Disclaimer: de los personajes tomados de la serie Bones, los derechos de autoría corresponderán a su creadora, Kathy Reichs y, en su caso, a la Cadena Fox; de las situaciones, el autor del presente relato, que no obtiene ningún lucro con la publicación del mismo.

(Gracias a todos los que seguís este fic, especialmente a Hermione Hathaway, brennangirl, glheart, AnSaMo, clariss23, BeaBB, ByB-S, Deschanel-Cherry, makotabones, Fran Ktrin Black, a silhermar y a Marifer26637 por vuestros comentarios: abajo respondo personalizadamente a cada uno de ellos).

LA LEY DE LA SELVA

(8 de abril de 2042)

A medida que Randolf Mainz manipula los interruptores del Angelator, diversos objetos van tomando forma en el interior de los haces de luz dorada que este ingenio es capaz de proyectar en medio del aire. Para un lego en la materia, parecería una simple cinta serpentina, enrollada de una manera extraña, con sus nudos y tirabuzones. Es exactamente lo que piensa el Estado Mayor, reunido en pleno, en un ciclo de intervenciones moderado por el Presidente de los Estados Unidos de América. En la sala del gabinete de crisis del Pentágono, una pantalla enorme proyecta otras imágenes, que llegan directamente desde uno de los laboratorios del Instituto Jeffersonian. Con su bata blanca, sus guantes de látex y unas enormes gafas de pasta marrón, el Doctor Hodgins trata de explicar a los presentes los últimos avances en la lucha contra el Ladrón de Almas.

-Señor Presidente, ese hilillo ondulante, como un gusano retorcido, que observa en este momento es la recreación virtual de la estructura terciaria de la neuroligina, una proteína muy especial… Su importancia radica en que algunas mutaciones de esta familia de proteínas, como la neuroligina 3 y la neuroligina 4, están directamente relacionadas con el autismo. Desde el año 2009, muchos científicos empezaron a ser conscientes de esta relación entre los pacientes de autismo y el mal plegamiento de la neuroligina 3, que desembocaría en que las neuronas no puedan comunicarse normalmente…

-Hodgins, ¿verdad? Hodgins. Doctor Hodgins. No es la primera vez que comparece ante este gabinete de crisis. Tengo que decir que, aunque sus palabras parecen resultar casi siempre acertadas, y hasta un poco agoreras, lo cierto es que con sus circunloquios termina confundiéndome más. No sé si le ocurre lo mismo a los presentes, aunque lo intuyo. Verá, Doctor Hodgins. A diferencia de usted, no tenemos varias licenciaturas, y no sabemos exactamente la relación que usted vislumbra entre el virus alienígena y las proteínas de las que habla… Ni siquiera puedo recordar el nombre de la melatonina y los piñaloquesea…

-Pinealocitos, Señor Presidente…

-Sé lo que quiero decir, así que, por favor, no me interrumpa. Sólo le pido que nos hable de una manera llana, que todos podamos entender. Estamos en una situación crítica, y no creo que andarse con merodeos pueda ayudar a resolver este problema. Al menos, con la celeridad con la que todos nosotros desearíamos… ¿Puede ir al grano, aunque sea por una vez en su vida?

Hodgins contempla la mirada del presidente, a través de la pantalla de su ordenador. Es intensa y transmite, a la vez que autoridad, algo de furia contenida. No está bromeando. En cierto sentido, Vince se alegra de permanecer en el Jeffersonian. No se sentiría cómodo entre tanto político, estratega, militar… Él prefiere los cachivaches científicos. Los medios tecnológicos. La visión del mundo a través de unas sofisticadas lentes de aumento.

-Bien, Señor Presidente y demás miembros del Estado Mayor, les hablo del autismo en primer lugar, porque quiero que, en este momento, comprueben las siguientes estadísticas… Randolf, por favor…

Mainz, con un simple toque de su dedo corazón, inicia la siguiente secuencia, de manera que se despliegan unos cuadros con contenido alfanumérico, con varios porcentajes asociados… Los datos parecen corregirse por momentos, como si permaneciesen en constante actualización. Hodgins reanuda su discurso.

-En estas tablas, el primer dato representa el Coeficiente de Espectro Autista de la población, mientras que el segundo dato consiste en la tasa de incidencia del Ladrón de Almas en dicha población. En el Coeficiente de Espectro Autista los márgenes de normalidad y trastorno difieren por sexos, de ahí la separación entre población masculina y femenina. Pero en líneas generales, salta a la vista que en aquellas personas aparentemente normales, con un coeficiente entre 0 y 22, el grado de contagio del Ladrón de Almas ronda el 60% de la población total. Además, el 100% de los pacientes del Ladrón de Almas tienen un coeficiente situado entre el 0 y el 22, lo que quiere decir que esta enfermedad, por alguna razón, no ataca a las personas con un valor entre 23 y 31, donde se sitúa el Síndrome de Asperger, ni a aquellas con coeficientes iguales o superiores a 32, calificadas ya como autistas…

-¿Está diciendo que la enfermedad no ataca a los autistas?

-Es lo que digo. Ni a los autistas ni a los híper racionalistas. Caí en la cuenta de esta situación al plantearme por qué el personal del Jeffersonian, tan expuesto a la enfermedad alienígena, apenas mostraba índices de contagio, salvo algunos casos aislados, limitados única y exclusivamente al personal de mantenimiento…

-¿La inteligencia es la clave?

-¡Oh, no! ¡Ni por un instante trataba de decir eso, Señor Presidente! Todos somos inteligentes, todos somos brillantes al margen de nuestro coeficiente intelectual o nuestro valor en el espectro autista. Inteligencia emocional, inteligencia artesanal… Hay un sinfín de formas de inteligencia que no deben ser discriminadas. La inteligencia no tiene nada que ver con esto.

-Entonces, ¿por qué el virus alienígena se ceba con la población normal y deja en paz a los autistas y a los cerebritos?

-Señor Presidente, por la misma razón por la que empecé esta videoconferencia refiriéndome a la existencia de ciertas proteínas que parecen incidir en la aparición del autismo: la mutación de las neuroliginas, en sus cuatro principales variantes. De alguna manera, el plegamiento defectuoso de esta proteína impide que el virus alienígena bloquee el funcionamiento de la melatonina. Yo mismo he pasado semanas enteras en estos laboratorios, descuidando mi propia protección, sin utilizar mascarillas ni guantes. Y la enfermedad sigue sin manifestarse en mí. Tampoco los animales se ven afectados. Es algo que se centra en la especie humana. Y sólo en aquellos individuos no híper racionalistas… Sinceramente, creo que nos hemos equivocado al llamar a este virus Ladrón de Almas.

-Usted fue quien lo nombró. Usted fue quien se equivocó.

-Sí, lo reconozco, Señor Presidente. Por eso humildemente creo que deberíamos cambiar el nombre del Ladrón de Almas por Selección Natural.

-¿Selección Natural?

-Sí Señor. De alguna manera, este virus no es exactamente un virus. Es el método que tiene la vida en el satélite joviano Europa para regular la supervivencia de los mejores de la especie que, en dicho entorno, parece limitarse únicamente a los seres híper racionalistas. Aquí en la Tierra, el ser humano actúa contra natura. En el reino animal prima la ley de la selva. Los débiles y enfermos mueren. Los sanos e inteligentes sobreviven…

Un rumor de desaprobación recorre toda la estancia. El científico está llegando demasiado lejos con sus palabras, bastante ofensivas, que difícilmente encajan dentro de lo políticamente correcto.

-¿Es usted consciente de que es una persona insensible, Doctor Hodgins? ¡Totalmente insensible! ¡Está insultando a toda la humanidad! ¡Se atreve a llamarnos palurdos a la cara!

-Lo que quiero decir, Señor Presidente, es que los humanos, si tenemos problemas de sordera, nos ponemos un implante auditivo. Ante un catarro, tomamos mil y un jarabes diferentes. Si tenemos dificultades motrices, usamos bastón, o hasta sillas de ruedas. Somos las presas idóneas. Somos los más débiles. No nos adaptamos nosotros. Adaptamos el medio ambiente a nosotros. Y cuando algo en el medio ambiente cambia, nosotros somos los primeros en caer. Por eso el Ladrón de Almas nos ha golpeado con tanta fuerza. Nosotros somos los inadaptados. Y me incluyo. Pues si en vez de ser humano fuese una gacela, habría ya bastante tiempo que me hubiesen devorado los leones. Todavía no he visto ninguna gacela con gafas de pasta marrón…

Algunas risas recorren la sala del gabinete de crisis del Pentágono, aligerando las tensiones después del demoledor y prepotente discurso de Vincent.

-Y sí, lamento ser insensible. Pero les aseguro que para entrar en el Jeffersonian, casi es conditio sine qua non padecer el Síndrome de Asperger. Lo que quiero decir es que aquí hemos alterado la selección natural, pero en el entorno de donde hemos sacado a los seres alienígenas que bucean en la piscina Exa, hay agentes que se encargan todavía de llevar a cabo esta autorregulación de las especies. Este agente, sea lo que sea, dio el salto al ser humano. Y ahora que sabemos exactamente lo que es, también sabemos cómo detenerlo.

-¿Lo sabemos?

-Por supuesto. Señor Presidente, miembros del Estado Mayor, hace muchos años que los científicos de la Universidad de California fueron capaces de crear un modelo de ratón autista, modificando el gen CNTNAP2. Ha llegado el momento de penetrar en la mente de nuestros pacientes del Ladrón de Armas, e inocularles las dosis suficientes de neuroliginas modificadas en laboratorio, lo suficiente como para paralizar y desactivar el funcionamiento del virus alienígena, pero sin llegar a convertirlos en autistas. En la dosis justa, en la medida adecuada, serviría para frenar el insomnio letal y el resto de males asociados al déficit de melatonina, como la inmunodepresión, el alzheimer…

-¿Realmente cree que funcionará, Doctor Hodgins?

-Lo sabremos muy pronto. Aunque, sin parecer entusiasta en exceso, sólo diré que estoy prácticamente convencido de que, a partir de mañana, todo cambiará para mejor.

Respuesta a los comentarios

silhermar dijo: tas vuelto muuuuuuuuuuuu meloso...¿que a pasado? además..?otro songfic? tu quieres matarme...y solo descripciones.. vamos a ver...el pajarito aún no les dijo nada? pensé uqe se darían cuenta enseguida...trampulleiro.. ya se...va silvia por allí y les dice...¿os habeis dado cuenta de que? jejejeje... mala que es una

Mil gracias! Como ves ya se me ha pasado lo de meloso. Así de golpe. Ahora vuelve a atacar el yo insensible... Pero bueno, igual que prometí que no habría muchos songfics a mayores, también prometo que este tipo de discursos científicos son cosa del pasado en este fic. Ahora hay que empezar a resolver todas las acciones y conflictos abiertos desde el comienzo de la serie. Que ya sólo nos quedan 13 capis para el final!

AnSaMo dijo: En serio, me encanta! Sabes captar perfectamente los sentimientos que se desarrollan en cada momento y sabes dónde parar el capítulo para tenernos intrigados! Estoy deseando saber si por fin ha encontrado la solución! Sigue así!

Mil gracias! Habrá que esperar a la semana que viene para saber si realmente funcionan las inyecciones proteicas... Ya hemos sufrido el varapalo de la donación de médula, así que yo no adelanto acontecimientos, jeje... Bueno, en este capítulo no hay mucho sentimiento, pero era necesario para entender la cura y darle un soporte científico a toda esta historia, más allá de los protagonistas, explicando también por qué Vincent no enferma pese a estar en permanente y directo contacto con Little Gun.

glheart dijo: Leí los últimos dos capítulos, y son de lo más tristes. Pobre Christine, está muerta en vida, y Vincent no puede hacer nada para ayudarla, salvo cuidarla. Si el siguiente Songfic que hagas es así de emotivo, lo leeré con gusto. No puedo esperar a saber que es lo que mantiene al Jeffersonian seguro, y al exterior no. Después de todo, el virus estaba allí. Y cómo la primera víctima del insomnio siquiera contrajo el virus? Estuvo en el Jeffersonian alguna vez o qué sucedió? Me encanta la historia, no me canso de decirlo. Espero con ansias por el siguiente capi. Cuídate!

Mil gracias! Sí... Son un poco tristes (el siguiente songfic será emotivo, pero no será triste, yo aviso, jeje, y todavía quedan bastantes capítulos para llegar a él). Espero que ahora las cosas vuelvan a su cauce y se enderece la historia. Por cierto, habrá respuestas para todas las preguntas. Con este capítulo ya respondo a algunas de tus dudas, pero el resto quedarán también resueltas más adelante. Se sabrá qué propagó la enfermedad y cómo se contagió el primero... Abrazos!