CAPITULO 7
DEMONIO
Bajamos hasta un sotano subterraneo enorme, tenia a cientos de criaturas grotescas encerradas en jaulas, unas vivas, con parte de su cuerpo putrefacto, gimiendo por el insoportable dolor. Otras paercían muertas, prefería no preguntar.
Al final de aquella enorme habitacion habia un niño, de no mas de ocho años, atado de pies y manos a una placa metálica que había enganchada a la pared, estaba enloquecido, gruñia, tiraba de las cadenas hasta rasgarse la pies de tobillos y muñecas, y sus ojos... eran como los de Jonathan.
-Al fin!-vi que Jonathan, el dios de todos mis problemas, me miraba desde uno de los laterales de la placa metálica, sin preocuparle que aquel pequeño monstruito se diese la vuelta y le atestara un buen bocado.-pensé que tal vez te había entrado el miedo hermanita-sonrió, provocandome, y lo consiguió.
-¿Miedo? ¿De que?¿De ti? No me hagas reir- lo miré retandolo, pero tambien vi de reojo como Iris le lanzaba a Tessa una mirada de angustia y preocupación, sabían que Jonathan pretendia que me enfureciera hasta dejar de ser dueña de mis acciones y de todo mi ser, y aquello pasaría, era inevitable... Entonces se me ocurrió algo. Me encaré a mi hermano con las manos en los bolsillos, gritandole, mientras escribia una nota a la reina seelie, pidiendole que le mandara a Iris la sangre de hada. Si no podia remediar convertirme en monstruo, al menos si tendria la oportunidad de volver a ser yo misma cuando Iris encontrara el momento para inyectarme.
Empecé a sentir como el demonio dentro de mí tomaba el control, me daba miedo pero tenia que hacerlo, ademas, Jonathan no dejaria que me pasara nada (o eso esperaba).
ALINE POV
-Jace, que hacemos aqui? No tenemos idea de donde estan.- estaba harta de caminar y caminar y caminar por las inacabables colinas de Idris- seguramente ni siquiera esten aqui.
Jace se giró y me miró, taladrandome con esos ojos dorados.
-Aline, nadie te está obligando a venir, voy a ir a por ellas, tu puedes venir o volverte- continuó caminando sin mirar atras pero yo me detuve- no dare un paso mas si no me explicas lo que sabes Jace Lightwood. Estoy segura de que si estamos siguiendo este camino es por algo.
El rubio se detuvo y de nuevo sus ojos se clavaron en los mios.
-La Reina Seelie se puso en contacto conmigo, Jen le mandó una nota pidiendole sangre de hada, eso solo puede significar una cosa, y no es precisamente buena- empezó a caminar de nuevo- cada minuto que pasa puede ser un minuto menos que les quede de vida a ambas.
Ahora si lo seguí sin rechistar y con un nudo en el estomago, si Jen, la chica a la que amaba por encima de todo se estaba rindiendo a ese horrible ser demoníaco que luchaba por salir desde su interior, podría ser el fin no solo de Clary y de ella misma, si no de toda la especie.
-Espero que no lleguemos tarde- dije mas para mí que para Jace.
Luego de un par de horas llegamos hasta un frondoso bosque, estaba atardeciendo, no tardaría en oscurecer. No me atreví a decirle nada a Jace, solo seguí a su lado, caminando, atenta, hasta que a lo lejos, en un claro, al lado del río distinguí una humerada procedente de una chimenea... pero no habia chimenea. Miré a Jace desconcertada.
-Es un glamour- dijo el chico- concentrate y veras la casa.
Entrecerré los ojos y forcé a mi mente a ver aquella casa ¡Y ALLI ESTABA! Una casa bastante grande, de color rojo fuerte... mas bien parecia un pequeño castillo. De repente vimos que un par de chicos, jovenes, salian corriendo, parecian huir de alguien... Me temía lo peor asi que no esperé a Jace para adelantarme, estabamos ya lo suficientemente cerca cuando este me tomó del brazo y me hizo lanzarme al suelo en el momento justo en que una de las habitaciones explotó y otros tantos, hombres y mujeres, salieron corriendo, armados con cuchillos y de mas armas nefilim. Tras ellos una chica, mi chica... pero no era ella, estaba enloquecida, de sus manos salian llamas de fuego, su propio fuego de color rosa, el cual carbonizo el jardin en pocos minutos. Me levanté y salí corriendo hacía allí, Jace me siguio intentando detenarme pero increiblemente fui mas rapida que él, me lancé a sus brazos, con lagrimas en los ojos.
-Basta! Por favor!
JEN POV
Aline estaba en mis brazos, podía verla pero no tenía el control de mi cuerpo, era como un mero espectador en medio de una obra de teatro, una obra infernal.
-Sujetala!- escuché a Iris gritar, jadeando, pero mi brazo ya se habia movido para quitarse de encima a Aline. Me esforzaba horrores por recuperar el control pero no encontraba el camino. Entonces vi que los Nefilims empezaban a salir de detras de los arbustos, decenas, tal vez cientos, y mi yo sensata se asustó, podrian acabar conmigo... aunque a lo mejor eso era lo mas conveniente.
Registrad la casa! Encontrad y capturad a Sebastian!- era Robert, el padre de Izzy y Alce el que hablaba dando ordenes a una cuadrilla de Nefilims que no tardaron en obedecerlos, mientras el resto se avalanzaban sobre mí.
-No le hagais daño!- escuché a Aline sollozando mientras seguia atacando a cada ser que se me acercaba, mi yo demoníaco intentó desaparecer pero le habian hecho algo a los alrededores, no podia hacerlo, interiormente sonreí y entonces sentí que mi cuerpo se quedaba paralizado, aun luchando por liberarse, atacar y salir corriendo, pero sin poder hacer nada de eso. Magnus Bane se abrió paso entre los Nefilim, con rostro serio pero yo distinguí algo mas en su semblante, culpabilidad, se sentia terriblemente culpable por no haber podido evitar que llegase a ese punto. Vi como le quitaba la aguja a Iris, y me la clavaba en el brazo, entonces todo se volvio oscuro y me desmayé.
