio, como diría mi padre.

-Por cierto, hablando de tus padres, me han mandado saludos para ti. Tío Jack y tía Ángela están muy preocupados. Pero les dije que no era necesario que viniesen desde París. Que era más seguro que permaneciesen en Francia. Las cosas aquí están complicadas.

-Lo sé, Little Gun. Pero parece que todo está medianamente controlado. Finalmente se ha podido localizar la fisura. Y casi ninguno de los aislados ha dado muestras de actividad, comportamiento o sintomatología inusual. Se ha tratado de neutralizar las filtraciones y se han desinfectado, de momento, hasta el 57% de los pabellones. Dentro de otra semana, el Jeffersonian podría abrir de nuevo sus puertas.

-Cuando dices "casi ninguno", ¿por qué dices "casi"?

-Si te lo dijese, no podrías salir de aquí y se te negaría todo tipo de comunicación con el exterior. Sólo te puedo decir que si notas un comportamiento extraño en algún conocido, cualquier cosa fuera de lo normal, por inofensiva que parezca, por favor, me lo hagas saber.

-Pero Vincent, ¿no decías que la situación está controlada?

-Little Gun, si nos enfrentásemos a algo conocido, podría asegurarte a ciencia cierta que estamos fuera de todo peligro. Pero nadie nos dice que, de repente, se puedan manifestar los síntomas de una enfermedad que hayamos ido incubando durante esta última semana, y que el proceso fuese tan camaleónico que nos haya pasado advertido en todas las analíticas realizadas.

-Vince. Aunque no me puedas decir de qué se trata, o qué síntomas habéis podido observar, para poder decir "casi", te pido, te ruego, que si me tienes algo de cariño y aprecio, que me des alguna orientación. Algo a lo que aferrarme. Algo con que poder averiguar por mí misma. Y hasta defenderme de este enemigo invisible. La población no sabe nada. Nadie sabe nada. Todos van tranquilos, completamente ajenos a la espada de Damocles que pende sobre sus cabezas. Creo que no es justo.

-¿Has dormido bien últimamente?

-¿Dormir bien?

-Sí, ¿te ha costado conciliar el sueño? ¿Conoces a alguien que no haya pasado buenas noches en estos siete días? ¿Has visto a gente más ojerosa de lo normal?

-No, que yo sepa no…

-Entonces, Christine, todo está bien. Es lo único que te puedo decir por el momento.

Vince sabe que ya está diciendo demasiado. Y es que el único comportamiento extraño que han podido estudiar entre los aislados del Jeffersonian es el caso de uno de los responsables del servicio de limpieza, encargado de mantener en perfecto estado los conductos de aireación de las plantas inferiores, que ha pasado los últimos siete días en un completo estado de vigilia. Ya son ciento sesenta y ocho horas despierto. Incapaz de conciliar el sueño. Ni siquiera tras haberle suministrado un nutrido surtido de benzodiacepinas. Anestésicos para caballos. Según los escáneres cerebrales, el individuo sólo es capaz de encadenar las dos primeras etapas de la de fase No REM, esto es, primero un leve adormecimiento, después un sueño ligero que se interrumpe antes de lo acostumbrado y se reactiva la vigilia, sin alcanzar nunca la etapa de sueño delta, y mucho menos, la fase REM. Por si fuera poco, al inyectar parte de su sangre a una serie de conejillos de indias en el laboratorio, todos los roedores infectados han experimentado, desde entonces, la misma imposibilidad para dormir, mientras que los del grupo de control mantienen sus costumbres habituales de sueño y vigilia.

-Seguro que el daño está contenido, Little Gun. Confía en mí. Si me pongo quisquilloso con el secretismo y la seguridad, es porque es mi trabajo. Pero te puedo prometer que todo va a salir bien. Los mejores científicos del mundo estamos aquí… En caso de infección, seríamos los primeros y más interesados en salvar nuestros pellejos. Pondríamos toda la carne en el asador. ¿No te quedas más tranquila?

-La verdad es que, aunque agradezco tus esfuerzos, te olvidas de que, si ése es tu trabajo, el mío consiste en averiguar cuándo me están mintiendo. Y siento decirte, hermanito, que tú mientes de pena.

Christine mira el interfono con tristeza. Se lamenta de no poder estar en la misma sala que Vincent. Quisiera abrazarlo. Quizás otra persona pudiese temer estar junto a alguien en una cuarentena. Pero, no hay quien quiera a Vincent tanto como la propia Christine, además de sus padres. Al fin y al cabo, se han criado juntos. Es como su hermano, su compañero de juegos, su confidente, su mejor amigo… Su osito de peluche. En el Buró Federal han enseñado a Little Gun a no mezclar el trabajo con los sentimientos. Y, por alguna extraña razón, el hecho de haberse educado, entre experimento y experimento, en los laboratorios del Jeffersonian, le parece que Vincent es, para ella, una cuestión más de trabajo que de familia. Se obliga a transformar la pasión en cariño fraternal. Sólo puede permitirse el lujo de considerarlo un hermano. Nada más. Aunque ello signifique tener que buscarse a algún cretino a quien entregar las migajas de su amor. Cuanto más insignificante sea ese otro hombre, mejor. Así, cada vez que sienta náuseas por el impresentable al que esté besando, podrá recordarse lo dulce y cariñoso que es su verdadero amor. Por eso Josh Pendleton es el candidato ideal. Christine lo desprecia con todas sus fuerzas. Es la antítesis de Vincent. Él nunca la habría traicionado. Lástima que el amor y el trabajo no se puedan entremezclar. Ella lo sabe bien. Y no puede consentir que otro final trágico se repita, por incumplir la regla principal de los francotiradores. No tengas a nadie que te quiera de verdad, ni a quien ames en serio. O aparentarás débil y fácilmente manejable. Te harán víctima de chantajes emocionales que te podrían costar la vida. Como le ocurrió a papá. ¡Maldito Jacob Broadsky! A Christine no le importaría pasar toda la eternidad en el infierno con tal de contemplar a ése miserable retorciéndose entre las llamaradas perpetuas. Si llegado el momento, la agente Booth tuviese que hacer la misma elección que su padre, ella no se lo pensaría ni medio instante. "Puedes dispararle las veces que quieras, que yo no voy a desprenderme de mi revólver". Al fin y al cabo, es la única razón por la que Christine sigue al lado del inútil de Josh Pendleton. Puestos a perder un novio, hacerle de paso un gran favor a la humanidad. Es el cebo idóneo. La estupidez y el egocentrismo llevados a su enésima potencia. En cambio, jamás podría poner en una balanza la vida de Vincent. No podría permitirse una pérdida semejante. Sería como revivir todo el calvario de su niñez. Cuando murió papá. Cuando se prometió a sí misma que no dejaría a ningún criminal en libertad, a fin de evitarle a otras personas el sufrimiento que ella estaba padeciendo en propia piel. Sería un agente federal. Como papá. Como su mayor héroe.

-Little Gun, ¿sigues ahí? Todavía te escucho mientras respiras. Pero no dices nada…

-Sí, perdona, Vincent, sólo estaba pensando en estos pasillos. Me traen muchos recuerdos.

-Lo sé. A mí también. Recuerdos buenos, como pocos. Sin duda, los mejores.

-Echo de menos a papá. Si él estuviese aquí, las cosas serían muy distintas.

-¿Has hablado con tu madre?

-Sí, la Doctora Brennan sigue en Alejandría. No ha salido de Egipto desde su retorno a la antropología física. Cada vez que ve una momia, sólo piensa en hacerle una tomografía axial computerizada en tres dimensiones…

-Pero, ¿le has dicho algo de lo sucedido?

-Sólo que el Jeffersonian está en cuarentena. Según comentó, hace años que su propio equipo sufrió una situación semejante, también en Navidad. Aunque siguió hablando con su tono indiferente. Ya sabes que la Doctora Brennan tan pronto describe una protuberancia extraña en los huesos propios de la nariz, como insiste para que dejes de llorar, con la excusa de no malemplear las soluciones salinas de los lagrimales.

Christine siempre se refiere a su madre como la Doctora Brennan. En cierto modo, todavía la culpa por lo sucedido. Aunque bien sabe que ella ha sido otra víctima más. Y que lleva sufriendo lo indecible. Pero su incapacidad para manifestar sus propias emociones, o comprender las de los demás, ha hecho las cosas muy difíciles entre ambas. Papá era la argamasa que las mantenía unidas. Sin él, la relación se ha enfriado hasta límites insospechados. Para una, son los meros efectos de haberse quedado huérfana, de padre y madre. Para otra, simplemente se trata de un proceso general a toda especie, en el que un individuo, al alcanzar la madurez, abandona la manada para experimentar su propia vida, construir su destino, marcar su territorio. Lejos de la familia. Temperance Brennan, superviviente de una familia rota, cree que atravesar por las mismas circunstancias llevará a su hija Christine hasta sus mismas cotas de constancia y éxito profesional.

-Christine, deberías ser más condescendiente con la Tía Tempy. Te adora.

-¿Sabes, Vincent? Creo que cuando ella me mira, no me está viendo a mí, si no a papá. Por eso prefiere seguir con las excavaciones, en Egipto. Allí está a salvo del pasado. Y, en recompensa, yo estoy a salvo de su Síndrome de Asperger.

-Te adora…

-Pero yo ya tengo a otro a quien adorar.

-¿Al descreído de Josh?

Little Gun quisiera ser libre de su promesa, libre del Buró Federal, de su lucha contra los malhechores, de su batalla a muerte contra el mal. Pero no puede, así que busca en su interior, y sólo encuentra una respuesta para la pregunta de Vincent. Sus labios la conjugan mecánicamente, sin sentir la más mínima emoción:

-Al descreído de Josh.

Respuestas a los comentarios:

silhermar dijo: estoy hablando contigo y me acabo de dar cuenta que publicaste (esta parte no hace falta que lo pongas) Está bien...empieza el meollo...ahora a ver que pasa... no sé por donde vas a salir...

Y la gracia que me hizo! Tú a lo tuyo, tecleando en el ordenador. Y yo diciendo, ¿no lo habrá visto ya? Sé muy bien por dónde voy a salir, tengo escritos unos cuantos capítulos más, jaja (ésto lo digo es para ir haciendo ganas, porque sólo actualizaré de semana en semana!). Ya ves que al final había una razón para que Christine estuviera con Josh. De alguna manera, lo está utilizando, aunque no para darle celos a Vincent. Es más bien, un trato de supervivencia.

glheart: ¿Lo que cree Christine? ¡Tanto misterio me pone ansiosa! No puedo esperar a ver lo que tienes en mente para el futuro de esta historia. Vincent debe estar sintiendose culpable por haber llevado a Little Gun allí, a pesar de que él no tenía idea de la fuga. Cada vez me dejas más enganchada con el fic :)

En fin, Christine cree que Jacob Broadsky mató a su padre después de chantajearlo con que, si no soltaba la pistola, hubiese matado a Brennan. ¿Pero pasó ésto de verdad? Prometo resolver el misterio antes de que acabe el fic, pero es una trama secundaria, que no quiero desviar de la principal, que sería la fuga del Jeffersonian de "algo" que no deja dormir a la gente... Vincent va a tener muchas razones para sentirse culpable, jeje!

AnSaMo dijo: Wow! Me has dejado con ganas de más! Ahora qué pasará con esa fuga? Van a estar encerrados juntos bajo la cuarentena? Madre mía lo que podría pasar ahí jejeje Sigue así!

Aviso que la cuarentena no ha terminado. Sólo acaba de empezar. Así que todavía habrá oportunidades para que estén encerraditos juntos. Me ha gustado la idea (puede facilitar mucho la relación entre Vincent y Christine), así que, bueno, ya avanzo que habrá cuarentena romántica para dos!

Deschanel-Cherry dijo: Muy buen capítulo, pero tengo una pregunta: ¿Booth y Brennan están muertos?

Brennan vive en Alejandría. Booth, según cree Christine, estaría muerto (como digo, supuestamente asesinado por el francotirador, Broadsky). Como digo arriba, igual para adelantar acontecimientos, escribo otro fic explicando lo sucedido con Booth, para no desviar el argumento principal de "Insomnio Fatal". Lo que finalmente haga, dependerá de vuestra elección.

brennangirl dijo: Todavía me cuesta trabajo recordar que están en el 2042 y que por lo tanto
ya estamos tratando con otro nivel de ciencia... Pobre Vince, ahora sí que
está metido en un problema, y supongo que también Little Gun. :/ Sólo una pregunta, más bien dicho, aclaración: ¿Booth está muerto?

La ciencia me queda grande, soy bastante rudimentario. Espero no meter mucho la pata. Sólo la utilizo para darle una apariencia real a la historia. Sobre la aclaración sobre Booth, si muerto o no, dejo a vuestra elección si lo aclaro en otro fic distinto, o si esperáis al final de esta historia, porque será entonces cuando pueda dar la respuesta definitiva.