Disclaimer: de los personajes tomados de la serie Bones, los derechos de autoría corresponderán a su creadora, Kathy Reichs y, en su caso, a la Cadena Fox; de las situaciones, el autor del presente relato, que no obtiene ningún lucro con la publicación del mismo. De letra de la canción "More Than Words" los derechos corresponderán a sus creadores, el grupo Extreme, o a quien legalmente le corresponda.
(Gracias a todos los que seguís este fic, especialmente a Hermione Hathaway, brennangirl, glheart, AnSaMo, clariss23, BeaBB, ByB-S, Deschanel-Cherry, makotabones, Fran Ktrin Black, a silhermar y a Marifer26637 por vuestros comentarios: abajo respondo personalizadamente a cada uno de ellos. Otro songfic... Staccato va a dejarnos con este songfic. Es el segundo -siento que haya sido tan seguido-, pero sólo habrá uno más, y será muy espaciado, lo prometo)
ADVERTENCIA: si tenéis la posibilidad, os rogaría que al leer este capítulo pudieseis escuchar la canción "More Than Words" en la versión de Extreme. Aquí os dejo un posible enlace, que corresponde a Youtube:
/watch?v=UrIiLvg58SY&ob=av2n
XVI. EL ABRIL DE LOS LOCOS
(1 de abril de 2042)
Hace unos días que Christine ha perdido completamente la facultad del habla. Y desde hoy tampoco se expresa con sus manos. Sus brazos parecen los de un muñeco de trapo, que temblequean, mientras se dejan mover por sus cuidadores. Sentada en la silla de ruedas, su cabeza está inclinada sobre el hombro derecho. Con la mirada perdida. Sin atender, aparentemente, a ningún estímulo exterior. Es una muerta en vida. Porque el Ladrón de Almas ha terminado de absorber su espíritu, de robar su esencia, sus recuerdos, su vida, su todo.
Vince la mira. Ya no es la Christine que él ha conocido. No es la Christine de la que él se enamoró desde aquel primer tropezón, cuando tan sólo eran unos críos. Ella quería su juguete, un camión hormigonera. Y él no quería dárselo. En el forcejeo, el camioncito, de plástico, terminó cediendo, y se deshizo en un sinfín de pedacitos de colores. Ambos reventaron a llorar. Pero cuando Vince abrió sus ojitos, y a través de sus pupilas, nubladas por las lágrimas, vio a Little Gun, con aquel gesto de sufrimiento, porque ya nunca podría jugar con aquella hormigonera, lo único que él pudo hacer fue ofrecerle la réplica de un carro de caballos que él tenía sobre su mesilla. Ella pareció tranquilizarse. Hasta sonrió. Y él quedaría prendado, ya para siempre, de aquella dulce sonrisa.
Vince la termina de acomodar en la silla de ruedas y la traslada hasta el cuarto de baño. Hoy Brennan no podrá venir, así que le tocará a él ejercer como cuidador, con todas sus responsabilidades. La acerca hasta la bañera, lo máximo posible. Y corre la billa del agua, para que comience a llenarse, a una temperatura agradable, caliente, tirando a muy caliente. Con su propia mano va regulando que no llegue a ser insoportable. Con ternura, y algo de miedo, va desabotonando el pijama de Little Gun. En otras circunstancias hubiese sentido más pudor, más vergüenza. Pero dado el estado vegetativo de Christine, Vince es consciente de que es lo mismo que mojar, enjabonar y enjugar a una niña. Pura inocencia. Puro desconocimiento. Luego le retira los pantalones, tratando de no molestarla demasiado. Y finalmente se hace cargo de la ropa interior. Completamente desnuda, la toma en brazos, y la deposita en el agua, salpicándose a sí mismo y vertiéndose algo de líquido en el suelo. La sienta contra el respaldo. Y deja que el agua la vaya humedeciendo. Sabe que, de alguna manera, este baño de espuma servirá para relajarla, aunque ella no termine de ser conscientes de los efectos curativos que tiene sobre su organismo.
Vincent, incómodo con la camiseta mojada, se desnuda el torso y se descalza, para evitar que se estropeen las deportivas, quedando vestido únicamente con un pantalón vaquero, bastante ceñido. Su tatuaje en el antebrazo está más descubierto que nunca. La guitarra de su abuelo, Pearly Gates. En un instante, Vince se convierte nuevamente en Staccato. A decir verdad, lleva siendo Staccato prácticamente desde las últimas dos semanas. Ya no es el científico. Sólo es el hombre. Toma su guitarra, se sienta en el borde de la bañera, opuesto a Christine, para poder mirarla a la cara, y empieza a tocar los acordes de la canción More than words, con la que siempre abre los conciertos.
Saying I love you
is not the words I want to hear from you.
It's not that I want you
not to say, but if you only know.
How easy it would be to show me how you feel.
More than words
is all you have to do to make it real
then you wouldn't have to say
that you love me
'cause I'd already know.
Más que palabras. A Vincent ya no le preocupan sólo las palabras. Palabras huecas. Palabras llenas. Le llega con cualquier otro gesto, por mínimo que sea, que le permita saber que, de alguna manera, el alma de Christine sigue allí, en el interior de su cuerpo, aferrándose a la vida. Sintiendo, quizás, algo especial por él. Que está allí cuidándola. Sin descanso. Día y noche. Enfrentándose a peligros que no le importan. A sabiendas de que el mundo es ahora un lugar salvajemente distinto. Barrido por el mal de los sin alma. Cegado por el insomnio. Plagado por la locura. Pero no se quiere engañar. Sabe que el corazón de Little Gun no le corresponde. Ya tiene dueño. El inepto desgraciado de Josh Pendleton.
What would you do
if my heart was torn in two.
More than words to show you feel
that your love for me is real.
Se expresa mejor cantando. En una situación semejante, con Christine consciente, si tuviese que hablar, volvería a los titubeos, al tartamudeo que sólo ella consigue generarle. Durante un instante, a Vincent se le pasa por la cabeza aquel encuentro en Nochevieja, en la ducha. Cuando ella estuvo a su lado. Ambos sin ropa. Ambos bajo el agua de la ducha. Hirviendo. Besándoles la piel. Recuerda el rubor al sentirse observado. La ira al enterarse de que la relación entre Christine y Josh no era cosa del pasado, si no que seguía tan viva y ardiente como la temperatura que los envolvía. Ahora todo resulta radicalmente opuesto. Es él quien la observa a ella. Quien presencia su desnudez. Sin que ello suponga para él el menor atisbo de recato. Ella es hermosa. Perfecta. Digna de ser mirada. No hay parte de ella que desee alterar. Todo en ella está bien mientras siga siendo Christine. Y lo único que le falta ahora es el aliento de vida. La palabra, la vista, el oído, el tacto… El sentido de la existencia misma.
What would you say
if I took those words away
then you couldn't make things new
just by saying I love you.
More than words.
Se siente culpable. Absoluta e infinita e irremediablemente culpable. Ella está así por su culpa. Por entrar a formar parte de este proyecto. Por renunciar a la ética científica. Por consentir, por omisión, que la enfermedad se propagase. Por no ser capaz de encontrar el antídoto. Por mentirle al mundo. Por mentirse a sí mismo. Por no haber dicho te quiero. Porque todo lo que estuvo bien, ahora está mal. Porque donde hubo luz, ahora sólo hay tinieblas. Toma una esponja entre sus manos, y comienza a deslizarla por los suaves y redondeados surcos que forma su piel. Sin olvidarse de ningún requiebro de su anatomía. Con suma delicadeza. Sin rastro de sensualidad. Con la misma paz con la que lo haría una madre o un verdadero hermano. Es cariño. Sin más. Ahora el amor descansa en otra parte, en su corazón, lejos de su mano, donde sólo habita el afecto más cándido y desinteresado.
Now that I've tried to
talk to you and make you understand
all you have to do is close your eyes
and just reach out your hands
and touch me
hold me close don't ever let me go.
Si ella le hablase. Si le pudiese decir lo que siente. Si estuviese bien… Él podría quedarse así para siempre. Contemplando su mundo. Cantándole al oído. Descubriendo una emoción nueva cada día, al llevarle el desayuno a la cama, con una rosa en la bandeja. Así que, en un arrebato, Vincent, con los vaqueros puestos, salta al interior de la bañera y se hace hueco, hasta que consigue situarse detrás de Christine. No busca nada de ella. Sólo quiere abrazarla, y transmitirle con su abrazo que todo irá bien. Ya que no puede entender sus palabras, que al menos entienda el lenguaje de su cuerpo, estrechado contra su propio cuerpo. Y mientras la abraza, balancea suavemente su busto, como si ambos estuviesen bailando, al tiempo que continúa cantando, a capella, el estribillo de la canción. Dicen que la música es un idioma que podría entender cualquier persona, de cualquier edad, en cualquier lugar de la tierra, sin necesidad de conocimiento previo. Y Vince desea que este dicho sea cierto, para que ella pueda entender el profundo amor, la profunda gratitud, que hay dentro de él. Y la culpa, el remordimiento por no poder arrancarla de este agujero negro en el que ha caído.
More than words
is all I ever needed you to show
then you wouldn't have to say
that you love me
'cause I'd already know.
Permanecen así un largo rato, a medida que el agua se va enfriando a su alrededor. No es consciente del paso de los minutos, ni de cómo se le va arrugando a ambos la piel. ¡Es tan paradójico! Hoy es el abril de los locos. El día de los santos inocentes. La fecha en la que todos tratan de burlarse, de mofarse, de engañarse… Pero Vince no desea en absoluto realizar ninguna de esas acciones. Sólo quiere sincerarse. Que le crean. Que le escuchen. Que lo amen. Que le correspondan… Y, de alguna manera, quiere que toda esa energía se canalice hacia sus lagrimales. Quiere reventar en el llanto. Lo que tantas veces ha visto hacer a los demás. Pero él se siente incapaz, debido a su Síndrome de Asperger. Odia su híper racionalismo. Su capacidad para pasarlo todo por la guillotina de la lógica, alejándose de la pureza de las sensaciones. Subjetivas. Imposibles de verificar en un laboratorio.
What would you do
if my heart was torn in two.
More than words to show you feel
that your love for me is real.
Y en un último intento, trata de descubrir qué lo separa de ella. Qué lo hace a él más fuerte y a ella más vulnerable. Qué le impide caer a él en la misma situación, cuando más que nunca quisiera olvidarlo todo, borrar su memoria, perderse en el vacío, para no ser consciente del gran dolor que le acecha al mundo entero, de su responsabilidad en él, y de no poder encontrar la salida de este cruel laberinto. ¿Por qué en el Jeffersonian, donde todo comenzó, apenas hay personal que haya caído víctima de la enfermedad? ¿Por qué en el exterior, donde el riesgo era menor, la enfermedad se propaga de forma muy virulenta, pese al uso de mascarillas? ¿Qué hay en este entorno para que, al mismo tiempo, vuelva inocua la potencia del Ladrón de Almas? ¿Por qué no quiere mi alma? ¿Por qué sí la de Christine? ¿Qué nos diferencia? ¿Qué nos iguala?
What would you say
if I took those words away.
Then you couldn't make things new
just by saying I love you.
More than words.
Pese a todo, sigue siendo incapaz de mojar sus ojos con una simple lágrima. El mensaje es claro. Una chispa de luz emerge en su interior. Tiene que ser. Se convence. Tiene que ser la respuesta. La única respuesta. La vía de escape. Salta de la bañera y mientras saca a Christine, para vestirla frenéticamente, empieza a dar voces, pidiendo la ayuda del personal de apoyo. En el caso de que haya encontrado la solución, no puede perder tiempo. Si falla, no supone ningún riesgo para Christine. Pero si acierta, puede ser el dardo envenenado con el que combatir al Ladrón de Almas.
Respuestas a los comentarios
AnSaMo dijo: Qué bonito este capítulo! Triste, porque sabemos que Chistine por ahora (espero) ha perdido totalmente su memoria, pero bonito porque el corazón ha metido primera dejando al cerebro en punto muerto ;) Como siempre, estoy deseando leer todo lo que venga a continuación! Sigue así!
Mil gracias! Sí, fue triste, y éste también. Había prometido una cuarentena entre Vince y Christine y estos fueron los capítulos que nos va a dejar esa cuarentena. La mejor manera para hacer reaccionar a Christine, supongo, era algo así como era reiniciar su equipo. A ver si lo hemos conseguido y por fin cede a sus sentimientos!
Fran Ktrin Black dijo: Wau esta fabuloso! me encanto el capitulo, miles de besos espero mas, para ser uno de tus primeros song fic esta muy bueno
Mil gracias! A decir verdad, no sabía muy bien lo que era un songfic, primero lo hice poniendo la letra, porque era algo que estaba realmente cantando Staccato, y luego supe que los songfics son cosas por el estilo. Así que bueno, éste es el segundo que hago, pero como dije arriba, ahora tendremos que esperar bastante para otro. Mil besos!
silhermar dijo: vale, otro talon de aquiles...no me gustan los songfic ( por si dudabas... cuadno se mete en medio una canci´no) ahora otra cosa ¿en serio?¿manzana? tanto te afecto el catarro? por qué manzana? no tiene sentido...lo dejaré sabiendo que tienes mal la cabeza...y que sepas que no me creo que no recuerdes... que te conozco...
Mil gracias! Te digo en serio que no me acuerdo... De verdad! Así que si no me refrescas la memoria, estoy más perdido que Christine, jeje! Manzana, sí, tiene su explicación, eh? Siento que éste sea otro songfic, prometo que no habrá más hasta dentro de muchos muchos capis. Ya hemos cruzado el ecuador de este fic! Hasta julio todavía tenemos tiempo para saber qué les ocurrirá!
